A readers text of the Estoria de Espanna


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J'attire l'attention sur l'avertissement de l'éditeur:

This transcription is intended to accompany the critical text and provide a regularized and punctuated version of the Estoria. It follows the same text as the primitiva (critial text) but without any variant readings and presented in such a way as to facilitate reading for a modern readership. It should be noted that because this is based on a transcription, and not an edited text with preferred readings, it contains some manuscript readings which in a fully edited text would be considered defective.

Citation: Aengus Ward (ed.), Estoria de Espanna Digital v.1.1 (Birmingham: University of Birmingham, 2020), révision 77942f7.

Publié sous licence CC-BY-SA 4.0




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0.

Nobilis Hesperie princeps, quem gracia Cristi

Ultrix perfidie saluauit ab omine tristi,

Princeps laudandus, Alfonsus nomine dictus.

Princeps inuictus, princeps semper uenerandus,

Qui meritis laudes superat, qui uindice fraudes

Ferro condempnat, quem fama decusque perhennat,

Hesperie gesta dat in hoc libro manifesta,

Ut ualeat plura quis scire per ipsa futura.

Hinc per preterita quisquis uult scire futura.

Non dedignetur opus istud, sed memoretur

Sepius hoc legere, quia quibit plura uidere

Per que proficiet e doctus ad ardua fiet,

Nam sciet an ceptum quodcumque scit id uel ineptum

Finem pretendat, seu finis ad optima tendat,

Per quod peiora fugiens capiat meliora.

Si capis, Hesperia, que dat tibi dona sophia

Regis, splendecet tibi fama decus quoque crescet.

Rex, decus Hesperie, thesaurus philosophie,

Dogma dat hyspanis; capiant bona, dent loca uanis.

El noble principe de España, al cual la gracia de Jesucristo e vengadora de la porfia lo salvo de toda cosa triste, e principe digno de alabança, Alfonso nombrado por nombre, e principe nunca vencido, principe venerabile, e el cual por merecimientos sobrepuja a todas alabanças, e el cual a la vengança los engaños con fierro condena, e al cual la fama de cualquier cosa lo perpetua, e los fechos de España faze manifiestos en este libro e en guisa que cada cual pueda saber por el muchas cosas venideras. Onde si por las cosas pasadas quiere alguno saber las venideras, e non desdeñe esta obra mas tengala en su memoria; e muchas vezes conviene esto leer, ca poderas muchas cosas ver e por las cuales te aprovecharas, e en las cosas arduas enseñado te faras, e ca saberas cualquier cosa si es acepta la tal o si es inepta, e vayas ante al fin, o el fin a las muy buenas cosas se mueva, e por el cual fuyendo de las cosas peores tomaras las mejores. O España, si tomas los dones que te da la sabiduria del rey resplandeceras, e otrosi en fama e formosura creceras. E el rey, que es formosura de España e tesoro de la filosofia, e enseñanças da a los ispanos; tomen las buenas los buenos e den las vanas a los vanos.

Intro. Aqui se comiença la estoria de España que fizo el muy noble rey don Alfonsso fijo del noble rey don Fernando e de la reina doña Beatriz.



1. PROLOGO

Los sabios antigos que fueron en los tiempos primeros e fallaron los saberes e las otras cosas tovieron que menguarien en sos fechos e en su lealtad si tan bien no lo quisiessen pora los que avien de venir como pora si mismos o pora los otros que eran en so tiempo. E entendiendo por los fechos de Dios que son espiritales que los saberes se perderien muriendo aquellos que lo sabien e no dexando remembrança por que no cayessen en olvido, mostraron manera por que los sopiessen los que avien de venir empos ellos, e por buen entendimiento coñocieron las cosas que eran estonces e buscando e escodriñando con grand estudio sopieron las que avien de venir. E mas el desden de non querer los omnes saber las cosas e la olvidança en que las echan depues que las saben fazen perder malamientre lo que fue muy bien fallado e con grand estudio. E otrosi por la pereza que es enemiga del saber e faz a los omnes que non lleguen a el ni busquen las carreras por quel coñoscan, ovieron los entendudos e quel preciaron sobre todas las otras cosas el tovieron por luz pora alumbrar los sos entendimientos e de todos los otros que lo sopiessen a buscar carreras por o llegassen a el yl aprendiessen e despues quel oviessen fallado que nol olvidassen. E en buscando aquesto fallaron las figuras de las letras e ayuntandolas fizieron dellas silabas e de silabas ayuntadas fizieron dellas partes e ayuntando otrosi las partes fizieron razon, e por la razon que viniessen a entender los saberes e se sopiessen ayudar dellos e saber tan bien contar lo que fuera en los tiempos d'antes cuemo si fuesse en la su sazon; e por que pudiessen saber otrosi los que depues dellos viniessen los fechos que ellos fizieran tan bien como si ellos se acertassen en ello, e por que las artes de las ciencias e los otros saberes que fueron fallados pora pro de los omnes fuessen guardados en escrito por que non cayessen en olvido e los sopiessen los que avien de venir, e por que pudiessen otrosi coñocer el saber dell arte de geometria que es de medir e los departimientos de los grados e las alonganças de los puntos de lo que a dell uno all otro, e sopiessen los cursos de las estrellas e los movimientos de las planetas e los ordenamientos de los signos e los fechos que fazen las estrellas que buscaron e sopieron los astronomianos con grand'acucia, e cuydando mucho en ello e por cual razon nos aparecen el sol e la luna oscuros, e otrossi por cual escodriñamiento fallaron las naturas de las yervas e de las piedras e de las otras cosas en que a vertud segund sus naturas. E ca si por las escrituras non fuesse, ¿cual sabiduria o engeño de omne se podrie membrar de todas las cosas passadas, aunque no las fallassen de nuevo que es cosa muy mas grieve? E mas porque los estudios de los fechos de los omnes se demudan en muchas guisas, fueron sobresto apercebudos los sabios ancianos e escrivieron los fechos tan bien de los locos cuemo de los sabios, e otrossi d'aquellos que fueron fieles en la ley de Dios e de los que no, e las leyes de los santuarios e las de los pueblos e los derechos de las clerezias e los de los legos. E escrivieron otrossi las gestas de los principes tan bien de los que fizieron mal cuemo de los que fizieron bien por que los que despues viniessen por los fechos de los buenos puñassen en fazer bien e por los de los malos que se castigassen de fazer mal, e por esto fue endereçado el curso del mundo de cada una cosa en su orden. E onde si pararemos mientes el pro que nace de las escrituras, coñoçremos que por ellas somos sabidores del criamiento del mundo e otrosi de los patriarcas como vinieron unos empos otros e de la salida de Egipto e de la ley que dio Dios a Moysen e de los reys de la santa tierra de Jerusalem e del desterramiento dellos e dell anunciamiento e del nacimiento e de la passion e de la resurreccion e de la ascension de Nuestro Señor Jesucristo; ca de tod esto e d'otras cosas muchas no sopieramos nada si muriendo aquellos que eran a la sazon que fueron estos fechos non dexassen escrituras por que lo sopiessemos. E por ende somos nos adebdados de amar a aquellos que lo fizieron por que sopiessemos por ellos lo que no sopieramos d'otra manera. E e escrivieron otrosi las nobles batallas de los romanos e de las otras yentes que acaecieron en el mundo muchas e maravillosas que se olvidaran si en escrito non fuessen puestas; e otrossi el fecho d'España, que passo por muchos señorios e fue muy maltrecha recibiendo muertes por muy crueles lides e batallas d'aquellos que la conquirien, e otrosi que fazien ellos en defendiendose. E desta guisa fueron perdudos los fechos della por los libros que se perdieron e fueron destroidos en el mudamiento de los señorios, assi que apenas puede seer sabudo el comienço de los que la poblaron. E por end nos don Alfonsso por la gracia de Dios rey de Castiella, de Toledo, de Leon, de Galizia, de Sevilla de [.]ordava, de Murcia, de Jaen e dell Algarve, fijo del muy noble rey don Fernando e de la reina doña Beatriz, e mandamos ayuntar cuantos libros pudimos aver de istorias en que alguna cosa contasse de los fechos d'España. E tomamos de la Cronica dell arçobispo don Rodrigo, que fizo por mandado del rey don Fernando nuestro padre, e de la de maestre Lucas obispo de Tuy e de Paulo Orosio e del Lucano e de sant Esidro el Primero e de sant Alfonsso e de sant Esidro el Mancebo e de Idacio obispo de Gallizia e de Sulpicio obispo de Gascoña e de los otros escritos de los concilios de Toledo e de don Jordan canceller del Santo Palacio e de Claudio Tolomeo, que departio del cerco de la tierra mejor que otro sabio fasta la su sazon, e de Dion, que escrivio verdadera la Estoria de los godos, e de Pompeyo Trogo e d'otras estorias de Roma las que pudiemos aver que contassen algunas cosas del fecho d'España. E compusiemos este libro de todos los fechos que fallar se pudieron della desdel tiempo de Noe fasta este nuestro, e esto fiziemos por que fuesse sabudo el comienço de los españoles e de cuales yentes fuera España maltrecha, e que sopiessen las batallas que Hercoles de Grecia fizo contra los españoles y las mortandades que los romanos fizieron en ellos e los destruymientos que les fizieron otrossi los ubandalos e los silingos e los alanos e los suevos e los aduxieron a seer pocos, e por mostrar la nobleza de los godos e como fueron viniendo de tierra en tierra venciendo muchas batallas e conquiriendo muchas tierras fasta que llegaron a España e echaron ende a todas las otras yentes e fueron ellos señores della, e como por el desacuerdo que ovieron los godos con so señor el rey Rodrigo e por la traycion que urdio el conde do Illan e ell arçobispo Opa passaron los d'Africa e ganaron todo lo mas d'España, e como fueron los cristianos despues cobrando la tierra e del daño que vino en ella por partir los regnos por que se non pudo cobrar tan aina, e despues cuemo la ayunto Dios e por cuales maneras e en cual tiempo e cuales reyes ganaron la tierra fasta en el mar Mediterraneo, e que obras fizo cada uno assi cuemo vinieron unos empos otros fasta'l nuestro tiempo.



2.

Moysen escrivio un libro que a nombre Genesis por que fabla en el de cuemo crio Dios el cielo la tierra e todas las cosas que en ellos son, e de cuemo por el pecado dell omne, porque passo mandamiento de Dios, fue echado de paraiso, e otrosi de cuemo por las culpas e por los grandes yerros que fizieron los que descendieron d'aquel linage aduxo Dios el grand diluvio sobre la tierra con que los mato a todos assi que no finco dellos fueras Noe e su mugier e tres sos fijos, Sem Cam e Jafet, e sus mugieres, assi que fueron ocho por todos. E cuenta otrosi en aquel libro mismo que el linage que d'aquellos descendio començaron a fazer una torre muy grand pora apoderarse de las tierras, mas porque ellos eran muy sobervios e no coñocien ni temien a Dios, fueron destroidos en esta manera que Nuestro Señor Dios daño el lenguage en tal guisa ques no entendien unos a otros, e por esta razon dexaron aquella lavor que fazien; e non tan solamientre fueron departidos en los lenguages, mas aun en las voluntades de manera que non quisieron morar unos con otros. Tod esto cuenta Moysen en este sobredicho libro que es en el comienço de la Biblia. Mas porque no fablo de cuemo aquellos que se partieron a cuales tierras fueron poblar, queremoslo contar en est estoria segun lo fallamos en las estorias antiguas e dezimos lo assi.



3. De cuemo los sabios partieron las tierras.

Los sabios que escrivieron todas las tierras fizieron dellas tres partes, e a la una que es mayor pusieron nombre Asia e a la otra Africa e a la tercera Europa. De Asia e de Africa oido avedes ya en otros libros cuamañas son e cuales, mas aqui queremos fablar de Europa por que tañe a la estoria de España de que vos queremos contar. Onde dezimos assi que pues que desampararon aquellos de fazer la torre e derramaron por el mundo los fijos de Sem ell hermano mayor, heredaron Asia mas non toda; los fijos de Cam ell hermano mediano heredaron toda Africa, mas los fijos de Jafet ell hermano menor començaron a heredar desde Amano e Toro, que son dos montes en la tierra que es llamada Cilicia, e de Siria la mayor, que son amas en Asia; e heredaron a buelta con ellas toda Europa desde la grand mar que cerca toda la tierra, que es llamado en griego Oceano, fasta la otra mar que llaman Mediterraneo, porque va por medio de la tierra e faze departimiento entre Europa e Africa e acabasse Europa en cabo d'España en Caliz, que es llamada Isla d'Ercules, o se ayuntan amas estas mares sobredichas. Onde estos tres linages des que ovieron partidas las tierras assi cuemo vos dixiemos, nos tovieron por complidos de lo que avien e puñaron en tollerse las tierras los unos a los otros, porque ovo entrellos muchas guerras de que nacieron grandes contiendas e lides e muertes. E cuemoquier que los fijos de Cam e de Jafet ganaron alguna cosa en Asia por fuerça, nos non queremos fablar de los otros linages fueras solamientre de los fijos de Jafet, porque ellos fueron començamiento de poblar España. E por saber mas ciertamientre cuantas tierras ovieron, conviene que vos digamos primero cuamaña es Europa e cuantas otras tierras se encierran en ella.



4. De como fue Europa poblada de los fijos de Jafet.

Europa comiença en un rio que a nombre Tanays, e de la una parte la cerca el mar Mediterraneo e de la otra el mar Oceano. Este rio Tanais nace en los montes Ripeos y es mojon entre Asia y Europa. En el grand mar Oceano de la parte de cierço ay muchas islas assi cuemo Inglaterra, a que llamaron antiguamientre Bretaña la mayor, e es Ibernia, a la que llaman Islanda, e son y Escocia e Escancia, a que llaman Nuruega, e es y Tisia. e otra isla que llaman Cile; todas estas son de parte de cierço, las unas contra occident e las otras contra orient. E otras islas y a menores que son de la pertenencia de Europa que yazen en el mar Mediterraneo e comiençan a parte d'occident e van contra orient, e los nombres dellas son estos: Mayorga, Minorga, Eviça, Formentera, Corsida, Sardeña, Cezilia, Mithelena, la cibdat de Venecia, Creta e Patmos, Ponto e Curpho, e todas las islas menudas que yazen en pertenencia de Costantinopla, e aun ella misma yaze en pertenencia de Europa. Todo lo que es destos terminos que vos dixiemos heredaron siete fijos de Jafet: el primero ovo nombre Gomer, el segundo Magoch, el tercero Maday, el cuarto Yauan, el quinto Tubal, el sexto Mosoch y el seteno Thiras. Gomer ovo dos fijos: all uno dixieron Asenech e all otro Togorma. Los d'Assenech poblaron primeramientre cab un rio que llamavan Reno, e llamaronlos por y un grand tiempo reginos, e depues poblaron Calabria; e d'aquel mismo Assenech vinieron los que poblaron Pulla, una tierra a que pusieron nombre Lacia dond ellos fueron despues llamados latinos, e d'Assenech vinieron los paflagones dond ovo nombre aquella tierra Paflagonia, e d'aquellos descendieron los que llamaron ligures e milios. Dell otro hermano Togorma vinieron los frigianos e pusieron nombre a la tierra Frigia. E de Ivan ell otro fijo de Jafet vino Hyelisa dond vinieron despues los griegos que son llamados eolides e los cilicianos que poblaron Cilicia. De Gomer fijo de Jafet vinieron los que poblaron Galacia, e fueron por end llamados gallogreci. De Magoch ell otro hermano vinieron los citas e los godos e los uvandalos e los suevos e los alanos. De Maday fijo de Jafet vinieron los medos que poblaron Media. De Yavan fijo de Jafet vinieron los hiliones que poblaron una partida de Grecia e depues Troya, e por esso pusieron nombre Ilion all alcaçar o morava el rey. E depues que Troya fue destroida salieron ende dos hermanos: all uno dizien Priamo e all otro Anteno. Estos vinieron por mar a Venecia e moraron y grand tiempo, poblandola fasta que murio Anteno, e soterrol Priamo so hermano en Padia, una cibdat que es en Lombardia. E pues quel ovo soterrado, tomo grand poder e gano una tierra por fuerça e por amor de su hermano, pusol nombre Germania a la que llaman agora Teutonia, por razon de Mercurio a que llamavan Teutos; pero todos los demas de la gente la llaman Alemaña por un rio que va por ella a que llaman Lemano. E Alemaña es una de las grandes provincias del mundo e a en ella muchas tierras apartadas de que son estos los nombres: all una dizen Lotaringia que es Lohareña, la otra Bramancia, otra Vestfalia, la otra Frisia a la que agora dizen Frisa, a la otra Toringia, la otra Sasonia que llaman agora Sansoña, all otra Suevia e dizenle agora Suava, all otra Bavualia, a la otra Franconia, a la otra Carintia, a la otra Abstia que dizen agora Astarrica. E Francia la antigua fue otrosi una partida de Alemaña, e por essol pusieron nombre Francia, que quier dezir tanto como tierra que fue apartada e frañida d'Alemaña. Bretaña poblo Bruto que fue del linage de los de Troya, e por essol puso assi nombre, ca enante avie nombre Silvaria e depues le camiaron el nombre Inglaterra, que quier dezir tanto cuemo tierra de maravillas. Otrossi de Mosoch fijo de Jafet vinieron los que poblaron Capadocia, que es una grand tierra, e la primera cibdat que fizieron pusieronle nombre Masaca por el nombre de Mosoch. Dell otro fijo de Jafet que ovo nombre Tiras vinieron los tiracianos, e poblaron una tierra a que pusieron nombre Tiracia, mas los que vinieron depues encortaronle el nombre e dixieronle Tracia. Mas del quinto fijo de Jafet que ovo nombre Tubal donde vinieron los españoles, so linage d'aquel andudieron por muchas tierras buscando logar pora poblar de que se pagassen fasta que llegaron a parte d'occident a los grandes montes que son llamados Pireneos, que departen España la mayor de la otra; y estos montes comiençanse a la grand mar mayor cabo la villa que es llamada Bayona, que yaze en essa mar misma contra cierço e atraviessan toda la tierra fasta'l mar Mediterraneo, e acabanse alli cab una villa que dizen Colibre. E aquestas gentes de que vos dixiemos pues que fallaron aquella tierra, començaron a poblar todas essas montañas e fizieronse muy grandes pueblos e llamaronlos cetubales, que quier dezir tanto cuemo las compañas de Tubal. Estos fueron descendiendo al llano fasta que llegaron a un rio que es dicho Ebro, e tovieron mientes a un estrella que llaman Espero, e porque parece mas a occident llamaron a aquella tierra Esperia. E depues fueronse alongando a un rio grand que corre toda via contra orient desde o nace fasta o cae en la mar, e pusieronle nombre Ebro; e porques pagaron mucho d'aquel agua poblaron cabo della e camiaronse el nombre que ante avien, e assi cuemo les llamavan primero compañas de Tubal dixieronles despues las compañas de Ebro, e por esso llamaron a aquella tierra Celtiberia. E esta tierra tiene en luengo del mar grand que es aparte de cierço fasta'l mar Mediterraneo, e d'ancho fasta los montes Pireneos allende d'Ebro contra dentro faza la tierra llana; e llamaron a tod aquello Carpentaña e poblaron y cuatro villas: la una a nombre Oca, que es suso en la montaña que llaman monte d'Oca; la otra poblaron cabo Ebro contra parte d'oriente e llamaronle Calahorra, otra poblaron mas adelante otrosi cabo Ebro a que pusieron nombre Taragona, e desi poblaron la cuarta cabo esse rio mismo, mas adelante llamaronla Auripa; mas despues ell emperador Cezar Augusto cuand la gano, por fuerça camiol el nombre e llamol Cezar Augusta a la que agora dizen Çaragoça. Despues estas compañas fueronse tendiendo por las tierras e poblaron toda España, e a las tierras que poblavan ponienles nombres de si mismos, assi cuemo los alanos que poblaron aquella tierra que agora llaman Alava, que es desdel rio Ebro fasta la grand mar de Bayona; e los silingos que poblaron otra tierra cabo el rio que llamavan Cil desde o nace fasta o cae en la mar, e los otros que llamaron galacios poblaron Galizia, que antiguamientre solie seer desdell agua de Cea fasta'l puerto de Gaya. Despues vinieron galeses por mar que eran echados de su tierra e arribaron a un logar que agora llaman Puerto e poblaron una grand partida de Galizia que era yerma entre los dos rios que llaman Duero e Miño, e pusieronle nombre Portogal. Otras yentes y ovo que llamaron uvandolos e aquellos poblaron ell Andaluzia, e tiene en ancho desdel rio que llaman Guadiana fasta'l mar Mediterraneo, e de luengo desdel mar Oceano fasta'l rio que llaman Xucar assi cuemo cae en el mar Mediterraneo. Otra tierra y ovo que llamaron Luzeña que es entre Guadiana e Tajo, e pusieronle assi nombre unas gentes que la poblaron a que llamavan lusios, pero algunos cuentan que este nombre ovo por trebejos que mando y fazer Hercules cuando ovo vençudo a Gerion assi cuemo adelante oyredes. Otra tierra ay dentro en ell Andaluzia que llaman Betica, porque corre por ella un rio que solien llamar Betis al que agora dizen Guadalquivir, e tiene desde o nace este rio en la sierra de Segura fasta o cae en el grand mar entre ponient e mediodia cerca de la isla de Caliz. Tod estas tierras sobredichas fueron pobladas assi cuemo vos contamos, e ovo y muchos cabdiellos que fueron señores dellas e que ovieron grandes guerras entre si, mas porque los sos fechos no fueron muy señalados pora contar en est estoria, tornaremos a fablar de Hercules, que fue ell omne que mas fechos señalados fizo en España en aquella sazon, lo uno en conquerir las tierras lo al en poblandolas.



5.

Ya oistes desuso contar de cuemo se partieron los lenguages en Babiloña la grand en el tiempo de Falec, que fue del linage de Noe. E desde aquel Falec fasta Gedeon, que fue juez en Irael, ovo mil e dozientos e cuaraenta e tres años; y en tiempo deste Gedeon fue Hercules aquel que fizo muchas maravillas por el mundo e señaladamientre en España assi cuemo adelant oyredes en est estoria. Y en la vida de Gedeon murio Hercules, e ovo desde la su muerte fasta la segunda prision de Troya treze años. E desde aquella prision de Troya fasta Romulo que poblo Roma ovo cuatrocientos e cuaraenta e dos años. E desde Romulo fasta que ovo consules en Roma ovo dozientos e cuaraenta e un año. E depues fizieron reyes en Roma, e desdel primero rey fasta'l postremero que ovo nombre Tarquinio el Sobervio, que perdio por esso el regno e torno el pueblo a yudgarse por consules assi cuemo de primero, ovo cuatrocientos e cuaraenta e tres años fasta que torno a aver emperadores en Roma, e señaladamientre en el tiempo de Julio Cesar, que regno depues desta cuenta cuatro años e seys meses. Mas en el tiempo que eran los consules en antes que Julio Cesar regnasse cient e siete años, ovo uno dellos que llamaron Cipio que destruyo Africa y España por que se levantaron contra Roma. E bien cient años ante fue poblada la cibdad de Toledo que poblaron dos consules de Roma: all uno dizien Telemon e all otro Bruto, y este nombre quel pusieron fue tomado de los nombres dellos. Tres Hercules ovo que fueron muy connombrados por el mundo segund cuentan las estorias antiguas. E el primero fue en el tiempo de Moysen, pero nacio ante que el, y este fizo grandes fechos e buenos, mas no son contados en estorias, e fue de tierra de Grecia a la parte que es contra Persia. Hercules el segundo fue otrosi de Grecia e fue muy nombrado por su saber mas que por otra cosa e fue natural d'una cibdat que dixieron Fenis, e fue assi llamada porque era tan viciosa que tenien que no avie compañera en el mundo assi cuemo ell ave Fenix, que es sola e no a compañera ninguna. Y esta cibdat poblo Fenis fijo d'Agenor, que fue rey de las grandes dos cibdades que llamavan all una Tiro e all otra Sidon, e fue padre de Europa la que levo robada el rey Jupiter e de Cadino el que poblo Tebas que es en Europa. Y este segundo Hercules llamaronle por sobrenombre Sanao, e fue otrosi en tiempo de Moysen seys años ante que sacasse el pueblo de Israel de Egipto. Mas Hercules el tercero, el que fizo los muy grandes fechos de que tod el mundo fabla, este fue grand e ligero e muy valient mas que otro omne. E deste fablaron todos los sabios que estorias fizieron e compusieron grandes libros en que contaron los sos fechos granados que el fizo por el mundo, e dixieron que los sabios de Grecia sopieron por sus artes que naçrie alli uno que avrie nombre Hercules que farie grandes e maravillosos fechos por el mundo mas que otro omne; E los dos Hercules primeros cuydando que cada uno dellos serie aquel pusieronse nombre assi, ca segund el lenguage griego fue tomado este nombre de dos partes de letras de her e de cleos, que quier dezir batallador onrado o alabado en fuerça y en lit. Este tercero Hercules fue de muy grand linage como que fue fijo del rey Jupiter de Grecia e de la reyna Almena muger que fue del rey Anfitrion. El rey Jupiter su padre diol a criar al rey Euristeo e fizolo por consejo de su muger doña Juno, quel querie grand mal porque era so añado. Y esta Juno puso su amor con aquel rey Euristeo, que era su vezino e avie contienda con ella por una poca de tierra de que sel pagava que era en comarca de so regno, y ella diogela por quel criasse aquel moço a tal pleyto que cuando fuesse grand que fiziesse del aquello que ellal mandasse. E des que est amor fue puesto y el moço fue creciendo e faziendosse mancebo, fue ligero e muy valient mas que otro omne del mundo, e no sabie ella fecho grand ni perigloso a que nol mandasse enviar; e el rey Euristeo fazielo assi coydando que fazie bien. E segund cuenta la su estoria deste Hercules, des que ell ovo muerto el grand puerco montes d'Arcadia, mato al toro de Creta, que era muy bravo e much espaventable, e mato otrosi los tres leones a manos ell uno en el mont Partemio e los dos en la selva Nemea, e mato la grand serpiente de la laguna de Lerne que avie siete cabeças; e segudo los ladrones de Cremona, que es en tierra de Lombardia, e mato al rey que era señor dellos; e segudo las Arpias fijas de Fineo, que avien ciego a su padre el querien deseredar. E fue con Jason el que aduxo la lana del carnero dorado de la isla de Colcos; e destruyo Troya la primera vegada, ca el fue el que entro primero en ella por fuerça, e depues torno a la batalla o el rey Leomedon estava con su yent e matol por su mano por que fue destroyda Troya e toda la tierra. E depues desto mato a Diomedes rey de Tracia e vencio a los centauros, que eran un linage muy grand de cavalleros muy buenos de armas e much esforçados e mas ligeros d'otros omnes, y el por esfuerço e por ligereza los mato a todos. E vencio otrosi a los de Lacedemonia e mato al rey dellos. E el fue el primero que vencio a las dueñas Amazonas cuand ellas vencien e destruyen todas las otras yentes. E el mato otrosi a los onze fijos del rey Neleo, que fue fijo del rey Saturno, e vencio a Achelos en lit e caso con Deyenira e mato al rey Nesso en batalla d'un por otro. E mato otrosi a Busilis rey de Egipto e mato a Anteo rey de Libia e de Africa, el levo las maçanas de las dueñas esperidas. E fue tan buen maestro dell arte de las estrellas que dixieron los sabios que sostenie el cielo en los ombros.



6. De cuemo Hercules poblo a Caliz e de las cosas que y fizo.

Despues que Hercules ovo tod esto fecho, ovo diez naves e metios en mar e passo d'Africa a España. E troxo consigo un muy gran sabio del arte d'estronomia que ovo nombre Allas; y este nombre ganara el porque morara mucho en el mont Allant, que es much alto catando las estrellas, y este monte es cabo Cepta y entra por tierra d'Africa una partida. Este Hercules desque passo d'Africa a España, arribo a una isla o entra el mar Mediterraneo en el mar Oceano, e por quel semejo que aquel logar era muy vicioso y estava en el comienço d'occident, fizo y una torre muy grand e puso ensomo una imagen de cobre bien fecha que catava contra orient e tenie en la mano diestra una grand llave en semejante cuemo que querie abrir puerta, e la mano siniestra tenie alçada e tenduda contra orient, e avie escrito en la palma: «Estos son los mojones de Hercules»; e porque en latin dizen por mojones gades pusieron nombre a la isla Gades Hercules, aquella que oy en dia llaman Caliz. Despues que esto ovo fecho, cojosse con sus naves e fue yendo por la mar fasta que llego al rio Betis que agora llaman Guadalquivir, e fue yendo por el arriba fasta que llego al logar o es agora Sevilla poblada; e siempre ivan catando por la ribera o fallarien buen logar o poblassen una grand cibdat, e no fallaron otro ninguno tan bueno cuemo aquel o agora es poblada Sevilla. Estonce demando Hercules a Allas ell estrellero si farie alli cibdat; el dixo que cibdat avrie alli muy grand, mas otro la poblarie ca no el. E cuando lo oyo Hercules ovo grand pesar e preguntol que omne serie aquel que la poblarie; el dixo que serie omne onrado e mas poderoso que el e de grandes fechos. Cuando esto oyo Hercules dixo que el farie remembrança por que cuando viniesse aquel que sopiesse el logar o avie de seer la cibdat.



7. De cuemo Julio Cesar poblo Sevilla por las cosas que y fallo que fiziera Hercules.

E puso alli seys pilares de piedra muy grandes e puso ensomo una muy grand tabla de marmol escrita de grandes letras que dizien assi: «Aqui sera poblada la grand cibdat». Y ensomo puso una imagen de piedra, e tenie la una mano contra orient e tenie escrito en la palma: «Fasta aqui llego Hercules», y ell otra mano tenie contra yuso mostrando con el dedo las letras de la tabla. Onde avino depues que en tiempo de los romanos cuando fueron señores del mundo, ovo desabenencia entre Julio Cesar e Pompeio, que eran suegro e yerno e amos emperadores; e fue puesto en Roma que enviaron a Pompeio a parte d'orient e Julio Cesar a occident pora conquerir aquello que no obedecie a Roma, e pusieronles plazo que fuessen tornados a V años a Roma y el que no lo fiziesse que nunca jamas fuesse recebido por emperador. E Pompeio gano en aquellos V años toda parte d'orient e Julio Cesar en estos V años non pudo ganar sino fasta Lerida, que es una cibdat en España en una tierra que llaman Cataloña. E segund cuenta Lucan que escrivio est estoria, pues que se cumplieron los V años enviaronle dezir los romanos ques tornasse e sino que nol recibrien mas por emperador. El con despecho que ovo no lo quiso fazer, mas dixo que pues que ell era emperador que tomava otros V años pora acabar aquello que començara; e depues en aquellos otros cinc años que el tomo conquirio toda España. E cuando fue en aquel logar o primeramientre fue poblada la cibdat de Talica, semejol que no estava poblada en buen logar e fue buscar o la assentasse de nuevo. E cuando fue a aquel logar o estavan los pilares sobre que pusiera Hercules la imagen, cato la tabla de marmol que yazie por pieças quebrada e cuando vio las letras, fizolas ayuntar en uno e leyo en ellas que alli avie a seer poblada la grand cibdat. Estonce fizola mudar d'aquel logar e poblola alli o agora es, e pusol nombre Ispalis assi como oviera primeramientre nombre cuando fue poblada sobre estacas de palos en un logar que llaman Almedina, que es cabo Caliz. E cuenta Lucan que desque la ovo alli poblada que fue a Caliz o avie grand cibdat, e fallo y un grand templo que fizieran los gentiles por onra de Hercules y entre otras muchas imagenes que y avie fallo una del rey Alexandre, e dizien todos que fuera fecha a semejança del de grandez e de fayçon, e cuando Cesar la vio estudola catando grand pieça cuydando, e depues dixo que si Alexandre tan pequeño fuera de cuerpo e tan feo e tan grandes fechos e tan buenos fiziera, el que era tan fermoso e tan grand por que no farie tan grandes fechos o mayores; e cuydando esto fuesse pora su posada e soño essa noche que empreñava a su madre. E otro dia llamo a un so estrellero muy bueno que traye e dixol lo que cuydara y el sueño que soñara; ell estrellero soltol el sueño e dixol que la madre era la tierra, e assi cuemo la metie so si ys apoderava della bien assi metrie toda la tierra en so poder e serie señor de todo. Desd'alli movio e tornos pora Roma, e fue depues señor de tod el mundo assi cuemo la su estoria lo cuenta. Mas agora tornamos a fablar de Hercules por contar los fechos que fizo en España.



8. De cuemo Hercules lidio con el rey Gerion yl mato.

Hercules de que ya oyestes dezir des que ovo fechas aquellas dos imagenes de Caliz e de Sevilla, ovo sabor de veer toda la tierra que era llamada Esperia. E metios por la costera de la mar fasta que llego a un logar o es agora poblada Lixbona; e fue depues poblada que Troya fue destroida la segunda vez, e començarala a poblar un nieto d'Ulixes que avie aquel mismo nombre, e porque el no la uvio acabar ante de su muert, mando a una su fija que avie nombre Buena que la acabasse, y ella fizolo assi e ayunto el nombre de so padre y el suyo e pusol nombre Lixbona. E cuando Hercules llego a aquel logar, sopo como un rey muy poderoso avie en Esperia que tenie la tierra desde Tajo fasta en Duero, e porque avie siete provincias en su señorio fue dicho en las fabliellas antiguas que avie siete cabeças; y este fue Gerion, y era gigante muy fuerte e muy liger de guisa que por fuerça derecha avie conquista la tierra, e avienle por fuerça a dar los omnes la meatad de cuanto avien tan bien de los fijos e de las fijas cuemo de lo al, e a los que no lo querien fazer matavalos; e por esto era muy malquisto de todas las gentes, mas no osavan ir contra el por que no avie y qui los defender. E cuando sopieron que Hercules vinie, enviaronle dezir que el que tantos buenos fechos fiziera e tantos omnes sacara de premia e de mal señorio que acorriesse a ellos, e quel darien toda la tierra. Cuando esto oyo Hercules, plogol mucho e fuesse pora alla, ca maguer ell era del linage de los gigantes e muy fuerte, no era por esso omne cruo ni de mala señoria, ante era muy piadoso a los buenos e muy bravo e fuert a los malos; e cuando oyo las querellas d'aquellas yentes, doliosse dellas e fuesse pora ellos. E cuando Gerion lo sopo, fuesse con sus huestes pora aquel logar o fue depues poblada la cibdat que dizen Cruña, que era estonce yermo. Hercules envio dezir a Gerion que las yentes no avien por que matarse ni por que lazrar, mas que lidiassen ellos amos un por otro y el que venciesse que fuesse toda la tierra suya. E Gerion atreviendose en su valentia e demas que era mayor que el, dixo quel plazie. E lidiaron tres dias que nos podien vencer; en cabo vencio Hercules e cortol la cabeça, e mando en aquel logar fazer una torre muy grand e fizo meter la cabeça de Gerion en el cimiento. E mando poblar y una grand cibdat, e fazie escrevir los nombres de los omnes e de las mugeres que y vinien poblar; y el primero poblador que y vino fue una muger que avie nombre Cruña, e por essol puso assi nombre a la cibdat; e una grand partida de la gente que el traye fueran de Galacia, e mandolos poblar alli, e por esso fue llamada aquella tierra Galizia. Depues que Hercules ovo poblado Galizia, vinosse contra parte de mediodia ribera de la mar fasta un rio que dizen Ana, que quier dezir en griego tanto cuemo topo, porque va a logares escondido so tierra e depues sale, e aquel nombre nuncal fue camiado, antel llaman agora Guadiana. E porquel semejo la tierra buena pora criar ganados e otrossi pora caça, moro y una grand sazon e fizo y sos juegos, e mostro y grandes alegrias porque venciera a Gerion e ganara toda la tierra de que ell era señor; e por aquellos juegos que el fizo alli dizen algunos que puso a aquella tierra nombre Lusitaña, que quier dezir en romanz tanto como juegos de Ana. E depues que esto ovo fecho, fuesse pora Guadalquivir al logar o mandara fazer la imagen e fallola erzida e plogol mucho; desi fue adelant alli o mandara fazer la villa sobre los palos e pusol nombre Hispalis, e mandola cercar de muro e de torres E depues fue assi yendo ribera de la mar poblando los logares quel semejaron que eran de poblar fasta que llego a Cartagena, que ovo este nombre de Cartago la grand, que es en Africa que poblo la reyna Dido. E algunos dizen que por despecho quel fizieron los d'aquella tierra que passo aquend mar en España e poblo otra villa que dizen Cartagena, e solienle llamar antiguamientre Cartagena Espartera porque toda la tierra o es ell esparto, que llaman agora Montaragon, obedecie a ella. E d'alli era rey un omne muy grand e muy fuerte que llamavan Caco, e avie otrossi en so poder las tierras que llamavan Celtiberia e Carpentaña, e cuando oyo dezir que vinie Hercules, nol quiso obedecer cuemo los otros, mas saco su hueste e fue lidiar con el, e fue vençudo Caco, e fuxo a un monte much alto que es en Celtiberia a que puso el nombre de si mismo, ca porque dizien a el Caco pusol nombre Moncayo, y era logar o avie el grand sabor de morar porque era logar muy sano e tenie cabo de si sos ganados; e por esso fuxo a aquel logar cuydandose amparar y. Mas cuando sopo que Hercules iva empos el, nol oso y atender e fuxo pora tierra de Roma a un monte que llaman Aventino, que es cerca la cibdat que llaman Lavina, e aun alli nos trovo guarecer e metios dentro en una cueva muy fonda e cerrola con una grand piedra molar e pusol de parte de dentro grandes cadenas de fierro; e cuand era de noche salie e fazie el mal que podie por la tierra, desi tornavas alli e cerrava la puerta de la cueva, e porque era liger e corredor mas que otro omne e tomava las cabeças de los omnes e de las bestias que matava e colgavalas a la puerta de parte de fuera, cuydavan que comie los cuerpos de los omnes tan bien cuemo de las bestias, e por esso dizien que era medio omne e media bestia. En aquella cueva estudo una grand sazon fasta que vino Hercules yl mato alli segund cuenta la su estoria. Mas porque esto non conviene a los fechos d'España dexamos de fablar dello e tornamos a contar d'Ercules e de las cosas que fizo en España depues que vencio a Caco.



9. De las villas que poblo Hercules en España.

Ya oyestes desuso cuemo Caco fue vençudo y Hercules segudol fasta Moncayo, o el solie morar, e andandol buscando por aquella tierra, semejol muy buena e por end poblo una cibdat al pie de Moncayo d'unas yentes que vinieran con el de Grecia: los unos eran d'una tierra que dizien Tiro, los otros d'otra que dizien Ausona, e por esso puso nombre a la villa Tirasona, e oy en dia le llaman Taraçona. E pues que esto ovo fecho, començo d'ir conquiriendo tod aquella tierra fasta que llego a un logar quel semejo que devie poblar, e fizo y una fortaleza e pusol nombre Urgel, que quier dezir en latin tanto cuemo apremiamiento, ca sin falla tod aquella tierra mas la gano el por premia que por amor. E desque ovo esto fecho, de las diez naves que el troxiera dexara la una de comienço en Caliz e levara las nueve consigo a Galizia, e desi mando que fincassen las ocho alli e quel aduxiessen la novena, e al logar o ella arribo semejol que avie y buen logar de poblar e mando fazer y una villa e pusol nombre Barca Nona, que quier dezir tanto cuemo la novena barca, e agora llamanle Barcilona. Desque Hercules ovo conquista toda Esperia e tornada en su señorio, ovo sabor d'ir andar por el mundo por las otras tierras e provar los grandes fechos que y fallasse, empero non quiso que fincasse la tierra sin omnes de so linage en manera que por los que el y dexasse fuesse sabudo que el la ganara, e por esso la poblo d'aquellas yentes que troxiera consigo que eran de Grecia e puso en cada logar omnes de so linage; e sobre todos fizo señor un so sobrino que criara de pequeño que avie nombre Espan, y esto fizo el porquel provara por much esforçado e de buen seso, e por amor del camio el nombre a la tierra que ante dizien Esperia e pusol nombre España.



10. De los fechos que fizo el rey Espan en España e de cuemo poblo la isla de Caliz.

Espan sobrino d'Ercules, que finco por señor en España, andudo por la tierra e fizola poblar y endereçar, ca era muy maltrecha y destroida por la grand guerra que fiziera Hercules. E com era omne sabio y entendudo soposse apoderar della e poblo los puertos de la mar e otrosi logares en las montañas por o entendio que podrie venir daño d'otras yentes a la tierra, e poblo muy grandes villas e buenas e fizo y lavores maravillosas. E la una dellas es la cibdat a que agora llaman Segovia, e pusol este nombre porque fue poblada cab una peña que dizien Govia, e alli fizo muy maravillosa obra pora adozir ell agua a la cibdat assi cuemo oy dia parece. E acabo la torre d'Alfaro que començara Hercules, que es cabo la Cruña; E com era omne muy sabidor fizo fazer por grand sabiduria un grand espejo que veyen en el venir las naves por el mar de muy lueñe e pusol en somo d'aquella torre, y esto fizo el por aguardarse d'otras yentes sil viniessen guerrear por mar. E porque ell era omne que amava justicia e derecho e fazie bien a los omnes, amavanle todos tanto que assi cuemo Hercules se apoderava de la tierra por fuerça assi este se apoderava della por amor. E des que toda la ovo poblada e assesegada, escojo pora su morada Caliz, la isla de Hercules, y esto fizo el membrandosse de la criança e del bien que Hercules le fiziera. E porque en el logar no avie poblança ninguna sino la torre que Hercules fiziera, ovo de morar en tiendas fasta que fizo y una villa pequeña en que morava.



11. De cuemo fue poblada la isla de Caliz e cercada e fecha la puete e las calçadas.

Este rey Espan avie una fija fermosa que avie nombre Liberia, y era much entenduda e sabidor destrolomia, ca ja enseñara el que era ende el mas sabidor que avie en España a essa sazon, ca lo aprisiera d'Ercules e de Allas el so estrellero. E por end ovo con ella su acuerdo do poblar Caliz, mas era logar muy perigloso por tres cosas: la una porque no avie y abondo d'agua, la otra por el braço del mar que avien a passar por navio, la tercera porque era la tierra tan lodosa que non podien y llegar los omnes en ivierno sino grand periglo dessi e de lo que trayen. E sobresto ovo consejo con su fija en que manera podrie poblar aquel logar; ella dixol quel darie consejo sol quel otorgasse que no la casasse sino con qui ella quisiesse, y el fiandosse en ella e porque tenie que lo dizie por su pro, otorgogelo. Espan no avie fijo ni fija que heredasse lo suyo sino aquella, e viniengela pedir reyes y altos omnes d'otras tierras, lo uno por ques era ella muy fermosa e muy sesuda, lo al por ques avie afincar el regno a ella, e muchos la vinieron pedir desta guisa con qui ella non quiso casar. Y estudo assi un grand tiempo de guisa que el padre iva envegeciendo e los omnes de la tierra temieronse de su muerte, pidieronle mercet que casasse su fija por que cuando el finasse no fincassen ellos sin señor. El dixoles que fuessen a ella y gelo rogassen, y a el quel plazrie mucho. Ellos fueron y pidieronle mercet que casasse, y ella otorgogelo e dixo que maguer avie puesto de non casar sino con qui ella quisiesse que si a aquella sazon viniesse alguno quel conviniesse que casarie con el, pues que ellos lo tenien por bien. Desi vinieronla pedir tres fijos de reyes muy ricos e con grand algo: ell uno era de Grecia y ell otro d'Escancia, el tercero de Africa. El padre cuando lo sopo, plogol mucho con ellos, ca los vio muy fermosos e apuestos e bien razonados, e demas sopo que eran muy ricos omnes, e por ende recibiolos muy bien e fizoles mucha onra. Desi fablo cada uno con el e pidieronle su fija; el dixoles que fuessen a ella e de cual dellos se pagasse quel plazrie a el e que gela darie. Ellos fizieronlo assi cuemo les el dixo e fueron a ella, e depues que cada uno ovo dicho su razon, dixoles ella que viniessen otro dia e que les darie respuesta a todos en uno. Ellos maravillaronse porque los mandava assi venir todos en uno e tovieron que era escarnio, pero fizieronlo assi E cuando vinieron otro dia a ella, preguntoles que cual dellos la amava mas e cada uno dixo por si que el. Estonce dixo ella que bien tenie que cada uno la amava, mas en esto entendrie que era assi que fiziessen por ella lo que les dirie e cual dellos ante lo acabasse que con aquel casarie. Ellos dixieron que les dixiesse lo que querie que lo farien de buena mient. Estonce mostroles que aquel era el logar que su padre mas amava e alli querie fazer cabeça de tod el regno e que a menos de tres cosas nos podrie fazer, la una seer la villa bien cercada de muro e de torres e aver y ricas casas pora el e pora con qui ella casasse, e la otra d'aver y puente por o entrassen los omnes a la villa e por o viniesse ell agua, la tercera que tan grandes eran los lodos en ivierno que non podien los omnes entrar alla a menos de aver y calçadas por o viniessen sin embargo; e destas tres cosas que tomasse cada uno la suya y el que primero lo acabasse que casarie con ella e serie señor de toda la tierra. Ellos cuand esto oyeron tamaño sabor avie cada uno de casar con ella que dixieron que lo farien, y enviaron por muchos maestros e con el grand algo que troxieran metieron y tan grand femencia que a poco de tiempo fue cerca d'acabado. Y el que primero lo acabo fue el de Grecia, que avie nombre Pirus, e aquel fiziera la puente e avie tod el caño fecho pora traer ell agua, e fuesse pora la dueña e dixol cuemo avie su obra acabada. A ella plogol mucho e otorgol que casarie con el, mas rogol que no dixiesse que lo avie acabado fasta que los otros oviessen cerca d'acabadas sus obras y estonce que casarie con el, y el y ella que acabarien depues mas ligeramientre lo que fincasse; el fizolo assi y atendio fasta que los otros ovieron cerca d'acabado. Estonce llamo al rey e mostrol cuemo avie acabado, e abrio el caño e dexo venir ell agua a la villa. Al rey plogol e casol con su fija, e a los otros dio muy grandes dones y enviolos dessi los mas pagados que el pudo. En esta manera fue poblada la villa de Caliz y la isla que fue una de las mas nobles cosas que ovo en España; e tanto la amava el rey Espan que alli puso su siella e se corono, e fizo la cabeça de toda su tierra e assi lo fue en su vida. Depues desto visco el rey Espan poco tiempo e fue much amado en toda España, e ovo muy buenos años e much abondados en su vida; e murio a veynt años depues que Troya fue destroyda la segunda vez, e fue mucho llañido de los españoles assi que algunos y ovo ques mataron por el y otros que nunca quisieron reir ni aver alegria ninguna ni vestir paño de color, e fue soterrado en Caliz.



12. De cuemo poblo Pirus a Ossuna e a Granada e del rey Rocas.

Depues que fue soterrado el rey Espan en Caliz assi cuemo oyestes, fue y coronado por rey Pirus so yerno de que vos dixiemos con Liberia su fija. E depues estudieron un grand tiempo endereçando la provincia de Caliz e poblando la tierra. E Pirus com era mancebo avie sabor d'andar e no estar en un logar, e tomo su muger e cojos por la ribera de la mar escuantra parte d'orient. Y ell era muy caçador e fallo en una montaña muchos ossos e mato y muchos dellos e fizo grand caça, e puso nombre a aquel logar el Campo Ursino; e desi poblo y una cibdat al pie de la sierra e pusol nombre Ursina por la caça de los ossos, y esta es a la que agora llaman Ossuna. Dende tomaron por essas montañas escuantra orien fasta que llegaron a una sierra much alta, e pregunto Pirus a los omnes de la tierra que logar era aquel; ellos dixieronle quel dizien la Sierra del sol porque avie y siempre nief. Y el porque vio que avie y buenas vegas e grandes e muchas aguas, semejol que serie buena tierra pora pan e poblo y una cibdat, e por amor de su mugier pusol nombre Libira, e assi a nombre oy en dia. E dexo alli su mugier preñada y el fue a aquel logar o depues fue la cibdat de Toledo, que era estonce muy grand montaña, pero avie y dos torres, ell una o es agora ell alcaçar, ell otra a san Roman; y estas fizieran dos hermanos fijos d'un rey que avie nombre Rocas, y era de tierra d'oriente a la parte que llaman Eden, alli o dizen las estorias que es el paraiso o fue fecho Adam. E tan grand sabor ovo este rey d'aprender los saberes que dexo todo so regno e cuanto avie e començo d'ir d'una tierra en otra parando mientes a aquellas cosas por que podrie mas saber, assi que fallo en una tierra entre orient e cierço setaenta pilares, los treynta eran d'alaton e los cuaraenta de marmol, y yazien en tierra e avie escritas letras enderredor en que yazien escritos todos los saberes e las naturas de las cosas e cuemo savien d'obrar. E Rocas cuando los vio, catolos e trasladolos todos e fizo ende un libro que traye consigo por o adevinava muchas cosas de las que avien de seer, e fazie tan grandes maravillas que los que lo veyen tenien que fazie miraglos, e por end vinie toda la gent a el de manera quel cuytavan tanto que fuxo antellos, e fues escondiendo d'una tierra en otra fasta que llego a Troya antes que fuess destroida la primera vez; e vio y fazer grandes lavores e muy nobles e començos a reir, e preguntaronle las gentes por que riye, el dixo que si sopiessen lo que les avie de venir que no avien por que labrar. Ellos tomaronle estonce e levaronle antel rey Leomedon; el rey preguntol por que dixiera aquellas palabras, el dixo que dixiera verdat que aquellas gentes passarien por espada e los edificios por fuego. Cuand esto oyeron los troyanos quisieronle matar, mas el rey non quiso teniendo que lo dizie con locura e por end tolloge e metiol en fierros por veer si acordarie e dio omnes quel guardassen; y el temiendosse de muerte sopo fazer con ques adormeciessen los guardadores, desi limo los fierros e fue su carrera e vino por aquel logar o fue depues poblada Roma y escrivio en un marmol cuatro letras de la una parte que dizien Roma, y estas fallo y depues Romulo cuando la poblo, e plogol mucho por que acordavan con el so nombre, e pusol nombre Roma.



13. Cuemo Rocas estava en la cueva e de lo quel acaecio con Tarcus.

Depues que Rocas esto ovo fecho, començo de venir a parte d'occident fasta que llego a España, e andudola toda enderredor assi cuemo las montañas e los mares la cercan. E desque fue alli o agora es Toledo, vio que aquel logar era mas en medio d'España que otro ninguno e avie y muy grand montaña, y entendio por so saber que alli avie a aver una grand cibdat, mas que no la poblarie el. E fallo y una cueva en ques metio o yazie un dragon muy grand, e cuandol vio temiendosse del, rogol que nol fizies mal, ca todos eran criaturas de Dios; el dragon cojo tal amor con el que lo que caçava trayegelo alli, e d'aquello guarecio una grand sazon. Depues acaecio que un omne onrado d'aquella tierra que avie nombre Tarcus e morava en las sierras d'Avila, corrie alli mont e fallo un osso e vino empos el fasta que llego a aquella cueva, y ell osso metiosse dentro, e Rocas en quel vio venir ovo miedo pero començol de falagar y rogol que nol fiziesse mal bien cuemo fiziera al dragon, y ell osso omillosse luego y echosle en el regaço el començol a rascar en la cabeça. Entanto llego aquel cavallero que corrie empos ell osso y entro en la cueva e cuando los vio amos assi estar, fue muy maravillado e muy mas aun de Rocas, que non dell osso, porquel vio con muy luenga barva e todo cubierto de cabellos fasta en tierra, e tovo que era omne bravo e puso la saeta en ell arco e quisol tirar. El rogol por Dios que nol matasse, estonce Tarcus cuandol oyo fablar, preguntol quien era o com andava; el dixo que non gelo dirie fasta quel atreguasse a el y a aquel venado ques viniera meter en su comienda; Tarcus atregolos. Desi començol Rocas a contar toda su fazienda e cuando oyo que rey era e noble omne, ovo grand duelo del e rogol que no estudies alli en aquel periglo e que se fues con el e casallie con una fija, que no avie mas, e depues de sus dias quel dexarie todo lo so; el otorgol que lo farie. Ellos estando assi fablando, llego el dragon e Tarcus cuandol vio ovo muy grand miedo del e quisos ir. Dixol Rocas que no lo fiziesse, que el guisarie cuemo nol vinies del daño, e fue estonce Rocas al dragon e començol de falagar, y el dragon echol un medio buey delant que traye, ca ell otro medio avie el comido. E dixo a Tarcus que si querie comer d'aquel buey; Tarcus dixo que no, ca mas querie ir comer con su compaña. Pues diz: «Yo tal vida fago, pero tengolo por vicio, por amor de los saberes». Dixo estonce Tarcus: «Sal aca e vayamos, ca no es este logar pora ti». Estonce dixo Rocas al dragon: «Amigo, diz, dexarte quiero, ca assaz e morado contigo». E salieron amos de la cueva e fue cada uno a su parte, e jamas nunca y vieron al dragon.



14. Cuemo se fue Rocas con Tarcus e de la grand seca que fue en España.

Fuesse Rocas con Tarco e casol con su fija, e ovo depues en ella dos fijos: ell uno ovo nombre Rocas cuemo su padre, ell otro Silvio. Desi murio Tarcus e finco cuanto el avie a Rocas, mas pero que avie cuant avie mester, no pudo olvidar la cueva viniendol emiente la compañia del dragon, e fizo una torre sobr'aquella cueva e moro alli yacuanto. Depues que el murio, fincaron sos fijos alli. Desi ovo desabenencia entrellos, e fico ell uno en aquella torre y ell otro fizo otra o agora es ell iglesia de san Roman, e moraron alli un grand tiempo fasta que vino la grand seca que duro XXVI años, que no llovio en España, por que ovieron a foir todas las yentes de la tierra. E murieron aquellos dos hermanos e no finco rio en toda España ques no secasse si no Guadalquiuir y Ebro, y estos corrien muy poco. E toda la tierra fue perduda e yerma que non finco ninguna cosa en ella, e passaron todas las yentes los montes Pireneos, que son los puertos d'Aspa, e fueron guarecer por las otras tierras; e fizieron por toda la tierra cantares de llantos d'España que dizien que Dios la avie ayrada. E fue assi que el postremer año de la seca fizo un viento tan grande que todos los arboles derribo porque los fallo secos, e tan grand fue el polvo que fizo con aquel viento que semejava fumo, e cuydavan que ardie toda la tierra. E depues vinieron tres años que nunca fizo al si no llover, de guisa que toda la tierra era cubierta d'agua que semejava mar, e fue combrando todo lo que era perdudo. E los omnes que eran naturales de la tierra, maguer que eran sesegados en otra parte, no les pudo durar el coraçon que nos tornassen pora España luego que sopieron que mejorava la tierra, e no fallaron en toda la tierra arbol verde si no fue ribera de Guadalquivir e de Ebro muy pocos, y estos eran olivas o milgranas, e començaron de poblar por aquellos logares que fueran poblados. E porque aquel mal que viniera a España dizien que fuera cuemo gafedat, la primera villa que poblaron de nuevo fue entrel mar occident y el rio Guadalquivir, e pusieronle nombre Lepra a la que oy dia llaman Niebla. E fueron assi poblando fasta que llegaron a las torres de los dos hermanos e nos atrovieron poblar y porque les semejo logar much esquivo, mas dexaron las torres assi cuemos estavan fasta que vino el rey Pirus, el que fue yerno del rey Espan assi cuemo desuso oistes. E cuando vido aquellas torres, fizo y fazer dos castiellos muy fuertes e metio y gentes que los poblassen, e estudieron assi fasta que los romanos ganaron España. Depues que Pirus ovo esto fecho, fuesse escuantra los grandes montes d'Aspa, e pagos d'aquella tierra porque era sana e avie y mucha caça, e poblo muchos logares e duro alli fasta que murio. E aquellos montes que primero avien nombre Cetuberes por el nombre de Tubal llamaronles des alli adelante Pireneos por el nombre de Piro.

I. Aqui se comiença la estoria del señorio que los almujuces ovieron en España.



15. De cuemo los almujuces ganaron España e fueron señores della.

Depues de la muerte del rey Piro, acaecio que finco España en poder de los griegos, e fico assi una sazon fasta que se levantaron otras yentes que avien nombre almujuces, e avien por ley de aorar el fuego assi que cuando les nacien los fijos fazien fuego de leña seca que fiziesse la llama muy clara e sin fumo, e passavan el niño desnuyo desuso a cuatro partes a manera de cruz desde orient a occident e de septentrion a mediodia; y esto erales assi cuemo baptismo, e aun fazien mas que cuando ell omne era muy viejo que aborrecie la vida del mundo e querie ir a paraiso, quemavanle dentro en el fuego e tenien ques iva derechamientre pora Dios. Y esta secta fue primeramientre levantada en Caldea, e duro y fasta que vinieron los sabios e los emperadores que fueron entendudos assi cuemo Nabucodonosor e Serses que la destruyeron, ca lo tenien por locura, e matavan a aquellos que no lo querien dexar, e fuxieron algunos pora las islas frias assi cuemo Nuruega e Dacia e Prucia, e poblaron alli e ganaron todas aquellas tierras enderredor y apoderaronse dellas. E començaron a fazer navios e ovieron ende muchos e fueron muy poderosos sobre mar, e depues ovieron so acuerdo que fuessen conquerir las otras tierras que fallassen cabo la marina, e ganaron primeramientre Inglaterra con todas essas islas: Escocia e Guirlanda e Galas. E depues fueron viniendo por la mar fasta que llegaron a España a aquel logar o es agora Bayona, e sopieron dell espejo que estava en la torre de la Cruña en que veyen las naves que vinien por mar, e ovieron so consejo comol pudiessen quebrantar. Desi tomaron dos naves e cubrieronlas d'arvoles verdes en pie que semejassen islas, e metieron y muchas ballestas de torno muy fuertes, e los de la torre que guardavan ell espejo cuando los vieron cuydaron que eran islas pequeñas, e los de las naves fueron assi viniendo fasta una grand montaña e llegaron al pie della e tiraron con las ballestas e quebrantaron ell espejo; desi fizieronlo saber a los de las otras naves e vinieron y entraron la villa por fuerça e mataron a cuantos y fallaron. E depues que aquello ovieron fecho, fizieronse dos partes e tomaron la meatad del navio e vinieronse a Caliz, e dieron poca gente que fuessen a la villa e la otra finco en celada. E los de Caliz salieron a ellos e vencieronlos, y ellos fueron fuyendo fasta que los echaron en la celada, e los de la celada salieron e metieronse con ellos por media la villa e mataronlos todos; la otra meatad del navio que fincara en la Cruña fizieron esso mismo en Lixbona. Assi que tan grand fue el miedo que cogieron todos los d'España d'aquellas yentes que los demas fuyen y ermavan la tierra. Los de los navios ovieron so consejo que farien, e algunos y avie que dizien ques tornassen a sus tierras, los otros dizien que mas valdrie ficar, ca les semejava buena la tierra, mas tovieron que no lo podrien fazer ni aun poblalla a menos d'abenirse con las yentes de la tierra. Sobresto enviaron los sus mandados e sus seguranças. A los d'España plogoles mucho y otorgaronles el señorio por que los dexassen vevir en paz. E desta guisa s'apoderaron d'España e fueron señores della los almujuces bien cuaraenta años. E poblaron y muchas villas assi cuemo Pamplona e Cigüença e Cordova e otros muchos logares de que no avemos escritos los nombres; e señaladamientre Toledo, e fizieron cibdat yuso en lo laño, que non quisieron poblar suso o eran los castiellos, e fizieron y cabeça del regno e labraron y un grand templo o aoravan al fuego, e nuncal camiaron el nombre e llamavanla Dos Hermanos.



16. De cuemo los de Flandes e d'Inglaterra destruyeron a España.

Las nuevas fueron por todas las tierras de cuemo aquellas yentes avien ganado España, e todos los de las islas que lo oyeron crecieronles coraçones por fazer otro tal e ayuntaron muy grandes navios e vinieronse pora España e entraronla por cuatro partes. Los que entraron por Caliz vinieron Guadalquivir arriba e llegaron a Talica, e los de la villa salieron e lidiaron con ellos e fueron vençudos; e los de fuera entraron con ellos de buelta por media la villa e mataronlos a todos e ganaron la villa, e los otros entraron por las otras partes e no fallaron qui los contrallasse e ganaron la tierra e mataron cuantos fallaron y de los almujuces; e los d'España que moravan y antes fincaron cuemo por siervos. E duro este señorio fasta que vinieron los d'Africa e ganaron España.

II. Aqui se comiença la estoria del señorio que los de Africa ovieron en España.



17. Cuemo entro el señorio de los d'Africa en España.

Cuatro son las partes del mundo segund los sabios antigos las nombraron: e orient e occident e septentrion e mediodia. E segund aquesto fueron cuatro los emperios que señorearon el mundo: el primero de Babilonia a parte d'orient en el tiempo del rey Nino, el segundo a parte de mediodia en Africa en Cartago la grand en tiempo de la reyna Dido, el tercero en Macedonia a parte de septentrion en el tiempo d'Alexandre, el cuarto en Roma a parte d'occident en tiempo de Julio Cezar. E de cuemo cada uno destos ganaron las tierras en las sus estorias lo cuenta, mas agora queremos fablar dell emperio de Cartago, que es a parte de mediodia, cuemo entro el señorio en España. Depues de la muerte d'Ercules, acaecio que la cibdat de Caliz que Espan poblara de las yentes de Tiro que es en Asia, oyeron dezir que Hercules muriera en aquel logar e ovieron respuesta de sos dioses que si fuessen alla e troxiessen de los sus huessos e d'aquello que del fincara que mejorarie siempre la cibdat, ca los gentiles aoravan a Hercules assi cuemo a santo. E pues que esta respuesta ovieron fueron alla e troxieron d'aquellas cosas que y fallaron del. E pues que las aduxieron a Caliz, sopieronlo por España que era toda de gentiles, e fue y tamaña la romeria por que se poblo la cibdat muy bien e fizose muy grand. E començaron a apoderarse de la tierra que era enderredor tanto que sos vezinos avien ende grand envidia, e començaronles a fazer tantas terrerias por que ovieron a aver guerras en uno de guisa que los de Caliz no lo pudieron sofrir. E ovieron so consejo de cuemo oviessen ayuda qui los defendiesse e no fallaron logar dond la pudiessen aver tan bien cuemo de Cartago la de Dido, que es en Africa; e fazienlo porque los de Cartago fueron alli poblados de Tiro d'aquella tierra dond ellos fueran naturales, ca los poblara y Carton, que fue rey de Tiro padre de la reyna Elisa Dido, e por el so nombre dixieronle Cartago. E los de Caliz teniendo que los d'aquel logar y ellos eran una cosa por razon de parentesco e que les pesarie de so mal, enviaronles dezir que los ayudassen a librar d'aquella coyta en que eran con los d'España. Los de Cartago cuando lo sopieron, pesoles mucho del tuerto que recibien e enviaronles grand ayuda por mar, assi que con ellos quebrantaron los de Caliz sos enemigos e vengaronse de los tuertos que les fizieran. Mas los de Cartago cuando ovieron puesto e sessegado lo de Caliz, començaron a guerrear con los otros de la tierra assi que ganaron una grand partida d'aquella provincia, e pues que vieron que les iva bien, enviaronlo dezir a los de Cartago que viniessen, ca toda España podrien ganar, y ellos dixieronlo a Amilcar so emperador. El demando respuesta a sos idolos que sil avernie bien d'aquella passada, y ellos dieronle respuesta que si pasasse que la ganarie. El luego que lo oyo, guisosse muy bien e vino a España e arribo alli o los otros arribaran e començo a ganar la tierra e conquerirla, venciendo muchas batallas, tomando villas e castiellos por fuerça.



18. De la muerte dell emperador Amilcar.

All emperador Amilcar aviendo toda la tierra ganada e teniendola ya cuemo por suya, fue a Cigüença quel eran rebelles por ell amor que avien puesto con los romanos des que sopieran que entrara ell en la tierra, e cercolos. E los de Cigüença enviaronlo dezir a sos amigos e a sos vezinos, a aquellos que entendieron que les querrien ayudar, e llegoles luego muy grand ayuda dellos e d'otros que les vinien mas de lueñe que se tenien con los romanos. Los de Cigüença pues que ovieron mandado cierto d'aquellos sos amigos como les vinien en ayuda bien guisados, e eran ya acerca, enviaronles dezir que saldrien ellos a la hueste d'Amilcar e començarien a lidiar con ellos e que viniessen ellos sin sospecha e firiessen dell otra part en la huest, e que desta guisa los vençrien, e fizieronlo assi. Salieron los de Cigüença e firieron en la hueste de los de Africa, e sobrevinieron los otros assi que los vencieron e mataron alli all emperador Amilcar, e todos los otros de su huest fueron muertos e presos assi que el grand daño que avien fecho los d'Africa en España todo lo pecharon aquel dia.



19. De los fechos que fizo Amilcar ante de su muert.

Est emperador Amilcar de que vos contamos fuera omne que passara por muy grandes fechos, e fuera ya en Italia en ayuda de los de Tarento e de Apulla e de Sardeña e de los otros que avien guerra con los romanos, e tanto ovo sabor de les fazer mal que non cato la tregua que avie con ellos e quebrantola e lidio con ellos, e vencieronle e tornos vençudo e maltrecho pora Africa. Est Amilcar ovo cuatro fijos: el primero ovo nombre Annibal, el segundo Asdrubal, el tercero Magon, el cuarto Annon; e una fija que fue casada con uno de so linage que ovo nombre Asdrubal otrosi. E cuando Amilcar torno de Italia a Africa assi cuemo oyestes, estos sos fijos eran pequeños cuemo que Annibal que era el mayor no avie mas de IX años; pero con tod esso tamaño era el desamor que est emperador Amilcar avie con los romanos por el quebranto que recibiera dellos que fizo yurar sobre sos altares a quel so fijo Annibal, maguer era pequeño, que nunca oviesse paz con ellos. E cuando passo a España assi cuemo oyestes, dexo a el e a sos hermanos en guarda de Asdrubal so yerno e otrosi todo so emperio. E cuando sopieron que Amilcar era muerto, porque estos sos fijos eran pequeños aun pora irle vengar, guisosse este so yerno Asdrubal e passo con grand poder a España e arribo en Cartagena, que era ya suya, e d'alli començo a andar por toda la tierra e asessegar lo que Amilcar avie ganado, e trabajosse de ganarlo al. E yendosse assi por la tierra queriendo llegar a aquel logar o fuera muerto Amilcar so suegro por vengarle, acaecio que mato en la carrera un omne onrado d'España cuemo a manera de tuerto, e un so omne d'aquel que el matara con grand pesar que ovo de la muerte de so señor, aventurosse y llego a el y matol; e desta guisa fueron muertos en España el suegro y el yerno. Cuand esto sopieron los d'Africa, ovieron muy grand pesar e quisieran passar a vengarle, mas Annibal so señor era aun tan pequeño que tovieron que no avie tiempo que lo pudiesse fazer. E fasta que el ovo XX años, sovieron assi que no ovo entrellos guerra nin paz. Pero en este comedio los que eran de so linage ayudavanle a mantener el regno e mostravanle cuemo avie de fazer cuando viniesse a tiempo de regnar e cuemo vengasse a so padre, e maguer que con los d'España no avien guerra, tan grand era el desamor que avien con los romanos que non dexavan de guerreallos e de fazelles cuanto mal podien.



20. De cuemo ell emperador Annibal passo a España e destruxo Sigüença.

Segund las estorias d'Africa cuentan des que Annibal ovo complido veynt años, vinol emient de la muerte de so padre e de cuemol yurara que nunca oviesse paz con los romanos. E asmo que en passar a España farie dos cosas: vengarie a so padre y ganarie la tierra y toldrie a los romanos grand ayuda. Pues que esto ovo acordado, saco muy grand huest e passo a España e arribo a Cartagena e fuesse luego derechamientre pora Sigüença. Y ellos enviaronlo dezir a los romanos cuydando que les enviarien acorro, e los romanos cuand esto sopieron, fueron muy sañudos y enviaron dezir a Annibal que descercasse la villa, e otrossi enviaronlo dezir a los de Africa quel consejassen ques levantasse d'alende no fiziesse y mas daño. Mas el no lo quiso fazer, e tanto los tovo cercados fasta que los aduxo que no avien consejo ninguno de vianda que comiessen. E cuand ellos vieron que por ninguna guisa no lo podrien sofrir, ovieron so acuerdo que mas valie que ellos matassen a sos amigos que no veellos matar e cativar a sos enemigos. Desi mataron sos padres e sos fijos e sos mugieres e sos amigos e todos aquellos que no eran pora ayudarse darmas, e dieron fuego a la villa; desi salieron fuera todos guarnidos e fizieron grande daño en la huest, en cabo murieron y ellos todos. E entro Annibal en la villa e derribola por suelo y astragola toda.



21. D'una maravilla que acaecio en Sigüença.

Cuenta la estoria d'una maravilla que acaecio en Sigüença en ante desto por que los moradores de la villa entendieron que avien a seer destroidos ellos e la cibdat. Y esto fue que una muger que morava y que encacio, e la criatura luego que fue salida del cuerpo de la madre tornosse cuemo de cabo e metios dentro. Y esto fue un señal que dio grand espanto a los de la villa, ca tovieron que serien todos destroidos.



22. De lo que fizo Annibal en España.

Andados quinientos e treynta e cinco años desde que Roma fuera poblada e dozientos y novaenta des que començaran los consules, en la sazon que tenien el consulado Cornelio e Numicio fue este fecho de Sigüença que ya oyestes. E assi acaecio que de guisa la fallaron desbastecida de viandas que desdel dia que la cercaron a ocho meses la ovieron tomada. Depues que ell emperador Annibal ovo esto fecho, cayo grand miedo sobre todos los españoles; e envio luego a todos los castiellos e a las villas con ruegos e con amenazas ques le tornassen, e la mayor partida dellos fizieronlo assi. Y el pues que vio que avie vengado so padre, membrosse de la yura que el fiziera que nunca avrie paz con romanos, e por sabor de non tardar mas en España, dexo y sos hermanos por cabdiellos: all uno dizien Asdrubal y all otro Magon. E plogo mucho a los españoles porques iva, ca era omne fuerte e bravo e avie muy grand sabor de destroir la tierra, pero pesoles mucho por los hermanos que y dexava, mas non pudieron al fazer si no sofrirlo. E Annibal pues que ovo castigado a sos hermanos cuemo mantoviessen la tierra, tomo aquella gente que troxiera d'Africa e de los españoles cuantos quiso e fuesse contra los romanos. Mas agora dexa ell estoria de fablar de sos hermanos que eran en España por contar assumadamientre del que era señor de la mayor parte della los grandes fechos que fizo contra los romanos.



23. De las batallas que ovo Annibal con los españoles e con los romanos fasta que torno a Africa.

Quinze batallas muy grandes fizo Annibal desde que salio d'Africa fasta que y torno. La primera dellas fue en España cuando destruyo Sigüença assi cuemo oyestes. La segunda fue passante los montes Pireneos cuando lidio con los franceses e los vencio. La tercera fue cercal rio Tisin cuando lidio con Cipion consul de Roma e venciol, e fue y llagado Cipion e muriera en la batalla si no quel saco della so fijo Cipion el Mancebo, que avie estonce XXI año. La cuarta fue con esse mismo Cipion cab el rio Trevia, e vencio Annibal. La quinta cabo esse rio mismo con otro consul de Roma que avie nombre Sempronio; e cuemoquier que Annibal venciesse, fue ferido en el ojo de guisa que depues por la lazeria que levo en el mont Apennino del grand frio e del mucho velar quel ovo a perder. La sexta fue cerca'l lago Trasumeno cab el rio que llaman Sarno con otro consul de Roma que avie nombre Flamio, e vencio Annibal; y esta batalla fue muy sonada porque fueron y muertos de los romanos XXV vezes mil e presos bien seys mil, e murio y aquel consul, e fue tan ferida esta batalla que otrosi de la parte d'Annibal murieron y bien doze mil. La setena fue cercal barrio de Cañas que es en tierra d'Apulla, e ovola con Emilio e con Varro consules de Roma e venciola Annibal, e fue y muerto el consul Emilio e veynte de los mas onrados; e de los que llamavan senadores ovo y entre muertos e presos bien treynta, cavalleros de linage trezientos e d'otros omnes a cavallo tres mil, e de omnes a pie bien armados onze mil, e fuxo Varro ell otro consul a Venecia con quinientos cavalleros. E destas dos batallas e de las otras que oyestes que avie vencido Annibal envio a Africa tres moyos de sortijas d'oro que fueran sacadas de los dedos de los senadores e de los otros omnes onrados de Roma que matara, ca en aquel tiempo non traye ninguno sortija d'oro si non fues omne de grand cuenta e señor de cavalleros. E tanto fueron los romanos coytados desta batalla que sovieron en ora de dexar Roma e Italia e ir buscar tierra o poblassen, mas Cipion el Mancebo de que ya oyestes los destorvo que lo non fiziessen. La ochava fue con Claudio Marcelo consul de Roma, e fue desbaratada la hueste de Annibal, ca el non fue y. La novena batalla fue en Italia con Centenio Penula, que era señor de cient cavalleros, e pidio a los romanos quel diessen el so poder e irie lidiar con Annibal, e dieronle ocho mil cavalleros, e fue e lidio con el, e venciol Annibal e mato a el e a todos sos cavalleros. La dezena fue con Neyo Fulvio adelantado de los romanos, e vencio Annibal, e perdio y Neyo toda su compaña y el escapo end apenas. La onzena con aquel mismo Neyo e con los tribunos de Roma, e vencio Annibal, e murio y Neyo e onze cabdiellos con el. La dozena en Lombardia con Marcel el consul; y el primero dia no vencio ninguno, el segundo vencio Annibal, el tercero fue vencido. La trezena en Italia con Claudio Marcelo, e vencio Annibal, e murio Claudio Marcelo e toda su hueste. La catorzena en Italia con Marcelo e Crispino consules de Roma, e Annibal matolos a entr'amos. La quinzena con el consul Sempronio, e venciol Annibal, e fuxo Sempronio a Roma. Mas agora dexa aqui ell estoria de fablar desto e torna a contar de cuemo el poder de los romanos entro en España.

III. Aqui se comiença la estoria del señorio que los romanos ovieron en España.



24.

El primero capitulo cuenta de cuemo el poder de los romanos entro en España. El II de los fechos que fizieron aquellos dos hermanos Scipiones. El III de cuemo lidiaron los Scipiones con Magon hermano de Annibal e cuemol prisieron. El IIII de cuemo Asdrubal lidio con los romanos e fue vençudo. El V de cuemo fueron desbaratados los romanos e muertos amos los Scipiones. El VI del consejo que dio Scipion el mancebo a los romanos. El VII Cuemo Scipion desbarato la flota de Annibal. El VIII de cuemo Scipion entro en España e de lo que y fizo. El IX de cuemo Asdrubal lidio con Scipion e fue vençudo. El X de cuemo Asdrubal fue pora so hermano Annibal e finco Scipion por señor d'España. El XI de cuemo los romanos salieron a la carrera a Asdrubal e lidiaron con el yl mataron. El XII de lo que fizo Scipion en España depues que Asdrubal fue muerto. El XIII de cuemo Scipion salio d'España e fue a Roma. El XIIII de cuemo Scipion passo a Africa e de los fechos que y fizo. El XV cuemo Annibal se torno a Africa e de lo quel avino con Scipion. El XVI cuemo lidio Annibal con Scipion e fue Annibal vençudo. El XVII cuemo los d'España se alçaron a Roma pues que Scipion se partio dend. El XVIII de la muerte de Scipion ell Africano e de Annibal. El XIX de las grandes contiendas que ovieron los d'España con los romanos. El XX de la traicion que fizo Sergio Galba a los de Luzeña. El XXI de cuemo se levanto el ladron Viriato. El XXII de cuemo se levanto Çamora contra los romanos e de la muerte de Viriato. El XXIII de cuemo los de Çamora se alçaron otra vez contra los romanos. El XXIIII de cuemo Bruto vino de Roma e destruxo Galizia. El XXV de cuemo los de Çamora se alçaron otra vez contra los romanos por que fueron destroidos. El XXVI de cuemo fizo Scipion en España pues que ovo destroida Çamora e cuemo se torno a Roma e fue y muerto. El XXVII de cuemo la cibdat de Tiro fue poblada e de la traicion que fizieron los siervos a sus señores. El XXVIII cuemo los siervos de Tiro mataron a sus señores. El XXIX cuemo Elisa Dido caso con so tio Acerva e cuemol mataron por consejo del rey so hermano. El XXX de cuemo Elisa Dido se partio de Tiro e se fue pora Africa. El XXXI cuemo la reyna Elisa Dido arribo a Africa e de las cosas que y fizo. El XXXII de cuemo fue mudado aquel nombre a Tibirsa e llamaronle Cartago. El XXXIII de cuemo esta reyna Elisa Dido poblo Cartagena en España. El XXXIIII de cuemo murio la reyna Elisa Dido segund que algunas estorias cuentan. El XXXV de cuemo Eneas arribo en Africa e caso con la reyna Elisa Dido. El XXXVI de cuemo fuxo Eneas de Africa e dexo la reyna Elisa Dido. El XXXVII de la carta que envio la reyna Elisa Dido a Eneas. El XXXVIII de cuemo murio la Reyna Elisa Dido. El XXXIX de cuemo fizieron los de Cartago depues de la muerte de la reyna Elisa Dido. El XL del consejo que ovieron los de Cartago cuemo fiziessen contra los romanos. El XLI de cuemo los romanos cercaron a Cartago e cuemo se partieron ende. El XLII de cuemo los romanos se partieron de Cartago e se fue Scipion a Roma. El XLIII de cuemo Scipion fue cercar a Cartago. El XLIIII cuemo Cartago fue destroida la postremera vez de guisa que nunca cobro. El XLV de cuemo departieron los que fizieron las estorias en cual tiempo fue poblada Cartago. El XLVI del tiempo en que fue destroida Cartago. El XLVII de las razones que mostraron los sabios por que fue destroida Cartago. El XLVIII de cuemo fue Scipion a Roma despues que destruxo Cartago e dend a España e cuemo murio despues. El XLVIIII del fuego del mont Etna e del fecho de la isla Lipare en el consulado de los consules Marco Emilio e Lucio Orest. El L de la muchedumbre de la Lagosta que en el consulado de Marcio Plaucio e de Marco Fulvio Flaco. El LI dell avenimento que acaecio a los romanos en el consulado de Lucio Cecilio Matelo e de Quinto Tito. [E]l LII de las armas de Numidia. El LIII de la maravilla d'un rayo que contecio otrossi en el consulado destos consules. EL LIIII d'unos signos que contecieron en el consulado de Sexto Julio Cesar e de Lucio Marco. E LV de la guerra de Sertorio e de Pompeyo el Grand en España. E LVI de cuemo fue recebido Pompeyo en Roma e de la grand envidia que ovo ende Julio Cesar. E LVII del debdo que avie entre Pompeyo e Julio Cesar. E LVIII de los malfechores ques levantaron por las tierras e cuemo los quebranto Pompeyo. E LIX de cuemo fizo el consul Lucollo contra'l rey Mitridates. E LX de cuemo Pompeyo passo a Asia contra Mitridates. E LXI de cuemo vencio Pompeyo a Mitridates e por cual avenimento. E LXII de las conquistas de Pompeyo en España e de la muerte del rey Mitridates. E LXIII de cuemo se fue Pompeyo pora Roma e plogo mucho a los romanos con el. E LXIIII de las conquistas de Julio Cesar e de Pompeyo. E LXV de cuemo fizo Julio Cesar en aquellas tierras quel otorgaron que conquiriesse e del rey Orgenton e de Ariobisto e de Crasso e de España. E LXVI de cuemo enviaron los romanos a Publio Crasso a las Españas que eran alçadas. E LXVII de las conquistas que fizo Julio Cesar e de España. E LXVIII de cuemo Julio Cesar demando a los romanos quel diessen ell otro consulado que tenie Pompeyo e del fuego que se encendio en la cibdat de Roma. E LXIX de cuemo se descubrio Julio Cesar al desamor que avie contra Pompeyo. E LXX de la imagen que parecio a Julio Cesar e de la su ida a Roma. E LXXI de las yentes que vinieron en ayuda de Julio Cesar. E LXXII de cuemo se fue Julio Cesar a Roma e tomo tod'el tesoro que y estava llegado de grandes tiempos. E LXXIII de cuemo salio Julio Cesar de Roma e se fue a las Españas e cuemo gano Marsiella. E LXXIIII de la guerra de Julio Cesar e de Afranio e Petreo en Lerida. E LXXV del temporal que fizo a Julio Cesar en Lerida e cuemo se fueron ende Petreo e Afranio. E LXXVI de cuemo Petreo departio a los romanos que estavan en sus solazes e les fizo començar la batalla. E LXXVII de cuemo Petreo e Afranio cometieron de lidiar con Julio Cesar. E LXXVIII de cuemo se dieron Petreo e Afranio a Julio Cesar. E LXXVIIII de cuemo Julio Cesar fue contra Pompeyo pora lidiar con el. E LXXX de las yentes que ovo Pompeyo en su ayuda contra Julio Cesar. E LXXXI de la primera batalla de Pompeyo el Grand e de Julio Cesar. E LXXXII de la segunda batalla de Julio Cesar e de Pompeyo e de la muerte de Pompeyo. E LXXXIII de la alabança que cuenta Plinio de Pompeyo el Grand. E LXXXIIII de cuemo Julio Cesar vino a Alexandria la de Egipto e mato al rey que descabeçara a Pompeyo e dio la tierra a la reyna Cleopatra. E LXXXV de cuemo fizo Julio Cesar en Asia. E LXXXVI de los nombres de los principes e de los principados de Roma. E LXXXVII dell ordenamiento de los cabdiellos de Roma. E LXXXVIII de los primeros reyes de Roma pues que la cibdat ovo este nombre. E LXXXVIX de los consules del primer año.



25. De cuemo el poder de los romanos entro en España.

Las estorias antiguas cuentan que por tres cosas fueron los romanos señores de toda la tierra: e la primera por saber e la segunda por seer bien acabdellados e la tercera por sufrencia, ca ellos fueron omnes que sopieron los grandes saberes e ayudaronse bien dellos, e ovieron sabiduria por allegar grand aver pora acabar con ello lo que querien e sopieron tomar consejo a las cosas ante que viniessen e fazien sus fechos cuerdamientre e con grand seso. Otrossi ellos fueron los mejores cabdiellos del mundo e los que mejor sopieron traer sus yentes acabdelladas e avenidas, e cuando avien guerra sabien sofrir lazeria mas que otros omnes e por esso conquirien las tierras e s'apoderavan dellas. Pero España no la ganaron de comienço por fuerça d'armas, mas por amiztad que pusieron con algunos dellos. E ell año que fue destroida Cigüença segund desuso es dicho era consul en Roma uno que avie nombre Cornel Cipion padre de Cipion el Mancebo, que dixieron depues ell Africano assi cuemo adelant oyredes; e este sobrenombre avien todos los d'aquel linage e eran los mas poderosos omnes de Roma, ca por cualquier otro nombre que oviesse dizienle por sobrenombre Scipion e por esso llamavan a todos aquellos Scipiones. E el mayor d'aquel linage era uno que avie nombre Cornel Cipion consul de Roma, e este avie dos hermanos e un fijo mancebiello que avie veyntiun año. E cuando fue vençudo de Annibal en la batalla, este so fijo le saco della; e fue otrossi con el bien a tres años despues, en ell otra batalla que ovieron cerca'l rio Trevia, e fue y muy bueno. E esso mismo fizo en ell otra batalla o fueron vençudos los romanos en tierra d'Apulla cabo el barrio de Cañas, e murieron tantos de los omnes buenos de Roma porque los que fincaron ovieron acuerdo de desamparar toda la tierra e irse segund desuso cuenta la estoria, si no por este Cipion el Mancebo. E el quisiera ir otra vez a España contra los d'Africa cuando llego el mandado a los romanos que Annibal non querie descercar a Sigüença, e era ya movido con grand cavalleria por los ir acorrer, si no que fallaron los mandaderos en la carrera que les contaron cuemo Annibal avie destroida ya Sigüença e que era partido ende. E sobresto ovieron so consejo que se tornassen, ca tovieron que pues que Annibal tan grand poder traye de los de Africa e d'España que mas valdrie atenderle tod'el poder de Roma en uno que no partidos, e por esso se tornaron e ovieron depues las batallas que oyestes. Mas por tod esso no olvidaron el destruymiento que avien recebido por ellos los de Sigüença, e enviaron estonce a España otro Scipion que era ell hermano mayor que avie Cornelio el consul e otro so hermano que fue con el por cabdiellos de la cavalleria que enviavan los de Roma.



26. De los fechos que fizieron aquellos dos hermanos Scipiones.

Cuando la hueste de los romanos dond eran cabdiellos aquellos dos Cipiones que dixiemos ovieron a passar por las tierras del señorio de Francia, que eran muy fuertes yentes assi ques atrovieron a lidiar con Annibal e con todo so poder, e demas avien grand guerra estonce con los romanos e fazienles grand daño de manera que ant ellos no osavan enviar so poder a España; pero con tod esso no dexaron estos Scipiones de passar por el señorio de los franceses. E des que ovieron passados los montes Pireneos que llaman d'Aspa e fueron entrando por la tierra d'España la mayor, descendieron a los llanos que son cabo ribera d'Ebro. Estonce començaron a falagar a los omnes de la tierra e a prometelles e a fazelles bien por ganarlos e passarlos assi, assi que se les tornaron una grand partida dellos e a los que pudieron aver por amor no les quisieron fazer mal e a los otros matavanlos e astragavanlos cuanto mas podien.



27. De cuemo lidiaron los Cipiones con Magon hermano de Annibal e cuemol prisieron.

A quinientos e treynta e VII años depues que Roma fue poblada, entraron los Cipiones en España con poder de los romanos. Estonce eran señores de la tierra Asdrubal e Magon hermanos de Annibal, que dexara en so logar cuando se fuera assi cuemo oyestes desuso. E luego que sopieron que los romanos entraran en España, Asdrubal que era el señor mayor envio a so hermano Magon que tenie Cartagena, que era estonce una grand cibdat con grand poder d'Africa y d'España, e lidio con los Cipiones en la tierra que llaman Celtiberia, que es cabo Ebro. E los romanos cuemo vinien muy sañudos por el destroymiento de Sigüença e por los otros daños que les fiziera Annibal, crecieronles los coraçones e lidiaron muy fuerte e vencieron a los d'España e d'Africa e prisieron a Magon, e fueron y muertos e presos muchos dellos e los otros fuxieron, e apoderaronse los romanos de lo mas de la tierra.



28. De cuemo Asdrubal lidio con los romanos e fue vençudo.

Las nuevas llegaron a Asdrubal hermano de Magon de cuemo los romanos avien a so hermano vençudo e preso e cuemo mataran muchas de sus yentes. Y el cuando lo oyo, pesol mucho e guisosse con grand poder d'Africa e d'España e fue contra ellos, e lidiaron muchos dias que se non podien vencer unos a otros; en cabo vieron los romanos que no avien ayuda de ningun cabo e estavan en tierra estraña e pusieron en sos coraçones de vencer o de morir, e fueron y tan buenos por que fue vençudo Asdrubal, e murieron de la su huest treynta e cinco vezes mil omnes, y el guarecio de grand ventura e acojosse a lo mas dentro d'España. E los romanos començaron a ganar la tierra lo uno por amor, lo al por fuerça, assi que cuanta buena cavalleria fallaron en la ribera d'Ebro tornaronla assi faziendoles mucho de bien, e otrossi porque tenien que era mas razon de tener con los romanos que eran de parte de Europa que non con los de Cartago que eran de Africa. E por end luego que los romanos los ovieron de su parte, movieron d'alli y entraron por España e cobraron Sigüença e los otros logares que avien perdudos, e ganaron demas otros que nunca ovieran ganados.



29. De cuemo fueron desbaratados los romanos e muertos amos los Cipiones.

Asdrubal otrossi de la su parte non quedava de guisarse pora lidiar con ellos, e envio otrossi a Africa por muy grand poder e ayunto los españoles que tenien con el que eran muy grand gente e desta guisa movio contra los romanos, e sopolo fazer tan arteramientre que nunca sopieron del mandado fasta que fue con ellos. Estonce los Cipiones non tenien todas sus gentes consigo, ca eran esparzidas por la tierra a una part e a otra, pero con aquellos que tenien non tovieron por bien de les foir la batalla por que les non fuesse tenudo por covardia, e cuemoquier que fuessen muy menor gente que los de Asdrubal non dexaron por esso de lidiar con el. Mas antes que oviessen la batalla fablaron los Cipiones con los romanos e dixieron que se membrassen de la postura que avien entre si, y esta era atal que desque entrassen en batalla ningun romano non se dexasse prender, mas que en todas guisas venciessen o muriessen. Y ellos fizieronlo assi que lidiaron muy ferament assi que muchas vezes estudo la batalla assi cuemo en peso, e murieron muchos dell un cabo y dell otro. Mas en cabo vio Asdrubal que la su gente era mucha y la otra poca e mandolos cercar todos enderredor, e mataronlos que no finco y ninguno, e murieron y amos los Cipiones. Los otros de Roma que estavan esparzidos por la tierra cuand esto sopieron, non se trovieron llegar en uno pora ir lidiar con ellos, mas acogieronse a los castiellos e a las fortalezas que avien ganado y eran de la su part, e fizieron a los romanos saber el daño que avien preso rogandoles que les enviassen acorro e cabdiello. En cuanto este mandado iva a Roma, salio Magon de la prision, e ficaron el y Asdrubal por señores en la tierra, e començaron a tenderse por España e a destroir toda la tierra assi cuemo la lagosta destruye todos los frutos, de guisa que metieron toda la tierra en so señorio mas por premia que por amor. Mas agora dexa ell estoria de fablar dellos e torna a contar de cuemo los romanos enviaron a Cipion el Mancebo a España.



30. Del consejo que dio Scipion el Mancebo a los romanos.

Andados quinientos e cuaraenta años depues que Roma fue poblada, vencio Annibal la batalla d'Apulla de barrio de Cañas, e fue y tan grand la mortandat de los romanos que serie muy grieve cosa de contar cuemo que murieron y toda la flor de la cavalleria, e fueron tan desconortados los otros que y fincaron temiendosse que non podrien defender la tierra que ovieron so consejo de despoblarla e ir buscar otro logar o poblassen. Y ellos estando en este acuerdo, levantos Cipion el mancebo fijo de Cornel Cipion el consul e saco ell espada que tenie e dixo a grandes bozes que tod omne que aquel consejo diesse que farie traycion, ca no era Roma logar pora seer desamparada, e pues que todos los otros la desamparavan que d'alli adelant tomava ell el cuydado y ell afan pora defendella. Los de Roma cuand esto oyeron plogoles, ca tovieron que era cosa que vinie por Dios, e no ovo y ninguno que gelo contrallas. Y ell estonce fizolos a todos yurar quel ayudassen a defender Roma e so señorio e quel fuessen mandados en todas cosas que les el dixiesse, y el yuro otrossi que los defendrie o morrie por ellos, e que ninguno que contrallar quisiesse lo que el dizie que luego en aquel logar le cortarie la cabeça con aquella su espada. Estonce los romanos, lo uno con la grand coyta del mal que Annibal les fazie e por las malas nuevas que les llegaran d'España de los Cipiones que eran muertos, lo al por que veyen que se metie el tan esforçadamientre a amparal el so fecho, otorgaronle todo lo que el quiso. Y el parando mientes a las grandes guerras que se levantavan estonce a Roma a cinco partes –la una a parte de Grecia con Filipo rey de Macedonia, la otra de los de la isla de Sardeña, la tercera con los de la isla de Cicilia, la cuarta de Annibal que non podien echar de la tierra, la quinta d'España de Asdrubal e de Magon que avien muerto los Cipiones e muy grand cavalleria de Roma e ganaran todo lo demas de la tierra– semejol que era muy grave cosa en aquel tiempo que ellos eran tan quebrantados de poder guisar cinco grandes huestes pora enviar a guerrear a cada logar destos. E por ende mando luego ayuntar todos los romanos e mandoles fazer alarde por saber cuantos eran, e des que los ovo vistos, partiolos en cinco partes y escojo cabdiellos, e fizoles echar suertes cada uno a cual logar fuesse segund lo avien acostumbrado, mas ninguno non se atrevie a venir a España. E la suerte que cayera a este Cipion era que fuesse contra los de Macedonia, mas cuando vio que ninguno non se atrevie a ir a España, dixo assi ante todos que pues que por tan grieve cosa era a todos que ninguno non querie ir a España que irie ell y, y esto farie lo uno porque avie dicho que los defendrie, lo al por vengar muerte de so padre e de sos tios. Los romanos cuando esto oyeron, gradecierongelo porque entendieron que se adelantava mucho en aquellas cosas que eran su pro e su onra, pero desque cataron lo que y avien mester, vieron que les minguavan tres cosas: la una que no avie y abondo de yente segundo el cuento que ellos querien enviar, la otra que no avien armas pora ellos, la tercera que no avien aver pora pagar las soldadas de los cavalleros e de los otros omnes d'armas que fuessen y. Estonce dixoles Cipion que el les darie consejo pora todo queriendol creer; ellos dixieronle que farien cuant el mandasse. Mando ell essora que troxiessen cuantos siervos avien, e cuando fueron aduchos escojo el todos aquellos que eran pora armas e fizolos aforrar, e dixoles que los aforrava señaladamientre por vengar a Roma o morir por ella, y esso mismo a todos los que eran echados de Roma, e aun a los ladrones que tenien los caminos perdono e acojolos a todos; e desta guisa ayunto cuanta yent ovo mester. E pora las armas que minguavan mando tomar todas aquellas que fallo en los templos y en las casas de los omnes viejos e flacos, e assi ovo complimiento. Del aver pora las soldadas de los cavalleros mando tomar todos los tesoros de los templos, e otrossi cuanto fallo por las casas de los cibdadanos oro e plata en que lavor oviesse que no les dexo ninguna cosa si no señas onças d'oro e señas libras de plata pora sus mugieres e a sus fijas o las bronchas de sus señales que ellos trayen en los pechos. E desta guisa fueron complidas las huestes de Roma d'ombres e d'aver e d'armas e de cuanto ovieron menester. Este Cipion avie XXIIII años cuando dio a los romanos estos consejos que avedes oidos. E los romanos avien una costumbre que usaran siempre que cuando alguno enviavan a conquerir alguna tierra si avie alguna dignidat e veyen que era omne pora mas, acrecienle en ello, e si no avie dignidat davangela. E cuando este Cipion enviaron a España era tribuno, e teniendo que era pora mas, fizieronle proconsul e dieronle el señorio d'aquella hueste que levava, e mandaron a ellos quel obedeciessen cuemo a señor.



31. Cuemo Cipion desbarato la flota de Annibal.

Cuando Cipion ovo todas sus faziendas guisadas, asmo en cual manera podrie fazer mas daño a los enemigos de Roma, e vio cuemo los d'Africa tenien el puerto preso con su flota de guisa que ninguno non podie venir por mar a la cibdat e que la guardavan tan bien con velas e con escuchas de lueñe que apenas podrie ninguno llegar a ella por fazerle daño. Y el cuand esto vio, entendio que non podrie tomar aquellos navios si no por algun arte, e fizo fazer cavas so tierra que saliessen acerca del navio de guisa que a so ora firiessen en ellos e los desbaratassen antes que a la flota se uviassen acoger; e assi cuemo lo mando fue fecho. E aquel dia que el mando fueron prestos los que avien a ir por las cavas, y el guisosse con su cavalleria por tierra, e un dia amaneciente fueron todos ferir en la flota de guisa que los mataron e los prisieron todos e ovieron tod el navio. E cuemo la flota estava bien guisada de cuanto avie mester, puso y almirant e comitres e de la otra yent cuantos entendio que complirien, e desque todo lo ovo ordenado, mandoles cual dia fuessen en Cartagena por mar y el que serie y estonce por tierra. Desque esto ovo fecho, tornos pora Roma e partio los cativos e las ganancias que fiziera de guisa por que fueron todos sos pagados, e ovieron grand sabor de ir con el e d'aguardalle. E des que esto ovo librado, movio de Roma y endereço so camino pora España e passo por el señorio de Francia tan esforçadamientre que ninguno non se atrevio destorvalle so camino nin de lidiar con el. E cuando llego a los montes Pireneos, puño de los passar muy aina.



32. De cuemo Scipion entro en España e de lo que y fizo.

A quinientos e cuaraenta e cinco años despues que Roma fue poblada, entro Cipion el mancebo en España con poder de los romanos, e luego que ovo passado el rio d'Ebro, tomo so camino derecho pora Cartagena e llego y aquel dia que pusiera con los de la flota, y ellos otrossi fueron y con el. E Magon hermano de Annibal, que era estonce señor de Cartagena, tenie consigo grand cavalleria d'Africa e d'España porque oyera dezir que vinien los romanos con grand poder; e desque sopo que vinien ya mas acerca, envio por mayor poder, e llegaronsele cavalleros de muchas partes. E desque todas sus huestes ovo ayuntadas, paro sus azes contra los romanos que eran ya cabo Cartagena e lidiaron, e fue la batalla muy ferida assi que duro mas de medio dia, mas en cabo vencieron los romanos e fue y preso Magon. E Cipion fue empos los otros en alcance fasta la cibdat, e assi cuemo el llego, salieron los otros de la flota e todos en uno entraron en la cibdat e mataron e cativaron cuantos quisieron, e ganaron y muy grand tesoro que tenien y ayuntado todos los emperadores de Africa, oro e plata e piedras e otras cosas que eran buenas pora ganar e defender tierra. E desque tod esto ovo ganado, acrecio luego en las soldadas y en las raciones a todos los que eran y con el. E a Magon enviol preso a Roma con otros omnes onrados que prisiera en la batalla y en la villa. E otrossi les envio d'aquell aver que y ganara con otras donas muy ricas e muy preciadas, assi que tan grand alegria fizieron en Roma cuand esto sopieron que fue una grand maravilla. Mas cuant a ellos plazie tanto peso a Annibal cuand lo sopo, ca tovos por muy quebrantado por so hermano que era preso e porquel semejava que perderie España. Mas Cipion, que avie grand sabor de conquerir España e de tollerla a sos enemigos, començo a entrar por ella cuanto mas pudo, y estonce acogieronse a el los otros romanos que escaparan de la batalla en que murieran los otros Cipiones sos tios que se avien alçado en las fortalezas de las villas e de los castiellos que eran de la su part, e otrossi vinieron a el los cavalleros de Celtiberia aquellos que ovieran d'antes amor con sos tios; y el recibiolos muy bien e pusoles a todos grandes soldadas e fizoles mucho d'algo. E por mostrar mayor amor a los españoles, tomo todos los presos que dellos tenie e diolos a sos parientes en don, e los otros que tenie d'Africa que no enviara a Roma mandolos todos vender. Entre aquellos presos que tenie d'España avie y una donzella niña e muy fermosa e de grand linage, e porque era ya en tiempo de casar el padre e la madre e los otros sos parientes puñaron en la aver e prometieron a Cipion quel darien grand algo por ella, y el otorgolo; E depues que gelo ovieron dado, envio luego por aquel que avie de casar con ella, que era omne de muy grand linage e fuera desposado con ella ante que fuesse presa, e desque ovo ayuntado el padre e la madre e so esposo e los otros sos parientes, dioles la donzella e fizo que casassen y luego amos en uno. E tod aquell aver que recibiera por ella diolo a ellos amos en so casamiento, e demas fizoles muchas onras a sus bodas de guisa que por este fecho que fizo todos los parientes del novio e de la novia guisaron que todos los mas e los mejores omnes d'España se vinieron pora el e partieronse de Asdrubal, e fizieron ques le tornaron muchas villas e castiellos e todo lo demas de la tierra, e algunas dellas por lit, pero la mayor partida por amor.



33. De cuemo Asdrubal lidio con Scipion e fue vençudo.

Asdrubal, que tenie la mayor partida d'España, cuando sopo que so hermano Magon fuera vençudo e preso, fue muy quebrantado en so coraçon e puño de llegar grand poder pora vengarle, cuydando quel avernie cuemo ell otra vez cuando matara a los Cipiones, ca el avie sabudo que eran dos cuemo los otros d'antes; y este mayor avie nombre Cornelio Cipion cuemo su padre, e por ende esforçosse de ir contra ellos. Mas Cipion, que avie grand sabor de fallarse con el, nunca folgo fasta que fue cerca. Estonce pararon sus azes d'amas las partes much acordadamientre e lidiaron, e fue la batalla muy grande porque cada uno de los cabdiellos puñava cuanto podie de vencer; pero en la postremeria esforçaronse tanto los romanos e los españoles que eran con ellos que fueron vençudos los d'Africa, e fuxo Asdrubal de la batalla, e murieron y grand partida de los sos, e los otros fueron cativos assi que pocos end escaparon, e fue ganado y muy grand aver sin los cativos que prisieron. Tod esto fizo luego saber Cipion a los de Roma y envioles muy grand presente d'aquello que y ganara.



34. De cuemo Asdrubal fue pora so hermano Annibal e fico Cipion por señor d'España.

Cuemoquier que Asdrubal fue vençudo en la batalla assi cuemo oyestes, non desamparo por esso la tierra d'España, ante puño en defendella lo mas que pudo. Mas Cipion, que era muy sabidor de guerra e d'aver las gentes de so part, sopolo fazer de guisa que amavan a el y desamavan a Asdrubal. E bien assi cuemo Cipion fizo saber a los de Roma esta batalla que venciera e les envio grandes donas e muchos cativos, otrossi fizo saber Asdrubal a so hermano Annibal la malandança que oviera e como fuera vençudo, assi que no fue menor el pesar que ovo Annibal que ell alegria que ovieron los romanos, cuemoquier que muy poco avie aun que venciera a Claudio Marco en batalla yl matara e destruyera toda la hueste de los romanos, e otrossi al consul Cempronio e a los otros dos consules Marcel e Crispino. Mas con tod aquello tan grand era el pesar que avie de so hermano Magon quel enviaran cativo a Roma e de Asdrubal que fincara en España cuemo señero e avie perdudo lo mas de la tierra, que toda la otra bienandança tenie por nada. E otrossi fallavasse el mismo cuemo solo, porque ninguno de sos hermanos no avie con el, ca ell otro so hermano menor que avie nombre Annon era en Africa. E por end semejol que mas valie en aver alguno dellos consigo quel ayudassen que non tenellos esparzudos a muchas partes e estar todo so fecho com en ventura de se perder; demas que sabie que todos los d'España amavan a Cipion e desamavan a Asdrubal e buscavanle cuanto mal podien. E por end semejol que era bien de enviar por el quel vinies ayudar, ca ell otro hermano non tovo por bien de partille d'Africa por que guardas so emperio assi cuemo el le dexara. Desi envio sos cartas a Asdrubal so hermano que tomasse cuanto poder pudiesse aver e se viniesse pora el, mas no lo quiso el fazer luego, ante puño de contender mas con Cipion, e cuemoquier que con el non pudiesse lidiar, embargaval en al cuanto mas podie guerreandol e destorvandol ques le non tornassen las yentes; pero en cabo non pudo, ca Cipion vencie siempre e ganava la tierra, lo uno por amor e lo al por fuerça. E avie ya partido otra hueste grande con so hermano Lucio, que andava a so part conquiriendo la tierra, assi que en aquel año ganaron bien setaenta cibdades de las mejores d'España. E cuando vio Asdrubal que assi se les endereçava su fazienda e non podie con ellos por ninguna guisa, tomo la mayor compaña que pudo aver e aguisosse pora ir a so hermano, mas los d'Africa, que son muy vezinos d'España e sabien tod'el dia las malandanças que avie Asdrubal, enviaronle sus cartas que fiziesse lo que so hermanol mandava e que se fuesse pora el, y enviaronle grandes presentes de elefantes e d'otras cosas con ques guisasse. E tomo grand yente de los de Africa e d'España e fuesse su via, e cuando passo por el señorio de Francia, tomo dessas gentes las que pudo aver, e desta guisa desamparo Asdrubal España e se començo a ir pora so hermano.



35. De cuemo los romanos salieron a la carrera a Asdrubal e lidiaron con el yl mataron.

Sipion que sopo bien el fecho de Asdrubal como se iva pora so hermano, fizolo luego saber a los romanos que gente levava e que aver, y enviolos consejar quel toviessen la carrera, ca de com el iva espantado bien tenie quel vençrien. E los romanos luego que lo oyeron, enviaron dos consules: ell uno avie nombre Claudio Nero y ell otro Marco Libio; y estos salieron a el a las montañas de Lombardia que llaman Alpes. E descendiendo Asdrubal al llano, salieron ellos delant sus azes paradas; Asdrubal paro otrossi las suyas, e lidiaron en uno e fue la batalla muy ferida. Mas los romanos non pudieron entrar en las azes de los de Asdrubal por los elefantes que les espantavan los cavallos, e por esso ovieron su acuerdo e buscaron manera de que se pudiessen luego ayudar pora vencer sos enemigos, y escogieron una compaña de cavalleros que ellos fizieran enante que eran omnes ligeros e muy valientes. E porque en latin dizen velocitas por ligereza, pusieron nombre a aquella compaña velites, e ayudavanse dellos en esta manera que cuando avien a lidiar fazienlos armar e tomavanlos empos si en los cavallos y entrando en la fazienda, ponienlos en tierra, y ellos matavan los cavallos a los de la otra part, e desta guisa vencien los romanos; e assi vencieron aquel dia a Asdrubal, ca aquellos mataron los elefantes por que toda su hueste ovo a foir, e fue la fazienda vençuda. Y estos cavalleros velites trayen unas armas fechas adedrañas pora matar a los elefantes, y eran tan altas que les podien ferir entre las orejas en un logar por o ellos mueren much aina cuando son feridos o cogen tamaño espanto que no osan ir adelant, e firiendolos assi mataron dellos e los otros fizieron tornar atras. Y desta manera fue vençudo Asdrubal, e murio en aquella batalla, y esto fue cerca'l rio que llaman Metauro; e murieron en aquella batalla de los de Asdrubal cincuaenta e ocho vezes mil omnes, e fueron presos cinco mil e cuatrocientos, e de la hueste de los romanos murieron ocho mil. E desque el campo fue librado, fallaron los romanos que fincavan de los sos bien cuatro mil cavalleros buenos. E cuemoquier que ellos avien grand plazer porque ganaran la onra d'aquel fecho, muy mas les plogo porque ellos seyendo pocos vencieran a los otros que eran muchos. E tomaron luego la cabeça de Asdrubal e levaronla e fizieronla echar ante las tiendas de la hueste de so hermano Annibal, y el cuando vio la cabeça de Asdrubal e la coñocio, ovo muy grand pesar, ca bien entendio que malandantes eran los suyos d'Africa e los que con el tovieran d'España. Onde sobresto quedo que no guerreo con los romanos bien un año ni ellos con el, e otrossi por grandes mortandades de fermedad que cayo en amas las huestes. Mas agora dexa ell estoria de fablar desto e torna a contar de los fechos que fizo Cipion en España fasta que salio della.



36. De lo que fizo Scipion en España despues que Asdrubal fue muerto.

Andando este Cipion conquiriendo España assi cuemo desuso conto la estoria, vencio muchas batallas grandes e fizo muchas conquistas el e su hermano Lucio, e puso otrossi amiztades con aquellos que tovo por que podrie mejor acabar so fecho, e todos los pleytos que con ellos puso tovolos muy bien. Pero fincara un rey en la tierra que non dize en ell estoria so nombre, y este non quiso obedecer a Cipion, antes saco grandes huestes e fue lidiar con el, e la batalla fue muy grand, pero vencio Cipion en tal manera que ovo adobo entrellos que aquel rey fizo cuant el tovo por bien, y el recibiol en so ayuda e ovol de su parte. E maguer era costumbre de los romanos que cuando vencien a algunos e depues vinien a adobo que tomavan grandes arraenes dellos por que les non mintiessen de lo que con ellos oviessen puesto, tanto fue grand ell amor que mostro Cipion a aquel rey que non gelas quiso tomar, maguer gelas el querie dar; e tod esto fazie por sabor d'avelle de la su part mas enteramient, ca entendio que era omne con que podrie la tierra apoderar e avella mas a so mandado. E segund cuentan las estorias este Cipion fue el primero princep que se fio en palavra de sos enemigos sin tomar arraenes dellos. E desta guisa gano Cipion toda España desde los montes Pireneos fasta la grand mar d'occident, e tornola toda al señorio de los romanos. E depues que tod esto ovo fecho e toda la tierra sessegada, ayunto muy grandes cortes e puso con ellos sus posturas en cual guisa visquiessen segund la costumbre de Roma, y estudieron en paz e assesegadamientre fasta que Cipion se fue de la tierra assi cuemo agora oyredes.



37. De cuemo Scipion salio d'España e fue a Roma.

Aviendo Cipion fechas todas estas cosas en España assi cuemo oyestes, ovieron so acuerdo los romanos de enviar por el, lo uno porque era so costumbre que cuand alguno enviavan a conquerir tierra pues que la avie conquista luego se tornava, ca non querien que estudiesse y mas de cuanto oviesse acabado aquel fecho por quel enviaran, e lo al por quel tenien por much esforçado e de muy mejor sentido que otro que entrellos fuesse. E tenien que no avie nenguno dellos tal pora vengallos de Annibal, que era el mayor enemigo que ellos avien e de que mayor daño recibieran e les fazie cada dia. E luego que Cipion recibio mandado de los romanos que se fuesse, guisosse muy bien e metios al camino, e abinol assi que en tod aquella ida no fallo ninguno quel contrallasse. E cuando llego a la cibdat de Roma fue tan bien recebido e tan onradamientre que serie grieve cosa de contar.



38. De cuemo Scipion passo a Africa e de los fechos que y fizo.

A muy pocos de dias que Cipion fue llegado a Roma, ovieron so consejo los romanos de cuemo pudiessen echar a Annibal de la tierra, que les fazie mucho mal. E tovieron que no lo podrien fazer d'otra guisa tan bien cuemo enviar quil guerreasse a Africa, assi que el con coyta d'aquello se oviesse a ir pora alla. E pora este fecho escogieron a Cipion e fizieronle consul e mandaronle que fuesse luego, y el fizolo assi e tomo muy grand huest e passo la mar. E assi cuemo fue entrando por tierra d'Africa, salio a el Annon, ell hermano menor de Annibal que fincara por guardar ell imperio cuando el saliera de la tierra, e lidio con Cipion, e fue Annon vençudo e astragada toda su huest de manera que los unos fueron presos e los otros muertos. Depues que esto ovo fecho, entro mas adentro por Africa contra una tierra que llamavan Numidia, e era rey della uno que dizien Cifas, e vinieral en su ayuda otro que llamavan Asdrubal que dexara Annibal por mantener ell imperio en ayuda de so hermano Annon. Y estos tenien consigo sus gentes muy grandes, mas estavan espantados por las nuevas que oyen contar de Cipion que venciera a Annon e destruyera toda su huest. E Cipion que sopo esto, fizo encender unas aldeas que estavan acerca de la cibdat Utica o ellos eran y el echo su celada cabo dellas. E los d'aquella cibdat Utica cuando vieron el fuego, cuydaron que ellos se encendiera por si, ca non sospecharon que Cipion tan cerca fuesse dellos, e por end salieron todos a amatalle cada uno assi cuemo estava. Y estandolo amatando, salio Cipion de la celada o estava e firio en ellos e venciolos e mato dellos muchos; pero murieron y una partida de los romanos assi que cuenta ell estoria que dell una part y dell otra bien fueron muertos onze mil omnes, e fueron presos de los d'Africa bien cinco mil. E Asdrubal fuxo el y los que con el se tenien feridos e muy maltrechos del fuego, e vinieronse pora Cartago e d'alli ayuntaron muy grandes poderes e movieron otra vez e vinieron lidiar con Cipion, e fueron vençudos e maltrechos; y entre muertos e presos perdieron y la mayor parte de la gente que troxieran. E Scifas rey de Numidia, este de que vos dixiemos, iva fuyendo e fallosse con otros dos reyes d'aquella tierra misma de Numidia que eran ya tornados de la parte de Cipion e vinienle ayudar, e dizien all uno Lelio e all otro Masilissa. E cuandol vieron assi foir, prisieronle e aduxieronle a Cipion en grandes cadenas, y el enviol luego a Roma con otros muchos cativos e con otros presentes muy ricos que ganara en aquella tierra; e fueron tan bien recebudos e con tan grand alegria aquellos que lo traxieron que fue una grand maravilla. Mas agora dexa ell estoria de fablar desto e torna a contar de cuemo Annibal se torno a Africa e de lo quel avino con Cipion.



39. Cuemo Annibal se torno a Africa e de lo quel avino con Cipion.

Los de tierra d'Africa fueron muy quebrantados por aquellas dos batallas que Cipion avie vençudas assi cuemo ya oyestes, y entendieron que non podrien contender con el que destroidos non fuessen por ques avrie de perder la tierra. E sobresto ovieron so consejo que enviassen por Annibal mostrandol todas estas cosas e rogandol ques viniesse, e fizieronlo assi que luegol enviaron so mandado. El cuando lo oyo ovo muy grand pesar, lo uno por el grand daño que recibien en Africa, lo al porques partie d'aquel logar o tenie maltrechos a los romanos, que eran los mayores enemigos que el avie; pero entendiendo quel consejavan bien ovolo de fazer. E antes ques partiesse de la tierra rogo a los cavalleros de Italia que eran sos vassallos que se fuessen con el, y ellos dixieron que lo no farien, e mandolos todos descabeçar por que con el so aver no ayudassen a sos enemigos. E cuando esto ovo fecho, fuesse de la tierra llorando e muy trist e yendo por la mar, mando al marinero que parasse mientes si verie alguna tierra e cuando la viesse que gelo dixies, y el fizolo assi e dixol que veye una tierra, e mandol que subiesse en somo del maxst e toviesse bien mientes que tierra era aquella que veye o de que fayçon. E dixo que veye una piedra cavada a manera de sepulcro, e cuando esto oyo Annibal, tovolo por mal agüero e pesol mucho, e mando que guiasse la naf a otra parte, e arribaron a un castiello que dizien Leptin, e alli atendio Annibal sos compañas. Depues que las ovo todas consigo, guisosse pora ir a Cartago, e los d'Africa cuando lo sopieron, plogoles mucho e fueronse pora el e levaronle a Cartago, e d'alli saco muy grandes huestes e fue contra Cipion.



40. Cuemo lidio Annibal con Cipion e fue Annibal vençudo.

Mientre que los d'Africa avien enviado por Annibal, troxieron pleytesia con Cipion que pecharien a Roma cadaño quinientas vezes mil libras de plata e que soltarien todos los cativos que tenien del señorio de Roma e que non avrien mas de treynta naves que andudiessen sobre mar. E porque Cipion les dixiera que lo non podie fazer a menos que lo otorgassen los romanos, pusieron con el que por tregua de cuaraenta e cinco dias en cuanto podrien ir los mandaderos a Roma e venir quel darien treynta vezes mil libras de plata. Estas cosas puestas e firmadas, llego Annibal e des que sopo el pleyto que trayen, dixoles que no lo fiziessen que el les farie aver mejor pleytesia que aquella. Ellos crovieronle y enviaron mover otro pleyto con Cipion. El cuando lo oyo, con saña dixo que nunca aquel pleyto de primero cabrie si nol diessen cient mil libras demas de cuanto antes le prometien. Ellos sobresto ovieron so consejo e dixieron a Annibal que mas valdrie aventurarse e lidiar con el que no pechar est aver, ca si lidiassen era en ventura de cual vençrie e si ell aver diessen fincavan coñoçudamientre por vençudos e por siervos e despechados de cuanto avien. Y este consejo que dieron los d'Africa a Annibal pusieron que lo dixiesse el mismo a Cipion. E cuenta ell estoria que cuando gelo el dixo, que estavan amos fablando solos que ningun otro no y estava. E cuando Cipion oyo aquellas palavras e vio que nol estavan en el primer pleyto ni el segundo nol querien caber, ovo tan grand saña que sovo una grand pieça catando a Annibal y ell otro a el de guisa que d'alli se partieron amos por enemigos. Y envio luego Annibal tres cavalleros a la hueste de Cipion por barruntar que poder tenie o que cuydava fazer contra el. Estonce era con Cipion el rey de Numidia, que avie nombre Masinissa, e viniera en so ayuda, y este fallo aquellos tres cavalleros que enviara Annibal por barruntes e prisolos y levolos a Cipion. El cuando los vio, plogol mucho con ellos e mandolos traer por toda la hueste que la viessen bien e la asmassen, e depues que lo ovo fecho, fizo dellos pensar muy bien y enviolos a Annibal e mandoles quel dixiessen toda la verdat de lo que vieran, y ellos fizieronlo assi; e cuemoquier que ellos mostrassen a Annibal com era grand el poder de los romanos, non dexo el por esso de lidiar con ellos. E fue otro dia la batalla tan grand que segund cuentan las estorias nunca enante mayor fue d'aquella, e fue ferida mucho assi que duro desde la mañana bien fasta ora de viesperas. E cuemoquier que porfiasse mucho Annibal e los suyos, en cabo fueron vençudos e fallaron y muertos de la su parte veynt e mil e quinientos omnes. E tanto fue ell esfuerço grand que metieron los romanos en vencer aquella batalla que fallaron y de los elefantes de Annibal entre muertos e presos ochaenta, e fallaron otrossi en la su huest XX mil libras de plata e ochaenta mil d'oro, e d'otras cosas preciadas fallaron y tantas que serie grieve cosa de contar. Mas Annibal, que fuxo de la batalla com era omne muy sabidor de guerra com aquel que siempre visquiera en ella e avie provado muchas andanças buenas e malas, coñocio bien que d'alli adelante no podrie aver cobro contra los romanos ni vengarse dellos del daño que recibiera; e por end assi com omne desesperado fuxo solo que non quiso levar consigo mas de cuatro cavalleros. E desta guisa fuyendo, llego essa noche a una villa que llamavan Rumento e otro dia a Cartago. E acaeciol assi que el dia que llego a Cartago avie treynta e seys años que naciera e cuando saliera ende avie veynt años; y era muy quebrantado de ques le vinie emiente que a la salida fueran con el muy grandes cavallerias e muchos omnes onrados e d'otras gentes a demas, e a la tornada vinie vençudo e no mas de con cuatro cavalleros. E por end aquellos que fallo en Cartago cuando demandaron que farien, dixoles que non sabie otro acuerdo si no que fiziessen paz con los romanos e ques abiniessen con ellos, e fizieronlo assi; e fue el abenencia segund el postremero pleyto que Scipion les moviera que fiziessen ante de la batalla. Luego que las pazes fueron firmadas, pagaron los d'Africa a los romanos ell aver que ya oyestes e quemaron luego antellos mas de quinientas naves por que no oviessen navios con que los pudiessen guerrear, e tornaronse a obediencia e a mandamiento de los romanos e metieronse so el so señorio. E desta guisa apodero Africa Scipion e la conquirio e la torno a señorio de los romanos, lo que nunca antes fuera. E cuand esto ovo fecho, dexo en la tierra buenos cabdiellos que la guardassen e tomo los mas onrados omnes que y prisiera e otro aver e autezas muchas a maravilla e levolo todo consigo, e sin esto levo otra cosa con que plogo mucho a los de Roma, y esto fue un filosofo que ovo nombre Terencio que compuso muchos buenos libros, e señaladamientre aquel que dizen de Andria e otro de d'Adelfos. Con estas bienandanças torno el consul Cipion a Roma, e fue y tan bien recebido que omne no lo podrie mejor seer en logar del mundo; e por la bienandança que oviera llamaronle d'alli adelante Scipio ell Africano. Mas agora dexa ell estoria de fablar del por contar de cuemo los d'España se alçaron a Roma depues que el se partio dend.



41. Cuemo los d'España se alçaron a Roma pues que Scipion se partio dend.

Ya oyestes desuso cuemo Scipion se partio d'España cuando la ovo toda metuda so poder de los romanos e se fue pora Roma. Mas desque los españoles sopieron que era passado a Africa, tovieron que nunca tornarie a ellos, e porque los otros romanos que y ficaran no les sabien fazer onra ni amor assi com el, despagaronse dellos e alçaronse luego e començaronlos a guerrear. E cuando esto sopieron los romanos, enviaron a España un so juyz que dixien Marco Filipo e lidio con ellos e venciolos, e priso a so rey e apodero la tierra de guisa que fico en paz una grand sazon. Depues a tiempo alçaronse amas las Españas e los de Roma enviaron contra ellos dos juezes: all uno dizien Flamino e all otro Fulvio. Estos ovieron grandes lides con los españoles e vencieronlos e mataron tantos dellos que por fuerça fizieron fincar España en señorio de los romanos; y esto fue en tiempo de Publio Cornelio Scipion e de Marcio Acilio Glabano, que eran consules de Roma. Despues desto alçaronse en España los de tierra de Luzeña, y enviaron los romanos contra ellos a Lucio Emilio proconsul e lidiaron con el, e fue muy fuerte la fazienda; en cabo vencieron los españoles e mataron a Lucio e a todos los que con el vinieran assi que non dexaron omne del mundo que pudies levar el mandado a Roma. E segund cuentan las estorias no lo sopieron los romanos fasta que los de Mansella gelo enviaron dezir.



42. De la muerte de Scipion ell Africano e de Annibal.

Ya oistes desuso en ell estoria de los grandes fechos que Scipion fiziera en España y en Africa a servicio e a onra de los romanos por que fue much onrado e temudo por todas las tierras, e cayo en tan grand prez que las gentes no fablavan d'otro sino del. Mas ventura, que nunca dexa las cosas seer en un estado, aguiso assi que los romanos por envidia o por alguna otra razon que y acaecio echaronle de tierra, e andudo desterrado luengo tiempo. Assi que ell año que eran consules Marco Clauio Marcel e Quinto Flavio Sabion, vino este Scipion al castiello de Biterno y estando alli echado de tierra, ovo una fermedat de que murio; e desta guisa fino Cipion Africano. Annibal otrossi ell emperador d'Africa a poco tiempo que fue vassallo de los romanos, acaecieron guerras a Roma porque ovieron a enviar por el que les fuesse en huest e dend adelant alli o ellos mandassen. Y ell non podiendo al fazer, movio pora alla, mas en yendo con grand quebranto que ovo en so coraçon desvio so camino e fuesse pora un rey de Bitinia que avie nombre Prisinia, y estando alli tanto ovo miedo de los romanos quel buscarien que bevio poçon con que murio. E desta guisa finaron Scipion e Annibal que fizieron tan grandes fechos e fueron tan grandes omnes com avedes oido. Mas agora dexa ell estoria de fablar dellos e torna a contar como los españoles se alçaron contra Roma e de las muy porfiosas contiendas que ovieron con ellos fasta que vinieron los godos.



43. De las grandes contiendas que ovieron los d'España con los romanos.

Depues que los d'España sopieron la muerte de Scipion Africano, entendieron que los de Roma non podrien enviar otro en so logar con qui ellos tan bien se abiniessen, ca tan grand era el desamor que avien con los otros que les enviaran por mucho mal que les fizieran que estavan assi cuemo desesperados teniendo que nunca de Roma les vernie si no mal, e por esso començaronse d'alçar. E alçosse primeramientre una tierra en España, e maguer la estoria no nombra cual, tenemos que fue de las de mas adentro. Estonce los romanos enviaron sobrella uno que llamavan Tiberio Sempronio Graco, e tomo por fuerça cient e cincuaenta castiellos e apodero de guisa la tierra que la torno toda al señorio de Roma, y estudo assi muy grand tiempo. E depues a cabo de seycientos años que Roma fue poblada, levantaronse los españoles contra ella, e fue tan grand aquel levantamiento que ningun romano no y osava ir ni por razon de conquerilla ni aun cuemo en mandaderia, tamaño miedo avien de los españoles. Estonce levantosse uno del linage de los Scipiones e dixo que el irie y, e los romanos onviaronle con grand cavalleria, y el vino a España e ovo y muy grandes batallas e venciolas. E aqueste era omne que se fazie muy compañero de las gentes por aver so amor, e por esta manera vinien muchos a so ayuda. Pero en cabo avino assi que uno que passo de Barbaria fizosse assi cuemo cabdiello de los españoles y envio dezir a los romanos que lidiarie un por otro con el so cabdiello y el que fues vençudo que obedeciesse al vencedor. E Scipion lidio con el e matol, e obedecieronle todos los d'aquella tierra que llaman Celtiberia. En cuanto aquel Scipion estava en aquella guerra, a los de Roma semejandoles que non podrie aquel por si apoderar toda España, enviaronle un juez que avie nombre Sergio Galba, e aquell entro tanto por España fasta que llego a la provincia de Luzeña, e alli ovo una grand batalla con los de la tierra en que fue el vençudo e desbaratado tan de mala guisa que todos los suyos fueron presos e muertos assi que con muy pocos escapo de la batalla. Encuanto este Sergio Galba viniera a España, acaeciera en Roma que ovieron acuerdo de fazer un teatro de canto tajado muy grand a maravilla e de muy rica obra, e todos los de Roma avien muy grand sabor d'acaballe, mays uno que avie nombre Scipion Nasica que era del linage de los otros Scipiones dixo ante todos que lo non tenie por bien, porque tal lavor com aquella enemiga era de guerra, ca los que la fazien olvidavan el fecho d'armas por sabor de la acabar e demas faziense los omnes vagarosos e perezosos de guerra, tan grand sabor prendien en aquello que labravan. E tantas les amostro destas razones por que el comun de Roma non tan solamientre tovieron por bien de dexar aquella lavor, mas fizieronla desatar toda.



44. De la traycion que fizo Sergio Galba a los de Luzeña.

Ya oistes desuso cuemo los de Luzeña vencieron a Sergio Galba juez de Roma, y el cuando se vio maltrecho, ovo ende grand pesar e puño d'ayuntar la mayor compaña que pudo, e fue otra vez pora lidiar con ellos. Mas los d'aquella tierra cuandol vieron assi venir, cuydaron que sis le tornassen que avrien por y mas su amor, e por ende vinieron a so mandamiento. Y el cuando los ovo recebidos membrandosse com eran omnes alevantadizos y el grand daño que dellos recibiera, llamolos todos cuemo pora corte assegurandolos que viniessen a salvo, e cuando los tovo en so poder, matolos todos que non dexo uno a vida. Esta deslealtad fue muy sonada por toda España e d'alli adelante se alboroçaron todos los españoles contra Roma mas que nunca fizieran. E cuemoquier que tamaño poder no oviessen por que pudiessen echallos todos de la tierra, embargavanlos de guisa que cuando las unas tierras avien apaziguadas levantavanse las otras assi que siempre avien en ellos que veer.



45. De cuemo se levanto el ladron Viriato.

Tan grand era ell omezillo que avien los d'España con los romanos que non tan solamientre los grandes omnes se levantavan contra ellos, mas aun los otros cavalleros menores e los omnes de pie. Assi que avino en tiempo de Neyo Cornelio Lentulo e de Lucio Menon consules de Roma, e avie estonces seycientos e seys años que fuera la cibdat poblada, cuando se levanto en España un omne muy guerrero que llamavan Viriato. Y era natural de tierra de Luzeña, e fuera primeramientre pastor e depues tenedor de caminos, e desi ayunto muy grand gente e començo a fazer mal descubiertamientre por las tierras, robandolas e destruyendolas todas. E cuando los de Roma lo sopieron, enviaron sobrel yuezes e consules, y el vencio los unos e mato los otros e a algunos dellos fizo que viniessen a so mandamiento. Estonce vino de Roma contra el un yuez que avie nombre Neyo Vecilio, e fallosse con el e lidiaron, e matol Viriato todos los mas de la hueste e fuxo el juez con muy pocos. Depues desto enviaron de Roma otro juez que avie nombre Neyo Paulacio e lidiaron entr'amos muchas vezes ques non pudieron vencer, pero en cabo fue vençudo el juez e matol los mas omnes que traye, y el fuxo del campo. E depues enviaron a el de Roma otro que llamavan Claudio Emilio, e troxo muy grand huest e vinie señaladamientre por vengar a los otros romanos, e cuando lo sopo Viriato lidio con el e venciol e troxol peor que a los otros, ca perdio y Claudio toda la gente que traye entre muertos e presos. Este Viriato era omne muy ligero e much esforçado, e cuantas riquezas ganava escondielas todas por los montes en las cuevas. En aquel tiempo mismo que aquesto era acaecio assi que trezietos cavalleros de Luzeña lidiaron con mil de los romanos, e fue la lit en una sierra, e vencieron los de Luzeña e murieron trezientos e treynta de los romanos e setaenta de los sos. E luego que los de Roma sopieron esto, enviaron contra los de Luzeña e contra Viriato un consul que avie nombre Favio. E cuando este llego a España, tenie Viriato cercado un castiello que llamavan estonce Bulcida, e cuando sopo la venida del consul, descercol e fuxo ende, e Favio gano aquel castiello e otros muchos en España.



46. De cuemo se levanto Çamora contra los romanos e de la muerte de Viriato.

Ell otro año empos este que avemos contado enviaron los de Roma a Publio Cornelio el consul sobre los de Numancia a la que llaman agora Çamora, e recibio y grand daño, cal mataron muchos de los omnes onrados que traye, e desta guisa se partio de Çamora. Viriato, aquel ladron que desuso oyestes, guerreo con los romanos catorze años e desbaratoles muchas huestes e mato muchos omnes onrados dellos. En cabo mataronle los sos a traycion, aquellos en que se el mas fiava, e cuydaron aver de los romanos gualardon, mas ellos non gele quisieron dar por la traycion que fizieran en matar so señor.



47. De cuemo los de Çamora se alçaron otra vez contra los romanos.

Pues que Viriato el ladron fue muerto assi com avedes oido, vino sobre Çamora un cabdiello de Roma con muy grand hueste que llamavan Papilio, y empos aquel enviaron un consul que llamavan Mancino. Este luego que llego, tomo la hueste dell otro Pompilio e con la suya que el traye poso cabo Çamora, e fue contra ellos tan mal andante por que ovo a fazer tal pleytesia que non fue onra de los romanos. E luego que ellos lo sopieron, enviaron sos mandaderos onrados que desfiziessen aquel pleyto porque fuera fecho sin so mandado, e mandaronles otrossi que tomassen a aquel Mancino yl metiessen en poder de los de Çamora que fiziessen cual justicia quisiessen del; ellos fizieronlo assi e dierongele luego. E los de Çamora tomaronle e ataronle los pies e las manos atras e pusieronle entre las puertas de la villa, e sovo assi fasta la noche que ni los de Çamoral fizieron otro mal ni los de la hueste de los romanos quisieron tornar cabeça sobrel; y esto fazien porque ellos tenien que ningunos omnes no avien en si mas señaladamientre estas cuatro cosas: justicia e lealdad e fortaleza e mercet. Pero en este fecho segund cuenta la estoria, mas las ovieron los de Çamora que ellos: la una porque guardaron naturaleza de señorio en que fizieron derecho e lealdad, la otra que fueron firmes en el pleyto que pusieron con los romanos e nos quisieron camiar del; e otrossi se mostraron por de mayor mercet que ellos cuando les dieron aquel pora justiciar e nol quisieron matar podiendolo fazer con derecho. E porque mantovieron bien estas cuatro cosas, fincaron en paz con los romanos yacuanto tiempo.



48. De cuemo Bruto vino de Roma e destruyo Galizia.

A poco tiempo depues desto vino a España un cabdiello de Roma que avie nombre Bruto, e fue derechamientre pora destroir Galizia por ell ayuda que fizieran a los de Luzeña cuando desbarataran a Sergio Galba segund desuso oyestes, E los gallegos cuemo no estavan apercebudos de guerras, nos uviaran a guisar de cavalleros e d'armas, pero salieron a ellos assi cuemo sestavan, e fueron fasta sesaenta mil omnes a pie, e lidiaron con los romanos; e fue la lit muy ferida sobejament, en cabo fueron vençudos los gallegos e murieron y cincuaenta mil omnes dellos, e fueron presos seys mil assi que no escaparon ende mas de cuatro mil que fuxieron. E por esta manera gano Bruto toda Galizia e tornola al señorio de Roma.



49. De cuemo los de Çamora se alçaron otra vez contra los romanos por que fueron destroidos.

Grand vergüeña ovieron los romanos del pleyto que Mancino fiziera con los de Çamora assi cuemo desuso oyestes, lo uno porque tenien que fuera el pleyto mucho a su desonra, lo al porque gelo facirien las gentes; e por end nunca en al puñavan, si no cuemo se podrien vengar dellos. Onde fue assi que cuando se cumplieron seyscientos e veynt años que Roma fuera poblada, fizieron consul a uno que avie nombre Cipion, que era nieto dell otro buen Scipion ell Africano de que desuso oyestes ya contar, y enviaronle a España señaladamientre pora conquerir e ganar Çamora. E cuentan las estorias que en aquel tiempo no avie en la cibdat mas de cuatro mil omnes de cavallo bien armados pora guerrear, mas estos eran tan usados d'armas e de guerra que ningunos omnes no lo podrien mas seer. E por end Scipion non quiso ir luego derechament a ellos, mas dexo passar ell agosto e tod'ell otoño y ell ivierno, e començo la guerra con ellos entrant el verano; y esto fizo por que los romanos oviessen los frutos nuevos de la tierra e los tolliessen a sos enemigos, e por ende vino cercar la cibdat a aquella sazon. E los de la villa cuando los vieron cerca, dessi fueron lidiar con ellos, e fue la lit muy ferida dell un cabo e dell otro, pero encima fueron tan maltrechos los romanos que començaron a foir. E Scipion cuando lo vio, paros antellos e començolos a ferir e a traer muy mal diziendoles que tornassen, e amenazandoles que si no lo fiziessen que todos morrien por ello, e d'otra parte falagandolos e prometiendoles que les farie grandes bienes sol que no fuxiessen; e diziendoles estas palavras esforçolos de guisa que los fizo tornar, e fueron estonce vençudos los de Çamora y embarrados dentro en la villa. E Scipion cuando esto vio, fue muy liedo, ca tovo que Dios le avie fecho mayor mercet e mayor bien que a ninguno de los otros que fueran enviados contra los de Çamora, e por end semejol que era seso de guardar su onra e non quiso que los suyos combatiessen la villa. Mas andudo toda la cibdat enderredor e catola toda e fizo carcavas en aquellos logares por o entendio que podrien salir a fazer daño en la su huest; e la carcava era de diez pies en ancho e de veynt en alto, e fizo sobrella tapias a manera de muro e torreziellas espessas o soviessen ballesteros e omnes que la guardassen, de guisa que si los de la villa quisiessen salir a ellos que siempre recibiessen daño, e cuando los de la hueste quisiessen cometer a los de dentro que lo pudiessen fazer en so salvo e a su mejoria. E cuando esto ovo fecho, tovo los de la villa tan apremiados que de ninguna parte non podien salir ni entrar ni avien viandas. E desque assi estudieron cercados luengo tiempo, fueron muy quexados de fambre de manera que lo non podien ya sofrir e troxieron pleytesia con los romanos que se les darien sol que fuessen seguros que avrien dellos buena mercet e si no que lidiarien con ellos tantos por tantos, o aun que fuessen mas los romanos e si ellos fuessen vençudos que les dexarien la villa en paz e si no que los descercassen e se fuessen. Mas Scipion, que era muy sabidor de guerra entendiendo la mejoria que avie sobrellos e com estava muy cerca de conquerillos, nos quiso acoger a pleytesia ninguna quel moviessen, mas esforçosse a fazelles cuanto mal pudo. E los çambranos cuando se vieron desesperados que los romanos non querien aver pleyto ninguno con ellos e d'otra parte que eran muy cuytados de fambre, buscaron estonce carrera por o pudiessen aun mas sofrir de guisa que oviessen derecho de sos enemigos o muriessen a guisa de buenos por armas e no de hambridos. E sobresto assacaron de fazer un bever de trigo cocho e d'otras cosas que los escalentava e les tollie la fambre, e aun semejavales que les arreziava los coraçones; e a aquel bever llamavanle celia, y este nombre tomaronle del latin, que es cuemo manera de cosa que escalienta. E des que lo ovieron fecho, usaronlo a bever algunos dias e depues salieron lidiar con los romanos, e fue un dia la lit entrellos muy fuerte de guisa que en cabo los romanos no lo pudieron sofrir e ovieronse de vencer. Mas Scipion, que era so cabdiello, començolos a traer mal e a denostallos diziendoles que no eran omnes pues que fuyen ante los vençudos e que tenien cuemo por muertos. E diziendoles estas palabras e otras muchas e conortandolos, fizoles tornar e firieron en los de Çamora e mataron a todos los mejores omnes e a los que mas valien d'armas. Pero los otros que fincaron començaronse a acoger a la villa non descabdelladamientre, mas todos en uno, e los suyos que y perdieran de muerte sol no los quisieron levar faziendo cuenta dessi mismos que eran ya desesperados pora morir. E desque fueron dentro en la cibdat cerraron las puertas e dieron fuego a toda la villa, e los unos se mataron con sus armas mismas, e los otros con poçon que bevieron, los otros quemaronse en el fuego. E de guisa se destruyeron entre si que no escapo ninguno dellos ni de cuantas cosas buenas en la villa avie, que todas se quemaron assi que no fallaron los romanos ni señal de ninguna cosa que pudiessen enviar a Roma sino segurança que nunca les vernie mal ninguno d'aquel logar por que era todo destroido.



50. De cuemo fizo Scipion en España pues que ovo destroida Çamora e cuemos torno a Roma e fue y muerto.

Cuando los españoles oyeron que la cibdat de Çamora era destroida assi cuemo ya oistes, ovieron todos muy grand miedo assi que nos oso ninguno levantar contra los romanos, e los otros que estavan levantados fuxieron de la tierra e desampararonla. E Scipion sesego aquellos que fincavan e puso sus pazes con ellos. Y estonce andava ya con el un rey señor d'aquella tierra que llaman Celtiberia, e avie nombre Tireso, e preguntol Scipion rongandol quel dixiesse verdat por que tenie que fuera destroida Çamora o por que se pudiera mas defender. E aquel rey com era omne de buen seso, respusol en pocas palavras e dixol que por desacuerdo se perdien las cosas e por acuerdo se defendien; e comoquier que aquel rey dixiera esto señaladamientre por los de Çamora, los romanos tomaron la palavra por si mismos. Despues que este rey Tireso dixo esto a Cipion sobrel fecho de Çamora assi cuemo ya oistes, llegol mandado de Roma que se fuesse cuanto pudiesse, ca toda la villa era en desacuerdo porque los unos querien el pro de la cibdat e los otros no, e si aina no fuesse que podrie so fecho tornar a grand periglo y el señorio de Roma perderse por aquel logar. Este Scipion era omne cuerdo y esforçado, e llamavanle Africano assi cuemo a so avuelo porque conquiriera a Africa antes que viniesse a España cuandos levantara la tercera vez contra los romanos. E d'aquella ida quemo e destruyo la grand cibdat de Cartago de guisa que nunca jamas assi fue poblada com ante; mas por mostrar esto mas complidamientre queremos contar como fue primeramientre poblada Cartago e cuales fueron los que la poblaron.



51. De cuemo la cibdat de Tiro fue poblada e de la traicion que fizieron los siervos a sos señores.

Despues de la muerte de Moysen, que fue cabdiello del pueblo de Israel segund cuenta la Biblia, fico Josue en so logar que mantovo grand tiempo la gente de los judios. Y estonce avien ya passado seyscientos e cuatro años que regnara el rey Nino en Babiloña la grand, e otrossi andava el tiempo de cuando naciera Abraham en quinientos e sesaenta e dos años. Estonce salieron de Tebas la de Egipto Cammo e Fenis fijos del rey Agenor, e fueron por mandado de so padre buscar a su hermana Europa que levara por fuerça el rey Jupiter, por cuyo amor puso nombre a la tercera parte de la tierra Europa. Onde estos dos sos hermanos que la andavan buscando passaron a Africa e vinieron a Siria, e aquel que avie nombre Fenix poblo una cibdat e pusol nombre Fenicia, e los de las otras tierras enderredor llamavan a los popladores d'aquella cibdat feniços, e a cabo de tiempo tremio aquella villa tan fieramientre que los que y moravan cuydaron seer muertos, e por end ovieronla a dexar e fueron buscar o poblassen. E andando assi radios por tierra de Siria, fallaron un grand estanc que durava mucho en luengo y en ancho, e llamavanle los moradores de la tierra ell estanc de Siria, e moraron alli un poco de tiempo. E desi yendo buscando mejor logar que aquel, llegaronse a la mar e fallaron y un logar de que se pagaron mucho e poblaron alli e fizieron una cibdat, e porque aquella marina era abondada de pescados de muchas naturas e aquellas gentes llamavan al pez sidon, pusieron nombre a aquella villa Sidona. Andados cient e ochaenta e cuatro años que esta cibdat fuera poblada, levantos un rey d'una tierra que llamavan Escalona e guerreolos tan fierament que no lo pudieron sofrir, e con coyta del ovieronse los mas dellos a meterse en navios por la mar fasta que fallaron una ribera e un puerto muy bueno de que se pagaron. E porque vieron que avie y unas angosturas que eran grandes fortalezas pora poderse defender d'aquellos que les mal quisiessen fazer, poblaron y una grand cibdat, y en el so lenguage dellos llamavan all angostura Tiron e por esso pusieron nombre a aquella cibdat Tiro. Y esta cibdat fue poblada un año ante que fuesse destroida Troya la primera vez. E porque se poblava muy bien y enriquecien mucho los omnes que moravan en ella, ovieronlos grand envidia sos vezinos e sobre todos los de Persia de guisa que ovieron a venir a guerrear unos con otros, e los persianos com eran muchos e abondados de todas cosas, guerrearon a Tiro muy fuert por mar e por tierra. Y esta guerra duro luengo tiempo, pero en cabo fueron vençudos los de Persia, ca de guisa sopieron los de Tiro sofrillos e defenderse dellos que por fuerça los ovieron a vencer e los echaron de toda su tierra, y ellos fincaron vencedores e onrados. E depues desto assessegaron e crecio e amochigosse tanto el pueblo della que non podien y caber assi que los mancebos aquellos que mas se preciavan d'armas dixieron a los otros que querien ir buscar tierra o poblassen, e los de la cibdat dieronles estonce navios e las otras cosas que ovieron mester y enviaronlos e mandaronles que passassen a Africa e poblassen otra cibdat en derecho de Tiro e desta guisa se guardarien los unos a los otros que ni recibrien daño de Africa nin de Asia. E aquellos fueron e poblaronla en el logar o les mandaran e fizieron una cibdat e llamaronle Utica, que quier dezir tanto cuemo guarda. Esta puebla crecio mucho e fizose muy buena e muy rica e ovo en ella reyes de si mismos; e fue tan bueno aquel logar que la reyna Dido cuando quiso passar la mar pora poblar en Africa, envio primero sus barruntes pora saber com estavan estas dos cibdades, e los que d'alla vinieron dixieronle que estavan muy bien pobladas e muy ricas e que se guardavan bien una otra de manera que los enemigos no les podien fazer daño, y esto fuera muy grand verdat fasta aquella sazon.



52. Cuemo los siervos de Tiro mataron a sos señores.

Ventura, que non dexa las cosas ficar en un estado, aguiso assi que los de Tiro maguer se sabien guardar de los enemigos de fuera, non se sopieron guardar de los de dentro, ca en la cibdat avie muchos siervos. E maguer los señores no los sacavan de servidumbre, fazienles mucho d'algo e tenienlos muy viciosos a tanto que el pueblo dellos crecio mucho. E desque se vieron amuchiguados ovieron su fabla que matassen a sos señores e s'apoderassen de la cibdat de Tiro e de toda la otra tierra, y este consejo tomaron en grand poridat. E desque lo ovieron acordado fizieronlo assi, e mataronlos todos en un dia assi que no fico varon ni pequeño ni grand que todos no fuessen muertos, e de las mugieres las enfermas e las viejas que no eran pora casamiento. E desque esto ovieron fecho, apoderaronse de la cibdat e de toda la otra tierra enderredor, e desta guisa los que antes eran siervos tornaronse señores por la traycion que fizieran. Entr'aquellos siervos crueles de que vos dezimos avie uno de que non diz ell estoria el nombre, e aquel avie un señor viejo a que dizien Estraton y era del linage de los reyes e avie un fijo pequeño, y este omne bueno amara siempre a aquel so siervo e fizieral mucho d'algo. E por ende cuando el vio que los otros matavan sos señores, ovo muy grand duelo de los sos dell uno porque era muy viejo e dellotro por que era niño, e por end no los quiso matar, mas escondiolos en un logar much apartado e sirvielos e fazieles mucho d'algo. Ond avino assi que a pocos de dias ovieron consejo los siervos cuemo oviessen señor, ca sin el non se podrien mantener. E sobresto cayo contienda entrellos por que cada uno querie aver el señorio, mas algunos omnes cuerdos que avie y buscaron carrera por que no oviessen a venir a buelta e pusieron entre si que saliessen todos a diez dias fuera de la villa e que parassen mientes a parte d'orient, y el que primero viesse el sol que aquel fuesse rey, ca tenien que aquella señal le mostrava Dios porquel amava mas que a ninguno de los otros. E luego que aquel siervo oyo este consejo que los otros siervos acordaran, fuesse pora so señor e contogelo todo e rogol quel consejasse com avie de fazer en aquel fecho, pues que ell era uno d'aquellos d'aquel consejo. El señor dixol assi que lo quel el consejava era esto: que cuando saliessen todos a catar el sol a parte d'orient que catasse el escuantra occident a los muros e a las torres de la villa o a los oteros mas altos, e que allil verie primero e por este logar ganarie el regno. El siervo cuando esto oyo fue muy liedo. E cuando vino aquel dia que fueron ayuntados cataron todos contra la parte d'orient y el catava contra occident, e maravillavanse todos los otros que gelo veyen fazer e maguer era el entrellos tenudo por omne bueno, cuydaron estonce que con locura fazie aquello como catar la nacencia del sol contra occident, cosa que era contra natura, e por end tomaronse a reir del. Mas por tod esso non dexo el de catar a aquella parte fasta que parecio el sol en somo de los oteros e de las torres de la villa; estonce dio grandes bozes e dixo a los otros cuemo veye el sol e mostroles en aquellos logares o veye la luzencia del. Ellos cuando lo oyeron tornaronse a aquella parte e desque vieron la lumbre del sol, maravillaronse e dixieron que este seso ni este entendimiento non serie d'ombre siervo, mas que algun libre gelo consejara. E sobresto aficaronle mucho que les dixiesse quien gelo mostrara; el dixoles que a menos d'asseguralle que gelo no dirie. Ellos seguraronle por yuras e por pleytos los mas firmes que podrien seer, estonces aquel siervo contoles todo com avie fecho contra so señor e cuemo del oviera aquel consejo por que viera el sol ante que ellos todos. Ellos cuand lo oyeron, perdonaronle luego y entendieron muy bien que los libres e de buen logar vencien las cosas por seso e por bondat e los siervos por nemiga e por traycion. E mandaron luego a aquel siervo que fuesse por so señor diziendo que Dios le guardara pora aver señorio sobrellos, e luego que llego tomaronle por señor e fizieronle rey de Tiro e de toda la tierra. En esta manera fue Straton rey de Tiro, e depues de su muerte aquel so fijo e depues so nieto, e todos los otros que del so linage vinieron derechamient fasta'l tiempo del rey Alexandre que vino a aquella tierra. Y envio a los de Tiro dezir quel obedeciessen, e non quisieron, e demando que omnes eran aquellos. E cuando sopo la traycion que los siervos fizieran a sos señores, maravillos ende e mando fazer un castiello en mediel puerto de la mar ante la cibdat segund cuenta la su estoria en guisa que nin podien salir ni entrar, y el tenielos cercados dell otra part por tierra e cuytolos tanto fasta que los ovo a prender. E desi escojo aquellos que eran del linage del rey Straton e mandolos guardar que no les fiziessen mal ninguno, e dioles el regno que lo heredassen por el, e a los otros que eran del linage de los siervos, a los unos fizo descabeçar luego e a los otros matar a grandes penas de guisa que no fico y ninguno. E desta guisa dio Dios pena a los de Tiro por la traycion que fizieran a sos señores, e por el logar que ellos cuydaron seer salidos de servidumbre fueron tornados a seer muertos e destroidos. E aun mostro y Dios otra maravilla muy grand que assi cuemo quiso que el linage de los reyes fuesse guardado pora aver el regno que assi fuesse depues vengada esta traycion por Alexandre que fue rey. Mas agora dexa la estoria de fablar desto e torna a contar cuemo la reyna Dido fue casada con Acerva so tio que fue depues reyna de Cartago.



53. Cuemo Elisa Dido caso con so tio Acerva e cuemol mataron por consejo del rey so hermano.

Andados ochocientos e diez años que naciera Abraham, seyendo la cibdat de Tiro en muy buen estado en la sazon que regnava y un rey que dizien Carton, que era muy bueno e los mantenie en paz y en justicia, acaecio assi que cuando este rey fue ya de muy grandes dias, murio e dexo dos fijos pequeños, uno varon e otra muger; y al varon pusieron nombre Pimalion e a la muger Elisa e por sobrenombre Dido. E luego que el padre murio, tomaron los de la tierra el fijo, maguer era mas pequeño, e fizieronle señor e dieronle el regno, e la fija dieronla a criar a un hermano de so padre el rey Carton que era obispo d'aquella villa del templo de Hercules o estavan las sus reliquias, e dizienle Acerva. E pusieron assi con el que cuando la niña fuesse de edat pora casar que la tomasse por muger. Y esto fizieron por muchas razones: la una porque los obispos eran estonce muy poderosos e much onrados entre los gentiles assi que el mas onrado oficio que entrellos avie de rey a ayuso era ell obispo, la otra porque era omne bueno e de grand seso e sin tod esto era so tio por que no menoscabava nada el linage e aun demas era omne que avie muy grand riqueza; por que tovieron que todas estas cosas ayuntadas en uno era el casamiento much a pro del rey e de tod el regno e por esso lo fizieron. E depues que fue fecho el casamiento, temiendosse ell obispo que el grand aver que el tenie que lo tomarie so sobrino el rey, fizolo soterrar. E aquellos que lo sopieron dixieronlo al rey e mostraronlo, de manera por que el ovo muy grand querella de so tio ell obispo, assi que por so consejo o por so consentimiento fue Acerva muerto cuydando que avrie todo lo que el tenie condesado; en pero con tod esso el rey no lo ovo, maguer lo cobdiciava mucho, e so hermana Elisa Dido fico bibda.



54. De cuemo Dido se partio de Tiro e se fue pora Africa.

Tan grand era la malquerencia que Dido avie a so hermano Pigmalion rey de Tiro porquel matara so marido, quel semejo que por ninguna guisa non podrie fazer buena vida con el, e por end busco carrera cuemo se pudiesse salir de la tierra en manera que so hermano no la prisiesse. E cuydando en esto, fallo que una pieça de los ombres onrados d'aquel logar querien mal al rey e avien sabor d'irse de la tierra si fallassen con quien. Estonce fablolo con ellos e pusieron so pleyto que se fuessen todos en uno con ella; mas por miedo que avien que lo sabrie el rey e que los farie prender, buscaron razones quel enviassen dezir, ca estonce era el rey aluen d'aquel logar. E las cartas que Didol envio fueron tales: «Señor y hermano rey, sepades que morando en la tierra y en las casas o mio marido fue muerto nunca ende puedo perder el pesar, e membrandome de cuemol vi yazer cuandol mataron, siempre se me renueva el so duelo y e de llorar por el e aver cada dia mayor tristicia. E por end quererm'ia partir deste logar e irme pora vos, ond vos ruego e vos pido mercet que vos plega e quemblo mandedes». El rey Pigmalion cuando oyo estas cartas, plogol mucho, lo uno cuydando que su hermana avie sabor de olvidar el dolor de su marido, lo al porque tenie que cuandos ella fuesse que levarie tod aquel aver consigo que fuera del obispo y el que lo tomarie; e por end enviol dezir que se viniesse pora el, y enviol sos omnes com en razon que la aguardassen e viniessen con ella, pero mandoles que metiessen mientes que aquell aver nos ascondiesse por que lo el non pudiesse aver. Ellos fueronse pora Tiro e dixieronle nuevas de so hermano. Ella cuando los vio fizoles semejante quel plazie con ellos, comoquier que no era assi, ca entendie muy bien la manera por que ellos vinien, e por ende dixo que la su ida querie fazer por agua por que pudiesse levar todas sus cosas mejor consigo, e fizo guisar muchos navios en que fuesse. E aquell aver que tenie mandolo meter entre las otras cosas que ninguno no lo sopiesse, si no algunos de sos privados a qui lo mando fazer. E cuemo por concejo mando fazer sacos de cuero no muy grandes y enchirlos de arena, e fizolos guarnecer much apuestament desuso assi que los que lo viessen cuydassen que avie y muy grand aver. E depues que esto fue fecho, mando poner aquellos sacos sobre todo lo al mostrando que aquel aver tenie ella apartadamientre pora si. Todas estas cosas veyen los omnes del rey e paravan y muy bien mientes e cuydavan que era todo verdat lo que ella fazie por engaño. Depues que todas sus cosas ovo metudas en los navios, entro ella y con aquella compaña que tenie, e llegaron estonce los ricos omnes ques avien a ir con ella com en semejança que la querien guardar e onrar fasta que llegasse a so hermano. E desque todos fueron en alta mar, mando Dido a los omnes del rey so hermano e a los que ella levava que trasmudassen aquel aver d'un navio en otro diziendo quel semejava que no iva alli bien, e d'otra parte mando a otros sos privados en grand poridat que al mudar de los sacos d'un navio en otro que de guisa los diessen a los omnes del rey por que no los pudiessen tener e oviessen a caer en la mar, y ellos fizieronlo assi com ella mando de guisa que aquellos sacos todos fueron perdudos en la mar. Cuand este mandado llego a Dido, maguer ella sabie com era el fecho, dio grandes bozes e començo a llorar llamando mucho a Acerva so marido e diziendo: «Evaste aqui las riquezas y ell aver que dexaras pora tos fijos, reciblo por sacrificio con que se alimpien los pecados de la tu alma pues que por ello recebiste la muerte». Desque Dido ovo dicho muchas vezes estas palavras e fecho grand duelo, tornosse contra los omnes de so hermano e dixo: «Mio marido Acerva es muerto e yo tengo que es con Dios, mas los que a mio hermano el rey fizieron perder esta riqueza tan grand bien tengo que non deven escapar sin recebir grandes penas e grandes tormentas en sos cuerpos». Los del rey cuando aquello oyeron, ovieron muy grand miedo porque sabien que de sos manos cayeran aquellos sacos en la mar, e Dido cuando vio que ellos estavan much espantados, entendio ques irien si pudiessen de grado. Estonce mandoles dar navios apartadamientre en que soviessen lueñe de la otra flota mostrando que aquellos que tan grand aver fizieran perder al rey non querie que soviessen en su compaña. Ellos cuand esto vieron plogoles, ca tovieron que por alli podrien guarecer, e tomaron su consejo que cuando fuesse de noche que fuxiessen e fizieronlo assi. E desta manera se libro Dido de la compaña del rey so hermano, faziendoles creyent que ell arena era aver e metiendoles miedo por que se oviessen a foir e a partir de so compaña. E cuand esto ovo fecho, mando endereçar la flota contra otra part e alçar las velas, e començaronse a ir por la mar. E iva con ella ell obispo de Tiro que avie el templo de Jupiter a guardar que fincara en ell obispado en logar de so marido Acerva, e aquel levava consigo las reliquias d'Ercules, e ovieron entrel y la reyna respuesta de sos dioses que fiziessen amos aquella carrera e que serien bienandantes, e por esso iva con ella; e sin tod esso prometieral Dido que oquier que fuessen ellal farie un templo de Jupiter que avrie el e todos los que del viniessen por heredamiento, e desta guisal levava muy pagado. Mas el rey Pigmalion cuando sopo que su hermana era ida, ovo muy grand pesar e quisiera ir empos ella, mas estorvol dos cosas: lo uno que so madre non gelo dexo fazer, lo al que ovo respuesta de sos dioses que si lo fiziesse serie malandant. Mas agora dexa ell estoria de fablar d'aquel rey por contar de Dido com arribo a Africa e de las cosas que y fizo.



55. Cuemo la reyna Dido arribo a Africa e de las cosas que y fizo.

Contado avemos desuso en la estoria cuemo Dido sopo traer art e maestria por que salio de poder de so hermano. E pues que se vio en alta mar e alongada de la su tierra, ovo muy grand alegria e diol Dios buen tiempo, e alçaron las velas assi que arribaron much aina en Africa en un logar que fazie cuemo seno de la mar. E pues que alli arribaron, tovo que era ya mas en salvo e vio que aquel logar era buen puerto, e semejol assi que aunque empos ella viniesse so hermano que en aquel logar la podrien bien defender los sos del, e por end mostros por muy lieda comquier que de so coraçon non podie toller ni olvidar la muerte de so marido. E luego que en aquel logar echaron las ancoras, mando llamar todos los mayorales de las naves e dixoles que a todos los de las tierras que alli viniessen que les vendiessen de las cosas que trayen e que les fiziessen mucho d'amor por que fuessen sos pagados. Y ellos fizieronlo assi que cuantos y vinien vendienles e davanles d'aquello que trayen assi que de guisa fueron pagados d'aquella compaña e de la reyna, quel vinieron rogar que fincasse en aquella tierra. Ella respusoles que avrie su acuerdo si lo podrie fazer, e cuando fue otro dia, dixoles que que serie aquello que ellos le farien por que ella fincasse en aquella tierra. Ellos dixieronle que todo lo que ella quisiesse. Ella respusoles que no era muger que quisiesse vender mercaderia, mas que viniera por poblar en algun buen logar sil fallasse. Ellos estonce rogaronle que poblasse alli e quel darien tierra cuanta quisiesse, e sin falla fizieranlo assi, ca todas las gentes que eran enderredor no avien rey ni señor por quien catassen, e tanto se pagavan della e de su compaña quel dieran quequier que demandasse. Mas Dido com era muy sesuda no les quiso pedir cosa de que ellos mucho se agraviassen, ca tovo que era mejor pedirles poco e ir todavia creciendo que non pedilles mucho e aver depues a menguar. E por ende dixoles que no les pidie mas de plaça en aquel puerto de cuanto toviesse un cuero de buey, y ellos otorgarongelo luego teniendo que era muy poco. Estonce mando Dido buscar un cuero de buey el mayor que nunca fallaron, e fizol estender e fazer correas muy delgadas e cosellas unas con otras de guisa que semejasse todo una correa, depues fizola fazer cuemo cerco e cuando fue fecho tovo una grand plaça. E a plazer de todos los d'aquella tierra salio ella con toda su compaña de las naves e vino posar con ellos dentro en aquel cerco que avie fecho d'aquel cuero del buey. E porque avie alli una peña alta, llamavanla los de la tierra Birsa, e llamaron otrossi a aquella puebla Birse, que quiere dezir tanto como puebla de la peña. E desque aquella puebla se fue acreciendo, tovo por bien Dido que oviesse otro nombre por que sopiessen las gentes que los de Tiro la poblaran, e por end eñadieron en el nombre e llamaronla Tibirsa, que quier dezir tanto como poblança que fizieran los de Tiro.



56. De cuemo fue mudado aquel nombre a Tibirsa e llamaronle Cartago.

La puebla de Tibirsa crecie de dia en dia e mejorava mucho a tanto que la plaça que cercaron con la correa faziesse muy pequeña pora los que y poblavan. E demas otros pobladores que vinien d'otras tierras eran tantos que por fuerça convinie que oviessen mayor tierra en que poblassen, ca maguer que Dido e todos los de la su compaña avien casas en que morassen, los otros que y vinien morar estavan en choças, e lo uno con lo al tomava muy grand tierra. Pero de guisa sopo ella falagar a los d'Africa e avellos por pagados que les plogo mucho que tomasse cuamaña tierra ella quisiesse pora fazer aquella cibdat, mas ella no lo quiso tomar d'aquella guisa que gelo davan. E por mostralles mayor amor, mando a todos los que y vinien poblar que les comprassen los solares de las casas. E sobresto vinol otra grand bienandança a Dido con quel plogo mucho que los de la cibdat de Utica que eran alli en aquella tierra e fueran naturales de Tiro, cuando sopieron que viniera alli Dido que era su señora natural, plogoles mucho con ella y enviaronle grandes presentes e muy ricas donas. E aquellos que gelas aduxieron dixieronle que los de Utica le enviavan dezir cuemo eran sus naturales e que los avrie pora su servicio e pora su ayuda cada que los quisiesse, e si sabor oviesse que viniessen algunos dellos poblar en aquel logar que lo farien de grado, e quel consejavan yl rogavan que fincasse en aquel logar, ca much era buena tierra e abondada de todas cosas. Mucho plogo a Dido de los presentes e del mandado quel enviaran los de Utica, y enviogelo mucho gradecer por sus cartas rogandoles quel enviassen gentes con que pudiesse poblar aquel logar. Ellos fizieronlo assi y enviaronle muy grand pieça d'ombres quel ayudassen a cercar la villa e que poblassen y los que ella quisiesse; e los d'Africa otrossi, que eran muy sos pagados, la ayudavan en todo lo que ella querie. Pues que ella vio que toda su fazienda tenie bien endereçada pora fazer su cibdat, mando abrir los cimientos por o fiziessen el muro. E los que lo cavavan des que ovieron so tierra afondado una grand pieça, fallaron y una cabeça de buey e aduxieronla a Dido, e cuando la vio maravillos ella e todos los que y estavan de cuemo pudiera acaecer que tan fonda yazie so tierra ni qui la metiera alli, seyendo la tierra desuso sana y entera que nunca oviera y poblança ninguna. Sobresto los sabios que y andavan ovieron muchas razones entre si que podrie seer o que significava aquella cabeça del buey, e desque todo lo ovieron catado, vinieron a Dido e dixieronle que segund las señales que ellos entendien en aquella cabeça que la puebla que ella querie alli fazer que serie abondada de todas cosas e que los omnes vernien y morar de grado, mas que toda via serien so el señorio d'otri bien assi cuemo el buey era bestia que abondava mucho a las lavores, pero siemprel tenien los omnes domado e se sirvien del. Dido cuand aquello oyo, pesol mucho, ca lo tovo por fuert agüero, e maguer le dizien que aquella cibdat serie much abondada sol porquel ementaron de servidumbre, non quiso alli fazer la villa e mando que cavassen en otro logar mas adelant. E assi cuemo ovieron cavado grand pieça en fondon, fallaron una cabeça de cavallo e aduxierongela assi bien cuemo la del buey, e si antes fueran maravillados por la del buey, fueron muy mas maravillados por la del cavallo. E sobresso mando a los agoreros e a los estrelleros que catassen que significava aquella cabeça; ellos dixieronle que el pueblo d'aquella cibdat mientre durasse que serien muy poderosos e guerreros. E cuando esto oyo Dido, maguer era muger, plogol mas con aquel logar que no con ell otro, queriendo ante que los d'aquella villa oviessen menos d'abondo e fuessen en señorio de si mismos que non seer much abondados en poder d'otri. E por esso mando fazer alli aquella cibdat, e desque fue creciendo e se fizo grand, tovo por bien de camiarle el nombre e ponergele tal quel conviniesse. E membradose de la cabeça del buey que fallaran o primero oviera a seer la villa e cuemo fuera compassada aquella plaça con el cuero del buey, e porque en aquel lenguage dizien carton por cuero, puso a aquella villa nombre Cartago. E aquella fue la grand Cartago d'Africa de que ya oistes.



57. De cuemo esta reyna Dido poplo Cartagena en España.

Depues que la reyna Dido ovo poblada la grand cibdat de Cartago en Africa assi cuemo ya oistes, fizola cercar toda de muy grandes torres e muy fuertes muros e de grandes carcavas e fondas e todas las otras cosas por que ella entendio que mas fuerte serie. E basteciola d'armas e de navios y enriqueciola tanto que todas las otras tierras que eran en Africa tremien antel so nombre, e aun las de Asia e de Europa que eran sobrel mar Mediterraneo; y esto fue por el grand navio que ella y fizo fazer con que los apremiava a todos, en manera que los unos le pechavan e los otros la ayudavan assi que muy pocos eran aquellos que contra ella senfestavan. Pero porque esto fazie a muy grand costa de si, semejol que los de la cibdat e de la tierra enderredor quel devien y ayudar, ca tod el tesoro que ella avie aducho que fuera de so marido lo mas dello avie y despendudo e lo al quel fincava no lo querie todo gastar que cayes en pobreza, e por esso envio por todos los omnes buenos de la tierra e dixoles quel ayudassen en aquello. Los que vinieran con ella de Tiro dixieron que les plazie, mas los que eran naturales d'Africa, que eran mucho mas que ellos, no lo quisieron fazer, ca dixieron que en su tierra se poblaran e pora si mismos se pecharien e non querien pechar a ella pora metello en so tesoro. Sobresto fueron tan movudos contra la reyna que ella e los que con ella vinieran temieronse de muerte e ovieron so consejo ella e una partida d'aquellos que la consejavan e quisieranse ir a otra tierra, e los mas dellos dixieronle que no era con guisa de moverse d'aquel logar que ella avie poblado o estavan ya raygados a menos de saber primero cierto logar o fuesse; y ella tovo esto por buen consejo. Y envio much en poridat un so siervo que dizien Carton que, era omne bueno e sesudo y en qui ella se fiava mucho, e diol navios e averes cuanto mester ovo e rogol que fuesse buscar algun logar a tal cual ella avie mester e quel farie bien y mercet por ello. E Carton ovo respuesta de sos dios que fuesse a España, e alli fallarie lo que demandava. E fizolo assi e luego que ovo buen tiempo, alço sus velas e fuesse a aquel puerto o fue depues poblada Cartagena. E cuando vio aquel logar pagosse mucho del e otrossi de la tierra enderredor por que andudo, ca la fallo muy buena e las gentes pocas e flacas de guisa quel semejo que nol contradirien ninguna cosa que y quisiesse fazer. E con esto tornosse a la reyna e contogelo todo. Ella cuando lo oyo ovo muy grand plazer ende e quisierase luego ir pora alla, mas aquellos quel consejaran primero que se non fuesse fasta que sopiesse logar cierto dieronle otrossi por consejo que enviasse a aquel mismo Carton a poblar aquel logar que dizie que fallara tan bueno, e depues que fues poblado que podrie ella ir alla si quisiesse. Estonce diol navios e todo lo que ovo mester e dixol que fues poblar aquel logar e quel farie ella señalado gualardon por ello. El fizolo assi cuemo ellal mando e poblo la cibdat e fizola muy grand e muy noble, mas nol quiso poner nombre fasta que non gele pusiesse su señora, e pues que esto ovo fecho fuesse pora ella. E Dido cuandol vio e sopo lo que avie fecho fue ende muy lieda, e por la promessa quel avie fecho quel darie gualardon señalado, fizol libre e aun le fizo mas onra quel metio en poder todos sos tesoros porque fallo que despendiera bien lo quel diera. E porque en latin dizen ingenuo por ell omne libre e a el dizien Carton, puso ella nombre a aquella cibdat Cartagena. E luego que esto ovo fecho, guiso so navio pora irse pora alla, e cuando los de la tierra lo sopieron, pesoles muy de coraçon, ca tovieron que dirien los omnes que por alguna traicion que ellos fizieran se iva. E vinieron todos a ella con grand llanto e vestidos de duelo e pidieronle mercet que se non fuesse ni los desamparasse, ca si no ellos hermarien la tierra e ir sien con ella, ca non querien fincar con mal prez; e tanto la rogaron yl pidieron mercet por que ovo de fincar. Y ella ovo so consejo que enviasse a aquel Carton con yentes e con navios de guisa que guardasse aquella cibdat, y el fizolo assi e fue a Cartagena e gano della toda la otra tierra enderredor e metiola so su señorio. Mas agora dexa aqui el estoria de fablar desto e torna a contar de cuemo murio la reyna Elisa Dido.



58. De cuemo murio la reyna Dido segund que algunas estorias cuentan.

Depues que la reyna Dido fico en Cartago abenida con sos omnes y ellos otorgaron de fazer cuant ella querie, fue creciendo mucho en riquezas y en poderio de guisa que los que no la amavan avien ende muy grand envidia. A tanto que un rey d'una yente que llamavan estonce masilitanos ovo muy grand sabor por cuanto bien oyo contar desta reyna d'avella en cual manera quequier que pudiesse, ca sin lo quel contavan que era bibda, dizienle otrossi que era sesuda e muy rica, e por end avie grand sabor de casar con ella sis le guisasse. Mas cuydando que si la enviasse demandar por aventura ella non querrie, busco carrera por o la pudiesse veer, e semejol que no avie otra, fuera que moviesse guerra con los de Cartago, e sobr'aquello que avrien a venir a abenencia de paz e que alli se movrie pleyto de so casamiento. E luego el rey envio sos mandaderos a la reyna e mandoles que oviessen muchas razones con ella de guisa por ques partiessen por despagados, e sobresto ques bolverie guerra entrellos. E los mandaderos fueronse luego a Cartago e vinieron a la reyna Dido. Ellos quisieranle descobrir de grado la voluntad del rey, mas no osaron porque el non gelo mandara, e tomaron otra carrera cuemo de maestria e començaron a fablar con ella buscando razones cuemo la tomassen por punto de palabra sobre que oviessen achaque pora venir a lo que ellos querien. E començaronle de dezir ques maravillavan della que era tan sesuda e tan apuesta cuemo non buscava carrera por que fuessen sos gentes mas apuestas en sos comeres y en sos vestires y en sos costumbres, e porque ella era dueña e non podie apremiar las gentes, que devie catar algun rey con qui casasse que lo fiziesse, pero que non sabien ellos ningun rey tal que quisiesse dexar su tierra e venir morar entre yentes estrañas e que bivien a manera de bestias. La reyna Dido cuand aquello oyo, respusoles assi que si aquella vida que ella e los suyos fazien no les semejava buena y ellos querien y dar consejo de guisa que fuesse a pro della e de su tierra, quel plazie e que bien consintrie que casassen los de su tierra con las otras yentes. Los mandaderos cuand aquello oyeron, plogoles, ca tovieron que les respondie segund lo que ellos demandavan, e dixieronle que pues que ella dizie que las mugieres d'alli pudiessen casar con omnes d'otras tierras que ella devie luego començar primero que todas las otras. Cuando la reyna Dido aquello oyo, fue muy repisa de cuanto dixiera porque en aquel tiempo era costumbre entre los reyes que cuando alguna cosa davan cuemo por juyzio de ley que aquello avien a fazer e non se tirar dello por ninguna manera. E por end los mandaderos cuytaronla mucho que lo que ella dixiera que lo cumpliesse. Ella sintiendosse por engaña dellos demandoles plazo de tres meses. En este comedio fablo con aquellos que eran de so consejo e contoles lo que dixiera a aquellos mandaderos, e tenie que si lo cumpliesse que farie muy mal fecho en casar con omne que serie mal casada, viniendo del linage dond ella vinie e aviendo el marido que oviera, e demas por que serien ellos desaforados e apremiados; e d'otra parte si no lo fiziesse que falleçrie en aquello que pusiera con ellos e amenguarie mucho de su prez e de su onra assi que non serie tan preciada ni tan amada por el mundo com ante era. E por end tovo por mejor de morir que non fazer ninguna destas cosas. E cuando vino el plazo de los tres meses cuando avie a dar respuesta a aquellos mandaderos, subio en una grand torre que ella fiziera fazer en su alcaçar e mando poner mucha leña al pie de la torre, e fizo alli ayuntar todos los omnes onrados y el pueblo de Cartago e dixoles tod aquellas razones segund las passara con aquellos mandaderos assi cuemo oyestes, e otrossi el consejo que ella tenie asmado de fazer e dixoles por cuales razones. E depues que esto les ovo dicho, mandoles cuemo visquiessen en paz y en justicia e cuemo se defendiessen de sos enemigos, ca bien estavan guisados de lo fazer segund com ella los dexava. Pues que todas estas cosas les ovo dichas, fizo degollar muchas vacas e carneros cuemo a manera de sacrificios; desi començo a andar por la torre llorando e dando grandes bozes llamando a so marido Acerva e diziendo: «Evas tod este sacrificio quet envio reciblo e a mi, que vo casar contigo otra vez». E cuando esto ovo dicho, metios ell espada por mediel coraçon e dexosse caer en la foguera, e quemos alli toda. Los omnes onrados de la villa y ell obispo que viniera con ella tomaron de los sus huessos los que pudieron aver e de la ceniza, e levaronlo por reliquias al templo d'Escolapio que ella fiziera pora aquel obispo que troxiera consigo de Tiro; e fizieronle muy noble sepulcro en que la enterraron, e fue tenuda por deessa mientre duro la villa de Cartago. Pero otros cuentan que esta reyna Dido se mato con grand pesar que ovo de Eneas so marido porque la desamparo assi cuemo adelant oyredes.



59. De cuemo Eneas arribo en Africa e caso con la reyna Elisa Dido.

Estando la reyna Dido en Cartago muy poderosa e much onrada segund ya oistes, Eneas que escapara del destroimiento de Troya traye consigo a so padre Anchises e un so fijo que dizien Ascanio; e queriesse ir pora Italia e arribo en Cecilia, e murio y so padre Anchises e soterrol alli. Desi metios en mar pora irse pora Italia otra vez con so fijo, e fizoles grand tormenta e perecieron y los demas navios que y ivan, y escapo el e so fijo con poca compaña e arribaron en Africa en un puerto que es acerca de la cibdat de Cartago, e salieron a tierra e folgaron tod aquel dia. E cuando fue en la noche, echos a dormir e ante ques adormeciesse començo a cuydar en su fazienda e de cuemo podrie ir a Italia. En esto adormeciosse e fuel dicho en sueños que primero casarie con la reyna Dido e depues irie a aquel logar o el cobdiciava. E pues que desperto, semejol que esta vision fuera de Dios e plogol mucho, e guisosse luego por ir a veella. Ella otrossi des que oyo dezir que Eneas arribara alli e sopo todo so fecho de cuemol aviniera, tovo por bien del ir veer e guisosse much apuesto e levo consigo omnes much onrados e dueñas e grand aver e muchas donas preciadas, e fuel recebir con muy grandes compañas. Eneas cuando sopo quel ella vinie veer, por mostrarse que siempre andudiera en guerra armosse el con muy pocos de so compaña que tenie e fuela recebir; e iva con el Ascanio so fijo, mas nol levava armado, e era tan fermoso que maravilla. E cuando se ayuntaron en uno recibieronse muy bien. Ella cuando vio a Ascanio so fijo tan fermoso tovo en so coraçon que padre que tal fijo fiziera muy fermoso devie seer, ca Eneas vinie armado e nol podie ella assi veer la cara, pero quel veye d'otra guisa muy bien faycionado de cuerpo e de miembros assi que fue luego enamorada de Eneas. E des que fue en la villa, desarmosse e fuela veer, e cuand ellal vio tovo que era verdat lo que del asmara assi que fue mas pagada del que de primero, y el otrossi pagosse della porque la vio muy fermosa e much apuesta. E sovieron en uno fablando de muchas cosas assi que en cabo fablaron de casamiento e prometieronse un a otro ques tomassen por marid e por mugier; e sobresso fizieronse grandes yuras segund ell uso de los gentiles, e casaron luego e fueron las bodas muy nobles e muy ricas. Y Eneas fico por rey e por señor de Cartago e de tod aquella tierra.



60. De cuemo fuxo Eneas d'Africa e dexo la reyna Dido.

Mucho era bienandant Eneas en Africa con la reyna Dido: primeramientre que avie a ella por muger, que era muy fermosa e muy sesuda, demas que avie el señorio de Cartago e de tod aquella tierra, e fazien todos cuant el mandava e otrossi muy grandes riquezas ademas quel diera ella; y estas cosas le fazien seer vicioso e rico e poderoso, e duro assi bien tres años en esta bienandança. Mas ventura, que pocas vezes dexa a omne ficar en un estado, guiso por que lo perdiesse todo Eneas assi cuemo contaremos. En aquella cibdat de Cartago avie un grand templo que fiziera fazer la reyna Dido a onra d'Escolapio cuando poblara la cibdat, e por que los omnes oviessen mayor sabor de venir fazer y oracion, fiziera y pintar muchas estorias de los grandes fechos que acaecieran por el mundo, e señaladamientre la de Troya, que fuera aun poca sazon avie. Y estas debuxaduras eran tan bien figuradas e tan ricamientre que mejor non podrien seer, y era cada una estoria fecha por si apartadamientre; e porque la de Troya fizieran a postremas que todas las otras, pintaronla fuera en un portal que era cuemo logar apartado. Y Eneas, maguer que muchas vezes viniera a aquel templo e viera las otras estorias, no avie visto la de Troya. Ond acaecio assi que la reyna su muger levol alla e mostrol tod'el templo e las riquezas que y avie e aquellas estorias todas, e a postremas levol a aquel logar o era pintada ell estoria de Troya e mostrogela. Y el cuando la vio, ovo ende muy grand pesar, lo uno porque tan noble cibdat com aquella fuera destroida e murieran y tantos omnes buenos, lo al porque entendio que los omnes d'aquella tierra sabien por aquellas pinturas mas de su fazienda que el non quisiera. E por end partios d'alli con muy grand pesar, pero sopos encobrir tan bien que non gelo sopo ninguno, e puso en so coraçon d'irse d'aquella tierra e nunca tornar y mas. E busco carrera cuemo lo dixies a su mugier de manera que nol pesasse, e las razones quel mostro quel dexasse ir fueron estas: dixo que cuando so padre muriera en Cezilia quel prometiera de fazer grandes onras en su sepultura, e de dar mucho por su alma cuando consejo oviesse que lo pudiesse fazer, ca estonce no lo uviara complir nin tenie de que; mas pues que era rico e abondado que en todas las guisas tenie que lo devie complir, e por end querie ir alla e quel rogava quel ploguiesse, ca no lo podie escusar. Ella cuando lo oyo, pesol tan de coraçon que mas non podrie, e llorando muy fuerte antel rogol que no lo fiziesse, diziendol que non podrie ir a ninguna tierra o tanta onral fiziessen com en aquella ni de que tan señor fuesse, e otrossi que non podrie ir a ninguna parte o fallasse tal cibdat com aquella ni fazella de nuevo, ni mugier que tantol amas com ellal amava ni que tantas onras le fiziesse ni que tanto oviesse fecho por el; e demas que bien sabie las yuras y el pleyto que oviera con ella cuando casaran que nunca la dexas. Mas por todas estas razones ni por otras muchas quel dixo ni por muchas lagrimas que echo antel ni por grande duelo que fizo, nol pudo desviar ques non fuesse. Pero prometiendol todavia ques tornarie a ella, e ella creyendo que serie assi, conortos yacuanto e guisol muy bien y enviol much onradamient, ca d'otra guisa non se pudiera ir de la tierra d'Africa si no con plazer della, ca ella era señora de Cartago e de toda la otra tierra enderredor. Eneas despues que se espidio de su mugier, non quiso luego entrar en mar, mas andudo una pieça por la tierra porque los omnes buenos e onrados se pudiessen espedir del antes que se fuesse e otrossi porque pudiesse catar puerto por o se fuesse mas aina a Italia.



61. De la carta que envio la reyna Dido a Eneas.

La reyna Dido cuando sopo que Eneas tomava aquella carrera tan luenga, semejol que no tenie en coraçon de nunca tornar a ella. Por end llorando e faziendo grand duelo e seyendo la mas cuytada que seer podrie, enviol su carta fecha en esta manera, e dizie assi depues de las saludes. «Eneas, mio marido, la razon quet yo envio dezir es tal cuemo el canto del cigno que se tiende sobre la yerva rociada e comiença de cantar un canto cuemo dolorido a la sazon que a de morir. Pero las razones quet envio dezir yo en esta carta no lo fago porque entiendo quet movras ni que tu faras mio ruego ni las cosas quet yo envio dezir, ca non quiso Dios que yo en tal punto m'ayuntasse contigo. Mas pues que yo perdi en ti la mi buena fama y el mi buen prez que yo merecia aver segund los mios fechos, e perdi otrossi el cuerpo e la mi castidat que yo avia tan a coraçon de guardar e la guardava cuanto mas podia, por muy mas ligera cosa tengo de perder las mis palabras en ti. Eneas, yo se que as puesto d'irte en todas guisas e nunca tornar aca, ¿cuemo pued esta cosa seer que tu te vayas e dexes a Dido mezquina y en duelo y en cuydado por siempre? Vientos ferran en las velas del tu navio e te levaran por la mar; y essos vientos mismos me semeja que levaranla tu fe. Tu soltaras la flota cuand entrares en la mar, e bien alli soltaras la postura que comigo oviste quebrantandola. Tu vas buscar los regnos de Italia que nunca vist ni sabes o son, ¿e nos te vien emiente de la noble cibdat de Cartago e del so muro e de las sus torres que crecen cada dia e son mas fermosas, ni otrossi del mio grand señorio que yo meti todo so el to poder? Tu fuyes de las cosas fechas e demandas las que son por fazer; busqueste por el mundo tierra e fallestela cual tu la avies mester, e agora desamparasla e vas buscar otra que no sabes cual la fallaras E pongamos aun que la falles de que te pagues, ¿cual sera aquel quet la dara assi cuemo yo mezquina te di la mia? ¿Ni qui apoderara los estraños e las gentes que no coñoce de so regno cuemo yo mezquina fiz a los tos del mio por amor de ti a guisa de muy loca? Demas semejame que avras a buscar otro amor nuevo e otra fe que des a la que amares, quel fallezcas despues assi cuemo a mi fallecist. ¿E cuando cuedas tu aver fecha cibdat que semeje a Cartago en que aya tal torre dond veas todo to pueblo? Fagamos cuenta que todas estas cosas no seran assi cuemo yo e dicho, mas que todas te vernan assi cuemo tu cuedas. ¿Cuando fallaras muger quet ame tanto cuemo yo que muero por ti?, ca assi me quema el coraçon el to armor cuemo quema el fuego las cosas en que tañe la piedra sufre, de guisa que non queda de dia ni de noche de traer ante mi la tu semejança, y en esto es siempre mio cuydado. Pero bien entiendo que tod esto no es al si no perdimiento de mio tiempo y encortamiento de mi vida, ca bien entiendo que no me oyras cosa quet envie dezir ni tornaras a mi por ruego que te faga. E tal eres tu contra mi que si yo loca non fuesse non te devia amar, pues que tan grand mal me quieres. Mas d'otra guisa me contece que cuanto tu mas de mal me quieres tanto t'amo yo mas. E cuemoquier que me querello a ti mismo de la deslealdat que feziste, nunca por esso contra ti mengua mi amor, ante crece cada dia mas. Onde ruego yo a Venus tu madre e a Cupido tu hermano, que son amos poderosos sobrel amor, que ayan piadat e duelo de mi e que ellos te metan en coraçon que me ames cuanto te yo amo; e si esto seer non puede que ellos aguisen por quet yo desame a ti tanto cuemo tu desamas a mi. Par Dios, Eneas, mucho so yo en ti enartada en cuydar que tu fuste fijo de Venus, pues que en ti no a piadat ninguna ni amor; ante semeja que te fizieron bestias fieras en grandes montes o entre peñas muy fuertes, ca tan grand crueza as en to coraçon contra mi que sol non dubdas en meterte a periglo de muerte por el mar que anda muy bravo. E, mezquino, ¿o quieres ir? ¿No vees ell ivierno que te destorva?; pues que al no me presta contra ti, fica que no te vayas con este tiempo, e siquier tengame pro ell ivierno. Para mientes a la mar cuemo la buelve el solano e la faz andar sañuda; por Dios, no te metas en ella. E pues que tu non quieres que yo a ti ame, dexame querer bien a las ondas que te destorvan e gradecelles la tu ficada lo que devia gradecer a ti si tu por mi lo fiziesses. E siquier non so yo tal por que assi te deviesses ir perder ante mi e prender muerte, maguer la tu mucho mereces. Grand malquerencia es esta, y en grand precio la pones cuando por foir ante mi tienes en tal vil la muerte. Para mientes que los vientos de la mar, maguer que algunas vegadas se ensañen, otra estan pagados; e vees ya cuemo las ondas quedaron y el mar esta tan apaziguado e tan llano que el Dios de la mar podrie correr sobrella so cavallo si quisies, por que yo cobdiciaria mucho que el to coraçon se camiasse cuemo se camian los vientos e la mar, que son cosas que no an sentido. Mas la tu dureza es mayor que no la de los fuertes robres de los montes, ca sabiendo los periglos de la mar cuemo tu los sabes que passeste por ellos no me semeja que as tomado escarmiento ni dubdas de tornar y otra vez; siquier mucho devies temer la entrada de la mar, ca maguer que la vees muy pagada, non sabes quet acaeçra depues que fueres dentro. ¿E non tienes que la fe y el omenage que tu quebrantest que te terna daño alli por non te querer Dios ayudar? Deslealtança es la cosa del mundo que mas destorva a los omnes que la fazen, cuanto mas sobrel fecho d'amor, que se mueve todo sobre fiança e de voluntad. Demas tu sabes que Venus, que tenemos por deessa d'amor, en el mar nacio e a y grand poder e muchas vezes toma alli vengança de los falsos amadores e d'aquellos que la desonran cualesquier que sean. E por ende e yo miedo, que maguer te perdudo que aguisara ella cuemo te pierda mas, e que por mi razon verna mal al quem lo faze, e que la su piedat de la deessa guisara que el navio del mio enemigo quebrara e morra el en la mar. Pero pues que a perderte mas querria que fues seyendo tu vivo que muerto. E lo mas guisado es que yo muera porque me tu desamparas, e que seas tu achaque de la mi muerte que non que tu por mi muriesses. Mas dim agora sis acaeciesse lo que por ventura non sera, que tormenta se levantasse en la mar por que tu viesses la muert a ojo, ¿que voluntad te semeja que avries estonce o que se te antojarie cuando se te membrasse los preyuros e las mentiras que me tu dexiste por la tu falsa lengua por que me engañeste? E alli se parara ante tos ojos la imagen desta tu mugier mezquina muy trist com aquella que fue engañada falsamientre e depues desamparada; e antojarse t'a com esta delante ti descabeñada e toda sangrienta, y estonce diras que cuanto periglo e cuanto mal te viene que todo lo tu mereciste; e aun te digo mas que si rayos cayeren del cielo, siempre te tembras que ferran en ti por la falsedat quem fezist. Por quet ruego que dexes passar este tiempo bravo e amansar la mar, maguer que tardes, ca buena es la tardança que faz la carrera segura. E que tod esto quet yo ruego no lo fiziesses por mi; devieslo fazer por Julio to fijo, que es tan pequeño que lievas contigo E tengo que assaz avie de matar a mi sola, ¿e por que quieres matar a el?, ni otrossi ¿que merecio Ascanio ell otro to fijo que lievas contigo por que muera en el mar? Ni las reliquias de los tos dioses que dizes que saqueste de los fuegos de Troya, ¿por que quieres que se pierdan en las ondas del mar?; mas no es verdat lo que tu dizes, ca ni las saqueste d'aquel logar ni tomest en tos ombros los huessos de to padre el viejo como tu andas chufando. Mas la tu lengua nunca dize si no mentira e falsedat, e nunca te en al trabajest si no d'engañar, e non so yo la primera que tu engañest ni maltroxist con tus falsas yuras. Pero un conort e que cuando algunos dixieren "¿o es la madre deste fermoso Iulio?" que diran los que saben la verdat cuemo es muerta, e que Eneas el so cruel marido la desamparo por que se ovo ella a matar. Par Dios, no eran estas las cosas que me tu dizies cuando estavas comigo, ni el mio coraçon no creye que nunca yo contigo a estas cosas llegaria. Mas el tuerto que yo de ti recibo tod'el mundo lo veye, cuemoquier que lo yo merezco porque escogi a ti, e por end la pena que yo por ello recibre mucho sera menor que la culpa. Mas pero non dubdo yo que piadat no ayan de mi los dioses e que me non den derecho de ti por mar o por tierra por o tu as andado bien a siete años desterrado e sin ningun consejo por quet ovo a echar la tempestad de la mar al mio puerto o te yo falle cual tu sabes pobre e muy lazrado, e tomet por señor de mi e de toda mi tierra e meti los mios grandes regnos so los tus pies. Y esto fiz sin ninguna tardaça assi que a penas avia oido el to nombre ni sabia cual tu eras, e aun sin tod esto fizte señor de mis riquezas que son tan grandes cuemo tu sabes. ¡E ploguiesse a Dios que tod aquesto te oviesse yo dado, e mas en tal que no oviesses avido en to poder mio cuerpo que yo tenia muy guardado e con muy buen prez e sin toda mala fama! En fuerte punto vi yo aquel dia que te yo sali recebir, e nos tomo grand lluvia en la carrera e ovimosnos a meter so una peña o me tu moviste primeramientre pleyto que casaries comigo. !Ay, mezquina! Cuemo me miembra que fablando en aquella razon oy unas vozes com en el cielo, e semejome cantar de mancebas, mas en manera cuemo que davan gritos, e bien entendi que no eran cantares d'alegria, mas bien creo que fueron las endicheras dell infierno a que llaman los gentiles de essas raviosas por que fazen los coraçones de los omnes raviar de duelo. E bien creo que ellas fizieron aquellas señales por mostrarme cual avie a seer el mio fado. ¡O tu, castidat, a que yo quebrante, toma derecho de mi e pename! ¡E tu, Acerva, el mio marido leal, ven agora e vengate de mi, e dame tus penas a las que yo quiero ir! ¡Ay, mezquina e llena de vergüença! Yo tengo en el mio palacio de marmol las tus reliquias sagradas, y estan cubiertas de fojas de ramas verdes e de paño de lana blanco; e d'alli oi yo vozes que me llamaron cuatro vezes e coñoci que era mio marido que me dixo en voz delgada: "Elisa, vente pora mi". E yo, Dido mezquina, no me tardo e vome pora ti, mio marido, cuemo mugier quet esto debdor de lo fazer, y en cuanto me tardo no es si no por vengança que quiero tomar de mi misma por ell yerro que fiz contra ti; mas pero devesme perdonar en tanto, ca si yo case fizlo con omne onrado e de grand guisa e fijo de deessa, e que oviera padre viejo e bon omne e onrado, e otrossi avie fijos por que tove que no era omne movedizo, mas que me ternie lo que me prometiesse e que ficarie comigo pues que fuessemos casados. Onde si yo erre por esto fue e por las yuras grandes quem el fizo, que nunca me fallirie, e me dio su fe lo mays otorgadamientre que omne podrie ningun pleyto afirmar, yurandome por todos los dios de nuestra ley que nunca desto me falleçrie. Mas la mi malandança que començo comigo con el marido primero, que eramos amos d'un linage, nunca se de mi partio, fasta quem aduxo a casar con estotro que era estraño, e aun me dura con el fasta quem adura a la muerte. ¡Ay, mezquina, cuanto mal m'a venido en este mundo? Mataronme mi marido Acerva antell altar, veyendolo mis ojos; y esto fizo mio hermano el rey. E depues andut desterrada de la tierra de mio padre o naci e crie e o dexe los huessos de mio marido, e vin las fuertes carreras de la mar segudandome huestes de enemigos, e arribe a tierras agenas y entre yentes estrañas que me non coñocien. E non quiso Dios que muriesse a manos de mio hermano ni en la tormenta de la mar, e aduxom a esta ribera e diom esta tierra que yo di a ti, Eneas el desleal, e tal tierra que avia comprado por mio aver, e poble en ella noble cibdat e cerquela de muros e de torres e fiz en ella tal obra que me ovieron envidia todos mios vezinos por que me cometieron de guerras en que ovo muchas lides. E a todo me defendi bien, cuemoquier que era muger estraña e señera. E cometieronme tan de recio e tan assoora que sol apenas uvie poner puertas a la cibdat con que me defendiesse de los enemigos. Grand cosa fue Eneas d'una muger poderse defender contra tantos enemigos e non se poder defender a la tu lengua sola. Mil omnes de much alta guisa se pagaron de mi e demandaronme por casamiento, e non guis a ninguno dellos tornar cabeça de que so oy muy desamada, e mayormientre porque escogi a ti entre todos ellos e te tome por marido, omne estraño que non sabia quien era. Eneas, pues que as tamaño sabor de me matar, ¿por que no me meties en mano de Jarba rey de los getulos que me matarie muy de grado porque dexe a el e tome a ti, o en las manos de mi hermano Pigmalion rey de Tiro, que avrie otrossi muy grand sabor de me matar porquem sali de la tierra sin so grado ym troxe ell aver de mio marido? Eneas, dexa essos dios y essas reliquias que lievas, ca ensuziallas con la tu falsedat e bien deves tu saber que la suzia mano non pued onrar las cosas santas. Mas yo bien tengo que si ellas santas cosas son non quisieran que las tus sacasses de los fuegos de Troya, antes se dexaran y quemar. E falso, lleno de nemiga, ¿por ventura dexas a Dido preñada? E bien deves entender que si yo agora muero que morra la criatura comigo, ¿pues cuemo no as duelo e piadat de matar a amos a dos? Ca pongamos que merezco yo todo aquel mal quem tu quieres, ¿que merecio el hermano de Yulo que aun no es nacido? E semejame que quieres dar a amos una pena en sacarnos en un ora del mundo. Eneas, el poder que a aquel Dios que te faze ir d'aquende quisiera yo quel oviesse otrossi quet fiziesse que nunca aca oviesses venido ni follasse tierra d'Africa el linage de Teutro dond tu vienes. Mas ruego yo a aquel Dios quet aca aduxo de tantas tierras e te guio con muy fuertes tormentas por la mar, que es enemiga d'aquellos que la usan, que el me de derecho de ti. Par Dios, Eneas, por seer oy la cibdat de Troya tan grand cuemo era seyendo Ector vivo, adur la devies tu querer ir ganar por dexar a mi e lo que te yo avia dado, e ir buscar lo ageno e non sabiendo a que logar. ¿Ya nos te miembra el rio Simeonta de Troya dond eres natural, e vas buscar las aguas del Tibre? E aunque lo falles, cuemo huespet seras oquier que llegues e no natural; e que te faga agora buenos vientos en la mar e que se ayuden muy bien tos navios de rimos, apenas llegaras a aquella tierra o tu quieres ir si no seyendo muy viejo, cuando te no avra ya pro plazer si en ella te fizieren. Por end mas te valdra, Eneas, que fiques e tomes lo que es cierto e dexes lo que no lo es, e recib tod estos pueblos en arras, quet yo do las que tu devies a mi dar; e sin tod esto te fare señor del grand tesoro que yo adux de tierra del rey Pigmalion mio hermano por que diga tod el mundo que cuemo ya ovist grand bienandança en Troya que la as agora mayor en esta Cartago Tiriana que poblamos los de Tiro, en que vivras onradamientre cuemo rey teniendo contigo todos los santuarios e aviendo los señorios de la tierra. E si por aventura te vas con cobdicia de guerra por fazer plazer a to fijo Ascanio que ama lidiar, no me desampares por esso, ca yo te dare carrera por o falles asaz o lidies. Y esto es que tomes los mios enemigos por tuyos aquellos que yo gane por ti, ca en esta tierra fallaras asaz carrera pora paz e pora guerra cada que quisieres, e otrossi pora aver vicio e pora afan d'armas, y en todas maneras fallaras y abondo de las cosas que mester ovieres. Por que te ruego yo –por ell alma de to padre e por las armas de Cupido to hermano e por los omnes buenos que andan contigo fuyendo por las tierras, e por los dios de Troya de quien tu traes las reliquias, e por que los tuyos sean siempre vencedores e que los ayude Mars dios de las batallas en todos sos fechos de guerra, e sea siempre de la su parte assi que nunca grand daño tomes de tos enemigos, mas que seas siempre vencedor e vivas muchos años con grand bienandança tu e Ascanio to fijo, e que los huessos de to padre Anchises yagan siempre en paz e onradamientre en el to señorio assi que nunca sean ende mudados– que tu ayas duelo de mi e piadat de la casa que tan de liger se metio en to poder. E demas no as por que me querer mal cuando lo bien catares, ca nunca fiz otro yerro contra ti si no que te quiero bien, ca non so yo Elena, natural de Micenas e de Grecia, que ayuntasse ell amor de mio marido con otro cuemo ella fizo, que ayunto ell amor de Menalao so marido con el de Paris; esto es cosa que yo no faria en ninguna manera, ca des que el to amor ove nunca otro con el ayunte ni fare mientre viva, e por este vivre muy viciosa contigo o por el prendere muy crua muerte. E si as vergüença de seer yo tu mugier linda, tenme por barragana o siquier por huespeda, ca solamientre que te non vayas e yo fique por tuya con tanto sere pagada. Eneas, yo coñosco bien los mares que fieren en las riberas d'Africa e se com an tiempos ciertos que pueden por ellos marear e otros por que no. Onde te ruego e te consejo que te non vayas y esperes tiempo, e estonce avras mejor carrera e podras ir mas aina o quisieres, ca bien vees cuand sañuda anda la mar que todas las ovas e las arenas arranca, que son cosas que destorvan mucho el correr de los navios. E por end non te aventures en esta sazon a periglo de muerte e manda a mi que te cate tiempo; pero si lo fizieres, digote que mas tarde iras, e maguer que esto te digo, cuando yo entendiere que es sazon non te dexare folgar fasta que te vayas, mas agora not lo consejo. E siquier no fuerces los cavalleros e las otras tus compañas que quieren aqui atender est ivierno, e aun demas la flota que esta mal parada que convien ques adoben ante los navios. Onde ruegote que pares mientes si fiz yo alguna cosa por ti o puedo fazer d'aqui adelante por que merezca que me des tan poco de tiempo cuemo te yo pido, ca en esta sazon nos devrie meter ninguno sobre mar, si no omne desesperado que quisiesse ir morir o se perder. E si quier devieslo fazer por me mostrar algun poco d'amor, que mientre se amansan las mares que pudiesse yo amansar el mio coraçon del grand amor que te, y entretanto ire aprendidendo cuemo me pueda afazer a tristeza e a coyta, y esforçare mio coraçon de guisa cuemo lo pueda sofrir. Pero si desto no as sabor e quieres en todas guisas que muera, digote que esta crueza nom la puedes mostrar grand tiempo, ca luego me quiero librar de luenga pena. ¡Ay, Eneas!, agora asmasses tu en tu voluntad o se te parasse ante los tos ojos la mi figura de cuemo yo esto escriviendo esta carta, teniendo sobre los mios inojos la espada que me diste que troxieras de Troya corriendo de los mios ojos lagremas que caen sobrella, mas en vez de lagremas aina cadran y gotas de la mi sangre si tu consejo no das a esta mi coyta. Par Dios, Eneas, bien acuerda est espada con el gualardon que tu me das, ca en el fecho parece quem la dist con que me matasse. Lexa estar, ca si me no vales, yo aguisare que con poca despensa se cumpla todo esto; e non tengas tu que el mio coraçon sea llagado agora primeramientre, ca siempre lo fue desque te yo vi de muy fuert amor. Anna, mi hermana, mi hermana Anna, tu eres sabidor de todo mio fecho si yo en alguna culpa yago, e por end cuand yo fuer muerta tomaras el mio cuerpo e fazellas ceniza segund ell uso de los omnes d'alto linage. Mas en el luzio ol metieres no escriviras: "Aqui yaze Elisa muger d'Acerva el Sicheo", mas entallaras en el marmol letras que digan assi: "Prebuit Eneas et causam mortis et ensem ipsa sua Dido concidit icta manu", que quier dezir assi en lenguage castellano: "Eneas dio espada e achaque de llano por que Dido coytada se mato con su mano".



62. De cuemo murio la reyna Dido.

Tal fue la carta cuemo aqui oyestes que envio Dido a Eneas. Mas por que el non se quiso tornar nil envio respuesta dond ella fuesse pagada, tan grand fue el pesar que ovo por end que fizo ayuntar su corte de los omnes onrados e de tod ell otro pueblo, e pues que se yuntaron, subio ella en somo de la su torre much alta que fiziera sobr'aquella peña que llamavan Birsa, e vistiosse sus paños muy ricos segund ell uso d'aquella tierra, e tollo las tresças e descabeñosse e rompio sus vestiduras por los pechos, e començo a llamar a so marido Acerva que oviera primero e a dezir aquellas palabras que ya oistes desuso en ell estoria. E depues que las ovo dichas muchas vegadas, tomo ell espada quel diera Eneas e metiosla por los pechos assi quel passo a las espaldas, e dexos caer de la torre en aquella foguera cuemo ya oistes. Mas agora dexa ell estoria de contar della e torna a dezir de cuemo fizieron los de Cartago depues de su muert.



63. De cuemo fizieron los de Cartago depues de la muerte de la reyna Dido.

En esta manera que vos avemos contado se mato la reyna Dido con su mano con ell espada misma que Eneas le diera por grand pesar que avie del porque la dexara e se fuera, y en esto se acuerdan todas las mas estorias que dello fablan. E depues que ella fue muerta, fizieron por ella grand llanto todos los de la tierra, e tomaron los de Cartago los sus huessos e la ceniza que della pudieron aver e pusieronlo much onradamientre en el templo d'Escolapio por reliquias. E mientre duro Cartago, siempre la onraron e la tovieron por deessa creyendo que la su santidat les ayudava en todas sus cosas, e por end le fazien muy grandes fiestas cadaño en tal dia cuemo ella murio. Mas por que la tierra fincava sin señor, ca la reyna Dido non dexara fijo ninguno ni de Eneas ni dell otro marido que heredasse lo suyo, ca si algunos oviera eran ya muertos, por ende los de Cartago com omnes muy leales tomaron por señora a Anna so hermana. Y ella caso much onradamientre con un rey de que non dize ell estoria el nombre, e ovo dell un fijo que llamaron Mazeo, e aquel ovo ell imperio de Cartago depues de su madre. Depues de Mazeo ovo ell imperio so fijo Pago, dond fueron llamados depues los d'aquella tierra paganos, ca este Pago crecio tanto el imperio el puso en tamaña onra que fue contado por uno de los mayores señorios del mundo, de guisa que con el much aver y el grand poder que avien nunca quedaron de guerrear que con las otras gentes que avien por vezinos que entre si mismos, assi que bien se mostro por verdat la palabra que dixieran los sabios sobre la cabeça del cavallo que y fallaran que aquel logar avie a seer siempre de grand guerra. E cuemoquier que bienandantes fuessen en las demas cosas, en cabo ovieron a seer maladantes cuando guerrearon con los romanos. E segund cuentan los que escrivieron las estorias de Africa e de Roma, que esta guerra mas la ovieron por envidia que por otra cosa ninguna por veer cual era la mejor d'aquellas dos cibdades Roma o Cartago. Y en aquellas guerras ovo muchas lides e muchas batallas en que fueron vençudos cuando los unos, cuando los otros. Pero toda su guerra fue en tres vegadas. La primera se començo en tiempo de los consules Claudio e Apio e Quinto Fulvio, al tiempo que avie cuatrocientos e sesaenta e seys años que fuera Roma poblada, e duro XXIII años; e desta guerra fueron tan coytados los d'Africa que ovieron a poner tregua con los romanos por XX años, y en esta pleytesia dexaron los d'Africa a los romanos la isla de Cezilia e de Sardeña que avien ganado e tenien por suyas, y estas treguas destos XX años sobredichos fueron firmadas en tiempo de Lutacio consul de Roma, ca este toviera en tan grand coyta a los de Cartago que matara acerca d'una cibdat que dizien Arzina dos mil de los mejores que y avie, por que ovieron a fazer esta pleytesia com avedes oydo. La segunda guerra que ovieron los d'Africa con los romanos moviosse a quinientos e treynta e cuatro años que Roma fuera poblada en tiempo de Gayo Cornelio, Cipion el Primero e de Marco Claudio Marcel consules de Roma; y esta guerra movio Amilcar emperador de Cartago, e acabosse en tiempo dell emperador Annibal so fijo cuandol vencio Cipion el Mancebo en Africa assi cuemo avedes oido. E si en la primera guerra ovo muchas lides e muchas batallas en que fueron muchos omnes buenos muertos, mucho mas ovo en la segunda; e mayores quebrantos e daños recibieron los romanos, ca desta guerra envio Annibal a Cartago los tres moyos de sortijas d'oro assi cuemo desuso oyestes por mostrar el mal que avie fecho a los de Roma. Pero en cabo tan mal trechos fueron los d'Africa en esta segunda guerra por que ovieron a seer so el poderio de los romanos e a obedecellos, e dieronles tan grand aver cuemo ya desuso vos dixiemos; e duraron las pazes desta segunda guerra cincuaenta e VI años. La tercera guerra se levanto en tiempo de Lucio Censorio e de Marco Manilio consules de Roma, e fue en la sazon que avie ya seyscientos e dos años que Roma fuera poblada; pero esta guerra non duro sino cuatro años, mas fue muy peor pora los de Cartago que las otras dos, e moviosse desta guisa. Los de Cartago, que nunca sopieron estar en paz, alçaronse a los romanos comoquier que bien entendieron por las otras guerras que avien passado que non podrien con ellos. E los romanos con muy grand saña que ovieron de los de Cartago, lo uno porque se querien eguar con ellos en cibdat y en poder y en fechos, lo al porque siempre quebrantavan las posturas que ponien con ellos, e sin tod esto no fazien ellos alçar a los de Africa tan solamientre, mas a los d'España e a todos los otros que por so consejo se querien creer de que ellos avien recebido grandes daños e recibien cada dia. E sobresso los romanos ovieron so consejo si destroyrien la cibdat de Cartago de tod en todo por siempre o si la dexarien sobr'algun pleyto. E los unos dellos dizien que si la destruyessen que no avrien depues con qui aver guerra, e avella yen d'aver por fuerça entre si mismos de guisa que se destruyrien unos a otros por que menguarie el poder de Roma e vernie a grand abaxamiento, e serie maltrecha de sos enemigos; e lo que ellos farien por bien en destroilla tornarseles ye por esta razon en daño. Los otros dizien que Cartago estava señaladamientre puesta contra Roma pora guerrealla e fazelle cuanto mal pudiesse e pora egualar o passar por ella en poder y en onra; y esto avien ellos visto por los muchos males e grandes daños que se les dend levantara en perder por ellos los amigos e los parientes que avien, e otrossi muy grand aver a desmesura assi que eran ya venidos cuemo a pobreza segund ante fueran; e lo que era peor de todo, venir los d'Africa a Roma e parar azes ante la cibdat, e la sangre de los romanos seer esparzida por los sos terminos, e por end les semejava de seer destroida una vez e que sacassen de sos coraçones la manziella de Cartago pora siempre, de manera que todos cuantos lo oyessen non fuessen osados de se levantar nunca contra'l señorio de Roma. Estas razones fueron much afincadas de los unos e de los otros, pero en cabo segund Dios lo avie ordenado que fuesse, tovieron por bien los omnes buenos del consejo de Roma que fuesse destroida la cibdat de Cartago en todas maneras e vengada Roma de los grandes males que dellos avien recebidos. E luego que esto ovieron acordado, sacaron su hueste muy grand e dieronles por cabdiellos a Lucio Censorio e a Marco Manilio, que eran consules de Roma, y enviaron con ellos a Scipion nieto dell otro Scipio ell Africano de que desuso oistes; e este Cipion era estonce tribuno e omne much esforçado e que avie grand sabor de acabar aquel fecho por quel enviavan. E luego que la hueste salio de Roma, entraron en sus naves en el mar Mediterraneo e arribaron a Utica, que era una de las mayores cibdades de toda Africa, e los d'aquel logar recibieronlos muy bien. Y estonce salieron los romanos a tierra e fincaron sus tiendas e pararon su hueste com estudiesse, y enviaron mandado a los de Cartago que viniessen luego alli a ellos.



64. Del consejo que ovieron los de Cartago como fiziessen contra los romanos.

Cuando los de Cartago sopieron cuemo los romanos eran arribados a Africa, fueron much espantados, lo uno porque vinieran much assoora, lo al por que trayen muy grand poder, ca entendieron que no fizieran aquello los romanos si no por destroillos, ca su costumbre era a tal de los de Roma que cuand alguna tierra querien destroir tan en poridat sacavan su huest que apenas lo uviavan saber aquellos contra que ivan ni apercebir se dello; e por end ovieron muy grand miedo los de Cartago cuando sopieron que los de Roma prisieran tierra en Africa e los de Utica los recibieran bien e no los destorbaran. E sobresso ovieron so consejo aquellos de la cibdat de Cartago solamientre, ca no ovieron vagar de enviar por los otros del regno, e dixieron assi: «Fasta agora oviemos pazes con los romanos cuemo tod el mundo lo sabe, e si alguna cosa les fiziemos por que ellos vienen sobre nos aun no lo uviaron saber las gentes, y en esto parece por que los recibieron bien los de Utica, que son cuemo nuestros hermanos, e una cosa coñusco e devemos nos a temer que otrossi faran los de la otra tierra. Ond a mester que de guisa fagamos por que les desviemos el grand daño que nos dellos podrie venir, e que a tal fecho nos tomemos con que podamos salir a cabo». E sobresso ovieron muchas razones de muchas guisas, pero en cabo acordaron que fuessen a los romanos, pues que por ellos enviavan e saber cuemo vinien e que querien. Estonce tomaronse los mejores omnes que ovo en Cartago e fueronse pora alla, e cuando llegaron a la hueste de Roma, fueron muy mal recebidos de los romanos, e demandaronles luego por ques alçaran, e los de Cartago mostraronles muchas razones por que lo fizieran, pero en cabo dixieronles los de Roma que les diessen todas las armas que tenien e los navios. Sobresto aquellos omnes buenos que vinieran de Sartago apartaronse e ovieron so consejo e dixieron assi: «Si algun mal nos contece desta venida, nos nollo buscamos, ca no venimos aqui tantos ni assi guisados por que nuestro derecho pudiessemos bien mostrar ni que podamos al fazer si no lo que los romanos quisieren, ca d'otra guisa seriemos presos o muertos o desonrados assi que cobdiciariemos ante morir, e si nos aqui nos perdiessemos por alguna destas maneras poder s'ie por end perder Cartago e todo so regno, e por end no convien que al fagamos si no que otorguemos lo que ellos quisieren». Sobresto fueron a los romanos e otorgaronles que les darien lo que les demandavan, e sobresso que estarien a su mesura. Y ellos respusieron que diessen luego las armas e los navios, ca depues ellos farien lo que deviessen fazer. Estonce los de Cartago enviaron por las armas a la cibdat, e segund cuentan las estorias tantas fueron las que y aduxieron que todos cuantos omnes avie en Africa fueran dellas muy bien armados. E pues que los romanos las ovieron recebudas, mandaron a los de Cartago que se fuessen pora su cibdat, pero que no entrassen en ella, mas que soviessen arredrados diez mil passos, e pusieronles otrossi plazo que los entregassen de los navios, e con esto fueronse pora su cibdat. En yendo por la carrera, ovieron su acuerdo e dixieron assi: «Segund los romanos nos muestran, non semeja que buena mesura quieren aver contra nos, ca d'una parte nos toman las armas e los navios e d'otra mandan que no entremos en nuestra cibdat. Ond a mester que luego que lleguemos a Cartago ayamos nuestro consejo com avemos de fazer, ante que peor nos avenga de lo que nos a avenido». E fizieronlo assi que luego que llegaron a la cibdat ovieron so consejo los grandes omnes con tod ell otro pueblo, e dixieron que assi cuemo en la onra yazie tod el bien del mundo assi en la desonra tod el mal, e que mas valie buena muert que vida desonrada». E sobresto los mandaderos contaron todo lo que passaron con los romanos e sobre las armas e los navios que les avien dado que les mandaran que no entrassen en la villa, y esta desonra era tan grand que nunca serie vengada; e sobresto que mas valie que los matassen en defendiendosse que no que fincassen a tan mala mesura cuemo era la de los romanos; demas que tenien buena villa e fuert en que se podrien muy bien defender fasta que les viniesse acorro de la otra gente del regno, e si armas les avien dadas que aun les fincaran algunas a ellos, e sobresso que mandarien fazer muchas de que se podrien luego acorrer. E si Dios quisiesse que bienandantes fuessen contra los romanos e los venciessen, serien libres ellos e su cibdat e toda su tierra, ca libertad es una de las mejores cosas del mundo, ca no a aver que la vala ni la pueda comprar. E si por aventura fuessen vençudos que ellos e su cibdat que se perdiessen en uno, ca esto era cosa que contecie muchas vezes en guerra, vencer los unos e depues cobrar los otros e seer aquellos vençudos, e aquellos que una sazon fueran señores e onrados venir depues en servidumbre y en desonra e seer los otros señores dellos; y esto era cosa natural que fuera siempre en el mundo e serie. E por end no avien por que temer la muerte, pues mejor era que la vida desonrada. Cuand estas palavras ovieron dicho aquellos mandaderos que fueran a los romanos, tod el pueblo de Cartago otorgaron aquello que ellos dixieran e tovieronlo por muy buen consejo, e fueronse luego pora su cibdat e metieronse en ella. E alçaron luego dos por cabdiellos que avien amos nombre Asdrubales, que eran del linage de los otros emperadores de que ya la estoria a contado, e yuraron de fazer cuant aquellos mandassen. E luego enviaron dezir por tod'el regno cuemo sopiessen que los romanos eran passados por destroir toda Africa e metella en servidumbre pora siempre, e por end que los consejavan e les rogavan ques alçassen todos e basteciessen bien sus villas e sus castiellos e los guardassen cuanto mejor pudiessen, e que aguisassen otrossi cuemo les enviassen acorro, ca ellos eran puestos com escudo a defendimiento de toda la tierra. E luego que estas cartas ovieron enviadas, cataron todas las armas que tenien e vieron que eran pocas segund la gente era mucha en la cibdat. Sobresso mandaron a los ferreros e a los otros maestros d'otros metales que fiziessen armas cuanto mas apriessa pudiessen, e desque ayuntaron tod'el fierro que avie en la cibdat e fue fecho armas, vieron que era poco segund las que avien mester. E sobresso dixieron que cualquier metal que pudiessen aver era bueno sol que llagar o matar pudiesse so enemigo, e por end mandaron fazer armas de cobre e de laton, e desque esto no les cumplio, fizieron de plata e d'oro assi que ovieron complimiento d'armas pora toda la cibdat.



65. De cuemo los romanos cercaron a Cartago e cuemo se partieron ende.

Luego que los consules de Roma sopieron ell acuerdo que los de Cartago avien tomado e cuemo se alçaran no les queriendo estar en el pleyto que con ellos pusieran, movieronse luego d'aquel logar e fueron posar cabo la cibdat de Cartago, e desque ovieron su huest assessegada, fueron combater la villa. E los de dentro defendiense muy bien e salien a ellos much a menudo e matavan e fazienles muy grand daño. Mas los de Roma, que eran muchos e muy bien armados e trayen engeños de muchas maneras pora combater villas e castiellos, avien ya quebrantado una partida del muro e fecho en el un grand portiello por que querien entrar la villa. E los de dentro cuando lo vieron, tomaron so consejo que mas valie salir matarse con ellos que no sofrirlos fasta que ellos entrassen por fuerça. E sobresso todos d'un acuerdo con uno de los Asdrubales su cabdiello, ca ell otro era ido al reyno de Tegaza pora adozirles acorro, salieron much acordadamientre e todos en uno fueron ferir en la hueste de los romanos e mataron muchos dellos a maravilla, e los otros fueron vençudos e començaron a foir tan derraniadamientre que todos y murieran que no escapara ninguno, si no fuesse por Cipion que se metio con su compaña entre los de la su huest e los de Cartago; y ell era tan dubdado de los d'Africa e del linage de los Asdrubales que nunca osaran salir a la parte o ell estava. E por end cuando vieron que el e los suyos los començaron a ferir, tiraronse a fuera e fueronse cogiendo pora la villa, y el coytolos tanto que por fuerça los fizo entrar por las puertas de la cibdat y encerrarse todos en ella. E desta manera defendio Cipion a si e a los romanos que ivan ya vençudos si por el non fuesse; pero con tod aquello non pudo alli estar la hueste de los romanos e ovosse a levantar ende porque les llego a los de Cartago grand ayuda de los de Africa e d'España, ca los de Cartagena les fueron ayudar e fizieron grand daño a los romanos, ca maguer lo mas d'España era en señorio de Roma, los de Cartagena nunca se les quisieron tornar, mas siempre tovieron con los de Cartago d'Africa catando la naturaleza y el debdo que avien con ellos segund desuso oyestes que las poblara amas la reyna Dido.



66. De cuemo los romanos se partieron de Cartago e se fue Scipion a Roma.

Pues que el poder d'Africa llego a Cartago pora acorrella, los romanos que la tenien cercada ovieron su acuerdo que se tornassen pora Roma e que se guisassen mejor pora venir otra vez sobrella, mostrando que les menguava mucha gente de la que primero aduxieran e demas que no avien abondo de viandas, e a los otros crecie cada dia ayuda e todo lo que avien mester; e por end les semejo que era buena la tornada, y en este consejo fue Cipion el tribuno. E uno de los consules a que llamavan Sensorio fuesse derechamientre luego pora Roma; mas ell otro consul a que dizien Manilio non quiso ir alla, ca semejol que aquella ida tan rebatosa mas se fazie como en manera de vencimiento que d'otra guisa, e por end puso en so coraçon de non se ir d'aquella tierra fasta que fizies algun fecho que se tornasse a onra e a loor de Roma. E luego tomo su hueste e fue buscar a Asdrubal, aquel que andava ayuntando las gentes por Africa que viniessen a acorrer Cartago, e por que nol pudo fallar en una cibdat que llamavan Tegaza o cuydo que era, combatio la villa e prisola por fuerça, e mato y bien doze mil omnes e priso siete mil e robola toda de cuant y fallo, e fuesse con todo pora Roma. Mas Cipion el tribuno luego que la hueste se partio de Cartago ante que el tomasse otra carrera, sopo cuemo muriera estonce Masinissa rey de Numidia, que era much amigo de los romanos bien avie sesaenta años o mas, e cuemo dexara su fazienda en mano deste Cipion tan bien de su alma cuemo de sos fijos, que eran bien cuaraenta; e tod esto fiziera fiandosse en el mas que en otro omne onrado que fuesse en Roma. E por ende luego que llego mandado a este Cipion, fuesse pora alla e fizo ayuntar todos los fijos d'aquel rey, y escojo tres d'aquellos que entendio que eran mas pora mantener el regno e partiogele, e ordeno cuemo pensassen de los otros hermanos tan bien varones cuemo mugeres en manera cuemo visquiessen onrados e much abondadamientre cuemo convinie a fijos de rey. E des que tod esto ovo assesegado con acuerdo de los omnes onrados de la tierra, aguisosse luego e tomo gente la mas que pudo el aver e tornosse otra vez a Cartago. Y ell un Asdrubal d'aquellos que escogieran los de Cartago por cabdiello era sobrino d'aquel rey Masinisa, e por ende ovo sus vistas con Cipion cerca la cibdat, y en aquellas fablas sopieron aguisar los romanos por que a aquel Asdrubal mataron los suyos mismos a traycion. E pues que esto fue fecho, tornosse Scipion a Roma e contoles del mal estado de la tierra d'Africa, e señalamientre de la cibdat de Cartago, diziendoles que si enviassen poder sobrella que la destruyrien pora siempre e ganarien toda la tierra. E tantas buenas razones les mostro sobr'aquel fecho que ellos ovieron so acuerdo que enviassen a el mismo e fizieronlo assi.



67. De cuemo Scipion fue cercar a Cartago.

Este Scipion passo con muy grand hueste e fue derechament a Cartago tan sin sospecha que apenas lo pudieron ellos saber. Pero cuando lo sopieron por cierto fueron ende muy maravillados, lo uno porque los romanos fueran alli maltrechos e vençudos muchas vezes e tenien que nunca mas avrien acuerdo pora venir sobrellos, e aunque lo oviessen no fallarien qui lo quisiesse cometer –de tal manera los fizieran ir d'alli escarmentados–, e sin esso tenien que aunque muy grand gent aduxiessen a demas por que con ellos non pudiessen lidiar a tanto se atrevien en su cibdat que no les semejava que ningun omne en ella les pudiesse tener daño, ca el muro era much alto a maravilla. E segund cuentan las estorias que fablan dello tenie enderredor XXII vezes mil passos, e d'otra parte la cercava el mar todo lo demas della, y esto era sin las fozes que tenien d'ancho tres mil passos, y el muro de la cibdat avie treynta pies en gruesso e cuaraenta d'alto; e sin tod aquesto estava ell alcaçar que fiziera la reyna Dido sobre una peña much alta que llamavan Birsa, e aquel nombre mismo avie ell alcaçar que la peña, e avie dos mil passos enderredor y era todo de canto tajado e muy fermosa lavor, e dell un cabo le vinien los muros de la cibdat fasta la peña dell alcaçar e dell otro la cercava la mar assi que de somo de la fortaleza veyen muy lueñe venir los navios. E aquella mar que se llegava all alcaçar era la que entrava por la foz, e las peñas eran tan altas dell un cabo e dell otro que vientos ni tempestad no podie y fazer mar por que era aquel puerto tenido por el mejor de toda Africa por estar y navios en todo tiempo sin periglo de se perder por tempestad. Y el puerto d'aquellas fozes era en manera de lengua, ca en ell entrada era estrecho e depues ivas ensanchando fasta que passava por la villa; e tanto era bueno aquel puerto que por la su bondat fuera poblada aquella cibdat mas que por otra cosa. E por end los de Cartago esforçandosse en esta fortaleza e en la bienandança que ovieran contra los romanos, tovieron que nunca jamas podrien seer contra ellos malandantes; e por estas razones non se quisieron bastecer ni estar apercebudos com omnes que estavan a mal colpe de sos enemigos, ca la muy grand segurança aduze a los omnes muchas vezes a muerte o a muy grand daño porque no meten en si mientes ni se guardan cuemo deven. E assi avino estonce a los de Cartago, ca por el so desapercebimiento fueron destroidos por siempre assi cuemo agora oyredes.



68. Cuemo Cartago fue destroida la postremera vez de guisa que nunca cobro.

Paulo Orosio cuenta en sos estorias que los romanos fueron siempre tan bolliciosos que nunca sovieron en paz que no oviessen guerra o con los enemigos o entre si, e siempre puñaron de onrar e de acrecentar el nombre de so cibdat, e por esso gano Roma el grand señorio que ovo e gano la grand nombradia de que tod el mundo fabla. E cuando los romanos vieron que los de Cartago los avien maltrechos assi cuemo desuso es contado, cuemoquier que mucho les pesasse del daño que recibieran, mayor pesar avien por el nombre que ganavan los de Cartago e que se fazien eguales con ellos, assi que cuand algunos alabassen a Roma otrossi podrien alabar a Cartago, e por esta egualeza les pesava a ellos tanto que no podrie mas porque egual sobre egual no a señorio. E por end pusieron en sus voluntades de destroir Cartago en todas maneras, ca dixieron que si aquella fincasse toto lo al que avien fecho no serie nada, antes fincavan perdidosos de los parientes y del aver, e donde cuydavan sacar ondra fincavan desonrados; e por ende pusieron en todas guisas de tornar a ella e destroilla. E catando cuales consules fueran mejores en las otras guerras que ovieran con ella, tovieron que fuera mejor Cipion fijo dell otro Cipion ell Africano porque aquel destruyera una vegada Çamora e tenienle por much esforçado e de buen seso, e aun aquel mismo Cipion non seyendo consul guareciera a los romanos que non fueran desbaratados cuando los de Cartago levavan cuemo por vençudos a los consules Sensorio e Manilio. E sobresto tod el senado de Roma travaron con el que recibiesse consulado e fuesse sobre Cartago e la destruxesse. Y el respusoles que era muy grieve cosa de ir sobre tan noble cibdat de fortaleza e de poderio, demas que era tan lueñe d'aquella tierra, mas por onrar a ellos e por que entendiessen que les avie sabor de fazer grand servicio señalado, otorgo que lo farie e tomo el consulado. E ellos luego aguisaronle muy bien de cuanto ovo mester de guisa que saco grandes huestes por mar e por tierra. E esto fue andados de la puebla de Roma seyscientos e dos años. E ovo de la segunda guerra fasta esta tercera cincuaenta años, y eran estonce consules en Roma Gneo Cornelio e Lentulo Lucio. E avino assi por so malaventura de los de Cartago, que bien cuemo los de Roma eran acuciosos de venir sobrellos e de destroillos, assi ellos eran vagarosos e descuydados de fazer ninguna cosa por que se pudiessen guardar ni defender. E Cipion, que sabie tod esto muy bien, vino sobrellos a soora e cerco la cibdat por mar e por tierra, e cuando los de Cartago lo vieron, salieron a ellos cuydando que les irie com ell otra vegada, e ovieron grand batalla assi que duro bien seys dias e VI noches que muy poco folgavan que siempre non se firiessen o non se matassen. E a la postremeria los de Cartago cuemo no estavan apercebudos ni guisados pora defenderse d'armas ni de las otras cosas que avien mester ni acorro, no les vinie otrossi de ninguna parte ni ayuda de las que les solie venir porque non gelo uviaran fazer saber, e otrossi porque murieran y muchos de los mejores omnes que entrellos avie. E veyendosse en tod estas malandanças, ovieronse de vencer e de encerrar en la cibdat cuydando otrosi que los de Roma querien traer alguna pleytesia con ellos como las otras vezes fizieran. Mas Cipion el consul que non tenie en coraçon fueras de destroillos, nunca les dava vagar dia ni noche fueras de combatellos, ni dizie otrossi que los querie destroir por que no tomassen mayor esfuerço de se defender, mas ivalos levando por palabra y entretanto tomavales las fortalezas e mandava matar cuantos dellos alcançava. E cuando los de Cartago esto vieron, enviaronle dezir ques le darien por suyos a cual guisa el quisiesse; en cuanto esta pleytesia andava los de Cartago, non querien fazer ninguna cosa contra los romanos por cuydar avellos mas pagados, mas Cipion fazie el contrallo desto, ca nunca quedava de los matar e de los destroir. A la postremeria fue assi que los de la cibdat cogieron tamaña flaqueza en sos coraçones que enviaron dezir al consul ques le darien por siervos en tal que los dexas vivir, mas el respusoles que non querie otra pleytesia con ellos si no que saliessen todos de la cibdat varones e mugieres assi cuemo les mandara la otra vez cuando lo non quisieran fazer. Los de Cartago tanto eran ya caidos en grand desmayamiento e veyen que al non podien fazer que lo otorgaron, cuydando que por aquello escaparien de muert, e ovieron otrossi feuza que depues alguna pleytesia les cabrien mejor desta. E luego començaron a salir las mugieres, e salieron de las mas onradas XXV mil, y estas maltrechas e muy coytadas e mal vestidas e todas las caras rascadas e mal paradas; y empos ellas salieron de los mas onrados omnes treynta mil, y estos los unos mal llagados e los otros enfermos e todos tan maltrechos que peor non podrien. E de los dos que llamavan Asdrubales que fizieran emperadores assi cuemo desuso oyestes, avien ellos mismos ell uno matado a traycion, e diz que fue por consejo de los romanos, y ell otro que fincara cuando vio el mal que vinie sobr'aquella cibdat y entendio que el non podrie guarecer por ninguna manera, metios en poder de Cipion el e toda su compaña, e assi fizieron todos los otros que avie en la villa grandes e pequeños. Mas una grand compaña que avie y de los romanos que se partieran de Cipion cuando la otra vegada vinieran sobre Cartago e se metieran en la cibdat, no quisieron salir a los romanos cuemo los otros por vergüença que avien dellos por el yerro que fizieran nin se quisieron dar a prision, mas metieronse en un templo que avie y d'Escolapio dentro en la cibdat que era muy fuerte cuydandosse alli defender. Mas los romanos luego que entraron la villa cercaron tod el templo enderredor e dieronles fuego, e ellos cuando se vieron coytados dexaronse dentro caer e quisieron ante seer quemados que morir a manos de los romanos. La reyna muger del rey Asdrubal ficara con dos fijos pequeños en la torre que fiziera la otra reyna Dido, ca non quiso salir con las otras dueñas nin darse a prision; e los romanos cuand entraron dieron fuego a aquella torre, y ella cuydando que non podrie guarir, subio en somo de la torre con aquellos dos sos fijos e parosse entre las amenas e dio grandes bozes e dixo contra los romanos: «Yo reyna so desta cibdat, e assi cuemo la primera reyna que ovo en este logar se mato en fuego assi quiero yo morir que so la postremera». E cuando esto ovo dicho, dexosse caer en el fuego con amos a dos aquellos fijos. Y el pueblo de los romanos que estavan enderredor corrieron por sacallos, mas tan aina non pudieron llegar que ante ellos muertos non fuessen. E Scipion que grand sabor avie de destroir aquel logar por crecer el poder de los romanos e por vengarse de los grandes daños que alli recibieran, mando acender la cibdat a todas partes, e duro ardiendo XVII dias veyendolo los romanos que fablavan en ello mucho, departiendo e mostrando muchas razones sobrello de como las cosas se camian d'un estado a otro, e otrossi de cuand grieves son de fazer e que aina se destruyen assi cuemo avino a Cartago, que fue tan noble villa e tan fuert e tan rica. E cuemoquier que los romanos la destruyen, algunos avie y dellos a qui pesava porque tenien que d'alli adelant no avrien con qui guerrear tan aficadamientre cuemo fizieran con los de Cartago. E otrossi departien mucho de la natura de los omnes cuemo era grieve d'acordar a lo mejor, e que por esso se destruyen e se camiavan los sos fechos. E maguer que ellos esto dizien e departien entre sipse, non quedavan de destroir la cibdat cuanto podien, lo uno derribando, lo al quemandolo en fuego fasta que lo torno todo en ceniza. Mucho oro e plata e piedras preciosas que estavan por los templos y en los palacios de los emperadores e de los omnes onrados, todo fue destroido e perdudo. Las compañas que salieran de la cibdat d'ombres e de mugieres assi cuemo desuso oyestes quisieranlos matar los romanos, mas Scipion por fazerles mercet e por que salieran por so palabra, no lo tovo por bien e mandolos a todos vender, fueras ende los mayorales que non quiso egualallos con los otros; e destos los unos dexo y en tierra d'Africa que torno provincia de Roma e los otros levo consigo por fazerles algo e por onrarse dellos.



69. De cuemo departieron los que fizieron las estorias en cual tiempo fue poblada Cartago.

Algunos dixieron que la puebla de Cartago fue fecha en tiempo del rey Salomon e otros que en tiempo del rey David so padre. Otrossi dixieron algunos que fue poblada en tiempo de Jair, que fue juez de Israel, yacuantos años antes que Paris fijo del rey de Troya levasse de Grecia Elena muger del rey Menalao. Y en esto se acuerdan los mas que fablaron en estas estorias, e semeja cosa mas con guisa por el casamiento de la reyna Dido e de Eneas, que fue fecho despues que Troya fue destroida, e por esto se faze cuemo cosa mas cierta que la cibdat de Cartago fue poblada XX años andados depues del judgado de Lair, e de cuando Moysen saco el pueblo de tierra de Egipto trezientos e XXII años, e de cuando començo a regnar Nino en Babilonia ochocientos e cuaraenta e un año, e del departimiento de los lenguages que fue en el campo de Sennaar o fue la torre de Babilonia, e de Namroth, el primer rey que ovo en el mundo de que fablan las estorias en cuyo tiempo se partieron los lenguages, ovo mil e cuatro años, e del diluvio que fue en tiempo de Noe ovo mil e ciento e diez años, e del comienço del mundo e cuando Adam fue fecho ovo cuatro mil e ciento e cuaraenta e VIII años.



70. Del tiempo en que fue destroida Cartago.

Cartago, esta grand cibdat de que vos avemos contado, del dia que fue poblada fasta que fue destroida ovo sietecientos años. E era estonce Jair juez sobrel pueblo de Israel, e regnava Teutanes en Assiria e Pollifides en Cicionia, que es a parte de cierço, e regnava Atreo padre del rey Agamenon e del rey Menalao en Grecia, e el rey Agamenemes en Egipto. Todos estos eran señores e regnavan en sus tierras cuando esta Cartago fue destroida.



71. De las razones que mostraron los sabios por que fue destroida Cartago.

Costumbre fue entre los sabios antigos de buscar razones por que los grandes fechos se fazien en el mundo, e por ende fablaron mucho sobre la contienda que fue entre Roma e Cartago e departieron mucho por que razon fuera, e aquella a que mays se acogieron fue esta: que la cibdat de Cartago fue poblada ante que Roma e fue uno de los mayores cuatro señorios del mundo segund desuso oyestes, e porque Roma fue depues poblada de los que descendieron del linage de Eneas, puñaron ellos e los que depues vinieron de fazer aquella cibdat de Roma atal que no fallassen otra que fuesse egual della. E por que Cartago era como contrasto de Roma mas que otro logar, puñaron los romanos d'acrecentar la su cibdat e amenguar ell otra. E comoquier que las dos guerras que ovieron con los de Cartago fueron por los males que fizieran o porque no les tovieran los pleytos que con ellos pusieran, esta tercera no fue si no por destroilla por que la onra de Roma ficasse por toda via e la de Cartago fuesse destroida por siempre que non fincasse si no el nombre solo, ca todo omne que catasse orden de derecho bien fallarie que Cartago no mereciera por que destroida fuesse de todo. E por ende los romanos departien entre si diziendo los unos que la destruyessen pora siempre de guisa que nunca se les end levantasse mal nin guerra por que otra cosa no les ficara en el mundo que grand contralla les fizies si no aquella, e demas ques les fazie cuemo egual, lo que no era onra de Roma, e sin tod esto que estavan siempre a mala sospecha de quererse apoderar dellos; e por ende dizien aquellos que era bien en destroilla en todas guisas. Los otros razonavan que era mejor en no seer destroida, ca ella fazie crecer a Roma en poder y en nombre teniendolos siempre apercebudos e aguisados de guerra, lo que avien mester los romanos, y esto por tres razones: la una que estudiessen siempre bien guisados, la otra que usassen las armas, la tercera por non tornar la guerra entre si mismos; e aun sin tod esto cuando Roma oviesse paz aquellos a qui ellos davan e pechavan se avrien depues a tornar pecheros, e por ende no era bien que fuesse destroida. Mas comoquier que estas razones mucho fuessen entrellos departidas, a la por cima todos en uno catando la naturaleza y ell amor que avien con Roma e cobdiciando onra de su cibdat sobre todas las otras cosas, e que ellos oviessen seguramiento e folgança por siempre d'aquel logar de los grandes trabajos que avien y sofrido, tornaronse todos al mas sano e derecho consejo e acordaron que fues destroida en todas guisas. E todas las otras razones pusieron a parte si no esta sola, e por ende la destruyeron. E algunos omnes fablaron desto ante que la destrucion fuesse com en manera de profecia, e dixieron ¿por que destroiran los de Roma Cartago?, ca si lo fizieren perderan en ella espejo e resplandor de Roma e aguzadera que los faz toda via seer aguzados de guerra e apercebudos. E comoquier que algunos dellos dizien sobresto muchas buenas razones, en cabo no valio todo nada, ca la voluntad de todos ovo a passar, e por esso fue destroida Cartago la postremera vez assi cuemo avedes oydo en manera que nunca depues fue poblada assi cuemo ante lo avie seido.



72. De cuemo fue Scipion a Roma despues que destruxo Cartago e dend a España, e cuemo murio despues.

Scipion desque ovo destroida la cibdat de Cartago assi como ya oyestes, e la gente que era en ella fizo vender e departir assi cuemo desuso es dicho, mando catar entre muchas cosas nobles que sacaran de la villa ante que la quemassen que avien ganado de las otras tierras que conquirieran, e fizolo todo ayuntar e dio muy grandes donas a los de Cezilia e de Italia que vinieran en so ayuda. Fizo luego en Africa muy grandes cortes e mando venir las gentes de todas las tierras enderredor, e cuanto coñocieron que fuera suyo de lo de Cartago mandogelo todo dar. E por aqui gano amor de los omnes e aun mayor nombradia que no oviera Scipion a que llamaran Africano; e d'aqui adelante fue llamado Scipion d'Africa assi cuemo so avuelo. E desque ovo toda la tierra assesegada e puesta en paz, fuesse pora Roma e alli estando llego mandado cuemo se alçara Çamora en España, y enviaronle luego los romanos alla, e destruxola toda, e ante que end viniesse fue mal mezclado con los romanos, y esto mas por envidia que por otra cosa que el mereciesse. E luego que lo el sopo, vinos pora Roma e ayunto tod el consejo de los mayores omnes a que llamavan senado e contoles tod'el trabajo que avie levado por servicio de Roma e por grand pro e onra dellos. E por la respuesta que ellos le fizieron entendio que era la mezcla muy grand quel avien fecho de guisa que se temio de muerte, ca ell era muy entendudo en todas cosas; e sin tod esto levantosse luego alli entrellos sobresta razon una grand contienda, mas partiosse aquel ora porque el mayor bando era el suyo e no pudieron los otros al fazer si no lo que el querie, e por end fico aquel dia assi com en paz. E Scipion fuesse pora su casa e cuando fue a la noche echos en so lecho a dormir, e otro dia en la mañana cuando se levantaron sos omnes pora serville como solien, fallaronle muerto. Y esta fue una cosa de que blasmo tod el mundo a los romanos d'ombre que tanto servicio les avie fecho e tan poderoso era en Roma que ninguno no osava fazer si no lo que el mandava de morir tal muerte com aquella; pero bien ovo y algunos que blasmaron ende a su mugier, que avie nombre Sempronia y era natural de Grecia y era parienta d'otros de Grecia que moravan en Roma quel querien a el mal, e por ende sospecharon que ellal matara o fuera en consejo de su muerte. Mas cuemoquier que fuesse tal muerte, murio Scipion que tantos buenos fechos fizo com oyestes, y esto fue en tiempo de Sempronio Tutiliano e de Marco Atilio Capiton, que eran consules de Roma, e fue a seyscientos e XXVII años que Roma fuera poblada. Mas agora dexa la estoria de contar dello e torna a contar de los otros consules que vinieron empos estos, cada uno cuemo ovo nombre e algunas cosas estrañas que acaecieron en sos tiempos, por venir derechamientre a fablar de algunos dellos que vinieron a España, e mostrar por cual razon y entraron e los fechos que fizieron en ella fasta'l tiempo de los emperadores. E primeramientre contaremos d'unas cosas estrañas que acaecieron en sos tiempos.



73. Del fuego del mont Etna e del fecho de la isla Lipare en el consulado de los consules Marco Emilio e Lucio e Orest.

Andados de la puebla de Roma seyscientos e XXV años en el tiempo en que eran consules Marco Emilio e Lucio Orest, estremecio el mont Etma, que es en Europa en tierra de Lombardia, e fue ell estremecimiento tan grand que se abrio el mont a logares e echo de si unos montones de fuego que salien del cuemo que los manasse assi cuemo manan de las fuentes las aguas. Otro año adelant en esse tiempo en el consulado destos consules començo a bollir en muchos logares una isla a que dizen Lipare, e yaze en essa tierra o es el mont Etna. E aquel bollir fizose con grand fuerça de fuego e con muy grand ardor tanto que firvio la mar de cerca della, e crecio ell agua firviendo con tan fiero calor que quemo las peñas que estavan aderredor de guisa ques desfazien depues cuemo se desfaze la piedra quemada cuandol echan ell agua e se torna en cal e en polvo, e ritio la pez de cuantas naves estavan alli, e aun quemo las tablas e mato los pescados e coxolos e andavan cochos a desuso; e a los omnes que foir non pudieron e los alcanço matolos con el baho que echava, tanto era calient a demas.



74. De la muchedumbre de la lagosta que ovo en el consulado de Marcio Plaucio e de Marco Fulvio Flaco.

Andados de la puebla de Roma seyscientos e XXVI años, seyendo consules Marcio Plaucio e Marco Fulvio Flaco, nacio por toda Africa tanta muchedumbre de lagostas que comieron todas las yervas. E des que les fallecieron estas, volaron suso a los arvoles e comieronles otrosi todas las fojas fasta que llegaron a los grumos, e desi royeron essos e cuanto fallaron tierno en los arvoles fasta en la raiz. Desi vino un viento a desora e tomolas e dio con ellas en la mar de Africa, e murieron alli e levaronlas las ondas e echaronlas a las riberas contra'l mar de medio de la tierra o las riberas eran pobladas, ca assi acaecio por que o los pueblos no avie cuemo en tierra de las arenas ni fallarien y arvol ni otra verdura a que fuessen ni fueron contra alla, ca d'aquella part la tierra toda es arena, e las arenas assi son mañeras que se non crian y verduras d'aquella guisa. E eran los montones dellas tamaños que semejavan grandes oteros de tierra; e desque podrecieron, diz que el mal olor dellas que corrompio tod ell aer d'aquellas riberas, e tan grand fue el corrompimiento dell aer e tanto entro por la tierra a adentro que mato de los ganados e de las bestias cuanto ende alcanço, e esto fue mucho a demas. E crecio el corrompimiento dell aer alli con el podrimiento de los ganados tanto que matava los omnes, onde diz la estoria que murieron en tierra de Numidia o regnava el rey Misipsa ochocientas vezes mil cabeças de ganados e de omnes sesaenta mil; e en la ribera de Cartago e en la de la cibdat de Utica por esta razon treynta mil cavalleros que estavan y guisados pora guardar las entradas de Africa dessa part de guisa que diz que uno dellos non finco en toda la tierra, e que en un dia sacaron por una puerta d'aquella cibdat de Utica d'aquellos cavalleros muertos mil e quinientos.



75. Dell avenimiento que acaecio a los romanos en el consulado de Lucio Cecilio Matello e de Quinto Tito.

Andados de la puebla de Roma seyscientos e veynt e siete años, seyendo consules Lucio Cecilio Matello e Quinto Tito Flaminio, acordaron los senadores e el comun de la cibdat de Roma con los consules de poblar de cabo a Cartago de Africa. E andados veynt e dos años de cuando fuera destroida, llegaron grandes compañas de sos cibdadanos de la cibdat e de su tierra de que la poblassen, e enviaronlos alla. E contecio y estonces en aquella puebla esta fazaña: que tomaron los partidores unos maderos grandes e fincaronlos a logares por departimiento de los terminos, e vinieron de noche lobos e royeronlos tanto que royendo en ellos que los derribaron. Los romanos otro dia cuando esto vieron e sopieron cuemo lo fizieran lobos, fueron en dubda si non querie dar esto a entender que en refazer a Cartago que serie guerra pora Roma, pero poblaronla e refizieronla toda de pobladores romanos.



76. De las armas de Numidia.

Andados de la puebla de Roma seyscientos e treynta e un año, seyendo consules Matello e Gayo Mario, levantaronse los senadores de Roma con acuerdo del comun de la cibdat contra Jugurta rey de Numidia. E fue este Jugurta fijo porfijado de Misipsa rey d'aquella tierra, e fizosse fijo heredero contra los fijos naturales d'aquel rey. E mato dellos all uno que dizien Yemsal, e vencio en batalla all otro que avie nombre Aderbal e echol de Africa. E andando el por muy poderoso de la tierra, vino sobrel el consul Calpurnio; e este rey Jugurta era omne muy sabidor, e asmando que en el cabo non podrie sofrir al consul e a los romanos, trexo su maestria e saliol a recebir, e tan bien le recibio e tantol dio dell aver quel aduxo a todas las pleytesias de paz que el quiso. E diz la estoria que era el fecho vergonçoso poral senado e al comun de Roma, pero fue assi en el pleyto que Jugurta viniesse a Roma, e fizolo assi. E desque vino y, a los unos dio grandes averes, a los otros metio en grandes desacuerdos de manera que todos los bolvio. E des que los ovo parados desta guisa, fuesse pora Numidia, e saliendo de Roma, dixo estas palavras: «¡O, cibdat vendediza! ¿E que pereçrie much aina si comprador oviesse que la comprasse?». E ell otro año empos aquel, porque aprendiera las voluntades de los romanos, non les era cual ellos querien. E fue Aulo Postumo fijo del consul Postumo con cuaraenta mil omnes d'armas a una cibdat deste Jugurta quel dizien Calama do estavan condesados los tesoros del rey, e salio Jugurta a el e lidiaron e vencio Jugurta, et gano d'aquella vez todo lo mas de Africa por mingua de los romanos. Empos esto vino sobrel el consul Matello, e lidio con el dos vezes e venciol e quebrantol toda la tierra e astragogela. Jugurta vio ques le non podrie defender et vinol a pleytesia de darle todas las cuestas e las missiones que alli fiziera e tres mil de los que se passaron a el en las guerras que eran con el yl ayudavan, e sobresto diol trezientos arraenes de sos; e non se pagando aun deste pleyto el senado ni el comun de Roma, vino de cabo sobrel el consul Mario, que non sabie menos de maestria que este Jugurta, e este consul quebrantol malamientre. E entrol por arteria quel sopo traer una cibdat quel dizien Capsa, e yazie dentro en la mar; e segund dize la estoria de Paulo Orosio poblolo Hercules, et yazien alli condesados todos los tesoros de los reyes d'aquella tierra. Estonces desmayo Jugurta e puso su amiztad con Boco rey de los mauros, e diol este rey grandes cavallerias e muy grand poder. E lidiaron el e el consul cerca una cibdat que llamavan Cirta o era el alcaçar e el palacio del rey Masinissa e cabeça del regno, e troxo alli Jugurta sesaenta mil cavalleros. Aqui cuenta Paulo Orosio que ninguna batalla no ovieran los romanos en Africa de mayor espanto ni en que mas guisado fuesse de vengarse dellos sos enemigos, e diz que tantos fueron los polvos de la grand priessa de las muchas yentes e de las bestias que se levantaron alli que oscurecio ell aer e fizose cuemo noche, e tanta era la muchedumbre de las armas que echavan que ante la oscuridat de los polvos tan poco veyen los cavalleros e la otra yent a que firien que ningun cuerpo non finco y sin ferida nin de omne nin de bestia. Onde diz que non catava la cavalleria o estidiesse ell enemigo pora ferirle nin cuemol alcançarie ell arma, ca ciertos eran que non irie sin colpe. E eran en grand priessa los romanos; en tod esto vino la noche e partiolos. Otro dia tornaron a la batalla, e los romanos non podien llegar a los numidas ante la espessedumbre de las armas que les alançavan ni osavan otrosi foir ante la muchedumbre de la cavalleria que irien empos ellos, e partiolos otrossi aquel dia la noche. Al tercer dia desesperavan ya los romanos, mas fallo el consul Mario esta carrera pora aver consejo contra los enemigos e fizo desta guisa: mandoles que saliessen todos fechos un tropel e diessen consigo d'aquella guisa en el campo de la batalla, e que assis toviessen todos en uno e non derramassen fasta que el viesse ora que gelo mandasse; e ellos fizieronlo assi. E vinieron los enemigos e cercaronlos, e matavan en ellos a grand poder e descosienlos a las vezes, e en esto duraron fasta'l medio dia. E tanta era alli la priessa de los enemigos e tan grand el fervor del sol que aquexava a los romanos con muy grand sed, e estavan ya en cueyta de muert e en perderse, mas fizoles Dios esta mercet que les envio a dessora una nuve que les llovio agua cuanta ovieron mester. E los de Numidia los dardos e las armas que trayen de alançar ponienles unas correas a todos de que les fazien amientos por que los alançassen mejor; e assi como las estorias cuentan mojaronse d'aquella lluvia las astas e las correas de guisa que se dañaron las correas e pararonse las astas lenes assi que los de Numidia non se pudieron ayudar dellas; e estas eran las armas de que en aquella tierra mas usavan. E por que tierra de Numidia e la del rey Bocco son tierras en que llueve pocas vezes, trayenlos d'aquellas tierras los escudos cubiertos de cueros de elefantes, ca el cuero del elefant a esta natura que se estiende bien e endurece mucho e fazese muy ligero de traer, mas beve ell agua e retienela cuemo espongia. E assi contecio a los de Numidia d'aquella vez con aquella lluvia, que se embevieron della aquellos cueros de los elefantes de que trayen cubiertos los escudos e fizieronse tan pesados que los non podien traer, e ovieronlos a dexar e fincaron desta guisa cuemo desarmados. E los romanos entendieron esto e firieron en ellos e desbarataronlos, e los unos mataron e los otros prisieron. E fuxieron Jugurta e Bocco. E segund las estorias cuentan perdieronse y de los de Jugurta e de Bocco novaenta mil omnes d'armas. E fue desta guisa aquella lluvia salut de los romanos e destruimiento de los de Numidia. E tovieron los omnes por una maravilla aquello de las armas e de los escudos.



77. De la maravilla d'un rayo que contecio otrossi en el consulado destos consules.

Otrossi contecio esse año del consulado destos consules otra maravilla d'un cavallero de Roma que avie nombre Lucio Helvio que tomo su mugier e una fija donzella que avien e vinie con ellas de Roma a Apulla, e sobrevinoles en la carrera grand tempestad de relampagos e de truenos. E tan grand fue el pavor del trueno que se salio de memoria la fija del cavallero; e andavan en carretas segund la costumbre de la tierra, e el cavallero por cogerse mas aina a poblado, dexo las carretas e tomo la fija e la mugier en las bestias e començosse de ir con ellas cuanto podie. E vino un rayo e firio alli entrellos, e cayo la donzella cuemo sin alma, e cayeron apart los vestidos, e nin les fallaron rotura ninguna nin descosudo ni otro logar por o ella saliesse dellos; e otrossi las bronchas que traye en los pechos e las sortijas de las manos e las çapatas que todo cayo aluen, e finco ella desnuya cual nacio, e assi yogo sin lengua d'aquella guisa una grand pieça. Otrossi el palafre en que vinie assi fue que la siella e los otros guisamientos, el freno e el peitral e las cinchas, todo fue suelto e cayo cada una destas cosas a su part, e el palafre a la suya aluen, e assi yogo otrosi una pieça como sin alma. E esto fue tenudo por grand maravilla.



78. D'unos signos que contecieron en el consulado de Sexto Julio Cesar e de Lucio Marco.

Andados de la puebla de Roma seyscientos e cincuaenta e ocho años, seyendo consules este Julio Cesar e Lucio Marco, un dia mañana cuando nacie el sol nacio de parte de septentrion un fuego muy grand cuemo monton a manera de otero. E fizo el cielo muy grand sueno, e salio un resplandor d'aquel fuego e dio por todas las tierras de guisa que todas las yentes le vieron. Otrossi en tierra de los aretinos en esse tiempo mismo acaecio por toda la tierra que assentandose los omnes a yantar e partiendo el pan pora comer que salio sangre de medio de los panes cuemo de llagas, e corrio cuemo correrie de cuerpos de animalias. Otrossi en essa tierra en aquellos dias cayo un granizo grand de piedras verdaderas con pedaços de tiestos cochos de cosas fechas de tierra, e firio por toda aquella tierra muy fieramientre e fizo grand daño. Otrossi en tierra de los de Samnit en essos dias abrios la tierra e salio ende una llama muy grand e muy fuert, e subio fasta que llego al cielo veyendolo todas las tierras. Otrossi en esse tiempo parecio a los romanos un monton d'un color d'oro e descendio del cielo fasta que llego a la tierra e fizosse alli mayor, e levantos de la tierra de cabo e subio fasta que llego al sol; e tanto era grand este monton que cubrio al sol. Otrossi en esse tiempo empos esto vino en las animalias mansas de todas las naturas un tal alevantamiento que se salieron de las establias e de los logares por oquier que estavan todos los cavallos e las otras bestias e otrossi las ovejas e las vacas e los otros ganados de los pastos e las bestias relinchando e los ganados balando e mudiando, cuemo a una manera de fazer duelo; fueronse todos a las selvas e a los montes e a los yermos; e aun los canes otrossi, que no an natura de poder vevir si non entre los omnes, començaron a aullar muy fuerte e acogieronse a los montes e andavan radios por ellos a unas partes e a otras como fazen los lobos. En aquel tiempo empos esto fue Pompeyo el Grand por mandado del senado sobre los pincetes, e lidio con ellos e fue vençudo. Otrossi en esse tiempo mismo lidio Julio Cesar con los samnites, e vencieronle e murieron y todos los mas de la su huest. Otrossi fue el consul Rutilio sobre los de Marsia, e mataronle y a el e a muchos de los nobles de Roma. Otrossi los avestinos e essos de Marsia echaron celada a Cepio consul de Roma e mataron a el e a toda su hueste. Agora dexamos en este logar estas razones e tornaremos a las otras de nuestra estoria de España.



79. De la guerra de Sertorio e de Pompeyo el Grand en España.

Despues de la muerte de Scipion el Mancebo, andados de la puebla de Roma seyscientos e sesaenta e tres años, levantosse en España otra guerra de la guisa que agora aqui oyredes. Salio de tierra de Mariana, que es en Africa, un omne que dizien Sertorio que era muy atrevudo en sos fechos e lleno de mucha rebuelta e de arteria, e vino a Silla, que era estonces consul de Roma. E pujo este Sertorio a aver muchas yentes a so mandado e grand poder, e desabinose con Silla e fuesse cuemo fuyendo del. E saliendo de Africa o estava, envio adelant a España sos trujamanes a los españoles que se alçassen con el contra Roma, e que el los defendrie de los romanos e fincarien depues libres e quitos de todo señorio; los españoles fizieronlo e alçaronse con el. E Sertorio envio adelant con la su huest un so cabdiello que dizien Hirculeyo. E los romanos enviaron alla luego otro suyo a que llamavan Manilio, e diz que era pro consul de Galia, que es una tierra del señorio de Francia; e este Manilio passo luego de Francia a España e trexo consigo tres legiones e mil e quinientos cavalleros mas; e legion quiere dezir compaña en que a seys mil e seyscientos e sessaenta e seys omnes. E los romanos guisaron empos esto otros dos cabdiellos que dizien all uno Matello e all otro Domicio, e mandaronles ir apriessa sobresse Sertorio e sobre los que con el tenien. E lidio Manilio con Herculeyo, e venciol Herculeyo e desbaratol toda su hueste e prisol cuanto traye que nol finco ende nada, e fuxo el fascas solo e metios en Lerida. Despues lidio Herculeyo muchas vezes con Matello e cansol lidiando; pero tan luengo tiempo andido Matello con su huest por la tierra e siempre por los logares desviados quel canso el otrosi fasta que se llego Matello a las huestes de Pompeyo, que era el grand cabdiello de Roma e vinie sobresta razon a España. Allego estonces Pompeyo su huest en una cibdat que dizien estonces Palancia. E Sertorio era ya en España e cuando llego Pompeyo, tenie el cercada una cibdat que llamavan Lauron. E fue Pompeyo por defenderla e levantarle dende, mas lidio Sertorio con el e venciol e fuxo Pompeyo, e priso Sertorio la cibdat e destruxola toda. E los que fincaran dessa cibdat de Lauron que en la guerra non fueran muertos tomolos Sertorio e levolos presos a Lusitania, e fizoles muchas penas. E tovosse por omne de buena ventura e gloriosse mucho en ello, porque avie vençudo a Pompeyo, aquel grand cabdiello de los romanos e que era por mas esforçado entrellos. E avienle enviado alli non solamientre por el consul, mas por los consules. E dize Galba en su estoria que ovo Pompeyo en su huest treynta mil omnes a pie e ochaenta mil cavalleros. Despues desto Herculeyo, que era de parte de Sertorio, lidio con Matello en la provincia de Guadalquivir cerca una cibdat que llamavan estonces Italica; e dizen que es Sevilla la vieja donde fue poblada esta cibdat a que dizen agora otrossi Sevilla, e yaze a una legua della. E perdio y Herculeyo veynte mil cavalleros e fue vençudo e fuxo con pocos a Lusitania. E priso estonces Pompeyo a Belgida, que era una noble cibdat de tierra de Celtiberia. Despues desto lidio otra vez Sertorio con Pompeyo, e tenie ya Pompeyo muchas yentes; e vencio Sertorio de la una parte de la huest e mato y diez mil cavalleros de los de Pompeyo, e vencio Pompeyo a Sertorio otrossi de la otra parte de la huest e mato bien al tantos a Sertorio. E fizieronse despues entrellos muchas batallas. E de la parte de Pompeyo murio y Memio so cuñado, marido de su hermana que avie de veer todos los derechos del imperio, e de la parte de Sertorio otrossi murieron y los hermanos de Herculeyo e un cabdiello que dizien Perpenna, que se llegara a Sertorio. E fizo este Sertorio mucha guerra a los romanos e lidio con ellos muchas vezes assi que recibieron grand daño del, e durol esta guerra bien diez años; e al dezeno año mataronle los suyos cuemo oyestes que vos contamos de Viriato el de España. E diz Paulo Orosio que era esta pequeña gloria pora los romanos. E destruyeron despues los romanos una parte de la hueste d'aquel princep Perpenna. Pues que fue muerto Sertorio, dieronse todas las cibdades e toda tierra de España a Pompeyo, fueras ende dos cibdades que dizien all una Ocxoma e a la otra Calahorra; e Ocxoma tenemos que es Osma, e a esta destruxo Pompeyo, e a Calahorra vino Afraneo depues e cercola, e tanto la tovo cercada que la priso por fambre e mato todos los omnes e quemo la cibdat. E quedo de guerras estonce España, e fico toda assessegada so el señorio de los romanos por Pompeyo. Sobre las razones desta conquista de las Españas se començo a descobrir el fecho por o fueron despues a tiempo mudadas las maneras del señorio de Roma e los regnos todos ayuntados en uno e los señorios en un señor solo. E el fecho por o esto vino descubriosse en este Pompeyo el Grand e cumpliosse en Julio Cesar e firmosse en Cesar Augusto. Agora porque fueron las Españas de amos estos principes por sos tiempos departidos, fablaremos aqui algun poco de los fechos dellos contando las estorias de las Españas en sos logares o vinieren. E departiremos de los nombres del señorio de Roma sobrestas razones e los nombres que llamaron a los señores quel ovieron e cuemo señorearon las Españas departiendo de cada unos por sos tiempos.



80. De cuemo fue recebido Pompeyo en Roma e de la grand envidia que ovo ende Julio Cesar.

Pues que ovo Pompeyo assessegadas las Españas, dioles por mayorales e a quien catassen por señores en logar del a estos dos sos fijos Gneyo Pompeyo e Sexto Pompeyo. E dexo y con estos por cabdiellos de las compañas so ellos a Labieno e a Acio Varo e a otros de los nobles de Roma. E puso con los pueblos de las tierras que el y dexava conqueridas como visquiessen con estos e con los otros romanos. E desque esto ovo fecho, fuesse luego pora Roma muy alegre e muy loçano. Onde cuenta la estoria sobre recebimiento deste Pompeyo e diz assi. Torno desta vez Pompeyo a Roma glorioso por España que avie ganada, e esta gloria se mostro una grand partida en quel recibieron los romanos de la guisa que diremos aqui. Los consules e desi los cesares e los emperadores e aun los mandaderos que ellos enviavan por las otras tierras avien esta costumbre, que cuando ivan a alguna tierra que se les alçava e la tornavan al señorio o a recabdar los derechos que ende avien a aver que siempre trayen a Roma de las estrañezas que alla fallavan que ellos no avien. Onde cuentan las estorias que fueron y aduchos desta guisa leones e elefantes e bubalos e otras bestias e animalias muy mas estrañas que estas e tantas dellas que serie muy luenga cosa de contar, e aun segund diz Plinio y avien la ave que dizen fenix, e por esto entendet que segund aquellos que lo cuentan que destas aves mas a de una. E tod esto fazien por onra e por nobleza del señorio e de la cibdat de Roma e de los señores della. E pora estas animalias bravas tener e guardar e lidiarlas alli e venir y la yente a veerlo, fizieron los principes de Roma un corral grand redondo a que llamavan en latin teatro. E aquel logar era assi fecho que avie dentro aderredor muchas camaras a bovada e departidas pora cada unas d'aquellas animalias o estidiessen apartadas segund sus naturas, e tod el teatro aderredor fecho a gradas por o estidiessen los omnes cuando querien fazer juegos con ellas en sus fiestas o cuando tomavan por señores a sos principes o los querien onrar; e esta palabra teatro segund unas palabras que dizen en griego theoros por veer e an por aderredor tanto quier dezir cuemo logar de vista fecho en cerco, e tal era el teatro e a esta semejança fizieron despues otros tales teatros por las otras tierras en las cibdades que eran cabeças de los regnos. E cuando alguno de los principes de Roma vinie de alguna grand conquista que avie fecha, salienle a recebir con muchas otras maravillas e con aquellas animalias dellas en jaolas de fierro e dellas en las otras maneras que se podien levar fuera escuantral princep que vinie; e assi fizieron a este Pompeyo el Grand. Pero que cuentan las estorias que era estonces muy mancebo, mas lo uno por muchas guerras a quel enviaran e batallas grandes que avie fechas e las venciera e metiera las tierras so el señorio de Roma, lo al por las Españas que se les alçaran e eran tan escarmentados los que y vinien por el daño que y recibieran que no fallavan qui a ellas osasse venir, e avielas ya este Pompeyo todas conqueridas d'aquella vez si no algunos pocos logares que eran tan fuertes que los non pudo tomar; e por esta conquista de las Españas que fizo e las torno al señorio de Roma fue una de las cosas por que mas le preciaron los romanos yl recibieron muy bien con todas estas cosas estrañas que dixiemos, e llamaronle batallador. En este tiempo en que este consul Pompeyo conquirio las Españas era tod el poder de Roma en estos tres principes: en Pompeyo el Grand e en Julio Cesar e en Marco Crasso. E los principes romanos ovieron siempre esto de seer los unos muy cobdiciosos de aver el señorio mas que otra cosa, los otros cobdiciar ell aver; otros y avie que lo querien todo. E Julio Cesar veyendo el recebimiento que fazien a Pompeyo e cuemo iva a el e a los otros romanos much adelante en el poder del consulado, ovo ende grand envidia e pesol muy de coraçon, e andava ya discordia e malquerencia entrellos pero encubierta aun; e avienla començada pieça antes sobre tales razones cuemo estas e non se podien sofrir ya. Onde diz Lucano en el libro que fizo desta estoria: «Destos dos principes non puede sofrir ell uno all otro; ni el Cesar a Pompeyo que fue primero en el señorio, ni Pompeyo al Cesar que era so par. E la discordia e la malquerencia començada d'antes entrellos e encubierta fasta alli, d'aqui se començo a descobrir por que ovieron despues a lidiar e a contecer entrellos cuemo contaremos adelant, aviendo entre si debdo por que non deviera seer este mal ni este desamor, si no por envidia e sobervia que vencen todas cosas o ellas an poder e buelven tales fechos cuemo este.



81. Del debdo que avie entre Pompeyo e Julio Cesar.

Pompeyo e Julio Cesar fueron suegro e yerno, ca era casado Pompeyo con Julia fija de Julio Cesar, e que avie ya en ella sos fijos, dond se fazie el debdo entrellos tamaño que seyendo catado non deviera por ninguna manera contecer lo que oyredes adelant que y contecio. Mas porque eran amos estos principes de muy alto linage, otrossi eran de grandes coraçones e muy esforçados en armas e de grandes fechos e bienandantes en guerras e en lides e venturados de vencer las mas vezes. E tan poderosos fueron en el señorio de Roma sobre los otros principes romanos del so tiempo e sobre los de las otras tierras por que cada uno quiso seer señor, ca del comienço de los consules fasta'l so tiempo dellos siempre regnaron dos o mas cadaño en uno cuemo lo departiremos adelant en so logar. Mas agora contaremos de los fechos que amos estos principes fizieron d'aqui adelant sobre que ovieron guerra e lidiaron muchas vezes ellos e los otros cibdadanos de Roma por las razones dellos; e de los fechos que ellos fizieron por las otras tierras diremos ende algunos: lo uno porque fueron amos señores de las Españas, pero que en seños tiempos, lo al porque vienen y razones en que puede aprender quien quisiere exiemplos de castigos. E en tod esto departiremos de los fechos de las Españas en sos logares o acaecieren.



82. De los malfechores ques levantaron por las tierras e cuemo los quebranto Pompeyo.

Cuenta la estoria de Paulo Orosio que en estos tiempos mismos pocos años despues destas guerras de Pompeyo e de las Españas que desta vez fueron que se levantaron por muchas tierras del señorio de Roma malfechores de muchas guisas, dellos que descendien de nobles omnes e dellos d'otros e dellos que eran cossarios que guerreavan por mar; e estos andavan en navios e corrien todos los puertos e toda la mar, los otros se alçavan a los montes e tenien los caminos. E no aviendo y qui gelo vedasse, passavan amas tanto que andavan ya descubiertamientre por las tierras e fazien muy grandes presas e muchos daños, e acordando estos malfechores los de la tierra e de la mar cuemo toviessen en uno, robavan las islas e las provincias assi cuemo cuentan las estorias e acogienseles tan grandes compañas que por los muchos males que fazien que se les davan ya muchas tierras con el miedo que les avien, e esto alcançava tantas tierras que lo sintie ya una partida de las Españas, pero que eran y sos fijos de Pompeyo e sos cabdiellos. E lo uno por los grandes daños que avien ya fechos, lo al porque se querien tornar a ellos muchas tierras e alçarse con ellos contra los romanos por las premias e los males que les fazien, ovieronlo a saber en Roma e enviaron y a Pompeyo, que fallaron mas guisado pora ello entre los otros principes que eran en Roma. Tomo luego Pompeyo grandes poderes e compañas, las mas aforechas que el pudo, e cuemo corrien ellos las tierras e los mares fue el correr a ellos. E tan a desora vino sobrellos que los unos no lo pudieron fazer saber a los otros, e desbaratolos e mato en ellos fasta que llego a las Españas e destruxolos todos e libro dellos la tierra e la mar. Empos esto passo la mar e fue a Asia.



83. De cuemo fizo el consul Lucollo contra'l rey Mitridates.

Librando Pompeyo destos galeotes e destos guerreros las mares e las tierras, Mitridates, que era rey de la isla de Ponto e de la menor Armenia que se avie levantado grand tiempo d'antes contra los de Roma, fue estonces toller el regno a Nicomedes rey de Bitinia, que era amigo de los romanos. E pero que los principes e el senado e el comun de Roma le enviaron dezir que lo non fiziesse si no que con ellos lo avrie, non quiso dexar esto ni otros muchos fechos grandes que fizo despues contra otros reys e contra otras tierras que eran de la parte de los romanos. E tollio a este Nicomedes el regno, e entro luego muy irado por tierra de Capadocia e echo ende a Ariobarço, que era rey della, e metio toda la tierra a espada e a fuego. E assi fiziera a Bitinia e otrossi luego empos esto a Paflagonia, e segudo ende a Pilemon rey della; desi vino a Efeso e mando alli echar pregon por toda Asia que cuantos cibdadanos de Roma fallassen por toda la tierra que los descabeçassen, e esto que fuesse todo en un dia. E cuenta Paulo Orosio en su estoria que fueron tantos de los romanos muertos estonces que non podrien seer contados. E envio a Archelao so cabdiello con cient e veynt mil omnes a pie e a cavallo a Acaya de Grecia, e gano a Atenas e a toda Grecia. Estas batallas e conquistas que avemos dichas e otras muchas de que non dezimos aqui avie fechas e fazie aun este Mitridates rey de Ponto e de Armenia, e fizo otras muchas despues. En tod esto las Españas estavan quedas e en paz so el señorio de Roma. E los romanos mientre las guerras de las Españas e de las otras tierras quedavan, non podiendo ellos sofrir a aquel rey Mitridates, enviaran alla d'antes de sos principes contra el, et entrestos principes romanos fue y uno que dizien Lucollo. E despues de muchas lides que ovieron con Mitridates, vino este Mitridates a cercar la cibdat de Ciziceno, que era de parte de los romanos. E fue a el este Lucollo e trabajos de cercarle alli o el tenie cercados a los otros por fazerle ir dend o lidiar con el. Pero en tod esto nin podie Lucollo entrar a la cibdat nin los de la cibdat salir a el ante Mitridates que tenie grandes poderes, e cercava a aquella cibdat lo mas della un braço de mar. Et estonces vusco este consul Lucollo esta maestria que oyredes por o enviasse dezir a los de la villa lo que el fazie por les acorrer e que esforçassen e se toviessen bien, ca el farie a Mitridates ir d'alli aina o por lid o por fambre, e assi contecio despues. Demando estonces Lucollo por su huest entre sos cavalleros e las otras compañas si avrie y qui se quisiesse aventurar por el de passar nadando a la cibdat e recabarle esto que el querie, e dubdando los otros respondiol un cavallero e dixol: «Señor, esto que tu dizes que quieres yo me quiero aventurar a ello por fazerte servicio». E prometiol estonces el consul mucha mercet e quel farie mucho d'algo por ello. Et aquella agua que el avie a passar tenie en ancho siete mil passos, que son acerca de tres leguas e media, e por que lo pudiesse complir el cavallero mando luego el consul traer dos odres llenos de viento, e ataronlos en uno e guisarongelos de guisa que pudiesse ell ir alli entrellos de manera que se ayudasse bien de los pies e de las manos cuemo era mester pora nadar. E passo muy bien e recabdo con los de la cibdat todo lo quel el consul mando. E pues que Mitridates vio los de la cibdat tan esforçados e que se tenien tan bien e cuemol yazien los romanos dell otra part e cuemo se le ivan parando mal las sus yentes, ovosse a levantar d'alli e fues, e perdio y de sus compañas de fambre e que enfermaron mas de trezientas vezes mil omnes segund cuentan las estorias. Pero con tod esto tan grandes eran los sos poderes e las tierras del so señorio, e el tan fuerte rey e tan esforçado, que nil podien los romanos matar nin prender en batalla ni apremiarle de guisa quel pudiessen conquerir. Et en tod esto acabosse el consulado de Lucollo, e dieronle los romanos a Pompeyo e enviaronle dezir que se fuesse e passasse a Asia contra Mitridates a conquerir las tierras a que enviaran a Lucollo. Pompeyo luego que este mandado llego, las Españas dexolas assessegadas cuemo lo avemos dicho con sos fijos e sos cabdiellos e fuesse apriessa e passo a Asia. E de todas estas bienandanças de Pompeyo crecie mas a Julio Cesar la envidia e la braveza de seer contra el. Agora diremos de cuemo fizo Pompeyo sobre lo que los romanos le enviaron dezir de Mitridates e de tierra de Asia.



84. De cuemo Pompeyo passo a Asia contra Mitridates.

Pues que llego el mandado de los romanos a Pompeyo assi cuemo dixiemos, e ovo desbaratados e destroidos los cossarios de la mar e los otros guerreros, passo luego a Asia e vino a Armenia la Menor contra Mitridates. E Mitridates otrossi luego que sopo cuemo vinie Pompeyo, llego muy grand huest e salio contra el, e assentaronse amos con sus huestes cerca un monte d'aquella tierra que dizien Dastraco. E estando alli unos contra otros e non se cometiendo, asmo Pompeyo la hueste de Mitridates e aprendio los logares d'aquella tierra, e partio sus compañas que tenie muchas e fizo fazer sus bastidas a derredor de la hueste de Mitridates, e paro sus cabdiellos por ellas e tenienle cuemo cercado. Mitridates otrossi cuado vio cuemo Pompeyo partie sus compañas, asmo que podrien menos partidos que ayuntados e mando saber el logar o estava Pompeyo, e desquel aprendio, acordo con sos cabdiellos e con los omnes buenos e sabidores de su huest e fallo con ellos ques armassen todos e viniessen sobrel de noche a sobrevienta, e fallarle yen con pocas compañas e que d'aquella guisa le podrien aver o desbaratarle o echarle de su tierra, e fizieronlo assi. Et ell ordeno sus azes e començaron de venir contra'l logar o estava Pompeyo. Otrossi Pompeyo cuemo era muy sabidor de guerra avie siempre muy a coraçon de saber ell ardiment de sos enemigos, e aprendio por sus escuchas e sus varruntes que ovo ende tod el fecho de Mitridates, pero non que assi querie venir sobrel, mas que se querie levantar d'alli. Et cuydando que se guisava pora irse a furto, envio Pompeyo por sos cabdiellos de las bastidas que luego que añocheciesse que se viniessen e se llegassen todos a el lo mas encubiertamientre que pudiessen por que lo no entendiesse Mitridates. E llegaronse todos e vieron como se levantava ell otra hueste del logar o yazie. E mando estonces Pompeyo que se armassen todos cuydando que querie foir Mitridates, e ordeno sus compañas e castigoles cuemo fuessen todos muy apercebudos, ca empos el querie ir. Et moviendose las huestes de amas las partes con seños cuydares, vinieron los unos contra los otros fasta que se vieron segund que se podien veer de noche.



85. De cuemo vencio Pompeyo a Mitridates e por cual avenimento.

En aquellos dias era la luna llena e fazie muy clara aquella noche, e dava a los romanos en las espaldas de guisa que ivan las sombras de los omnes e de las bestias muy luengas adelant. Et los armenios cuydando por las sombras que eran los omnes e las bestias, començaron de alançar las armas contra ellos, e teniendo que firien en los omnes e en las bestias firien en las sombras, e tanto contendieron en esto fasta que ovieron echadas las armas. Et cuando esto vio Pompeyo, entendio cuemo eran los de Mitridates enartados por las sombras, e mando luego por sus compañas que dixiessen los unos a los otros callando cuemo estidiessen quedos e nin derramassen ni echassen arma ninguna. Et des que vio que quedavan los armenios del bollicio del lidiar e no echavan ya ningunas armas, entendio cuemo las avien echadas. Estonces mando a los sos que los firiessen, e los romanos firieron en ellos muy de rezio e vencieronlos sin todo trabajo assi cuemo cuenta Paulo Orosio. E fueron alli de los armenios entre muertos e presos cuaraenta mil omnes, e de los romanos llagados fasta mil e muertos non cuaraenta complidos. Et fuxo Mitridates, e guareciol la noche que non fue alli preso o muerto; et Pompeyo fue tras el mas nol alcanço. E Mitridates fuyendo vino a logares tan fuertes e tan trabajosos que ovo a descender del cavallo e levarle por la rienda. E cuentan las estorias en este logar que en aquellos yermos por o iva non se fazie sueno poco ni mucho de ave ni de viento ni de al que el no cuydava que enemigo era. Aqui dixo Pompeyo a sus compañas: «Amigos, aqui aprendet que la luna clara assi tiene pro en la su guisa a qui de espaldas la a, cuemo el sol». Et yendo Pompeyo en alcanz de Mitridates, passo desta vez el rio Eufrates de orient, que es ell uno de los mayores cuatro rios del mundo, e corre entre Siria e Armenia; et este rio Eufrates e otro que dizen Araxes nacen d'un monte mismo en señas partes del mont e corren por seños logares. Et fizo alli Pompeyo estonces entre estos dos rios en un logar de muy buen aer e muy sano e vicioso una cibdat, e pusol nombre Nicopol. Et pero que era gentil por fazer servicio a Dios, poblola de omnes viejos e de enfermos e flacos porque era buen logar pora mantenerse muy bien tales compañas e vevir mas que en otra tierra de las de Siria e de Armenia. Empos esto vencio en batalla Pompeyo a Tigran rey de Tigrano e a Oroth rey de Albana, e conquiriolos. Et fuesse luego cuanto mas pudo a la cibdat de Aremino e ganola dessa vez. Et conquirio la isla de Colcos et a Capadocia e a Siria e la isla de Ponto e la cibdat Ethbatana, que era cabeça del regno de Turquia. E vino de Ponto a ella en cincuaenta dias, que es muy grand carrera segund dizen; e allil llego mandado cuemo se querien levantar algunos en España la de occident e alçarse contra'l señorio de Roma, e guisosse el cuanto mas aina pudo e vino luego y. Mas agora vos dexaremos de contar de Mitridates e tornaremos a contar de cuemo Pompeyo se fue pora las Españas e de las conquistas que y fizo.



86. De las conquistas de Pompeyo en España e de la muerte del rey Mitridates.

Andados seyscientos e ochaenta e IX años de cuando Roma fuera poblada, seyendo consules en la cibdat Marco Tullio Ciceron e Gayo Antonio, andando este Pompeyo el Grand por tierra de Asia cuemo avemos dicho, levantosse en España en las riberas de Ebro un rey que regnava y estonces, e dizienle Artaz. E porque non podien con el sos fijos de Pompeyo e los otros que el y dexara en so logar, vino el y a muy grand priessa. Et el rey Artaz quisierase trabajar de aver guerra con el e darle batalla, mas mesuro que mayores principes que el e con mayores poderes non podien con Pompeyo, e tovo que ni el farie al cabo, e acogios al menor daño e diosse a Pompeyo con toda su tierra e echos a su mesura. E Pompeyo acogiol assi, mas nol dexo luego el regno. Estando Pompeyo en esto, llegol mandado cuemo era muerto aquel rey Mitridates de Armenia que dava tanta contienda a los romanos; onde diremos agora aqui deste rey en su muert esto poco. Este rey Mitridates assi cuemo cuentan las estorias, fue omne de grand saber e de grand consejo, e desque sopo e regno siempre ovo consigo filosofos e omnes sabios. E fue rey de muy grand coraçon e muy esforçado, e visco setaenta e dos años e regno los sessaenta. E en los cuaraenta dellos mantovo siempre guerra contra'l imperio de Roma, lo que no fallamos que fiziessen los de Africa, que es la cuarta parte del mundo, nin los de Grecia nin los d'España nin de otra tierra ninguna que tantos años la mantoviesse cuemo este rey. Et en tod esto nil pudieron los romanos matar ni prender nil conquirieron su tierra. Et murio ell en Bosforo. E estas pocas razones de muchas que y a deste rey contamos aqui del por razon de Pompeyo señor de las Españas que avie la contieda con el, e otrossi por el saber e la fortaleza e ell esfuerço deste rey Mitridates por mostrar exiemplo en el que tanto tiempo visco en guerras e en batallas e siempre contra los romanos, que eran de tan grand poder e tan venturados; e pero con tod esto, rey murio e en so regno. Et Pompeyo luegol quel llego el mandado cuemo era muerto este rey, paro apriessa el fecho d'España lo mejor que el pudo, e fuesse e passo luego a Paflagonia e ganola; desi a los itureos et a Arabia, et alli fizo sos dones muy grandes cuales aqui oyredes. Dio al rey Tigran so regno de Tigrano e al rey Horodio el suyo de Alva e al rey Artaz de España otrossi el suyo, pero todos con sos posturas. Et dio alli otrossi Armenia la Menor a Deyotaro rey de Galacia, que toviesse dell en tierra porque viniera a la batalla con el rey Mitridates pero que contra este Pompeyo, mas fizolo porque fuera y muy bueno e se pago del. Dio otrossi a Atalo a Paflagonia, e fizo rey de la isla de Colcos a Aristarco, et franqueo en Siria la cibdat Seleucia que tomara con Antioquia porque no recibieron al rey Tigran contra el. Torno a los de Antioquia arraenes que tenie dellos. Dio a los de Damasco grandes terminos de heredades de pan porque se pago mucho de la tierra. Et gano el ell otra Siria e a Colen e a Feniz. E domo los itureos e a los de Aravia que se alçaran contra'l señorio de Roma, e gano dellos la cibdat a que llamavan Petran, que era cabeça del regno. Desi passo a Judea por venir a la cibdat de Jerusalem, que era la cabeça d'aquella tierra, e envio adelant con la huest un so princep que dizien Gavinio, pero viniendo el luego empos el. Et vinie y por Joan Ircano, a quien tolliera ell obispado Aristobolo so hermano por fazergele el cobrar e aver, et llegando recibieronle muy bien los mayorales e los otros omnes buenos, e querienle coger en la cibdat. Mas levantosse el pueblo de los menores contra el e nol dexaron entrar en ella e echaron ende los suyos que eran ya y entrados, e el guerreolos luego e combatio la cibdat; e duro esto tres meses, e mato dellos XIIII mil, los otros se pleytearon. Et derribo los muros de la cibdat de Jerusalem fasta en el suelo, et descabeço de los mayorales una pieça que tovieran con el pueblo menudo, e entrego dell obispado a Joan Ircano, e cativo a Aristobolo e levol preso.



87. De cuemo se fue Pompeyo pora Roma e plogo mucho a los romanos con el.

Depues que Pompeyo ovo acabado tod estos fechos que avemos contado, dexo assessegada toda orient e aun toda Asia so el señorio de los romanos, e fuesse pora Roma. En este cuenta la estoria de los reyes de Roma que nin en los tiempos d'antes nin estonces ni depues nunca con venida d'otro cavallero nin d'otro princep plogo tanto en Roma, ni fue y nunca recebido ninguno mas de grado ni con mayor onra por batallas que fiziesse cuemo este Pompeyo fue dessa vez, porque vinie de destroir los cossarios e conquerir a Asia e assessegar las Españas. Et vinien antel so carro por presos los fijos del rey Mitridates e los fijos del rey Tigran e Aristobolo rey de los judios, et traye de aver d'oro e de plata que dizen que no avie cuenta. Otrossi cuenta la estoria de los principes romanos en este logar que en este tiempo deste Pompeyo el Grand que ninguna grand guerra no avie en todo lo poblado del mundo antel so miedo. Alli dixo Pompeyo a los otros principes e al senado e al comun todos los fechos granados por o avie passado desquel enviaran. Et contoles cuemo d'aquella ida en las tierras de orient solas, que lidiara con veynt e dos reyes lides campales e que los venciera todos sin lo de los corsarios e de las Españas e d'otros fechos muy grandes que acabara en Europa. Et gradecierongelo mucho el senado e el comun e loaronle mucho sus buenos fechos que fazie a servicio e a onra de Roma. E assi cuemo cuenta Eusebio en su estoria, alli le llamaron emperador primeramientre; et este nombre nol avie aun avudo ninguno de los principes romanos, si no Lucollo aquel consul de que fablamos ante desto que fuera sobre Mitridates, mas durol tan poco que no entra en la cuenta de los emperadores. En tod esto las Españas estavan assessegadas so el señorio de los romanos aquello que ellos ende tenien. Estas razones dixiemos de Pompeyo por las Españas dond era señor el, e agora contaremos de los fechos de Julio Cesar e deste Pompeyo el Grand.



88. De las conquistas de Julio e de Pompeyo.

Andados sietecientos años de cuando Roma fuera poblada. Pues que Julio Cesar vio a Pompeyo en la venida de sus conquistas recebido en la corte de Roma tan onradamientre cuemo avemos dicho, ovo ende tan grand envidia que segund cuentan las estorias aqui se començo a assañar e a descobrirse contra el. E segund que lo el pudo fazer, assaños aun mas contra la cort por que enviavan a Pompeyo a tantos fechos e tantas vezes e posponien a el. E Julio Cesar avie en la cort muchos ayudadores que eran de su part e del so vando e tenien con el descubiertamientre, e trabajos estonces por si e por sus amigos de embargar el fecho de Pompeyo. E eran consules d'aquel año este Julio Cesar e Lucio Bibulo. E llego a tanto el fecho del e de Pompeyo por que si ellos se volviessen que oviera a seer destroida Roma, mas un senador que avie nombre Vatino por desviar tan grand contienda e tan grand mal, mando como por juyzio que otorgasse toda la cort a Julio Cesar estas tres provincias: Galia la d'aquend las Alpes, que es contra las Españas, e la Galia d'allend otrossi e Illirico, que es Escocia e Bretaña; e el comun otorgelas. E depues eñadiol el senado ell otra Galia a que dizen Galia la Comada –e llamaronla Comada de coma que dizen en latin por cabello por que traen los cabellos luengos los omnes en aquella provincia–, e Julio Cesar que conquiriesse estas provicias e fuessen de la tenencia del so consulado V años, e dieronle siete d'aquellas compañas a que llaman legiones con sos guisamientos con que las fuesse conquerir. E Julio recibio esto e estido estonces por ello. E Pompeyo otrossi trabajosse de ganar del senado e de la cort cuemo otorgassen a el ell imperio de orient. E tenie de la su part el consul Marcel, que era muy poderoso en la cort, e guisol quel otorgaron el imperio, e dieronle el so poder e enviaronle luego a tierra de Liceria a recabar los sos derechos. E fue y Pompeyo muy bienandant e crecio mucho el so poder segund cuentan las estorias. Mas agora dexa aqui de fablar del e torna a contar de cuemo avino a Julio Cesar en aquellas tierras quel otorgaron que conquiriesse.



89. De cuemo fizo Julio Cesar en aquellas tierras quel otorgaron que conquiriesse, e del rey Orgenton e de Ariobisto e de Crasso e de España.

Guisando Julio Cesar sus compañas pora ir a estas tierras sobredichas, levantos contra las Galias a pesar de los romanos un princep que dizien Orgento. E era rey d'una yent muy fuert e muy brava que llamavan los elvicios, e con estos elvicios que eran sos ovo consigo este rey en su ayuda los tulingos, los latobogios, los rauracos, los bolos; e estos vinien y con sus mugieres e sus compañas, e faziense muy grandes yentes tanto que cuentan las estorias que eran por todos cient e cincuaenta vezes mil omnes. E este rey pues que vio que todos varones e mugieres assi se vinien con el e se derraygavan de la tierra, fizoles ante que dend saliessen quemar sus villas e cuantas pueblas otras avien por que depues non toviessen y feuza pora tornar alla, e fuessen bunos. E vinieron tanto que llegaron al rio Tibre de Roma. E fue Julio Cesar alla e lidio con ellos dos vezes, e veciolos e mato y dellos LXVII vezes mil, e los otros que ficaron bivos ovieron su pleytesia con el e enviolos a sus tierras que avien ellos mismos destroidas que las poblassen e que fuessen del señorio de Roma. Empos esto fue Julio Cesar contra otro rey d'Alemaña que avie nombre Ariobisto porque viniera sobre las Galias otrosi. E este rey traye cosigo estas yentes: los arudos, los marcomedos, los trivocos, los vagiones, los nemetesudes e los suevos. E lidiaron cerca'l rio Reno, que parte las fronteras de las Francias e de Alemaña e va por medio; e venciolos Julio pero con grand periglo de su yent. Empos esto levantaronse contra Julio la yent de los belgicos, que tenien la tercera parte de las Francias. E vinieron en ayuda de los belgicos: los suevos, los nervos, que eran una yent tan fuert que nunca en su tierra dexavan meter vianda con que omne se pudiesse dar a vicio ni a maldat por o desamasse fecho darmas; e con estos los arabatos, los ambianos, los morinos, los menapios, los caletos, los velocassos, los veremodos, los adauticos, los condursas, los seborones, los cerosos, los cemanos; e fueron estos por todos dozientos e ochaenta e dos vezes mil todos omnes escollechos d'armas. E los de Julio Cesar cuando vieron tan grand poder tovieron que era grand la desegualdat e quisieran que no lidiasse Julio Cesar con ellos, mas vino a ellos Ariobisto a sobrevienta, e non lo pudieron escusar e lidiaron e vencieronse los romanos, ca matavan los otros muchos dellos, fasta que torno Julio Cesar veyendo esto, e començo a lidiar e a esforçar los suyos de palabra, e vencieronse estonces los d'aquel rey Ariobisto, e mato en ellos Julio Cesar fasta que los destruxo de guisa que muy pocos fincaron ende. Estonces cuydando Julio Cesar que pues que esta batalla venciera que avie ganadas todas las yentes de las Francias e las dexava assessegadas so el so poder, naciol otra guerra e batalla de nuevo muy grand de los de Venecia e sus fronteras, ques levantavan contra los romanos e les prisieran los mandaderos que enviaran a ellos. E los de Venecia ovieron consigo: los ossismos, los ilixovios los namnetes, los ambibaritos, los morinos, los diabolites, los menapies; e de Bretaña que les enviaron de cada tierra sus ayudas grandes. Julio Cesar maguer que era usado de guerras e sabidor e entendie cuamaña era la graveza del fecho dellas el pesava e se embargava mucho con aquella guerra, pero por que las otras yentes no tomassen atreviento en el fecho destos, non pudo estar que no fuesse a ellos; e quisieralos cometer por tierra, mas non se le guiso, ca tenien estos la tierra cercada toda de paulares e tajada por medio de esteros que salien de la mar e ivan muy luengos. E por end mando luego fazer a grand priessa unas naves luengas con que los cometiessen por aquellas aguas; e dio a Bruto que fuesse cabdiello d'aquella batalla por agua con aquellos navios. E los de Venecia tenien otrossi en sus puertos muchos navios bien guisados. E Bruto cuando vio las naves de los enemigos muy bien guisadas como las suelen guisar los barbaros e muchas otras guardas que tenien, entendio que no era egual la batalla ni el so poder pora con el d'aquellos si otro consejo y no oviesse. E vusco esta maestria por o se ayudasse contra ellos: desi mando adozir foces muy agudas, e ataronles unas cuerdas e alançaronlas con ellas en las cuerdas d'aquellas naves de los de Venecia; e aquellas foces no las avien en uso en los navios fasta aquel tiempo ni sabien aun dellas, e mando a los omnes que tirassen con las cuerdas de las foces, e las foces prisieron en las cuerdas d'aquellas naves e cortaronlas, e cayeron las velas, e las naves non se pudieron mover e ficaron presas; e algunas de las que no alcançaron las foces trabajaronse de foir, e avien estonces buen viento, mas quedo luego e non se pudieron mover otrossi, e prisieronlas todas los romanos. E entroles Julio Cesar la tierra por esta sabiduria e prisola. E por los mandaderos de Roma que prisieran ellos mato el a grandes penas todos los mayorales que levantaran las guerras e las mantenien, e vendio todos los otros. Empos esto quisieranse luego en essos dias levantar contra Julio Cesar los samunos e los aluncos e los eburovices e los lixivios, e mato por ello a los mayorales dellos que lo levantaran como fizo a los de Venecia. Despues desto fuesse luego Julio Cesar contra los alemanes, e vino Publio Crasso a las Españas.



90. De cuemo enviaron los romanos a Publio Crasso a las Españas que eran alçadas.

Andados de cuando Roma fuera poblada seyscietos e novaenta e VIII años, seyendo consul Julio Cesar e Lucio Bibulo, enviaron los romanos a España sos mandaderos a recabdar los derechos de la tierra como solien. E porque avie ya tiempo que los españoles no ovieran guerras de ninguna part, començaronse algunos de quexar e dezir que les non darien nada. Los senadores pues que lo sopieron, enviaron a Publio Crasso que era consul, e fue luego a tierra de Aquitania, que dizen que son las Gascoñas. E el cuedavalas fallar en paz e assessegadas so el señorio de Roma, e quel recibrien como devien, mas salieron a el grand cavalleria e muchos omnes a pie a lidiar con el ante que entrasse en la tierra. E duro esta guerra yacuanto tiempo, mas en cabo non pudieron con los romanos e vencieronse los que vinieran en aquella huest e metieronse en una villa a que llaman agora Aux, e los romanos cercaronlos alli e combatieronlos e quexaronlos tanto que les fizieron venir a pleytesia que les diessen las armas e ellos que fuessen en salvo. Los otros d'aquellas tierras fueron muy quexados deste fecho e sacaron su huest e enviaron a España la mayor a pedir ayuda, e d'aquellos que les enviaron los españoles fizieron ellos cabdiellos de los que fueran en España con Sertorio en las guerras; e esto fazien porque eran mas sabidores de guerra e provados en lides. E desque se ayuntaron los de las Gascoñas e los de tierra de Cantabria de la España de occident, que son los de las riberas de Ebro que les vinieran en ayuda, fueron por cercar a Publio Crasso en la villa o el cercara a los otros. E des que se assento la huest no estando apercebudos nin se guardando de tal fecho, salio Publio Crasso a dessora e firio en ellos, e de cincuaenta mil omnes d'armas que vinieron en aquella huest mato el ende los treinta e ocho mil, los otros fuxieron; e torno el la tierra al señorio de los romanos e fuesse luego pora Roma.



91. De las conquistas que fizo Julio Cesar e de España.

Tanto tenie Julio Cesar en coraçon de ir contra Pompeyo que non cuydava veer ell ora que oviesse libradas las conquistas que avie de fazer. E vencio estonces a los alemanes cerca'l rio Reno que passaran a conquerir a Francia; e de cuatrocientas e diez vezes mil omnes que aduxieron en su huest todos los mato alli Julio Cesar que no escaparon ende si non muy pocos. E entro por Alemaña a dentro empos ellos muy apoderado por una puent que mando alli fazer en aquel rio reno, e libro los sicambrios e los utilios a que tenien cercados sos suevos, que eran muy grand yent e muy fuert; e a toda Alemaña metio en grand espanto con su venida. E d'alli se torno de cabo a Francia e mando derribar la puente, e fue contra los de la costera de la mar por passar a Bretaña, e recibio grande daño dellos, e fizogele el otrossi, mas non passo d'aquella vegada a Bretaña a la que agora llaman Inglaterra, e tornos d'alli otra vez a Francia. E mando luego guisar DCtas naves e en aquel verano luego passo a essa Bretaña e perdio y grand parte de la flota, mas por esso vencio a los bretones. E dalli vino a un rio que dizen Temesin, e agora llamanle Tamisa, que es en Bretaña, en que no avie vado mas de en un logar segund dizen, e ayuntos la yent e el poder de la tierra ante que Julio Cesar llegasse, e en llenaron tod aquel vado destacas muy agudas contra arriba e ascondudas so ell agua por que se non guardassen los omnes dellos. E perdieronse y grand pieça de bestias e de yent de parte de los romanos, pero en cabo passo Julio Cesar e los de la tierra, alçaronse a los montes e guerreavan d'alli. Estonces salio un cabdiello de la cibdat Trinofonta, a que llamaron depues Trinovant e agora dizenle Londres, que era la mayor e la mas fuerte d'aquella tierra, e diola a Julio Cesar; e otrosi se le dieron otras muchas villas pues que esto vieron fazer a esta. E priso por fuerça a Valdarun, que dizen que era el mas fuerte castiello e el mas rico de todas cosas que en amas las Bretañas avie. E conquiriolo todo e dexo a los bretones pecheros de Roma, lo que nunca fueran fasta alli. Empos esto torno a las Francias e levantos alli luego contra el el rey Ambior, que era muy fuert e muy poderoso, e mato muchos de los romanos e priso muchos d'unas compañas que enviava Julio Cesar adelant; los otros cerco en un logar o se alçaran. E demando este rey a los romanos que traye presos que farie contra aquellos que tenie cercados, e ellos por la premia de la prision en que yazien e temiendo la muert, consejaronle que los carcaveasse. E el non tenie y estrumentos de fierro ni de al con que lo fazer, mas tan grand era la yent deste rey que dizen las estorias que cavando la tierra con los cuchiellos e echandola fuera en las faldas de los vestidos, fizieron en tres dias una carcava de diez pies en ancho e de quinze en alto, e mil passos en cerco e cient e veynte torres muy altas, e combatieronlos siete dias e siete noches. E a los siete dias levantos a dessora muy grand viento, e mando estonces el rey Ambior tomar unos terrazuelos pequeños fechos a manera d'ollas e muy delgados e enchirlos de brasas e de fuego d'alquitran e echarlos con fondas en las tiendas de la hueste de los romanos; e con el viento aprisose el fuego a las tiendas e fizo y muy grande daño. E los romanos eran ya muy lazrados de feridas e d'aquel fuego e de non dormir nin comer, e murien y muchos dellos a totas estas maneras, pero por tod esto los que fincaron non dexavan de seer muy esforçados e tenerse muy bien esperando acorro de Julio Cesar, cal enviaran dezir en la grand quexa que estavan e tenien y por cabdiello a uno que dizien Ciceron. E Julio Cesar luego que lo sopo, vino cuanto mas pudo con onze mil e cuatrocientos e treynta e dos cavalleros; e diz la estoria que estos tenie el por pocos, mas pero por fazer con ellos como farie con muchos fue su acuerdo que los partio e tovolos unos consigo, los otros dio con sos cabdiellos pora acorrer a aquellos que estavan cercados. E metios el con los otros en celada e mando a los que enviava contra la hueste que fuessen diziendo e mostrando que Julio Cesar vinie alli e que el rey Ambior cuemo era de grand coraçon e tenie grandes poderes que saldrie luego a ellos, e de comienço que lidiassen con el, desi que se fiziessen vencedizos e viniessen por alli por o ell estava en la celada, e fue assi. E passando ellos, salio Julio Cesar e firio en aquella hueste alli por o el mayor poder iva, e mato dellos sessaenta mil; los otros esparzieronse e fuxieron todos. Luego empos esto ovo otra batalla con Induciomaro rey de Trever, e venciol e quebrantol de mala guisa. Vencio otrosi a los manapos, que tenien tierra muy fuert, e conquiriolos, e otrosi a los treveros. E gano las Francias desta guisa e dexolas por suyas. E desi tornandose pora Italia, fizo estonces una descenduda contra España fasta que llego a la provincia de Narbona por veer que podrie fazer contra los fijos de Pompeyo e contra los sos poderes que eran y. E cuando esto sopieron los de las Galias, alçaronse con el rey Vergingento, que era muy fuert e muy poderoso princep, e torno Julio Cesar a ellos d'alli d'España e venciolos e mato tantos que no avien cuenta, e crebantolos de guisa que se le no osaron mas alçar. E dessa se fue pora Italia e dend a Roma.



92. De cuemo Julio Cesar demando a los romas quel diessen ell otro consulado que tenie Pompeyo, e del fuego que se encendio en la cibdat de Roma.

Andados sietecientos menos un año de la puebla de Roma, se encendio fugo en la cibdat de Roma, e no sopieron dond fuera, e quemo tan grand parte de la cibdat que nin por fuego ni por al nunca sopieran tamaño destroymiento en ella fasta aquella sazon; e diz que fue señal del crebanto que Roma e so imperio avien a tomar por las lides destos dos principes. En essos dias llego Julio Cesar de conquerir aquellas tierras que avemos dichas e oyo dezir como era bienandant Pompeyo en orient, e ovo ende grand pesar segund el desamor que entrellos avie entrado e trabajosse cuanto pudo quel tolliessen el senado e la cort el poder quel dieran. E en tod esto no era y Pompeyo, e veyendo Julio Cesar las sus conquistas que ell avie fechas en amas las Bretañas e las Francias e mesurando como eran muchas e fuertes las yentes que el avie ganadas e los grandes poderes de las sus compañas que el tenie por aquellas tierras que conquiriera e los dexara de morada que guardassen las fortalezas e la tierra, tovo que segund el grand poder que el avie que devrie cometer todo grand fecho. E seyendo el estonces ell uno de los consules, cuando llego pidio en la cort much afincadamientre quel diessen ell otro consulado que tenie Pompeyo, e demandaval a entencion de fincar el solo por señor de tod ell imperio de Roma; e esto era lo que el cobdiciava e tras lo que andava. Mas moviosse estonces contra esta razon el consul Marcel amigo de Pompeyo; e era este consul omne que se pagava mucho de derecho, e razono sobresto en el senado e mostro como aquello non devrie seer por ninguna guisa, andando Pompeyo en el so mandado e en el so servicio. E el senado catando esto como andava Pompeyo en el pro del imperio e de todos ellos y en su onra, tovieron que el consul razonava cosa guisada e derecho e que les estarie mal si al fiziessen. E respondieron a Julio Sesar que lo no farien, ca no era razon ni fecho que bien estidiesse en la guisa que lo el demandava; e sobresto entendieron la sobervia que traye e la cobdicia con que andava, e otrossi los vandos e el mal que se ende levantarie si esto fuesse. E judgaron los senadores e la cort sobresto que Julio Cesar cuando a la cort quisiesse venir, que dexasse en otra tierra alueñ de la cibdat su huest e los poderes grandes que tenie, e viniesse el con pocos e assi entrasse en Roma cuando y quisiesse entrar, ca tenien que si d'otra guisa viniesse que alvoroçarie el pueblo e darse ye aquel fecho a grand mal. Cuando oyo Julio Cesar la respuesta quel davan el senado e la cort sobrel consulado e cuemol mandavan que no entrasse en la cibdat con sus compañas, fue muy sañudo, e en cuanto se el trovo, mostrolo alli luego por sus palabras bravas; e mostraralo muy mas si el todo so poder y toviesse. E tantas fueron alli las razones entre los senadores e la cort e el e las palavras fuertes e malas que en poco estidieron de volverse, e fuera y luego fecho grand mal. E d'alli separaron los senadores e la cort todos d'una part e se fizieron un vando pora tener con Pompeyo. E la contienda que Julio Cesar avie con Pompeyo, con todos la ovo d'alli adelant por que depues ovieron a lidiar ell e Pompeyo en los campos de Emacia assi como diremos adelant. E fizieronse despues dellos otras lides muchas por esta razon entre los cibdadanos de Roma assi cuemo lo cuentan las estorias, e fue por ello muy quebrantado e muy abaxado el señorio dell imperio de Roma. Sobreste crecer e minguar dell imperio de Roma departe la estoria de Orosio en este logar e diz assi que ell estado dell imperio de Roma la forma troxo de la grand mar, que nunca queda de crecer e minguar, e que assi fizo ell imperio de Roma, que siempre crecio e mingo e nunca sovo en un estado. E desto da Orosio estos exiemplos e diz assi que cuando tomo Pompeyo las Españas, e el consul Lucollo e este Pompeyo a Asia, e Julio Cesar las Francias que crecio ell imperio de Roma fasta los cabos de los terminos de la tierra que muy pocol ende finco que no fue todo del so señorio. Del miguar dize otrosi que mingo mucho ell imperio de Roma cuando mataron a Marco Crasso en Torquia, echandol por la garganta ell oro retido e diziendol: «d'oro as, set e oro beve», e otrosi cuando se fizieron las lides de Julio e de Pompeyo e las de los otros cibdadanos despues d'aquellas en que se perdieron tantas yentes que no ovieron cuenta, e murio por ello Pompeyo, que era princep de tan alta guisa, e otros principes e omnes onrados de Roma e d'otras muchas tierras del so señorio. E desta guisa crecio e mingo ell imperio de Roma fasta que es venido el so estado a aquello en que oy esta. Pero en estas contiendas de los principes de Roma e de sos cibdadanos que en aquella sazon se fazien, las Españas estavan quedas e assessegadas con los fijos de Pompeyo e con sos cabdiellos, que las tenien fueras ende aquell alvoroçamiento poco que fiziera y Julio Cesar en aquella venida que dixiemos que viniera a la cibdat de Narbona. D'aqui adelant contaremos de las contiendas e de las lides que entre Julio Cesar e Pompeyo ovieron e de los poderes que ayuntaron.



93. De cuemo se descubrio Julio Cesar al desamor que avie contra Pompeyo.

Andados sietecientos e un año e siete meses de cuando Roma fuera poblada, era este Pompeyo el magno señor de las Españas por la corte de Roma por razon que las conquiriera el. E en aquella sazon assi cuemo dixiemos avie en el señorio de Roma tres principes que eran mayores que todos los otros: este Pompeyo el Grand e Julio Cesar e Marco Crasso. E por estos se libraria tod el fecho de Roma e del so imperio, pero segund que el senado e los consules tenien por bien e mandavan, e cada que mester era a estos enviavan a sos fechos como a grandes tierras e fuertes que eran ya conquistas, si se les alçavan que las tornassen al so señorio o si eran aun por conquerir que las ganassen e las ayuntassen all imperio de Roma. E Pompeyo era casado con Julia fija de Julio Cesar, e avie ya fijos della. E Julia era muy buena dueña, e Pompeyo era otrossi muy buen princep e muy mesurado por al pueblo de Roma e muy de paz, e Marco Crasso otrossi muy buen varon. Mas dize Lucano en este logar: «Fadado es que los muy altos poderes non pueden en ell estado de su alteza luengo tiempo estar». E Julio Cesar fue omne que cuando en paz estava e no andava en alguna guerra e en algunos grandes bollicios o contiendas, non folgava nil cabie el coraçon en si, e era muy cobdicioso de señorear; e la cobdicia a demas en un tiempo o en otro daño aduxo, e assi fizo a el, ca por ello murio depues assi cuemo contaremos adelant. E con este sabor del señorio puñava en pujar cuanto el mas sabie e podie por passar los otros cabdiellos e seer el solo por mayor en ell imperio. Mas tanto fuera Pompeyo bienandant siempre en muchas guerras que avie fechas e en conquerir tierras e reys e pleytearlos pora so el señorio de so imperio o prenderlos e adozirlos ante si presos a Roma, e tanto era sin cobdicia e se fazie siempre egual de sos cibdadanos e partie con ellos las ganancias que fazie en las sus conquistas e les dava todos sos derechos e los mantenie muy en paz a todos cuantos al so mandar eran, que tantol amavan ellos que nin querien adelantar del a otro princep ninguno nin catarle por tamaño en tod el señorio. E desto avie Julio Cesar muy grand envidia e grand pesar en su voluntad, e desamava por end en so coraçon a Pompeyo cuanto el podie, e avie ya pieça que murie por descobrirse a ello de tod en todo, e andava vuscando carrera por o lo fizies; e entendielo ya Pompeyo. Mas era Julia cuemo dixiemos dueña de tan grand bondat e tan entenduda en todo bien que a todos los tenie en paz de guisa que ningunos dellos no se movien contra los otros ni se atrevien aun a descobrirse a ello, nin fue mientre ella visco. E desviava otrossi Crasso en este desamor cuanto el podie, e era como medianero entrellos segund cuenta Lucano; mas enviaran a Crasso a Asia, e mataronle alla los turcos en Torquia assi cuemo es ya dicho, e murio otrosi Julia. E saliendo desta guisa de medio los desviadores del mal e podiendo los malos consejeros, fue Julio contra Pompeyo descubiertamientre. E estando Julio Cesar en Reveña muy apoderado con muchas yentes de las tierras de contra septentrion e de las Francias que conquiriera el, echaron de tierra Pompeyo e el senado a estos dos tribunos, Curio e Lelio, e a otros que eran y de la su parte de Julio Cesar que fincaran en la corte e razonavan por el. E fueronse estos tribunos pora Julio Cesar e mostraronle cuemo Pompeyo e el senado los avien echados de la cort e de tierra, e estonces le movieron ya descubiertamientra a cometer esta batalla cibdadana de los romanos.



94. De la imagen que parecio a Julio Cesar e de la su ida a Roma.

Fallo achaque Julio Cesar quel semejo guisada e con razon de ir contra Pompeyo e contra'l senado por aquellos tribunos que eran de la su part e los echaran ellos assi de la cort e de tierra. E salio de Reveña muy apoderado e con grand saña e començosse de ir pora Roma, e passo luego las Alpes a grand priessa e llego a un rio que dizien Rubicon; e parte termino este rio entre las Francias e Italia, e es otra guisa pequeño, mas iva estonces grand ell agua por muchas lluvias que avie y fechas, ca era en tiempo dell ivierno, e duraron las lluvias tres meses en aquella sazon assi cuemo cuenta Lucano. E levava Julio Cesar en coraçon de cometer de tod en todo a Pompeyo e a cuantos de la su part se parassen e lidiar con ellos, e matar a ell o predelle o echarle de la tierra. E llegando a la ribera d'aquel rio Rubicon, mientre andavan las compañas catando vado, pareciol alli en vision una imagen. E segund lo que dend dize aqui Lucano, mostrosle en figura de muger, e que era aquello cuemo en semejança de la magestad del imperio de Roma, e seyendo de dia semejol noch oscura, mas pero vio el la imagen muy devisada e en esta manera: que estava muy triste de cara e la cabeça alta como una torre e los cabellos canos e bueltos e esparzudos e como ques los messara e los braços desnuyos, e gemiendo e dixol estas palavras a penas como qui non puede fablar de pesar e de flaqueza: «Varones, ¿o ides assi d'aqui adelant o a que logar levades vos las mis señas? Si vos con derechos venides o mios cibdadanos sodes fasta este logar vos conviene desta guisa a venir con armas e no mas». Vino estonces con esta vision un espanto tamaño a Julio Cezar ques le espeluzraron todos los cabellos, e prisol una flaqueza tan grand quel fizo estar quedo en somo de la ribera que se non pudo mover. E passada la vision pues quel dexo aquella flaqueza, dixo alli luego esta razon contra sos dioses: «Jupiter, que vees la cerca de la grand cibdad de Roma e envias della los rayos de la su alta torre que dizen Tarpeya, e vos palacios e reliquias troyanas, e otrossi vos los que fincastes de Troya de la yent de Yulo, et vos poridades de Romulo Tarquinio, que fue levado de los dioses al cielo como en robo; e tu Jupiter, que sees en la alta cibdat de Alba de Italia, e vos fuegos santos, que sodes del fuego del tiemplo de la santa deessa Vesta; e tu Roma, semejança de muy alta deidat; vos todos otorgat comigo e tened en estos mios comienços. E Roma, non vo yo contra ti con armas de locura, mas evasme aqui vencedor que venci por mar e por tierra, e to cesar en todo logar. E convengame que sea yo agora to cavallero, e aquel sera el to malfechor el qui a mi fiziere to enemigo». E pues que esto ovo dicho porque vio las compañas dubdar de cometer el rio pora passar porque iva grand, puso el las espuelas al cavallo e fue el primero que entro en el rio yl passo all otra part, desi passaron todos los otros empos el. E dize aqui Lucano que andava alli Julio Cesar como el leon contra'l caçador, que desque se assaña non dubda en ninguna cosa de meterse por ell arma. E pues que passo el rio e fue dell otra part en la ribera de tierra de Italia, dixo estas palavras contra sos cavalleros e contra sus compañas: «Aqui dexo yo las pazes e los derechos crebantados entre nos, e aqui finquen las posturas que eran entre mi e Pompeyo e los otros romanos e el debdo del parentesco e las amiztades; e seguire yo la ventura e acomiendome yo a los fados. E qui tuerto tiene entre nos la batalla lo departira, e desta me trabajare yo». Dichas estas razones fues luego pora la cibdat de Arimiro, que era del senado e del comun de Roma, e nol quisieron recebir, e guerreola muy de rezio e prisola e alli envio luego por todos sos poderes. Mas agora dexaremos de fablar del e contaremos de las gentes que vinieron en su ayuda.



95. De las yentes que vinieron en ayuda de Julio Cesar.

Avie Julio Cesar grandes cavallerias assi cuemo avemos dicho, e tenielas esparzudas por muchos logares o les mandara estar de morada. E pues que a este fecho se descubriera e era ya en ello, envio por ellas e por las otras yentes de sus conquistas e por sos principes e por otros de las tierras fronteras a quien rogo que viniessen en su ayuda. E fueron y estas yentes assi cuemo las cuenta Lucano: los de las riberas del rio Vogeso, los lingones, que eran buenos guerreros; e de las Francias estos: e los de las riberas del rio Isara e los rutenos e los de las riberas del rio Arar e los de las del rio Varo, que va cerca los terminos de Italia, e los de las riberas del mar del puerto de Hercules. E otrosi los de las riberas del otro mar que cubre la tierra a tiempos e levanta ende los pueblos e la descubre a tiempos, e pueblanla de cabo e dizen que estas son las Sirtes, e los de tierra de Meneto, e los de las riberas del rio Satiro; los de las del rio Tabellico fasta o cae en la mar, e dizen que esta es una tierra a que llaman Talhaburg, e los de Santonges e los de Bitur; los de Sanz, que eran omnes libres en armas, los de Lemozin, los de Rems otrosi muy braceros, los de las riberas del rio Sena que va por Paris, los de Belvis sabidores de lidiar en las carretas cuando avien batalla, los de Alvernia, que se llamavan hermanos de los de Italia, los nervos, los Vangiones e los batanos, que eran omnes bravos, los de las riberas del rio Cinga, los de las del Rodano como toma del rio Araris e va fasta en la mar, los de la cibdat Gebennas; los de todas las montañas de las tierras desta cibdat, que son muy altas e de mucha nieve siempre, e los de la cibdat Trebeta, los ligures, que trayen los cabellos luengos en otro tiempo e agora cercenados, e los que fazien sacrificio de sangre de omne a la planeta de Mercurio a que llamavan en aquella tierra teutanes, e los que fazien otrosi a eso que es la de Mars, e los que a la de Jupiter a que dizen Tamaris; los que a la de la luna, e esto era en tierra de Scicia so septentrion, o son los omnes crueles como salvages. Alli vinieron otrosi los bardos, ques trabajavan mucho de leer nigromancia e eran muy sabios en ella y en otros saberes estraños segund cuenta Lucano, e los caycos de las riberas del rio Cayco e los de las del rio Reno. E sin estos fueron y otras gentes muchas que non son aqui nombradas.



96. De cuemo se fue Julio Cesar a Roma e tomo tod'el tesoro que y estava llegado de grandes tiempos.

Pues que vio Julio Cesar tan grandes poderes como aquellos que eran llegados, creciol esfuerço e coraçon de cometer muy mayores cosas que las que avie cuydadas. E llegando a Italia, partio luego sus compañas e enviolas por la tierra, e ellos esparzieronse por ella a correrla toda. E los romanos del otro vando cuando oyeron como fazie Julio Cesar, temieronse del e mas cuando fue acerca dellos e sopieron que les avie tomado lo mas de la tierra con el grand poder que traye e andando assi apoderado vinie derechamientre a ellos a Roma. E cuentan las estorias en este logar que se ayuntaron de cabo estas compañas en los campos que dizien estonces de Mevania, e tovieron la çaga los pueblos que son entrel rio que llaman Reno e las montañas que dizen Alpes assi como van a parte de cierço. E cogios d'alli Julio Cesar con aquellos poderes tan grandes e fues pora Roma contra Pompeyo e contra'l senado por lidiar con ellos e fazer a todo so poder como enemigo contra enemigos. Pompeyo e el senado bien sabien como grand contienda les yazie en Julio Cesar, mas cuando estas nuevas les llegaron, non tenien ellos y sos poderes e ovieron miedo quel non podrien sofrir en Roma e saliron ende fuyendo todos, Pompeyo e el senado e la otra cavelleria, e vinieron a Champaña. E Julio Cesar vino con todo so poder e cuando los non fallo, pesol mucho e entro en la cibdat e tomo tod'el tesoro que estava guardado en el con desejo del comun que fuera y ayuntado con el grand recabdo de los mayores de Roma e condesado alli del comienço de las conquistas que los romanos fizieran fasta estonces. Mas agora dexa ell estoria de fablar desto e torna a contar de cuemo se torno a España e de lo que y fizo d'aquella vez.



97. De cuemo salio Julio Cesar de Roma e se fue a las Españas e cuemo gano Marsiella.

Pues que Julio Cesar ovo tomado el tesoro de Roma, veyendo como eran las Españas de la conquista de Pompeyo e de la su part e los españoles que eran yente muy fuert e muy buenos en armas, asmo que si el estos de la su part pasasse que no avrie Pompeyo ol passar de Italia contra occident e que se podrie muy mejor ayuntar con el en Italia o dend a adelant contra orient en alguna de las tierras desse cabo. E guisos e dexo de ir tras Pompeyo e tras el senado, e vino a las Españas. E la primera contienda que en essa venida fallo ovola sobre la villa de Marsiella; e los de Marsiella fueran d'una tierra de Grecia que dizien Focis, e por muchas guerras que avien en su tierra saliran d'alla muy grandes compañas de buenos omnes, e vinieron e poblaron esta villa cuando Hercules vino a España, e razonavanse por griegos e tenien con el vando de Pompeyo cuemo los otros griegos que eran en Grecia. E cuando sopieron como vinie Julio Cesar, enviaronle sos pleteses que los dexasse en paz e ellos otrossi quel dexarien passar e nol farien trabajo ninguno en su passada. Mas Julio Cesar aviendo muy a coraçon de non dexar ningunos que del vando de Pompeyo fuessen, respondioles que en vano fablavan e no los quiso oir sobr'aquella razon, si non que fuessen suyos e quel recibiessen e toviessen con el. Ellos no lo quisieron fazer, antes se guisaron cuanto mejor pudieron pora tenersele. Et el desque entendio que d'otra guisa los non podrie aver, vinosse derechamientre a la villa e cuando llego fallo las puertas cerradas e fuertes barreras antellas e los muros e las torres bien guarnidas de buenas compañas e muchas armas. E cuando esto vio Julio Cesar, assentos y de cerca e començo a mesurar los logares de aderredor pora fazer alli sus bastidas por o pudiesse con ellos, mas asmo assi que si el quisiesse y estar a combater la villa fasta que la prisiesse ques deternie mucho pora lo que el querie en España, que era muy mayor cosa e lo que el avie a coraçon de tod en todo. E fue so acuerdo que partio sus compañas e dexo alli una pieça dellos, e dioles por cabdiello un so princep que dizien Bruto e parolos alli en aquella cerca e enseñoles e mando que fiziessen las bastidas cuemo las el compassara, e sus carcavas contra la villa, e que fiziessen engeños con que la guerreassen. E des que les ovo mostrado tod esto, cogios el con las otras yentes que tovo consigo e fues pora España. Desi Bruto combatio muy de rezio la villa con los que fincaran con el, e murieron y muchos dessos de Julio Cesar; e desta guerra fueron vençudos por tierra e cometiolos Bruto por mar, e tanto los combatio con engeños de muchas maneras fasta que los vencio e tomo la cibdat. Mas agora dexaremos de fablar desto e tornaremos a la razon de Julio Cesar e de España.



98. De la guerra de Julio Cesar e de Afranio e Petreo en Lerida.

Entretanto que Bruto fazie en Mansella assi como avemos dicho, Julio Cesar andava ya por las Españas, que son las postremeras tierras del mundo de la parte d'occident, lidiando e conquiriendo e parando de la su part la tierra e los pueblos, guardandose toda via de non matar si non cuanto menos el podie. E dizen del las estorias que en las otras tierras nunca se el pagara tanto de conquista que fiziesse en paz como d'aquella en que fallava contienda e lid, e que se mostrava bravo e cruel en sos fechos por fazerse temer; e que esto era lo que querie siempre quel temiessen todos, porque ningun princep non puede tener bien a derecho sus yentes ni castigarlas como deve sil no temen. Mas demudos desto aqui en el fecho de España, e puso en so coraçon que de cuanto y pudiesse ganar por amor o por abenencia que lo no levasse por guerras nin lides nin muertes ni por esparzer sangre. E assi cuemo fue entrando por la tierra, trabajosse de aver las villas e los castiellos e la otra yent lo mas en paz que el pudo, dando a los unos sos dones granados e prometiendo a los otros. E dizen que lo fazie por las yentes de las Españas que sabie el que eran muy fuertes en armas e la tierra muy encastellada e trabajosa de conquerir, e que si d'otra guisa los quisiesse levar e averlo todo por lides que por ventura o no podrie con ellos, o si pudiesse que non serie tan aina e tardarse ye tanto que no tornarie a la batalla de Pompeyo e del senado como el querie, que era la cosa que el mas desseava e por que fazie tod esto al. E yendo por España adentro tornava a si las yentes por esta sabiduria que no fallava y ninguna grand contienda. E diz la estoria en este logar que en tal fecho cuemo este entender devien los cabdiellos d'alli e los de las otras tierras si lo mesurassen, que aquello los fados lo aduzien e lo apressuravan e que por ellos vinie mas que por la fuerça de Julio Cesar. Estonces tenien las Españas por Pompeyo Afranio e Petreo que pusiera el y por guarda de la tierra en so logar; e abiniense ellos entre si de guisa que amos avien el señorio comunalmientre por medio, e assi fazien todos los de la tierra por ell uno cuemo por ell otro, e eran avenidas las yentes a mandarse por ellos muy bien. E sin las cavallerias que avia y de Italia eran alli con ellos las yentes de las montañas de España a que llaman las Asturias e otros a que dezian los vectones, e todos estos eran omnes ligeros e fardides; et otra compaña grande que fuxeran de tierra de Francia por guerras que ovieran alla et enemiztades en que cayeran, e passaran a esta tierra de España tiempo avie ya, et maguer que eran franceses, porque fincaran de moradas en aquellas riberas de Ebro e poblaran y llamavanlos cebaberes, como lo llaman a los naturales dende. Et Lucano por mostrar el lugar fasta o avia venido Julio Cesar en España cuando la primera contienda fallo y de aquella vez, diz assi: que se faze en España la mayor un collado non muy grande, et es de una tierra gruesa et va creciendo el lugar et alçandose arriba en alto con un otero llaño ensomo, e cuenta que sobreste otero e este collado fue asentada e poblada de antiguo la cibdat a que dizen en latin Ilerda, e es aquella a que llaman agora Lerida; e corre cerca ella un rio que a nombre Sicoris en latin e Segre en el lenguage de essa tierra, et diz que avia alli una puente de canto con un arco muy grand que cogie este rio todo, e aun en ell ivierno cuando vienen las aguas grandes; e alli decerca esta una peña en que fiziera Pompeyo un logar como castiello muy fuert o tenien los sos las armas e las señas con sus señales de Pompeyo. E cuando Julio Cesar llego alli e vio la fortaleza del logar e grandes yentes e guisadas contra el e que aquello non se librarie menos de grand cotienda, cato por los logares de aderredor de la cibdat e fallo y otro otero que podrie seer tan grand como aquel que los de Pompeyo tenien, e assentos alli. E iva por medio entre aquellos oteros amos e las tiendas de amas las huestes aquel rio Segre, e comiençanse al pie d'aquellos oteros unos campos grandes que van muy luengos e tiendense tanto que no podrie omne devisar d'alli los cabos dellos, e cercalos aderredor otro rio que dizen Cinga, e este no entra por si en la mar, mas cae en Ebro. E alli en aquellos campos cerca esta cibdat de Lerida fueron ayuntados los poderes de Julio Cesar e los de Afranio e de Petreo cabdiellos de Pompeyo en España unos con otros. E pero que por razon de lidiarse llegaran alli amos aquellos vandos, dizen las estorias que no lidiaron luego que Julio Cesar llego go, mas pararon sus azes e ordenaron sus compañas que eran muchas, e mesuraronse los poderes que tenien cada unos como eran muy grandes de cada part. E pues que se vieron los romanos e se coñocieron unos a otros, ca d'amas partes estavan y grandes compañas dellos, pesoles mucho de la nemiga que avien començada, e aun por que se ayuntaran alli sobrello, ca entendieron que aquella batalla cibdadana era, e mas que cibdadana como seer ellos todos parientes unos con otros. E la grand vergüença que ende ovieron fue por el fecho de España, que era ya del señorio de Roma e la dañavan, e las leyes e los paramientos e los privilegios que los españoles avien con Pompeyo por los romanos que se crebantavan alli por ellos; e por esto se detovieron que no lidiaron luego. Mas comoquier que a los romanos que eran dell una part e de la otra pesasse a Julio Cesar, non se le mudo el talant que alli troxiera, e des que vino la tarde mando fazer muy apriessa a derredor de su huest una carcava; e fue fecha en cuanto velaron e robdaron las primeras guardas, e con esta cerca dizen que enarto en aquel logar a sos enemigos. E paro en aquel cerco sus señas e cercolas de sos cavalleros, e pusolos todos por orden e castigolos que aguardassen muy bien cada unos la suya e so cabdiello. Otro dia en la mañana cuando all alva, mando a sus compañas que subiessen cuanto mas aina pudiessen en somo d'aquell otero que estava entrellos e la villa por que los de dentro nol pudiessen tomar ni apoderarse del. Mas Petreo e Afranio asmaron esso mismo que Julio Cesar, e como eran sabidores de la tierra e vinieran alli d'antes, cogieronse a aquell otero ante que amaneciesse nin que los otros lo sopiessen e subieron e tomaronle. E los de Julio Cesar querienle aver por so esfuerço e por armas; e los de Petreo trabajaronse de defendergele porquel tenien ya ellos e estavan apoderados del, demas ques tenien por señores de la tierra e por cabdiellos. Los de Julio Cesar ivan armados, e por tod esso non dexavan de esforçarse pora sobir por las peñas a arriba e por oquier que les acaecie fasta que fuessen en somo; mas tan enfiesto era el mont que muchos dellos cayen atras de guisa que segund subien armados non se levantarien si no por los que vinien empos ellos que les paravan los escudos e los sostenien en ellos e los alçavan. E entre todos ellos no avie y ninguno que vagar oviesse, e aun nin tenie logar de ayudarse de lança nin d'otras armas tales pora ferir, ca en fincarlas e sofrirse en ellas avien que veer. E mientre se tenien a las peñas e a unas raizes d'unas matas que fallavan por alli, tanto les era mester de contender en tenerse e non caer que por fuerça les convinie a dexar de combaterse con los enemigos e fazer carrera con las espadas por o subiessen. E Julio Cesar pues que los vio en aquella pena e entendio que se perderien y muchos dellos, mandoles que dexassen de sobir e que fuessen descendiendo en deslayo; e esto fizo por que no los perdiesse alli, mas que los toviesse guardados pora la batalla. E ellos fizieronlo assi e tornaronse pora sus tiendas de so vagar, que los dell otra parte nin se atrovieron a venir empos ellos nin aquexarlos de feridas nin de al nin los quisieron cometer de ninguna guisa, mas fincaron en so otero que avien tomado e tovieronle. E quedo la lit entrellos que no lidiaron aquellos dias; dend adelant no lidiaron otrossi por el tiempo fuerte que les fizo segund oyredes.



99. Del temporal que fizo a Julio Cesar en Lerida e cuemo se fueron ende Petreo e Afranio.

Julio Cesar llego a Lerida en cabo dell otoño, mas no lidio con Petreo e con Afranio fasta'l verano e finco por las razones que ya avemos dichas. E en ell ivierno lo dexaron por el muy mal tiempo que ovieron de muchas eladas e muy grandes nieves. En la entrada del verano fizoles otrossi de comienço muchas aguas, e tan grand fue el diluvio dellas que los campos e los valles fasta acerca de somo de los oteros todo fue cubierto e tornado como un estanco de mar; e esto duro mucho. E estavan alli las compañas de Julio Cesar cercados d'aquellas aguas que non podien salir dend a ninguna part, e minguaronles las viandas e crecio mucho la fambre en la huest assi que se perdieron y por ello muy grand pieça de omnes e de bestias. E pues que las aguas quedaron e se fueron los rios cogiendo en si e vio Julio Cesar que farie ya tiempo de cometer los enemigos, fizo coger muchos vimbres que avie por las riberas d'aquellos rios e texer ende unos navios pequeños e muchos dellos, e crobironlos de cueros de vacas. E estava dell otra parte del rio un mont, e por que oviessen por o passar contra Petreo e Afranio, mando Julio Cesar a sus compañas entrar en aquellos navios e ir a aquel mont e adozir mucha madera, e fizieron ende puentes e logares por o passassen a ellos. E si el rio creciesse de cabo por guisar que les no fiziesse tamaño daño, destajaronle por muchas acequias e esparzieronle por ellas de manera que todol desapoderaron e guisaron sus passadas cuanto mas aina pudieron. Pues que vio Petreo que Julio Cesar tan a coraçon avie el fecho e tan acucioso andava en ello e que tan bien se le guisava todo, dubdo e ovo miedo que por ventura no podrie con el por las grandes compañas quel veye y tener, e asmo que serie mejor de llegar mayor poder e desi venir a el. E dexo Lerida, pero que estava el apoderado de la alteza d'aquel otero e de la villa o se pudiera tener por ventura toda via o al menos luengo tiempo e pleytear mejor; e levantos d'alli pora ir por España adentro contra occident a mover los pueblos de todas essas tierras que tovieran el e Afranio muy guardadas siempre e en paz, que nin sabien de ningunas premias ni de malas guerras de enemigos, e eran fuertes yentes e cobdiciavan de trabajarse d'armas si oviessen contra quien. E cuando el movio de Lerida era de noch. Otro dia cato Julio Cesar por aquellos oteros o estidieran Petreo e Afranio con su huest e vio cuemo eran idos ende todos e fincava el logar desamparado. E mando luego a las compañas tomar sus armas e passar el rio e correr cuanto mas pudiessen en alcanço d'aquellos que se ivan que nin catassen por puent ni por vado, mas aun nadando o mester fuesse. E metios luego la cavalleria a grand priessa a entrar por medio dell agua por vados e pielagos e por oquier que les acaeciesse a cada unos, e tan periglosa era aquella carrera que segund cuenta la estoria muy grand miedo devie aver de cometer a passarla aun el qui fuxiesse que la devie menos catar que no el qui fuesse empos el por matarle. Mas las cavallerias de Julio Cesar non la dubdaron poco ni mucho, e passando el rio mojaronse todos, e des que salieron all otra part avien grand frio dell agua que passaran que iva grand e aun muy fria. Mas des que fueron ensugando, armaronse luego e fueron a la mayor priessa que pudieron empos los dell otra huest assi cuemo Julio Cesar les mando, e de mañana fasta acerca de mediodia no fizieron al sino correr; e con el grand peso de las armas escalentaron e llegando embargaron luego a los de la çaga de guisa que les non dexaron foir. En tod esto Petreo e los suyos, que se cuydaran ir en paz, cuando vieron a Julio Cesar venir empos si, començaron a dubdar si se irien de tod en todo si fazerlo pudiessen o si ficarien e tornarien a lidiar. E alli o los de Julio Cesar los alcançaron faziesse un campo muy ancho, e en medio del campo estavan dos peñas e unos oteros cabo dellas, e faziense unas cuestas que ivan subiendo e iguavan con los oteros; e parecien dessa part los oteros como unados porque estavan cerca ell uno dell otro, e passavan por alli estonces unas carreras que ivan tuertas a unas e a otras partes e encubiertas entre los oteros e las peñas. Cuando sopo Julio Cesar d'aquellos logares, mesuro que si Petreo e Afranio alli viniessen ante que ell e los sos e prisiessen las fortalezas que se ternien alli, e entretanto que se ayuntarie los pueblos d'aquella tierra e que los acorrerien e desi las otras yentes de contra occident que eran muchas e muy bravas, e que si assi fuesse lo uno por la fortaleza del logar lo al por la muchedumbre de las yentes que vernien muy apoderadas, que se le desviarie la batalla con ellos de cuemo aquella ora la tenie guisada; demas que era la tierra d'alli adelant muy encastellada e muy trabajosa, e que los non podrie aver depues e que se pararie por ello peor lo al que fincava de conquerir. E dixo a sus compañas: «Id agora vos que non catedes por otro odernamiento nin por al en vuestra ida si non por ir muy apriessa, e passad a destajo delant aquellos que van fuyendo, e assi como llegaredes tan bravos vos les mostrad que tamaño miedo tomen ende que por fuerça se ayan de tornar de faz contra vos; e que maguer lo quieran que non puedan morir fuyendo assi como medrosos, ca es vil muert quier pora qui la toma, quier pora'l qui la da, porque el que la sufre cae en ella vilmientre e el quil mata no lieva ende complido prez, e por ende de caras reciban las feridas, e sera mejor precio a vos e a ellos». Pues que Julio Cesar les ovo esto dicho, ellos fueronle muy mandados e no atendieron otra cosa ninguna ni esperaron que les dixiesse mas e metieronse a andar cuanto mas pudieron, e passaron delant a essos de Petreo e de Afranio que fuyen, e ivan corriendo pora sobir primero a aquellos montes e alçarse todos alli pues que a Julio Cesar veyen venir d'aquella guisa empos si. E pues que los ovieron alcançado, pararonseles delant assi cuemo Julio Cesar les mandara, e tan decerca estavan los unos de los otros de amas las huestes que se veyen muy bien assi que los romanos que y vinien que eran muchos de cada part coñocieronse ell hermano all hermano e el padre al fijo e cada uno a so parient. E pues que se fueron coñociendo e vieron cuamaño era el debdo entrellos, entendieron que aquella batalla cibdadana era, e mas que cibdadana; e que tal nemiga com aquella cibdadanos de Roma la movien con sobervia e cobdicia, e ellos la farien. E maguer que eran alli venidos pora fazer lo que Julio Cesar mandasse, dubdaron entre si los unos e los otros como farien e estidieron quedados un poco; e en cabo moviolos el parentesco que avien en uno e començaron a enviarse sus saludes por señales moviendo las espadas en buena manera. E tanto fue el deseo e ell amor que crecio entrellos que les fizo crebantar las leyes e los mandamientos de sos señores que les mandavan lidiar e no lidiavan; e la ley era estonces entre los romanos que no amasse amigo a amigo ni parient a parient mientre en huestes e en armas estidiessen unos contra otros, nil oviesse piedat en batalla. Mas atrovieronse aqui las cavallerias de amas las partes, venciendolos el grand amor, e passaron los unos a los otros, pero que estavan alli en sus huestes por lidiar e matarse, e recibieronse muy bien como parientes tan de cerca e cibdadanos d'una cibdat. E començaron a fablar en leatad e departir que entre tan parientes aquella nemiga tan grand non se podrie fazer sin mal estança e sin quebrantamiento de leatad, e que no fuesse en cuanto ellos lo pudiessen desviar. Mas des que se assentaron a aver sos solazes en uno, departieron en muchas cosas fasta que vinieron a retraer de los fechos de sus batallas e contar de los colpes que fizieran y cada unos e de los grandes e d'otras muchas cosas que ende levaran. E en contando de las batallas por o passaran, refrescoseles ell amor d'aquella batalla a que eran alli ayuntados, e dexando las otras razones tornaron a avivarla; e assi se devie complir lo que fuera fadado dell imperio de Roma. Demas muy grieve cosa es dexar el omne lo que mucho a tomado en costumbre com ellos avien de lidiar entre si, e tan afechos eran a ello que se non pudieron ende partir. E con amor de lidiar por ganar y, crecioles en los coraçones la nemiga que avie de contecer, e con la grand cobdicia de la ganancia olvidase a los omnes ell amor e el parentesco muchas vezes, e assi contecio aqui a los romanos.



100. De cuemo Petreo departio a los romanos que estavan en sus solazes e les fizo començar la batalla.

Pues que vio Petreo como passavan los romanos de la una huest a la otra e se coñocien e se fallavan todos, los mas por parientes e los otros por muy amigos, pesol temiendo que por los grandes recebimientos que se fazien e los muchos amores que se mostravan que si estorvados no fuessen tan grand serie la su abenentia que non querrien lidiar e que se farien un vando e tornarse yen de parte de Julio Cesar, e fincarien ell e los sos enartados e maltrechos e como vençudos e serien el e Afranio desapoderados del señorio que tenien en España, e Pompeyo so señor muy perdidoso por la mingua e la culpa dellos. E fue so acuerdo atal, pero que non salio a bien en cabo, de falagar a los suyos e tornarlos a so amor de guisa que los metiesse a armas e que lidiassen; e tanto les sopo dezir que alli o estavan los romanos de amas las huestes en sos solazes fizo que començassen a ferir en los de la otra part assi como estavan desarmados. E andando ell armado e firiendo en ellos de coraçon, partielos por oquier que los fallava o estavan en sos solazes, dando en ellos a grandes espadadas de guisa que todos los embolvie en sangre por desbaratar e departir aquella paz entrellos si pudiesse. E con la muy grand saña que tenie por que veye que aquel fecho serie a daño de so señor Pompeyo e de si, dio contra los sos grandes vozes mostrandoles las razones que aqui diremos que ayudaron mucho a moverlos a la batalla, e dixoles assi: «O, cavalleria sin coraçon e olvidadora de tu tierra e de las tus señas e de los tos e del to derecho; e vos, las otras compañas que aqui sodes comigo, ¿non podedes tener con la razon del senado que es nuestra salut e nuestro bien e la nuestra franqueza, e fazer por el? O si esto no queredes, fazed por vos de manera que finque vençudo Julio Cesar e vos vencedores, e librar vuestra tierra de la servidumbre del. E esforçarvos devedes si mas no por nobleza e por bondat de vos. E estas amiztades que vos agora aqui mostrades e que semeja que andades por ponerlas, dexatlas agora e lidiat e defendet a vos e a la tierra, ca esto que vos queredes aun por seer vençudos, lo que Dios no quiera, podedeslo fazer en el cabo e estonces vos estara muy bien des que vieren que por vos no finco ninguna cosa de lo que fazer deviedes. E agora cuando estades en huest e en armas e anda en dubda la suerte de la batalla cuales vençran o seran vençudos, tornat sobre vos e lidiat como varones leales. E si a vos cayere la suerte de la lid fincaredes por señores de vos e de vuestra tierra. E si por ventura d'otra guisa vos acaeciere estonces iredes sin vergüença a Julio Cesar e pedir ledes atrevudamientre lo que del quisieredes e que vos dexe a vida, pero que sodes vos agora cabdiellos e señores de vos e de vuestra tierra. E Julio Cesar si buen cabdiello e mesurado fuere, plazerle a de lo que vos avra veido muy esforçados e otorgarvoslo a, ca los buenos principes guerreros al que fuert e bueno veen dell otra part si por alguna guisa ganarle pueden e passarle, assi mas le precian despues e mas d'algo le fazen por ello. E si vos fizieredes como vos e dicho e buenos fueredes, lo uno seredes sin mal prez de la batalla de vuestros cibdadanos, lo al nunca morra el prez del vuestro fecho e de la vuestra lealtad ni el vuestro nombre. E la franqueza non se vende bien por tod ell oro del mundo, ca mejor es que el e mas vale; e vos lidiat por ella e defendetla, ca sobrel defendimiento desta se espiende ell oro e la plata e son preciados los buenos cavallos e guardados pora en las batallas e ayuntadas las grandes flotas por mar e cercadas las cibdades e fechos los fuertes castiellos e las otras fortalezas por las tierras. E como vos e dicho, lidiat por ella pora vos e a vuestra tierra, ca semeja que los nuestros enemigos yurado an por tener con la nemiga e desapoderar a nos e meternos en servidumbre. E cavalleria de Roma, si vos yurado avedes ya otrosi a Julio Cesar de tener con el en tal fecho como este que tan dañoso es a vuestra tierra e a los vuestros e aun en cabo a vos mismos, e lo fazedes por guardar lealtad e cuydades y ganar, no tengades que assi es ni lo fagades, ca tal guarda de lealtad como esta dond se torna siervo ell omne, vileza es e desonra de todos en tenerla. E lo que lidiaredes por nuestro señor Pompeyo e por el senado lidiarlo edes por derecha razon, e sera cosa guisada de non caervos en culpa faziendo como devedes, mas esperar perdon e gualardon aun por seer vençudos». E sobresto dixo Lucan que fizo est estoria que eran muy duras e muy graves las posturas de los romanos e las sus amiztades que ponien, ca la postura dond nace a omne grand vergüeña o desonra non se devie tener. Otrosi dixo Petreo una razon contra Pompeyo su señor en esta guisa: «E tu, Pompeyo magno, que andas moviendo las yentes por las tierras e sacando huestes pora parar azes, e llamaslos reyes e los otros principes, e vienen al to mandado de los cabos del mundo, muy poco sabes de lo que los fados te guisan. Prometudo te avien ellos bienandança e por ventura por lo que nos aqui fizieramos, mas segund yo veo que fazen los de la tu part, mucho me semeja que va d'otra guisa, e en esta feuza del esfuerço que en nos tienes mester a que cates mejor tu fazienda alla en las tierras por o andas, ca entre nos aca no falla ya la lealdad en quien se assiente ni quien la mantenga, assi que diries que cuan alueñe les estas de los ojos tan aluen les eres de los coraçones». Desta guisa se razono Petreo ante las cavallerias e las compañas de los romanos e de los españoles que eran con el, lo uno contra ellos, lo al contra Pompeyo assi cuemo es dicho. Cuand ellos oyeron estas razones tan fuertes e como les travava d'aquella guisa en lealtad, fueron luego movidos a fazer la batalla, cuemoquier que lo tenien ellos ya en coraçon por sabor de ganar y. E muchos dellos y ovo que luego començaron a ferir en los de la otra part e cuanto los mas ivan firiendo tanto mas se afazien a ello. Onde aduze aqui la estoria una semejança sobreste ferir e dize assi que assi se encendien a ello como la bestia salvage que tienen domada yl dan alguna animalia a matar, e pues que beve de la sangre que se acuerda de la crueleza que a natural en si de guisa que al qui la aguarda e piensa della matarie o combrie si pudiesse; e assi fizieron alli los romanos de Petreo que non cataron ninguna cosa contra los de Julio Cesar. E estando en uno en sos amores e en sos solazes, los unos retrayendo en sos fechos, los otros seyendo a comer, los matavan assi como estavan desarmados. E comoquier que morissen y algunos de los de Petreo e de Afranio, muchos murieron y de los de Julio Cesar, pero que los no matavan los otros de buena guisa.



101. De cuemo Petreo e Afranio cometieron de lidiar con Julio.

Non fue tenuda por buena nin por guisada segund las estorias cuentan aquella batalla que Petreo e Afranio movieron alli e fizieron fazer entre los romanos, estando ellos en sos amores como estavan; e por el fecho que fue desguisado muestra otrosi la estoria que mejoro la razon de Julio Cesar en las batallas que andava faziendo contra Pompeyo. E Julio Cesar perdio en esta lid una grand parte de su cavalleria, pero por tod esso non dexo el de seer muy esforçado e ayudol Dios assi que ni en la batalla que fizo despues en los campos de Emacia o vencio a Pompeyo ni en la de la mar de Marsiella contra los griegos ni en la del mar de Faro, que es Alexandria la de Egipto, non fue mejor andant que d'aquella vez en Lerida, ca los cometio muy de rezio e venciolos. E des que fueron vençudos, estidieron en si de amas las partes. E los de Petreo e de Afranio no osaron cometer mas a los de Julio Cesar, mas començaron a foir pora tornarse a la villa, mas non los dexaron los de Julio Cesar e fizieronlos entrar por aquel val que iva entre aquellos oteros; e aquel val ni avie salida all otra part ni agua ninguna en tod el. E Julio Cesar pues que los vio alli encerrados, asmo luego como los cercarie y por que no oviessen por o salir al rio ni a fuentes que avie muy buenas acerca del val. E partio sus compañas e tomo dellas a mano e pusolas a derredor d'aquellas fuentes que las guardassen; las otras contra la salida del rio, de manera que los de Petreo e Afranio non pudiessen aver agua de ninguna part, e que los aquexarien alli con la sed de guisa que sin lid avrien a venir a lo que el quisiesse. Los de Afranio pues que se assi vieron encerrados e cercados que non podrien aver agua de ningun logar, ovieron miedo que se podrien alli perder con gran coyta de set, e el temor que ende ovieron tornaronle en seer sañudos e con la saña fizieron grand so daño. E pues que vieron que de los cavallos non podien fazer en la angostura d'aquel val ninguna cosa que en pro se les tornasse, mataronlos. Sobre que departe la estoria en este logar, que tal consejo como aquel nin vuscarse ell omne tal ayuda ni era cosa provechosa nin de fazer pora'l qui sentido oviesse o a quien su bienandança guiasse. E en cabo tanto fueron alli de la grand sed apremiados que desmayaron todos los mas de la huest, e desesperavan ya de poder escapar a vida, e asmaran de foir si se les guisasse. Mas lo uno que no avien por o ante los de Julio Cesar, lo al que por ventura no les toviera pro maguer que lo cometiessen, començaron los mayores a tornar en tenerlo por mal si fuxiessen, e acordaron que era mejor de salir e matarse con ellos que no morir alli de sed; desi salieron todos por lidiar con Julio Cesar. Mas cuando paro mientes Julio Cesar e los vio venir a la muert cuemo qui viene cobdicioso e ciego a ella, no lo tovo por bien e pesol e dixo assi a sus compañas: «Armadvos todos muy bien e paradvos ordenadamientre contra ellos e tened las armas de rezio como qui quiere ferir de coraçon, mas catad como desviedes los fierros destos que assi vienen ciegos a la muert que non catan ninguna otra cosa, ca en toda España non quiero yo desta vegada fazer batalla ninguna que con sangre sea en cuanto lo yo pudier escusar. E mesurar devemos como no es vençudo de buena guisa qui con la garganta parada viene assañar a so enemigo e va a el de la guisa que estos vienen a nos, e el qui assi va desamparado a la muert como estos vienen a ella no lidia, e con el qui no lidiare ¿que prez gana ell otro en la su lid?. E esta mancebia que tan desiguadamientre corre, aborrida semeja que a la vida e como sin recabdo e que se non precian, vienen a perderse; e esto serie a mio daño; mas non seran feridos de la mi part ni sintran la mi espada nin se gozaran las mis armas de la su sangre que se aqui esparzera. E assi lo guardat vos todos, ca maguer que ellos quieran morir desta guisa, non quiero yo que assi mueran porque ni avrien ellos y prez ni nos, ca la batalla estonces es derecha e a nombre cuando de amas partes es egual». Desta guisa castigo Julio Cesar a los sos contra Petreo e Afranio e sus compañas, e ellos fizieron como les el mando. E Petreo e Afranio pues que vieron a los de Julio Cesar estar sus azes paradas e como nin derramavan ni salie ninguno a ellos a cometer de ferir ni fallavan o complir la saña que trayen, començaron a enflaquecer e entendieron que aquello Julio Cesar lo avie castigado en estar los sos assi armados e tan apercebudos e non se mover a ferir. E començaronlos ellos a cometer, pero poco e flacamientre, e detovolos Julio Cesar fasta que se querie ya poner el sol. Desque entendieron Petreo e Afranio que non se les guisava d'aver la batalla como ellos quisieran, començosseles a toller la saña e a amansarseles mas las voluntades. E diz Lucano que les contecio alli con Julio Cesar en su saña como cuando fiere alguno a otro e pora poder despues mejor con el quel dexa dessangrar por que enflaquesca, e desquel vee enflaquecido cometel de cabo mas seguramientre e puede con el e vencel; e tal maestria fizo Julio Cesar contra Petreo e Afranio. E pues que los vio salidos de la saña e cuemo amansados, mando a los sos ir contra ellos so passo, las azes paradas como estavan, e que los fiziessen tornar al val dond salieran. E ellos ovieronse a tornar por fuerça a aquel mismo val. E veyendose de cabo encerrados e sin toda agua, tovieronse por muy quebrantados e quexoles mucho la set, e començaron a cavar cada logar cuydando fallar agua. E tanta era la quexa de la set que los cavalleros cavavan con las espadas, e cavaron en muchos logares a demas, mas non pudieron sacar agua en ninguno, ca tod el suelo era peña e no manava. E desque vieron que por trabajo que y levassen que lo no avrien, crecioles la sed muy mas e por no aver ende tanta dexavan de comer si no que les no avie pro, e tomavan las fojas de los arboles e los grumos e las cortezas e majavanlas e esprimienlas en las bocas por provar si sacarien ende algun çumo de que se destellassen en las bocas, por provar si sacarien ende algun çumo de que se destellassen en las lenguas; e mamavan los ganados. E pues que se vieron en quexa de muert, començaron a maltraer su desaventura e tener por bienandantes a los que murieran en las otras guerras de los romanos, e dizien assi contra ellos: «Bienaventurados fuestes vos, a los que Mitridates el rey barbaro, vuestro enemigo, empoçoño las fuentes fuyendo ante vos e matovos con las aguas dellas, ca pero aviedes dellas assaz e no muriestes penados de sed. E segund la pena en que nos estamos dello, otro tal conteciesse agora a nos, que maguer que Julio Cesar mandasse echar podredumbres de bestias o cualesquier otras poçones mortales en los rios o en las fuentes que nos non dexariemos de ir bever y si otro estorvo no oviessemos». E en cabo tanto los aquexo la grand sed que por o estavan se cayen muertos tan bien omnes como bestias, e los que ende fincavan estavan todos por perderse.



102. De cuemo se dieron Petreo e Afranio a Julio Cesar.

Afranio e Petreo pues que vieron que de tod en todo perderien sus compañas e non podien al fazer ni les ternie pro en seer bravos, ovieronse a vencer e dexaronse de trabajar de armas. E Afranio que moviera esta contienda mas que Petreo ni otro princep de todas las huestes, fue alli mas manso e el que primero demando pazes entre todos los otros. E maltrayendo a si mismo por que lo començara ni metiera a los otros en ello, vino luego con su huest derechamientre a Julio Cesar e assi cuemo llego, paros antel con sus compañas que traye muy desmayadas e cuemo perdudas ya e muertas del periglo de la grand sed que avien passada e en que estavan aun, e pero que vinien vençudos e domados todos tan bien los cabdiellos cuemo los otros, non dexo el de fazer en so contenent toda cosa que a la onra del so señorio convinie ni de mostrarse por cabdiello, e començos a razonar e dixo assi: «Julio Cesar, si mi ventura fuesse que vil enemigo me oviesse vençudo, manos avia yo aun e fuerça con que me matasse yo mismo e no el. Mas avemoslo contigo que eres noble e pedimoste mercet que nos dexes a vida, e tenemos que lo deves fazer, ca Pompeyo nos dexo aqui por cabdiellos de la tierra que gela guardassemos e gela defendiessemos, e pues que tu vinies a conquerirla nos non podiemos al fazer que bien nos estidiesse si no defendertela cuanto mas pudiessemos, e des que tu ventura fue que a nos vencist, ten que toda España as ganada e seguro puedes ir d'aquend. Y el peor fecho que nos aqui fiziemos fue que te nos dexamos vencer en que fuemos desaventurados e sin coraçones e malos; e esto nos perdona tu». Estas razones e otras que cuenta la estoria razono alli Petreo por si e por Afranio e por los sos. Et plogo ende a Julio Cesar, e con alegria que ovo dello començos a sonrisar e recibioles lo que dizien e movios a perdonarlos assi ques non devoto y mucho. E sobre la razon del perdon entraron luego a fablar en pleyto de pazes, e la pleytesia fue tal entrellos de la parte de Petreo e de Afranio e de los sos que d'alli adelant que se non trabajarien ellos de fazer estorvo ninguno a Julio Cesar e quel darien las armas que y tenien, e Julio Cesar que los dexasse en paz alli en la tierra e que no les travasse de ir con el a aquella batalla que tenien que avrie con Pompeyo, ca por ninguna manera non querien y seer ni les convinie que mas no en guardar a Pompeyo en aquello que pudiessen. E Julio Cesar acogiosse a aquella pleytesia, e tomoles las armas e soltolos de la batalla e de la guerra e dexolos en paz en so logar. E el pleyto puesto e firmado entrellos, mando luego Julio Cesar dexar las bastidas e que se tirassen dend las guardas que avie puestas contra ellos, e que les dexassen fazer como a aquellos con qui avien ya pazes e eran de la su part e fuessen por o quisiessen; e ellos fizieronlo assi. E pues que fueron soltados, diz que corrieron tan bien la cavalleria como los otros dessa hueste de Afranio e de Petreo a los rios e a las fuentes e oquier que mas aina pudiessen fallar agua. E tamaña era la quexa de la set que no catavan los eguales por sos eguales ni aun los menores por los mayores, si no que todos ivan de buelta qui mas e qui mas a meterse de pie e de cavallo all agua por oquier que les acaecie e a lo primero que alcançavan; e tanta era la yent e tan grand la priessa que tod el rio enturviavan, mas tan poco dexavan el agua turvia como la clara. E como fuera la sed de muchos dias e trayen los cuerpos secos, assi se detenien en el bever que non respiravan por tal de fartarse que avien a caer en tierra, e a muchos dellos antes que posassen des que bevien cerravanseles las venas del respirar e por mengua dell aer que no recibien cayen muertos; los otros que fincavan a vida perdien la sed beviendo, mas no la cobdicia de bever. E tal enfermedat cogieran de la sed que estando llenos de agua la cobdiciavan, pero desque fueron comiendo cobraron los nervios flacos su valentia e los cuerpos sus fuerças, mas en muchos dellos no tan bien com antes. E sobresto fablo Lucano deprendiendo a aquellos que se trabajan de fechos d'armas e quierense tener viciosos en huest e dixo assi: «O desmesura gastadora de las cosas e que en comer no t'abondas de pocas viandas. E tu, fambre glotona, que not cumple lo que puedes fallar por mar e por tierra; e tu, mesa deliciosa, llena de cuantas cosas el comedor demanda, ¿que sera de la tu natura del to fecho e del to estado? Aprendet agora los cavalleros e los otros omnes d'armas que cobdiciades ayuntar muchos manjares e meter mucho en vos viviendo en vicios a todos vuestros sabores. E por aqui sabet que pocas son las cosas con que vos conviene a fazer vuestra vida en las huestes e cuemo es otrosi poco lo que la buena natura demanda estonces, ca segund los sabios dixieron el comer e el bever es fecho pora bevir, ca no el vevir pora ello». E por end aquella cavalleria e las otras compañas de Petreo e de Afranio saliendo d'aquella afruenta en que fueran, ni demandavan vasos d'oro nin de plata nin d'otra cosa ninguna que preciada fuesse, mas teniense por pagados dell agua turvia o cualquier que les acaecie e sin otra cosa en que la beviessen si no la tierra, e con esto se tenien por pagados e se les torno la vida, e guarecieron e tenien que el pan e ell agua les era tanto cuemo si todos los vicios del mundo alli oviessen. Aqui dexa Lucano esta razon e diz la estoria que pues que ovieron firmada su postura con Julio Cesar e dadas las armas que fue muy grand la quexa que ovieron por que a aquella contienda se metieran contra el, e otrosi por la afruenta e el periglo de la sed que alli avien sofrido e por fiestas e sacrificios muchos que fizieran a sos dioses que los ayudassen e no fueron oidos dellos, antes salieron muy mal de lo que començaron; pero en conortandose dizien assi que pues que ellos en su pleytesia avien de no andar en aquellas contiendas d'alli adelant que ni tenie a ellos grand daño en seer vençudos ni yazie y pro ninguno a los que los vencieran, ca tan luenga les fincava la guerra e tantas las batallas por o avien a passar pora complir lo que Julio Cesar querie que antes que las acabassen serien muertos cuantos con ell eran. E razonavan algunos dellos otrosi que bien aventurado serie el qui pudiesse saber el logar o avie de yazer mientre aquel destroymiento del mundo andava en dubda; mas respondieron algunos de los otros que aquello a los cansados pertenecie e a los necios que no eran pora salir de su tierra, e que a aquellos bien les estava de no ir en huestes nin seer llamados a armas e fincar en sos logares e tener los poplados como naturales. E departien otrosi en sos principes e alabavan a Pompeyo diziendo como fuera fasta alli so cabdiello en las batallas, e que Julio Cesar les dava vida e salut pora d'alli adelant. E fincaron desta guisa e por la razon que es dicha aquellos cabdiellos Petreo e Afranio e los sos que ni ovieron que veer mas en aquellas guerras e en aquellas batallas de los cibdadanos de Roma ni fueron ende tenudos en ninguna cosa. E por tan grand nemiga tenien ellos aquella guerra e la batalla que avien a fazer, porque era con cobdicia e con sobervia que se tovieron por omnes de buena ventura en aver razon de non seer y.



103. De cuemo Julio Cesar fue contra Pompeo pora lidiar con el.

Las razones que nos fallamos que Lucano dixo de los fechos que Julio Cesar fizo en España contadas las avemos aqui, e d'aqui adelant diremos otrosi de lo que las otras estorias cuentan ende. Pompeyo el Magno pues que las Españas ovo conqueridas, dexo y por mayores a Gneyo Pompeyo e a Sexto Pompeyo sos fijos, e con ellos por cabdiellos a Petreo e a Afranio e a Marco Varo. E Gneyo Pompeyo e Sexto Pompeyo pues que oyeron la contienda que se levantara entre los cibdadanos de Roma, guisaronse e fueronse pora so padre Pompeyo. E Julio Cesar pues que ovo puesta esta paz con Petreo e con Afranio como avemos dicho, entro por España adentro contra Marco Varo. E Marco Varo pues que sopo de cuemo fiziera Petreo e Afranio asmando que non podrie con Julio Cesar pues que a los otros assi quebrantara, non se atrovo a tomar contienda con el e assi como llego Julio Cesar, vino el con cuanto poder traye e metios en su mano a su mesura, e troxo dos compañas de legiones que eran treze mil e treynta e dos cavalleros. E fueron estonce las Españas alvoroçadas por aquella venida que Julio Cesar fiziera tan a desora e por los fechos grandes que avie fecho en ellas segund avedes oido. Pero con tod esto y ficaron poderes de Pompeyo e so señorio segund oyredes adelant de cuemo vino y otra vez Julio Cesar depues de la batalla de Emacia contra sos fijos de Pompeyo. E Julio Cesar non se queriendo detener mas y, tomo ende grandes compañas de cavalleros e d'otros omnes escollechos d'armas pora la batalla que iva fazer e començo de irse contra Pompeyo cuanto mas pudo. E d'aqui de España envio luego sos cabdiellos por las otras tierras: Curio a Secilia, e echo ende a Caton, que era del vando de Pompeyo e la tenie por el, e apoderosse el della; e Valerio a Sardeña, e segudo dend a Cotan; e Varro a Africa, e desbarato y a Tiberon e gano la tierra. E Julio Cesar vino luego de España pora Marsiella, e de guisa apremio a los de la cibdat por lo que avien fecho contra el que se ovieron a pleytear que los dexasse ir con los cuerpos solos e tomasse el todo lo al, muebles e raizes cuanto ellos avien. E des que aquello ovo alli librado, fues luego pora tierra de Italia vuscar a Pompeyo e al senado oquier que los fallasse. E mientre ellos andudieron en aquellas contiendas, los de las Españas fincaron en paz lo mas que ellos pudieron, pero que los avie el bueltos cuemo avedes oido. Mas agora dexa la estoria de fablar desto e torna a contar de las batallas que Julio Cesar e Pompeyo ovieron en uno. Mas por que dixiemos las yentes que vinieron en ayuda de Julio Cesar, queremos dezir las que ayudaron a Pompeyo; e fueron estas segund las cuenta Lucano.



104. De las yentes que ovo Pompeyo en su ayuda contra Julio Cesar.

Cuando Pompeyo oyo lo que Julio Cesar fazie en España, puño el otrosi de se guisar e de aver amigos quel ayudassen contra el, e son estos los que vinieron en su ayuda. Los poderes de los griegos: los de Anfisa, los del mont Parneso de Nisa e de Cira, los cabdiellos de Boecia que es Tebas, los de las riberas del rio Cefiso, los de Dirce la de Cadmo, los piseos, los de las riberas del rio Anfiso, los de Sicania, los de la montaña Menalo, la cavalleria de las montañas de Etma e de Oete o se quemo Hercules, los tesprotes, los de Driopes, los del mont Caonio, los de la isla Delfo la de Febo, e los de Salamina, e estas dos yentes llegaron alli por mar con sus flotas; Creta que son cient cibdades, los de Nesia dond son los buenos arqueros, los de Cortina de orient que son otrosi arqueros muy buenos, Oricon e Dardania, los de las montañas de Atamas, los de las Enchelias, los de Cochis, los del mar Adriatico, los de Absirto, los de las riberas del rio Peneo, los de Tessalia, los de Yelcon de tierra de Emonia, los de la isla Colcos, los del mont Hemo de Tracia, los de Foloe, los de la ribera del rio Estrimon, los de Con de Barbaria, los de Peucen, los de las riberas del rio Istro, los de Mesia, los de las riberas del rio Cayco, los de las montañas de Ida, los de Arisbe, los de Pitane, los de las Celnas, los de las riberas del rio Marcia, los de las tierras dond nace ell oro en Asia, e los de las riberas del rio Pactalo, los de Ilio de Troya, los pueblos de Siria, los de las riberas del rio Orontes, los de Minos, los de Damasco, los de Gaza e los de Idume, los de Sciros, los de Sidon. E estos pueblos estos pueblos que diremos agora d'aqui adelan son los que vinieran por mar de tierra de Cinosura otrosi en ayuda de Pompeyo: los de Fenicia, los de Menfis de Egipto, los del mont Tauro, los de Tarso de Persia, los de Mallas de Coris, los de tierra de las postremeras Egas, los de la montaña Silix, los de los postremeros terminos de orient, los de las riberas del rio Ganges e los del rio Indo que son los de las Indias, los del rio Idaspe que entra en Indo. Alli fueron las yentes d'una tierra dessa parte de India o se faze el mucho açucar, e otras yentes d'otras muchas tierras d'alla de que la estoria non pone los nombres; e las yentes de Caldea que aoravan el fuego. A esta batalla vinieron las yentes de Capadocia e los pueblos del vicioso mont Amano e los de Armenia del rio Nifat, los de las selvas de las Coatras. Alli se ayuntaron a esta batalla los de Arabia e los orestas que son los postremeros pueblos d'aquella part de orient, e los cabdiellos de Carmania que es contra'l abrego, Alli vinieron los de somo de las riberas del rio Eufrates e los del rio Tigre; otrosi fueron y los turcos que eran buenos arqueros. Alli llegaron los pueblos de Scicia, los que el rio Bactros encierra d'aquella par con el mar que se yela y de frio, e los de las grandes selvas de Ircania, los de Lacedemonia, los enincos, los de Sarmacia, los mochos que son yent cruel, los de la isla de Colcos, los de las riberas del rio Fasis, los del rio Alis o mataron al rey Ereso, los del rio Tanais d'alli o nace en la cabeça de los montes Rifeos, parte a Europa de Asia; los de Sidonia, los de las riberas del rio Arimaspo, los sarmatas, los massegetes, los gelones, los de Libia de Amon, que es Jupiter el de las arenas de Africa. D'aquellas tierras vinieron las yentes que avien nombre marmonicas e los de tierra de los mauros de occident cuemo va por Libia a adelant fasta las Sirtes Paritonias e llega a las riberas del mar de orient; todos fueron alli. E tantos reys e otros principes como estos que avemos aqui dichos vinieron a Pompeyo el Grand por ayudalle en aquella batalla. E ni el rey Creso contra Tamaris reyna de las Amazonas ni el rey Xerses sobre Egipto ni el rey Menelao sobre Troya, nunca tantas yentes ayuntaron, nin desque el mundo fue non fueron ayuntadas en un logar tamañas compañas cuemo aquellas e que assi fuessen departidas por caras e por vestiduras e por costumbres cuemo alli se ayuntaron estonces. Onde diz la estoria esta palabra en este logar: «Dio Farsalia a Julio Cesar a vencer a ora tod el mundo por que lo tomasse el todo d'una vez cuemo princep bienandant». D'aqui adelant diremos de las batallas que aquel Pompeyo el Grand e Julio Cesar ovieron en uno, e fueron dos. E contarlas emos aqui segund que las fallamos en la estoria de Paulo Orosio e en la de los principes de Roma e en otras que acuerdan con ellas.



105. De la primera batalla de Pompeyo el Grand e de Julio Cesar.

Pompeyo escogiera la cibdat de Duratio que es en Grecia en ribera de la mar por mas fuert e mejor pora guerrear della con Julio Cesar. E tenie y estonces Pompeyo grandes poderes, pero nol eran aun llegadas todas las yentes que en su ayuda vinien. E Julio Cesar pues que lo sopo cuemo eran Pompeyo e los senadores en aquella cibdat, cogios luego con sus compañas que traye tantas otrosi que eran a demas e passo a Grecia, e fue derechamientre por cercar a Pompeyo en aquella cibdat de Duratio. E assi cuemo llego, assentos muy acerca de la villa, mas avie ya fecho Pompeyo aderredor de la cibdat dell un cabo una grand carcava que tenie quinze mil passos e dell otra part le yazie la mar, e nol pudo alli fazer Julio Cesar daño ninguno. E Pompeyo desque ovo esfortalecida la cibdat d'aquella guisa, dexo a Julio Cesar yaziendo en aquella cerca e salio el por mar e fue a un castiello que estava y en la ribera de la mar, e teniel un cabdiello que dizien Marcelino, e era del vando de Julio Cesar; e combatiol e prisol luego e derribol todo e mato cuantas compañas y alcanço de los de la otra part. Otrosi Julio Cesar cuand aquello sopo, levantos d'alli e fue a combater otro castiello que tenie otro princep que llamavan Torat e ayudava a Pompeyo, e estava y con ell una compaña de cavalleros e d'otros omnes d'armas, e eran seys mil e seyscientos e sesaenta e seys que se fazie una legion complida. E començo Julio Cesar a combaterlos muy rezio e tenielos ya muy arrequexados, e llego el mandado a Pompeyo e pues quel dixieron el periglo en que estavan aquel cabdiello e su compaña, cogios el d'alli con sus huestes pora ir acorrerle. E Julio Cesar pues que sopo cuemo vinie Pompeyo apoderado pora librar dell el castiello e las compañas que y eran, dexo la cerca e salio contra el, e aquel princep Torat otrosi desque se vio descercado, salio luego e fue en espaldas de Julio Cesar. E Pompeyo e Julio Cesar desque fueron cerca uno d'otro e se veyen ya las compañas de las huestes, quedaron e estidieron en si cada unos aquel dia. Otro dia mañana ordenaron amos los principes sus azes, e fueron grandes los poderes de amas las partes, e lidiaron e fue la lit muy fuerte e muy ferida e duro tod el dia fasta acerca de la noch, pero en cabo vencio Pompeyo e fuxo el Cesar. E non quiso Pompeyo ir mas empos el, ca era ya noch; e tan quebrantado iva el Cesar que si Pompeyo tras el oviesse ido alcançaral e ol matara ol prisiera. Onde cuentan las estorias en este logar que dixo Julio Cesar mismo esta razon sobrello que nin Pompeyo sopiera vencer ni Julio Cesar pudiera seer vençudo, e que no toviera guisado de lo seer en ningun logar mas que en aquel; e pero que assi escapo d'alli otorgosse depues por vençudo d'aquella vez, ca lo fue. E mato Pompeyo en aquella batalla cuatro mil cavalleros de los de Julio Cesar, e tantos fueron los que y murieron de las cavallerias de los romanos que entrellos e las otras yentes que se y perdieron no ovieron cuenta. E de las dos batallas de Pompeyo e de Julio Cesar en que fueron ellos mismos esta fue la primera, e ovieronla en Grecia en tierra de la cibdat Duracio cerca aquel castiello de Torat. Agora diremos de la otra batalla que fue la grand en que acabo el fecho destos dos principes.



106. De la segunda batalla de Julio Cesar e de Pompeyo e de la muerte de Pompeyo.

Pero que Julio Cesar se vio tan maltrecho d'aquella vez, no desconorto por tod esso teniendo que aquel avenimento de las aventuras del mundo era e que assi cuemo fuera vençudo aquel dia assi podrie el vencer otrosi su ventura fuesse que Dios le ayudasse. E cogios luego d'alli con sus compañas e fuesse cuanto mas pudo pora tierra de Egipto e vino a Tesalia o cuentan las estorias que tenie Pompeyo sos poderes muy grandes; e Pompeyo empos el con muchas yentes e muy bien guisadas. E aqui lidiaron amos de cabo en los campos de Emacia e ovieron la grand batalla que es la muy nombrada e en que se acabo el so fecho dellos en manera que nunca depues lidiaron uno con otro. En esta batalla fueron ayuntados los mayores poderes que se nunca ayuntaron en una batalla que oviesse seida fasta aquel tiempo ni con Hercules ni con Alexandre el Grand. E la cuenta de los omnes d'armas que se acertaron en aquella batalla, cuantos fueron e ell ordenamiento de las azes que alli pararon fue este: ovo Pompeyo en esta batalla ochaenta e ocho legiones que en cada una dellas avie seys mil e seyscientos e sesaenta e seys omnes d'armas a cavallo. E destas fizo Pompeyo tres azes e pusolas a tres ordenes, e de omnes a pie tovo cuaraenta mil, e paro en la siniestra part seyscientos cavalleros de los mas provados en armas en la diestra quinientos; e sobresto reyes e senadores e otros cavalleros romanos muchos a demas, e estos sin la otra yent menor e de menores armaduras que era muy grand sin cuenta; e en la delantera puso compañas de los senadores e de los otros cavalleros adelantados e nobles de Roma que avien fechas muchas batallas e grandes por si e las vencieran e toda la nobleza de orient con ellos. E tovo Julio Cesar otrosi de cavalleros ochaenta compañas de tales cuemo las que dixiemos de Pompeyo, pero avie ocho menos que el de que fizo sus azes, e ordenolas en tres ordenes otrosi e de omnes a pie fasta treynta mil, e eran diez menos que los dell otra part, e de otros cavalgadores fasta mil. En este logar dizen las estorias esta palavra: «E qui alli estidiesse verie los poderes de los romanos ayuntados en los campos de Farsalia pora matarse unos a otros. E poderes tales que si desabenencia no oviessen entre si e en uno acordassen ningunos otros pueblos ni reyes ni otros principes aunque se ayuntassen todos, no los podrien sofrir por ninguna guisa nin tenerseles en campo ni tras cerca». E luego de las primeras feridas vencieronse los cavalleros de Pompeyo de la siniestra part e descrobiron las azes de los sos d'aquel cabo, e firiense otrosi por las otras partes de las azes muy de rezio e matavanse tanto que en dubda estido la batalla luenga parte del dia cuales la vençrien. E estando ellos en esto dizie Pompeyo contra los suyos que fuessen buenos, pero que escusassen toda via de matar a sos cibdadanos cuanto pudiessen. Mas no lo fazie assi Julio Cesar, ante prometie a los suyos que a los que no fuessen cavalleros e lo quisiessen seer que los guisarie el e los armarie e a los de las otras maneras que les farie mucho dalgo, e que fuessen todos buenos mostrandoles por razon que el cavallero pora seer bueno en fazienda que la faz dura cuemo de fierro la deve aver. En este logar cuentan algunas de las estorias el fecho de la batalla desta guisa e dizen assi que aquel dia que estos dos principes se ayuntaron e començaron de lidiar que los godos que eran con Pompeyo que fueron mas fuertes en aquella batalla e que firieran y mas de rezio que otra yent que y oviesse, e que requedaron la hueste de Julio Cesar e aun que les fizieron tornarse atras yacuanto. E por ell esfuerço e la fortaleza destos que fue Julio Cesar turviado e que tanto ovo grand miedo que asmo de foir si non quel acorrio la noche, diol consejo al miedo; e la batalla partios assi d'aquella vez. E tornaron otro dia a la batalla e tanto fincaran escarmentados de amas las partes que se partio el miedo en todos; e el dia segundo non se atrovieron a cometerse ni lidiaron, e passaron aquel dia d'aquella guisa. E los que esto assi contaron tovieron que esta lit que fizieron aquel dia e la que al tercer dia despues que por señas batallas fueron contadas; e segund esto fueron tres las batallas que Pompeyo e Julio Cesar ovieron en uno. E pero que lo avemos nos dicho en la batalla d'ante desto segund las otras estorias, ell arçobispo don Rodrigo cuenta en este logar que dixo Julio Cesar esta razon en la arrancada del primer dia d'aquella batalla segunda que nin sopiera Pompeyo vencer ni Julio Cesar seer vençudo, por que si vencer sopiesse que con tan bravos e tan fuertes varones como el tenie en las compañas de los godos que venciera a Julio Cesar. E los que estas batallas assi departen cuentan que luego empos esto cobdiciando Julio Cesar lo que antes cobdiciava de seer el solo señor de tod ell imperio, non gelo sufrio el coraçon e acordo sus compañas e sus poderes a grand priessa e con grand acucia, siquier por que fincava ya vençudo e afrontado en lo que avie fecho con Pompeyo, e torno e cometiol de lidiar de cabo. E Pompeyo tanto se asseguro en las batallas que avie avudas con el que no ovo cuydado de seer cual pudiera e cuemo lo toviera guisado, e fue vençudo el e toda su huest. E començaron a foir derramadamientre e sin vergüeça, e los de Julio Cesar empos ellos firiendolos lo mas que podien, et tan rezios fueron y e tan luengo ell alcanz que murieron en aquella batalla de los de Pompeyo cuaraenta vezes mil cavalleros, et centuriones señores de cient cient cavalleros XXIII. E este fue el cabo desta batalla, et fizieronla en los campos d'un logar que dizen Paleo Farsalo, et fue Julio Cesar vencedor e onrado della. Cuando Pompeyo vio que era vençudo el e los suyos, fuxo al puerto de Penetanis o tenie la su flota et metiosse apriessa en una nave con cuantos y copieron de los de su compaña que alli llegaron con el, e passo a Asia e cogios por Chipre adelant e fues pora Egipto al rey Tolomeo Dionis, que fincara chico en el regno despues de su padre e le oviera este Pompeyo en comienda y en guarda e comendarangele el senado e la cort; e iva por demandarle quel diesse su ayuda, ca levava en coraçon de cobrar e cometer de cabo a Julio Cesar e lidiar con el. E assi cuemo llego a la ribera, acogieronle muy bien los de la tierra por mandado desse rey Tolomeo Dionis, que era mancebiello e salie omne bollicioso e sabidor de mucha nemiga. Et ovo miedo que si a tan grand princep cuemo aquel el diesse con ques pudiesse librar d'aquel quebranto en que era caido que tanto esfuerço e cobro tomarie y que se podrie tornar despues en desfazimiento de so regno e seer el por y echado del, ca segund las estorias cuentan los romanos a los que primero atrexieron por amiztad en servidumbre los tornaron despues. Mas assi acaece muchas vezes que pues que ell omne cae en una malandança luego le vienen otras; e desta manera contecio alli a Pompeyo, ca aquel rey de Egipto por librarse de la contienda de que ovo miedo en que cadrie por ello, asmo de matarle e trabajos de fazerlo. E por encobrirse que ni lo entendiesse Pompeyo ni otri llamo dos de sos castrados –e dizen las estorias que eran los mayorales dellos– e por fazer su semejança de recebir bien e onradamientre a Pompeyo en su venida e quel plazie mucho con el, mandoles que subiessen en un batel e saliessen a el dentro a la mar o vinie en su nave e quel dixiessen cuemo era trabajosa la entrada d'aquel puerto pora las grandes naves, et que entrasse con ellos en aquel batel e que ellos le levarien por el logar que sabien que saldrien a tierra sin todo trabajo, et que no cogiessen y con el otros de su compaña; et pues quel toviessen en so poder que se apartassen de la su flota y luego en la mar e quel descabeçassen. E destos castrados all uno dizien Potino e all otro Achillas; e fueron e fizieronlo assi cuemo les el rey mando. Et segund cuenta Lucano descabeçaronle con la su espada misma, veyendolo de la nave Cornelia su muger e Sexto Pompeyo so fijo e las otras compañas que eran y con ellos, sobre que fizo Cornelia luengo tiempo llanto e duelo cual no fue omne qui mayor viesse ni oyese fecho d'otra dueña por so marido assi cuemo dize en el libro de Lucano. Et desquel ovieron descabeçado dandol antes otros muchos colpes, echaron el cuerpo en la mar e tovieron la cabeça e la sortija, ca assi gelo mandara el rey. Et desque aquello ovieron fecho, Potino e Achillas fueronse pora Dionis cuanto mas pudieron et mostraronle cuemo fizieran so mandado e dieronle la sortija e la cabeça e mostraronle cuemo fuera todo, e contaronle nuevas de Cornelia e de las otras sus compañas e todo lo al que y aprendieran. Et Dionis asmando cuemo en tan grand fecho cuemo aquel en que Julio Cesar fuera contra Pompeyo que alli vernie tras el e tras los del so bando e que si y viniesse dandol el cuemo en present, la cabeça e la sortija de Pompeyo que avrie so amor por y yl ganarie de guisa que ni fiziesse mal ninguno a el ni a lo so, et aun que si el guisarlo pudiesse que desquel toviesse assessegado yl oviesse assegurado en el so amor quel farie aquello mismo que a Pompeyo. E assi lo cometio despues aquel rey Tolomeo pora complirlo si pudiese como contaremos adelant en los fechos de Julio Cesar. Et Cornelia e los fijos de Pompeyo cuando vieron la muerte de so señor, sabiendo cuemo non podrien al fazer contra ello nin dar y otro consejo, fuxieron del poder d'aquel rey cuanto mas pudieron, et los fijos de Pompeyo vinieronse pora España. Et Dionis luego que sopo la muerte de Pompeyo, envio so poder tras aquella su flota que fuye, e a cuantos end alcançaron mataronlos e fizieronlos pieças a todos muy cruelmientre e dieron con ellos en la mar. Pues que avemos dicho de la muerte d'aquel Pompeyo el Grand e del desbarato de las sus compañas, diremos agora de los años que el visco e de los fechos granados que fizo en ellos. E esto assi se suele dezir de los grandes omnes en sos acabamientos, lo uno por mostrar la onra dellos, lo al por dar mayores voluntades a los altos principes e a los otros omnes buenos que lo oyeren e tomen por y coraçones pora fazerlo mejor.



107. De la alabança que cuenta Plinio de Pompeyo el Grand.

Plinio fabla de las naturas e de las noblezas de los omnes en el XXVIII capitulo del seteno libro de la Natural estoria. Et dize sobre razon de alabar los nobles fechos de Pompeyo el Grand e de Julio Cesar que mayor onra era de Roma que la su alabança della fuesse contada de dos principes o aun mas que d'uno solo, por que cuantos mas buenos principes y oviesse tanto mas alabada e onrada era Roma. E diz assi que maguer que Julio Cesar era tan grand omne e fiziera tanto cuemo avemos dicho e diremos aun, que pero este Pompeyo el Grand mantoviera Roma ante que el e fue señor del so imperio e no otro princep ninguno como el fasta'l so tiempo. Et conquirio muy grand part de las mayores tierras del mundo e metiolas so el señorio del imperio de Roma, e fue el señor dellas por Roma. Et tanto pujo a seer omne de grand guisa e tantos fizo de buenos fechos e granados que diz que si las batallas que el vencio e todos los sos grandes fechos e las sus noblezas contasse omne que non solamientre las lides e las conquistas del grand Alexandre, mas aun las de Hercules e del princep Libero Padre que conquirio a Asia e fue señor della, non serien mayores nin mas que fueron las d'aquel Pompeyo el Grand. Ca el cobro el regno de Sezilla que avie perdudo Roma e gano a Africa e las metio so el poder de los romanos, lo que nunca fiziera otro princep ante del. Desi vino a las Españas e lidio con los españoles e venciolos, et tomo y por fuerça seyscientas e setaenta e VI entre villas e castiellos grandes et conquirio la tierra e las yentes, e ayunto d'aquella vez las Españas all Imperio Romano. Et esto fue de las Alpes fasta las postremeras tierras de occident. Et desbarato los cossarios que robavan los puertos e las tierras e tenien presos todos los mares; et tod esto dexo ell en escrito. Et fue aquel Pompeyo el Grand de los mas mesurados e mas complidos princep de bondat que en el mundo ovo fasta en la su sazon, segund cuenta del la estoria de Orosio, et siempre bienandant e muy aventurado en guerras fasta que Julio Cesar le vencio assi cuemo oistes. Mas agora dexa la estoria de fablar del e torna a contar de cuemo Julio Cesar fizo d'alli adelant fasta que murio.



108. De cuemo Julio Cesar vino a Alexandria la de Egipto e mato al rey que descabeçara a Pompeyo e dio la tierra a la reyna Cleopatra.

Cuando Julio Cesar ovo vençudo a Pompeyo yl fizo foir, puso en recabdo tierra de Tessalia lo mas apriessa que pudo e assessegola so ell imperio de Roma e que fuesse todavia de la su part, et dexolos ordenado cuemo visquiessen unos con otros segund sus posturas fasta la su venida. E non se detovo y mas poco ni mucho e fuesse luego tras Pompeyo por nol dar vagar por que pudiesse cobrar contra el, ca bien sabie que d'aquello se trabajarie Pompeyo si nol viniesse lo quel vino. Et llegando a la mar que era en derecho de Egipto sabiendo cuemo fuera alla Pompeyo a demandar ayuda al rey Dionis que era so criado, ovo su flota grand e bien guisada e metiosse en la mar a grand priessa e fuesse derechamientre pora la cibdat de Alexandria, asmando que alli serie el rey e alli vernie Pompeyo a el. Et el rey Dionis pues que sopo de la venida de Julio Cesar, mando guisar sus compañas e enviol a recebir e recibieronle muy bien, et mando luego el rey adozir la cabeça de Pompeyo e la sortija, e cuydandose engraciar con ello a Julio Cesar, pararongelo delant como por present quel fazie el e con que tenie quel plazrie. Mas Julio Cesar cuando lo vio, pesol muy de coraçon, ca non quisiera el tanto mal pora Pompeyo ni que tan grand varon cuemo aquel que assi fuesse muerto. Et penso estonces en ell estado deste mundo e en el de los omnes mesquinos cuemo viven en el e passan, e lloro tanto quel cayeron las lagrimas por los pechos e por el regaço, e fueron muchas ademas. El rey de Egipto pues que vio que assi fazie Julio Cesar, fuesse repintiendo en so coraçon de lo que fiziera et començol a contar cuemo conteciera el fecho e la razon por que fiziera el aquello, et trabajavas d'aquella guisa de sacarle de tristeza e de saña cuanto el podie, mas en cabo nin pudo nil tovo pro esso ni la nemiga que fizo. Et Julio Cesar nol oyendo bien lo que dizien, dexol assi e levantos e entro en so palacio e encerros en su camara. Cuando vio el rey Tolomeo Dionis que Julio Cesar nol recibie aquel present quel el fazie cuemo el cuydara e entendio quel pesara mucho con el, tovo que aquello que avie fecho nol saldrie a bien e trabajossi se le guisasse de fazerle cuemo fiziera a Pompeyo, mas faziesse ya tarde, lo uno porque lo no cometiera en la mar en el recebimiento de su venida o non fuera la guarda de Julio tamaña, lo al que era ya Julio Cesar apercebudo de la su nemiga, cal avien contado por cual art engañaran a Pompeyo e cuemol mataran non se guardando el dellos. Et Julio Cesar oyera dezir en fazañas que bienaventurado era aquel a quien los agenos periglos fazien apercebudo e sabio e se castigava e se guardava por ellos, e guardosse el cuanto pudo por lo que acaeciera a Pompeyo. E el rey Tolomeo Dionis con maestria trabajos de fazerle grandes onras e apartarle en convites e en otras maneras por quel pudiessen coger en mano e averle en so poder de guisa que cumpliesse el la traycion que avie asmada. Mas fue Julio Cesar tan apercebudo e tan castigado que se non quiso apartar de los sos por que non se pudiessen apoderar del por ninguna manera, e Tolomeo non lo pudo guisar. E pues que vio que non podie por alli, vusco esta otra carrera de alvoroçar el pueblo contra el, et mando a los que guardavan los tesoros de los tiemplos e de los reyes que los levassen ende encubiertamientre de guisa que no lo entendiesse ninguno e que los condesassen en otros logares seguros; desi que tomassen a mano compañas armadas e fuessen e cercassen el palacio a Julio Cesar dando vozes e grandes alaridos e diziendo que el mandara tomar los tesoros de los tiemplos e de los reyes, e estonces que se alvoroçarien la yent de la cibdat e tod el regno e se levantarien contra el por esta razon; e guisolo assi. E sobresto estava Achillas el cabdiello de Tolomeo fuera de la cibdat con muy grand huest, aquel que descabeçara a Pompeyo con ell otro que avie nombre Potino, et enviol dezir el rey por pueblo que dexasse alla su huest e viniesse el con pocos que querie fazer fiestas e onras grandes a Julio Cesar. Et mandol en poridat que viniesse bien guisado pora fazer lo que oyredes adelant, e guisos luego e cogios a venir, mas no cuemo qui viene a onrar fiesta, mas pora lidiar e matar. Et trexo su huest en que avie veynte mil omnes d'armas, e cuando fue a cerca de la villa paro sus azes e ordenolas e començo de combater la cibdat muy atrevudamientre de la part o posava Julio Cesar; et esto fazie el por que el de fuera e el concejo de la cibdat de dentro combaterle yen e quexarle de guisa que o se metrie en so poder a su mesura o entrarien la casa por fuerça yl prendrien. E estava la flota del rey Tolomeo d'aquella parte de la cibdat o posava Julio Cesar; et tanto avie Tolomeo a coraçon de complir alli lo que querie que no cato la perdida que el y tomarie, et envio so mandado a Achillas que encendiesse aquella su flota e que la fiziesse llegar al muro por que se aprisiesse el fuego a las casas, e ardiendo que llegarie a la posada de Julio Cesar et que d'una guisa o d'otra que se perderie y ell e los sos. E Achillas fizolo assi e ardio una grand parte de la villa que lo non pudieron a matar. Et cuenta en este logar la estoria de Paulo Orosio que seyen alli en unos palacios bien cuaraenta mil libros condesados en que fueran ayuntadas todas las gestas e todos los buenos fechos de los reyes de Egipto e de los otros nobles varones e de muchos principes de las otras tierras, e d'aquellos libros los unos fueran alli fechos de las gestas de la tierra, los otros fizieran los reyes d'alli adozir de las otras tierras dondquier que los pudieran aver; et pero que se quemaron las casas diz que se non quemaron los libros por muchos buenos dichos de castigos e de exiemplos que avie en ellos e el saber de las antigüedades, que era muy noble cosa e non quiso Dios que se perdiesse. Et Julio Cesar cuando se vio tan coytado, salio much apriessa de la villa e fuesse pora su flota e priso luego una isla que estava acerca que llamavan el Faro en aquella tierra. Et vino alli contra Julio Cesar de parte de Tolomeo un princep que dizien Aquila con grand poder d'unos cavalleros que llamavan los galbinianos –e eran muy buenos en armas– e lidiaron; e fue la batalla muy fuert e murieron y muchos cavalleros de Julio Cesar cuemo vinien maltrechos de Alexandria por los trabajos de la luenga carrera, e ellos otrossi mataron a todos los que fueran en la muerte de Pompeyo. Et tanto fue alli aquexado Julio Cesar que se ovo de acoger por fuerça e metios en una pinaça, e del grand peso de los sos ques metieron y con el safondos la pinaça assi que la cubrio ell agua, e finco Julio Cesar en la mar sin todo navio; e levava en la mano unas cartas, e alço dell agua aquella mano con ellas e nado con ell otra dozientos passos e llego a una nave de las suyas, e acorieronle apriessa e metieronle en la naf. E cuando llego la su flota, cobro luego e fue contra Tolomeo que vinie a el, e lidiaron e vencio Julio Cesar e prisol. Los de Alexandria cuando lo sopieron, pidieronle so rey diziendo que los romanos gele dieran, e soltol por aquella razon e diogele castigandol que antes quisiesse aver paz con los romanos que non guerra. Mas Tolomeo non gelo quiso creer, e luego que fue suelto, guisosse e torno a lidiar con el, e venciol Julio Cesar otra vez e desbaratol malamientre toda su huest. E murieron y de los sos en aquella batalla veynte mil omnes, e dieronse a prision doze mil con unas naves luengas fechas cuemo galeas en que andavan, e estas eran setaenta; et de Julio Cesar fueron y muertos fasta quinientos. Tolomeo fuyendo de la fazienda, metios en una pinaça e ivase, e tan grand fue el peso de los sos que se metieron y que fue el navio a fondon, e murio y el e echol ell agua a la oriella. Et la loriga que traye vestida era d'oro, e los quel fallaron tomaronle e aduxieronle a Julio Cesar. Et el sopo en verdat de los sos que tenie presos que aquel era el rey Tolomeo, ca tal loriga non la traye otri en todos los de Egipto si no el. Et mando Julio Cesar tomar la loriga e enviola a los de Alexandria, que era cabeça de Egipto, e ellos coñocieronla e entendieron que era muerto o preso e dieronle la tierra. Et ell apoderos della e ovo alli sus vistas con la reyna Cleopatra, que era hermana d'aquel rey Tolomeo. E Julio Cesar diole los regnos de Egipto e dexola reyna dellos, et fues d'alli luego pora tierra de Siria.



109. De cuemo fizo Julio Cesar en Asia.

Siria es una tierra que yaze en la partida de Asia, et Julio Cesar tanto iva bienandant e con grand poder que andido por ella e por las otras tierras d'Asia cuemo quiso, que no fallo y estorvo ninguno. De Siria vino a la isla de Ponto, que es cosa muy nombrada, et lidio alli con el rey Farnaz fijo del rey Mitridato, e venciol e dexol por suyo. E d'alli se torno pora Roma, et fue recebido muy bien a grand maravilla cuemo oyestes que lo fuera Pompeyo otra vez, et fizieronle d'aquella venida dictador e otorgaronle el consulado de Pompeyo que les demandara antes, pero fizieron los romanos empos esto sos cabdiellos de las cavallerias e de sos poderes cuemo solien primero, mas a ninguno non dieron poder d'alli adelant que fuesse egual con el de Julio Cesar. Et el por razon del señorio dell imperio que avie todo yl acrecio mucho, llamosse Cesar Augusto, e en el quedaron e se acabaron todos los nombres de los principados que en la corte de Roma oviera fasta alli de las ordenes de las cavallerias, e en el se mudo la manera del señorio dell imperio e el nombre del princep; et llamaron a el Cesar Augusto, e del nombre deste tomaron los emperadores que empos el vinieron Cesares Augustos. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar desto e torna a contar de las cavallerias de Roma e de sos cabdiellos; mas porque en los fechos de los romanos tañe mucho de los de España, por esso non podemos escusar que no fablemos dellos. Et pues que avemos contado por que avie nombre Cesar, queremos dezir otrossi de los nombres de los otros cabdiellos de Roma cada unos por que eran assi llamados.



110. De los nombres de los principes e de los principados de Roma.

Los nombres de los principes e de los cabdiellos de Roma e los sos señorios ovieron nombres de muchas maneras por las razones que agora departiremos aqui. Roma fue poblada andados del comienço del mundo e de Adam cinco mil e ochaenta e un año. Et primero regnaron y reyes. E la primera puebla de Roma fue ayuntada de muchos varrios e avie nombre Valencia. Et Romulo, que fue el primero rey que y regno e ayunto la cibdat d'aquellos varrios, mudol aquel nombre Valencia e llamola Roma del suyo mismo. Otros cuentan en las estorias antiguas de España que cuando el rey Rocas andido por el mundo vuscando los saberes assi cuemo es ya contado en el comienço desta estoria d'España, que vino por aquel logar o depues fue poblada Roma y escrivio en dos marmoles cuatro letras, las dos en ell uno e las dos en ell otro, que dizien Roma, y estas fallo y despues Romulo cuando la poblo e plogol mucho porque acordavan con el so nombre e pusol nombre Roma. Et veyendo cuemo crecie el fecho della con grand sabor que ovo de levarla adelant, escogio del pueblo cient viejos de los mas sabios que y fallo e diolos por veedores de los fechos de la cibdat e del comun, et mando que por el consejo e por el seso dellos se guiasse e se mantoviesse todo so los reyes. Et a todos en uno pusieronles nombre el senado e a cada uno dellos por si llamaron senador, e dieronles este nombre d'una palabra que dizen en latin senes por ancianos que muestra tanto cuemo omnes que son de buen seso o que lo deven seer; e esto se usan aun agora entre los moros e los judios, que a aquellos que an de mantener los pueblos so el rey que maguer que sean mancebos llamanlos viejos, e por end llamavan a estos de Roma senadores e al consejo que avien ellos todos de so uno senado. Pero estos senadores non fueron metudos en cuenta de señores pues que no eran dados, si non por veedores e por consejeros. Empos esto mesuro otrossi Romulo cuemo se podrie guardar e defender la cibdat e ensanchar en señorio, et tomo del comun mil mancebos de los que entendio que serien mejores d'armas e armolos e fizolos cavalleros e partiolos por ordenes e dioles sus noblezas por que fuessen buenos e guerreassen bien por la cibdat; et llamolos milites desta palavra mil porque eran tantos. Empos esto a tiempo perdieron los reyes el señorio, e contecio en el regnado del rey Tarquinio al que dixieron sobervio que fue el postremero dellos, e estol contecio por un so fijo que forço una dueña en Roma e por otras cosas que el se fizo. Et los senadores e el comun pues que non quisieron reyes, fallaron por so acuerdo que les cumplie de aver entre si algunos omnes buenos por mayores qui los consejassen en la cibdat e en huest e en todos sos fechos. Et escogieron d'aquellos que vieron que eran mas guisados e fizieron la privança e el poder della cuemo en manera de señorio, pero en razon de consejar e no mas; e dieronla a dos dellos por que si ell uno saliesse malo que saldrie ell otro bueno e endereçarie al malo a fazer bien, et establecieronlos por cabdiellos de los consejos e llamaron a ellos consules e al señorio d'aquel poder que les davan dixieron consulado, onde este nombre consules tanto quiere dezir como consejeros e consulado cuemo consejamiento. E pusieron luego que ningunos dessos consules, pero que fuessen buenos, no oviessen d'una vez el consulado, mas de un año e all otro año que pusiessen y otros; pero a los que buenos salien fazienles esta gracia de ponerlos otra vez por consules, mas todavia entrando en medio entre los sos consulados al menos un año. Et entre los senadores e los consules avie este departimiento: que los senadores consejavan en la cibdat, los consules otrossi en la cibdat e en las huestes, e eran dados por cabdiellos en aquel poder sobre todos. Despues d'aquello ivan los consules con la hueste de los romanos por cabdiellos oquier que los senadores e el comun los enviavan. Et los consules por el señorio que levavan de la cort sobre los de la huest, començaron a passar a mas que no devien ni les era dado, e otrossi lo fazien a las vezes en la cibdat. Estonces el senado e el comun teniendo aquello por mal, tomaron consejo contra ello e fallaronse en poner un cabdiello que oviessen siempre consigo en la cibdat e en sus huestes o mester fuesse, e cuando los consules fuessen contra ellos mas de so derecho, que aquel cabdiello les dixiesse que lo no fiziessen e que les fiziesse usar de los sos derechos e guisassen por que visquiesse la yent en paz; e si por alli lo non quisiessen dexar, que gelo no sufriesse e el con el comun que gelo vedassen. E a este princep pusieron nombre dictador e al so poder dictadura; et segund el latin nuestro e ell arte de la retorica, que es el saber de fablar apuestamientre, dictador tanto quiere dezir cuemo dezidor que dize mucho e toda via bien e apuesto, mas en aquel poder e en aquella dignidat que los romanos fizieron desto tanto quiere seer dictador cuemo mandador e dictadura tanto cuemo mandado; e assi lo fallamos en la estoria de los reyes de Roma, e es esto cuemo comendador o comendaduria. Depues d'aquello fizieron otro poder luego esse año mismo en que fizieron dictador, e a los cabdiellos del llamaron maestros e maestrado a la su dignidat; et los maestros mandavan e cabdellavan las cavallerias, et estos maestros de las cavallerias no avien tamaño poder cuemo los dictadores por que eran a so mandado. Mas aun por tod esto non podien con los consules; tanto eran apoderados en el fecho de la cibdat e teniense ya con ellos los senadores. E de guisa fue el pueblo agraviado de las cosas que les fazien los consules e el senado que ovieron ende a toller los consules cuemo fizieran a los reyes. E fallaron por bien de aver entre si en cada una de las compañas de sos liñages seños cabdiellos que fuessen sos alcaldes apartados e a quien viniessen a sos pleytos e los defendiessen del senado e de los consules; e por que dizen en latin tribus por linage e eran aquellos tomados por cabdiellos cada uno del so linage, tovieron por guisado los que lo ordenaron de llamar los tribunos d'aquella palabra tribus. Mas aun por todos aquellos otros cabdiellos los consules non quedavan de fazer en el fecho de la cibdat lo que les semejava e lo que querien. Et el pueblo cuando esto vieron e que d'otra guisa non podrien con ellos, tollieronles aquel poder e non quisieron que fuesse aquella dignidad e desfizieronla, et cataron diez omnes buenos de los que entendieron que serien pora ello e pusieronlos en el logar dellos que diessen consejo a lo que los consules les davan e que mantoviessen tod el fecho de la cibdat; et mandaron que les llamassen los diez varones cuemo llamavan a los cient senadores, e ell uno dellos ovo nombre Apio Claudio. Et el primer año andidieron muy bien en so fecho, mas en el segundo año fueron los romanos en hueste contra los latinos, e estando ellos en aquella huest en un mont que dizien Algido, aquel Apio Claudio quisiera forçar en la cibdat una donzella virgen fija d'un cavallero d'aquellos que eran alla, e el cavallero des que lo sopo vino a la villa e mato a aquella su fija por que ninguno de los otros diez non se atroviesse a cometer de fazer otro tal fecho, e depues tornosse a la guerra a servir su soldada. Et de guisa alvoroço toda la huest por aquel fecho que todos fueron movidos contra aquellos diez e tollieronlos ende luego, e aun diz la estoria que fueron justiciados. Empos esto cataron cuemo diessen consejo al fecho de la cibdat e fizieron en logar dellos e de los consules otra dignidat d'otro poderio nuevo, et el señorio d'aquel poder fue tal que dieron a los quil oviessen que mandassen las cavallerias e los cavalleros, otrossi ques mandassen por ellos en tod el fecho de la cibdat. E asmaron sobresto cuemo podrie seer e acordaron desta guisa que assi cuemo se partieran por compañas e fizieran tribunos por juyzes e cabdiellos pora cada una compaña, el suyo que partiessen todo so comun en cuatro partes e diessen en cada part un linage dond tomassen cabdiello por quien catassen todos los otros d'aquella cuarta part. Et tomaron cuatro de los mejores omnes que entre si fallaron e que mas eran pora ello e alçaronlos por sos cabdiellos, e pusieron dos dellos en logar d'un consul e fueron desta guisa cuatro por dos consules; et a estos cabdiellos deste poder que fazien de nuevo llamaron tribunos e al so poder tribunado, e dieronles este poder a la manera de los otros tribunos que fizieran de cada compaña. Et a aquellos primeros dixieron tribunos de las compañas e a estos cuatro mayores llamaron los tribunos de las cavallerias o de los cavalleros. Mas los mayores cuatro dellos que eran en vez de los consules poco tiempo duraron ellos e el so poderio, ca los tollieron ende et vagaron en la sazon que esto fue los mayores señorios de la cibdat cuatro años, e tornaronse de cabo a aver sos consules cuemo los ovieran antes; en cabo llegaron los cesares e quedaron todas las otras dignidades. Despues vinieron los emperadores con los cesares, et en estos dos principados de los cesares e de los emperadores des que ellos començaron, duro el señorio del imperio de Roma fasta'l nuestro tiempo. Agora por las razones que dichas avemos devedes saber cuales son las maneras e los departimientos de los principes e de los otros cabdiellos que ovieron a tiempos sos poderios sobre las cavallerias de Roma e las mandaron. Et fueron estos alçados en las privanças de los sos poderes unos empos otros cuemo aqui seen escritos.



111. Dell ordenamiento de los cabdiellos de Roma.

Reyes, consules, dictadores, maestros, tribunos, los diez omnes buenos, tribunos de cabo, consules de cabo, cesares, emperadores; todos estos principes e cabdiellos se començaron por tiempos departidos desta guisa: los reyes e la cibdat de Roma ouvieron comienço en uno, et esto fue andados del criamiento del mundo e de cuando Adam fuera fecho cinco mil e ochaenta e un año; los consules dozientos e cuaraenta e tres años depues de la puebla de la cibdat, los dictadores e los maestros nueve años despues que los consules, los tribunos de los linages siete años empos los dictadores e los maestros, los diez omnes buenos cuaraenta e dos años despues que aquellos tribunos, los otros tribunos mayores que fueron puestos en logar de los consules cincuaenta e ocho años despues de los diez varones. Fueron fechos de cabo los consules despues de los tribunos mayores no a luengo tiempo, mas pero aqui no fallamos a cuantos años; et vinieron los cesares luego despues de los cosules e de los dictadores e aun en uno con ellos, que aqui no ovo en medio tiempo ninguno departido, ca fallamos que Julio que fue el primero cesar se llamo consul e dictador con otorgamiendo de la corte de Roma, pero seyendolo el solo en el señorio e no otro compañero con el. Et aun dizen las estorias que otrossi fizo Octoviano Cesar Augusto en so comienço que se llamo dictador. Los emperadores vinieron otrossi en uno con los cesares, et los unos se llamaron cesares, los otros emperadores, e los que quisieron lo uno e lo al. Et estos de quien aqui fablamos fueron los principes dell imperio de Roma e del mundo, e estas las ordenes de las cavallerias e de los sos principados, et estos son los ordenamientos de los principes e de los principados e de las cavallerias de Roma, segund las estorias cuentan. Empos estos ordenamientos que avemos dichos de las cavallerias de los romanos e de sos principes e de los sos poderios, vieron los omnes buenos en la corte de Roma cuemo eran y mester otras privanças menores sin que se non podrien complir bien los fechos de los mayores. Et porque los consules e los otros principes non podien seer toda via en cada logar dell imperio, acordaron de dar algunos a quien pusiessen en sus provincias e en sus cibdades por las tierras que mantoviessen los pueblos en justicia e recabdassen los sos derechos e les guardassen el so señorio. Et porque estos que ellos ordenavan de poner alli avrien de andar en los fechos delant los otros omnes de las tierras, llamaronles en latin presides e prefectos, que dize en el nuestro lenguage tanto cuemo adelantado, assi cuemo fueron en España Afraneo e Petreo e Labieno e Acio Varo e otros muchos. Pero entre los adelantados a que dixieron presides e a los qui prefectos, fallamos que ponien este departimiento que llamavan presides a los que avien de veer las provincias e las tierras e eran otrossi tanto cuemo defendedores; et por ende dizen en latin presidium por adelantamiento o por defendimiento. Et prefectos eran a los que ponien en las cibdades, e estos son los merinos o los alguaziles de las villas o los sobre alcaldes. Empos esso pusieron consejeros de los principes e privados e mandaderos con qui fiziessen saber por las tierras lo que ellos querien e por quien sopiessen las respuestas d'alla. Et otrossi fizieron cogedores e recabdadores de los sos derechos e de los tributos e de los averes que avien a aver por las tierras. Et por que los buenos fechos tan bien de las otras yentes cuemo los suyos dellos e las maravillas que contecien por las tierras se non perdiessen por mingua de escrevirlos, dieron pora ello escrivanos que los escriviessen e los ayuntassen a las estorias romanas; et llamaron a todos estos en latin necessarios. Et a los consejeros de los reyes e de los otros principes llamavan assecretis, e por mandaderos dizien arresponsis e aun legados, et a los cogedores e recabdadores de los sos pechos cuestores, et a los escrividores de las estorias istoriografos, et necessarios a los que eran privados de los reyes e de los otros principes. Mas de todos estos señorios e privanças no fablaremos nos mas d'aqui adelant, si no de los principes por quien se mantovo el fecho de Roma. Et por que se muestren mas endereçadamientre las ordenes de los principes e de los cabdiellos de quien aqui fablamos e se sepa por i mejor la estoria de los sos fechos, ponemoslosnos en este logar por orden cuemo regnaron unos empos otros. Et primeramientre e en so cabo los reyes, ca fueron primero; et desi los consules que vinieron luego empos ellos; et entre los consules, los dictadores e los maestros de las cavallerias et los tribunos assi cuemo fueron fechos los unos destos entre los otros, e desi de los emperadores. E contaremos luego de los reyes que fueron primero.



112. De los primeros reyes de Roma pues que la cibdat ovo este nombre.

Del rey Romulo que poblo la cibdat e la ayunto cuemo dixiemos yl mudo aquel nombre que avie antes e la llamo Roma fasta los primeros consules, regnaron y siete reyes. Et los nombres e el tiempo que regnaron fue este: Romulo regno treynta e nue años, Numa Pompilio cuaraenta e uno, Tulio Hostilio treynta e dos, Marco Anco veynt e tres, Taraquino Antigo treynta e siete, Tulio Servilio treynta e tres, Tarquinio el Sobervio treynta e cinco. Los años que estos siete reyes regnaron segund que la estoria de los principes de Roma los cuenta son por todos dozientos e cuaraenta. Agora vos diremos de los consules.



113. De los consules del primer año.

Los nombres destos reyes e los años de los sos regnados contamos nos aqui assi cuemo dixiemos segund la estoria de los romanos; mas los nombres de los consules e de los dictadores e de los otros cabdiellos e principes contarlos emos cuemo los dize Paulo Orosio por las razones de los sos fechos e de los sos nombres segund cuenta la su estoria, e tomamoslos nos d'alli maguer que ponemos aqui otrossi de las otras estorias lo que y fallamos que convenga a esta estoria d'España. Pero los consules del primer año dezimos en este logar cuemo seen en la estoria de los romanos que los departe estos solos mejor que otra estoria, et fueron estos cinco: Bruto Junio Lucio, Tarquinio Conlatino, Lucio Valerio Publicola, Purio Lucrecio Tricipitino, Oracio Pulvio. Estos consules d'aquel año primero no aviendo a seer mas de dos en el año fueron cinco cuemo es dicho, e dezirvos emos por cuales razones. Ell uno de los dos primeros fue luego echado de Roma por que avie nombre Tarquinio cuemo el rey Tarquinio el Sobervio, a quien tollieron el regno yl echaron ende, e non quisieron que d'alli adelant cibdadano que Tarquinio oviesse nombre que en toda la cibdat toviesse privança nin poder ninguno ni aun que y fincasse ni morasse. Los otros dos consules d'aquellos cinco moriron ante que ell año se acabasse: Bruto el primero de todos fue ferido en una batalla que ovo con Arrups fijo d'aquel rey Tarquinio, que guerreava a Roma por que tollieran el regno a so padre queriendo que gele diessen de cabo, e mataronse y Bruto e aquel Arrups uno a otro; Spurio Lucrecio murio de su dolencia ante que se cumpliesse el año de su consulado, e pusieron en so logar a otro que dizien Oratio. Pero fueron desta guisa que dixiemos cinco los consules del primer año, agora diremos de los nombres destos e de los otros.



114. De los consules e de los otros principes de Roma por sos nombres cuemo vinieron en el señorio unos empos otros.

Bruto Lucio Junio, Tarquinio Collatino, Lucio Valerio Publicola, Spurio Lucrecio Tricipitino, Oracio Pulvio, Lercio dictador, Spurio Cassio maestro, Marco Valerio dictador, Tito Gesomo consul, Publio Numicio, Marco Fabio, Gneyo Manilio, Quincio Cincinato dictador, Emilio Tercio dictador, Camilo dictador, Camilo tribuno, Tito Quincio Cincinnato tribuno, Fabio consul, Manilio Torcuato, Tito Quincio dictador, Gayo Sulpicio dictador, Gayo Marcio consul, Marco Valerio, Manilio Torcuato, Decio Mur, Claudio Macelo, Valerio Flaco, Veturio, Postumo, Papirio, Fabio Maximo cinco vezes, Decio Mur tres vezes, Papirio, Fabio Gurges, Curio, Dolobella, Emilio, Levino, Fabio Gurges la segunda vez, Gayo Genucio Clepsina, Sempronio, Apio Claudio, Quinto Fabio, Gneyo Cornel Asina, Gayo Diulio, Gayo Atilio, Floro Lucio Scipion, Catilino, Diulio la segunda vez, Manilio, Regulo, Gneyo Emilio Paulo, Fulvio el mas noble, Servilio Scipion, Sempronio Tartamudo, Lucio Cecilio Matello, Gayo Comodo, Furio Placidio, Atilio Regulo, Manilio Vulso, Claudio, Gayo Lunio, Lutacio, Quinto Lutacio, Catulo Manilio, Tito Sempronio Graco, Aayo Valerio Falcon, Tito Manilio Torcado, Aayo Atilio Bubulco, Fulvio, Postumo, Lucio Emilio Catulo, Gayo Atilio Regulo, Manilio Torcado, Fulvio Flaco, Flaminio, Claudio, Cornel, Numicio, Publio Cornel Scipion, Scipion el de Annibal, Publio Sempronio el Luengo, Scipion el que vino primero a España, Flaminio, Lucio Emilio Paulo, Publio Terencio Varo, Iunio dictador, Sempronio Graco consul, Fabio Maximo, Claudio Marcel, Gneyo Fulvio, Publio Sulpicio, Scipion proconsul, Marcel consul, Fabio Maximo, Crispino, Claudio Neron, Marco Libio Salinador, Scipion Africano, Lucinio Crasso, Gayo Cornel, Tentulo Publio Elipeo, Sempronio Tutidano, Favio, Lucio Valerio Flaco, Marco Porcio Caton, Fublio Scipion ell otro Africano, Tito Sempronio el luengo otra vez, Marco Acilio Glabrion, Marco Claudio Marcel, Quinto Fabio Labion, Lepio, Marcio, Publio Lucinio Crasso otra vez, Gayo Cassio el luengo, Lucio Lucinio, Aulo Postumo Albino, Scipion Nasica, Lucio Censorio, Marco Manilio, Gneo Cornel Lentulo, Lucio Memio, Apio Claudio Quinto, Cecilio Matello, Lucio Cecilio Matello cinco vezes, Favio Maximo Serviliano, Marco Emilio Lepido, Gneyo Hostilio Mancilio, Mancino, Bruto, Servio Fulvio Flaco, Quinto Calpurnio Pison, Scipion Africano, Pison, Rutulio, Publio Lucinio Crasso, Perpenna, Gayo Sempronio Tutidano, Marco Atilio Capiton, Scipion Africano la segunda vez, el que destruxo Çamora; Marco Emilio, Lucio Orest, Marcio Plaucio, Marco Fulvio Flaco, Lucio Cecilio Matello, Quinto Tito Flaminio, Spinio, Gneyo Domicio, Favio, Quinto Marcio, Publio Scipion Nasica, Lucio Calpurnio Bestia, Aulo Postumo, Mario, Lucio Cassio, Cassio, Gayo Manilio, Quinto Favio Maximo, Mario la cuarta vez, Mario la quinta vez, Cuatulo, Publio Matello, Mario la sexta vez, Matello Numidico, Mario la setena vez, Lucio Apuleyo Saturnino, Aufeyo, Labieno, Gneyo Dolobella, Lucio Gigan, Caton, Pompeyo, Rutilio, Sexto Julio Cesar, Lucio Marco, Silla, Gneyo Pompeyo otra vez, Porcio Caton, Gneyo Pompeyo de cabo, Silla la setena vez, Sulpicio, Sinna la tercera vez, Mario la ochava vez, Sertorio, Gneyo Carbon, Otavia, Sinna la cuarta vez, Silla otra vez, Quinto Sceuola, Gayo Carbon, Lucio Domicio, Publio Antistio, Quinto Matello, Gneyo Pompeyo otra vez, Lucollo, Quinto Catulo, Scipion Lelio, Marco Mario, Gayo Mario, Publio Servilio, Apio Claudio, Matello Domicio, Pompeyo el Grand otra vez, Julio Cesar otra vez. Et destos ovo y muchos que fueron consules dos vezes e tres e cuatro, e aun fallamos que algunos dellos siete vezes porque salieron buenos en el fecho de la cibdat e del comun. Señorearon los consules con los dictadores e con los otros cabdiellos que fueron fechos en el so tiempo dellos cuatrocientos e treynta e ocho años. Et son segund esto los años del comienço de la cibdat por todos fasta'l primero año del regnado de Julio Cesar sietecientos menos uno. Agora diremos de los cesares e de los sos fechos e de los otros que acaecieron en las Españas en los sos tiempos. Et fueron estos los cesares de la quinta edad; Julio Cesar dictador e consul, Octoviano dictador e Augusto. Agora diremos de los fechos dellos, mas porque avemos dicho muchas vezes esta palabra cesar e la avremos aun a dezir muchas vezes en esta estoria d'aqui adelant e es palavra estraña, queremos departir en este logar dond fue tomada e por que razon la llamaron a este Julio. Et otrossi diremos por que llamaron emperador e dond fue tomada esta palavra. Desi tornaremos a las razones de los fechos que el fizo empos esto e a las de los otros principes que vinieron despues del que asseñorearon en las Españas.



115. Este nombre Cesar de que palavras es tomado e por cuales razones, e a quien le llamaron primeramientre e a cuales despues, e que quier dezir.

Cinco razones ponen los sabios por que fue dicho este nombre Cesar e llamado a Julio, que fue el primero quel ovo. La primera razon fue que cuando la madre de Julio estava de parto del, cuentan cuemo no podie encaecer e muriesse, et los qui la guardavan veyendo cuemo se murie de tod en todo, fendieronla e sacaronle del vientre por alli vivo este niño. Et en latin dizen cedere por tajar o por ferir o bater con verga o con alguna otra cosa tal, e porque fue sacado aquel niño del vientre de su madre fendiendola, cuenta Huguitio que por esso le llamaron Cesar. La segunda razon dizen que este niño salio de luego con cabellos e con una vedija apartadamientre mas luenga que todos los otros cabellos, et en latin dizen cesares por vedija o por cabelladura o por cerda de cabellos, onde fue tomado desta palavra cesaries este nombre Cesar e llamado a aquel niño por aquella cerda con que nacio; e segund esto Cesar tanto quiere dezir cuemo el de la vedija o el de la cerda o el de la crin, ca por tod esto es dicho cesaries. La tercera razon es que del comienço de los omnes fasta aquella sazon avien todos en costumbre de dexar los cabellos crecer e fazerse luengos cuanto se mas podien alongar, et fue este Julio el primero que los fizo cercenar; et porque dizen en latin cesaries cuemo es dicho por cabelladura e aun por cabellos luengos, llamaronle otrossi por este fecho Cesar porque fue ell ell primero que cabellos se cerceno. La cuarta razon cuenta la estoria que este Julio en comienço de su mancebia que lidio solo con un elefant e quel vencio yl mato, que fue mucho, ca es animalia muy grand e muy brava; et por que en griego dizen ceson por elefant tomaron los sabios desta palabra Cesar e llamaronlo a Julio porque fizo el solo sin ayuda d'otri lo que no sabien a otro omne fazer fasta aquella sazon de matar ninguno en so cabo elefant. La quinta razon es esta que departen e aun cuentanlo las estorias que el princep que fasta aquel tiempo mas bravamientre combatiera e firiera a sos enemigos en batalla por sus manos e qui mas lides campales fizo por si, que este fue, et porque dizen en latin cuemo oyestes cedere por bater o por ferir, tomaron segund esto desta palabra cedere Cesar e llamaronlo a este Julio; et segund esto semeja que Cesar tanto quiere dezir cuemo quebrantador de sos enemigos o aun campeador. Onde por cada una destas cinco razones e mayormientre por todas en uno llamaron a Julio este nombre Cesar. Et por que acrecento siempre en ell imperio llamaronle Augusto, que quier tanto dezir cuemo acrecentador. Et este Julio Cesar fue emperador de Roma e señor del mundo por que todas estas razones que son aqui dichas del pueden seer verdaderas. Et deste nombre Cesar que llamaron a Julio dixieron d'alli adelant cesares a todos los otros que regnaron empos el en ell imperio de Roma, cuemo despues augustos por acrecentadores de Octoviano Cesar Augusto sobrino de Julio Cesar, fijo de su hermana, que regno luego empos el e fue dicho el primero acrecentador dell imperio.



116. Dond fue tomado este nombre emperador e que quiere dezir.

En latin dizen parare por aparejar, et esta palabra parare segund cuenta Hugitio componese con in e dizen imperare; et es imperare en el nuestro lenguage tanto cuemo mandar sobre otros e señorear. E deste imperare por tal mandar viene este nombre imperator que es por emperador, porque ell emperador es señor que manda e señorea sobre otros e sobre reys. D'otra manera semeja que esta palabra imperare tanto quiere mostrar cuemo desparejarse o desegualarse d'otros, e quiere dar a entender que ell emperador no a par nin deve aver qui sea so egual entre los otros principes; o aun imperare es estar aparejado contra los qui se le enfestaren, e por tal dixieron los sabios en sos escritos emperador. Mas agora dexamos aqui de fablar desto e tornaremos a las otras razones de nuestra estoria, e contaremos de cuemo fizo Julio Cesar d'aqui adelant e cuemo acabo sos fechos.



117.

Pues que Julio Cesar ovo librado sos fechos en Roma cuemo avemos contado, fuesse luego de la cibdat apriessa e passo a Africa, e lidio con el rey Juba e con otro princep d'aquella tierra quel dizien Scipion. E fueral puesto este nombre por razon de los buenos Scipiones romanos que fizieron mucho en Africa cuemo lo avemos contado ya; e aun algunos dizen que vino desse linage. E fue la lid cerca la cibdat de Tapso, et mato y el Cesar tantos dellos que fue sin cuenta, E fueron desbaratadas las huestes d'aquellos dos principes del rey Juba e d'aquel Scipion, e priso Julio Cesar en aquella batalla cincuaenta elefantes, e de las otras cosas gano y tantas que serien muchas de contar. Et estos principes e algunos otros de Africa cuando vieron que tan malandantes eran, mataronse ellos mismos e fueron estos: el princep Caton se mato en la cibdat de Utica, e este rey Juba dio algo a quien le descabeçasse, e so padre deste rey se mato el mismo con una espada. Aquel Scipion metiosse en una nave e iva fuyendo pora España cuydando alli aver ayuda contra Julio Cesar, e yendo por la mar adentro pora alla, levantossele viento contrario e tornol a Africa dond saliera, e cuando el vio aquello dixo assi: «Esto no lo faze Julio Cesar, si no la su buena ventura e la mi malandança. Mas non sera esta vez que por ninguna fuerça vivo torne yo al so poder ni a la su mesura»; e degollosse el mismo con sus manos luego alli en aquella nave. Otrossi fue muerto alli essos dias el princep Torcuat. Et estonces priso alli Julio Cesar los nietos de Pompeyo el Grand e a su fija Pompeya e con ellos a Faustra e a Silla e a Afraneo e Petreo, principes e cabdiellos de la parte de Pompeyo, e mandolos matar. E fuesse luego a Roma, e iva muy loçano a demas por tales tierras cuemo aquellas que avie vençudas e paradas de la su part cuemo es dicho. Et los romanos cuando lo sopieron, cuemoquier que ell era muy natural de los que ovieran primero el señorio de Roma cuemo diremos adelant, tovieron que la loçania que el iva tomando a demas por las bienandanças que avie que non podrie recodir a bien ni pora ellos ni pora el porque se non recoñocie en la mercet que Dios le fazie, e durarien por ende los vandos que eran començados entre los cibdadanos e serien y maltrechos ellos e su cibdat astragada e abaxado el so señorio. E por end mandaron fazer una escalera muy grand e muy alta e parar la arrimada a la puerta por o ell avie a entrar a la cibdat en su venida, e tovieron cuatro moços enseñados e mandaronles que cuando entrasse que subiessen en aquella escalera e que dixiessen estas palavras cada uno dellos tres vezes: «Notis olitos, notis olitos, notis olitos»; et estas palavras son griegas e quieren dezir en latin «Recognosce te ipsum» et en nuestro lenguage tanto cuemo «Recoñoz a ti mismo». E dixierongelo por esta razon que se recoñociesse cuemo era omne, e que maguer que venciera tantas batallas que no enloçaneciesse de guisa quel toviessen por sobervio las yentes, ca aun assi cuemo venciera assi podrie seer vençudo, porque aquel que da los poderes cuemo es poderoso de los dar assi es poderoso de los toller. E d'alli adelant tomaron en costumbre los romanos que cada que algun emperador o otro princep poderoso vinie de batalla o de conquista que fizies, siemprel dizien los moços en aquella escalera en la entrada de la cibdat estas palabras.



118.

Desque Julio Cesar ovo ordenado d'aquella vez en la cibdat de Roma aquello que tovo por bien con el senado, fuesse luego pora las Españas contra los Pompeyos fijos de Pompeyo. E del dia que salio de la cibdat de Roma assi andido que en XVII dias llego a la cibdat de Següença de España por venir sobre sos enemigos a deshora, e fue luego contra los dos Pompeyos e otros dos principes, Labio e Acio Varo, que eran y con ellos. E ovieron y muchas batallas en uno, e a las vezes fue bien a los unos, a las vezes a los otros. E la postremera batalla que fizieron ovieronla cercal rio Onda, e tan grandes fueron alli los poderes ayuntados e tamaña la fuerça del lidiar de amas partes e la mortandat tan grand que desmayo Julio Cesar muy fuert, veyendo a los que avien seido de antigo con el fuyr que no avien ende vergüença e las sus companas morir e enflaquecer, e estava en desampararse e darse ya a morir con muy grand miedo de la desonra de seer vençudo. E el estando en esta priessa e en esta angostura, movios de suyo a dessora la hueste de los Pompeyos e començaron de foir; e contecio esto no tanto por las armas de Julio Cesar cuemo por la su buena ventura e mala de los otros, ca bien assi cuemo oyestes que se vio Julio Cesar con Pompeyo el Grand en ora que si Pompeyo en la batalla de Duratio sopiesse cuemo estava Julio Cesar cuando se vencio e empos el oviesse ido alli, fuera Julio Cesar desfecho e perdudo por siempre, mas ni lo sopo Pompeyo ni lo fizo ni cayo otrossi Julio Cesar en aquel quebranto. Et otrossi en esta batalla de España si los Pompeyos fijos de Pompeyo el Grand e sos cabdiellos oviessen sabudo ell estado a que fue aducho Julio Cesar en esta batalla, vencieran ellos e fuera Julio Cesar vençudo e desfecho en España el so poder pora siempre; mas lo que es ordenado por el poder de Dios no lo puede desfazer si no el cuando quisiere. E fue fecha esta batalla mismamientre en otro tal tiempo cuemo la de Duracio e en otro tal dia; et algunas de las estorias dizen que en esse mismo dia adelant en que Pompeyo so padre salio de la cibdat de Roma fuyendo pora vuscar o se pudiesse amparar e lidiar con Julio Cesar. Pues que Julio Cesar ovo tornadas todas las Españas so el señorio de Roma e so el suyo, vino a la provincia de Guadalquivir e mudo a Sevilla el nombre e mandola llamar Julea Romulea. Desi andando por las otras tierras de España fizo fazer en la provincia de Guadalquivir e por ell Andaluzia por nobleza e prez del so nombre las carreras a que agora dizen Arracifes. E fue a Galizia al logar que llaman la Cruña e renovo la torre del faro que fiziera Hercules, que era ya lo mas della caida. Et desque ovo esto alli fecho e otras muchas noblezas por las tierras, fuesse pora Roma. Duraron estas guerras e estas batallas de Julio Cesar e de Pompeyo e de los otros que fincaron de Pompeyo cuatro años que nunca quedaron de guisa que por tod el mundo sono, ca las mas yentes del mundo ovieron y que veer. Aqui dexa la estoria de fablar de los consules e de todos estos otros señores que fueron en Roma hatal año que Julio Cesar fue alçado por emperador, e cuenta de los emperadores que se començaron en ell e ovieron el señorio de las tierras mejor e mas complidamientre que todos los otros.



119. Dell emperio de Julio Cesar e de que fayçones e de que costumbres.

Despues que Julio Cesar ovo muerto a Pompeyo e vencidos sus enemigos e conquistas las gentes e las tierras e fechas todas estas cosas que avedes oidas dessuso, alçaronlo los romanos por emperador de Roma e metieron en su mano su poder todo e su señorio. E esto fue a cinco mil e ciento e cincuaenta e dos años que el mundo e Adam fueron fechos e se començara la primera edat, e a dos mil e nuevecientos e diez que fuera el diluvio e Noe escapara en ell arca e se començara la segunda edat, e a mil e nuevecientos e sessaenta e ocho que Abraam naciera e el rey Nino e la reyna Semiramis regnaran en Egipto e se començara la tercera edat, e a mil e ochocientos e tres años del prometimiento que Dios fizo a Abraam cuando fablo primero con ell, e a mil e seyscientos e ocho que se començara el regno de Atenas en el tiempo que Cicrops regno y primero, e a mil e cuatrocientos e sessaenta e ocho que Moysen sacara el pueblo de Israel de cativo de tierra de Egipto, e a mil e ciento e treynta e cuatro años que Troya destroida, e a mil e sessaenta e ocho que se comencara el regno de Judea, e a mil e XXVIII que David fuera alçado rey della e se comencara la cuarta edat, e a nuevecientos e sesaenta e cuatro que Salomon començara a fazer el templo de Jerusalem, e a sietecientos e XXVIII años que fuera fallado primeramientre el cuento de las Olimpias en el segundo año del regno de Esquilo rey de Atenas, e a sietecientos e cuatro que Roma fuera poblada e començara y a regnar Romulo el rey primero, e a quinientos e cuarenta e dos que el rey Nabucodonosor levara cativo a Babiloña el pueblo de Israel en el tiempo de Sedequias rey de Judea en que se començara la quinta edat, e a cuatrocientos e cincuaenta e cinco años que el grand Alexandro fijo del rey Filipo començara a regnar en Grecia, e que andava el comienço dell emperio de Roma en un año que era aquel primero de Julio Cesar, e el regno de Alexandra reyna de Judea en XIX, e el de Cleopatra reyna de Alexandria en tres. E des que Julio Cesar fue alçado por emperador, regno en Roma e en España e en todas las mas tierras del mundo señero e sin otro compañero ninguno cinco años menos tres meses. E segund cuenta en el primer libro en que fabla de los doze cesares era Julio Cesar alto de cuerpo e era blanco de color en todas los miembros del cuerpo, e avie la boca un poco mas ancha de cuanto convinie, e era bienandante en vevir siempre muy sano, si non tanto que a las vezes falleciel asoora el coraçon e avie por costumbre de se espantar entre sueños muchas vezes; e era calvo de fea guisa e provara muchas vezes de comol escarnencie los omnes dello en sus juegos, e por esto avie costumbrado de traer con la mano toda via los cabellos de tras a la fruente. Era omne que bevie muy poco vino, e esto no lo dizien sus amigos tan solamientre, mas sus enemigos lo otorgavan. Otrossi en comer era tan comunal que se pagava de comer quequier quel aviniesse, assi quel contecio una vez que un su huesped presentol a la mesa olio en sus escudiellas en lugar d'otro manjar preciado, e todos los cavalleros e las compañas que eran y con ell ovieron end usgo e despreciaronlo e no lo quisieron comer, e Julio Cesar comoquier quel conteciesse aquello mismo, encubriolo muy bien e por non dar a su huesped por villano ni por escasso fizo semblante que era cosa buena e que sabie bien, e forçando su voluntad començo a comer dello fieramiente. Era omne bien razonado a grand maravilla assi que a los que fueron muy loados de bien fablar en el su tiempo e ante dell o se les egualo o los vencio a todos. E fizo de sus cosas e de sus fechos libros muy buenos de que dize Cicero el filosofo que los deven los omnes mucho ondrar porque se travajo de los fazer llanos e verdaderos, mas que escuros ni apuestos de palavra. Muy sabio fue Julio Cesar en fecho de armas e de cavalgar e sofridor de lazerio mas que omne non podrie creer; e por oquier que cavalgasse quieren camino quier en villa las mas vezes, siempre se iva ante todos señero en su cavallo e levava la cabeça descubierta tan bien con sol como con lluvia. E los luengos caminos que ovo de fazer tan aina los passava que lo non pueden creer los omnes assi como venir en XVII dias desde Roma fasta Medinacelin, que llamavan entonce Cigüença; mas non se deve desto maravillar ninguno, ca los fazedores de las estorias cuentan e cierta cosa es que era tan sofridor de lazerio e tan acucioso en sus fechos que cuando avie a andar camino a los mandaderos que enviava adelante a todos los passava e el llegava primero, de guisa que si fallava rios que lo embargassen, todos los passava nadando, e si eran tan grandes o tan bravos que se no atrevie, traye odres llenos de viento sobre que se echava e passavalos con ellos; e desta manera eran muy pocos de su compaña que pudiessen atener con ell. Cuando era en la batalla si veye que estava en peso e se la non trevie vencer, fazie a todos los de su part desemparar los cavallos e ell era el primero que descendie del suyo, e esto fazie por tal que fincassen y por fuerça e se trabajassen de vencer pues que viessen que non avien poder de foir. Usava siempre de traer buen cavallo e ligero e bravo a su poder, e por esto criavasselo el de potro e el lo cavalgava luego de comienço e toda via, e non querie que otro lo cavalgasse e acostumbravolo de guisa que se non dexasse cavalgar a otro ninguno. Muchas vezes avinie que seyendo vencida la su az, el solo la fazie cobrar, ca se parava ant aquellos que fueyen e tomavalos por las barvas e torcieles las cervizes e fazielos mal su grado un a uno tornar a todos, e avien por fuerça a seer buenos; e desta guisa vencien sus enemigos que los tenien a ellos cerca de vencidos. A los malfechores escarmentavalos de buena manera e perdonava a aquellos que entendie que non avien tamaña culpa, e a los que non querien tener con ell e andavan faziendo vandos buscavalos mucho e tormentavalos cruamiente. E desque vencie alguna grand batalla, soltava los cavalleros de los oficios que avien e del servicio quel avien a fazer e dexavalos andar folgando loçanos e muy viciosos, e nunca los llamava cavalleros ni vassallos, mas mansamientre amigos e compañeros, e trayelos toda via bien guisados e mucho apuestos e fazieles traer a todos muy ricas armas todas cubiertas de oro e de plata; e esto fazie por tal que en las lides que oviessen sabor de las tener consigo e de las guardar con duelo de las perder porque eran muy costosas. En la batalla que ovo en la cibdat de Dirachio aviendo sacado ell ojo d'un colpe quel y dieran e passada la pierna de part a part e seyendo ferido de muy mala ferida en ell ombro e teniendo ell escudo foradado de part a parte de ciento e XXI forado de colpes quel y dieran, mantovo el señero a pesar de todos sus enemigos la puerta del castiello quel dieran a guardar por suerte. E la vez que ovo sobre mar la guerra en Marsiella, teniendolo preso en el barco sus enemigos, cortoles las manos con que lo tenien e echogelas en el barco e derribo con ell escudo todos cuantos lo embargavan, e se le paravan delante e amidos de todos salto del barco en su nave. Tan bueno e tan verdadero era a todos los quel sirvien que los que eran mancebos nuncal fallecien de lo servir e de lo guardar. A sus amigos otrossi era muy plazentero e muy piadoso de manera que cuentan las estorias dell que una vez andando por un monte teniel compaña un su amigo que avien nombre Gayo Opimo, e adolecio asoora aquel su amigo e finco y luego Julio Cesar con ell, e como era yermo aquel logar, non avie y si non un logar solo en que podie yazer un omne encubierto, comoquier que Julio Cesar era señor, dexo aquel logar a Gayo Opinio e el yogo en tierra dura all ayre descubierto. A los que andavan mezclando a otros non avie sabor de los oir e querielos mal por ello e tollielos muy de grado de las onras en que eran tanto que fallava razon por que. Comoquier que aterrasse todos sus enemigos en guerra por aver el señorio en vengar las otras sus desonras e los tuertos quel fazien mucho, era sin cuydado e liviano por natura, ca sabie de Publio Clodio que se le yazie con Pompeia su mugier e nuncal quiso fazer mal ninguno, si non tanto que desecho a ella e la partio de si; pero ovo y otros de sus amigos que acusaron a Publio Clodio antel senado de Roma por quebrantador de los mandamientos de las sus leyes que avien en fecho de sus casamientos, e el senado fizieron aplazar por ello a Julio Cesar e a Aurelia su madre e a Julia su hermana que viniessen dezir verdat d'aquel fecho, e maguera que la madre e la hermana dixieron la verdat que se yazie Publio Clodio con Pompeia, non lo quiso dezir Julio Cesar, ante lo nego e dixo que non sabie ende ninguna cosa, e los senadores dixieronle que pues el por que la dexara, pues que su mugier era, e el respondioles: «Conviene que mis amigos e mis parientes non ayan sospecha mala ni pequen contra ella, e por esto la dexe». E esto fasta aqui cuenta Suetonio, e d'aqui adelanta dize en la su estoria que fue Julio Cesar, uno de los mejores cavalleros del del mundo, nunca fue omne que mas batallas venciesse que ell nin que mas matasse enemigos; cincuaenta vezes ovo lides campales e todas las vencio. Este vencio a Marco Marcello, que oviera treynta e nueve vezes lid campal, e siempre lidiara d'una guisa e toda via venciera e nunca fuera vencido. E pero con todo aquesto nunca Julio Cesar tantas batallas ovo ni tantos embargos, ni ovo tanto de veer que dexasse de leer ni de estudiar noche nin dia e de aprender muy a coraçon, de guisa que tanto apriso en griego e en latin que fue filosofo. Nunca fue ninguno que mas aina escriviesse que ell ni que mas aina leyesse; e escriviendo cuatro escrivanos cuanto mas escrevir podien, dicto ell una vez cuatro epistolas en uno en muy fremosos latines e avondolos a todos cuatro cuanto escrevir pudieron. E demas sabie bien versificar e versificava muy fremoso e much aina, ca segund cuentan las estorias el fizo aquestos viessos en andando por España: «Trabs puer astricto glacie dum ludit in Ebro, frigore concretas pondere rupit aquas, dumque impartes rapido traerentur ab amne, percussit tenerum lubrica testa capud. Orba quod inuentum mater dum conderet urna, "hoc reperi flammis cetera dixit aquis"»; que quiere dezir que Ebro el rio que estava una vez yelado, e un niño que avie nombre Trabs andava trebejando por somo del yelo, e foradosse el yelo en un logar e fuesse el niño a fondon, pero travossele la cabeça en aquel forado e volvieronle las aguas el cuerpo tanto a cada parte que se le corto la cabeça, e a cabo de muchos dias vino su madre a coger agua en una orça muy grand e cogio y en vuelta dell agua la cabeça de su fijo, e coñociola e dixo esto: «Solo pari pora las llamas e lo al todo pora las aguas»; e esto dizie ella porque lo al se perdio en las aguas e aquello que fallo quemolo, e alço los polvos muy bien segund que era costumbre de los gentiles de quemar los muertos e condesar los polvos. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar d'aquesto e cuenta de cuemo Julio Cesar puso nombre del suyo al mes de julio.



120. De como Julio Cesar puso nombre del suyo al mes de julio e de las razones por que son los otros meses nombrados d'aquellos nombres que an cada unos.

Pues que Julio Cesar fue emperador e señor de toda la tierra veyendo como avie ya ganado grand prez e grand nombradia por tod el mundo por tantas batallas e tan grandes como avie fechas e vençudas por muchas tierras, quiso que fincasse el su nombre en remembrança por siempre e fuesse puesto en escrito e lo leyessen por los templos; por ende por que naciera ell en el mes que avie nombre quintil e venciera en ell a Pompeyo en los campos de Tessalia e a Gneyo Pompeyo e a Sexto Pompeyo fijos de Pompeyo el Grand en España en aquel mismo mes otrossi, llamolo julio del su nombre. Ca maguera que los meses fueron ordenados segun los XII signos, non ovieron los nombres dellos assi como los dias de las planetas, ca los gentiles el domingo que era el primer dia de la sedmana dieronlo al sol e llamavanlo dia del señor aquellos que al sol aoravan, e los otros que aoravan la luna pusieron nombre all otro dia que es cabo'l domingo lunes por onra della, e al tercero dia martes por Mars los que lo aoravan, e al otro miercoles por Mercurio, e otrossi yueves por Jupiter e viernes por Venus e sabado por Saturno. Mas aquellos que creyeron la ley verdadera como el mundo oviera comiençamiento e cual fiziera Dios, pusieron al primer dia en que el començo a obrar nombre domingo porque el señor verdadero començara en el sus obras, e a los nombres de los otros llamaron ferias, que quiere tanto dezir como dias de lavor por las otras obras que fiziera nuestro señor en ellos, e al postremero dixieron sabado, que quiere tanto dezir como dia de folgura porque dizien que en aquel dia folgara el nuestro señor de las obras que fiziera en los otros seys. Mas lo de los meses fue d'otra manera, ca los sabios que fizieron el mes de cuatro sedmanas compusieron ell año los unos de diez meses e los otros de doze segund los XII signos: e los que lo fizieron de diez començaronlo en março cuando entra el sol en el signo de los aries porque entonce se parte el tiempo de la grand friura dell ivierno e entra en la grand calentura del verano; e Numa Pompilio el segundo rey de los romanos e los otros que acordaron con ell e lo partieron en doze meses a manera de los doze signos fizieron el comienço dell en el mes de enero porque entonce se parte el tiempo del tempramiento dell ivierno e entra en el grand frio dell ivierno. E tambien los unos como los otros nombraronlos a los unos de los nombres de los reyes e a los otros por cuenta. E los que lo comencaron en enero llamaronlo a aquel mes assi del nombre de Jano, que fue un rey much onrado e muy poderoso, e pintaronlo con dos cabeças porque en ell se comienca ell un año e se acaba ell otro, e con la una cara cata las cosas dell año passado e con la otra lo que es por venir. E all segundo mes pusieron nombre febrero de febrius, que dizen en latin por alimpiamiento porque en aquel mes fazien sus ofrendas los gentiles e sus sacrificios por si e por los suyos que eran en las huestes tan bien por los que murieran alla como por los que fincaran en la tierra, por los vivos que los ayudassen los dios contra sus enemigos e por los muertos que les oviessen merced a las almas. E a março los que comencaron ell año en ell pusieronle assi nombre de Mars que aoravan los gentiles por dios de la batalla. E all otro que era luego depues de março pusieronle nombre abril porque comiença la tierra en esse tiempo a abrirse e a mostrar las cosas que tiene encerradas en si de que se a el mundo de aprovechar, e aqueste contavan ellos por segundo mes dell año porque era tras março que avien ellos por comienço. E al tercero e al cuarto que vinien luego depos este pusieronles nombre all uno mayo e all otro junio porque los principes cuando ivan en hueste partien sus gentes e apartavan los mayores a una parte e los mas mancebos a otra, e mandavan a los mayores tener hueste e guerrear en el tercero mes en su cabo alli o entendien que era mester, e a los mancebos en el cuarto, e porque lidiavan los mayorales en aquel mes tercero, tomaron desta palabra mayores e pusieron nombre a aquel mes mayo; e porque dizen en latin juniores por mas macebos tomaron otrossi desta palavra juniores, e llamaron junio al cuarto mes en que los mancebos lidiavan. E este Julio Cesar de que fablo la estoria por [...]centamiento de su onra llamo julio del su nombre al quinto mes que llamavan quintil segund que avedes dessuso oido. E al sexto que era llamado sestil Octaviano Cesar llamolo agosto del su nombre segund que adelante cuenta la estoria. E all otro llamaronlo setiembre porque era seteno del mes de março; e all otro ochubre porque era VIII d'aquel mes; e all otro noviembre porque era IX; e al postremero deziembre porque era X de março, pero que es dozeno de enero que es agora comienco dell año. E aqui dexa la estoria de fablar desto e torna a contar de Julio Cesar e de las señales que acaecieron en el tiempo que el fue muerto.



121. De las señales que acaecieron por el mundo a la sazon que mataron a Julio Cesar.

[.]uatro años ante que la era començasse en el V año dell emperio de Julio Cesar, cuando andava el regno de Alexandra reyna de Judea en XXIII e el de Cleopatra reyna de Alexandria en siete, avino assi segund cuenta en la su estoria que poco tiempo ante de la muerte de Julio Cesar contecieron por el mundo muchas señales por que pudiera ell entender su muerte si de escapar oviera. Ca pocos meses ante quel matassen contecio en tierra de Colonna que unos lavradores que fueran y aduchos pora poblar las aldeas en abriendo los cimientos pora fazer casas, fallavan y muchas sepulturas e muchas lavores antiguas, e entre todo lo al fallaron un luziello much apuesto e en somo de la cobertura estava escrito: «Capis, el que poblo la cibdat de Capua, yaze aqui soterrado». E desi abrieronlo e fallaron dentro abuelta de los huessos del muerto una tabla de arambre en que estava escrito tambien en griego como en latin: «Cuandoquier que los huessos de Capis fueren descubiertos, mataran sus parientes a uno que descendra del liñage de Julo e sera vengado por muchas pestilencias que vernan a tierra de Italia»; e esto se entendie bien que fuera dicho por Julio Cesar, que descendie del liñage de Julo el fijo de Eneas. E otrossi avino que una compaña de cavallos que Julio Cesar consagrara a los dios pora en que passassen un rio que avie nombre Rubicon los que andassen camino e los dexara andar sueltos sin otra guarda ninguna, troxieronle nuevas dellos ante que muriesse que non querien comer ninguna cosa e que non fazien si no llorar gravemiente. E un dia faziendo Julio Cesar sacrificio a los dios, diol respuesta ell idolo e dixol: «Guardate del periglo que se te non puede alongar del XII dia de março adelante». Las aves d'un monte que estava a cerca de su palacio vinieron todas a la huerta de sus casas e començaron y a carpir e a travar unas con otras muy de rezio. E la noche que fue ante del dia en quel mataron soñava el mismo que volava sobre las nuves e ayuntava su mano diestra con la de Jupiter; e Calpurnia su muger soñava otrossi que caye el crochel de su palacio e que soterrava a su marido en su regaço. E aquella noche misma las puertas de las finiestras del palacio en que yazie Julio Cesar abrieronse por si mismas assora tan rebatosamientre que todos se espantaron cuantos avie por las casas, e las puertas del palacio abrieronse por su cabo otrossi. E ciento dias ante de su muerte cayo el rayo en el mercado ante la su imagen e tollo ende la C que era la primera letra cabdinal de su nombre que estava y escrito. Mas por todas estas señales non pudo Julio Cesar desfuir la muerte.



122. De como Julio Cesar fue muerto a traycion en el capitolio.

[A]quell año mismo en que contecieron todas aquestas señales avino assi un dia que ovo Julio Cesar a ir al capitolio a corte a ordenar su fazienda con el senado de Roma, e el yendo alla grand mañana, llegosele en la carrera una muger vieja, e dize quel puso en la mano much encubiertamiente una carta cerrada e dixol que la leyesse. E el como iva apriessa non la quiso leer teniendo que era alguna querella e que despues la livrarie, e fuesse pora'l capitolio e entro seguro sin arma ninguna como solie fazer las otras vezes, e dos ricos omnes que y eran que avien nombre ell uno Bruto e ell otro Cassio ovieran su fabla e su consejo con otros CC e sessaenta cavalleros romanos que matassen a Julio Cesar a traycion, e eran y todos venidos con seños estoques so los mantos. E tanto que se poso Julio Cesar, fueronlo todos ferir, e el que vio que non tenie arma ninguna con que se amparasse ni les podrie escapar de muerte por ninguna manera, non metio en al mientes si non en como cayesse apuestamientre en tierra con la muerte e que non pareciesse feo depues que fuesse muerto, e por ende tomo con la mano diestra la manga de la vestidura que vistie e cubriosse la cara con ella, e la mano siniestra levola a las faldas de sus vestiduras e abaxolas ayuso e cubriosse muy bien con ellas; e nunca se quexo si non cuanto yemio una vez a la primera ferida, maguer que recibio los otros colpes estando vivo. E los traydores dieronle XXIIII feridas e assi lo mataron ante que uviasse complir los cinco años del su emperio, cuando avie L e seys que naciera. E cuando lo sopo el pueblo de Roma, ovieron muy grand pesar por ende, e quisieran quemar el capitolio con todos los fazedores de la nemiga, mas ovo y algunos que lo desmanaron, pero con todo aquello non escapo ninguno de cuantos fueron en aquel consejo que non muriesse ante de III años e algunos dellos murieron con aquellas mismas que a el mataron. E fue todo el pueblo con grand duelo al cuerpo de Julio Cesar e fallaronlo que yazie much apuesto por muerto seer, e tenie en la mano la carta quel diera la buena muger, e leyeronla e dizie en ella: «Guardate Julio Cesar, non vayas al capitolio, ca fablada es la traycion sobre ti e matart'an si alla vas». E levaron desi el cuerpo todos much onradamientre e quemaronlo en la plaça con los maderos de las siellas de los onrados señores segund la costumbre de los gentiles romanos, e metieron los polvos dell en una maçana d'oro e fizieron un pilar much alto a maravilla e muy fremoso de muy fuerte piedra, e pusieron aquella maçana ensomo e pusieron nombre a aquel pilar Julia por onra de Julio Cesar, e agora es llamado ell Aguia de Roma. E aqui dexa la estoria de contar de Julio Cesar. E cuenta d'aqui adelant de los otros emperadores que vinieron depos ell, e primeramientre de Octaviano Cesar Agusto. Mas porque fue Julio Cesar el primero emperador e a dessuso contado la estoria los nombres de todos los otros señores que fueron en Roma, cuenta aqui por ende los nombres de todos los emperadores que fueron en Roma hata'l tiempo que entro el señorio de los barbaros e de los godos en España.



123. De los nombres de los emperadores de Roma.

Julio Cesar, Octaviano Cesar Agusto, Tiberio Cesar, Gayo Caligula, Claudio Cesar, Nero, Vespasiano, Tito Cesar, Domiciano, Nerva, Trajano, Adriano, Antonino Pio, Marco Antonino Vero, Lucio Aurelio Comodo, Comodo Cesar, Elio Pertinax, Severo, Antonino Caracalla, Macrino, Aurelio Antonino, Alexandre, Maximino, Gordiano, Filipo, Decio, Gallo, Volusiano, Valeriano, Galieno, Claudio, Aureliano, Tacito, Probo, Caro, Carino, Numeriano, Diocleciano, Maximiano, Galerio, Costantino, Costantio, Costante, Costantino, Juliano, Joviniano, Valente, Valentiniano, Graciano, Valentiniano el Menor, Arhadio, Honorio, Teodosio.



124. Dell imperio de Octaviano sobrino de Julio Cesar e luego de los fechos que acaecieron en el primer año.

Pues que Julio Cesar fue muerto assi cuemo avedes oido, porque non dexo fijo ninguno que heredasse el señorio depos el, alçaron los romanos en so logar por señor de Roma e de todas las otras tierras quel obedecien a Octaviano, que era so sobrino fijo de su hermana, e començo a regnar andados sietecientos e diez años de cuando Roma fuera poblada, e regno cincuaenta e seys años e seys meses e diez dias. E en el comienço de so regno era Octaviano entonce mancebo e començava a seer muy bueno e muy esforçado en todos los fechos que cometie, e fiziera ya algunos dellos en dias de so tio. Et luego que començo a regnar, llamaronlo Cesar los romanos del sobrenombre de Julio con desseo del e porque veyen que heredava la su bondat tan bien cuemo el señorio, e por esto dizen las estorias loando en muchos logares heredo Octaviano ell heredamiento e el señorio e el nombre de Julio Cesar so tio. Et el seyendo emperador aparecieron muchas señales por el mundo, et en este primero año del so emperio avino assi a la sazon que mataron a Julio Cesar segund cuenta Paulo Orosio que Octaviano viniendo de la cibdat de Apollonia a Roma, seyendo ora de tercia e todo el cielo muy claro, fizosse a derredor del sol un grand cerco d'aquella color e d'aquella semejança misma que es ell arco que se faze en el cielo e parece en el tiempo lluvioso; e dize que esto mostrava que Octaviano avie a seer muy poderoso en este mundo e serie tenudo por muy alto e muy claro en todo el cerco de la tierra, e que en su tiempo vernie aquel que fizo el sol e todo lo al e lo mantiene. En aquel año otrossi aparecieron a los romanos tres soles a parte de oriente, e fueronse allegando poc'a poco fasta que se ayuntaron e se fizieron un cuerpo e un sol; e departen desto las estorias que dava a entender dos cosas: la una que ell emperio de Roma que ovieran luego depues la muerte de Julio Cesar estos tres señores Lucio Antonio e Marco Antonio e Octaviano que se tornarie todo en un señor cuemo contecio depues que se torno en poder deste Cesar Octaviano, ca sabet que a la sazon que Julio Cesar murio e que Octaviano fue alçado por señor de Roma, alçaronse Lucio Antonio e Marco Antonio con las tierras que mantenien por mandado de Julio; e la otra cosa e mayor que esta es que avie a nacer Jesu Cristo en tiempo dest emperador Octaviano e que se mostrarie en el mundo la Trinidat manifiestamientre en una substancia e en un Dios. Otrosi avino aquel año en una yuveria de tierra de Roma que un yuvero seye arando con los bueyes e quexavalos mucho, e fablol ell uno dellos e dixol: «En vano me quexas, ca muy aina falleçran los omnes e no el pan»; et esto mostrava las grandes mortandades que Octaviano avie a fazer en los vandos d'aquellos que fueran en consejo de la muerte de Julio Cesar so tio e de los otros que se alçassen contra'l señorio de Roma. Ca a la sazon que Julio Cesar fue muerto Octaviano finco en Roma por cabeça del so vando, e desque ovo ell imperio cuemo avedes oido, avie grand sabor de venir a tierras de occident, e porque lo pudiesse fazer mas sin embargo trabajosse luego de quebrantar a aquellos sos enemigos que mataran a so tio por aver de so parte assessegadamientre las tierras que ellos tenien, e lidio cinco vezes con ellos: la primera en Munit con Marco Antonio, la segunda en los campos Filipos con Bruto e Cassio, la tercera en Perosa con Lucio Antonio e la cuarta en Sezilla con sexto fijo de Pompeyo el Grand, la quinta en Atica que es en Grecia con Marco Antonio. Et venciolos a todos e assessego en el so señorio todas las tierras que ellos tenien, mas no los pudo matar, ante ovo a lidiar otras vezes con ellos segund que vos adelant contaremos. E sabet otrossi que en el primero año dell emperio de Octaviano murio Cicero el filosofo e nacio Ovidio; e en ess año dio Falsidio el tribuno la ley que defiende que ninguno no mande en so testamento mas de la cuarta parte de lo que oviere e lo al que fique a sos herederos.



125. De los fechos del segundo año dell imperio de Octaviano Cesar en que vencio a Antonio e amigo con el e diol su hermana por muger.

Andados de cuando Roma fue poblada sietecientos e onze años, avino assi en el segundo año dest emperador que cerca de Roma en un logar que dizen Taberna Meritoria allende del rio Tibre que nacio una fuente de olio e mano tod'el dia, e corrio tanto que llego al Tibre e entro por ell agua adentro e parecio en ella ell arroyo una muy grand pieça. Et departen aqui los sabios que se entendie por esto que en Roma avie a seer la cabeça de la cristiandat que se faze de crisma, que es de balsamo e de olio, e que d'alli la recibrien las yentes pora tod el mundo. En aquest año lidio Octaviano con Antonio, que era adelantado de tierra de Egipto e se alçara con ella. E esta lid fue muy grand, e mato Antonio muchos de los del cesar, pero en cabo vencio Octaviano e salvosse Antonio de la muerte de Julio Cesar que no fuera en fecho ni en consejo della; e perdonolo entonce Octaviano Cesar e casolo con su hermana e dexolo por adelantado de toda aquella tierra, mas antes que se partiesse ende guisaron sus huestes ell e Antonio e fueron lidiar con Bruto e con Cassio a Macedonia de Grecia, e desbarataronlos. E Bruto e Cassio desbarataron despues a las huestes del cesar e de Antonio, e desi las cavallerias destos desbarataron a Bruto e a Cassio otra vez. Et ovieran por fuerça a lidiar otra vegada Bruto e Casio con Octaviano e con Antonio, mas por miedo de seer vençudos fizieronse matar ellos mismos a los suyos ante que viniessen a la batalla.



126. De los fechos dell año tercero.

En el tercero año del emperio deste Octaviano Cesar, que fue a sietecientos e doze años de la puebla de Roma, avino assi que Antonio en atrevimiento que era cuñado del cesar, metiosse a mas del poderio quel el diera. E sobresto ovieron desabenencia e lidiaron amos al pie de la montaña que dizien Leuca, e vencio Octaviano; e fincaron por enemigos d'aquella vez, mas fizolos depues amigar el senado e vinosse Octaviano pora Roma.



127. De los fechos del cuarto año dell imperio de Octaviano Cesar.

En el cuarto año dell emperio de Octaviano, que fue a sietecientos e treze años de cuando Roma fuera poblada, avino assi que el seyendo en Roma e teniendo que avie ya assessegada tierra de oriente e quel obedecie toda tierra de occidente otrossi, quiso saber de todas las tierras que so ell imperio de Roma eran, cuemo se mantenien e estavan en sos fueros e que recoñociecen so señorio a Roma, e que fuesse ell ende cadaño cierto e levasse algo de las tierras por razon deste recoñocimiento. E fallo por ende esta sabiduria, e fizo contar e escrevir cuantos regnos e cuantas provincias avie en todo el mundo, e en cada regno e en cada provincia cuantas cibdades e cuantas villas, et cada una cibdat e cada una villa cuantas aldeas avie e en cada un logar destos cuantos omnes avie que mantoviessen casa o viviessen por si. E mando por sus cartas e por sus mandaderos que envio por todas las tierras que viniessen todos de las pueblas menores a las cibdades o a las villas onde eran e se mostrassen y, e dixiesse cada uno su nombre e onde era natural e de cual linage e o morava e se fiziesse escrevir; e fizieronlo todos assi. E des que fueron escritos e sopieron la cuenta dellos, los que recabavan aquel fecho demandaronles con las cartas de Octaviano Cesar que por el recoñocimiento del señorio que pechassen cadaño a Roma cuando se viniessen escrevir cada uno por su cabeça un dinero de plata o de oro que valiesse diez de los de la moneda usada que corrie aquella sazon por la tierra e con que mercavan las gentes sus cosas; e porque avie de valer diez por endel pusieron nombre dinero, que quiere tanto dezir cuemo dezeno. E d'alli se començo ell uso de llamar dinero a toda moneda que corre por la tierra pora mercar las cosas menudas de cualquier metal que sea, ca antes numos les dizien del nombre de Numa Pompilio, que fuera el segundo rey de Roma depues de Romulo, que fue el primero segund que vos dessuso avemos contado en esta estoria; e fuera este rey Numa el primero princep que moneda fiziera. E si no porque corrompen los omnes las palabras e las mudan, lo que dizen moneda, numeda devien dezir del sobrenombre; e en latin numisma dizen por las letras que estan en el dinero del nombre de Numa otrossi. Et los dineros que Numa Pompilio fizo eran unos grandes de cobre, e fallan aun agora los omnes algunos dellos e llamanlos dineros de cesar, e corrompiendo la palavra dizenles momos, ca nomos les devien dezir del nombre de Numa. E ante deste rey no avien las yentes moneda ninguna que fuesse de ninguna señal et las cosas que mester avien mercavan las unas por otras. Despues desto a luengo tiempo fueron los regnos saliendo de so el señorio de Roma, e fizieron los reyes sus monedas e amenguaron los dineros, e mandaronles fazer cada unos sus señales e pusieron sus nombres departidos a los unos de los señores que los fizieran, a los otros de las cibdades en que los fazien, bien cuemo dizen agora en Castiella el moravedi alfonsi del nombre del rey don Alfonsso, que gano Toledo de moros, quel fizo fazer primero, e burgaleses a los de la cibdat de Burgos porque los fizieron y ante que en otro logar, e a los de la cibdat de Leon leoneses e assi a los de las otras tierras. E los dineros d'aquel pecho de Roma mandavanlos dar de plata o de oro porque la plata serie pora servir en casa de los cesares e ell oro pora condesar por tesoro que despendiessen los señores o les grand mester fuesse, pora guardar e parar bien ell estado dell imperio e assoldadar sus cavallerias. E mando Octaviano que recudiessen cadaunos con aquellos dineros all adelantado de su tierra, que estava y por el cesar, e los adelantados que los enviassen con recabdo a Roma. E por que ell oro e la plata e los otros metales son llamados era en latin, e los que no tenien oro o plata que dar a los cogedores d'aquel pecho davan de cualquier de los otros metales tanto que valiesse aquel dinero de diez, e por ende d'aqueste nombre era que es por metales pusieron nombre a aquel año en que fue fallado primeramientre este pecho ell año de la era. E alli dexaron los señores e todas las otras yentes la cuenta de los años de las Olimpias e de la puebla de Roma por que contavan fasta alli, e tomaronla deste año de la era e contaron d'alli adelante sus fechos por ella los emperadores e los reyes e todos los otros omnes. E est escrevir de las yentes es llamado en latin descripcion que quier tanto dezir cuemo escrevimiento complido, porque escrivien de cada uno el nombre e onde era e de cual linage e o morava. Et mando Cesar Octaviano que fiziessen esta descripcion todos los adelantados por las tierras, e fizola primeramientre Cirino adelantado de Siria en la cibdat de Jerusalem; e fazienla cadaño e enviavan los averes a Roma cuemo les era mandado. E segund cuenta ell avangelio treynta e ocho años depues que la era fue levantada fueron Josef e Santa Maria a Belleem a escrevirse e a pagar este pecho. E sabet que est año en que se fallo primeramientre el cuento desta era fue a cinco mil e ciento e sessaenta e un año que el mundo e Adam fueron fechos e se començo la primera edat, e a dos mil e nuevecientos e XVI que fue el diluvio e escapo Noe en ell arca e se començo la segunda, e a mil e ochocientos e cuaraenta e cinco años que Abraam naciera e se començara la tercera edat, e a ochocientos e cinco que David començo a regnar e se començo la cuarta, e a sietecientos e catorze que Roma fuera poblada, e a cuatrocientos e veynt e uno que el rey Sedequias e el pueblo de Israel fueron levados cativos a Babiloña e se començo la quinta edat. E fue el cuarto año dell imperio de Octaviano Cesar cuemo vos desuso dixiemos. E cuemoquier que fasta aqui fue ordenada esta estoria por el cuento dell año que fue fecha la puebla de Roma, d'aqui adelante ordenasse en tres maneras: la una por esta era sobredicha, la otra por los años de la puebla de Roma, la tercera por ell año en que nacio nuestro señor Jesucristo e esto del tiempo de la su nacencia adelante.



128. De los fechos del quinto año.

En el quinto año dell imperio de Octaviano Cesar, que fue a sietecientos e catorze años de cuando Roma fuera poblada, e que andava ya la era en dos años, avino assi que era Menegrad cabdiello de las cavallerias del vando que fincara de Pompeyo. E guiso Cesar Octaviano sus huestes e sos navios muchos e muy buenos e fue contra el, e lidiaron sobre mar e vencieralo el cesar; mas levantosse muy grand tormenta e fue desbaratado el e todos los suyos, e finco assi la contienda d'aquella vez.



129. De los fechos del sexto año.

En ell año sexto de su imperio, que fue a sietecientos e quinze años de cuando Roma fuera poblada, e que andava la era en tres años, alçaronse contra Roma los de Persia e los de Turquia e los de tierra de Siria. E luego que lo sopo Octaviano Cesar, guiso sus huestes muchas e muy buenas e fue contra aquellas tierras e luego sobre los persianos e venciolos. E desi fue sobre los turcos que mataran a Crasso, e avieles el grand saña por ende e murie por lo vengar, e lidio con ellos e mato en la batalla al rey de Turquia en tal dia mismo cuemo fuera aquel en que los turcos mataran a Crasso. Empos esto fue sobre los de Siria e lidio con ellos e venciolos. E desta guisa assessego aquellas tres tierras so el señorio de Roma.



130. De los fechos dell año seteno.

En el seteno año dell imperio de Octaviano, que fue a sietecientos e dizeseys años de cuando Roma fuera poblada, e que andava la era en cuatro, lidio Octaviano Cesar en Tauromeno con Sexto Pompeyo el fijo de Pompeyo el Grand. E fue esta batalla muy ferida e much esquiva, e desbarato Sexto Pompeyo a Octaviano, e fuxo dessa vez el cezar a Italia con los suyos por se guisar y de cabo e ir lidiar con el.



131. De los fechos dell ochavo año.

En ell ochavo año, e que fue a sietecientos e dizesiete años de la puebla de Roma, e que andava la era en cinco, guiso Octaviano Cesar en Italia sus huestes muy bien a grand maravilla e passosse luego pora Sezilia e levo consigo cuaraenta e ocho legiones de cavalleros, e fues pora Messana contra Lepidoz un ric omne de tierra de Africa que era y, e passara con veyente legiones que son cient e treynta e tres vezes mil omnes d'armas e dozientos mas; e con estos que el tenie ayuntaronsele luego alli todas las cavallerias de Sezilla e las de las otras tierras fronteras que les vinien en ayuda, e fueron tantos por todos que se fizieron mayores poderes que los que el cesar tenie, e vinieron contra el e lidiaron. Mas por tod esso venciolos el cesar e desbaratolos, e priso y de los cavalleros tantos que fueron muchos ademas, e desarmo dellos treynta mil que jamas non fuessen cavalleros ni oviessen el privilegio de la onra ni de la nobleza de la cavalleria por que vinieran assi contra el tan denodadamientre; e fallo y otros treynta mil que fueran siervos e mandolos dar a los señores cuyos fueran. E pues que Octaviano Cesar ovo fechas todas estas cosas, tornos muy alegre a Roma e plogo mucho con el a tod el comun de la cibdat, e recibieronlo muy onradamientre; e otorgol d'aquella vez el senado el señorio del tribunado e los derechos del, e dierongelo con privilegio que el lo oviesse por siempre d'alli adelante, lo que nunca a otro fizieran fasta alli. E otrossi sabet que en aquell año murio Salustio, que fizo muchos buenos libros de las estorias de Africa e de los principes que y ovo. En el noveno año no fallamos escrito que acaeciessen ningunas cosas que de contar fuessen.



132. De los fechos del dezeno año.

En ell año dezeno, que fue a sietecientos e XIX de la puebla de Roma, e que andava la era en siete, lidio con los judios Antigono, que era rey de Judea, e mataronlo y, e d'alli adelante fue destroido el regno de Jerusalem que nunca depues ovieron y rey de suyo que judio fuesse ni de su ley. E pusieron y entonce los romanos por adelantado a Herodes Ascalonica, que fuera natural d'un castiello que llaman Ascalon onde avie el este sobrenombre, e era fijo de Antipatro e de Ciprida de Aravia e no avie linage ni natura ninguna con Judea. E acuerdan los sabios en este logar e dizen que alli se cumplio la profecia de Daniel que dixo: «Cum uenerit sanctus sanctorum cessabit uncio uestra», que quier dezir: «Cuando viniere el santo de los santos quedara la vuestra uncion»; e esto es que cuando a ellos falleciesse d'aver rey de su linage, entonce naçrie Cristo el Messias que ellos esperavan. E assi fue, ca en tiempo dest emperador nacio cuemo vos adelante contaremos.



133. De lo que contecio en ell onzeno año.

En ell onzeno año, e en que se cumplieron sietecientos e veynte que Roma fuera poblada, e que la era andava en ocho, avino assi que Octaviano Cesar con grand sabor que avie de venir a las Españas por las assessegar en el señorio de Roma mas de lo que eran assessegadas e por les dar sus fueros e sus leyes e les fazer vevir a todos a una manera segund las leyes romanas, començo a guisarse cuanto mejor el pudo de cavalleros e de otras gentes e de todas las otras cosas quel eran mester pora aquella venida. E otrossi sabet que aquel año fueron ciertos los de Roma del cosso de la luna que andavan buscando grand tiempo avie segund la cuenta que ellos ende fizieran, e non podien y avenir.



134. De los fechos del año dozeno.

En el dozeno año, e que fue a sietecientos e veyntiuno año que Roma fuera poblada, e que andava la era en nueve, avino assi que desque Octaviano Cesar ovo guisadas todas sus huestes e toda su fazienda, quiso mover pora ir contra España, mas alçaronse a essa sazon Ilirico e Pannonia e una partida de Italia, e llegaronle ende las nuevas. E cuemo estava el bien guisado por ir a España, luego que oyo aquello salio de Roma e fuesse pora alla e lidio con ellos e venciolos, e entro todas aquellas tierras e tornolas al señorio del imperio de Roma.



135. De lo que contecio en ell año trezeno.

En el trezeno año, en que se cumplieron sietecientos e veyntidos años de cuando Roma fuera poblada, e que andava la era en diez, fallamos escrito que se pago Antonio tanto de Cleopatra reyna de Alexandria que dexo a Octaviana su muger, que era hermana de Octaviano Cesar, e caso con Cleopatra e diol toda tierra de Aravia. Octaviano Cesar luego que ovo tornadas al señorio de Roma Ilirico, Pannonia e Italia, començosse a ir contra España con todas sus huestes assi cuemo estava guisado, e el viniendose llegaronle estas nuevas de Antonio como dexara a su hermana, e tornos luego e fue contra el, e lidiaron sobre mar cerca la cibdat Acio. E fueron en esta batalla ayuntados unos de los mayores poderes del mundo, e la batalla muy grand e de las mas nombradas que entre los romanos se fizieran fasta aquella sazon; e estido en peso que se non podien vencer unos a otros desde la quinta ora del dia fasta la setena, e fizieronse en este comedio muy grandes mortandades d'amas las partes. E fue Cleopatra en aquella batalla; e contra la noche fueron desmayando e enflaqueciendo los de Antonio, e desque añochecio fuxieron el e Cleopatra en sus navios que tenien y prestos. E finco Octaviano Cesar por vencedor, e desta batalla que vencio alli lo llamaron emperador primeramientre bien cuemo fizieron a Pompeyo por los granados fechos que fiziera cuemo desuso oyestes.



136. De los fechos del catorzeno año.

El catorzeno año, e que fue a sietecientos e veynt e tres años de la puebla de Roma, e que andava la era en onze, puño Antonio cuanto pudo en guisarse por ir lidiar con Octaviano con grand pesar e grand cueyta que avie de quel venciera tantas vegadas. Et desque fue guisado, fizolo saber al cesar e vinieron luego uno contra otro sus azes muy bien ordenadas; e desque se ayuntaron, firieronse muy de rezio e vencio el cesar.



137. De lo que contecio en ell año quinzeno.

En el quinzeno año, en que se cumplieron sietecientos e veynt e cuatro años de cuando Roma fuera poblada, e que andava la era en doze, e ovieron Octaviano Cesar e Antonio otras lides en uno, mas en cabo finco Antonio vençudo, ca lo desampararon sus compañas assi cuemo omnes que no cataron debdo de derecho ni bien estança, e fueronse pora Octaviano. E cogiosse Antonio e fuesse pora Alexandria, que era cabeça de tierra de Egipto, e Octaviano empos el. E cuando esto vio Antonio, matosse alli el mismo, mas ante que muriesse mando que lo levassen a la reyna Cleopatra que era y. E ella fuera siempre de muy grand coraçon, e cuando vio so marido muerto ante si e los enemigos quel vinien a la casa, con grand pesar que ovo, pusosse a las tetas una que es cuemo culuebra a que llaman aspida que la mordio e la empoçoño segund cuenta Orosio e fue luego muerta, pero algunos dizen que se la puso al braço siniestro. E Octaviano entro la cibdat e cuando fallo muertos a Antonio e a Cleopatra pesol mucho, ca no quisiera el tanto mal pora ellos; e desque sopo cuemo muriera Cleopatra, mando luego buscar los encantadores de las serpientes, que avie muchos en aquella tierra por razon de que se fazien alli muchas serpientes de departidas naturas e malas, e eran los encantadores muy mester contra ellas. E des que vinieron, fizoles que encantassen aquella serpiente que mordiera a Cleopatra e que la quexassen fasta que viniesse e tirasse aquella poçon; e esto fazie el cuydando que por esta manera por aventura se tornarie viva la reyna. E los encantadores fizieron y su saber, e vino la serpiente e tiro la poçon, mas non torno por esso viva Cleopatra, ca era ida della la fuerça dell espirito de la vida. E d'aquella vez gano ell emperador cesar la cibdat de Alexandria, que era a aquella sazon una de las mas ricas del mundo; e alli fallecio el regno de Egipto, ca el gano toda la tierra e fizola provincia de Roma. E en faziendo esto, guisosse por passar a las Españas, mas alçossele tierra de Siria, e fuesse luego pora alla e ganola por batalla. Desi passo d'aquella vez a Asia e fue sobre una tierra que se le alçara, e avie nombre Asia otrossi bien cuemo aquella tercera parte del mundo, e ganola por lid e assessegola so el señorio dell imperio. E todas estas conquistas fazie ell aquell año a tan grand priessa por venir a las Españas e andar por ellas sin otro estorvo. Desi vino a Grecia e ganola toda por armas fasta que llego al puerto de Blandiz. E cuando estas tres batallas ovo fechas e aquellas tres tierras ganadas e ovo vencida toda tierra de oriente e assessegada so el señorio de los romanos, fuesse luego pora Roma e entro en la cibdat ocho dias andados del mes de enero, e recibieronlo d'aquella vez con tal onra e tan grand cuemo cuenta desuso la estoria que recibieran ya ante a Pompeyo el Mayor. E avie unas puertas en Roma que eran llamadas las puertas de Jano, por o salien siempre las huestes de los romanos cuando se les alçava alguna tierra e ivan sobrella; e era puesto entrellos de nunca cerrallas mientre algunas tierras soviessen alvoroçadas contra'l señorio de Roma, e por ende nunca fuera ninguno atrevudo de las cerrar de cuantos señores en Roma oviera, ni aun Julio Cesar, que fuera señor de todo el mundo, por razon que ovo y siempre algunas tierras que fueron contra Roma. Mas Octaviano Cesar ell emperador luego que entro d'aquella vez en la cibdat, fizolas cerrar porque aquel año fueron acabadas e assessegadas todas las batallas e las contiendas que fueran levantadas entre los cibdadanos de Roma por los vandos de la muerte de Julio Cesar e por cualquier otra razon que se y levantaran fasta aquella sazon. E d'aquella venida llamaronle los romanos Augusto a Octaviano Cesar, diziendol todos por oquier que passava «Dios te salve, Augusto», que quiere tanto dezir cuemo acrecentador; e nunca este nombre ovo ante otro princep de cuantos fueran en Roma, ni fue ninguno osado de se lo fazer llamar, maguer que todos los mas acrecieron en el imperio de Roma quien mas e quien menos. E deste emperador ovieron nombre Augustos todos los emperadores que empos el regnaron en ell imperio de Roma, assi como fueron llamados de Julio Cesar cesares. E en este logar departen Paulo Orosio e los otros que escrivieron las estorias e dizen que entonce començo el señorio del mundo a seer uno assessegadamientre, e la suma de las cosas e de los señorios a seer so un señor, e este fue ell emperador Octaviano Cesar Augusto, e el so señorio fue aquel a que los griegos llaman monarquia, que quiere tanto dezir cuemo un omne seer señor de tod el mundo. E sabet que aquel dia en que Octaviano entro en Roma e lo llamaron Augusto primeramientre fue aquel mismo a que los cristianos llamamos epifania o aparicion, que quier tanto dezir cuemo manifestamiento por que en aquel dia aparecio Nuestro Señor a los tres Reyes Magos en Beleem cuemo adelante oiredes. Et departe aqui en este logar Paulo Orosio e dize que este ayuntamiento del señorio del mundo que se començo en dia tan señalado cuemo aquel en que Octaviano fue llamado Agusto, que dava a entender que lo fazie el Nuestro Señor Dios porque avie a nacer en el so tiempo e cuando el naciesse que fallasse el mundo todo so un señor e guisado pora recebir la su fe e la su ley. Et el mes de agosto avie entonce nombre sextil, e acordandose Octaviano de cuemo venciera en tal mes a Antonio cerca del monte Leucas, que fuera una de las primeras e mas nombradas batallas que el fiziera, puso nombre a aquel mes agosto d'aquel que las yentes pusieran entonce a el. Et los romanos e todos los de las otras tierras por onra del cesar e po que lo mando el e lo fizo fazer, e por remembrança del grand fecho que el fiziera en aquel mes, llamaronlo assi d'alli adelante; e de veyntinueve dias que fincavan al mes de febrero cuemo es dessuso dicho, tomaronle ell uno e dieronlo a agosto, e finco febrero con veynt e ocho dias no mas, si no en ell año del bisexto quel dan aquel dia que viene y demas, e a veynt e nueve en aquel año. E en aquell año fueron contados los cibdadanos de Roma, e ovo y por cuenta quinze vezes cient vezes mil e sessaenta e cuatro, e estos de los cibdadanos mayorales. E es año fueron destroidas e assoladas las Tebas de Egipto. E agora dexa aqui la estoria de fablar de los fechos de tierra de Roma e de oriente e torna a contar de los que acaecieron en España.



138. De los fechos dell año seseno.

En el sezeno año, e que fue a sietecientos e veynt e cinco de la puebla de Roma, e que andava la era en tredze, avino assi que ell emperador Octaviano Cesar Augusto des que ovo fechas todas estas conquistas sobredichas e assessegadas las tierras de oriente e que finco seguro dellas, guisos de muchas huestes a grand maravilla e fizo abrir las puertas de Jano que el cerrara e salio por ellas con todas sus cavallerias e fuesse pora las Españas. E a aquella sazon no avien todas un fuero, e desque Octaviano llego alla e lo sopo, no lo tovo por bien e asmo de fazer vevir a todos a manera e a fuero d'unas leyes. E entrando el por tierras de occident e aprendiendo lo que y fizieran los señores de Roma fasta'l su tiempo, tovo por poco lo que avien fecho en dozientos años ante del, si los pueblos de Cantabria e los de las costeras de la mar, que son muy fuertes dos tierras en España, assi los dexasse el usar de sus leyes e de sus fueros que ovieran fasta estonce apartados de las otras gentes, ca est apartamiento mantenien ellos por soberviar e forçar e fazer tuertos a sus vezindades mas que por vevir en justicia e en paz. E eran aquel tiempo Cantabria e las Asturias una partida de la provincia de Galizia, e comiençasse assi cuemo tienen los collados de los montes d'Aspa no alexos de la segunda mar de so septentrion. E estavan estas dos yentes de Cantabria e de Asturias muy guisadas no tan solamientre pora defender los usos e los fueros por que vivien e sus franquezas, mas pora levar de todos sus vezinos quequier que les alcançassen, e por esto robavan e destruyen tod'el dia a las yentes a que llamavan vaceos e a los turmagos e a los autrianos. E cuando llego ell emperador Octaviano, ayunto sus huestes cerca la cibdat de Segissama e partiolas en tres compañas, e eran tan grandes que cerco a toda Cantabria quel no finco si no muy poco por cercar; e los cantabros e los asturianos salieron a ellos e dieronles tanta contienda e tan luengo tiempo que fueron en grand periglo Octaviano e todas sus huestes. Pero al cabo non guardandosse los de Cantabria ni los de Asturias ni metiendo mientes en tal fecho, mando Octaviano mover del seno de la mar de España por la costera del mar Oceano ayuso la flota con el mayor poder de las sus compañas e arribaron a tierra de Cantabria; e aquellos por mar e el cesar por tierra pensaron de los cometer de cada parte, mas sopieronlo los cantabros e salieron a ellos cerca de unos montes que a en un logar que dizen Atica e dieronles alli lid campal muy grand a maravilla, mas fueron vençudos los de Cantabria, e alçaronse alli en un monte tan fuerte que no avie por o entrallos Octaviano, pero tovolos y cercados fasta que se perdieron de fambre todos los mas dellos. E desque ovo ell emperador destroidos estos cantabros en aquel logar, levantos ende e fue cercar en essa tierra un castiello que avie nombre Rocillio, e los del castiello tovieronsele grand tiempo; mas al cabo entrolos e priso el castiello e desfizolo todo. E en cuanto esto contecio, avie ell enviado a Antistio e a Firmio, dos sus mandaderos, a las postremeras tierras de Galizia, que es el cabo de España o se acaban las Españas en el grand mar Oceano. E los gallegos non se quisieron dar al cesar por aquellos mandaderos, e ellos cometieronlos de batalla, e ovieron unos con otros muchas lides e muy fuertes, e en cabo vencieron aquellos mandaderos de Octaviano a los de Galizia. E des que los gallegos fueron vençudos, alçaronse en un monte que avie nombre Medulio; e parece del el rio Miño, e tenemos que dizen las estorias Medulio por el monte que esta acerca de Mendoñedo onde a la cibdat este nombre. E Antistio e Firmio carcavearonles tod aquel monte a derredor d'una grand carcava que dize Orosio que tenie cuaraenta e cinco vezes mil passos. E la gente d'aquella tierra era muy cruel por natura e fazedor de mucho mal, e des que se vieron cercados e requexados e que no tenien recabdo ninguno por que pudiessen sofrir aquella cerca, ni eran tantos que se atreviessen salir a lidiar con sos enemigos con miedo que ovieron de caer en servidumbre, tovieron por mejor de se matar ellos mismos por su voluntad que darse a prision a los que los tenien cercados. E mataronse todos a grand priessa los unos en fuego, los otros a fierro, los otros a pozon, fasta que no finco ninguno vivo.



139. De lo que contecio en ell año dizeseteno.

En el dizeseteno año, en que se cumplieron sietecientos e veynt e seys años de cuando Roma fuera poblada, e que andava la era en catorze, avino assi que ell emperador Octaviano des que ovo vençudos aquellos cantabros e aquellos asturianos de que desuso oyestes, envio contra los otros logares de Cantabria e de Asturias e contra las otras tierras que les eran vezinas tres sus mandaderos con señas legiones, que son seys mil e seyscientos e sessaenta e seys cavalleros en cada una legion, e ivan todos tres partidos cada uno a su cabo. E tanto que aquellas yentes sopieron por cierto que vinien los romanos sobrellos, ayuntaronse en uno e fizieronse muy grand huest e assentaronse cerca d'un monte d'aquella tierra que a nombre Astura. E pero que los romanos eran muchos, guisado tovieran los cantabros e los asturianos e las otras yentes que les ayudavan de los vencer e los desbaratar, si no por las grandes maestrias que ovieron siempre los de Roma pora vencer e por la traycion de los suyos mismos que ovo y algunos dellos que los troxieron; e por esto pudieron los romanos con ellos e vencieronlos e destruyeron la mayor partida dellos. E desi los que fincaron andaron a grand priessa por la tierra, e llegaron compañas e fizieronse grand gentio, e salio a ellos Cario, que era uno d'aquellos cabdiellos de los romanos, e lidiaron unos con otros e ovieron muy grand batalla, e perdieronse y muchos de los de Roma, mas pero vencio Cario; e una partida de los que d'alli escaparon fuxieron e acogieronse a una villa que llamavan entonce Elanca. E Cario, aquel cabdiello, fue empos ellos con su cavalleria e cercaronlos en aquella cibdat, e los cavalleros de Cario davan fuego a la villa por quemalla e a ellos dentro, mas travo Cario con ellos que lo no fiziessen e amataron el fuego; entonce las yentes que yazien en la cibdat a que llaman las estorias barbaros, que quier tanto dezir cuemo gent estraña, e todos los otros d'aquella tierra dieronse all emperador e fincaron por suyos d'alli adelante. E cuentan las estorias en este logar e dizen que por mandado de Octaviano defendio Cario que no quemassen la cibdat, ca el le enviara dezir que entera e sana fincasse por que la pudiesse el dexar por testimonio de las batallas e de las conquistas que en España fiziera d'aquella vez. E dize Orosio que esta onra dio el cesar a la batalla de los de Cantabria porque fue muy fuerte e de grand nombre, e la vencieron los suyos; e la onra es que pues que sopo que los suyos vencien, que non quiso que ninguna cerca mala ni nigun daño fiziessen en aquella cibdat por que assi cuemo la batalla que fuera cerca della era de grand nombre que assi fincasse la cibdat en su buen estado e en su onra por remembrança del nombre e del prez del cesar, ca todos los cabdiellos de los romanos, cuemoquier que eran cobdiciosos d'averes e de señorios, siempre quisieron aver prez de sus fechos.



140. De lo que contecio en el dizeochavo año.

En ell año dizeochavo del so imperio, que fue a sietecientos e veynt e siete años de la puebla de Roma, e que andava la era en quinze, avino assi que Octaviano Cesar des que vio que Cantabria e Asturias e Galizia eran domadas, assessegolas aquello mejor que el pudo de guisa que se tovo por seguro dellas, e vinosse pora la cibdat de Tarragona, que es en la España de contra oriente. E en cuanto el fizo en las Españas estas cosas que dessuso avedes oidas, fizieron sus cabdiellos por su mandado muchas otras batallas e muchas conquistas por todas las otras partidas del mundo, e domaron muchas yentes e ganaronle muchas tierras. Assi que el seyendo aquel año en Tarragona, llegaronle mandaderos de tierra de India, que es a parte de oriente, e otros de tierra de Escocia, otros de Licia, otros que dizien Eoos, que son los orientales; llegaron y los ofindos e los boreos, que son los de parte de septentrion. E troxieronle todos muchas donas e muchos ricos presentes, e pidienle mercet cada unos de parte d'aquellos que los enviaran que otorgasse las pazes a sus tierras, ca todos querien seer suyos e del su señorio. E plogo mucho a Octaviano Augusto con estas nuevas, e recibio muy bien los mandaderos e fizoles mucha onra e much algo, e recibio dellos los omenages con las cartas e con el recabdo que trayen cada unos de sus tierras, e desi otorgoles todo aquello por que vinieran e enviolos a sus logares. E dize Paulo Orosio sobr'aquesto que aqui torno tierra de oriente a tierra de occidente la onra que della recibiera, ca assi cuemo la mandaderia de los franceses e de los españoles, que son en Europa partida de occidente, fue enviada a Alexandre a Babiloña, que es en medio de oriente, por le demandar paz e coñocelle señorio, otrosi los mandaderos de las yentes de oriente e de septentrion vinieron al cesar a España, que es en el cabo de occidente, por aquella razon misma.



141. De los fechos dell año dizenoveno.

En el dizenoveno año, [.]n que se cumplieron sietecientos e XXVIII de cuando Roma fuera poblada, e que andava la era en dizeseys, dio ell emperador Cesar Octaviano sus leyes a los españoles de amas las Españas e mandoles a todos que viviessen a una manera de ley e por unos fueros. E aquell año mismo torno por sus mandaderos pecheras a tierras de Calabria e a todas las Francias. Entonce fizo Marco Lolio a Galacia provincia de Roma.



142. De lo que contecio en ell año veynteno

En el veynteno año, que fue a sietecientos e XXVIIII de la puebla de Roma, e que andava la era en dizesiete, ovo Octaviano Cesar assessegada toda España tan bien la de orient cuemo la de occident so el señorio de Roma. E durol desta vez la guerra de Cantabria e de las Asturias e de las otras tierras de la provincia de Gallizia cinco años, ca segund avedes oido dessuso començola en el sezeno año e durol fasta'l veynteno. E cuentan en este logar las estorias que folgo entonce en paz tierra de España cuemo assessegada so el señorio del cesar, e que duro desta vegada aquel assessegamiento e aquella paz a las Españas ocho años. Octaviano desque ovo esto fecho e recebidos los vassallages de las tierras, fuesse pora Roma e en passando por Leon de sobrel Ruedano, vio de cuemo eran muchas pueblas derramadas, e fizolas aquel año todas allegar en uno e fazer una villa. E des que llego a Roma fue y recebido con muy grand onra e alegraronse mucho con el las yentes, e cuemo lo llamaron en las otras venidas la una vez cesar e la otra emperador e la otra augusto, quisieranlo llamar d'aquella vez señor de todo el mundo porque avie assessegadas las Españas e todas las otras tierras so el so señorio, mas el no lo quiso consentir e dezirvos emos en cual manera. Avino assi aquel año que ell estando un dia en su solaz, uno de los joglares que estavan y antel fizol una cantiga en el lenguage de Roma, e entre todas las otras cosas que puso y del dixo una razon que quiere dezir en el nuestro lenguage: «¡O, que derechurero señor e que bueno Octaviano Cesar Augusto, señor de tod el mundo!». et las compañas que y estavan alegraronse todas mucho por ello e loaron a demas la cantiga del joglar, mas Octaviano que vio aquello, fizo con la mano e con la cara señas a todos que callassen e defendioles que aquellos loores e aquellas losenjas que las no dixiessen del, ca se podien mudar a tiempo e seer sin onra. E otro dia cuemo profetando, mando pregonar por toda la cibdat que cualquier que lo llamasse señor del mundo que avrie la su ira e perderie el cuerpo por ello, mas quien assil quisiesse llamar que llamasse señor empos el señor del mundo; e esto les mandava porque sos fijos e los otros que depos ellos viniessen assi llamassen a los emperadores que regnassen depos el. Desde los veynt años fasta los veynt e tres no fallamos escritas ningunas cosas que de contar sean, e esto por razon de las pazes que eran much assessegadas por el mundo.



143. De lo que contecio a los veynt e cuatro años.

A los veynt e cuatro años, en que se cumplieron sietecientos e treinta e tres años de cuando Roma fuera poblada, e que andava la era en veynt e uno, cuentan las estorias que se alçaron los de Armenia. E Octaviano Cesar avie aquella sazon un sobrino fijo de su hermana que avie nombre Tiberio, e era mancebiello muy cavalleroso e puñava de servir a so tio en cuantas guisas el podie. E porfijolo Octaviano Agusto por ende e enviolo sobre Armenia, e el guerreola muy de rezio e entrola e assessegola so el señorio de Roma.



144. De lo que avino a los veynticinco años.

A los veynt e cinco años, e en que se cumplieron sietecientos e treynta e cuatro de la puebla de Roma, e que andava la era en veynt e dos, fallamos que murio Virgilio en Brandiz, e robaronlo d'alli e fue aducho a Partonope a la cibdat de Neapol, e escrivieron sobre su luziello un epitafio en latin que dizie assi: «Mantua me genuit, Calapri rapuere, tenet nunc Partonope. Cecini pascua, rura, duces», que quier dezir en nuestro lenguage: «Natural fuy de Mantua, levaronme robado los de Calabria; fiz tres libros por viessos que fablan ell uno de las naturas de los ganados e de los pastos, el segundo de las lavores de la tierra, el tercero de los cabdiellos de Troya e de Italia assi cuemo de Eneas e de muchos otros». E aquell año poblo Herodes a Samaria que era destroida, e por onra de Augusto llamola Agusta Sabastia. E en esse mismo año se perdieron en Chipre e se sumieron muchas cibdades por estremecimiento de la tierra. Desde los veynt e cinco años fasta los veynt e nueve acabados no fallamos que conteciessen ningunas cosas.



145. De los fechos que contecieron a los treynta años.

A los treinta años, e cuando se cumplieron sietecientos e treynta e nueve de la puebla de Roma, e que andava la era en veynt e siete, e avino assi que ell emperador Octaviano Cesar Agusto mando a Varro e a Tuta, dos sabios, que emendassen el libro que fiziera Virgilio de Eneas e de los otros cabdiellos de Troya, e castigolos que non añadiessen y ninguna cosa de suyo. E por esto a en aquel libro muchos viessos en que non a si non los comienços e en otros los medios e en otros los cabos segund que aquellos sabios los emendaron que tollieron ende aquello que y menguava, mas no añadieron y nada de suyo bien cuemo ell emperador les mandara. Aquell año porfijo Agusto a Gayo Agripa bien cuemo fiziera a Tiberio, e otrossi es año vencio Tiberio por mandado dell emperador a los uvandalos, que eran vezinos de las Tracias, e fizo sus tierras provincias de Roma. A los treynta e un año non fallamos que conteciesse ninguna cosa que de contar sea.



146. De los fechos que contecieron a los treynta e dos años.

A los treynta e dos años del su emperio, e en que se cumplieron sietecientos e cuaraenta e uno de cuando Roma fuera poblada, e que andava la era en veynt e nueve, priso Gayo Agripa, este de qui vos desuso fablamos, que porfijara ell emperador la cipdat de Bosforo que dizen que yaze en la ribera del braço de sant Jorge e del mar Euximo; e es este mar entre Asia e Europa, e aquella cibdat e el mar e el puerto della an este nombre Bosforo por Hio deessa de Egipto, que cuentan las fablas de los gentiles que passo por alli en figura de vaca.



147. De lo que contecio a los treynta e tres años.

A los treynta e tres años, en que se cumplieron sietecientos e cuaraenta e dos de la puebla de Roma, e que andava la era en treynta, avino assi que los romanos, que avien grand sabor de fazer al cesar todas las onras que pudiessen por los muchos bienes que en ell avie, pues que vieron que se non dexava llamar señor del mundo, llamaronlo el muy grand obispo, que quiere tanto dezir cuemo qui entiende sobre los otros e a cuydado dellos por mantenellos cuemo fazie Octaviano, que avie cuydado de governar e mantener tod el mundo. Es año se leo en Roma primeramientre la retorica latina, e poblo Herodes la torre de Straton e por onra del cesar pusol nombre Cesarea, e fizo muchas otras obras maravillosas en las cibdades de Siria que tenie. E sabet otrossi que entonce los romanos por las grandes pazes que avie por tod el mundo, que era assessegado so el señorio de Octaviano, fizieron en Roma un templo de maravillosa obra que llamavan la deessa paz de las pazes, bien cuemo dizien a la luna deessa de castidat e a Ceres su madre deessa de las miesses e a otras deessas de muchas cosas. E des que el templo fue acabado de fazer e consagrado, enviaron sus mandaderos muchos e much onrados all idolo del sol que es en cabo de la isla de Delos cerca de las arenas, e fizieronle sus sacrificios e preguntaronle d'aquel templo si durarie por siempre o cuanto serie el su tiempo; et el idolo respondioles que avie de durar fasta que pariesse Virgen. E en este logar departen las estorias e dizen que los espiritos que estavan en los idolos, pero que eran espiritos de mentira, muchas vezes dizien verdat en las cosas por premia dell espirito de la verdat que gelo fazie dezir bien cuemo en fecho deste templo segund que adelant oiredes.



148. De lo que contecio a los treynta e cuatro años.

A los treynta e cuatro años, en que se cumplieron sietecientos e cuaraenta e tres de cuando Roma fuera poblada, e que andava la era en treynta e uno, avino assi que se alçaran las Pannonias, e ell emperador Octaviano envio sobrellas a Tiberio su sobrino, e el venciolas much aina e tornolas al señorio dell imperio. E desi vinosse pora Roma e fue muy bien recebido a grand maravilla de su tio e de todos los romanos; e porque venciera tales tierras cuemo aquellas, llamaronlo d'aquella vez Cesar e fizieronlo consul, e d'alli adelante siempre fueron llamados cesares e consules otrossi.



149. De lo que contecio a los treynta e cinco años.

A los treynta e cinco años ,en que se cumplieron sietecientos e cuaraenta e cuatro de la puebla de Roma, e que andava la era en treynta e dos, fallamos en las estorias que murio Oratio, omne muy letrado e muy sesudo a grand maravilla e que fizo muchos buenos libros de castigos e de cesos.



150. De lo que contecio a los treynta e seys años.

A los treynta e sex, en que se cumplieron sietecientos e cuaraenta e cinco de cuando Roma fuera poblada, e que andava la era en treynta e tres, avino assi que se alço tierra de Germania e envio ell emperador sobrella a su sobrino Tiberio, e el cuemo avie much a coraçon de servir a so tio e a todo el comun de los romanos, destruyola toda en muy poco tiempo. E desi tornosse pora Roma, e si de la primera vez lo recibieran bien, muy mejor fue recebido d'aquella. E tovo por bien Octaviano que lo llamassen emperador, e llamaronle assi; e d'aquel año adelante fue doze años emperador dessouno con Octaviano, e regnaron amos cuemo por egual fasta que murio Octaviano. Desde los treynta e sex años fasta los treynta e nueve no fallamos escrito ninguna cosa que de contar sea.



151. De lo que contecio a los treynta e IX años.

A los treynta e nueve años, en que se cumplieron sietecientos e cuaraenta e ocho de la puebla de Roma, e que andava la era en treynta e sex et el regno de Herodes en veynt e nueve, fallo ell emperador Octaviano Cesar Augusto a su fija que llamavan Julia faziendo yerro, e no la quiso matar por ello, mas echola de tierra. A los cuaraenta años no fallamos escrito que conteciesse ningun fecho granado.



152. De lo que contecio a los cuaraenta e un año.

A los cuaraenta e un año, en que se cumplieron sietecientos e cincuaenta que Roma fuera poblada, e que andava la era en treynta e ocho e el regno de Herodes en treynta e uno, mato Herodes muy grand compaña de los de su casa e mato los notarios e los esponedores de la vieja ley. En aquell año aparecio ell angel a Zacarias el sacerdote en el templo e dixol de cuemo concibrie Helisabeth su mugier, e el no lo quiso creer porque eran amos muy viejos e nunca pudieran aver fijo ni fija; e porque no crovo all angel, perdio la fabla e fue mudo nueve meses, e concibio Helisabeth bien cuemo ell angel le dixo e cobro el la fabla al tiempo que ella encaecio cuemo adelant oiredes.



153. De los fechos que contecieron a los cuaraenta e dos años.

A los cuaraenta e dos años, en que se cumplieron sietecientos e cincuaenta e uno de la puebla de Roma, e que andava la era en treynta e nueve e el regno de Herodes en treynta e dos, ovo ell emperador Octaviano Cesar Augusto assessegadas en paz e paradas de su parte e so el so señorio cuantas yentes avie de orient a occident e de septentrion a mediodia, e cuemo tiene aderredor todo el cerco del mar Oceano que cerca toda la tierra et vivien todas al fuero e a las leyes que les el diera, e mando entonce Octaviano cerrar en la cibdat de Roma las puertas de Jano que estavan siempre abiertas en las guerras e cerradas en las pazes cuemo es dessuso dicho. En aquella sazon fue el mundo mas en paz e mas assessegado so un señor que nunca fuera ante ni fue depues. E duraron estas pazes a Cesar Augusto catorze años, que se le no alvoroço yente ninguna por levantar guerra ni otra desabenencia contra Roma, si no tarde ya en su vegez que se le levantaron los de Atenas e los de Dacia. Et estando desta guisa toda la tierra en paz compuso ell emperador Octaviano muchas leyes por que se mantoviessen las tierras e visquiessen las yentes en paz, e cobdiciasse todo el linage de los omnes aprender los saberes e onrar ell enseñamiento e seer ellos onrados por el. E sabet otrossi que aquel año mismo encaecio Helisabet ocho dias por andar de junio e nacio sant Joan Babtista bien cuemo dixiera ell angel a Zacarias su padre, e cobro Zacarias la fabla que perdiera. E alli quedo el viejo testamento e entro el nuevo. E aquel año vino ell angel Cabriel ocho dias por andar de março a la Virgen Santa Maria e traxol las nuevas del su concebimiento, e concibio de Espirito Santo. E a nueve meses depues d'aquesto e a seys derechamientre depues de la nacencia de san Joan, nacio della el Nuestro Señor Jesucristo ocho dias por andar del mes de deziembre, fincando ella Virgen bien cuemo lo ante era. E sabet que a la sazon que el Nuestro Señor Jesucristo nacio, aparecieron por el mundo muchas señales e muchas maravillas, ca luego aquella noche segund cuenta ell evangelio vieron unos pastores en el monte grandes compañas d'angeles que cantavan la loor de la nacencia del Nuestro Señor. E a aquella sazon aparecio sobre Judea a tod el mundo en ell ayre tan bien de dia cuemo de noche una muy grand estrella e muy clara, e esta guio los tres Reyes Magos cuemo adelante oiredes. E entonce por que pario Virgen cayo en Roma el grand templo que fizieran a la deessa paz de las pazes bien cuemo les dixiera el mal espirito que yazie en ell idolo de cerca de Delos la isla. Otrossi fallamos en las estorias que a aquella ora que Jesucristo nacio seyendo media noche, aparecio una nuve sobre España que dio tamaña claridat e tan grand resplandor e tamaña calentura cuemo el sol en medio dia cuando va mas apoderado sobre la tierra. E departen sobresto los sabios e dizen que se entiende por aquello que depues de Jesucristo vernie su mandadero a España a predigar a los gentiles en la ceguedat en que estavan e que los alumbrarie con la fe de Cristo; e aqueste fue sant Paulo. Otros departen que en España avie de nacer un princep cristiano que serie señor de tod el mundo e valdrie mas por el tod el linage de los omnes bien cuemo esclarecio toda la tierra por la claridat d'aquella nuve en cuanto ella duro. E sabet que en este año en que el Nuestro Señor Jesucristo nacio, fue acabada la quinta edat e se començo la sexta, mas porque fasta aqui no avino razon en este libro de fablar de las edades, por ende cuenta aqui la estoria dellas e muestra que cosa es edat e cuantas son. Los santos padres e los reyes e los grandes sabios cuando acaecie en el mundo algun grand fecho e estraño e que nunca aun acaeciera, fazien en el departimiento de tiempo e llamavan edat al tiempo passado e edat a lo por venir. E a aquellos tiempos tales assi departidos no los llamavan edades porque sean eguales daños, ca lo no son, ca en unos a mas e en otros menos, mas porque durava cada una grand tiempo e por los grandes fechos e señalados que contecien en el departimiento dellas. E de tales acaecimientos granados avinieran ya cinco ante dest año en que el Nuestro Señor nacio e por ende eran passadas cinco edades: ca en el comienço de la primera fue criado el mundo e Adam fecho, e en el de la segunda fue el diluvio de Noe e la grand arca en que escapo, en el de la tercera que se aparto yent a llamar un dios e a circuncidarse, e esto en Abraam; en el de la cuarta que ovieron rey por ungimiento e consagrado, e este fue el rey David; en el de la quinta que fue cativada toda una yente e la su tierra yerma e el regnado perdudo, e esto en el rey Sedequias; et en el comienço de la sexta que pario Santa Maria que fue Virgen ante que pariesse e pariendo, e depues que fue una de las mayores maravillas que pudiessen seer. Mas del comienço desta sexta edat departen en muchas maneras los que fizieron las estorias e algunos de los otros sabios, ca los unos dizien que se començo el dia que Nuestro Señor nacio, otros el dia que fue bateado; e esto por la fuerça que el puso entonce en las aguas cuando se bateo en ellas, que les dio poder de fazer a nos nacer otra vegada e de destroir el pecado original con que todos nacemos, que heredamos de Adam e perdemoslo en el baptismo; otros que se començo en el dia de la su passion, porque entonce fue abierta la puerta del cielo pora los que mereciessen ir alla. Mas cuemoquier que digan los unos e los otros, todos los mas acuerdan que se començo esta sexta edat en el dia de la nacencia de Nuestro Señor, e d'alli conto siempre la eglesia depues aca todos los fechos granados e las cosas que de contar ovo. E otrossi esta estoria d'aqui adelante toda via pone este cuento en los fechos de cada año dessouno con los otros que desuso oyestes. E sabet que aqueste año en que Nuestro Señor Jesucristo nacio e en que se començo la sexta edat fue a cinco mil e novaenta e nueve años que el mundo fue criado e Adam fecho e se començo la primera edat, e a dos mil e dozientos e cincuaenta e cinco que fuera el diluvio e escapara Noe en ell arca, e a mil e nuevecientos e ochaenta e tres dell apartamiento de la ley que se començo en la circuncision de Abraam, e a nuevecientos e cuaraenta e tres que el rey David començo a regnar, e a cuatrocientos e sessaenta e nueve que el rey Sedequias fue levado cativo a Babiloña con todo el pueblo de Israel e se començo la quinta edat; e del regno de Octaviano e de Herodes e de la era a tantos cuemo dessuso oyestes en el comienço deste capitulo.



154. De lo que contecio a los cuaraenta e tres años.

A los cuaraenta e tres añ s dell imperio de Octaviano, en que se cumplieron sietecientos e cincuaenta e dos que Roma fuera poblada, e que andava la era en cuaraenta, e ell año en que el Nuestro Señor nacio e se començo la sexta edat en dos, e el regno de Herodes en treynta e tres, avino assi que tres Reyes Magos de tierra de oriente vieron ell estrella de que oyestes dessuso que apareciera a la nacencia de Jesucristo, e entendieron por la arte de las estrellas en la señal d'aquella que naciera rey que avie a seer señor de todos los reyes del mundo. Mas porque no pudieron saber ciertamientre si serie dios o omne, tomaron tres cosas quel ofreciessen: e oro e mirra e encienso; e oro porque sabien que era rey, e mirra si fuesse omne, e encienso si fuesse dios. E por ir mas aina fueron en dromedarios, que son camellos cosseros e andan mas que ningunas otras bestias que en el mundo sean, e guiolos aquella estrella. E llegaron al trezeno dia de la nacencia de Jesucristo a la cibdat de Bethleem al logar o estava el niño con su madre, e ofrecieronle oro e mirra e encienso. E desi fueron su via por otra carrera por que los no fallasse el rey Herodes, que querie matar al niño. A los cuaraenta e cuatro años no fallamos que conteciesse ninguna cosa que de contar sea.



155. De lo que contecio a los cuaraenta e cinco años.

A los cuaraenta e cinco años, en que se cumplieron sietecientos e cincuaenta e cuatro de la puebla de Roma, en la era de cuaraenta e dos e que andava ell año de Nuestro Señor en cuatro, e el regno de Herodes en treynta e cinco, mando Herodes Escalonica llegar todos cuantos niños avie en tierra de Judea que de dos años a ayuso fuessen, e fizolos matar por cuydar que matarie entrellos aquel niño de quel dixieran los Reyes Magos que avie a seer rey d'aquella tierra e que cuydava el que serie de linage de sus enemigos; ca segund el tiempo que Herodes aprisiera de los reyes de la nacencia de Jesucristo, bien sabie que no avie dos años complidos, e por ende mato los niños que eran d'aquel tiempo, mas no lo fallo entrellos, ca ya fuxiera Josef con el e con su madre a Egipto por mandado dell angel. De los cuaraenta e sex años no contecio ninguna cosa granada que de contar sea.



156. De lo que contecio a los cuaraenta e siete años.

A los cuaraenta e siete años, en que se cumplieron sietecientos e cincuaenta e sex de la puebla, en la era de cuaraenta e cuatro e que andava ell año de Nuestro Señor en sex, e el regno de Herodes en treynta e siete, avino assi que adolecio el rey Herodes de muy fuertes enfermedades e much estrañas a que no pudieron los fisicos dar consejo ninguno porque eran majamiento de Nuestro Señor, e murio dellas. E ell emperador Octaviano puso en so logar a Archelao e a Herodes Antipatro e a Lisias e a Filipo sus fijos, e partioles las tierras del padre e finco Archelao por rey de Judea. E es año aparecio ell angel a Josef en Egipto e dixol que se tornasse pora su tierra con el niño e con su madre, ca muerto era el rey Herodes e otro regnava en so logar. Entonce Josef cumplio el mandamiento dell angel e tornosse luego. Desde los cuaraenta e siete años fasta los cincuaenta e cuatro no fallamos ninguna cosa escrita que de contar sea.



157. De lo que contecio a los cincuaenta e cuatro años.

A los cincuaenta e cuatro años, en que se cumplieron sietecientos e sessaenta e tres de la puebla de Roma, en la era de cincuaenta e uno cuando andava ell año de Nuestro Señor en treze, e el regno de Archelao en siete, contaron ell emperador Octaviano Agusto e ell emperador Tiberio Cesar su sobrino todas las cibdades que obedecien all emperio de Roma, e fallaron y novaenta vezes trezientas vezes mil e setaenta mil demas. A los cincuaenta e cinco años no contecio ninguna cosa granada que de contar sea.



158. De lo que contecio a los cincuaenta e seys años.

A los cincua e sex años dell emperio de Octaviano, en que se cumplieron sietecientos e sessaenta e cinco de la puebla de Roma, cuado andava la era en cincuaenta e tres e ell año de Nuestro Señor en quinze, e el regno de Archelao en nueve, avino assi que Tiberio Cesar que era muy cobdicioso d'aver cuemo adelante oiredes, tollio a Archelao el regno de Judea porquel no dava cuanto sel querie, e fizo rey a Herodes tetrarca. E otrossi sabet que aquell año cumplio ell emperador Octaviano Cesar Agusto setaenta e siete años que naciera e cincuaenta e sex meses e diez dias que regnara, entrando en esta cuenta los doze que regnaron el e Tiberio dessouno. Entonce Octaviano estando en buena vegez e assaz en buena mantenencia, adolecio e murio en Champaña la que llaman Capua, e levaronlo a Roma e soterraronlo en el campo Marcio, que quiere tanto dezir cuemo en el campo de las batallas. E agora dexa aqui la estoria de fablar de Octaviano e cuenta de Tiberio que regno luego depos el.



159. Dell imperio de Tiberio Cesar e luego de los fechos que acaecieron en el primer año.

A aquella misma sazon que murio Octaviano Agusto finco Tiberio Cesar sin toda contienda por señor de tod el mundo; e esto por dos razones: la una porque era su sobrino fijo de su hermana e lo avie el porfijado e fecho heredero, la otra porque regnara ya con el doze años dessouno e estava cuemo apoderado de los señorios de todas las tierras. E regno Tiberio veynt e tres años, e ell primer año del su emperio fue a sietecientos e sessaenta e sex años de la puebla de Roma, cuando andava la era en cincuaenta e cuatro e ell año de Nuestro Señor en dizeseys, e el regno de Herodes tetrarca en uno. E avino assi aquell año que est emperador Tiberio luego en comienço del su regno mostrosse por muy mesurado assi que non se mostrava mas por señor que cualquier de los otros omnes, e de muchas onras quel querien fazer las yentes no recibie si no muy pocas e muy pequeñas; no querie quel llamassen emperador, llamavanlo los omnes padre de la tierra e defendiegelo, el no querie traer corona en la cabeça cuemo emperador ni querie oir losenjas en ninguna guisa. Faziel un dia emienda de yaque yerro un cavallero del linage de los consules e porque finco los mojos antel por le rogar quel perdonasse, fuxo contra tras Tiberio tan espantado por la onra quel fazie aquel cavallero que cayo despaldas en tierra e sil volvien algun falago en la razon quel dizien no dubdava de lo contradezir luego e de meter otra razon en medio. E cuando algunos en la cibdat dizien mal del ol assacavan algunas nuevas malas o fazien alguna mala cantiga del o de los suyos, no avie el cuydado ninguno ni les fazie mal por ende, ante dizie que en la cibdat livre livres devien seer las lenguas e las voluntades de los omnes pora dezir lo que quisiessen. En llamar e onrar a todos passava manera d'omne, tanto los llamava onradamientre nunca entrava en la corte si no señero, e si davan sentencia contra su voluntad nunca se querellava ende. Siempre se levantava a los consules cuando vinien e cuando los encontrava davales la carrera. E cuando algunos adelantados le enviavan dezir que echasse mayores pechos en las sus provincias, respondieles el que el buen pastor tresquilar devie el ganado, ca no comello. Amengo las espesas que fazien las yentes en los juegos e en los presentes que davan, e mandoles que lo pusiessen todo en parar buenas casas. A un senador que era cuestor tollol aquella dignidat porque caso e desecho su mugier a tercer dia. Echo de la cibdat de Roma todos los adevinos e los encantadores, e desi pidieronle mercet que los perdonasse e prometieronle que nunca usassen d'aquellas artes, e perdonolos luego e cojolos en la cibdat. En las batallas era muy fuerte cavallero. E porque amava mucho el vino llamavanlo los joglares por escarnio por Tiberio Vero, biberio mero, que quier dezir bevedor de vino. En vez de castigar los otros cuemo princep devie fazer, sovo una vez dos dias e una noche encerrado con Pompeyo Flaco e con Lucio Pison, que nunca al fizo sino comer e bever con ellos, e estando alli dio all uno la provincia de Siria e all otro fizo adelantado de Roma. E la dignidat de los cuestores diola una vegada a un estraño, e no la quiso dar a los que la merecien por linage. Avie siempre en costumbre de fazer a la cena sus cuestiones a sus maestros de la licion que leye de dia, e Seleutico el gramatico sossacava los privados dell emperador e dizienle en cuales libros leye cada dia, e catava las cuestiones en ellos e respondiel much aina por esta razon a lo quel el demandava; e sopolo Tiberio e echolo de su compaña e al cabo fizol morir por ello. Mato un cavallero del linage de los pretores porque levo un pavon de su huerta. En cuanto el regno no passo dia ninguno por fiesta que fuesse en que no matasse algun omne; defendie que no llorassen los parientes ni los amigos a los que el matava. Quequier quel dixiesse cada uno todo lo creye; por cual yerro de palavra que omne dixiesse, maguer fuesse muy pequeño, luego lo judgava el de muerte. Un gramatigo leyo un dictado en que dizie mal de Agamenon e un escrevidor de estorias leyo una estoria en que dizie que Bruto e Cassio fueran los peores de todos los romanos, e fueron por ello acusados ant el; e maguer que mostravan que no fizieran ellos aquellos escritos, mas que avie dias que fueran fechos e leidos ante Octaviano Agusto, no les valio nada, ante los metio en prision e defendioles que nunca estudiassen e que nunca fablassen. Una vez fizo llamar ante si a pleyto una grand compaña de omnes, e una partida dellos porque sabien que morrien, mataronse en sus casas, e los otros por tal de desfoir la desonra e ell enxeco del pleyto bevieron poçon por tal de se matar; e Tiberio que lo sopo, fizo atar las llagas a los feridos e tales medio muertos man mandolos echar todos en la carcel. A los que querien morir no les dexava, ca tenie que era muy ligero tormiento la muerte; onde avino una vegada que quisiera el matar a uno que avie nombre Carmillo, e matosse el ante, e Tiberio que lo sopo, dixo con grand pesar: «Carmillo me escapo». Otra vez avino que uno que mandava matar pidiol mercet que lo fiziesse matar aina, e el respondiol: «No eres aun mi amigo que te yo aquesso faga». E sabet que era Tiberio ancho de cuerpo e muy valiente, e era luengo mas de cuanto convinie e avie grand anchura en los ombros e en los pechos, e de todos los otros miembros era egual e cual convinie fasta en los pies. Avie mas ligera e mas valiente la mano siniestra que la diestra e los artejos de las manos muy firmes assi que tomava una grand maçana sana e verde e daval con la punta del dedo e passavala de part a part. Los ojos avie muy grandes, e lo que es grand maravilla, avielos tan claros que veye de noch a lo lobrego, mas no mucho. E raye siempre la cerviz rezia e yerta, e avie la cara luenga e sonducha. Las mas vezes siempre estava callando por que avie la fabla muy vagarosa, e por ende fablava muy poco aun con sus amigos, e en fablando fazie un gesto vagaroso con los dedos todo lleno de desden. No adolecio mas de una vez en todo so emperio. Trabajavasse mucho de agüero porque asmava que todas las cosas vinien por aventura. Avie del trueno grand miedo sin mesura; cada que vey el cielo añubla nunca estarie sin corona de laurer en la cabeça, e esto porquel fazien entender que nunca el rayo firie en ramo de laurer. Estudiava mucho en las siet artes. Era muy cobdicioso d'aver, e con la grand cobdicia que avie de llegar tesoro, envio por muchos reyes de muchas tierras e fizolos venir a Roma, e no los dexo ir ende fasta quel dieron todo cuanto sel quiso. E porque tolliera el regno de Judea a Archelao en remembrança d'aquel fecho, mudo el nombre a Mazaca, que era la mas noble cibdat d'alli, e llamola Cesarea del que era llamado Cesar.



160.

Desdel primer año dell imperio de Tiberio Cesar fasta'l quinzeno no fallamos que oviesse el de fazer ningunos fechos granados; tan assessegadol dexara su tio el señorio del mundo. E por ende no cuentan las estorias ningunas cosas que conteciessen en aquellos años, si no tanto que fallamos que en aquel tiempo fue Josipo obispo de Judea; e est es el que llaman los evangelistas Cayfas. E entonce fizo Tiberio a Poncio Pilato adelantado de toda tierra de Judea. E aquella sazon poblo alli Herodes tetrarca una cibdat e pusol nombre Tiberia del nombre de Tiberio por onra del. En aquel tiempo fue otrossi Lucillo, un orebze muy sabio en su arte e muy sotil a grand maravilla, e ando tanto provando las naturas de las cosas que lavro el vidrio a martiello assi cuemo se lavra la plata o cualquiere otro metal, e fizo ende un vaso muy fremoso e muy sotil, e levolo all emperador Tiberio cuydando quel farie grand algo por tan noble arte cuemo Tiberio cuydando quel farie grand algo por tan noble arte cuemo sabie, mas cuemo era Tiberio muy cobdicioso e avie llegado muy grand tesoro, asmo entre si mismo que si aquel metal tan noble e tan estraño aproveciesse por el mundo, no valdrie nada el su oro ni la su plata e perders'ie por esta razon el su grand tesoro. E por ende llamo aquel maestro e preguntol si fiziera nunca otro vaso tal cuemo aquel o si sabie en el mundo otro maestro que sopiesse aquella obra, e el dixol que no. Entonce Tiberio mandol que desfizies el vaso e que lo fundiesse, e desi fizo matar al maestro. A aquella sazon contecio otrossi en Roma ell escarnio de Paulina, una dueña de muy grand linage que era muy fermosa a grand maravilla, e enamorosse della un señor de cavalleros que avie nombre Mundo, e no la podie aver por falagos ni por algo ni por cosa quel prometiesse. E tanto andava perdudo e coytado por ende que ovo a assacar un fecho much estraño, e fuesse pora los sacerdotes del templo de Isis e dioles tanto de su aver quel otorgaron que farien cuanto el quisiesse. E el dixoles que fuessen a Paulina e quel dixiessen que el dios Annubis la uviera en el templo de Isis e mandava que fuesse velar y aquella noche, ca tanto se pagara de la su castidat quel avie y a dezir en poridat algunas cosas. E los sacerdotes fuerongelo dezir, e ella cuando lo oyo, fue muy alegre e dixolo luego a su marido mostrandol que no podie seer que no obedeciesse al mandamiento de Dios; e el marido tovolo por bien, e fue a velar aquella noche al templo de Isis. E los sacerdotes guisaron que no fincasse ninguno en el templo e metieron a Mundo tras ell altar, e Paulina envio a toda su compaña e ella echosse en su cama muy buena que mandara fazer, atendiendo que vernie en sueños el dios a ella. E Mundo dexo passar grand pieça de la noche por que se adormeciesse ella, ca tenie que la engañarie ante cuando soviesse buelta en sueño; e desi vistiosse las vestiduras del dios Annubis e guisosse de lo semejar lo mas que pudo, e fuesse pora o yazie Paulina e fallola adormida e començola a abraçar e a besar, e despertosse luego e preguntol quien era, e el dixol que Annubis. Ella tovosse por bien aventurada porque la deñara visitar, e pidiol merced quel dixiesse si se podien ayuntar dios e mugier terrenal, e el diol exiemplo de cuemo Jupiter yogo con Almena e de muchas otras que parieron dios, e della otrossi que dios avie de nacer; entonce Paulina sufriol de fazer cuanto sel quiso. E otro dia vinosse much alegre pora su marido e dixol de cuemo yoguiera el dios con ella e quel dixiera que avie a parir dios, e fue grand ell alegria del marido en el yerro que a su mugier conteciera. E desi avino assi un dia que se fizo Mundo encontradizo a la dueña e dixol: «Paulina la bienaventurada, que merecist de yazer el dios Annubis contigo. Aprende de dar tu cuerpo a los omnes cuemo fezist a los dios, ca los dios les dan lo que les tu neguest e no tienen en desden de les dar sus figuras e sus nombres bien cuemo fizo el dios Annubis, que llamo a Mundo que yoguiesse contigo e fizote perder veynte mil moravedis que te yo dava». E cuando aquello oyo Paulina, tovosse por engañada e por escarnida e dixolo a su marido, e el querellos all emperador e Tiberio por vengar el escarnio de tan onrado cavallero, fizo prender todos los sacerdotes e dalles penas fasta que dixieron la verdat; e desi mandolos todos matar. E ell idolo de Isis fizolo echar en Tibre, e a Mundo diol vagar tanto que fuxo de la tierra porque ell amor de la grand fremosura de la dueña gelo fiziera fazer e no era mucho de culpar. E en cuanto aquestas cosas contecien, ell emperador Tiberio con la grand cobdicia que en si avie, despechava mucho las tierras, e por esta razon alçaronse muchas provincias all imperio de Roma de guisa que nunca despues fueron suyas.



161. De lo que contecio al dizisexeno año.

En el quinzeno año del regno de Tiberio, en que se cumplieron sietecientos e ochaenta de la puebla de Roma, e que andava la era en sessaenta e ocho e ell año de Nuestro Señor en treynta, e el regno de Herodes tetrarca en quinze, entonce se acabo el viejo testamento e començo el nuevo, porque aquel año llegaron sant Joan Baptista e Jesucristo a aver treynta años, que es edat complida pora aver ell omne todo el seso complido que a d'aver. E entonce descendio del desierto san Joan e vino al rio de Jordan e començo a predicar el baptismo e a batear las yentes; e bateo al Nuestro Señor Jesucristo cinco dias andados del mes de enero en tal dia mismo cuemo el apareciera a los tres Reyes Magos en Bethleem veynt e nueve años avie passados. E alli o estava Jesucristo en el baptismo descendio sobrell el Espirito Santo en figura de palamo e vino una voz del cielo quel dixo: «Tu eres el mio fijo much amado».



162. De lo que contecio al dizesexeno año.

En el dizesexeno año, que fue a sietecientos e ochaenta e uno de la puebla de Roma, e que andava la era en sessaenta e nueve e ell año de Nuestro Señor en treynta e uno, e el regno de Herodes en dizeseys. avino assi que fueron Jesucristo e su madre convidados a las bodas de Architeclino, e fallecio el vino sobre comer, e Nuestro Señor por ruego de su madre fizo alli dell agua vino. E esto fue cinco dias andados del mes de enero en tal dia mismo cuemo el fuera bateado ell año d'ante e en cuemol ofrecieran los Reyes Magos sus dones treynta años avie passados.



163. De lo que contecio al dize seteno año.

En ell año dizeseteno, que fue a sietecientos e ochaenta e dos años de la puebla de Roma, e que andava la era en setaenta e ell año de Nuestro Señor en treynta e dos, e el regno de Herodes en dizesiete, fizo el Nuestro Señor Jesucristo los mas de los miraglos que son escritos en los evangelios. E aquell año fizo Herodes descabeçar a san Joan Baptista en un castiello de Aravia que a nombre Macheronta, e es allende del rio Jordan; e fue el su cuerpo soterrado en tierra de Palestina en la cibdat de Sabastia, e la cabeça en Jerusalem cerca'l palacio de Herodes.



164. De lo que contecio al dizeochavo año.

En ell año dizeochavo, que fue a sietecientos e ochaenta e tres años de la puebla de Roma, e que andava la era en setaenta e uno e ell año de Nuestro Señor en treynta e tres, e el regno de Herodes en dizeocho, fue el Nuestro Señor Jesucristo puesto en la cruz en la cibdat de Jerusalem e por salvar el linage de los omnes e complir todo lo que dixieran los profetas que fablaron dello muchos años ante; e assi cuemo parecieron muy grandes signos e contecieron muy grandes maravillas en su nacencia, otrossi se mostraron muy grandes fechos en la su passion. E sabet que a la sazon quel pusieron en la cruz tan desnuyo e tan sin vestidura cuemo salio del vientre de la Virgen; lo pusieron en ella assi que nol dexaron dessuso ningun paño grand ni pequeño. E su madre quel vio estar d'aquella guisa sin todo encubrimiento de las cosas vergoñosas, ovo ende grand cueyta e grand pesar e tomo ell arrede de lino de que traye cubierta la cabeça e dixo: «Ay, varones, que mesura que serie si oviesse y alguno que pudiesse alcançar al mi fijo e tomasse aqueste paño e lo cubriesse con el»; e maguer que ella esto dizie, no ovo y ninguno que se trabajasse ende ni oviesse dello cuydado. Entonce la Santa Virgen con coyta llegosse con el paño ante la cruz e alçosse la tierra tanto que alcanço ella muy bien a atargelo, e atol con un nudo quel fizo tal cuemo figuran agora aquellos que entallan o pintan el crucifixo. Pero algunos dixieron sobr'aquesto que nol dio su madre aquel paño, mas la mugier quel diera la otra toca con que alimpiasse la cara cuandol prendien, quel vino suor tan afincado que cayen del gotas de sangre en tierra, e tal fue el suor e de tal vertud que finco pora siempre la figura de la su cara en aquella toca; e este es el paño que tienen en Roma a que llaman la Veronica. Otrossi sabet que el Nuestro Señor envio ell espirito del cuerpo, e fendiosse luego el templo de Jerusalem, e rompiosse e fizose partes el velo que destajava en el templo la camara o seyen las cosas santas, de la otra casa mas de fuera en que estavan los sacerdotes e la otra gente. En essa ora segund cuenta Josefo sintieron los sacerdotes que se movie la tierra e tremie, e oyeron una voz como de campana que salie d'aquella camara apartada del santuario del templo e dixo: «Mudemosnos destas siellas». Et abrieronse estonce muchos luziellos en Jerusalem e ressucitaron dellos aquella ora muchos cuerpos de santos que fueran muertos fasta aquella sazon, e vinieron a la cibdat de Jerusalem e aparecieron a muchos segund cuentan los avangelios. E aquella ora escurecio el sol e cubrieron toda la tierra tiniebras muy escuras assi que se no veyen los omnes si no muy adur e muy de cerca, e parecieron todas las estrellas por el cielo bien cuemo si fuesse medianoche. Entonce san Dionis, que era aun gentil e grand filosofo, seye a su estudio en Atenas, e cuemo entendie por el saber de las estrellas que no era entonce tiempo en que el sol deviesse escurecer e lo vio tan escuro, dixo: «O el Dios de la natura sufre alguna fuerça, o toda la fechura del mundo se suelta pora caer e destroirse todo». E escrivio el luego con su mano estas palavras e assi las mostro depues a san Paulo, que vino a el empos esto e predicol e convertiolo a la fe de Cristo.



165. De lo que contecio ell año dizinoveno.

En el dizenoveno año, que fue a sietecientos e ochaenta e cuatro años de la puebla de Roma, cuando andava la era en setaenta e dos e ell año de Nuestro Señor en treynta e cuatro, e el regno de Herodes en dizenueve, ordenaron los apostoles por obispo de Jerusalem a sant Yago el Menor el fijo de Alfeo, que era llamado hermano de Jesucristo porquel semejava mucho, e fue est el primero obispo cristiano que ovo en el mundo, e duro veynt e nueve años en ell obispado. E los judios tenienlo por santo e llamavanlo justo; e entrava en sancta sanctorum lo que no osavan fazer los otros sacerdotes. Dell año veynteno no fallamos escrito ninguna cosa.



166. De lo que contecio a los veint e un año.

A los veynt e un año del so emperio, que fue a sietecientos e ochaenta e seys años de la puebla, cuando andava la era en setaenta e cuatro e ell año de Nuestro Señor en treynta e seys, e el regno de Herodes en veynt e uno, vino Herodes Agripa a Roma e recibiolo Tiberio muy onradamientre, ca ya perdiera el duelo de la muerte de Druso su fijo por que lo echara que no apareciesse ant el por que fuera su privado; e mandol que aguardasse a Tiberio fijo de Druso. E Herodes cuemo era de grand coraçon, siguie su voluntat e aguardava mas a Gayo fijo de Germanico, ell hermano de Tiberio ell emperador, porque lo amava mas, e fuel Tiberio por ende cogiendo mal querencia encubiertamientre. En aquell año tollo Tiberio a Pilato el adelantatgo de Judea, e echolo de tierra e mandol ir a Leon sobrel Ruedano onde era natural que morasse y envergoñado entre los suyos e mezquino, porque judgara que matassen a Jesucristo e fiziera mucha crueza en los cristianos; e vivio alli muy pobre e a grand honta e al cabo matosse el mismo con su mano. A los veynt e dos años no cuentan las estorias que conteciesse ninguna cosa granada que de contar sea.



167. De lo que contecio a los veynt e tres años.

A los veynt e tres años, en que se cumplieron sietecientos e ochaenta e ocho de la puebla, cuando andava la era en setaenta e seys e ell año de Nuestro Señor en treynta e ocho, e el regno de Herodes tetrarca en veynt e tres, avino assi que ell emperador Tiberio por la saña que avie a Herodes Agripa porque no querie aguardar a Tiberio so nieto, fizolo prender e echar en grandes cadenas; e estando alli preso, faziel el carcelero muchas onras porque era amigo de Gayo. E un dia estava Herodes arrimado a un arvol verde e pososse un bufo en somo dell arvol, e llegosse un cavallero de Grecia viejo que yazie y preso a Herodes e dixol: «No cuydes que te quiero fablar a losenja, mas dezirte lo que me descubrieron los dioses». E era aquel cavallero muy sabidor d'agüero e dixol: «Sepas que saldras aina d'aqui e seras alçado en tan grand onra que te avran envidia todos tus amigos; e en aquella bienandança morras e dexaras lo tuyo a tos fijos. Mas cuando vieres aquesta ave sobre ti otra vez a cinco dias te verna la muerte». E yaziendo Herodes preso, adolecio ell emperador Tiberio en la cibdat de Capreas e porque vio que morrie envio por todos los nobles omnes de Roma e por Tiberio so nieto e por Gayo su sobrino, e fizo oracion a los dios e pidioles mercet que diessen ell emperio a aquel que mejor serie; e desi cuemo por suertes puso en so coraçon de lo dar al que ante viniesse a ell otro dia mañana, pero fizolo saber al nieto porque querie mas que lo ovies el. E otro dia Tiberio el nieto parosse a almorzar e Gayo el sobrino fuesse grand mañana pora'l tio. E cuando lo vio ell emperador, pesol mucho, mas encubriolo e dixol: «Fijo, tu eres emperador, pero Tiberio avie mayor derecho de lo seer, mas yo se la voluntad de los dioses e se que eres tu mejor pora ello». E desi llamo todos los ricos omnes e diogelo por señor. E des que ovo ordenado aquello e todas las otras cosas que por bien tovo, murio. E en todo el tiempo que el regno sovieron las Españas assessegadas e en paz so el señorio de Roma bien cuemo gelas dexara so tio ell emperador Octaviano. E agora dexa aqui la estoria de fablar del e cuenta de Gayo Gallicula.



168. Dell imperio de Gayo Gallicula e luego de los fechos que contecieron en el primer año del su regnado.

Gayo Gallicula fijo de Germanico ell hermano de Tiberio fue recebido por emperador de Roma luego depos la muerte de so tio. E troxo el cuerpo de so tio Tiberio de Capreas a Roma e soterrolo muy onradamientre. E a muy pocos dias depues solto de la prision a su amigo Herodes Agripa e diol dos señorios en su tierra, que fueran ell uno de Filipe e el otro Delisias, e coronolo e enviolo por rey a su tierra muy onradamientre. E regno Gayo cuatro años, pero no complidos; et el primer año del so imperio fue a sietecientos e ochaenta e nueve de la puebla de Roma, e andava la era en setaenta e siete e ell año de Nuestro Señor en treynta e nueve, e el regno de Herodes tetarca en veynt e cuatro. Aquell año començo el a seer muy manso e muy franc e muy bueno assi que se pagavan las yentes del, ca luego en el comienço de su regno mando tornar a sus logares todos cuantos fueran desterrados e perdono a todos cuantos fizieran mal fasta aquella sazon. Un libriello quel fizieran que fablava de la su salud no lo quiso recebir. Mostravasse a todos comunalmientre e cuandol dizien por que lo fazie, respondie el que nuncal fiziera ninguno por que se le no mostrasse. E dizie a los losengeros que no avie orejas pora oir a ellos. A todos los adelantados e los que avien dignidades e oficios dava poder de usar libremiente de sus dignidades e que se no pudiesse ninguno dellos alçar a el. A muchos de los que perdien algo por quema pechavagelo todo. E sabet que fue Gayo omne muy grand de cuerpo e de color amariello, pero el cuerpo era feo e avie la cerviz e las piernas muy delgadas e las quexadas e los ojos encovados e la fruente ancha e torvada. [E]l cabello avie ralo, e en somo de la cabeça no avie ninguno, e esso que avie era todo espeluzrado; e por ende por o el passava no era ninguno osado de lo catar departe dessuso ni de nombrar cabra por ninguna manera, si no morrie por ello. E la cara aviela por natura espantosa e oscura, e faziela aun mas por maestria, ca se catava en ell espejo e puñava de la componer de gestos much espantosos. No era valiente de cuerpo ni de coraçon. Despertavasse much a menudo cuando durmie, assi que el su dormir nunca era mas que tres oras de la noche e con enojo de yazer andava por los portales llamando al dia. No andava vestido a costumbre de Roma ni a manera de omne ni calçado otrossi, ca traye unas vestiduras pintadas todas cubiertas de piedras preciosas e los dedos llenos de aniellos e las moñecas d'armellas d'oro, e assi andava a las vezes ante toda la yente; otras vegadas todo sirgado e en çuecos de mugieres. Era muy sabidor en las artes e muy bien razonado a maravilla. Avie grand sabor de cantar e de sotar assi que cuando los joglares cantavan o remedavan en los teatros enfiñiendosse que los castigava e los enseñava, fazie muy de grado ante todos los gestos que ellos avien de fazer. En aquest año ovo san Pedro vençudo a Simon Mago en Antioquia, e fue el fecho el primer obispo della, e duro siet años en aquel bispado. E aquel año fue otrossi el postremero del regno de Herodes Antipater, e regno Agripa d'alli adelante. Al segundo año e el tercero dell emperio de Gayo no contecieron ningunas cosas por el grand assessegamiento de las pazes que eran por tod el mundo.



169. De lo que contecio el cuarto año.

En el cuarto año, que fue a sietecientos e novaenta e dos de la puebla de Roma, cuando andava la era en ochaenta e ell año de Nuestro Señor en cuaraenta e dos, e el regno de Agripa en tres, ovo Gayo dexada la bondat que mostrara en el comienço de su regno, e salio omne muy luxurioso e tan cruel contra los omnes e tan malo que de todos los otros principes d'ante del no lo fue ninguno tanto de guisa que se querellava del su regnado porque nunca en los sos dias vinieron sobrel fecho de Roma ni sobrel su pueblo pestilencias por que los sus tiempos fuessen nombrados. E en todo el so regno las Españas estavan en paz e assessegadas so el señorio de los romanos. E en su tiempo compuso san Mateo el libro de los sus evangelios. E tan sin razon fue la luxuria de Gayo que yogo con todas sus hermanas, e al cabo matolas diziendoles que se yazien con otros e que eran en consejo de matar a el. Tan grand sabor avie de veer ell aver e traello entre manos que se descalçava muchas vegadas e andava por los grandes montones dell oro e de la plata que tenie, e a las vegadas fazielos tender e volcavasse desnuyo en ellos. E faziesse a las yentes aorar por dios, e llamavasse hermano de Jupiter assi que una fija que avie poniela muchas vezes entre las piernas de Jupiter e dizie que d'amos era fija. Iva muchas vezes al templo de Castor e de Pollux e assentavasse en medio dellos amos e dexavasse aorar cuemo dios a los que entravan; e esto era grand maravilla dell, que tenie los dios tan en poco. E cuando oye algunos truenos pequeños, avie muy grand miedo e envolvie la cabeça con el manto, e cuando los grandes caye dell estrado y escondiesse so el lecho. Avie en el templo un idolo d'oro e faziel cada dia cobrir de la vestidura que el vistie. Cuando veye en las noches la luna llena convidavala a grandes vozes que lo viniesse abraçar e echarse con el. A su avuela Antonia tantas desonras e tantos enojos le fazie que murio por aquella achaque, pero con poçon quel el dio segund cuentan algunos, e al soterrar nol fizo onra ninguna. Su hermano Tiberio estando seguro e no asmando d'aquello ninguna cosa, enviol el tribuno de los cavalleros, que lo mato asoora en su casa. A Sillano so suegro fizo tanto que se ovo a degollar con una navaja e a matar. A Ju su fija no avie no avie cosa por que la el tanto la toviesse por fija cuemo por que era brava, que iva con los dedos a las caras e a los ojos de los que jogavan con ella. Muchas vezes tenie el mucho pan a demas e dexava al pueblo aver grand mengua e grand fambre. Mandava que viniessen los padres a la muerte de los fijos, e a uno que se escusava una vez que era doliente enviol su lecho en que lo troxiessen. Una vez fizo llamar uno que fuera desterrado e preguntol que fazie cuando estava en desterramiento, e el dixol que orava por la muerte de Tiberio que lo desterrara e por el que fuesse rey; e cuemoquier que lo aquel dixiesse por losenia, cuydo el que assi oravan por su muerte los que el desterrara e fizolos todos matar por las insulas o estavan. E loavasse el muchas vezes e dizie que no avie de natura tan buena cosa cuemo seer desvergonçado. E tanto crecio la su maldat que se fizo fazer imagen cuemo a dios, e enviola por tod el mundo e mando que la aorassen todas las yentes; e assi lo fizieron todos, si no los judios que la non quisieron aorar en ninguna manera. Onde avino que se levanto contienda en la cibdat de Alexandria entre los gentiles e los judios, e fueron sobrello muchos de la una part e de la otra all emperador Gayo. E entre las otras cosas de que los gentiles los acusaron pusieron esta que no quisieran los judios aorar la imagen del emperador, e entonce lo sopo Gayo primero e envio luego mandar a Petronio adelantado de Siria que pusiesse la su imagen en el templo de Jerusalem e no fiziesse ande al. E Petronio fue luego alla pora ponerla y, mas salieron a el los judios e rogaronle que lo no fiziesse, ca antes se dexarien todos matar que lo sufriessen. E cuemo era Petronio omne bueno, ovo duelo dellos e dixoles que lo no fazie el de su grado, mas por mandado de Gayo, pero porque veye que era grand daño dell emperador de perder las grandes rendas que avie de los judios, por aquella razon dixo que se aventurarie de no poner y la imagen tan aina e ellos que enviassen entretanto pedir merced a Gayo e el que les ayudarie en ello cuanto el su poder fuesse. E los judios enviaron alla; e era entonce el rey Agripa en Roma con ell emperador, e era mucho su privado e su amigo, e rogaronle los judios que les ayudasse, e ell avie debdo de lo fazer porque ell uno de los tres señorios que ell avie era en la tierra de los judios, e est era el señorio de Galilea; e fizolo muy de grado e convido a Gayo ell emperador que yantasse otro dia con el. E estando amos a la tabla maravillosse Gayo de tantos manjares e tan estraños e tan maravilloso convit cuemol Agripa dava, e con plazer que avie començol a retraer cuantas coitas avie por el sofridas en las prisiones de Tiberio e en otros logares, e por ende dixol quel demandasse lo que quisiesse e el dargeloye, e el respondiol que assaz le cumplie el su amor. Mas Gayo quexaval quel demandasse algo en todas guisas, e Agripa pidiol que no pusiesse su imagen en el templo de Jerusalem, e cuando lo oyo Gayo ovo grand saña, mas pensando en cuemo era Agripa de grand coraçon que no quisiera demandar otras riquezas ni otros grandes señorios, otorgogelo. E envio luego sus cartas a Petronio que si la imagen no era puesta en el templo que la non pusiesse d'alli adelante, e por esta razon non se puso por que ell alongara el fecho fasta que viniesse la respuesta. Depues repintiesse Gayo por lo que otorgara e con grand pesar que avie envio dezir a Petronio por sus cartas: «Por que desprecieste el mandado dell emperador e quesiste mas los presentes de los judios, escoge de cual muerte querras mas morir por que aprendan todos que no es segura cosa despreciar el mandamiento del princep». E enviandol Gayo esto dezir, ordenolo Dios d'otra manera, ca ante que estos mandaderos ni estas cartas le llegassen, ante le llegaron nuevas que era muerto ell emperador. E assi fue, ca ell emperador Gayo fazie muchos males e tenie en coraçon de fazer muy mayores, ca avie puesto de ir a Alexandria e matar ante en Roma de todas cuantas dignidades e cuantos oficios y avie los mayores e mas onrados. E esto soposse por cierto porque depues que el fue muerto fallaron en sus arcas dos libros, e en ell uno era puesto Claudio por juez pora complillo e en ell otro Perugio, e estavan en ellos escritos los nombres de todos los que el mandava matar; e otrossi fallaronle una arca muy grand llena de pozon de muchas maneras. Mas ante que ell emperador Gayo pudiesse complir aquello que avie puesto, fablaronse pieça de los cavalleros de la corte quel matassen; e entre aquellos que fueron en la fabla avie y uno a que llamavan Cassio Chereas, e era tribuno de la compaña de los juezes, e porque era ya muy viejo e muy flaco faziel Gayo muchos escarnios, e por end ell con la malquerencia quel avie pidio las primeras feridas a aquellos que avien fablado de matar ell emperador, e ellos otorgarongelo. E Gayo que vinie un dia d'unos juegos muy grandes quel fizieran los romanos cuemo avien en costumbre de fazer a los otros emperadores, vino Cassio Chereas departe de las espaldas e diol muy grand ferida con el espada al pescueço, e vino de la otra parte Cornelio Sabino, uno d'aquellos que se yuraran, e diol del cuchiello grand colpe por los pechos. E cayo Gayo en tierra con estas dos feridas, e alli o yazie quexandose de muerte llegaronse los otros e dieronle treynta colpes e murio d'aquesta guisa; e tomaron sus amigos a escuso el cuerpo e levaronlo a los huertos e dieronle fuego a grand priessa, e tal medio quemado soterraronlo assaz pobremiente cuemo que adur lo cubrieron. E los que guardavan los huertos ovieron alli muchos espantos muchas noches de sombras e de visiones espantosas que aparecien. E en la casa en quel salio ell alma del cuerpo nunca depues pudieron morar ningunos ni estar una noche sin muy grandes espantos fasta que se quemo e se destruyo toda. E a su mugier otrossi mataronla a espada, e a la fija menuzaronla toda a las paredes. E sabet que desta muerte de Gayo aparecieron señales ante que el muriesse, ca el dia d'ante de su muerte soñava el que estava en el cielo cerca la siella de Jupiter e quel dava Jupiter con el polgar del pie diestro e que lo empuxava de guisa que lo echava del cielo en tierra. E en esse mismo tiempo mandara el desfazer la imagen de Jupiter el de Olimpia e levalla a Roma, e dio ell idolo asoora un riso de escarnio tan grand e tan esquivo que se desfizieron los engeños con que lo avien a desfazer e fuxieron todos los maestros. E assi murio ell emperador Gayo Gallicula des que ovo regnado cuatro años. E agora dexa aqui la estoria de fablar del e cuenta de Claudio que regno en su logar.



170. Dell imperio de Claudio e luego de los fechos que contecieron en el primer año.

Luego que ell emperador Cesar Gayo fue muerto, levantosse grand desavencia en la cibdat de Roma entre la cort e los cavalleros e el pueblo. E sabet que eran llamados cort los senadores e los consules que veyen la grand crueldat de los emperadores e los daños que contecieran al comun por razon dellos. E quisieran que no oviesse en la cibdat emperador d'alli adelante e que tornasse al primero estado en que solie seer ante de Julio Cesar e que todo el governamiento della fuesse en alvedrio dellos; mas los cavalleros e el pueblo temiendo la cobdicia de los senadores e pagandosse de los grandes dones que les davan los emperadores, alçaron por emperador a Claudio, que era tio de Gayo hermano de su madre, omne muy manso e muy piadoso. E cuando Herodes Agripa vio aquesto, fuesse pora los senadores e mostrosseles por amigo, pero que los querie muy grand mal por la muerte de Gayo, e consejoles que enviassen a Claudio algunos dellos quel rogassen que dexasse aquel fecho que avie començado e non quisiesse bolver la cibdat. E los senadores tovieron por bien e rogaron a Agripa que fuesse alla con ellos, e Agripa otorgogelo muy de grado e escojo de los mas onrados dellos e fueronse pora Claudio. E estando los senadores delante, dixol Herodes aquello por que fuera enviado de guisa que lo oyeron ellos muy bien, mas all oreja dixol que lo no fiziesse en ninguna guisa, ca el guisarie que oviesse de su parte la mayor partida de los mejores dellos. E tornosse luego a los senadores e dixoles que no querie Claudio dexar aquel fecho en ninguna guisa, e començoles a consejar que no fuessen contra el, ca lo no podrien embargar, e torno luego dellos e al cabo todos. E assi fue Claudio sin otra contraria alçado por emperador de Roma, e regno catorze años. El primer año del su imperio fue a sietecientos e novaenta e tres años de la puebla de Roma, cuando andava la era en ochaenta e uno e ell año de Nuestro Señor en cuaraenta e tres, e el regno de Herodes Agripa en cuatro. Estonce por consejo de Herodes mato Claudio Augusto todos cuantos fueran e consintieran en la muerte de Gayo. E desi pidiol Agripa mercet que tolliesse el degredo que enviara Gayo por tod el mundo de aorar la su imagen por que era cosa mala e sin piedat, e otorgogelo Claudio e envio luego sus cartas por tod el mundo en que defendio que no aorassen aquel idolo. E mando que en tierra de Judea que pusiessen esta carta deste defendimiento en el mas alto logar que oviesse en cada una villa porque la viessen todos e loassen la piedat de Claudio; e todo aquesto Herodes Agripa lo fazie. E segund cuenta Suetonio en el quinto libro de las sus estorias, luego que ell emperador Claudio ovo bien afirmado el su regno, perdono por siempre a todos cuantos le fizieran algun mal o dixieran alguna cosa contra el. Este Claudio era much escaso a si mismo e compañero a los otros. E no querie quel llamassen emperador, e de muchas onras quel querien fazer no las querie recebir. E en entender las cosas e departirlas maravillosamientre se le mudava el coraçon, ca a las vegadas era en ello much entendudo e muy sabio, a las vezes muy rebatoso e muy sin consejo e cuemo si no oviesse entendimiento. E a grandes e a chicos, a todos semejava que era cruel por natura e que avie grand sabor de matar omnes; e esto porque mato a Apio Silano su cossuegro e dos sus sobrinas que avien nombre Julia cada una dellas, e era ell una fija de Druso e ell otra de Germanico, que fueran hermanos, e matolas otrossi no seyendo cierto d'aquello en que eran acusadas nin dandoles espacio en que se escusassen si pudiessen. E tan de ligero e tan sin merecimiento mando matar a Gneyo Pompeyo marido de su fija la mayor e a Lucio Sillano esposo de la menor, e a treynta e cinco senadores e trezientos cavalleros romanos, que se maravillaron todos de cumo pudiera fazer tal fecho, e tovieronlo por muy grand mal. E cuando vino a el el centurion el dixo que fecho era lo que el mandara, negolo el diziendo que nol mandara ninguna cosa. E de los que lidiavan en los juegos del teatro quier por si, quier por otri, cuantos eran y vencidos aun que lo fuessen por desaventura, todos los fazie matar por tal que les viesse las caras cuando murien; e tanto se pagava de veer los juegos de las bestias que matavan a mediodia en el teatro que luego que amanecie iva alla e de medio dia adelante enviava tod el pueblo a yantar e fincavas el alli. E tan medroso era e tan poca feuza avie en los omnes que en el comienço de su imperio no osava ir al palacio o avie de comer, si no con omnes armados de lanças e de espadas quel guardassen en cuanto comie. E cada que iva veer algun doliente no llegarie a el fasta que fiziesse escodriñar todas las cocedras e la ropa del lecho por veer si tenie arma alguna; e otrossi traye siempre sus guardas que escodriñavan los quel vinien saludar e se llegavan a el. E tan grand miedo avie d'algunos quel dizien quel andavan assechando por lo matar, maguer no era verdat, que quiso por ende muchas vezes dexar ell imperio. E el que estava una vez en el templo faziendo sacrificio fallaron cabo del un omne que tenie un bullon, e mando entonce a los pregoneros que llegassen todos los senadores, e desque fueron llegados levantosse ante todos e començo a dezir llorando a grandes vozes: «Ay, que mezquina es la mi ventura, que en ningun logar no puedo estar seguro». E encerrosse en su palacio luego e sovo y muchos dias encerrado que no salio a logar o las gentes le viessen. E por cualquier omne rafez quel dixiesse que se guardasse d'alguno o por cualquier sospecha que ende oviesse, luego se guardava e se vengava a so poder. E entre todas las otras costumbres que el avie maravillavanse mucho los omnes de cuemo era olvidadizo, ca mato un dia a Messallina su mugier e a muy poco depues fuesse posar a la mesa en la casa o solie comer e començo a preguntar cuemo no vinie la emperadriz; otrossi muchas vezes fazie un dia matar los omnes e otro dia luego estando a su consejo o jogando a las tablas, demandava por ellos e enviavales dezir por sus mandaderos que eran dormidores e perezosos. Desi caso contra derecho con Agripa fija de su hermano. E era omne muy comedor e muy bevedor, e tanto que se le antojasse en cualquier logar comie e bevie e fazie siempre guisar muy grand yantar, e comie en el logar mas ancho e mas descubierto que el fallava assi que las mas vezes yantarien fasta trezientos cavalleros con el. Era omne que durmie muy poco de guisa que las mas vezes a media noche despertava, e por esta razon algunos dias se adormecie en el logar o estava librando los pleytos assi que adur lo podien despertar los vozeros, maguer que a sabiendas alçavan toda via mas las vozes. E de las sus fechuras sabet que era omne a que caye bien señorio, ca parecie much apuesto quier en pie, quier posado, e mayormientre cuando durmie. E era muy personado, ca avie grand cuerpo e muy bien fecho e la cabeça cana e fremosa; avie gorda la cerviz, los mojos avie flacos de manera quel fallecien muchas vezes all andar. Riye mas de lo quel convinie e yacuanto desapuesto; cuando era sañoso mostrava muy fea cara, ca saliel la espuma por los rostros e agua por las narizes, e tremiel la cabeça.



171. De lo que contecio el segundo año del so imperio.

En el segundo año del su imperio, en que se cumplieron sietecientos e novaenta e cuatro de la puebla de Roma, e que andava la era en ochaenta e dos e ell año de Nuestro Señor en cuaraenta e cuatro, e el regno de Herodes Agripa en cinco, avino assi que Herodes Agripa des que vio a Claudio assessegado en ell imperio, pidiol mercet quel dexasse tornar a su tierra, e Claudio otorgogelo e diol el cuarto señorio que era el de Judea. E assi fue Agripa señor de todo el regno bien cuemo lo fuera Herodes Ascalonica ante que se partiesse en cuatro señorios. E vinosse luego pora Judea, e recibieronle los judios muy onradamientre porque les fuera muy bueno en Roma e les ayudara en muchas cosas contra los emperadores. E porque vinie acerca la pascua de los judios del pan cenceño, fuesse pora Jerusalem a alimpiarse de sus pecados segund la costumbre de los judios por entrar limpio en la fiesta cuando viniesse, e ante d'aquella pascua mato Herodes en Jerusalem a sant Yague el fijo de Zebedeo, hermano de san Joan apostol e evangelista, e mato con el dessouno al que lo guardara en la carcel mientre yoguiera preso, porque lo convertiera sant Yague. Desdel primer año fasta'l cuarto no fallamos escrita ninguna cosa que de contar sea, sino tanto que en el tercero començo sant Marcos evangelista a predicar sus evangelios.



172. De los fechos del cuarto año.

En el cuarto año, en que se cumplieron sietecientos e novaenta e siete de la puebla de Roma, e que andava la era en ochaenta e cuatro e ell año de Nuestro Señor en cuaraenta e seys, e el regno de Agripa en siete, avino assi por la fiesta de los panes cenceños que priso Herodes en Jerusalem a sant Pedro, e porque en aquellos dias no convinie segund la ley matar a ninguno, mandolo echar en la carcel e diolo a guardar a cuatro señores de cuatro cuatro cavalleros a menos d'aquellos que guardavan la carcel. E esto fazie por lo dar depues de la fiesta al pueblo que lo matassen ellos mismos, e no el cuemo matara a sant Yague, ca por mas onrados se ternien si lo ellos matassen porque era princep de todos los otros apostolos. Mas la noche ante del dia en que lo avie Herodes a dar al pueblo, vino ell angel de Nuestro Señor a la carcel e sacolo ende, e fuesse pora sus compañeros e contoles cuemol sacara ell angel. E otro dia fuesse pora otro logar con miedo de Herodes e de los judios, e cuando Herodes Agripa pregunto por el e no lo fallo ni pudo saber de las guardas que se fiziera, e mandolos todos traer ante si por se vengar en ellos, pero no se vengo guisandolo Nuestro Señor, que non quiso que el soltar de sant Pedro fuesse a daño de ninguno. E esto fue porque se descubrio entonce assoora un grand fecho a Herodes, e ovosse a ir de Judea a Cesarea la de Palestina e fuesse allegando a Tiro e a Sidon por fazer mal a los d'aquellas dos cibdades, ca les era muy sañoso. E ellos vinieron a Blasto el camarero de Herodes que guardava sus tesoros, que tenien por su amigo, e el metiolos en amor e en paz con su señor; e esto fazien ellos porque no podien sofrir enemiztad de rey tan su vezino. E el dia que esta paz se puso, estava Herodes vestido de muy nobles paños e que convinien bien a rey; e estava fablando ante tod el pueblo e falagandolos, e ellos loavanlo de loores que convinien a dios e no a omne. E el sufriendo aquellas losenjas e no vedandogelas, cato contra suso e vio estar cabo si en una cuerda el buho mandadero de la muerte quel avie a venir much aina, e abaxo luego la cabeça contra aquellos que lo estavan assi loando e dixoles: «Ahe que yo, el vuestro dios, ya me muero», ca bien sabie el por lo quel dixiera ell agorero griego en Roma cuando estava preso, que a cinco dias despues que viesse el buho otra vez cabo si morrie. E assi fue, ca lo firio luego ell angel de Nuestro Señor e tomo vengança del por la muerte de san Yague, e ovo cinco dias dolor dell estomago e royeronle gusanos las entrañas e fue falleciendo poc a poco, e assi murio al quinto dia en el seteno año del su regno. E dexo un fijo que avie nombre Agripa, e era entonce con Claudio en Roma cuemo adelante oyredes. En aquest año fueron sant Paulo e sant Barnabas de Antioquia a Roma a juizio de sant Yague el fijo d'Alfeo e de sant Pedro e de los otros apostolos sobre la contienda que avien entre si los cristianos que fueran judios e los que fueran gentiles, que querien los judios que se circuncidassen los gentiles e que se guardassen de las cosas que eran defendidas en la ley vieja. E judgo sant Yague con consejo de los otros que cumplie en la ley nueva que se guardassen los que se convertien de los gentiles de aorar los idolos e de fazer fornicio e de comer cosa afogada e de bever sangre, ca estas cuatro cosas avien ellos mucho en uso. E sabet otrossi que aquest año mismo vino sant Pedro apostol a Roma de Antioquia, e avie seido siet años obispo, e fizieron luego depos ell un santo omne a que llamavan Ovidio. E des que sant Pedro fue en Roma, començo a predicar y la fe de Jesucristo, e d'alli adelante començo la cristiandat a crecer y toda via mas e a valer mucho mas la cibdat por ello. E fue ende sant Pedro apostoligo veynt e cinco años.



173. De lo que contecio el quinto año.

En el quinto año, en que se cumplieron sietecientos e novaenta e ocho años de la puebla de Roma, e que andava la era en ochaenta e cinco e ell año de Nuestro Señor en cuaraenta e siete, e el regno de Agripa en uno, avino assi que Agripa fijo de Herodes Agripa de qui vos dessuso fablamos vivie en Roma con Claudio ell emperador, e este no fue llamado Herodes cuemo su padre e su avuelo, mas Agripa tan solamientre. E estando el en Roma, avie un procurador en tierra de Judea que querie tomar por fuerça el poder de fazer grand obispo en Jerusalem e de lo mudar a su voluntat cuando sel quisiesse, e los judios que vieron que nol podien contrallar en ninguna guisa, enviaron sus mandaderos a Roma e sus cartas a Agripa que les ayudasse. E el vio que pleyto de su pueblo era, e tovo por guisado de los ayudar cuanto pudiesse e pidio merced a Claudio por ellos, e ell emperador Claudio otorgol todo cuanto el quiso, e envio mandar por sus cartas al procurador que se partiesse d'aquel pleyto. Entonce los judios enviaron pedir mercet all emperador Claudio que les enviasse a Agripa, e lo fiziesse tal cuemo rey e cuemo señor sobrellos. E ell emperador tovolo por bien e enviolo a Judea, mas nol quiso dar toda la tierra de su padre, mas diol tierra de Galatida e el poder fazer grand obispo en Jerusalem, lo que avie tollido al procurador. E sabet que este fue aquel Agripa de quien dize la glosa sobrell evangelio de sant Mateo, que en el su regnado castigo ell angel a los cristianos que se fuessen de Jerusalem porque vinie aina el su destruimiento. Desdel quinto año del su emperio fasta'l catorzeno no fallamos escritos ningunos fechos granados que conteciessen de reyes ni d'otros altos señores.



174. De lo que contecio en el catorzeno año.

En el catorzeno año, en que se cumplieron ochocientos e siete años de la puebla de Roma, e que andava la era en novaenta e cuatro e ell año de Nuestro Señor en cincuaenta e seys, e el regno de Agripa en diez, cumplio ell emperador Claudio sessaenta e cuatro años que naciera, e adolecio en Roma en sus palacios. E era tan en poder de su mugier Agripina e de sus aforrados que no fazie ninguna cosa si no lo que ellos querien e mandavan. E por ende por consejo de su mugier deseredo de todo ell imperio de Roma a Britanico su fijo e establecio por heredero e por emperador a Nero, que era marido de Octavia su fija, e assi fue adelantado ell yerno al fijo, lo que no devie seer de derecho. E des que est ordenamiento fue fecho murio ell emperador Claudio e finco Nero en su logar. E en todo el tiempo que Claudio regno fueron las Españas en paz e assessegadas so el señorio de Roma bien cuemo fueran en tiempo de Gayo su sobrino.



175. Dell imperio de Nero e luego de los fechos que contecieron en el primer año de su regnado.

Luego que Claudio fue muerto, finco Nero su yerno por emperador de Roma e de todo ell imperio; e avie diezeocho años cuando començo a regnar, e regno dizitres años e ocho meses. E el primer año del su imperio fue a ochocientos e ocho años de la puebla de Roma, cuando andava la era en novaenta e cinco e ell año de Nuestro Señor en cincuaenta e siete, e el regno de Agripa en onze. Este Nero era mesurado de cuerpo ni muy grand ni muy pequeño, pero avielo todo lleno de manziellas e de mal olor. Avie los cabellos castaños e la cara fremosa mas que de buen donario. No avie el viso claro ni veye bien de los ojos; la cerviz avie delgada e el vientre colgado e las piernas muy delgadas. Seyendo niño aprisiera todas las siet artes, e desque se partio d'aquel estudio, fue muy sotil en assacar de suyo cosas nuevas assi que trobava muy de grado e fazielo sin tod afan; e fue de pintar muy maestro a maravilla e de fallar de nuevo muchas estrañas pinturas. Mostrosse por muy piadoso en el comienço del su imperio, diziendo que no regnava por si mas por mandado de Claudio Agusto, e por ende no dava escusa ninguna de no seer franc e piadoso e compañon a quiquier, ante lo era a todos. Los grandes pechos de que se agraviavan las tierras todos los tollio e amenguo la mayor partida dellos. A todos los nobles senadores que eran venidos a pobreza ponieles soldada señalada pora cadaño por que pudiessen vevir onradamientre. Cuando judgavan alguno a muerte yl dizien que escriviesse el su nombre en la sentencia cuemo avien costumbre de fazer los otros emperadores, dizie: «Dios cuanto querria no saber letras ningunas». E cuando los senadores le dizien gracias por alguna cosa que les prometie, dizie el: «Cuando lo mereciere me las daredes». Otrossi mando defender por toda la cibdat que nol presentassen si no fruta e legumbres e estas cosas rafeces. E sabet que entre todas las otras que ell emperador Nero aprisiera seyendo niño, apriso ell arte de la musica maravillosamientre, e de todas las cosas que los musicos provaron pora mantener las vozes e las aver mas altas e mas claras, nunca el dexo ninguna que las todas no provasse e las no usasse cada dia, ca muchas vezes tomava una grand tavla de plomo e echavasse tendudo en tierra e poniela sobre sus pechos e sufriela alli muy grand pieça; e con sabor de cantar alimpiava ell estomago mas vezes e de mas maneras que no convinie, dexava de comer las maçanas e todos los otros manjares que empeecien a la voz. Estava un dia cantando en el teatro e tremio la tierra assoora e estremeciosse el teatro todo de guisa que se espantaron todos cuantos y estavan, mas tan grand sabor avie el de cantar que por todo el miedo non quedo fasta que ovo acabada su cantiga. E este desvergonçamiento de cantar en los teatros cuemo joglar fue el tomando poc a poco, ca luego en el comienço cantava encubiertamientre en los juegos que fazie en su poridat con sus privados e con los joglares de su casa, e desi fuelo faziendo en los teatros ante las gentes e vencie a todos los joglares de cuantas maneras de jogleria ellos podien assacar. E era omne que andava much a menudo en su carro por tal que lo catassen las gentes. E nol cumplie de usar destas artes del cantar en la cibdat de Roma tan solamientre, ante lo fazie muchas vezes en los puertos de Achaya e en todas las cibdades o avien en costumbre de trobar e cantar a porfia. Los maestros del canto e de los estrumentos avien establecido entre si por fazer plazer a Nero del enviar todas las coronas e las cantigas de los que vencien e eran coronados por ende, e enviavangelas toda via; e el recibielas tan de grado que fazie por ellas mucha onra a los mandaderos que gelas trayen de guisa que les fazie comer antell en logares que no estava otro si no el e aquellos que eran muy sus privados. Mientre el cantava en el teatro no era ninguno osado de se partir ende ni ir a ningun logar por cosa que mesterle fuesse; e tanto durava y tan afincadamientre lo fazie que algunos de los que estavan y veyendolo tan enojados eran de lo oir e de loallo con miedo que por razon que estavan cerradas las puertas de los castiellos o de las villas, dexavanse despeñar a furto por los adarves adentro e dellos faziense muertos por tal que los levassen ende. E viniendo una vez de Grecia a Roma entro en la cibdat en aquel carro mismo en que Octaviano Augusto venciera sus batallas, e trayenlo cavallos blancos, e el vistie unos paños de porpola lavrados a estrellas d'oro e traye en la cabeça una corona tal cuemo la dell idolo de Jupiter E otra en la mano diestra tal cuemo la de Fiton, e ivan antel grandes compañas de joglares cantando las cantigas e diziendo las fablas de que los el venciera e contando los logares en que conteciera cada una cosa; e ivan depos el muchas gentes faziendo muy grandes alegrias, e los cavalleros e los nobles omnes llamavanlo el su vencedor e fazienle derramar açafran por las carreras, e yendo el sobrello much a passo fazienle sacrificios de muchas naturas. E fazie pintar todas sus imagenes a manera de joglar teniendo citolas e otros estrumentos. Et porquel porfazo dello un joglar una vez, firiolo muy mal. E tan grand estudio ponie en guardar la voz cuemo vos desuso dixiemos que por tal de la guardar cuando avie de llamar algun cavallero, otri lo llamava por el e lo quel avie a dezir diziegelo muy quedo. E en el logar de los juegos nunca fazie ninguna cosa a menos de seer y el maestro de las vozes quel castigasse cuemo fiziesse e que no quexasse mucho las venas. A muchos prometie su amor porque lo loavan mucho; a algunos prometiogelo cuemo por encubierta por que lo no loavan tanto cuemo el querie. Luego de comienço fue gloton e de grand luxuria e muy cobdicioso, mas ivalo començando poca poco e encubiertamientre assi que cuydavan los omnes que lo fazie con yerro de mancebia, mas des que lo fue usando, bien semejava que avie de natura todos aquellos malos vicios. Ca des que añochecie poniesse un sombrero o un casquete en la cabeça e tomavasse con uno o con dos, e andava la mayor partida de la noche por todas las ruas que estavan a derredor de su posada, e entrava cuemo en juego por todas las cozinas e fazie por las calles mucho mal a muchos, ca todos los que fallava que vinien de cenar de sus posadas firielos muy mal, e si se querien defender matavalos e echavalos en las privadas; e quebrantava las tavernas e robavalas. E en tales fechos cuemo estos fue muchas vezes en ora de perder los ojos e prender muerte, assi quel avino una vegada que yendo a una mugier casada con qui yazie no cuydando el marido que era ell emperador, diol tan grand ferida que oviera a morir della. E d'alli adelante nunca oso a tal ora andar por la villa sin grand compaña de senadores que ivan armados, aguardandolo de lexos los unos delante e los otros detras. Tanto uso de fazer aquestas cosas encubiertamiente e de noche quel vencio ell uso de los malos fechos e perdio la vergüeña de guisa que començo a fazer muy peores de dia e descubiertamiente, assi quel durava la yantar desde mediodia fasta medianoche. En ivierno bañavasse a menudo en aguas calientes; en verano fazie traer la nieve e echava en ell agua fria e bañavasse en ella. Algunas vezes comie por las calles e sirvienle garçones e mugieres del segue. Ovo muy grand sabor de yazer con su madre, mas por se no mostrar por flaco de coraçon en lo vencer amor de mugier en tan estraño fecho cuemo aquel, forço su voluntad; e una mugier del segle de que trayen por toda la tierra que semejava mucho a su madre tomola por amiga e fizola egual de todas las otras que tenie. Avie creyente en todas guisas que ningun omne no podie estar sin mugier e que todos los que se mostravan por castos que lo fazien con arteria encubriendo el pecado de la luxuria; e preguntava a muchos dellos si era assi, e a los que gelo otorgavan el descubrien la verdat con grand plazer que avie ende perdonavales todos los otros males que fazien. En ell aver dizie que no avie otro bien si no derramallo, e que eran malos e escasses los que lo despendien por cuenta, e nobles e granados los que usavan mal del e lo perdien dandolo a quiquier o jogandolo; e por esto nunca avie el mesura en gastar cuanto podie aver. Nunca vistio dos vezes paños ningunos por preciados que fuessen. Cuatrocientos marcos d'oro jogo una vez a las tablas. Nunca ando camino a menos de mil carretas, e todas sus mulas trayen ferraduras de plata. No fue en ninguna cosa tan dañoso cuemo en lavores, ca fizo un palacio tan ancho e tan grand que avie en el portal dell tres migeros en luengo e delant un albuhera tamaña que semejava mar; e cercola toda de casas a manera de villa, e fizo aderredor moradas apartadas en guisa de aldeas en que avie muchas viñas e muchos campos e prados e vergeles e montes en que criavan todas naturas de bestias bravas, e las paredes todas eran cubiertas d'oro e de piedras preciosas. Los logares en que avie a cenar todos eran cubiertos de tavlas de marfil en que avie muchos cañutos por ol destellavan dessuso ungüentos de muchas naturas, e el logar mayor e mas onrado en que cenava era redondo e andava siempre a derredor de noche e de dia a la manera del mundo. Cuando avie mucho despendido e fallecie ell aver, achacavasse a los omnes e levava dellos cuant avien a manera de robo. Tomava de los templos las cosas preciadas que y eran; los idolos d'oro e de plata fundielos todos pora despender. En seer matador de sus parientes e d'otros omnes en la muerte de Claudio ell emperador lo començo, ca maguer que no fue en matallo, cierta cosa es que fue en el consejo. Todas estas costumbres malas que vos avemos contadas ovolas el de niñez e començolas a usar mucho en el primer año de su emperio, cuemoquier que las encubriesse fasta que passaron los cinco años, e de los cinco adelante descubrio estas e otras muy peores segund cuenta la estoria. En el segundo año del su emperio no fallamos que conteciesse ninguna cosa granada que de contar sea; tanto estava el mundo assessegado so el señorio de Roma.



176. De los fechos del tercero año.

En el tercero año, que fue a ochocientos e diez de la puebla de Roma, e que andava la era en novaenta e siete e ell año de Nuestro Señor en cincuaenta e nueve, e el regno de Agripa en dizetres, avino assi que las tierras que obedecien a Roma con las grandes cruezas e con estas desmesuras dell emperador Nero començaron a bollecer entre si por se levantar contra'l señorio de Roma, e entre todas las otras levantosse luego España. E ell emperador Nero guiso sus huestes e vino luego sobrella, e tantas fueron las bravezas e las crueldades que y fizo que no eran en cuenta. E las gentes cuando esto vieron por escusar el mayor daño, dieronsele por toda la tierra, si no la cibdat de Cordova, que se tovo por consejo de muchos sabios que avie en ella e non se le quiso dar. E Nero vino sobrella e cercola, mas no la pudo aver si no por cual pleyto los de la villa quisieron; e des que se le fueron dados, no les tovo el bien la postura. E preguntoles cuemo fueran atrevudos de cometer lo que toda la otra tierra de España no cometiera e quel mostrassen cuales fueran aquellos por quien viniera que se le assi alçassen; e respondieronle todos assoora que por consejo de los sabios e de los filosofos lo fizieran e que por ellos se avien tenido aquello que se tovieran, e que si creer los quisiessen aun se tovieran mas. E Nero envio luego por todos aquellos sabios de Cordova que viniessen ant el, e des que vinieron, fue el en acuerdo de los fazer quemar a todos por escarmentar los de la villa que nunca mas fuessen osados de se alçar otra vegada. Pero con todo aquesto consejosse ante Nero con los sabios que traye e con los principes e con los omnes buenos de su compaña, e ellos dixieronle assi: «Cesar, la natura del logar aquel la aprende mejor que faze en ell alguna morada, e nos por cuanto aqui avemos fincado aprendemos que por tu matar aquestos sabios otros avra y luego en Cordova. Ca entendemos e sabemos que la natura de la tierra e ell assentamiento della e ell aire e las viandas del logar e ell estrellamiento desuso lo da por fuerça; e por ende no deves fazer tal cosa, ca mas vernie y daño que provecho». Nero cuando estas razones oyo, pero que era el muy cruel e muy desmesurado en las otras cosas, acogios al consejo quel davan e dexo de quemar los sabios. E tomo a Seneca e a Lucan su sobrino, que eran grandes filosofos e muy sabios, e fuesse pora Roma e levolos consigo; e assi lo cuenta Lucan en un so libro o dize: «Corduba me genuit, rapuit Nero, prelia dixi», que quiere dezir: «En Cordova naci, levome Nero por fuerça a Roma e fiz un libro de las batallas de los romanos». E des que fueron en Roma fizoles el Cesar mucho d'algo, e tomo a Seneca por su maestro. E d'alli adelante guiosse por ellos e en cuanto lo fizo, ovo ell imperio assessegadamiente e en paz. Mas porque es grave cosa de se mudar lo que viene por natura, no pudo estar Nero que al cabo no saliesse del consejo de los sabios, e tornosse a fazer cuemo primero todo lo peor segund cuenta d'aqui adelante la estoria. E otrossi sabet que aquest año mismo en que dexo assi Nero assessegada toda tierra de España, tremio tierra de Roma e escurecio el sol.



177. De lo que contecio en el cuarto año.

En el cuarto año, que fue a ochocientos e onze años de la puebla de Roma, e que andava la era en novaenta e ocho e ell año de Nuestro Señor en sessaenta, e el regno de Agripa en catorze, fue assi que ell emperador Nero con su maldat e con su grand orgul mandosse llamar dios por tod el mundo. E fizo fazer redes d'oro e las cuerdas con que las tirassen de porpola e de seda, e andando el sobrel rio en sus barcos folgando, pescava con ellas. E aquell año mato a su hermano, e porque lo castigava su madre muy fuerte de todos aquellos males que fazie e dizie, tollol luego cuanta onra e cuanto poder avie e desi echola de su compaña e de su palacio assi que nol dexo ninguna cosa que despendiesse. E ella amenazavalo mucho, e el con grand miedo que avie de las sus menazas, penso cuemo la matasse, e provo tres vezes de la matar a pozon, mas cada vegada fallo que avie comido cosas por quel no podie empeecer. E por ende en el logar o sopo que avie de yazer, fizo asserrar las vigas de manera quel cayessen desuso e la matassen; e sopolo ella e guardosse. E el pues vio que nol valie todo aquesto, fizola matar; e fallamos que fue a veer el cuerpo della o yazie muerta, e descubriola toda e cataval todos los miembros, e los unos loava por fermosos, los otros denostava porque eran feos, e desi fizola abrir por veer el logar en que el yoguiera. E entonce otrosi mato a Agripina su mugier, que era hermana de su padre, e caso con otra que avie nombre Octavia. E con cobdicia de poder yazer con las mugieres, bañavasse en ungüentos calientes e frios. E yogo con su hermana e desi matola. Mato otrossi muchos senadores; e perdio muchas provincias del señorio de Roma. Desdel cuarto año fasta'l dezeno no fallamos ninguna cosa granada escrita, si no tanto que en el sexto mataron en Jerusalem a sant Yago el Menor el fijo de Alfeo, que era ende obispo; e en el seteno que cayo un rayo ante la mesa de Nero Cesar, e en ell ochavo murio sant Marcos evangelista.



178. De lo que contecio en ell año dezeno.

En el dezeno año, que fue a ochocientos e dizesiete de la puebla, e que andava la era en ciento e cuatro e ell año de Nuestro Señor en sessaenta e sex, e el regno de Agripa en veynte, ovo ell emperador Nero sabor de veer cuemo ardiera Troya, e por ende fizo poner fuego a la cibdat de Roma diziendo que avie grand enojo de las casas que eran muy viejas e muy angostas. E ardio la villa sex dias e siete noches, e las gentes con miedo d'aquella tormenta fuxieron a los luziellos que estavan fuera de la cibdat. E Nero estava en somo d'una torre catando cuemo ardie, e dizie que se alegrava mucho con la grand fermosura de la llama, e fazie ende sus cantigas e cantavalas estando vestido a manera de joglar. E por tal que pudiesse el robar cuant y avie, defendie a los señores de las casas que ninguno no llegasse a las casas que fincavan por quemar. E aquella sazon avie el consigo un sabio a que llamavan Simon Mago, e faziel delante muchos estraños juegos con sus encantamientos; e dizie que era ell el fijo de Dios. E tomo contienda con sant Pedro sobre la fe, e sant Paulo otrossi, que viniera ya tiempo avie de tierra de oriente, tomo contienda con Simon Mago sobr'aquello mismo. E sabet que se pagava Nero de sant Paulo porque era bien razonado, e dieral soltura de predicar de la cristiandat e de ir a tierra de occidente e andar y predicando. E entonce vino ell aca e predico en España e convertio muchos a la fe de Jesucristo. Dell onzeno año no cuentan las estorias ninguna cosa porque no contecio en el ningun fecho granado que de contar sea.



179. De los fechos del dozeno año.

En el dozeno año, que fue a ochocientos e dizinueve años de la puebla de Roma, e que andava la era en ciento e sex e ell año de Nuestro Señor en sessaenta e ocho, e el regno de Agripa en veynt e dos, avino assi que el senado de Roma veyendo cuemo este cesar Nero echava ell imperio a mal despendiendo malamiente e en malos usos todas las rendas e los averes que ende avie, tovieron por bien de ponerle cosa señalada pora su espesa e de alçar ellos lo al pora adelantar ell estado dell imperio cuando mester fuesse, e que el no oviesse poder de despender mas d'aquello, maguer quisiesse; e por ende pusieronle cient vezes cient mil marcos pora cadaño. E cuentan las estorias otrossi que aquest año mismo penso el muchas vezes de afogar en donado a Octavia su mugier, mas non se le guiso e desechola de si poniendol achaque que era mañera. E tod'el pueblo tovo por mal este partir e non quisieron sofrir la su maldat en ninguna guisa, e fizierongela tornar a si por fuerça; e el desterrola luego, e al cabo levantol falso testimonio de adulterio e matola por ende. Luego que Octavia fue muerta, caso con otra que avie nombre Pompeya; e aquesta amo el a grand maravilla, pero ella seyendo preñada e doliente diol del pie una tan grand ferida que murio luego della. E depues de la muerte de Pompeya, quiso tomar por mugier a Antonia fija de Claudio ell emperador; e ella non quiso, e matola por ende poniendol achaque que querie levantar nuevas cosas en ell estado de Roma en no querer casar e en despreciar los bienes del casamiento. Un añado que avie que no era aun de edat, porquel dizien que jogava los poderes e los señorios que avie, mando a sus siervos cuando pescava quel echassen en la mar; e echaronlo y e assi murio. Desterro un fijo de su ama porque entro en baño a la ora que el vinie e lo no salio a recebir. Ell adelantado de la cibdat avie mal en la garganta e el prometiol quel darie con que sanasse, e el diol pozon con que murio. Todos sus aforrados que vio que eran viejos e muy ricos, maguer que ellos fueran guiadores del su señorio e lo avien porfijado, matolos todos a los unos dandoles yervas en el vino, a los otros pozon en los comeres. Mato su tia hermana de su madre, e ante que fuesse muerta entrol todo cuanto avie; e escondio el testamento que ella fiziera por tal que nol tomassen ninguna cosa de los sus bienes aquellos a qui ella mandara algo.



180. De lo que contecio en ell año trezeno.

En el trezeno año, que fue a ochocientos e veynte años de la puebla de Roma, e que andava la era en ciento e siete e ell año de Nuestro Señor en sessaenta e nueve, e el de Agripa en veynt e tres, avino assi que ell emperador Nero con la su grand maldat mando prender a sant Paulo e echallo en carcel; lo uno por consejo de Simon Mago quel metio en ello una grand partida, lo otro porque era del linage de los judios a qui avie el cogido muy grand malquerencia en su coraçon porque eran alçados contra'l imperio. E sant Paulo yaziendo alli preso, convertio a la fe de Jesucristo muchos de la compaña de Nero e gano la compañia e la amiztat de Seneca de Cordova maestro del cesar, por muchas cartas que se enviavan ell uno all otro; e Nero cuando lo sopo, mando matar a Seneca e a Lucan su sobrino. E aquel año mato todos los nobles senadores de Roma, e a sus fijos de cada uno dellos echolos de la cibdat e fizolos morir a pozon e a fambre. Otrossi fallamos escrito que andava en su casa un omne del linage de los egiptianos que avie por costumbre de comer carne crua e quequier quel pusiessen delante, e Nero con grand crueza echavale los omnes vivos que los matasse ant el e los comiesse. E sabet que aquel año mismo envio ell emperador a Vespasiano, que era maestro de la su cavalleria, a Judea a quebrantar los judios que se le alvoroçaran e se levantaran contra'l su señorio, que los domasse e les fiziesse dar el tributo que no querien pechar. E otrosi sabet que a la ora que Nero avie de ir en hueste la primera cosa de que avie cuydado era de guisar sus carretas en que levasse sus organos e sus estrumentos e las cosas que avie mester pora su jogleria, e de fazer vestir todas sus amigas a manera de omnes e de las mostrar a ferir de segures e mayormientre a tirar dardos a manera de las amazonas. E fallamos que avie Nero muy gran cobdicia que durasse el su nombre por siempre; mas no lo fazie con seso ni con recabdo, e por esta cobdicia tollie el los nombres antigos a muchas cosas e a muchas cibdades, e ponieles nuevo del suyo assi cuemo el mes de abril, que puso nombre neroneo, e a Roma que la llamassen Neropolim.



181. De lo que contecio en ell año catorzeno.

Al catorzeno año del su imperio, que fue a ochocientos e veynt y uno de la puebla, cuando andava la era en ciento e ocho e ell año de Nuestro Señor en setaenta, e el regno de Agripa en veynt e cuatro, mando ell emperador Nero a sant Pedro e a sant Paulo que oviessen su entencia con Simon Mago sobre la fe. E Simon Mago alabosse que volarie al cielo veyendolo ellos e que mostrarie en si la magestad de Dios, e tomaronlo entonce los diablos por el saber de los sus encantamientos e començaronlo a alçar por ell ayre e a levarle muy alto. E sant Paulo orava e sant Pedro conjuro aquellos malos espiritos por la vertud de Dios, e dexaron luego a Simon e vino ell ayre ayuso e cayo cerca'l templo de Romulo e quebro por tod el cuerpo. E Nero ovo grand pesar porque perdiera tal omne tan sabio e quel fazie tantas cosas estrañas, e mando por ende crucificar a san Pedro fuera de la cipdat en un logar o labravan cubas e solien y estudiar e leer los sabios en el tiempo d'ante, e por ende lo llamavan el barrio Vaticano; a sant Paulo mandol dar muerte mas onrada porque era recebido por cibdadano de Roma, e descabeçaronlo en un logar que era llamado Catacumbas. E assi murieron so un emperador e en una cipdat e en un dia los gloriosos principes de la cristiandat. En aquella sazon se començo en Nero la primera de las doze persecuciones mas nombradas que fueron en los cristianos. E las tierras que eran so el señorio de Nero cuando vieron cuemo fazie el mal su fazienda, alçaronse todas e primeramientre las Francias, desi Bretaña e toda la Armenia. E guiso sus navios e fue sobre Armenia e Bretaña, e ovolas luego; et tovosse por ende por tan bien aventurado sobre todos los otros omnes que maguer que perdio sobre mar muchas de las mas preciadas cosas que traye, no dio por ende nada, ante dizie ante todos que los peces gelas traerien todas. E la cosa de que sel mas dolie era de que envegeciera en jogleria e no lo sabie bien fazer a su voluntad, e preguntava a sus yentes si vieran nunca otro que lo tan bien fiziesse. Cuandol dixieron que las Francias eran levantadas, tan grand vagar se dio en las ir a assessegar que avien plazer los que estavan alla e querien la guerra por que robavan e fazien mal en ella; e el tan poco cuydado ovo ende que fue a veer a su grand vagar como lidiavan dos en el arenal, e tovierongelo a mal todos. E en cuanto aquesto fue, alçaronse las Españas. E el senado de Roma que vio que avien tan mal cesar e tan sin recabdo e con tan malas costumbres e que no podien y al fazer, en cuanto tovieron guisado fizieron lo que pudieron por tal de non perder el poder e la onra de so emperio, e sacaron grand hueste e guisaronla muy bien e fizieron cabdiello della a Galba, un romano muy poderoso e much onrado, e enviaronlo a España que apaziguasse la gente e assessegasse la tierra e recabasse los derechos. E desque Galba fue en España, ival muy bien con su huest e muy bien con los de la tierra, quel recibien muy onradamiente en cada logar por desfuyr el mayor mal como yentes que eran escarmentadas de las otras vezes de los romanos. E el començo a governar la tierra a plazer de los españoles, faziendo en los malfechores grandes justicias. Assi que una vez avino que un omne bueno a su muerte dexo su fijo pequeño en guarda de un so amigo a pleyto que si el niño muriesse que heredasse aquel que lo avie en guarda todos sos bienes; e ell omne malo con cobdicia de heredar lo suyo, matolo a pozon. E vino la querella ante Galba e mandolo enforcar, e el dixo que era cibdadano de Roma e que querie seer judgado por las leyes romanas; e esto dizie cuydando aver algun espacio de vida. E Galba cuando lo oyo, mando fazer una forca muy alta toda emblanquecida e poner otras pequeñas aderredor, e en las pequeñas fizo enforcar otros malfechores e en la alta a aquel por que era cibdadano de Roma. E por estos fechos e por otros tales querien los españoles muy grand bien a Galba. E el cuando esto vio cuemo sabie bien la vileza de Nero, trabajos de mejorar su fazienda e su estado, e guiso con su hueste cuemo lo alçassen en España por emperador pues que Nero tan mal ponie lo suyo. E los romanos que eran y con el fizieronlo de grado e travaron con los españoles que pues que el por los romanos era alli quel recibiessen ellos otrossi por su emperador, e los españoles, que sabien que los romanos lo enviaran yl dieran su poder e por quequier que y fiziesse que se ternien ellos por pagados, no contrallaron a los romanos de lo que fazien e recibieronlo por emperador. E cuando Nero oyo aquestas nuevas de cuemo las Españas eran alçadas e Galba con ellas, tovosse por muerto e desmayo tanto que alli perdio toda esperança de bien assi que yogo por muerto una grand pieça sin fabla, e des que acordo rompio sus paños e firiosse mucho en la cabeça llamando: «Mesquino, ¿que sera de mi?». E sabet que ante que Nero muriesse, vio algunas señales de su muerte assi que soño una noche que andava sobre mar governando una nave e falleciol el governage, e levavalo su mugier, que era ya muerta a unas tiniebras, much estrechas, e cubriesse todo de formigas aladas; e otrossi abriosse una vez un luziello por si mismo e salio ende una grand voz que lo llamo por su nombre. Estando Nero en Roma en esta cueyta, llegol mandado de cuemol desampararan todas las otras huestes que eran por las otras tierras, e los mandaderos dieronle las cartas a la tabla o seye yantando; e con pesar que ovo trastorno la mesa e dos vasos que tenie muy preciados quebrantolos. E tomo yacuanto de poçon e encerrolo en una buxeta, e envio algunos de sus aforrados d'aquellos en que se el mas fiava a la cibdat de Ostia a guisar una nave en que fuxiesse. E desi cometio en poridat a algunos de los tribunos e de los centuriones si querien foir con el; e los unos nol querien responder e ivan su via, los otros dizienle descubiertamientre que no querien, de guisa que uno dixo a muy grandes vozes: «¿Fasta cuando nos durara esta mesquindat, que es peor que muerte?». Començo a pensar Nero en muchas guisas por tal de no aver a obedecer a Galba, e asmo si saldrie al mercado de la cipdat e que se parasse en medio de tod el comun e pidiesse mercet a todos quel perdonassen los males que fiziera fasta entonce, mas ovo miedo que si alla saliesse ante que al mercado llegasse serie todo despeçado; e por ende dexo este cuydar fasta otro dia e echosse a dormir. A la media noche desperto e envio mandaderos por todas las casas de sus amigos que los despertassen e les dixiessen que les rogava que viniessen fasta el, e ni vinieron los amigos ni tornaron los mandaderos. E cuando el vio aquesto, levantosse e tomosse con muy pocos e fue a todas las casas de sus amigos, e nol quiso abrir ninguno. E con grand cueyta tornosse pora su casa e no fallo y ninguno de todas sus guardas, ca fuxieran todas, ca assi cuemo el non se fiava en ninguno otrossi ninguno non se fiava en el. E los en qui el mas se fiava eran dos viles omnes: ell uno avie nombre Ninfidio e ell otro Gemellio; et estos aborrecieran ya las sus crueldades, e porque veyen que matara muchos de sus amigos, tovieron que assi farie a ellos e por ende atovieronse al consejo de los que lo querien matar e desampararonlo. E cuando Nero se vio assi desamparado de todos, ando por sus palacios buscando alguno que lo matasse e no fallo; entonce dixo: «Ni e yo amigo, ni enemigo». E assi cuemo estava descalço e en saya fue corriendo cuanto pudo por se echar en el rio de Tibre, mas desque llego alla repintiosse e assi cuemo fue assi se torno apriessa, pensando de buscar algun logar ascondido en que assessegasse so coraçon. E vistiosse otra vestidura sobre la saya e cubrio la cabeça e puso un alquina ante la cara, e assi descalço como estava cavalgo en su cavallo e cuatro compañones con el tan solamiente. E des que llego al logar o querie ir, que es a una legua e a un migero de la villa, arrendo so cavallo en una espessura a unas çarças e a unos arvoles, e el fuesse a pie por un sendero que se desviava a una casiella que estava y escondida en muy fuerte logar e much esquivo. E tanto era el sendero aspero de andar e lleno de çarças que se ovo a despojar aquella vestidura que vistie e a echarla tenduda sobre los çarçales, porque estava descalço e a andar sobrella de pies e de manos, e rompiosse toda la vestidura e llego el a aquella casiella a grand pena andando por cuevas e por peñas. E cuemo vinie cansado echosse a dormir en un lecho muy pobreziello que y estava d'una cocedra pequeña e cubierto d'un paño viejo e roto. Otro dia mañana los que vinieran con el consejavanle que se fuesse e no sufriesse tanto porfazo, mas el tenie en coraçon de se matar e mando fazer alli ante si una fuessa a medida de su cuerpo; e des que fue fecha, mando traer agua con que lo bañassen e fuego con que lo quemassen. E estava Nero llorando e faziendo llanto de cuantos males le contecien e dizie: «Ay, que sotil maestro se pierde oy en mi». E el tardando en aquesto, vino de Roma un mandadero a aquel logar quel dixo que todo el senado de Roma lo avien dado por juizio por enemigo de los romanos el mandavan buscar pora matallo. E cuando el oyo aquesto, fue much espantado e dos cuchiellos que troxiera consigo sacolos e començo a catar cual era mas agudo, e desi tornolos en sus vaynas diziendo que aun no era venida la ora de su muerte. A las vezes castigava a aquellos sus compañeros que llorassen e fiziessen llanto por el, a las vezes quel dixiessen exiemplos d'algunos que se mataran por tal de avivalle el coraçon que se pudiesse el matar; a oras denostava la su pereza. E ell estando en esto, ivanse ya llegando a aquel logar los cavalleros que enviaran depos el los romanos que lo prisiessen e lo levassen vivo. E tanto que lo el sintio saco ell un cuchiello e metiosselo por el coraçon con ayuda, pero dell uno de los que y estavan que primio el cuchiello; e en muriendo, tenie los ojos torvados e tan feos que se espantavan cuantos lo veyen. E desta guisa murio Nero ell emperador, seyendo en edat de treynta e dos años. E acabosse en el e fue desfecha e destroida toda la compaña de Cesar Agusto de cuyo linage el descendie. E segund cuenta Eusebio aquella casa en que Nero murio era d'un su aforrado e yazie entre la carrera Salaria e la que va a Numancia. E cuando sopieron en Roma cuemo era muerto, tan grand alegria ovo tod el pueblo que andavan todos por la cibdat con guirlandas en las cabeças faziendo muy grand fiesta porque eran salidos de poder de tan mal señor. E fueron en el su tiempo martiriados estos martires: e sant Torpes, sant Processo, sant Martiniano, sant Gervas, sant Protas, sant Nazario, sant Celso, sant Saviniano, sant Potenciano, sant Eodaldo, sant Altimo, sant Serotino, cuarenta santos cavalleros, sant Felix, sant Honesino, sant Epafra, sant Evodio, sant Prisco, sant Timoteo, sant Apollinar, sant Hermagoras, sant Fortunato. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar de Nero e torna a contar de Galba, que morava aun en España alçado por emperador, e de Oto e de Vitellio, que regnaron depos el. E cuenta brevemiente los fechos d'aquestos tres no poniendo era ninguna ni cuento de los sus imperios; lo uno porque no son contados en la liña de los emperadores porque esso poco que regnaron fue a manera de robo e no cuemo devien, lo otro porque lo mas de sus fechos e de los sus emperios se acabo en aquel año mismo en que Nero murio.



182. De Galba ell emperador.

Des que fue Galba alçado por emperador en España, sopo de cuemo Nero Cesar era muerto e puso luego con los españoles sus posturas cuemo visquiessen en paz so el señorio dell imperio, pero fizolo de rebata; tanto avie a coraçon de se ir pora Roma. E tomo muy grand poder de sus compañas de romanos que troxiera e d'españoles que levo consigo e fuesse pora alla. E levo en su compaña a Marco Fabio Quintiliano, que era español e omne muy sabio a grand maravilla, por que mostrasse en Roma; e aquel fue el primero que y tovo escuela general descubiertamiente e que levo soldada por aquella razon del tesoro dell emperador. E tanto que Galba llego a Roma, recibieronlo por señor, e regno seys meses e seys dias. E segund cuenta Suetonio fue Galba est emperador omne mesurado de cuerpo ni muy grand ni muy pequeño, e avie la cabeça de parte delante toda calva e los ojos amariellos e la nariz corva, e avie los pies muy tuertos por una enfermedat que avie en los artejos de los dedos. Era omne que comie mucho a demas e en ivierno comie siempre ante que amaneciesse. E guiavasse en todo so fecho por consejo de tres omnes, e con la grand privança començaron a seer de muy malas costumbres; e el guiandose por ellos a las vezes era muy cruo, a las vezes de grand piadat, a oras tan sin cuydado que no convinie a princep. Era muy bravo a todas las ordenes de las dignidades e de los oficios de Roma. Avie grand sabor de llegar a si los buenos cavalleros, e por ende una compaña dellos por que veyen que les dava cuanto sellos querien, yuraronse de no serville si les no acreciesse en las soldadas; e sus mayordomos dixierongelo, e el no lo quiso fazer e dixo que los cavalleros escogerlos solie el, que no comprar. E depues d'aquesto començo a seer tan escasso e tan cobdicioso e tan duro de traer a las cosas guisadas que a todos los torno sus despagados. E cuando vio que todos lo querien mal, porfijo a Pison, un mancebo que avie en Roma que era de muy grand linage e omne de muy buenas costumbres, por tal que regnasse con el dessouno. Mas avie aquella sazon en Roma un omne muy poderoso a que llamavan Oto, e tenien muchos con el por lo fazer emperador. Este Oto envio un dia grand compaña de sus cavalleros que matassen a Galba que andava por el mercado, e los cavalleros aguijaron de rezio ante toda la yente e vieron a Galba a lexos e ovieron miedo de la su vista e pararonse una pieça, e ovo y qui los esforço e movieron contra el, e fuxieron luego todos cuantos estavan con Galba e a el mataronlo. E esto fue grand maravilla, que ni quisieron venir en su ayuda aquellos por que ell enviara nil ayudaron los que estavan con el. E los cavalleros de Oto que lo mataron, dexaronle degollado en medio de la plaça e fueron su via. E yogo alli Galba muerto fasta que passo por y Gregario, un cavallero que vinie de coger su pan, e luego que lo vio puso en tierra lo que traye e fue pora el e cortol la cabeça e metio el pulgar por la boca e levola assi a Oto. E el diola a los açacanes e a los pregoneros, e ellos pusieronla en somo d'un asta de lança e levaronla assi dando vozes e faziendo grand escarnio fasta'l adarve de la villa e pusieronla y. Et en aquel logar mismo o Galba muriera fizo Oto otrossi matar luego a Pison, el que avie Galba porfijado. E renovaronse alli entonce vandos e lides entre los cibdadanos de Roma bien tales cuemo en el tiempo de Julio e de Pompeyo, si no por que quiso Nuestro Señor segund cuenta Paulo Orosio guardar la cibdat por onra de sant Pedro que fuera y martiriado.



183. De Oto ell emperador.

Luego que fue Galba muerto alçaronse a manera de robo con ell imperio Oto en Roma, Vitellio en Germania, Vespasiano en Siria; pero Oto fue llamado emperador por razon que se alço en Roma que era cabeça dell imperio, e regno tres meses. E segund cuenta Suetonio fue Oto omne pequeño de cuerpo e avie los pies muy feos e era calvo, e afeytavasse bien cuemo si fuesse mugier de guisa que en lavandosse la cara fregavala mucho con pan mojado, e por ende avie en costumbre desquel nacieran barvas de las no traer, ante las raye much a menudo por tal que nol pareciessen. Des que començo a aver entendimiento, siempre fue garçon muy loçano e muy gastador. Avie siempre en costumbre de andar de noche por las ruas, e si encontrava alguno que pudiesse menos que ell o que fuesse beudo, firiel o metiel en un saco e echavalo en algun logar alto. Seyendo mancebo en el tiempo de Nero, avie en casa dell emperador una mugier que fuera sierva e era aforrada muy vieja a maravilla, e porque era muy privada del cesar enfiñosse Oto de la querer bien e mostraval grand amor; e ella metiolo en privança con Nero de manera que a pocos dias fue uno de los mas privados e de los mas amigos que Nero avie, e esto porque avinien bien en uno las costumbres d'amos a dos. En todos los consejos e en todas las poridades era Oto llamado; el dia que fablo Nero de matar a su madre Oto fue en el consejo, e por fazer a las yentes perder la sospecha convidolos a amos e yantaron con el. Tal bien querencia fue cogiendo Nero contra el quel fizo sospecha de dexalle ell imperio, e en cuanto Oto esta sospecha ovo, no dexo cosa ninguna porque entendio que avrie los omnes sus pagados que la no fizo. Assi que cuantas vezes convidava all emperador a cena a su posada cuantos vasos tenie d'oro e de plata todos los partie a los que vinien y comer con el. E por esto e por otras cosas muchas que fazie no avie ya en la tierra ninguno que no dixiesse que a Oto tan solamiente convinie heredar ell imperio de Roma. E durol esta sospecha fasta'l tiempo que porfijo Galba a Pison cuemo desuso oyestes. Mas des que vio que Pison se era adelantado en ell imperio e que lo no podrie aver en paz por razon de heredamiento, trabajosse de lo aver por fuerça e matolos a amos segund que desuso a contado la estoria. E los cavalleros que eran de su parte llamaronlo emperador, e la gente menuda del pueblo llamavanlo Nero, e a el plogol mucho por el amor que oviera con el; assi que d'alli adelante en las cartas que enviava a los adelantados de las provincias llamavasse Oto Nero. E todas las imagenes de Nero mandolas tornar a los logares o las el pusiera onde las avien mandadas toller los romanos, e todos los que fueran sus mayordomos e sus aforrados tornolos a los oficios en que solien seer en el su tiempo. E Oto faziendo estas cosas en Roma, Vitellio el que se alçara con ell imperio en tierra de Germania, que era fijo de Lucio Vitellio el que fue tres vezes consul, guiso sus huestes muy grandes e vinosse contra Roma por lidiar con Oto, e lidiaron cerca Bedriaco. E cuando vio Oto que se vencien los suyos, matosse el mismo.



184. De Vitellio ell emperador.

Tanto que Vitellio sopo que Oto era muerto, fuesse pora Roma muy loçano de que venciera e entro en la cibdat, e cuemo vinie much apoderado de gente recibieronlo luego por emperador, e regno ocho meses. E segund cuenta Suetonio en el noveno libro de la su estoria este Vitellio mientre fue niño e mancebiello siempre vivio entre las amigas de Tiberio, e des que llego a mayor edat fue lleno de todos males; pero en la corte de los emperadores el fue el mas onrado, ca ovo ell amor de Gayo por saber bien guiar las carretas, ovo la privança de Claudio por jogar apuesto las tablas e Nero quisolo bien e onrolo muy mas que estos, lo uno por aquellas cosas mismas, lo otro por que se lo merecie el, lo al por un plazer quel fizo una vegada, e vedes cual. Mando Nero llegar todos los joglares en el teatro e fizoles fazer sus juegos e tañer sus estrumentos ante tod el pueblo por coronar al que venciesse cuemo era costumbre; e Nero, que era muy grand maestro d'aquellas artes segund cuenta dessuso la estoria, avie grand sabor de salir al campo del teatro por vencer los joglares, e el pueblo, que sabien su voluntat, rogavangelo todos, e el con vergüeña non gelo osava otorgar e porque lo afincavan saliosse del teatro. E Vitellio fue depos el e dixol que lo enviava tod el pueblo quel rogasse de su parte que tornasse al teatro e venciesse todos aquel los joglares, e fazelles ye grand merced en ello e cosa quel servirien siempre; e Nero cuando esto oyo tornosse pora'l teatro e cumplio su voluntat, e quiso por aquella razon muy grand bien a Vitellio e faziel mucho d'algo. Mas des que murio Nero nol fue tan bien por malquerencia quel avie Galba ell emperador assi que vino a tan grand pobreza que apenas avie que comer. E enviolo una vez Galba mas por desonra que con amor a governar la hueste de tierra de Germania la menor; e el queriendo ir alla no tenie ninguna cosa pora dexar de comer a su mugier ni a sus fijos ni pora el que comiesse por el camino, e con grand quexo aparto en sus casas el logar o solie comer e dexolo pora morada a su mugier e a sus fijos, e lo al todo de las casas alquileolo por el tiempo que fincava por passar d'aquel año, e aquell alquile les dexo pora comer. E el fuesse pora su madre e tomol los cerciellos de las orejas e empeñolos por que comiesse por el camino, e con aquello fue a Germania. E vinien a el muchos a quien devie algo a demandalle lo suyo e a embargalle su ida, e porque vio que los no podie partir de si por ruego, maltroxolos e amenazolos fuerte, e ovieronse a ir sin otra paga. Luego que llego a la hueste de Germania, cuemo an siempre los omnes sabor de la cosa nueva, recibieronlo los cavalleros muy de grado por cabdiello, e a cuantos encontrava que lo salien a recebir abraçavalos a todos e besavalos. E des que entro por la hueste nol demando ninguno tal cosa que gela el no otorgasse, e a los que eran enfamados d'alguna mala nombrada davales sus cartas en que los tornava en su buena fama, a los que eran culpados d'algunos males perdonavagelos, soltava los que eran judgados de muerte. E por estos fechos tales fueron los cavalleros tan pagados dell que a muy pocos dias depues que vino a Germania llegaronse todos e tomaronlo de la camara o yazie, e assi cuemo estava vestido de sus paños de escusa con que andava por su casa, assi lo alçaron por emperador e lo troxieron por todas las mas onradas ruas de la villa e desi por todas las otras cibdades de Germania, e fazien muy grandes alegrias con ell a manera de los que an vencida alguna batalla, e andavan muchos navios por los rios e las gentes en ellos con guirlandas e con coronas de muchas guisas. De los cavalleros ni de la otra compaña no avie y ningunos castigados, ca todos fazien cuanto querien de manera que si robavan o fazien otros males todo les era levado en juego. Avino una vez que passava Vitellio por unos campos en que fuera una muy grand batalla e los cavalleros fuyen de la fedor de los cuerpos que yazien y muertos, e començo Vitellio a yurar a grandes vozes que muy bien olie ell enemigo muerto e mejor el cibdadano romano. Una fiesta, el que estava comiendo ante grand gente començo un joglar a cantar una cantiga de las de Nero, e alegrosse en comienço Vitellio, desi començo a llorar con duelo del. E des que fue en Roma assessegado en el imperio diosse a grand luxuria e a toda crueza. Siempre comie tres vezes e cuatro al dia, e fazie grandes yantares e grandes cenas e a menudo, e cumplie a todo por razon que camiava cuando querie. Dirie a uno que combrie otro dia con el e a otro esso mismo, e desi comie con amos en un dia, una vez con ell uno e otra con ell otro, e no avie a ninguno de costar menos el guisamiento de cuarenta mil dineros de la moneda que corrie. La mas famada cena sobre todas las otras fue una quel dio su hermano una vez quel convido, cal pusieron delante en ella dos mil peces de los mas escogidos que a en el mar ni en todos los rios e siete mil aves adobadas de departidas maneras. E esta cena passo el una vez cuando cossagro el templo de Patina, que fizo otra muy mayor en que ovo muchos faysanes e muchos pavones a grand maravilla, e aves e pescados de cuantas naturas se fallar pudieron, e leches de cuantas pudieron aver desde tierra de Partia fasta la mar d'España. E tan comedor era Vitellio que no podie en ninguna guisa sofrir la fambre assi que cuando iva a los sacrificios de los templos comie pollas cozinas que fallava por las carreras. Matava muy de grado a quiquier por cualquiere razon: los nobles omnes que eran sus eguales de edat e de linage e que aprisieran con el desouno matavalos a cualquiere manera de engaño que el podie; a uno que avie la fiebre e demandava agua fria que beviesse diogela el mismo por su mano, e diol en ella pozon con que murio; solamiente quel dizien d'alguno que fiziera algun mal, matavalo a menos de lo oir; sin esto todo fue sospechado que fuera en consejo de muerte de su madre. E en cuanto estas cosas contecieron en Roma, guerreava Vespasiano muy de rezio con sus huestes grandes que tenie toda la tierra de los judios, e començaron a crecer por la hueste las nuevas de las batallas que fueran entre los cibdadanos de Roma e de cuemo Galba e Oto eran muertos, e Vitellio recebido por emperador que era el peor dellos. E los cavalleros viejos e onrados començaron sobresto a departir entre si e a dezir con grand pesar que avien que siempre eran ellos primeros en los periglos e postremeros en las onras e que siempre avien señores de los que eran menores que ellos, e demas aviendo en su compaña tan noble omne cuemo Vespasiano que deviera seer alçado por emperador, ca ell era viejo pora consejar e era mas valiente que los mancebos pora lidiar. E sobresto cometieron a Vespasiano e rogaronle que tomasse el governamiento dell imperio de Roma que iva todo a mal, e el no lo quiso otorgar diziendo que no convinie pora el; e los cabdiellos e los cavalleros quexaronle tanto que lo ovo mal su grado a otorgar. Pero ante quiso recebir el cuidado del governamiento que la onra dell imperio, e guiso de se ir pora Roma e passo por Capadocia e por Frigia e dexo a Tito so fijo por adelantado en tierra de Siria por que guerreasse a Judea. E Vitellio, que estava en Roma entonce, avie olvidado el nombre de la grand onra e del señorio en que era e echavasse al vicio de los convides quel fazien por cada casa; e llegol el mandado de cuemo Vespasiano vinie contra el, e el cuydando parar mejor su fazienda, encerro en el capitolio a Flavio hermano de Vespassino, e otros muchos que eran de su parte e quemolos y. E cuando Vespasiano lo sopo, ovo muy mas a coraçon de ir contra el, e Vitellio dio todo su poder a Cecina cabdiello de la su cavalleria e enviolo contra el; e el fincosse en la cipdat porque era muy flaco usando mucho las mugieres, e embeudavasse tod el dia esperando que cuando viniesse su enemigo que lo fallassen beudo e no sintiesse la muerte. E Vespasiano e Cecina lidiaron cerca de los adarves de la cibdat, e fueron vençudos e muertos todos los de parte de Vitellio. E tanto que lo el sopo, encerrosse en una casiella pequeñuela e escura que estava cerca del palacio. Mas entro Vespasiano la villa e fizolo sacar d'alli, e ataronle manos atras e echaronle una soga a la garganta e rompieronle todos sus paños, e tal medio desnuyo levaronlo al mercado diziendol e faziendol muchos escarnios, e revolvieronle los cabellos a derredor de la cabeça assi cuemo solien fazer a los malos; e metieronle ell espada so la barviella por que no pudiesse esconder la cara ni encobrirla, mas que la toviesse alçada que lo viessen todos, e los unos le davan con el lodo, los otros con ell estiercol. E llamavanlo atizador de fuego porque comie por las cozinas e patinario por la grand cena que fiziera al consagramiento del templo de Patina, e una partida del pueblo menudo dizienle todas cuantas maldades e cuantas nemigas en el sabien; e denostavanle las fechuras del cuerpo, ca era much enatio de cara e aviela vermeja e espantosa e toda barrosa del mucho vino que bevie, e avie el vientre gordo e la una pierna flaca. E desi apedrearonle, e firiendol de colpes menudos descarnaronle todo e levaronle rastrando con un corvo de fierro e echaronle en el rio de Tibre, e nunca el su cuerpo fue quemado ni ovo otra sepultura. E no sufriera Vespasiano del fazer estas crueldades, si no por el grand pesar que avie de quel matara ell hermano.



185. Dell imperio de Vespasiano ell emperador e luego de lo que contecio en el primer año.

Depues que la compaña d'aquellos que se alçaran con ell imperio fue destroida e aterrada, finco Vespasiano por emperador de Roma assessegadamiente e en paz e sin toda otra contraria. E el primer año del su imperio fue a ochocientos e veynt e dos de la puebla de Roma, e cuando andava la era en cient e ell año de Nuestro Señor en setaenta e uno, e el regno de Agripa en veynt y cinco. E regno Vespasiano nueve años e onze meses e veynt e dos dias. E segund cuenta Suetonio fue omne de buena vida e de muy buenas costumbres assi que en el tiempo de Nero, seyendo uno de los compañones de su casa, no podie sofrir las sus vilezas, e cuando el cantava e tañie sus estrumentos o se adormecie o iva su via con enojo; e ovol por esto Nero grand saña e grand desamor de guisa que lo echo de su compaña, e defendiol que nunca apareciesse ant el. E fuesse Vespasiano a una villa pequeña que yazie en desviado e fuera de camino, e alli moro atendiendo la muerte fasta que se fallo menguado dell ell emperador Nero e lo fizo maestro de la cavalleria e lo envio a tierra de Judea por la conquerir segund conto desuso la estoria. E luego que fue emperador, avinol assi que fizo a un mancebo de grand linage adelantado d'una tierra e mando escrevir las cartas. E el mancebo llegosse a el a gradecergelo cuemo devie fazer a señor, e vinie ungido de ungüentos que olien muy bien a grand maravilla; e Vespasiano que lo olio, torcio la cara a otra parte e denostolo a grandes vozes, e fizo romper las cartas diziendo que no era pora guerra ni pora governar tierra ell omne que se ungie cuemo mugier. Las ordenes de las grandes dignidades que en Roma solie aver, que eran ya cuemo envegecidas e amenguadas e fascas todas aterradas por mengua de buenos señores e por las grandes mortandades que fazien en si unos con otros, renovolas el de cabo e cumpliolas de cavallerias e tornolas en su estado. E puso cuento cierto de senadores e de cabdiellos e de cavalleros e metiolos en escrito. E tollo de las dignidades omnes que las merecien assaz e puso y otros que vio que eran muy mas escogidos en bondat. En cuanto el visco, siempre fue enseñado e piadoso. Nunca se fazie de mayor linage de cuanto era, siempre dizie que era de comunal, ni de muy alto, ni de muy baxo; e a las vezes dizie por los de comunal que eran de mejor que el. No avie cuydado de meter grandes adobios a sus paños. Las palavras de los amigos e los sosaños de los filosofos sufrielos muy mansamientre. Los pesares quel fazien e las enemiztades quel buscavan luego las olvidava de guisa que nil vinien emiente ni las querie jamas vengar. Nunca fizo mal a ninguno por sospecha ni por miedo quel metiessen del; assi que una vez consejaronle sus amigos que se guardasse d'un cavallero que dizien que era del linage de los emperadores que no urdiesse por aventura cuemo lo echasse dell imperio, e Vespasiano que oyo aquello, envio luego por el e fizol prometer que se membrasse siempre del bien quel el farie, e el cavallero prometiogelo muy de grado e ell emperador fizol consul. Desi a la fija de Vitellio so enemigo casola muy noblement e diol muy grand algo a maravilla e fizol toda via grand onra. E morando aquel año Vespasiano en Roma e faziendo mucho bien en ella, morava Tito so fijo en tierra de Judea e destruyela toda e guerreava a Jerusalem muy de rezio.



186. De los fechos del segundo año.

En el segundo año, que fue a ochocientos e tres años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en cient e diez e ell año de Nuestro Señor en setenta e dos, e el regno de Agripa en veynt e seys, avino assi que Tito Cesar teniendo cercada a la cibdat de Jerusalem, destruyesse toda tierra de Judea, lo uno por los romanos, lo otro por guerras e por desavenencias que avien los de la tierra entre si. E los que estavan en Jerusalem encerrados eran partidos en tres vandos, e matavanse sin mesura los unos a los otros lidiando de dia e de noche, e los romanos otrossi guerreavanlos muy fuerte, assi que nunca avien una ora de folgura los mezquinos e matavanse ellos mismos entre si e matavanlos los estraños; e eran muchos a demas los muertos e grandes los arroyos de la sangre que corrien, tanto que finchien todos los logares e andavan por las salidas mas ascondidas del templo. E desta guisa murien todos los defendedores de la cipdat a fuego e a fierro e a fambre; no avie y ningun logar o periglo no oviesse, no era ninguno poderoso de foir, a cada part avie grand miedo e grand roido, emien los que estavan a muerte e desesperaban los vivos, assi que a derecho podrie omne llamar mezquinos a los que fincaran e bienandantes los que murieran, e dezir contra Jerusalem: «¡Cuemo eres engañada, cibdat llena de pueblos, en te combater con tus armas mismas! Ca tu solies vencer sin armas, solies ferir sin lid todos los tus enemigos; los angeles lidiavan por ti e las ondas del mar, la tierra que se abrie e sorvie tus malquerientes e los rayos del cielo que vinien e los matavan. Agora as fallado cativa lo que demandeste: sentiras que es vivo Barabas e muerto Jesucristo, ca en ti regna la desavenencia e es soterrada la paz, por tal que perezcas mas cruamientre que si te destruyessen los estraños». E sin falla assi era, ca por los unqüentos de los buenos olores e por ell encienço e por las otras especias maravillosas e por las flores de muchas guisas que solien seer en el templo, estavan y los cuerpos de los omnes muertos por soterrar que desfiera ya la lluvia e quemara el fuego e escalentara e denegreciera el sol, ca no avien ningunos vagar de los soterrar, e mayor mientre a los que murien en el templo e por las plaças, ca por la guerra que avien entre si mayor cuydado avien de matar e de ferir que no de soterrar. Pero avie entrellos una grand compaña de ladrones que firien muy de rezio a los de las otras partes e sufrien el fedor de los muertos, mas sin usgo que toda la otra gente, e aquellos tomavan los cuerpos e despeñavanlos de los adarves ayuso. E Tito el fijo de Vespasiano que vio todas las cuevas e las carcavas de a derredor de la villa llenas de muertos e la sangre que andava a dessuso corriendo a todas partes, començo a emer muy fuerte e a sospirar e alço las manos contra'l cielo e dixo: «Señor Dios, no deves tu a mi culpar por este tan cruo fecho, ca yo de grado les quis toda via perdonar, solamientre que ellos no se matassen e me rogassen por paz e yo presto estava por los guardar sanos e salvos tanto que ellos dexassen la batalla». E cuando Tito esto dizie, estava con el un judio que avie nombre Manneo fijo de Lazaro, e fuxiera de la villa e vinierase pora los romanos, e yurava que por una puerta quel dieran a el en guarda echaran fuera de la villa quinze vezes mil muertos e ochocientos e ochenta mas, e estos de los que fueran soterrados dell aver del comun, ca no entrava en esta cuenta ninguno de los que soterravan sus parientes. E este soterrar segund cuenta Egisipo no era si no echar los cuerpos fuera de la villa por somo de los adarves. E muchos otros judios de grand logar que fuxieran otrossi de la villa e se fueran pora Tito dizien que seycientas vezes mil judios muertos fueran todos contados que echaran por las puertas de la cipdat, e los otros que por la grand muchedumbre non pudieran seer echados que eran tantos que no avien cuenta ninguna. E sabet que tan grand era el robo que fazien los malos en la cibdat e la fambre que sufrien que todos cuantos podien foir todos se passavan a los romanos. Et Tito Cesar mandara por todas sus huestes que les vendiessen cuanto mester oviessen e que ninguno no fuesse osado de les fazer, e ningun judio en la villa no era osado de tener oro ni aver ninguno, si no los ladrones e los robadores que andavan escodriñando a todos; si gelo fallavan matavanlos por ello. E por ende los que fuyen a los romanos comien ell oro a pedaços por tal que gelo no fallassen, e des que fallavan que comer en la hueste, buscavan aquell oro entrell estiercol e sacavanlo ende. E entendio aqueste fecho un assiriano, e desi d'uno en otro fueron sabiendo todos que aquel linage d'ombres presto era pora toda cobdicia e aparejado pora todo engaño, e no avie cosa ninguna tan crua ni tan suzia que oviessen vergüeña de la fazer por cobdicia de aver. E de los assirianos fueronlo sabiendo todos los de Aravia, que son gentes no menos cobdiciosas que los judios e demas muy cruas e sin toda piadat, e dizien unos a otros: «Estos judios que salen de la villa fartos estan de oro». E contra derecho e contra ley e contra'l mandamiento del cesar, que defendiera que ninguno no les fiziesse mal, matavan dellos cuantos podien aver, e no seyendo bien muertos, abrienlos e catavanles si tenien oro en los vientres, assi que por esta razon mataron en una noche dos mil dellos. E otra malandança a menos desta contecie a los judios que fuxieran a los romanos por que murien fascas todos, e era esta: que ellos estando en la villa no avien ya que comer ninguna cosa e avien ensangostadas las venas e los logares por o an a ir las viandas en los cuerpos e ell uso del comer perdudo e las quexadas enflaquecidas que no podien mascar, e la fambre crecieles toda via mas, e allegavanse todos sobre las viandas tan rebatosamientre cuemo bestias fambrientas e sin entendimiento. E muchos y avie que veyendo los comeres de grand alegria murien; los otros comien tanto que gelo non podien sofrir los estomagos e finchavan a manera de idropigos e murien, e algunos dellos escapavan por que comien poc a poco fasta que eran tornados en ell uso del comer. Tan fuert era la guerra de todas partes que destruyeron los romanos una partida de las casas que estavan cerca'l templo, e los judios destruyeronlo al guerreando entre si e derribaron los portales de guisa que se descubrio la faz del templo. E fue la fambre tan esquiva que se assechavan unos a otros por se rebatar alguna cosa de comer; o era sospecha que avie vianda alli era la guerra, ca se matavan sobrello los parientes e los amigos. Escodriñavan los muertos por veer si tenien escondido entre si algo que de comer fuesse; andavan todos bocabiertos cuemo canes raviosos d'un logar en otro con el grand quexo de la fambre, e cuando no fallavan otro consejo tomavan los cueros e comienlos, e comien el calçado e no avien vergüeña de lo toller de los pies e lo levar a la boca, e las pajas viejas que fueran echadas en los muladares grand tiempo avie buscavanlas e cogienlas con grand acucia, e los que las fallavan tenienlas por comer muy preciado. E sabet que avie aquella sazon en la villa una dueña de grand guisa que avie nombre Maria, e era de la tierra d'allende del rio Jordan, e al començamiento de la guerra vinierasse con todo lo suyo pora Jerusalem por seer y mas segura. E como era muy rica troxiera grand algo, mas todo gelo avien robado aquellos cabdiellos de la nemiga; e si alguna cosa de comer avie comprada por sus dineros toda gela avien robada de las manos assi que todol avie fallecido e no tenie que comiesse, e cuemo era mugier que fuera criada a grand vicio, no podie comer las pajas ni los cueros cruos e duros, e fuel creciendo la fambre muy fuerte de manera que perdie el sentido. E avie un fijo pequeño que mamava, e ella cuemo no comie no avie leche quel dar, e llorava el niño por comer; e Maria cuando lo oye quebraval el coraçon e non sabie que fiziesse de si ni del. E veyendo las grandes cruezas e las maldades que fazien los robadores e quexandola la grand ravia de la fambre, perdio el natural amor que madre devie aver contra fijo e tornosse contra'l niño e dixo: «¿Que te fare, pequeñuelo, que te fare? Todas las cosas de que estas cercado todas son cruas: cercante la guerra e la fambre, el fuego e los ladrones e otros muchos periglos. E pues que yo e de morir, ¿a quien te acomendare, o cuemo te dexare a vida, cosa tan pequeña? Yo atendia que creçries e governaries a mi cuemo a madre e que me soterraries cuando muriesse. Mas ¿que fare agora, mezquina?, ca no veo ningun ayuda por que yo ni tu vevir podamos pora quien te guardare, ¿o en que sepulcro te escondre que te no coman los canes ni las aves ni las bestias fieras? Mis dulces entrañas e miembros tan alegres, ante que vos destruya la fambre de tod en todo, tornatme lo que recibiestes de mi, e tornatvos en aquella camara escondida en que recibiestes espirito de vida, ca en ella vos esta guisada sepultura. Fijo besart'e, e pues que te non puedo mantener pora amor, avert'e pora lo que eres mester e combre yo misma los mis miembros, e no por enfinta, mas con muessos de verdat. Fiziemos fasta aqui lo que fue de piedat, fagamos agora lo que nos conseja la fambre. E pero el tu fecho es mejor e mas de piadat que el mio, ca yo deviate criar cuemo madre e no matarte ni comerte como bestia fiera; e tu, que devies seer criado, governaras la tu madre». Depues que esto ovo dicho, Maria volvio la cara a otra parte e degollolo; e des que lo ovo degollado, fizolo puestas e metiolo al fuego a assar, e comio una partida del e escondiolo al por que non gelo fallassen si sobreviniessen algunos. Mas la olor de la assadura llego a los cabdiellos que guardavan la villa, e fueron por ell olor fasta que llegaron a la casa e entraron dentro e amenazaron a Maria de la matar porque fuera osada de comer ellos estando ayunos e porque les no fiziera parte del manjar que avie fallado. E ella dixoles: «De lo que yo comi vuestra parte vos alce; no lo tengades en desden, ca de mis entrañas vos guise yo comer, e seed, ca luego vos parare la mesa». Des que ovo dicho esto, descubrio los miembros que tenie assados e pusogelos delante que los comiessen, e dixoles: «Esta es la mi yantar, e he aqui vuestra parte; parat bien mientes si vos engañe: he aqui ell una mano del niño, e he aqui ell un pie e la meatad de tod'ell otro cuerpo. E por que no cuydedes que es ageno, ciertos seet que es mio fijo. Nunca me fuste, fijo, mas dulce. A ti he de gradecer por que so yo aun viva; la tu dulçor mantovo la mi alma e alongo a la tu madre mezquina el dia de la su muerte. Vinieron los que me querien matar e ove de que los convidasse e avert'an ellos otrossi que gradecer, pues que comieron su parte». Ella vio cuemo estavan espantados los judios por aquel fecho tan estraño e dixoles: «¿Que tardades, o por que aborrecedes en vuestros coraçones tan sabroso manjar, o por que no comedes lo que comi yo, que era madre? Gostad e veredes que dulce es el mi fijo; no querades seer mas piadosos que la madre, ni mas flacos que la mugier. Tales comeres guise yo cuemo estos, mas vos me fiziestes por que yo de tal guisa yantasse. Duelo avia yo, mas venciome la coyta». Desque ella ovo esto dicho, fueronse luego aquellos que y vinieran, e fue assoora llena toda la villa de las nuevas d'aquel pecado e d'aquella nemiga tamaña, e espantavanse todos e aborrecien de oir fablar de tan estraño comer; e no se tardo mucho que lo sopieron los romanos por razon que se fueron pora ellos muchos de los judios con espanto d'aquel fecho. E Tito Cesar que lo oyo, maldiziendo ell ensuziamiento d'aquella tierra malaventurada, alço las manos contra'l cielo e començo a dezir: «A guerra viniemos nos, e no lidiamos con omnes, mas con bestias fieras. E pero las bestias fieras aman sus fijos e goviernanlos aviendo ellas grand fambre, e goviernanse de las bestias estrañas, mas de las que son de su natura nunca quieren comer. E por ende aquesto es sobre toda crueldat de destroir la madre e comer los miembros que ella pario. Limpio so yo d'aquest ensuziamiento e por esso a ti me abaldono, cualquier dios poderoso que en el cielo eres, ca, Señor, bien sabes tu que mucho dessee yo la paz, e lo que no e vergüeña de dezir: yo, que era vencedor, los rogue muchas vezes que los queria perdonar. Mas ¿que faria a los que lidiavan contra mi e fazien grandes crueldades en los suyos?, ca muchas vezes nos rogaron ellos de somo de los adarves que los guerreassemos porque los no matassen los suyos tan cruamientre. E dexe yo muchas vezes las armas por les no fazer mal, e ovelas luego a tomar con duelo dellos por los livrar de mucho mal que se fazien los unos a los otros, ca tanto que yo llegava con mis huestes a la villa avien ellos por fuerça a dexar la guerra que avien entre si e avenir contra nos». E des que Tito ovo aquesto dicho, fizo llegar al muro que estava antel templo los engeños que son llamados en latin arietes, que quier tanto dezir cuemo carneros, porque topan con el muro en la manera que los carneros suelen topar; e en español llaman los bozones porque los maderos con que fieren el muro son ferrados en somo una grand pieça e van ferir muy de rezio a manera de madrazos. E desi fizo meter fuego al templo, e los judios que lo vieron arder fuxieron ende todos; e el cesar mando poner las señas de los romanos a derredor dell, e fizieron su sacrificio contra la puerta oriental e llamavan todos a Tito a grandes vozes emperador. E los sacerdotes que moravan a cerca del templo con mengua que avien d'agua e con la grand calentura del fuego que les ardie acerca, queriense perder de sed e pidien mercet a los romanos que los dexassen a vida; e Tito Cesar mandolos todos matar, diziendo que de vil coraçon eran los sacerdotes que querien vevir mas que su templo e su dios. E a Joan e a Simon e a los otros cabdiellos de la guerra quel pidien mercet que los perdonasse, respondioles assi: «Omnes malos, tarde es ya este tiempo pora perdonar, pues que no a fincado en la cipdat ninguna cosa que de guardar sea. Yo me vos ofrecia con paz e vos no la recibiestes; queriavos perdonar e vos no me dexastes; yo alongava la guerra e vos me cometiestes della. E agora ya es el pueblo muerto e el templo arde, pues vos, ¿por que estades armados? Dexat las armas e datvos por vencidos, e yo dexarvos e vevir, si no todos morredes». E Tito Cesar maguer que les era muy sañoso, no quebranto lo que avie puesto en su coraçon de les perdonar parando mientes a la piadat e a la grand nobleza que el rey deve aver en si, e recibie todos cuantos fuyen a el. E los romanos tanto eran cansados de matar e enojados de vender cativos que les plazie mucho de los dexar a vida. Muchos avie y de vender, mas pocos eran los compradores; e esto era porque los romanos no querien aver siervos judios, tanto los tenien por viles, e dellos no avien escapado ningunos que los pudiessen quitar; pero algunos ovo y que los compravan treynta por un dinero, e a este precio fueron vendidos muchos dellos. E segund cuentan Josefo e Egisipo fueron por todos los que murieron en toda aquella cerca de la cibdat de Jerusalem mil vezes cient mil, e los cativos fueron novaenta e siete vezes mil. E estavan a aquella sazon tantos judios ayuntados en Jerusalem porque vinieran a la fiesta de los panes cenceños, e avien por ley a ayuntarse y entonce todas las gentes de tierra de Judea. E fizo Tito quemar toda la cibdat en ell ochavo dia del mes de abril, e desi destruyola toda. E el Nuestro Señor Dios quiso que fuesse este destruimiento en los dias d'aquella fiesta por que en aquella sazon misma que ellos crucifigaran a Jesucristo Salvador del mundo en essa fuessen destroidos; e cuemo el fuera vendido por treynta dineros, que assi diessen treynta dellos por un dinero. E alli fallecio por siempre el regno de los judios segund profetaran muchos de los sus profetas e dixiera el Nuestro Señor Jesucristo en los sus evangelios.



187. De los fechos del año tercero.

En el tercero año que fue a ochocientos e cuatro de la puebla de Roma, e que andava la era en cient e onze e ell año de Nuestro Señor en setaenta e tres, avino assi que Tito Cesar des que ovo conquista tierra de Judea e destroida Jeruselam e assessegada toda Siria, fuesse pora Roma a Vespasiano so padre. E ell emperador e ell senado salieronlo a recebir muy onradamiente, e entraron amos padre e fijo en un dia en la cibdat por emperadores e en un carro por mayor onra, lo que nunca conteciera a otros ningunos que fuessen ante dellos. E Tito levara levara consigo de Jerusalem ell archa del testamento que seye en el templo e el candelero e la mesa e las otras cosas santas que y eran, e pusolas en el templo o es agora la eglesia de San Joan que dizen de Letran. E des que fueron sonando las nuevas por tod el mundo del destruimiento de Jerusalem con el grand espanto que cayeron en las gentes, dieronse estas tierras a los emperadores: Acaya, Licia, Rodo, Bizancio, que es agora llamada Costantinopla; Sannio, Tracia, Cicia, Comage; e fueron d'alli adelante provincias de Roma, lo que nunca antes fueran en tiempo d'otros emperadores. E finco tod ell imperio en paz en todo el tiempo de Vespasiano assi que ni en tierra de oriente ni en las Españas ni en toda tierra de occidente ni en otra tierra de todas las del mundo no se les levanto guerra ninguna. Desdel tercero año fasta'l noveno no fallamos escrita ninguna cosa que de contar sea por razon dell assessegamiento de las tierras.



188. De lo que contecio en ell año noveno.

En el noveno año, que fue en la era de cient e doze, avino assi que las yentes de las provincias e de las otras tierras eran muy despagadas dell emperador Vespasiano porque se descubriera por muy cobdicioso. E a grand derecho fue reptada la cobdicia en el, porque la recibio en si omne que era complido de todas otras buenas costumbres e en qui no avie ninguna mala, si no aquella tan solamientre, e mostrola desta manera: torno por tod el mundo todos los pechos que ell emperador Galba soltara e amenguara en cada logar; e nol abondo aquesto, ante gelos acrecio e assacoles otros muchos de nuevo, e en muchos logares doblogelos, e demas fazie traer sus averes en mercaderias, cosa que es grand vergüeña a los que no an dignidat ninguna, cuanto mas a emperador. E era muy vagaroso en dar las dignidades a los nobles omnes a qui las avie a dar e tardava mucho de soltar los presos quier fuessen en culpa, quier sin culpa; e tenien algunos que lo fazie con cobdicia de levar algo de todos. E de los que avien a recabar sus cosas, el que sabie el que era mas robador e que levava mas algo de la tierra a aquel ponie en mayor logar e mas onrado por que enriqueciesse mas aina e fallasse ell algo que levar del, ca luego gelo tomava todo. E por ende era levantado un retraire en las tierras que dizien todos comunalmientre que en logar de esponjas tenie ell emperador Vespasiano a los sus procuradores, ca assi cuemo la esponja coge aina ell agua otrossi finchie ell sus procuradores de riquezas e tolliegelas luego. E por esto que fazie dizien algunos que era escasso de natura, mas los mas dizien que no e que lo fazie con mengua porque no fallara tesoro ninguno en ell imperio, ca lo avien todo gastado los otros emperadores en sus vandos e en sus guerras. E esto semeja verdat porque omne que de las otras cosas malas usava bien no es de creer que d'aquella usasse mal, si no con quexo; e el quexo era por que oviesse quedar a los grandes omnes, ca todos los senadores fizo muy ricos a maravilla, e a los que vinien del linage de los consules e eran pobres pusoles cincuaenta marcos a cada uno pora cadaño. Muchas cibdades que fueron destroidas por todas las tierras del mundo, dellas a fuego, dellas por tremer la tierra, refizolas todas muy mejor de lo que ant eran. Ovo muy grand sabor de mantener las artes de los saberes e de las refazer assi que el fue el primero que puso de la camara dell emperador cient marcos pora cadaño a cada uno de los maestros que leyen y retorica en griego e en latin, e otrosi a los gramatigos e a los otros maestros davales muy grand algo por que mostrassen en Roma de sus artes. E faziendo ell emperador Vespasiano todos estos bienes, adolecio de la menazon ell año que se cumplieron setaenta años que naciera, e con miedo de morir fuesse pora la cibdat ond era natural, que es en tierra de Sabina. E fuel toda via creciendo mas la enfermedat e un dia el, que estava entre muy grand compaña de cavalleros e de omnes sabios fablando en sesos e en endereçamiento de la tierra e entremezclando a las vezes joguetes de que rixiessen, que era cosa de que sel mucho pagava, sintiosse tan flaco que entendio bien que querie morir e levantosse en pie ante todos e dixo: «Erecho conviene all emperador salir d'aqueste mundo». E en diziendo aquesto, saliol ell alma del cuerpo e ante que cayesse en tierra, recibieronlo sus vassallos en los braços. E fue martiriado en su tiempo sant Apolinar. Agora dexa aqui la estoria de fablar del e cuenta de Tito so fijo.



189. Dell imperio de Tito ell emperador et luego de lo que contecio en el primer año del su regnado.

Despues de la muerte de Vespasiano finco su fijo Tito Cesar por emperador de Roma. E el primer año del su imperio fue a ochocientos e seys años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en cient e treze e ell año de Nuestro Señor e setaenta e cinco; e regno tres años. E segund cuenta Suetonio en ell onzeno libro de la su estoria fue ell emperador Tito folgura e amor de tod el linage de los omnes que fueron en su tiempo, ca fue maravilloso en toda manera de bondades; fue onrado de todas buenas costumbres. Seyendo niño fue much apuesto de cuerpo e muy noble de coraçon, e cuemo iva subiendo en edat assi iva creciendo en ell la apostura e la nobleza, e pagavanse del todas las gentes; e tal donario avie de cara que todos le avien vergüeña. Era omne de muy grand fuerça e de tan buena memoria que no avie par. Era muy sotil a maravilla pora aprender toda arte, quier de batalla, quier de paz, e muy sabidor de armas e de cavalgar assi que nunca se combatio cavallero con el a que firiesse de lança que lo no matasse o lo no derribasse del cavallo en tierra. E en la guerra de Jerusalem doze omnes armados mato el mismo en un dia de doze saetas que tiro. E era muy letrado en griego e en latin, quier en fablar e mostrar un pleyto en cualquier lengua dellas, quier en fazer libros de cual natura sel antojasse. E otrossi sabie algo en musica de manera que cantava alegremientre e con cordura. En toda manera de cavalleria era maestro acabado. En comienço ovieron las yentes sospecha del que serie cruo e luxurioso, cobdicioso e robador, por señales que mostrava ende segund ellos cuydavan, e al cabo no lo pudieron encobrir e llamavanlo Nero, diziendo que tal serie cuemo el; mas esta nombrada por grand bien fue de dell emperador Tito, ca se le torno en grandes loores porque no fallaron en el ningunos d'aquellos malos vicios, ante lo fallaron complido de todas buenas costumbres. Cuando convidava huespedes guisava sus yantares mas de complimiento de alegria que de otro gastamiento de comeres. Siempre escogio por sus amigos omnes de buenas costumbres e que fueron principes e señores del imperio depos el e que cataron siempre todo provecho dell imperio de Roma. Nunca quiso tomar a cibdadano ninguno de Roma algo de lo suyo e toda cosa agena siempre la refuye ni ovo sabor de apartamientos ningunos, e nunca fue ante del qui mas franque que el fuesse. Siempre se trabajo de seer a plazer de todos los omnes assi que a cuantos le demandavan algo todo gelo otorgava, e no querie ques partiesse ninguno del sin sospecha d'aquello quel pidie; e dizienle por esto sus privados que fazie su plazer en que prometie mucho mas de lo que podie dar, e el respondieles que no convinie que ninguno de cuantos vinien veer al señor se partiesse triste d'ante la su cara. E una vez en cenando, vinol emiente que no diera a ninguno aquel dia nada e dixo: «Amigos, oy el dia e perdudo». E los cavalleros preguntaronle por que, e el dixoles: «Porque no di ninguna cosa a ninguno». Fue en todas cosas a plazer de tod el pueblo assi que les otorgava todo cuantol demandavan e consejavales muchas vezes quel demandassen lo que quisiessen. E segund cuentan las estorias tanto fue Tito bueno e manso en ell imperio que no justicio y a ninguno, e a los que se yuravan contra el perdonavalos e no los desechava por ende de su compaña, e nuncal dixieron denuesto a que el tornasse cabeça. Est año fizo ell emperador Tito ell anfiteatro en Roma, e cuando lo acabo fizol fiesta e mato en ella cinco mil bestias fieras a onra de su fecho. Del segundo año no fallamos escrito que conteciesse ninguna cosa granada que de contar sea.



190. De los fechos del tercero año.

En ell año tercero, que fue en la era de ciento e quinze, murio Lino, que fue apostoligo de Roma depues de san Pedro, e fizieron a Cleto en so lugar. Ell emperador Tito avie un hermano menor que el a qui fazie mucho d'algo, e avie nombre Domiciano; e el andava cuanto podie guisando cuemol matasse, e por castigar quel fiziessen nunca quedava de puñar en ello cuanto podie. E Tito sabielo muy bien, pero nuncal quiso matar por ello ni partir de su compaña, ni quiso que fuesse menos onrado que el; mas bien cuemo el primer dia de su imperio lo fizo egual de si en el señorio bien assi mando que lo fuesse d'alli adelante. E rogava muchas vezes a Dios en poridat llorando que el mudasse el coraçon a su hermano en guisa quel quisiesse bien. En aquel tiempo se abrio el monte Bebio en somo de lo mas alto que en ell avie e echo de si tanto fuego que quemo todas las tierras e las cibdades e las gentes que eran a derredor del; e otrossi en Roma encendiosse fuego e quemaronse muchas casas. Faziendo ell emperador Tito tantos bienes cuemo desuso avedes oido, adolecio en aquella misma cibdat o su padre muriera e murio a pocos dias, mas por daño de todos los omnes que vivien a aquella sazon que de si; e tanto que fue sabida la su muerte, començaron a llorar todos. E los senadores ante que fuessen llamados fueron al palacio o el yazie muerto e fallaron las puertas cerradas, e des que gelas abrieron, dieronle tantas gracias por los bienes que les fiziera e tantas loores que nunca tantas le dieron en vida cuando gelo fazie. E en todo el tiempo dest emperador Tito fueron las Españas assessegadas e en paz so el señorio de Roma, e fue el señor dellas bien cuemo los otros emperadores romanos que fueron ante del. Mas agora dexa aqui la estoria de contar de Tito Cesar e cuenta de Domiciano so hermano que regno luego empos ell.



191. Dell imperio de Domiciano ell emperador et luego de lo que contecio en el primer año.

Des que Tito fue muerto finco Domiciano Cesar su hermano menor por emperador de Roma. E el primer año del su imperio fue a ochocientos e nueve años de la puebla de Roma, cuando andava la era en ciento e dize seys e ell año de Nuestro Señor en setaenta e ocho. E segund cuentan las estorias luego en el comienço de su imperio mostrose Domiciano por muy piadoso e era muy sabidor en derecho, e razonavalo apuestamientre e con grand sotileza. E fizo en Roma muchas lavores estrañas e entre todas las otras fizo un templo grand e maravilloso e pusol nombre Panteon; e agora es iglesia consagrada a loor de Santa Maria e de todos los martires. E cuenta Suetonio que avie en costumbre de escoger oras señaladas en el dia en que se apartava señero en su casa e no fazie al si no matar moscas e espetallas con un grafio agudo que traye; e por esto respondio una vez un su privado bien sotilmientre a unos quel preguntavan quien estava con ell emperador, e el dixoles «ni una mosca» por razon que las estava el matando con el grafio. E en el governamiento dell imperio mudavasse muchas vezes volviendo dessouno las malas costumbres con las buenas, tanto fasta que torno todas las buenas en malas. Fue con mengua mas robador de cuanto gelo dava la natura, e fue con miedo muy cruel. E renovo muchas de las cosas usadas. Defendio que no castrassen los omnes. Unos escritos muy loados que fiziera tod el pueblo en que mandavan que heredassen los parientes mas cercanos tan bien los varones cuemo las mugieres todos desouno mandolos desfazer e desusar, denostando cuantos los fizieran porque non querie que heredassen las mugieres o omnes oviesse pora ello, mas que les mandassen aquello que por bien toviessen. A un cuestor porque se echava mucho a pleyto de sotar e de jogleria, tollol que no fuesse senador. A las mugieres malas defendioles que no yoguiessen en lecho. En comienço assi aborrecie de matar ninguna cosa que defendie que no fiziessen sacrificio de toros. Adur pudieron nunca los omnes sospechar del que fuesse cobdicioso ni escasso, tanto se mostrava por franque a todos cuantos a el vinien; e lo de que el primero e mas cruamientre castigava a todos era que no fiziessen ninguna cosa suzia. Las heredades quel dexavan los que eran forros no las querie tomar, mas quiso que las oviessen sus herederos. Las caloñas del señorio amenguavalas por fuertes penas que dava a los acusadores si lo no podien averiguar, e dizie por ende muchas vezes que loco era el señor que no castigava los mezcladores. Nunca duro en una manera de piedat, ante mato a tuerto muchos consules e muchos senadores achacandoseles que levantavan nuevas cosas en el imperio. Los otros omnes matava por cualquier cosa muy rafez assi cuemo a Pantonio disciplo de Paris, que era aun mancebo e muy mal doliente, e matolo porque dizien que semejava mucho a su maestro; e a Silvio Cocterano porque fizo fiesta del dia en que naciera Oto ell emperador, que era su tio hermano de su padre, mandol matar; e mato a Metuo Pomposiano porque dizien las gentes que tenie escrito el linage de los emperadores e tenie el mundo figurado en pargamino e los fechos de los reyes e de los cabdiellos romanos, e porque ponie a sus siervos los nombres de Magonio e de Annubal; e otrossi mato a Junio Rustico porque fizo un libro de loores de Poticrasses e de Heliudio Prisco e dixo en ell que eran omnes santos; e por est achaque echo de Roma e de toda Italia a cuantos filosofos avie y; e mato a Flavio Sabino. E fue Domiciano ell emperador noble por natura, e avie la cara mesurada e vergoñosa e los ojos grandes, mas no much agudos de viso. Era muy gordo de vientre e avie las piernas delgadas e era calvo de fea guisa; e avie ende tan grand pesar que si alguno llamava calvo a otro en juego o en saña, ol tollie la cofia de la cabeça, tenie que por escarnio del lo fazien. No avie cuydado de fecho d'armas, mas usava mucho de tirar de ballesta assi que muchas vezes tirava ante grand gente a alguna bestia, e dizie: «¿Queredes quel ponga estas dos saetas en la tiesta a manera de cuernos?»; e fazielo assi e espetaval ell una all un cabo e ell otra all otro bien en aquellos logares mismos o los cuernos avrien a seer. E a las vezes fazie parar un niño a lexos e mandaval tender la mano por señal e abrir los dedos, e tiraval a la mano e passaval todas las saetas entre dedo e dedo tan maestramientre que nuncal fazie mal. E el primer año del su imperio no eran las gentes despagadas del, mas despues fue faziendo por quel quisiessen mal. En aquel año fue Cleto fecho apostoligo de Roma. Desdel primer año del su imperio fasta'l quinzeno no fallamos escritas ningunas cosas que de contar sean, si no tanto que en el dozeno año murio Sleto el papa; e en el trezeno fue sant Clemente fecho papa en so logar, e echo otra vez Domiciano de la cibdat de Roma todos los filosofos e los estrelleros; e en el catorzeno desterro a san Joan apostol e evangelista e enviolo a la isla de Patmos, e alli escrivio el las visiones quel descubrio el Nuestro Señor e fizo ende el libro que es llamado Apocalipsis, que quier tanto dezir cuemo descobrimiento.



192. De los fechos del quinzeno año.

En ell año quinzeno que fue a ochocientos e veynt e tres de la puebla, cuado andava la era en ciento e treynta e cinco e ell año de Nuestro Señor en novaenta e siete, avino assi que ell emperador Domiciano fue acrecentando en si tanta sobervia e tanta loçania que se mando llamar dios e señor de tod el mundo, de guisa que una vez dando a sus procuradores manera señalada en que fiziessen sus cartas, cuando las oviessen a enviar por las tierras en razon de sus cogechas, mandoles que començassen assi: «El Nuestro Señor e el nuestro Dios manda que assi sea»; e des que fueron aquello usando, mando e defendio muy caramientre que ninguno no fuesse osado d'alli adelante de lo llamar por carta ni por palavra, si no dios e señor. E estando en medio del senado, no avie vergüeña de dezir que el diera ell imperio a su padre e a su hermano e que gelo tornaran ellos depues assi cuemo cosa emprestada. E ponienle en el capitolio imagenes cuemo a dios, mas no querie quel pusiessen y ninguna si no d'oro e de plata e de peso señalado. Ovo batalla con pieça de los cibdadanos romanos e des que los ovo vençudos, fue muy mas bravo e mas cruo de lo que ante era assi que a muchos de los que fincaron de la otra parte por malquerencia que les avie encubierta de grand tiempo assaco nuevas maneras de tormentallos, e a los unos fazie meter fuego por logares que no son de dezir e a los otros cortar las manos. E bien cuemo avie grand la crueza bien assi avie grand arteria con ella por saber guisar de fazer mal a qui quisiesse. Avie entonce en Roma un estrellero a que llamavan Ascletarion, e era muy sabidor a grand maravilla, e preguntol Domiciano que pues el sabie por la arte de las estrellas lo que avie de venir quel dixiesse que muerte morrie. E Ascletarion dixo: «No durara mucho que me despeçaran todo canes». Entonce Domiciano por mostrar que no era nada aquel saber, mandolo matar e soterrar muy fondo por que lo non pudiesse descobrir ninguna cosa; mas no valio nada tod aquello, ca vino asoora una grand tempestad e abrio la tierra e dessoterro el cuerpo e despeçaronlo todo canes. Robava este Domiciano los bienes de los vivos e de los muertos por cuarquier achaque o por cualquier omne que los acusasse, e cumplie pora aquello quel dixiessen que fiziera aquel omne o dixiera alguna cosa contra el; e solamientre que fallasse un omne que dixiesse «Fulan a su muerte vos fizo su heredero», luego tomava todo cuant avie dexado e no dava ninguna cosa a los que lo avien de heredar. Mato muchos senadores e echo muchos de tierra. E por estos fechos tales e tan esquivos espantavanse del las gentes e avienle todos grand miedo, mas al cabo fue el quebrantado e enflaquecido de coraçon porque entendio que todos sus amigos e sus privados e sus aforrados andavan consejando cuemo lo matassen, e mayormientre su mugier. E grand tiempo avie que sospechava el que vinie acerca ell año e el dia de la su muerte e por esto andava siempre triste e en cueyta, e por cuantaquier que oviesse de sospecha luego se torvava todo, e desque entendio por cierto que era verdadera la sospecha e se llegava el tiempo en que avie mester de se guardar, fizo en los portales por o solie andar folgando departimientos en las paredes d'una piedra que a nombre phingites, porque es tan clara que catando omne contra delante veye en ella quequier quel fagan departe de las espaldas. All aforrado de Nero quel ayudo a premir el cuchiello cuando se mato fizolo descabeçar; e castigava a sus aforrados e a todos los de su casa que nunca quisiessen oir retraire de muerte de señor. Mato a sobrevienta a su tio Flavio Clemente por yaque sospecha poca que ovo del. E por este fecho se acerco la su muerte, assi que ell estando en Roma destruyendo los senadores e el pueblo e las gentes de las otras tierras matando las sus cavallerias por mal recabdo que les el dava, llegosse el senado e judgaronlo e dieron por sentencia que devie morir, e mataronlo luego en el palacio del capitolio; e matolo un su castrado que avie nombre Partemio, e nunca el su cuerpo fue soterrado. E los del pueblo menudo no ovieron grand pesar ni grand alegria por la su muerte, mas a los cavalleros peso mucho. E los senadores fueron ende tan alegres que se no tenien por complidos de lo aver muerto, ante fazien del muchos escarnios por fecho e por palavra, e fazien traer alli sus escudos e sus imagenes e fazienlas todas pieças antel cuerpo, e fizieron destroir el su nombre en todos los logares o estava escrito e desfazer toda remembrança del. E dio el senado por sentencia que todos los que ell desterrara que tornassen a sus logares e oviessen todos sus averes si gelos el avie tomados. E fueron martiriados en su tiempo estos martires: sant Nereo, sant Achilleo, sant Dionis con sus compañeros, sant Eutropio, sant Yon, sant Luciano e sant Eugenio arçobispo de Toledo.



193. Dell imperio de Nerva ell emperador et luego de lo que contecio en ell año primero del su regnado.

Luego que Domiciano fue muerto, alçaron a Nerva por emperador a ochocientos e veynt e cuatro años de la puebla de Roma, cuando andava la era en ciento e treynta e seys e ell año de Nuestro Señor en novaenta e ocho. E era Nerva omne muy viejo de dias e natural d'España. E guisaron cuemo oviesse el ell imperio estos dos: Petronio ell adelantado e Partemio el castrado que matara a Domiciano, que eran sus amigos; e regno un año e seys meses. E luego que començo a regnar porfijo a Trajano, que era español otrossi, e regno con el dessouno; e segund cuentan las estorias en esto fizo Nerva mucho bien en ell estado dell imperio, porque les dexo tan buen señor depues de si cuemo fue Trajano. E fue Nerva omne personado e much apuesto, maguer viejo, e muy bueno e muy manso e piadoso a todos. E tanto que regno torno por sentencia, que envio escrita por tod el mundo, todos cuantos Domiciano desterrara a sus tierras e a sus logares, e fizoles cobrar todo lo suyo bien cuemo lo avie judgado el senado segund que dessuso oyestes. E por esto avino que sant Joan apostol e evangelista, que Domiciano desterrara a la isla Patmos, que se torno aquell año por mandado de Nerva muy onradamientre pora la cibdat de Efeso; e saliolo a recebir tod el pueblo diziendo: «Bendicho es el que viene en el nombre de Nuestro Señor». E cuentan los sabios otrossi que en tiempo dest emperador fueron escritos los evangelios; e eran muchos los escrividores dellos, mas no fueron ende recebidos mas de los cuatro, porque los escrivieron los otros en mas maneras que no era mester ni cumplie. E los cuatro fueron estos: el de sant Mateo que fabla de la encarnacion de Jesucristo, el de san Lucas que cuenta de la passion, el de sant Marcos que dize de la resurreccion; e estos fueron confirmados de los apostolos. Por el cuarto evangelio rogaron los obispos de Asia a sant Joan apostol por que fuessen cuatro los pilares de la eglesia en que se sostoviesse ella firmemientre assi cuemo es firme toda cosa cuadrada. E San Joan por ruego dellos compuso postremero que los otros e mostro en el la deidat del Nuestro Señor Jesucristo; e est evangelio recibieron otrossi los apostolos en la eglesia de Dios por mas alto de los otros por la razon mas fuerte e mas alta de que fabla. E cuenta Eusebio en sus estorias sobreste logar que por estas razones departidas de los evangelios son figurados los evangelistas de departidas maneras assi cuemo sant Mateo en figura de omne porque fablo de la humanidat, sant Marcos de leon porque conto de la resurreccion, sant Lucas de buey porque fablo de la passion, sant Joan de aguila porque fablo de la deydat.



194. De lo que contecio en el segundo año.

En el segundo año, que fue en la era de cient e treynta e siete, avino assi que ell emperador Nerva endereço en el fecho de Roma e en ell estado dell imperio todo cuanto avien mal parado los otros emperadores que fueran ante del; e endereçara mucho mas si visquiesse, mas visco poco en el señorio. E en todo el su tiempo fueron las Españas assessegadas e en paz so el señorio de los romanos. E morando Nerva aquel año en Roma, adolecio de fuert enfermedat e murio en los huertos de Salustio. E ell año que murio cumplie setaenta e dos años que naciera. E ovieron todos grand duelo e grand pesar por la su muert, e porquel querien grand bien, mando el senado por sentencia que fuesse contado entre los dios. Fueron en el su tiempo martiriados estos martires: sant Timoteo, sant Eutices, sant Victorino, sant Maro, otro sant Victorino obispo. Mas agora dexa aqui la estoria de contar de Nerva e cuenta dell emperador Trajano.



195. Dell imperio de Trajano ell emperador et luego de lo que contecio en el primero año del su regnado.

Depues de la muerte de Nerva fue Trajano, el que el porfijara, alçado por emperador de Roma. E el primer año del su imperio fue a ochocientos e veynt e seys años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en ciento e treynta e ocho e ell año de Nuestro Señor en ciento. Este Trajano fue español cuemo dessuso es dicho e natural d'una villa de Estremadura que a nombre Pedraza. E dixieronle Trajano porque era del linage de Troya que vinieron poblar a aquella tierra, ca el Ulpio Trinito avie nombre e por sobrenombre Trajano. E recibio el señorio e la nobleza dell imperio en Agripina, una cibdat de Francia, e regno dizenueve años. E fue Trajano muy franque e muy compañon a sus amigos, e amo mucho los cavalleros e fue muy manso contra los cibdadanos, e muy franque en soltar los pechos a las cibdades assi que por el grand destruimiento que avie en ell estado de Roma e por cuemo lo el refazie e lo cobrava, todo tenien las gentes que por vertud de Dios les era dado tal emperador. Ca luego que ell ovo ell imperio, gano toda Germania allende del rio que a nombre Reno e vencio muchas gentes allende de Danubio, e las tierras de los barbaros que moran allende de los rios Eufraten e Tibre tornolas todas provincias de Roma; e al cabo priso Seleucia e Babiloña e llego fasta los cabos de India, o nunca llego ningun señor si no fue el grand Alexandre. A est emperador Trajano avino una vez que iva a una batalla e subio en su cavallo e en saliendo en el de su palacio, parossele delante una bibda e travol del pie llorando muy de rezio, e pidiol mercet quel fiziesse derecho d'unos omnes quel mataran su fijo a tuerto, que nunca fiziera mal a ninguno nin gelo buscara, e diziel: «Tu, Agusto, seyendo emperador, sufro yo tan esquivo tuerto cuemo aqueste». E dixol Trajano: «Yo te dare derecho tanto que torne de la batalla». E ella respondiol: «E si no tornares que sera de mi?». El dixol: «El que fuere emperador depos mi te lo emendara». E dixo entonce la bibda: «¿Cuemo sere yo cierta desso? E pongamos que sea assi, ¿que provecho te avra a ti el bien que otri fiziere?, ca tu eres mi debdor e as a aver gualardon segund lo merecieres; engaño faras si me no dieres lo que me deves. E ell emperador que vinier depos ti por si se sera tenudo de fazer justicia a los querellosos e a ti no te librara el derecho ageno, ca bien sera del tu heredero si livrare assi mismo». E Trajano que oyo aquesto, moviossele el coraçon e ovo duelo de la bibda, e dicio del cavallo e oyo el por si mismo todo el pleyto, e diol luego tal derecho cual convinie. E sabet que ovo Trajano por ayo e por maestro un grand filosofo que avie nombre Plutarco, quel castigava yl mostrava por palavra e por libros quel fazie todas buenas costumbres por que mantoviesse bien ell imperio; e avie este Plutarco un siervo muy sabidor en todas las siet artes. E una vez ya por que que fiziera, fizol su señor despojar la saya e començolo a ferir muy de rezio con unas riendas, e el siervo començo de luego a negar que no fiziera aquel mal quel dizien, e desque vio quel no avie provecho e quel firien toda via mas, començo a pedir mercet a so señor quel perdonasse e a dezirle joguetes de que riyesse, e entre todo lo al dixol: «No es agora tal Plutarco cual conviene a filosofo seer, ca suzia cosa es de se el ensañar, mayormientre omne que contendio tantas vezes disputando del mal que viende la saña e que fizo muy fremoso libro de cuemo es buena cosa el sofrir. E demas es villania lidiar omne por costumbres contra lo que enseña a los otros assi cuemo tu fazes señor agora, que as dexado amenguar ell entendimiento de tu coraçon e aste todo buelto en saña e fieres tan cruamientre tu siervo que no a culpa». E respondiol entonce Plutarco mansamientre e a grand vagar e dixol: «¿Cuemo si te no semejo yo sañoso por las feridas que tu sufres, o si tienes que so sañudo por te fazer lo que mereces? ¿Puedes tu entender en la mi cara ni en la mi voz ni en el mi color ni solamientre en la mi palavra que yo sea sañoso? Certas bien cuedo que no, ca ni estan bravos los mis ojos ni torvada la mi cara, ni do vozes sin guisa ni tengo vermeja la color ni espumo de la boca ni digo cosas de vergüeña ni de que me aya de repentir ni esto tremiendo con saña. E si las tu no sabes, estas son las señales de la saña». E en diziendo aquesto tornosse al que lo açotava por su mandado e dixol: «Mientre yo e aqueste disputamos, fazlo que fazes, e sin saña de mi castiga la rebellia del siervo por tal que muestres al malo repentirse del mal que fiziere, ca no contender con su señor». E este Plutarco fizo a Trajano ell emperador un libro muy noble dell enseñamiento de las buenas costumbres en que muestra cual deve seer todo señor, e la rubrica es tal: «Este es ell enseñamiento de Trajano»; et el libro comiença desta guisa: «De mi, Plutarco, a ti, Trajano, salud. Bien sabia yo en cuemo tu eras mesurado que no avies cobdicia de seer emperador, pero siempre lo mereciste con grand nobleza de costumbres; e cuanto menos lo cobdicieste, tanto mas digno eres de lo aver. E so yo much alegre por la tu bondat e por la mi buena ventura, solamientre que mantegas con derecho lo que mereciste con bien. E si otra guisa fizieres diran las gentes mucho mal de ti e de mi: de ti porque Roma non quier sofrir las maldades de los emperadores; de mi porque es cosa much usada en los pueblos de maldezir los maestros por las maldades de los diciplos, ca assi dizen agora mal de Seneca porque fue malo Nero su diciplo, e de Quintiliano por la locura de sus criados; e a Socrates maltraen porque fue muy piadoso a un su fijo que era huerfano de madre. Mas tu bien e derechamientre puedes fazer todo lo que quisieres tanto que no desampares a ti mismo ni te mudes de cual agora eres, ca si a ti compusieres de buenas costumbres derechamientre faras todas las otras cosas. Sepas que te fiz aqueste libro en que te escrevi todas las buenas costumbres del enseñamiento de los mayores que fueron ante de nos. E si bien metieres y mientes siempre avras vivo a Plutarco que te castigue, e si d'otra guisa fizieres este mio libro do yo por prueva que no destroiras ell imperio por consejo de Plutarco». Mas si bien castigo Plutarco a Trajano, mejor lo apriso el, ca en Roma e en todas las provincias siempre se mostrava por egual de todos e nunca por mayoral. E iva a menudo a veer sus amigos, e si eran dolientes iva las fiestas a comer con ellos por tal de los conortar e no fazie departimiento en mesa, ante comie con ellos dessouno. E andava en las carretas e vistie los paños de cualesquier dellos, e no en poridat tan solamientre, mas ante tod el pueblo; e no fazie y fuerça ninguna mas que un simple cavallero. Enriquecie a todos e querienlo todos bien. Nunca fazie pesar a ninguno, e por ende depues del su tiempo fue costumbre toda via en el senado de Roma de dezir un a otro cuando se oravan algun bien: «Mas bien aventurado seas que Agusto, e mejor que Trajano». E entre muchas buenas palavras que Trajano dixo, cuentan del las estorias que porque era tan bueno e tan mesurado e tan compañero de los omnes e los afazie tan mucho assi quel preguntaron un dia sus privados e sus amigos por que lo fazie, e el dixoles que tal emperador querie el seer a los que no avien dignidades ni señorios, cuales solie el querer, al tiempo que las no avie, quel fuessen los otros emperadores. Desdel primer año del su imperio fasta'l seteno no fallamos ningunas cosas escritas que de contar sean si no tanto que en el segundo año murio en la cibdat de Efeso sant Joan apostol e evangelista a sessaenta e nueve años que naciera; e en el tercero que fue martiriado sant Clemeynte papa, e recibio el papado Evaristo en su logar, que fue cuarto apostoligo depues de sant Pedro.



196. De los fechos dell año seteno.

En ell seteno año, que fue en la era de cient e cuaraenta e cuatro, avino assi que se alçaron a Trajano ell emperador los de Dacia e los de Sicia, los españoles e los sarmatas, los osroevos e los aravianos, los de Bosforo e los de la isla de Colcos, los de Celeucia, los de Tesifont, Babiloña, todas las tierras de India. A los de Dacia e de Sicia conquirio por batalla e echo de Dacia al rey Dacibalo, e fizo la tierra provincia de Roma e otras muchas de las que estavan a derredor della. A Seleutica e a Tesifont e a Babiloña apremiolas por grandes guerras e por muchas cercas, e entrolas por fuerça e fizolas obedecer all imperio. E contra los de India puso en el mar vermejo muy grand flota por les apremiar por tierra e por mar, e conquirio todas las tierras e tornolas al su señorio. Los de Salmacia e de Osroe e de Aravia e de Bosforo e de la isla de Colcos e los de tierra de España dieronsele sin guerra e fizieronle sus omenages, e el recibiolos en su fialdat. E por que se le no alçassen mas aquellas tierras ni otras ningunas guiso catorze legiones de cavalleros e envio los partidos por todas las tierras del mundo, e mandoles que defiziessen todas las cibdades que eran pobladas en las altezas e las poblassen en el llano. E las dos destas legiones enviolas a las Españas, e despoblaron y dos cibdades que estavan en alto, e ell una avie nombre Sublancia e ell otra Flor; e poblaron a Flor en un llano no muy lexos dond ant estava e pusieronle nombre Legion porque la poblo ell una d'aquellas dos legiones. E mando Trajano fazer entonce sobrel rio Tajo la puente que dizen d'Alcantata, e fizo por toda Castiella muchas otras cosas buenas e estrañas por nobleza de la tierra, e dessi porque era ende natural e que durasse y el so nombre por siempre. E en aquel año soterraron en Roma a sant Pedro e a sant Paulo, e a sant Andres en Patras cibdad de Acaya en tierra de Grecia; e a sant Yago el fijo de Zebedeo en la torre de Marmetica, e depues por la vertud de Dios fue aducho a Galizia, que es la postremera provincia de España. Sant Joan apostol fue soterrado en Efeso, sant Filipo con sus fijas en Jerapol, sant Bartolome en Anarbon, una cibdat de Armenia la Mayor; santo Tomas en Galamia, una cibdat de India; sant Yague el Menor el fijo de Alfeo en Jeruslam cerca'l templo, sant Juda Tadeo en Beruth, sant Simon el fijo de Cleofas cerca'l templo de Jerusalem, sant Barnabas en la isla de Chipre, sant Mateo apostol e evangelista en los montes de Turquia, sant Lucas en Bitinia, sant Marcos en Buoles en Alexandria, sant Tito disciplo de sant Paulo en Creta. Desdel seteno año fasta'l dizeseteno no fallamos escrita ninguna cosa que de contar sea, si no tanto que en el dezeno segund cuentan las estorias quexo el senado de Roma mucho a Trajano ell emperador que diesse a los gentiles poder de fazer mal a los cristianos, e ell ovogelo a otorgar a grand pesar dessi. E sobresto fue movida la tercera persecucion en la cristiandat depues de la de Nero, e fue crucificado en Jerusalem Simon Cleofas sobrino de Santiago el Menor, que fuera ende obispo depos el, e avie setaenta e nueve años que naciera cuando lo crucifigaron.



197. De los fechos del dizesseteno año.

En ell dizeseteno año, que fue en la era de cient e cincuaenta e cuatro, tremio la tierra e Antioquia tan fuerte que se destruyo toda la cibdat, si no fue muy poca cosa. E otrossi los judios que moravan en tierra de Libia lidiaron muy cruamientre contra los gentiles e contra las otras gentes estrañas que moravan en aquella tierra; e esto mismo fizieron los de Egipto e los de Alexandria, los de Cirene e los de Tebaida contra todos los gentiles que y moravan; e en Alexandria vencieron los gentiles que y moravan a los judios. E a los que se alçaran en Mesopotamia e lidiavan con los romanos mando Trajano por sus cartas a uno que dizien Quieto el de Lisia que los destruyesse e los echasse todos de la provincia, e Quieto guiso luego sus cavallerias e fue contra ellos e mato ende muchas millarias, e todos los que escaparon a vida echolos de la tierra; e por esta razon fizolo ell emperador procurador de toda tierra de Judea. En el dizeochavo año porque estava toda la tierra assessegada e en paz, no contecieron cosas granadas que de contar fuessen.



198. De los fechos dell año dize noveno.

En el dizenoveno año, que fue en la era de cient e cincuaenta e seys, tremio la tierra e cayeron cuatro cibdades en Asia que avien nombre ell una Olea e el otra Mitma, ell otra Pitane, ell otra Cime; e en Grecia dos cibdades e en Galacia tres. E fuesse aquell año ell emperador Trajano a Seleucia, una cibdat de tierra de Isauria, e adolecio y de la manazon e murio a sazon que cumplie setaenta e tres años que naciera. E tomaron los sus huessos e metieronlos en una arca d'oro e levaronlos a Roma, e soterraronlos en aquell arca en medio de la plaça del mercado e fizieronle ensomo por señal un pilar muy grand e muy fremoso a maravilla que avie ciento e cuaraenta pies en alto. E segund cuentan los escrividores de las estorias este emperador tan solamientre e no ninguno de los otros fue soterrado de dentro de los adarves de la villa depues de Julio Cesar. E fizolo el senado por sentencia contar entre los dios porque seyendo much ardit e much esforçado e muy cavalleroso a demas, sopo vencer la loçania d'aquestas cosas con sufrencia de guisa que fue muy sofrido en todos los pesares quel fizieron. E otrossi pusieronle en el mercado que a nombre Trajano del su nombre una imagen fecha a manera de cuemo el estando por entrar en la batalla, descendio del cavallo e oyo el pleyto de la bibda e diol derecho del tuerto que avie recebido. E fallamos que depues a grand tiempo cuando sant Gregorio fue apostoligo de Roma que en veyendo aquella imagen, ovo tan grand duelo del porque ombre tan mesurado e tan bueno muriera gentil e no cristiano e fuera a pena e no a folgura, que lloro tanto e tan de coraçon pidiendo mercet a Nuestro Señor por el que gano que salliesse de infierno ell alma de Trajano e se fuesse pora paraiso. E esto soposse en verdat porque a la sazon que ant Gregorio la gano, estavan ombres santos en los yermos e vieronla sobir al cielo, e los angeles que la subien dixieronles cuya era. E fueron martiriados en tiempo deste emperador Trajano estos santos martires: sant Simeon Cleofas, sant Clemeynte papa, sant Ignacio, sant Foca, sant Simplicio, sant Serviliano, sant Manço. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar dest emperador Trajano e cuenta de Adriano.



199. Dell imperio de Adrianeo et luego de lo que contecio en ell año primero.

Depues de la muerte de Trajano ell emperador, finco en su logar Adriano fijo de su sobrina, que era senador e adelantado de Roma, e tan a plazer de las gentes mantenie ell adelantado que lo alçaron el senado e todos los otros comunalmientre por emperador. E el primer año del su imperio fue a ochocientos e cuaraenta e cinco de la puebla de Roma, cuando andava la era en ciento e cincuaenta e siete e ell año de Nuestro Señor en ciento e dizinueve, e regno veynt e un año. E sabet que est emperador Adriano fue natural d'España bien cuemo Trajano su tio. E fue omne muy sabio en griego e en latin, e no tan solamientre en lo fablar, mas en todas las artes que en estas dos lenguas son, ca en musica, que es ell arte de cantar, era muy grand maestro e en fisica muy sabio a grand maravilla, e assi sabie acordar canto con canto e palavra con palavra que no semejava que lo avie de sotileza ni de enseñamiento, mas que lo obraran en ell por la arte de la fisica segund natura maestros sabidores de las estrellas. E tan bueno fue en sus fechos quel puso nombre el senado Elio, que quier tanto dezir cuemo sol en griego. E a su mugier llamaron Agusta por grand nobleza; e assi ovieron d'alli adelante nombre todas las emperadrizes bien cuemo los emperadores agustos. E demas pidiol mercet el senado conjurandolo muy fuerte que llamasse Cesar Agusto a un fijo que avie, e el dixoles: «Cumple de mi que regne amidos e lo no merezco; demas el señorio no lo deve aver omne por linage, mas por merecimientos, e sin provecho regna el que nace rey e no lo merece. E no dubdedes que no a amor de padre el que carga sus fijos de cargas tan pesadas que las no pueden levar e se afogan con ellas; e afogar omne sus fijos es dalles de pequeños e assoora grandes señorios, ca ante los deve criar e mostrar buenas costumbres e desi irlos subiendo poc a poco en las onras e en los señorios e no assoora, mas segund las merecieren; e non dargelas el padre por si, mas querer ante que los conviden mucho los vassallos con ellas por tal que no desdeñen ellos la coñocencia de sus cibdadanos, mas que ayan siempre razon de los onrar por ello». Est emperador Adriano refizo del aver del comun de Roma la cibdat de Alexandria que destruyeran toda los romanos. E con grand envidia que avie de la muy buena nombrada de Trajano, ell emperador fizo tornar de Assiria e de Mesopotamia e de Armenia, que el fiziera provincias, todas las cavallerias que avie alla dexadas por guarda de las tierras. Solto a las cibdades todos los pechos de que se agraviavan e quemo ende las cartas ante tod el pueblo, e franqueo a muchos omnes que nunca pechassen. E en tiempo dest emperador fue Segundo, un muy grand filosofo que fizo muchos buenos libros; e nunca quiso fablar en toda su vida, e oit por cual razon: cuando era niño enviaronlo a escuelas a leer, e duro alla mucho tiempo fasta que fue muy grand maestro; e oyo alla dezir que no avie en el mundo mugier casta. E desque fue acabado en todo el saber de la filosofia, tornosse pora su tierra a manera de pelegrino con su esclavina e con su esportiella e con su blago, e los cabellos de la cabeça muy luengos e la barva muy grand, e poso en su casa misma e nol coñocio su madre ni ninguno que y fuesse. E quiso el provar lo quel dixieran en escuelas de las mugieres e llamo ell una de las sirvientas de casa e prometiol quel darie diez libras si guisasse cuemo yoguiesse su madre con el. E la sirvienta tanto fizo que lo otorgo la madre, e mandol que gelo levasse a la noche al lecho, e la manceba fizolo assi. E la dueña cuydando que yazrie con ella, metiol el la cabeça entre las tetas e durmiosse cerca della toda la noche bien cuemo cerca su madre. E cuando vino la mañana levantosse por ir su via e ella travo del e dixol: «¿Cuemo por me provar fezist aquesto?». E el dixol: «No, madre señora, mas no es derecho que yo ensuzie el vaso onde sali». E ella preguntol quien era e el respondiol: «Yo so Segundo el to fijo». E ella que lo oyo, començo a pensar e no pudo sofrir el su grand cofondimiento e cayo en tierra muerta. E Segundo cuando vio que por la su fabla muriera su madre, diosse pena el por si mismo e puso en su coraçon de nunca jamas fablar en toda su vida, e fuesse pora Atenas a las escuelas. E el viviendo alli e faziendo buenos libros e nunca fablando, fue ell emperador Adriano a Atenas e sopo de su fazienda e envio por el e fizolo venir ante si, e saludolo ell emperador e Segundo callo e nol quiso fablar ninguna cosa. E Adriano dixol: «Fabla, filosofo, e aprendremos algo de ti». Mas porque Segundo non quiso fablar, mando llamar uno de sus guardas que avie nombre Tirpon e dixol: «Aqueste que no quiere fablar all emperador no queremos que viva. Lievalo contigo e dal muchas penas fasta que muera». E en diziendo esto, llamo aparte a la guarda e dixol: «Vel consejando por el camino que fable e no quiera morir, e si vieres que te cree e te respondiere, descabeçalo luego; e si te no quisiere fablar por miedo de muerte, tornalo a mi». E levolo entonce la guarda al logar o tormentavan los omnes e dixol: «Segundo, ¿por que morras por callar? ¿E no quieres fablar e vevir?». E el filosofo no tovo en nada su consejo e despreciando la vida esperava callando la muerte. E des que llegaron al logar o avien de ir dixol la guarda: «Tiende la cerviz», e el tendiola e no quiso fablar. E cuando la guarda vio aquello, tomolo por la mano e levolo all emperador e dixol que fasta la muerte siempre callara Segundo. Entonce Adriano maravillose mucho de cuemo se podie el filosofo tener de fablar tan porfiosamientre e por ende dixol: «Porque esta ley de no fablar que te tu mismo as puesta non puede seer quebrantada, toma esta tabla e escrive en ella, e si al no fablaras con la mano». Tomo entonce Segundo la tabla e escrivio desta guisa: «Adriano, non te temo yo nada porque me semejas princep d'aqueste tiempo. Matar bien me puedes, mas de oir la mi palabra no as poder en ninguna guisa». E tomo Adriano la tabla e leyo esto, e dixol: «Asaz te as bien escusado, mas quierote fazer unas demandas por tal que me respondas a ellas. E la primera es que me digas que cosa es el mundo». El filosofo escrivio: «El mundo es cerco que nunca queda, cobertura fermosa de catar, formamiento que a en si muchas formas». «¿Que es el grand mar?», dixo Adriano. Escrivio el filosofo: «Cerco del mundo, termino coronado, posada de los rios, fuente de las lluvias». «¿Que es Dios?», dixo ell emperador. E mundo escrivio: «Voluntad que nunca a de morir, alteza que no puede seer despreciada, forma que a en si muchas formas, demanda que no puede seer asmada, ojo que nunca duerme, poder que tiene en si todas las cosas, luz que non a fin». «¿Que es el sol?». «Ojo del cielo, cerco de la calentura, claridat que nunca decae, onra del dia, departidor de las horas». «¿Que es la luna?». «Porpola del cielo, envidiosa del sol, enemiga de los malfechores, conorte de los que andan camino, endereçamiento de los que andan sobre mar, señal de las fiestas, demostramiento de las tempestades». «¿Que es la tierra?». «Fundamiento del cielo, yema del mundo, guarda e madre de los fruytos, cobertura dell infierno, madre de los que nacen, ama de los que viven, destruimiento de todas las cosas, cillero de vida». «¿Que es ell omne?». «Voluntat encarnada, fantasma del tiempo, assechador de la vida, collaço de la muerte, andador de camino, huesped de logar, alma lazrada, morador de mal tiempo». «¿Que es la fremosura?». «Flor seca, bienandança carnal, cobdicia de las gentes». «¿Que es la mugier?». «Cofondimiento dell omne, bestia que nunca se farta, cuydado que no a fin, guerra que nunca queda, periglo dell omne que no a en si mesura». «¿Que es amigo?». «Nombre muy desseado, omne que adur parece, conorte de la malandança, bienandança que nunca fallece». «¿Que son riquezas?». «Carga d'oro, sirvientes de cuydados, deleyte sin alegria, envidia que nunca se farta, desseo que no puede seer complido, boca alta, cobdicia que no a par». «¿Que es pobreza?». «Bien aborrecido, madre de salud, alongamiento de cuidados, cobro de saber, mester sin daño, heredat sin caloña bienandança sin cuidado». «¿Que es vegedat?». «Mal cobdiciado, muerte de los vivos, enfermedat sana, muerte con fuelgo». «¿Que es el sueño?». «Imagen de muerte, folgura de trabajos, cobdicia de los enfermos, desseo de los mesquinos». «¿Que es la vida?». «Alegria de los bien aventurados, tristeza de los mezquinos, esperança de muerte». «¿Que es la muerte?». «Sueño que dura por siempre, miedo de los ricos, desseo de los pobres, avenimento que non puede seer escusado, ladron dell omne, fuimiento de la vida, desatamiento de todas las cosas». «¿Que es la palavra?». «Traidor del coraçon». «¿Que es el cuerpo?». «Posada dell alma». «¿Que es la barva?». «Departimiento de maslo e de fembra». «¿Que es el meollo?». «Guarda de la memoria». «¿Que es la fruente?». «Imagen del coraçon». «¿Que son los ojos?». «Guiadores del cuerpo, vasos de la lumbre, yuezes del coraçon». «¿Que es el coraçon?». «Recebimiento de vida». «¿Que es la moliella?». «Guarda de la calentura». «¿Que es la fiel?». «Movimiento de la saña». «¿Que es el baço?». «Riso e recebimiento d'alegria». «¿Que es ell estomago?». «Cozinero de los manjares». «¿Que son los huessos?». «Fuerça del cuerpo». «¿Que son los pies?». «Cimiento movedizo». «¿Que es el viento?». «Ayre torvado, movimiento de las aguas, sequedat de la tierra». «¿Que son los rios?». «Cosso que no fallece, recreamiento del sol, riego de la tierra». «¿Que es amor?». «Egualdat de coraçones». «¿Que es fe?». «Maravillosa cercedumbre de la cosa no coñoçuda». «¿Cual es la cosa que no dexa all omne cansar?». «La ganancia». Todas estas cosas pregunto ell emperador Adriano a Segundo el filosofo, e el respondiol a ellas escriviendo las respuestas en la tabla. E des que ovo Adriano ordenados todos sus fechos en Atenas, tornosse pora Roma. Del segundo año no fallamos escrita ninguna cosa granada que de contar sea.



200. De lo que contecio ell año tercero.

En el tercero año, que fue en la era de ciento e cincuaenta e nueve, fue martiriado sant Alexandre papa por mandado del conde Aureniano, e fue sant Sixto fecho apostoligo en su logar. E fallamos que en aquel tiempo fue Aquila, un grand maestro de retorica e de derecho e de teologia, e fue natural de la isla de Ponto, e el segundo esponedor de la ley de Moysen depues de los setaenta trasladadores. E en aquel mismo tiempo fue otrossi en Alexandria un omne muy letrado e muy sabidor que avie nombre Basilides, e assaco de suyo una heregia con que metio en yerro muchas gentes. E morando ell emperador Adriano en Roma, endereço mucho en ell estado de la cibdat e de tod ell imperio. Desdel tercero año fasta'l trezeno no fallamos que conteciessen ningunos fechos que fuessen descrevir nin de contar por el grand assessegamiento que avie por todas las tierras del mundo, que obedecien sin toda otra contienda all imperio de Roma.



201. De los fechos dell año trezeno.

En el trezeno año, que fue en la era de ciento e sessaenta e nueve, fue martiriado sant Sixto papa e recebido depos el Telesforo por apostoligo. E fue sant Telesforo griego del linage de los anatoritas, e duro onze años en el papado, e establecio ell ayuno de la setena sedmana ante de pascua e que cantassen por la natal missas de noche, ca fasta aquel tiempo no era ninguno osado de cantar missa ante de ora de tercia porque el Nuestro Señor atal ora subio en la cruz; e otrossi establecio que ante que el clerigo fiziesse a la missa el sacrificio del cuerpo de Nuestro Señor que cantassen siempre ell imno de los angeles, que es «Gloria in excelsis Deo». E ell emperador Adriano cuemo era omne muy letrado e muy sabidor en todas las artes de griego e de latin segund que desuso oyestes, en los tiempos que sele no movien guerras avie muy grand sabor destudiar, e porque eran a aquella sazon en Atenas las escuelas de todos los saberes, morava y muy de grado; e fuesse aquel año pora alla e moro y toda la ivernada e fizo y muchas fermosas cosas. E fizo un logar pora lidiar muy grand e much apuesto e otro de maravillosa obra e de muy grand costa pora alçar todos sus libros, e llego y muy grand tesoro dellos. E en aquel tiempo fue martiriado Publio obispo de Atenas e recibio ell obispado depos el Cuadrado diciplo de los apostolos, e los cristianos que eran derramados con miedo de la persecucion allegavalos con grand fe e con grand sabiduria que en ell avie. E morando Adriano en Atenas porque no andava a menudo por los otros logares, ovieron achaque los de Eleusina e los de las otras cibdades de Grecia de matar los cristianos sin mandamiento dell emperador. E Cuadrado ell obispo que vio aquesto, fizo un libro de la nuestra ley muy provechoso e lleno de razon e de fe e de todo enseñamiento de los apostolos, e diolo a Adriano e mostrol en el de cuemo era de grandes dias, e que viera muchos que sufrieran en Judea muchas cueytas en tiempo de Nuestro Señor Jesucristo e murieran a grandes penas e resucitaran depues dentre los muertos. Otrossi Aristides, un filosofo de Atenas, omne muy bien razonado e que se mostro de comienço por disciplo de Jesucristo, fizo en aquel tiempo mismo que Cuadrado un libro en que mostrava razon de tod el fecho de la fe, e diolo a Adriano por defendimiento de la nuestra ley; e duro depues aca toda via aquel libro, e tienenlo los naturales por muestra del su engeño. E entonce mando ell emperador Adriano a Munucio Fundano, que era proconsul de Asia, por su carta quel envio que no oviesse ninguno poder de matar el cristiano sin lo acusar d'algun mal e de gelo provar. E la carta quel envio era tal: «El siempre noble emperador Adriano a Minucio Fundano proconsul de Asia, salud. Recebi letras que me envio el muy noble varon Serenio Graviano, que fue proconsul ante de ti, e no me plaze que la respuesta dellas sea callada por recebir mal los que son sin culpa e aver razon de furtar los malfechores. Onde sepas que si los de las provincias quisieren acusar a los cristianos d'algunos males e traellos en juizio e provalles aquello de que los acusaren, mucho me plaze que lo fagan. Mas por dar dellos la querella tan [...]amientre o por alvoroço que fagan [...]do vozes contra ellos de les fazer ninguno mal, esto no sofrire yo en ninguna guisa. Ca muy mas derecho es si los quisier acusar alguno que oyas tu el pleyto e escojas ende el derecho, de manera que si ell acusador provare que los cristianos fazen ninguna cosa que sea contra las lees romanas, dalles as tu penas segund el merecimiento del mal que fizieren. Mas esto cataras en todas guisas que si algunos los acusaren e los troguieren en juizio caloñosamientre e sin derecho e les no provaren aquello de que los acusan, e que castigues tu los acusadores con muy mas fuertes penas que los cristianos mereçrien si lo oviessen fecho». Desdel trezeno año fasta'l dizeochavo no fallamos escrita ninguna cosa granada que de contar sea.



202. De lo que contecio en el dizeochavo año.

En ell año dizeochavo, que fue en la era de ciento e setaenta e cuatro, puso ell emperador Adriano su imagen en Jerusalem que destruyera Tito en aquel mismo logar o solie seer ell arca del testamiento por que parecien aun muchas señales de la cibdat, e los judios que fueran derramados a muchas partes vinien alli a las vezes al logar santo a fazer oracion much escondidamientre. E levantosse entrellos un cabdiello que avie nombre Cotebas, e llego muchos judios de todos los logares por o eran derramados e mato de muchas penas todos los cavalleros que nol quisieron ayudar contra las cavallerias de los romanos. E desi tomaronse todos aquellos judios con el e tollieron de Jerusalem la imagen de Adriano. E cuando lo el sopo, fue alla e destruyo todas cuantas señales parecien de la villa de guisa que no dexo piedra sobre piedra en cimiento ninguno. E deste destruymiento postremero que fizo Adriano se entiende la profecia de Daniel que dixo que cuando viessen los judios la imagen del Cesar en el templo entonce serie del todo destroida Jerusalem. E aquel cabdiello de los judios avie por sobrenombre Barchobas, que quier tanto dezir cuemo estrella; e maguer que era muy cruel e muy nemigadero, fazie creer a la vil compaña de los judios por el nombre tan solamientre que avie tal que fuera enviado del cielo por estrella que alumbrasse el cativo del linage de los judios, que andava en tiniebras e en yerro; e creyenlo otrossi porque era muy sabidor dencantamentos, ca muchas vezes echava por la boca contra Rufino, otro sabio, pajas de fuego encendidas assi que semejava que el su resollo todo era llamas. E ell emperador Adriano mato a el e destruyo todos los judios e echolos por siempre de tod aquella tierra, e alli se cumplio lo que el Nuestro Señor Jesucristo dixiera que serien desterrados e levados cativos a todas las partes del mundo. Desde los dizeocho años fasta los veynt e uno no acaecieron cosas que de escrevir fuessen ni de contar, e esto por el grand assessegamiento de las pazes que eran por tod el mundo, e mayormientre en España por ell emperador que era ende natural e les era muy bueno, e por ende no se le alçaron en todo el tiempo de la su vida.



203. De lo que contecio a los veynt y uno año.

E los veynt e un año del su imperio, cuando andava la era en cient e setaenta e siete, avino assi que refizo ell emperador Adriano la cibdat de Jerusalem e llamola Elya del su nombre, ca Elyo Adriano avie el nombre. E por razon desta puebla avino que los logares santos assi cuemo el monte Calvarie o el Nuestro Señor murio e el logar o fue soterrado e onde resucito, que solien ante seer fuera de la cibdat, que son agora dellos dentro dellos cerca de los muros, e los mas todos los tiene cercados el muro septentrional. E defendio que ningun judio no fuesse osado de entrar en Elya, aquella cibdat, e diola toda a poblar a cristianos, e ellos fizieron luego a Marco obispo della. E este fue el primero obispo cristiano que y ovo que viniesse del linage de los gentiles, ca fasta entonce cuantos y oviera todos fueran del linage de los judios, e que guardavan la circuncision seyendo cristianos, mas d'alli adelante quedo de nunca fazer y obispo de los circuncidados. E ell emperador Adriano en faziendo todas estas cosas que avedes oidas, adolecio tan fuerte que torno idropigo e fuesse pora una cibdat que a nombre Baias e murio y. E fueron en su tiempo martiriados estos santos Martires: sant Alexandre papa, sant Evencio, sant Teodoro, sant Faustino, sant Colocerio, sant Jovita, sant Jetulio, diez mil santos cavalleros, sant Segundo, sant Marcial, sant Eleuterio con Santa Tassia, sant Timoteo con Santa Maura, sant Quirino, sant Hermes, sant Sixto papa, sant Peregrino el de Antisidoro, sant Taurino, sant Eustaquio. Mas agora dexa aqui la estoria de contar de Adriano e cuenta de Antonino Pio.



204. De lo imperio de Antonino Pio et luego de los fechos dell año primero.

Luego que Adriano fue muerto, finco por emperador de Roma Tito Antonino, que era su yerno e que avie el porfijado e dexado por heredero dell imperio. E el primer año del su regnado fue a ochocientos e sessaenta e sex de la puebla de Roma, cuando andava la era en ciento e setaenta e ocho e ell año de Nuestro Señor en cient e cuaraenta; e regno veynt e dos años. E fue est emperador Tito Antonio omne bueno por natura e muy sabidor a grand maravilla, e tan piadoso a todas las gentes e en todas las cosas quel llamaron a grand derecho por sobrenombre Pio, que quier tanto dezir cuemo piadoso. Pagavasse muy poco de la vana gloria d'aqueste mundo ni de se mostrar por ufanero cuemo los otros emperadores fazien. E por ende las gentes estrañas assi cuemo los de India e los baltrianos e los ircanos cuando sopieron la grand piedat e la grand justicia de tan noble emperador, enviaronle sus mandaderos con grandes presentes e con muchas joyas e con pleytos e omenages de seer sos vassallos e a guardar so señorio. En aquell año murio Telesforo papa, que fue muy santo e muy loado en la eglesia.



205. De lo del II año.

En el segundo año fue Iginio fecho papa de Roma, e fue ende ell ochavo e duro cuatro años en el papado. Aquell año fue llamado ell emperador Antonio por la su grand bondat padre de la tierra.



206. De lo del tercero año.

En el tercero año governando Iginio el papado, vinieron a Roma dos principes de señas heregias: ell uno avie nombre Valentino e ell otro Credo, e este fuera maestro de Marcion.



207. De lo que contecio en el IIII año

En el cuarto año del su imperio, que fue en la era de ciento e ochaenta e uno, murio Iginio ell apostoligo. E fizo Justino el filosofo un libro por la nuestra ley e lazro y mucho por la fe de Jesucristo, e diolo a Antonio Pio ell emperador; e des que lo leo ell emperador, ovo piedat de los cristianos e quisolos bien. E este Justino, maguer que era cristiano, andava siempre vestido a manera de filosofo porque era uno de los mayores filosofos de toda la tierra. E fuera natural de Napol, cibdat de Palestina, e fijo de Crispo Vachio; e nunca ovo vergüeña de sofrir los escarnios que fazien del porque creye el fecho de la cruz, ante fizo muchos libros contra los gentiles e diolos all emperador Antonio e a sus fijos e al senado de Roma. E fizo otro libro por la nuestra ley que dio a Marco Antonio Vero e a Lucio Aurelio Comodo, que regnaron depues de Antonio Pio. Et otro libro fallamos suyo que fizo otrossi contra los gentiles en que fablo de la natura de los diablos, e fizo otros muchos que serie aqui luenga cosa de contar. Mas sabemos que tanto lidio por la ley cristiana que recibio martirio por amor del Nuestro Señor Jesucristo. E el libro que el envio a Antonio Pio e a sus fijos e al senado de Roma començava desta guisa: «A Antonio Pio Cesar Augusto e a Verissimo el filosofo so fijo e a Lucio fijo de Cesar el filosofo e Apio su porfijado amador del saber, e al santo senado e al pueblo de Roma. Yo, Justino, fijo de Crispo Vaco natural de Neapol, cipdat de Palestina, vos envio pedir mercet por los presos que fueron llegados de tod el linage de los omnes, e lazran a tuerto por malquerencia que les an los gentiles e sufren cosas que les non convienen; Ca de mi cierto so que alguno destos contra quien lidio por la verdat me buscara alguna nemiga o alguna traicion, e bien se que e de seer ferido de palo o de porra; e esto guisarmelo a non verdadero fisosofo, mas algun filopompo, que quier tanto dezir cuemo omne que no ama saber e preciase por ello, ca non deve seer llamado filosofo el que desputa e otorga publicamientre las cosas que no sabe, e que dize que los cristianos no an dios ninguno e son omnes cruos; e esso otorga por fazer plazer a los que estan en yerro e metellos en mayor de lo que ante eran». E dixo en aquel libro otras muchas cosas de que no cuenta aqui la estoria. E sabet que este Justino fizo un libro en que abrevio todas las historias que escriviera Pompeyo Togo, que fue natural d'España, que pusiera en veynt e cuatro libros todos los granados fechos que acaecieron por todas las tierras desdel tiempo de Nino rey de los assirianos fasta'll emperio de Cesar, que fue señor de tod el mundo.



208. De lo que contecio en el V año

En el quinto año, que fue a ochocientos e novaenta e ocho de la puebla de Roma, e cuando andava la era en ciento e ochaenta e dos e ell año de Nuestro Señor en ciento e cuaraenta e cuatro, e fue Pio fecho apostoligo de Roma, e era natural de Italia, fijo de Rufino e hermano de pastor de la cipdat de Aquilegia; e duro en el papado onze años. E fue en tiempo deste Antonio e del consulado de Claro e de Severo. E el seyendo apostoligo escrivio Hermes un libro en que puso lo quel mando ell angel cuandol aparecio en manera de pastor e mandol que la pascua d'alli adelante siempre la fiziessen en domingo, ca fasta entonce fazienla en cualquier de los otros dias que caye. E este apostoligo Pio establecio que cualquier de la ley de los judios que viniesse a la eglesia que fuesse recebido e bateado. E sabet que este Hermes de que desuso avemos fablado fue omne muy santo, e por ende faze sant Paulo apostol emiente del en las sus epistolas o dize: «Saludatme a Flebunta e Hermes, a Petroba e a Herman, e a todos los otros frades que con el son». E fallamos que este Hermes fizo un libro que a nombre Pastor, e leenlo puplicamientre en las eglesias de Grecia; et sin falla es libro muy provechoso, e muchos de los escrevidores antigos tomaron ende testimonios pora las sus escrituras, mas entre los latinos muy poco es coñoçudo.



209. Dell año VIº.

En el sexto año fue Marco alçado por el seteno obispo de Alexandria, e duro en ell obispado diez años. En ell ochavo año e en el noveno non fallamos que conteciessen ningunas cosas granadas, si non tanto que Valentino, un cabdiello de una heregia, que fizo mucho mal con ella en aquel tiempo; e que ovo en Creta un omne a quien llamaron Mesomedis, que fue uno de los mayores maestros del mundo en musica e en las artes de los estrumentos.



210. De los fechos dell año X.

En el dezeno año, que fue a nuevecientos e tres de la puebla de Roma, cuando andava la era en ciento e ochaenta e siete, fueron filosofos de los mas sabios del mundo Apollonio, natural de Calcedonia, e Lusilidis de Citopolis, que fueron verdaderos maestros de Cesar ell emperador. E entonce fue otrossi Tauro el de Birecio, filosofo muy noble de la secta de Platon. E fallamos escrito que este Tauro morando en Atenas e teniendo y escuela, vinieron a el desouno por le veer e lo coñocer ell adelantado de la provincia de Creta e su padre, e plogo a Tauro con ellos e guisoles muy bien de yantar, e convido al padre que posasse primero, et el padre dixo: «Yo no e dignidat ninguna, e por end sea primero mi fijo, que tiene el poder de los romanos e es adelantado de la tierra». E Tauro que oyo aquello, dixo: «Sin fazer yo tuerto a to fijo, quiero que seas agora primero mientre que disputamos a cual conviene seer ante: o a ti, que eres padre e no as dignidat, o a tu fijo, que es adelantado». E des que el padre fue posado, fizo traer al fijo otra siella egual d'aquella e mandolo y posar. E començo luego Tauro a mover razon d'aquel fecho ante todos cuantos y estavan, e entre todas las otras cosas dixo: «En las plaças e en los teatros o en los logares o los omnes se allegan a sus juizios e a sus mercados, e en los dones de los señores e en los presentes de las yentes, non se deve aguardar la onra de la natura que deve seer entrel padre e el fijo, si el fijo es puesto en alguna dignidat, ca deve sofrir el padre e plazerle con la onra de su fijo. Mas en los logares apartados assi cuemo agora aqui aviene en que se ayuntan a su comer e a sus fablas, deven quedar las onras de fuera entrel fijo que a dignidat e el padre que la no ha, e seer guardadas las naturales, e que onre el fijo al padre segund manda la natura e el derecho». E en aquel tiempo fue Galieno, un fisico muy noble e muy sabidor en la arte de la melezina segund cuenta Eusebio en las sus istorias, e fallamos que escrivio un libro de alquimia e pusol por titulo «El libro de la maçana yelada», e fizo muchos otros de fisica. E dize sant Jeronimo del: «Galieno el muy sabio esponedor de Ipocras cuenta en la prueva de fisica que las gentes que an nombre Alletas que comen toda via gordura e non pueden vevir mucho tiempo ni seer sanos, e que las sus almas assi estan embueltas en mucha sangre e en gordura que nunca pueden pensar en ninguna cosa sotil nin celestial, mas siempre cuydan en los fechos de la carne e en bever e en toda glotonia». Desdel dezeno año fasta'l dizeseteno no fallamos escrita ninguna cosa granada que de contar sea.



211. De los fechos del dizeseteno año.

En ell año diziseteno, que fue a nuevecientos e diez de la puebla, cuando andava la era en ciento e novaenta e cuatro, fue Celadion alçado por obispo de la eglesia de Alexandria, e duro cuatro años en ell obispado. En aquella sazon fue Crescente, un filosofo que se tenie por mas sabidor de lo que era. E porque Justino el santo filosofo de que vos desuso contamos disputava con el a menudo e lo reprendie de golosia e lo llamava porfazador del saber, movio persecucion contra el assi que recibio Justino passion gloriosamientre por amor de Nuestro Señor Jesucristo. E entonce murio Pio el papa e fue soterrado cerca'l cuerpo de sant Peydro en el logar que es llamado Vaticano onze dias andados del mes de julio, e fue depos el Aniceto alçado por apostoligo. E en su tiempo vino a Roma sant Policarpo obispo de Smirna, e convertio y muchos a grand maravilla del yerro de los hereges e tornolos a la verdadera creencia.



212. De lo que contecio en el XVIIIº año.

En el dizeochavo año, cuando andava la era en ciento e novaenta e cinco, fue sant Eleuterio papa alçado por apostoligo de Roma e sant Maximo por obispo de Antioquia. E aquel año fizo Antonio a Comodo su fijo compañero e egual de si en ell imperio. E entonce ovo vencidos todos sus enemigos, ca avie tres años que tenie sus huestes muy grandes puestas e ordenadas en la cibdat de Carmento, e d'alli lidiaron toda via e combatieron sus enemigos fasta que los vencieron. E sabet destos emperadores que fizieron mucho de algo a todos e davan a muchos grandes dones, e los debdos que devien las provincias all emperador soltavangelos todos, e quemavan ende las cartas en medio del mercado de Roma. Et por que non fincasse en ellos ninguna cosa de bondat que no fiziessen, tollieron todas las malas leyes por el mundo e mudaronlas en nuevas e buenas. Del dizinoveno año no fallamos ninguna cosa escrita que de contar sea, si non tanto que fue entonce ell emperador Antonio llamado Augusto; e que tremio la cibdat de Smirna e que se sumio toda, et soltaronle los emperadores todos los pechos por diez años de que se refiziesse. A los veynt años ni a los veynt e uno no contecio ninguna cosa granada, si no tanto que fue Cassiano fecho obispo de Jerusalem.



213. De los fechos que contecieron a los veynt y dos años.

A los veynt e dos años, cuando andava la era en ciento e novaenta e nuef, acrecie ell emperador Antonio toda via mas en su bondat e loavanle las yentes mucho; e trabajavasse el toda via mas de defender e aguardar ell imperio que de acrecentarle. E fazie muy grand onra a los que veye que eran buenos e a los malos dizieles muy mansamientre e con buena voluntad que non podien seer amigos dell emperador por los fechos que fazien. Et por esto que fazie onravanlo mas las yentes que lo non temien, assi que muchas yentes estrañas cuando avien contiendas entre si vinien a el, ante que lidiassen, porque oyesse sus razones e julgasse los pleytos que eran entrellos. E sabet que Antonio ante que fuesse emperador era muy ric omne e tenie grandes tesoros, e partiolos todos entre sus cavalleros e sus amigos; et pero con todo aquesto cuando a su muerte dexo el tesoro dell imperio muy complido. E el morando aquel año en una su villa que dizien Lirio, que es a cuatro leguas de la cibdat de Roma, adolecio e murio y. E las Españas, lo uno por la su grand bondat, lo al por la cristiandat que entrava por las tierras e crecie, lo al porque eran muy escarmentados los españoles d'aquello por que avien passado ante con los otros principes de Roma, visquieron assegados so el su señorio assi que fue el en todo su regnado señor dellos e todas las otras tierras assessegadamientre e en paz. E los sacerdotes de los gentiles depues que el fue muerto, fizieron muchos templos a onra del e contaronlo entre los sos dios; e los senadores fizieronle muchas noblezas e muchas cosas onradas. E en tiempo dest emperador Antonio fallamos que fueron martiriados: sant Tolomeo, sant Lucio, sant Papias obispo de Gerapol. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar del e cuenta de sus fijos que regnaron depues que el fue muerto.



214. Dell imperio de Marco Aurelio Antonino Vero et de Lucio Aurelio Comodo, et luego de los fechos que acaecieron en el primero año del su regnado.

Depues de la muerte de Antonio Pio ell emperador regnaron sus fijos Marco Aurelio Antonio Vero e Lucio Aurelio Comodo. E el primero año de su imperio fue a nuevecientos e dizeseys de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e ell año de Nuestro Señor en ciento e sessaenta e dos; e regnaron diziocho años e un mes. E sabet que este emperador Marco Antonio Vero heredava ell imperio de derecho, ca era fijo mayor de Antonio Pio. Mas por grand amor que avie a Lucio Aurelio, que era su hermano, recibiolo por compañero en el regno; e estos fueron los dos primeros emperadores en Roma que egualmientre señoreassen amos en ell imperio en un tiempo, ca fasta entonce siempre oviera y uno o cuando eran dos ell uno era mayor. E este Marco Aurelio fue tan assessegado e tan manso que bien desde niño pequeño nunca se le mudo la cara d'una guisa ni por alegria nin por pesar que oviesse. E este fallamos que fue verdadero filosofo e que era mas sabio de lo que se mostrava. E estos dos emperadores dieron en Roma muchos ricos donadios e soltaron muchos pechos a las tierras, e fizieron quemar en medio de la cibdat en la plaça los libros en que seyen escritos los debdos que les devien a ellos. E tollieron a los romanos unas leyes fuertes e malas que avie y e mejoraronlas e dieronles de nuevo otras de que se pagaron todos, e fizieron otros muchos bienes assi cuemo su padre fiziera; e todas estas cosas fazien ellos por le semejar e por que dixiessen las yentes bien dellos depues de sus muertes assi cuemo del fizieran.



215. Del segundo año.

En el segundo año del su imperio fallamos que morava Lucio Aurelio Comodo en Atenas. E fazie y sus sacrificios muy grandes a los dios; e vio en el cielo salir fuego de parte de occidente e llego fasta en oriente.



216. De lo que contecio en el tercero año.

En el tercero año, que fue en la era de dozientos e dos, alçosse contra Roma Veloseso rey de Parcia, e destruyo todas las provincias de Roma que eran derredor de su tierra assi cuemo Armenia e Capadocia e Siria. E Marco Antonio que lo sopo, guisosse pora ir contra el.



217. De lo que contecio en el cuarto año.

En el cuarto año, que fue cuando andava la era en dozientos e tres, era en Roma Fronto, un retorico mucho onrado e muy noble que mostro las letras latinas a Marco Antonio Vero. E des que Marco Antonio e su hermano Lucio Aurelio fueron guisados pora ir contra Veloseso rey de Parcia, enviaron sus huestes e sus cabdiellos contra el e vencieronlo, e entraron Seleucia, una cibdat de Siria, e prisieron en ella cuatrocientas vezes mil omnes e tornaronse vencedores e much alegres. E aquell año avie en Pisa un filosofo a quien llamavan Peregrino, omne muy sabidor en todas las artes; e entendiendo que avien a venir muchas pestilencias por el mundo, allego el por si mismo mucha leña e fizo muy grand fuego, e echosse desuso e quemosse alli. Del quinto año no fallamos ninguna cosa granada que de contar sea.



218. De lo que contecio en el sexto año.

En el sexto año, cuando andava la era en dozientos e cinco, fue agripino alçado por el noveno obispo de la eglesia de Alexandria. E movieron los emperadores muy grand persecucion en los cristianos en toda tierra de Asia e de Francia, e murieron muchos santos martires de departidos martirios e graves segund que adelant oyredes en los fechos del postremero año, o cuenta la estoria los nombres d'aquellos que fueron martiriados en sus tiempos.



219. De los fechos del seteno año.

En el seteno año, que fue en la era de dozientos e seys, avino assi que por la persecucion que los emperadores fazien en los cristianos vino tan grand pestilencia en toda la tierra que destruyo muchas provincias, e mayormientre quebrando toda la tierra de Italia assi que se hermaron poc a poco todas las aldeas e los campos que no morava y ninguno; e de guerra otrossi no avien vagar a ninguna parte, ca eran muy grandes las guerras por toda tierra de oriente e por Ilirico e por Italia e por Francia otrossi. E a todas partes tremie la tierra e destruyense por y muchas cibdades, e avinien los rios e fazien muy esquivos daños en muchos logares; la lagosta era tanta que destruye los panes e todos los otros fruytos.



220. De lo que contecio en ell año VIIIᵒ.

En ell ochavo año, que fue a nuevecientos e dizitres años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e siete e ell año de Nuestro Señor el ciento e sessaenta e nuef, avino assi que sopieron las yentes de las tierras las grandes pestilencias que vinieran en tierra de Roma e los destruymientos que avie recebido ell imperio, e alçaronse por ende contra'll emperador los marchomanos, los cuadros, los vandalos, los sarmates, los suevos, todas las mas tierras de Alemaña. E guisosse ell emperador Marco Antonio pora ir contra aquellas yentes, e cuando cato el tesoro no fallo ninguna cosa de que pudiesse pagar los cavalleros; e pero por todo aquesto non quiso acrecer nada en los pechos de la tierra, mas tomo todos sus tesoros, paños de peso e otras vestiduras muchas labradas con oro e muchas donas labradas con piedras preciosas e xarviellas e vasos de oro cuantos en su casa avie, e fizolo todo sacar al mercado, e en dos meses no fizieron al si no vender sus mayordomos e escrevir que era lo que comprava cada uno; e desto pago sus cavalleros e fuesse pora la batalla. E Aurelio su hermano tomo unos cavalleros que avie en una tierra que dizien Carnucio, e fueron amos contra aquellas yentes, e cuando llegaron a la tierra de los cuadros, ayuntaronse todos los gentios d'aquellas provincias e vinieron contra ellos. E alli fue Lucio Aurelio con toda su yente en grand cueyta de muerte, lo uno por los enemigos que eran muchos e los guerreavan muy fuerte, lo otro por mengua d'agua que no avien que bever ellos ni sus bestias e perdiense de sed. E segund cuenta Eusebio entre las cavallerias de Aurelio avie grand compaña de cristianos, e fincaron todos los inojos e rogaron de coraçon al Nuestro Señor Jesucristo que el oviesse duelo dellos e les enviasse agua que beviessen e les diesse vengança de sus enemigos. E el piadoso Señor que nunca fallecio a los suyos ovo duelo dellos e envioles luego nuves con grand abondamiento d'agua de que se fartaron ellos e todas sus bestias, e envio rayos de fuego sobre los de la otra parte que mataron e quemaron muy grand partida dellos. E los del Cesar dieron en ellos pues que se vieron conortados dell agua que el Nuestro Señor les enviara, e los unos mataron e los otros prisieron, los otros fuxieron de guisa que fueron todos vencidos. E sabet que este miraglo cuentan las istorias de los gentiles tan bien en griego cuemo en latin; mas no cuentan que fue fecho por oracion de los cristianos, ante dizen que fue oracion dell emperador que era gentil, mas todos los sabios de la nuestra ley que ende fablan dizen que fue por los cristianos que y eran. E sin falla assi fue, pero ell emperador, cuemoquier que fuesse gentil, con la grand cueyta en que era pidio mercet con los cristianos desouno a Nuestro Señor e assi lo envio el dezir por sus cartas a sus amigos a Roma e por las otras tierras que por la vertud de Jesucristo escaparon el e los sos del periglo de la sed e de la muerte, e venciera el con tan pocos a aquellas yentes tantas que eran muchas a demas. E desi tornaronse amos los emperadores con muy grand alegria vencedores a Roma. E del grand algo que alla avien ganado en aquellas guerras fizo Marco Antonio quitar aquellas cosas todas que vendieran de su casa, e davan a cada uno el precio que diera por ello; e al que no lo querie tornar no lo forçava nil avie malquerencia por ello. E aquell año fue Soter alçado por ell onzeno apostoligo de Roma e Teofilo por obispo de Antioquia, que fue omne que fizo muchos maravillosos escritos.



221. De los fechos del noveno año.

En el noveno año, que fue en la era de dozientos e ocho, avino assi que ell emperador Lucio Aurelio viniendo con su hermano ell emperador Antonio en un carro entre una cibdat que a nombre Concordia e otra que a nombre Altino, murio de una enfermedat que a nombre apoclexia, que afoga all omne assoora; e fizolo su hermano soterrar aquella mas onradamientre que el pudo. E entonce era Mileto obispo de Sardeña la de Asia, omne muy santo e muy sabidor a grand maravilla e que se trabajava mucho por defender la nuestra fe; et fizo un libro contra los gentiles en que mostro razon de la nuestra ley e diolo all emperador Marco Antonio.



222. De los fechos del dezeno año.

En el dezeno año, que fue en la era de dozientos e nueve, fallamos escrito que era sant Apolinar obispo de Gerapol, cibdat de Asia, omne muy santo e muy noble e que acrecento mucho en la fe cristiana, lo uno por vertudes, lo otro convirtiendo muchos por su predicacion e por sus libros que fazie. E entonce fue otrossi san Dionisio obispo de Corinto, maravilloso en santidat e complido en clerizia. E ovo otrossi en Creta un sabio a quien llamaron Pitinio, que fue omne muy bien razonado, mas començo a profetar falsamientre e perdiosse por end. E a aquella sazon se començo la heregia de unos omnes hereges que son llamados cotofridas; et començaronla tres falsos sabidores que fueron principes della: ell uno avie nombre Montano, el otro Priscia, ell otro Maximilla. Desdel dezeno año fasta'l dizinoveno no fallamos cosas granadas escritas que de contar sean, si no tanto que fallamos que en ell onzeno fue un herege a quien llamaron Ticiano que fallo una heregia de su nombre de que fueron llamados ticianistas los que su secta tovieron; e otro que llamaron Cardesines que levanto otra heregia otrossi. E fizo ell emperador Marco Antonio egual de si en ell imperio a Comodo su fijo, porque era ya muerto su hermano e no avie quien lo escusar de las guerras.



223. De lo que contecio a los dizenuef años.

En el dizinoveno año, que fue a nuevecientos e treynta e tres años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e diziocho e ell año de Nuestro Señor en ciento e ochaenta, avino assi que ell emperador Marco Antonio vinose pora España, mas no fallamos escrito ciertamientre si se alço España e vino el con hueste por la assessegar o si lo fizo con sabor de veer la tierra, pero las mas historias acuerdan que vino y por la veer e por mejorar ell estado della. E en tornandose d'alla, dio muchas franquezas a los romanos assi que otorgo a los ricos omnes que en todas las cosas troxiessen tal casa cuemo el e que fiziessen sus convides unos a otros bien cuemo el fazie, e los oficios de sus casas que los partiessen a sus oficiales a la manera que eran los de la suya partidos. E sabet que este emperador Marco Antonio aprovo tanto en bondat desde niño pequeño que ell emperador Adriano por los grandes bienes que en el veye puso en su coraçon de lo dexar heredero en ell imperio, e por esso heredo a Antonio Pio su yerno e lo fizo fijo por que fincasse depues en el. E nunca por la grand alteza del imperio mudo Marco Antonio sus costumbres, ante mejoro toda via en ellas. E era tan fraque en sus dones e tan granado en sus fechos que fallamos que una vez a una fiesta que fizo por una batalla que venciera, allego y cient leones e fizolos y todos matar. E el aviendo todo ell imperio de Roma tornado en buen estado, murio en Pannonia de una enfermedat que lo mato asoora; e aquel año en que murio cumplie sessaenta e un año que naciera. E en tiempo destos emperadores Marco Antonio Vero e Lucio Aurelio Comodo fallamos que fueron martiriados estos martires: sant Policarpo, sant Pionio, sant Justino de Viana, sant Sanco, sant Atalo, sant Pontico, sant Ponciano, sant Focello, sant Victor con Santa Corona, sant Concordio, sant Marcel, sant Valerio, sant Alexandre, sant Gagio, sant Epipodio, sant Alexandre. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar destos emperadores e cuenta dell emperador Lucio Aurelio Comodo, que fue fijo de Marco Antonio e regno depues del.



224. Dell imperio de Lucio Aurelio Comodo et luego de lo que contecio el primero año del su regnado.

Depues de la muerte de Marco Antonio finco por emperador Lucio Aurelio Comodo su fijo. E el primer año de su imperio fue a nuevecientos e treynta e cinco de la puebla de Roma, cuando andava la era en dozientos e dizinuef e ell año de Nuestro Señor en ciento e ochaenta e uno. E aquell año fue Juliano alçado por el dezeno obispo de Antioquia e mantovo ell obispado diez años. E sabet que este emperador Comodo fue omne de muy malas costumbres e no ovo en si ningun bien de los que ovo en su padre. E fallamos escrito que nunca el fizo ningun fecho granado como su padre fiziera, si no tanto que lidio una vez e fue bienandante contra los de Alemaña e los vencio. Fue omne que se dava mucho a mugieres tanto que era a demas; e en las otras sus costumbres avie esto que se metie por esgremidor e por campion e salie en ell anfiteatro a las bestias fieras e a los toros a lidiar con ellos e a matarlos cuemo otro montero cualquiere, que son fechos que no convienen a emperador ni a rey ni a otro princep ni a ningun omne bueno. E luego en comienço mostrosse por fazedor de bien e por que dizen en latin comodus por provechoso, por esso fue el llamado Comodo; mas tanto fue depues el su mal fazer que dize del Paulo Orosio en la su historia: «Ell emperador Comodo, nombre de provechoso dañoso, fue a todos».



225. De lo que contecio en ell año segundo.

En el segundo año del su imperio, que fue cuando la era andava en dozientos e veynte, encendiosse en Alexandria el templo de Serapis, que era muy rico e much onrado, e ardieron y todos los libros e la ropa e los vasos de oro e de plata con que fazien sacrificios en el templo e otras muchas riquezas que y avie.



226. De lo del tercero año.

En el tercero año del su imperio, que fue en la era de dozientos e XXI, acabo Teodocio, un sabio maestro de la cibdat de Efeso, el traslado de la Biblia, que escrivio e ayunto en uno porque era ya tal cuemo perdudo, e acordo en el con los setaenta trasladadores. E a aquella sazon fue otrosi Hireneo obispo de Leon sobrel Ruedano, omne muy santo e muy noble e loado por tod'el mundo por virtudes e por grand saber que avie.



227. De lo que contecio en el cuarto año.

En el cuarto año, que fue en la era de dozientos e veynt e dos, fizo ell emperador Comodo en la cibdat de Roma unos baños muy grandes e de muy grand cuesta e pusoles nombre las Termas comodianas, que quiere tanto dezir como los baños de Comodo. E mudo el nombre al mes de setiembre e llamolo comodo del suyo, mas porque era omne malo e de malas costumbres no lo tovo la yente por bien nin quisieron que fuesse adelant el su fecho; e nol provecio cuemo a Julio nin cuemo a Octoviano, e ovo siempre el mes aquel nombre que antes oviera.



228. De lo que contecio en el quinto año.

En el quinto año, que fue en la era de dozientos e veynt e tres, por las grandes maldades que ell emperador Comodo avie en si tovieron las yentes que todas las pestilencias que en la tierra vinien todas eran por los sus merecimientos. E entre todas las otras cosas avino assi aquell año que cayo un rayo en el capitolio de Roma e encendio y tan grand fuego que se quemaron todos los libros en que eran escritos todos los fechos de los gentiles, e quemaronse otrossi todas las casas que eran a derredor del capitolio. E entonce fue Maximo alçado por obispo de Jerusalem, e fue ende el dizesseseno depues de Santiago el Menor.



229. Del sexto año.

En ell año sexto, que fue en la era de dozientos e veynt e cuatro, fue Demetrio consagrado por obispo de la eglesia de Alexandria; e fue ell onzeno depues de san Marco, e omne muy bueno e de muy santa vida e muy letrado a maravilla, e mantovo ell obispado a servicio de Dios cuaraenta e tres años.



230. De lo del seteno año.

En el seteno año, que fue en la era de dozientos e veynt e cinco, fizo ell emperador Comodo toller la imagen que estava en somo de la cabeça del coliseo e puso y otra fecha a figura de si.



231. De lo que contecio en el ochavo año.

En ell ochavo año, que fue en la era de dozientos e veynt e seys, fue Serapio ordenado por obispo de Antioquia. E segund cuenta Paulo Orosio en la su historia la maldat deste emperador Lucio Comodo tornosse sobre los cibdadanos de Roma, e mato de los senadores todos aquellos que veye que eran entendudos e sabidores de todo bien e que se echavan a nobleza e a mas valer, e allegava assi los malos e de malas costumbres, e aquellos eran sus amigos e sus privados. Desdell ochavo año fasta'l trezeno no fallamos escritas ningunas cosas granadas que de contar sean.



232. De los fechos del trezeno año.

En el trezeno año, que fue a nuevecientos e cuaraenta e siete de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e treynta e uno e ell año de Nuestro en ciento e novaenta e tres, avino assi que se encendio fuego en la cibdat de Roma e ardio el palacio e todas las casas de Vesta, que era una deessa que onravan los romanos mas que a todas las otras. E aquel año murio sant Heleuterio papa e fue sant Victor alçado en su logar, e duro diez años en el papado. Et aquella sazon entro ell emperador Comodo en aquel templo de Vesta e afogaronlo y, e tal muerte murio; pero cuemoquier que el fuesse malo en todo el su regnado, estudieron las Españas so el señorio de Roma e fue el señor dellas bien cuemo los otros emperadores que fueron ante del. Et fallamos que fueron martiriados estos martires en su tiempo sant Eusebio: sant Viceynte, sant Peregrino, sant Potenciano, sant Julio senador, sant Antolin, sant Apolonio senador. Mas agora dexa aqui la estoria de contar deste emperador Marco Aurelio Comodo e cuenta de Helio Pertinax que regno depues el.



233. Dell emperador Helyo Pertinax e de los fechos que contecieron en el su imperio.

En ell año que fue a nuevecientos e cuaraenta e ocho de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e treynta e dos e ell año de Nuestro Señor en ciento e novaenta e cuatro, avino assi depues de la muerte de Comodo ell emperador que se allego tod el senado de Roma e mandaron cuemo por fuerça e por sentencia que recibiesse ell imperio Helio Pertinax; el non queriendo seer emperador en ninguna manera porque era viejo e avie mas de sessaenta años que naciera, pero ovolo a recebir mal so grado, e fue el dizeseseno emperador depues de Octoviano e regno seys meses. E en el seseno mes del su imperio por la grand bondat que en el avie, travaron con el los senadores que quisiesse que llamassen Augusta a su mugier e a su fijo Cesar e que los recibiesse d'aquesta guisa por eguales de si en el señorio, e el respondioles que abondava en seer el a fuerça de si emperador. E a cabo de los seys meses uno que avie y que dizien Juliano, omne poderoso e lleno de toda nemiga que era señor de lees, guiso cuemo mataron a Helio ell emperador en el palacio del capitolino. E depues de la muerte de Helyo, cuemo era aquel Juliano muy poderoso e avie muchos de su parte, metiosse a tomar ell imperio por fuerça e apoderosse del lo mas que pudo siete meses, mas porque lo tomava sin grado de los senadores e del pueblo de Roma, non fue contado en la liña de los emperadores nin fue llamado emperador, mas alçaron otro que avie nombre Severo, que era muy poderoso otrossi. E por vengar a Elio Pertinax e por ganar ell el señorio, lidio con aquel Juliano e matolo. E sabet que en tiempo deste emperador Helio Pertinax, lo uno por la su grand bondat, lo otro porque regno poco, no fallamos que fuesse y martiriado ningun martir. Et por ende dexa aqui la historia de fablar del e torna a contar del emperador Severo.



234. Dell imperio de Severo ell emperador et luego de lo del primero año del su regnado.

Luego que Severo ovo muerto a Juliano, finco ell apoderado de todo el señorio de Roma. E el primero año de su imperio fue a nuevecientos e cuaraenta e nueve de la puebla de Roma, cuando andava la era en dozientos e treinta e tres e ell año de Nuestro Señor en ciento e novaenta e cinco; e regno diziocho años. E sabet que fue Severo de Africa de una provincia que era llamada Tripolitana que es en Barbaria, e señaladamientre de un castiello que dizen Lepti; e nunca ante ni depues ovieron los romanos emperador africano si no este. E por onra de Pertinax, que regnara ante del, e porque lo avie el vengado matando a Juliano, pusose el nombre Pertinax otrosi. E fue Severo omne cruel por natura e mantovo ell imperio a grand esfuerço de si, e subio a la onra del señorio por muchos oficios que ovo ante, ca primero fue vozero de demandar los derechos dell emperador e depues fue tribuno de los cavalleros; desi subiendo de oficio en oficio e de dignidat en dignidat, pujo tanto fasta que llego a seer emperador, e mantovo ell imperio con mucho trabajo. Et maguer que fue muy lidiador e bienaventurado en batallas, nunca quedo de estudiar, ante fue muy letrado e grand maestro de leyes e filosofo acabado en tod'el saber de la filosofia.



235. De lo del segundo año.

En el segundo año del su imperio, que fue en la era de dozientos e treynta e cuatro, fallamos que fueron Clemente preste de la eglesia de Alexandria e Panteno el filosofo omnes muy santos e muy sabios en el saber de la eglesia e en defender nuestra ley. Del tercero año e del cuarto no fallamos ninguna cosa escrita que de contar sea, si no tanto que sant Narcio obispo de Jerusalem, sant Teofilo obispo de Cesaria e sant Policarpo obispo de Smirna e sant Bachino obispo de una provincia de Asia, que se trabajavan a aquella sazon de ensanchar en la fe cristiana cuanto mas podien e sofrir muchos martirios e muchos periglos por ella.



236. De lo del quinto año.

En el quinto año, que fue en la era de dozientos e treynta e siete, levantosse una contienda en tierra de Asia entre los obispos e los clerigos que y eran si devien siempre fazer pascua segund la ley de Moysen en el catorzeno dia del mes. E sant Victor, que era apostoligo de la eglesia de Roma, e sant Narcio obispo de Jerusalem e san Polictanes e sant Hireneo e sant Bachillo, que eran obispos cada uno de su eglesia, acordaronse sobrello e escogieron ende lo que tovieron por mejor e pusieronlo en escrito, e aquella su sentencia dura fasta'l dia de oy, e segund que ellos mandaron guardamos nos la pascua.



237. De lo que contecio en el sexto año.

En el sexto año, que fue en la era de dozientos e treynta e ocho, alçaronse contra'l imperio de Roma los judios de tierra de Judea e todos los de tierra de Samaria, e movieron muy grand guerra; mas fue sobrellos ell emperador Severo e venciolos a todos. E alçosse otrossi en tierra de Egipto e de Siria Persenio Nigro, e movio otrosi guerra muy fuerte contra'l señorio de Roma; mas fue Severo contra el e matolo en un logar que a nombre Scicio.



238. De lo que contecio en el seteno año.

En el seteno año, que fue en la era de dozientos e treynta e nuef, levantaronse los de tierra de Parcia e los de Arabia e los adiabenos e non quisieron obedecer a Roma nin darle las rendas ni los pechos quel avien a dar, e movieron guerra muy fuerte contra los romanos.



239. De lo del ochavo año.

En ell ochavo año, que fue en la era de dozientos e cuaraenta, guiso ell emperador Severo sus huestes e fue sobre todas aquellas yentes que se le alçaron, e lidio con ellos e venciolos todos. E por ende fue d'alli adelante siempre llamado en las lees que fazie e en las cartas que enviava por las tierras e en las que enviavan las yentes a el, Parciano e Arabiano e Adiabeno, porque venciera a los parcianos e a los arabianos e a los adiabenos e los tornara a obedecer el señorio de Roma. Del noveno año non fallamos escrito ninguna cosa que de contar sea.



240. De lo que contecio en el dezeno año.

En el dezeno, que fue en la era de dozientos e cuaraenta e dos, fizo ell emperador Severo unos baños muy nobles en la cibdat de Antioquia e otros en Roma, e son todos llamados del su nombre las Termas severianas. E fizo otrossi en Roma otras lavores muy preciadas a grand maravilla e de grand cuesta. E a aquella sazon fue sant Zeferino alçado apostoligo de Roma, e fue ende el catorzeno depues de san Pedro e governo la eglesia XIIII años.



241. De lo que contecio en el onzeno año.

En el onzeno año, que fue en la era de dozientos e cuaraenta e tres, movio ell emperador Severo contra los cristianos la quinta persecucion depues de la de Nero; e fue muy brava e muy fuerte, e fue martiriado en ella sant Leonides padre de Origenes e otros muchos martires segund que adelante oiredes. E a aquella sazon fue sant Alexandre omne muy loado por mantener bien la fe de Nuestro Señor Jesucristo. Del dozeno año no fallamos escrita ninguna cosa que de contar sea.



242. De lo que contecio en el trezeno año.

En el trezeno año, que fue en la era de dozientos e cuaraenta e cinco, escrivio sant Clemente el de Alexandria muchas cosas nobles e muchos buenos escritos. E fallamos que aquel año guardaron los de la nuestra ley ell año jubileo que solien guardar los judios, que se cumplie siempre a cabo de quinientos años. E aquell año se cumplieron dozientos e dos años que Antioquia fuera poblada.



243. Del catorzeno año.

En el catorzeno año, que fue en la era de dozientos e cuaraenta e seys, fallamos que fizo Musano, que fue omne muy sabidor, escritos muy preciados de fecho de nuestra ley.



244. De lo que contecio en el quinzeno año.

En el quinzeno año, que fue en la era de dozientos e cuaraenta e siete, avino assi que se fizo cesar en Francia uno que avie nombre Claudio Albino, que era de parte de Juliano, que mato a Helio Pertinax. E guisosse pora lidiar con este emperador Severo por vengar a Juliano, e lidiaron cerca Leon de sobrel Ruedano, e venciol ell emperador e mato a Albino e assessego toda la tierra so el señorio de Roma.



245. De los fechos dell año dizeseyno.

En el dizeseseno año, que fue en la era de dozientos e cuaraenta e siete, avino assi que se alçaron los de tierra de Bretaña contra'll emperador. E llegaron ende las nuevas a Severo que estava en Francia, e guiso sus huestes e fue sobre los bretones e vencio y una batalla muy grand e muy nombrada a maravilla, e gano una partida de la isla e al cabo ganola toda et apartola de los barbaros, que eran yentes bravas e por domar e que moravan a derredor d'aquella isla.



246. De lo que contecio en el dizeseteno año.

En el dizeseteno año, que fue en la era de dozientos e cuaraenta e ocho, fizo Severo carcavear toda aquella tierra de mar a mar de carcava, que avie en luengo treynta e dos vezes mil passos, e cercola toda de muros e de torres muy fuertes por tal que les non pudiessen fazer ningun mal los barbaros.



247. De lo que cotecio en ell año XVIII.

En el diziochavo año, que fue a nuevecientos e sessaenta e seys de la puebla de Roma, cuando andava la era en dozientos e cuaraenta e nueve e ell año de Nuestro Señor en dozientos e doze, fallamos que fue Tertuliano fijo de Centurion el proconsul omne muy noble e muy letrado e muy sabidor a grand maravilla en todos los saberes de la eglesia. E aquella sazon aprendie Origenes, que fue uno de los mas sabios omnes del mundo. E morando aquel año ell emperador Severo en Bretaña, adolecio en una cibdat que avie nombre Noraco e murio y e dexo dos fijos, ell uno avie nombre Basiano e ell otro Getha. E este emperador Severo fizo la quinta persecucion en los cristianos assi cuemo es dicho e fueron martiriados en ella: sant Hyreneo obispo de Leon sobrel Ruedano, sant Filipo obispo de Alexandria, sant Andeolo, sant Victor papa, sant Basilides, sant Revocato con sus compañeros. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar de Severo e cuenta de Bassiano su fijo que regno depues del.



248. Dell imperio de Antonino Caracalla, que fue llamado Basiano, e luego de lo que contecio en el primero año.

Depues de la muerte de Severo ayuntaronse los senadores e tod el pueblo de Roma e dieron sentencia contra Getha fijo de Severo, e judgaronlo por enemigo de tod el pueblo e mataronle por ende, e alçaron a Basiano por emperador. E el primero año del su imperio fue a nuevecientos e sessaenta e siete de la puebla de Roma, cuando andava la era en dozientos e cincuaenta e ell año de Nuestro Señor en dozientos e treze; e regno seys años, e fue el diziochavo emperador depues de Octaviano Augusto. E este Basiano fue llamado otra guisa Marco Aurelio Antonio et por sobrenombre Caracalla por una manera de vestidura que dio en Roma que avie assi nombre; e a la vestidura otrossi llamaronla antoniana del nombre del. E fue omne de tan grand luxuria que tomo por mugier a Julia, que fuera mugier de su avuelo. E fue mas bravo que su padre e de muy peores costumbres. Del segundo año no fallamos escrita ninguna cosa que de contar sea.



249. De lo que contecio en el tercero año.

En el tercero año, que fue en la era de dozientos e cincuaenta e dos, fue Asclapiades fecho obispo de Antioquia; e sant Alexandre de Jerusalem, seyendo aun vivo sant Narciso, que era ende obispo. E fizieronlo porque era sant Narciso viejo e quel ayudasse a governar la eglesia.



250. De lo que contecio en el cuarto año.

En el cuarto año, que fue en la era de dozientos e cincuaenta e tres, fizo ell emperador Antonino muchas nobles lavores en la cibdat de Roma, e entre todo lo al fizo y unos baños much apuestos e de grand cuesta e llamolos Termas antonianas del so nombre. Del quinto año no fallamos escrita ninguna cosa que de contar sea.



251. De lo que contecio en el sexto año.

En el sexto año, que fue a nuevecientos e setaenta e dos de la puebla de Roma, cuando andava la era en dozientos e cincuaenta e cinco e ell año de Nuestro Señor en dozientos e diziocho, alçaronse contra'l imperio de Roma tierra de Turquia e Hedessa e Carras. E tanto que lo sopo ell emperador, guiso sus huestes e fue sobrellos, e apartaronlo sus enemigos en la batalla de los suyos, e des que lo tovieron cercado mataronlo; e cumplie entonce cuaraenta e tres años que naciera. Fizol el pueblo sepultura much onrada en que lo soterraron. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar del e cuenta de Macrino ell emperador.



252. Dell imperio del emperador Macrino.

A nuevecientos e setaenta e tres años de la puebla de Roma, cuando andava la era en dozientos e cincuaenta e seys e ell año de Nuestro Señor en dozientos e diez e nuef, avino assi luego depues de la muerte de Marco Antonio que avien en Roma un adelantado de los juizios a quien llamavan Macrino, e fizieronlo emperador a el e a so fijo con el que avie nombre Diadumeno; e regnaron amos un año. E ovieron ell imperio cuemo por fuerça mas a pesar que a plazer de los romanos, e por esta razon regnaron poco e non tovieron ningunos con ellos; e por ende non pudieron fazer ningunos fechos granados que de contar fuessen. E aquell año mismo en que fueron emperadores alvoroçaronse sus vassallos contra ellos e mataronlos a amos en una hora e en un logar que a nombre Archeliade. E aquell año fue Fileto fecho el dezeno obispo de Antioquia. E encendiosse ell anfiteatro en Roma. E a aquella sazon regnava en Edessa, segund cuenta Africano, Abgaro, un rey muy santo; e algunos cuydan que fue el que sano Santo Tomas por mandado de Jesucristo, mas non fue assi, ante fue otro que vino d'aquel linage.



253. Dell imperio de Marco Aurelio Antonio e luego de los fechos del primer año.

Depues de la muerte de Macrino fue Marco Aurelio Antonio alçado por emperador de Roma. E el primero año del su imperio fue a nuevecientos e setaenta e tres años de la puebla de Roma, cuando andava la era en dozientos e cincuaenta e seys e ell año de Nuestro Señor en dozientos e veynte; e regno cuatro años, e fue el veynteno depues de Octoviano Augusto. E a la sazon que ovo ell imperio era obispo del templo que avie nombre Helyo Gaballo; et asmavan las yentes que era fijo de Antonino Caracalla, mas non lo sabien ciertamientre. E fue muy mal emperador e de malas costumbres e dexo mala fama de si; e entrando en Roma ante todos los senadores e las cavallerias non dexo fecho suzio que non cometiesse.



254. De lo que contecio en el segundo año.

En el segundo año del su imperio, que fue en la era de dozientos e cincuaenta e siete, fue sant Calixto alçado por el catorzeno obispo de Roma, e mantovo la eglesia cuatro años muy santamientre e a plazer de todos los cristianos.



255. De los fechos del tercero año.

En el tercero año del su imperio, que fue en la era de dozientos e cincuaenta e ocho, morava en tierra de Palestina Julio Africano, omne muy letrado e muy sabidor e que fizo muchas buenas historias de los fechos que acaecieron por tod el mundo. E porque era sesudo e bien razonado, enviaronlo los de Palestina en mandaderia all emperador que fiziesse poblar la cibdat de Emaus, que era toda destroida, e ell emperador tovolo por bien e mandola poblar luego que gelo dixo Africano, e pusol nombre Nicapolis. E otrossi aquell año refizo ell emperador Marco Aurelio el templo de Helio Gaballo e fizolo muy mas noble de lo que ante era porque seyendo ell ende obispo ganara ell imperio.



256. De lo que contecio en el cuarto año.

En el cuarto año del su imperio, que fue a nuevecientos e setaenta e siete de la puebla de Roma, cuando andava la era en dozientos e cincuaenta e nuef e ell año de Nuestro Señor en dozientos e veynt e tres, avino assi que ell emperador Marco Aurelio Antonino con las muchas maldades que en si avie e con los malos fechos que fazie sin toda vergüeña, guiso que lo quisieron mal todas las cavallerias. E levantaronse todas contra el e mataronlo en Roma a el e a su madre, que avie nombre Suriasera, que se acerto y e echosse sobrel cuydandol guarecer; e mataronla assi, mas non por mal que ella mereciesse. Agora dexa aqui la estoria de fablar del e cuenta del emperador Alexandre.



257. Dell imperio de Aurelio Alexandre e luego del lo que contecio el primero año.

Pues que Marco Aurelio Antonio fue muerto, regno depues del Aurelio Alexandre. E el primero año del su imperio fue a nuevecientos e setaenta e ocho de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e sessaenta e ell año de Nuestro Señor en dozientos e veynt e cuatro; e regno treze años. E a la sazon que recibio el imperio, era muy mancebo e el senado e la cavalleria acordaronse todos en uno e alçaronlo por emperador fallando que lo merecie muy bien, ca dizien todos que era d'antes omne muy derechurero e muy piadoso e que assi lo serie estando en el señorio. E la madre deste emperador ovo nombre Mamea, e fue mugier muy santa e de muy santa vida e muy piadosa e muy buena en cuanto tovo la ley de los gentiles; e por la su grad bondat ovo toda via Alexandre sobrenombre della e fue llamado Alexandre fijo de Mannea. E fue este emperador muy piadoso a todos e bienquisto por sus fechos; mas pero con tod aquello fue tan bravo e tan cruel castigador de la orden de la cavalleria que fallamos que unas legiones de cavalleros que se ivan alvoroçando entre si todas enteramientre las despuso de la onra que an los cavalleros.



258. De los fechos dell año II.

En el segundo año, que fue en la era de dozientos e sessaenta e uno, fue ell emperador Alexandre a lidiar con Serses rey de Persia, que se alçara contra Roma, e ovieron su lid campal muy fuerte e muy maravillosa. Fue y tan bueno por sus manos ell emperador e todos los de su compaña que vencieron a los persianos, e fue muy loada aquella batalla porque semejava muy grave de vencer. E fallamos escrito en la passion de Santo Tomas ell apostol que en tornandose Alexandre d'aquella guerra, pidieronle merced los suyos que enviasse carta a los reyes de tierra de India quel enviassen el cuerpo de Santo Tomas que lo pusiesse en la cibdat de Edissa, que era toda de cristianos; e ell emperador fizolo e los reyes enviarongelo. Desi los cibdadanos de Edessa troxieronlo a muy grand onra e pusieronlo en un luziello de plata que esta colgado con cadenas de plata otrossi, e des que el cuerpo alli fue puesto nunca pudo vevir herege en aquella cibdat nin judio nin gentil que idolos adorasse, nin la pudieron nunca entrar los barbaros. E esto desdel tiempo que el Nuestro Señor Jesucristo envio al rey Abgaro la carta escrita de su mano lo ovo siempre aquella cibdat por virtud, ca tanto que alguna yente estraña vinie, tomavan un niño bateado que sopiesse leer e ponienlo en somo de la puerta de la cibdat e davanle aquella carta e leyela, e aquel dia mismo en que la leye o fazien los barbaros paz con ellos, o fuyen con miedo; e esto era por la vertud del escrito de Nuestro Señor e por las oraciones de Santo Tomas ell apostol. Desdel segundo año fasta'l trezeno no fallamos escrita ninguna cosa granada que de contar sea si, no tanto que en el tercero año fue sant Urbano alçado por apostoligo en Roma; e fue el dizeseseno depues de sant Pedro e mantovo la eglesia nueve años muy santamientre. En el cuarto fue Ulpiano consejador dell emperador Alexandre en los juizios, omne muy noble e muy sabidor e grand maestro en derecho e que fizo muchas maravillosas lees. E en el quinto que fizo ell emperador Alexandre unos baños muy nobles en la cibdat de Roma e llamolos del su nombre las Termas alexandrinas. E en el sexto e en el seteno fallamos que fueron san Germino preste de Antioquia e Ipolito e Berillo obispo de Arabia et Hostremon, omnes muy sabidores e muy santos e que escrivieron muchos buenos libros de la nuestra ley. E en ell ochavo que fizieron a sant Zebeno obispo de Antioquia, e fue ell onzeno depues de sant Pedro. E el noveno que morava Origenes en Alexandria, e era muy loado por muchos libros que fazie; e por amor de perder enojo de los poder complir, tenie siete escrivanos e siete niñas que sabien escrevir mui bien, e cuando los unos eran enojados de escrevir escrivien los otros, e por que perdiessen los omnes toda sospecha de mal por razon de las moças que escrivien, fizose castrar. E en el dezeno que fizieron a sant Araclas obispo de Alexandria, e fue ende el dozeno e mantovo la eglesia XVI años. E en ell onzeno fallamos que ell emperador Alexandre fue tan piadoso contra su madre en la onrar e en vevir a su mandado e en le dar e otorgarle todo cuanto ella querie que todas las yentes le querien bien por ende. E en el dozeno fallamos que se mudo Origenes de Alexandria a Cesarea la de Palestina por mandado de Mannea la madre dell emperador, e oyo y ella la su predicacion e de los otros santos, e fue muy buena cristiana d'alli adelant; e por aquella razon segund cuentan algunos la mato su fijo.



259. De lo que contecio en el trezeno año.

En el trezeno año, que fue a nuevecientos e novaenta de la puebla de Roma. cuando andava la era en dozientos e setaenta e tres e ell año de Nuestro Señor en dozientos e treynta e siete, avie en Roma un sabio a quien llamavan Alpino, e onravanlo todas las yentes porque era grand maestro en lees e en todo derecho. E entonce murio sant Urbano papa e fue sant Pociano fecho apostoligo depues del, e governo cinco años la eglesia. E vivie aquella sazon ell emperador en tierra de Francia, e cuemoquier que fuesse muy bueno en todo el fecho de Roma, alvoroçaronse contra el los cavalleros e mataronlo en un logar que a nombre Magonciaco. E fallamos que fueron martiriados en su tiempo estos santos martires: sant Tiburcio, sant Valerio, sant Calixto papa, sant Calopodio con otros muchos, sant Urbano papa con sus copañeros, sant Ciriaco con Julita, otros ocho santos martires. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar desse emperador e torna a contar dell emperador Maximino que regno depues del.



260. Dell imperio de Maximino et luego de lo que contecio en el primero año del su regnado.

Depues de la muerte de Alexandre avino assi que un ric omne que llamavan Maximino fue enviado con grand hueste a tierra de Alemaña, que se levantara contra'l imperio de Roma, e lidio con ellos e venciolos maravillosamientre; e fue muy loado por aquella batalla, e por esta razon alçaronle los cavalleros por emperador. E el primero año de su imperio fue a nuevecientos e novaenta e uno de la puebla de Roma, cuando andava la era en dozientos e setaenta e cinco e ell año de Nuestro Señor en dozientos e treynta e siete; e regno este emperador Maximino tres años. E fizieronle los cavalleros sin consejo e sin mandamiento de los senadores; e este fue el primero que de cavallero d'un escudo e d'una lança que no oviesse otra dignidat ninguna subiesse a pesar del senado e de los otros señorios de Roma a seer emperador.



261. De lo que contecio en el segundo año.

En el segundo año del su imperio, que fue en la era de dozientos e setaenta e cinco, avino assi que el emperador Maximino, por pesar dell emperador Alexandre que sospechava que muriera cristiano e con enojo de Mamea que dexara cristianos todos los de su compaña, movio en los cristianos la sexta persecucion depues de la de Nero e mato muchos clerigos de que no sabemos los nombres e desterro muchos. E en aquel tiempo visco en desterramiento sant Ponciano papa e murio alla segund adelante oiredes. E fizo Maximino mucho mal a Origenes, que era clerigo ordenado de missa.



262. De lo que contecio en el tercero año.

En el tercero año, que fue a nuevecientos e novaenta e tres de la puebla de Roma, cuando andava la era en dozientos e setaenta e siete e ell año de Nuestro Señor en dozientos e treynta e nueve, levantosse en tierra de Aquilegia un ric omne que llamavan Aquilegia Pupigeno, et fue Maximino por lidiar con el e matolo Pupigeno. Et alçaronse con ell imperio Pupigeno e Maximino su hermano, e mataronlos luego en el palacio los cavalleros. Mas agora dexa la estoria de fablar dell emperador Maximino e cuenta dell emperador Gordiano.



263. Dell imperio de Gordiano e luego de lo que contecio en el primero año.

Depues de la muerte de Maximino alçaron los romanos por emperador a Gordiano, que era muy niño a maravilla, a nuevecientos e novaenta e cuatro años de la puebla de Roma, cuando andava la era en dozientos e setaenta e ocho e ell año de Nuestro Señor en dozientos e cuaraenta; e regno seys años. E tanto que el fue fecho emperador, los de tierra de Parcia e los persianos alçavanse contra'l imperio de Roma. E Gordiano luego que lo sopo, fizo abrir la puerta de Jano e movio sus huestes e fue contra aquellas yentes, e venciolos a todos e tornolos al señorio dell imperio. E no fallamos en ningun logar escrito quien avie cerradas las puertas depues que Vespasiano e Tito las abrieran, mas fallamos por cierto que las abrio Gordiano. E aquell año murio a palos sant Ponciano papa en tierra de Sardeña, en una isla que es llamada Buciana o lo avie desterrado ell emperador Alexandre, seyendo Severo e Quinciano consules, e murio dos dias por andar del mes de ochubre; et sant Fabian con toda la clerezia troxo el su cuerpo por navio e soterrolo en el cimiterio de Calixto en la carrera Apia. E depues del fue sant Anteros fecho apostoligo, e des que ovo un mes governado la eglesia, fue martiriado cruamientre en tiempo de Maximino e de Africano consules de Roma, diez dias por andar del mes de noviembre. E fue luego depues sant Fabiano fecho apostoligo e mantovo la eglesia treze años. Desdel primero año fasta el sexto no fallamos dell emperador Gordiano que fiziesse al, si no guerrear en tierra de Parcia fasta que las ovo todas assessegadas so el señorio del imperio.FALTAN DIVS 261-263



264. De lo que contecio en el sexto año.

En el sexto año del su imperio, que fue e a nuevecientos e noventa e nueve años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e ochaenta e tres e e ell año de Nuestro Señor en dozientos e cuaraenta e cinco, e avino assi que ovo ell emperador Gordiano assessegadas todas aquellas yentes e tornavasse much alegre pora Roma, cuemo omne que avie vencidas tan fuertes batallas. E Filipo, un cavallero que era adelantado de los juizios de la cibdat, guiso con pieça de los cavalleros dell emperador que lo mataron a traicion no muy lexos de tierra de Roma. E los otros sus cavalleros a quien peso con su muerte fizieronle un luziello much onrado a veynte migeros de Circesso, que es un castiello que yaze sobre la ribera de Eufrates, de guisa que esta a vista del rio e es de tierra de Roma. E soterraronlo y e fue contado entre los dios. E fallamos que fueron martiriados en su tiempo e sant Ponciano e sant Anteros. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar del e cuenta del emperador Filipo e luego de los fechos del primero año.



265. Dell imperio de Felipo e luego de los fechos del primero año.

Depues de la muerte de Gordiano fue Felipo alçado por emperador; e el primero año del su imperio fue a mil años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e ochenta e cuatro e ell año de Nuestro Señor en dozientos e cuarenta e seys. E fizo a Felipo su fijo egual de si en el regno, e regnaron amos siete años. E luego que començaron a regnar eran gentiles, mas convertieronse a pocos dias a la fe e fueron los primeros emperadores cristianos que ovo en Roma. E agora oit de cual guisa fueron convertidos. Grand tiempo ante que ellos començassen a regnar ovo en Roma un senador a que llamaro Marco, omne muy poderoso e much onrado, e su mugier avie nombre Julia. E avino assi que estava preñada una vez, e tomaronse desouno ella e su marido e levaron sus ofrendas por los templos. E entraron en el templo de Jupiter e fallaron por aventura al sacerdot que estava antell altar con su casulla vestida e su cabeça cubierta pora fazer oracion, cuemo avien en costumbre. E tanto que entro la dueña, tomo el diablo al sacerdot e començo a despeçar la cobertura de la cabeça e la casulla que vistie, e a dar grandes vozes por tod el templo e a dezir: «Aquesta mugier trae en el vientre cosa que destruira de raiz aqueste grand templo e menuzara todos los dios que en el estan». E dixo aquesto muchas vegadas. E Marco e Julia su mugier, que lo oyeron, fueron tales cuemo muertos e entraronse en la casa que fallaron mas cerca del templo. E tomo Julia una piedra blanca e firiosse muchos colpes e grandes en el costado por matar la creatura, e a dezir a grandes bozes: «Mesquina, nunca en el mi vientre fuesse criada cosa por que tan onrado templo e tales dios sean destroidos; ante muera yo e se pierda lo que en el mio vientre yaze». E des que se cumplio el tiempo en que avie de encaecer, pario la dueña un fijo sano e sin señal ninguna, lo que cuidavan ellos que naçrie muerto de las feridas que ella se diera o señalado de guisa que nunca vevir pudiesse. E tanto que nacio, quisolo luego matar la madre; mas dixo el padre: «Dexalo, nol fagas mal, e si Jupiter quisiere, venguese de su enemigo; si no non avemos nos por que matarle». E desta guisa escapo el niño e llamaronlo Poncio, del nombre de su linage, e guardaron d’alli adelante que no entrasse en ningun templo de los idolos. Mas des que ovo entendimiento, metieronlo a leer con muy grandes maestros, e apriso muy grand algo en las siete artes e en todas las maneras de los otros saberes, e retenie bien de coraçon lo que aprendie. E avino assi un dia que el yendo grand mañana a su escuela, passo por un logar o estavan encerrados los cristianos e oyo cuemo dizien sus horas –e era entonce san Ponciano apostoligo e mayoral de todos– e paro mientes Poncio en aquello que dizien. E ellos por aventura rezavan entonce dos viessos del salterio que dizen: «El Nuestro Dios es en el cielo, e todas las cosas que quiso fazer todas las fizo: las imagenes de los gentiles son oro e plata e obras fechas por manos de omnes». E Poncio que oyo aquesto, escalentosele todo el coraçon de la gracia dell espirito santo e començo a llorar e alço las manos contra'l cielo e dixo: «Verdadero Dios a quien estos dan estas loores, tu me dexa venir a la tu verdadera coñocencia»; e tanto que ovo esto dicho llamo a la puerta. E san Ponciano el papa que estava dentro sopo luego todo el fecho por Espirito Santo e dixo: «Abrit la puerta al niño, ca destos tales es el regno del cielo». E Ponce dexo en la cal todos los que lo levavan a la escuela e lo mostravan, e ell entro en casa con un so compañero que leye con el, que avie nombre Valerio, e preguntaron la verdat d'aquello que les oyeran rezar. E sant Ponciano mostrogelo todo e enseñoles a amos el fecho de la nuestra fe; e ivan cada dia a el con grand alegria que avien. E al tercer dia pregunto su padre a Ponce si aprendie algo de sus maestros, e el dixol que nunca tanto aprisiera dellos cuemo en aquellos dos dias avie apreso. E desi fuel demostrando poco a poco el fecho de Jesucristo, e troxol a sant Ponciano que gelo mostrasse mejor. E sant Ponciano convertio a Marco e a todos los de su casa, e todos tres destruyeron cuantos idolos avie en casa e en so poder tenien. Desi murieron el padre e la madre de sant Poncio. E des que sant Ponciano e sant Anteros fueron martiriados, e sant Fabiano fecho apostoligo, cuemo desuso avedes oido, tomaron los cavalleros a Poncio e levaronlo a la corte dell emperador, e mal su grado fizieronlo senador en logar de su padre. E el non fazie ninguna cosa sin consejo de sant Fabiano ell apostoligo; e sant Fabiano castigaval en todas cosas bien cuemo si fuesse su fijo. E era sant Poncio much amigo de los Filipes; e aquell año de que vos agora fablamos en que ellos fueron alçados por emperadores enviaron un dia por el e dixieronle: «Vayamos e fagamos sacrificio a los grandes dios que nos deñaron traer a tiempo e a sazon que viessemos este año en que fuessemos señores de Roma e en que se cumplen mil que ella se començo a poblar». E sant Poncio començosse a escusar de muchas guisas, mas cuemo era muy su amigo non quedavan ellos de lo rogar. E el que vio que Nuestro Señor Dios le dava carrera de fazer bien dixo: «Piadosos emperadores, pues que Dios vos a fechos cabdiellos de todos los omnes, ¿por que no obedecedes a aquel que vos tan grand onra a dada e non fazedes onra e sacrificio a el solo?». E respondio entonce Felipo el Mayor: «Por esso que tu dizes cobdicio yo fazer sacrificio a Jupiter el grand dios que me dio aquesta onra e aqueste poder». E sant Ponce que oyo aquesto, començose de sonreir e dixo: «Non yerres, emperador, ca en el cielo esta el que fizo todas las cosas por su palabra solamientre e les dio a vevir con la gracia del Espirito Santo». E con estas palavras e con otras muchas crovieron los emperadores e fueron convertidos. E vino sant Fabiano el apostoligo e bateolos a amos. E destruyeron luego por su mandado san Fabiano e sant Poncio el grand templo de Jupiter e quebrantaron todos los idolos. E muy grand yente del pueblo crovieron la verdadera fe e recibieron baptismo con muy grand alegria. E los emperadores fizieron muy grand fiesta aquel año por el complimiento de los mil años de Roma, assi que en el grand cerco mataron bestias de todas naturas que non podrien seer contadas, e en el campo de Mars, que era un teatro en que luchavan, fizieron muchos juegos de muchas guisas que duraron tres dias e tres noches que no durmio el pueblo veyendolos. Et esto todo fue ordenamiento de Nuestro Señor Jesucristo, que quiso que tamaña fiesta cuemo aquella en que se cumplien mil años que fuera poblada Roma en que avie de seer la cabeça de la cristiandat, que la fiziesse emperador cristiano. E fueron estos emperadores tan buenos cristianos que el padre ante tod'el pueblo manifestava sus pecados. E cuando iva la vigilia de Pascua a velar a la eglesia, faziel sant Fabiano papa estar entre los que se avien de confessar e nol dexava comulgar a menos que se confessasse muy de grado ante todos. E el menor era tan bravo e tan esquivo de natura que nunca rie por cosa quel fiziessen. E el padre era muy alegre, e cuando fazien juegos, riye mucho e sin vergüeña; e el fijo cuemo era malenconico, pesaval mucho e teniegelo a mal e porfazaval ende. E assi avien amos un nombre e una creencia, mas departidas complexiones.



266.

Desdel primero año fasta'l seteno no fallamos escritas ningunas cosas granadas que estos emperadores fiziessen que de contar sean, si no tanto que en el cuarto año que se encendio el teatro de Pompeyo, e en el quinto que poblo ell emperador Filipo en tierra de Tracia una cibdat e llamola Filipida, del su nombre; e en el sexto año que fue sant Dionisio consagrado por obispo de Alexandria, e fue ende el trezeno e mantovo la eglesia dizenuef años muy santamientre.



267.

En el seteno año, que fue a mil e seys años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e noventa e ell año de Nuestro Señor en dozientos e cincuenta e dos, avino assi que estos emperadores, padre e fijo, movieron sus huestes contra tierra de Suria e fallaron todas las yentes assessegadas e tornaronse contra Italia, e los suyos con ellos todos sanos e guaridos. E pero que amos padre e fijo eran muy buenos a todos, e levantosse la cavalleria contra ellos e mataronlos en señas tierras a amos en una sazon; al padre mataron en Verona e al fijo en Roma. E la traicion por que ellos murieron desta guisa urdiola un ric omne muy poderoso de Roma que avie nombre Decio, e fue emperador depues ellos. E porque fueron estos emperadores amos cristianos, no fallamos que fuesse en su tiempo martiriado ningun martir. Mas agora dexa la estoria de fablar dellos e torna a contar de Decio que regno depues dellos.



268.

Depues que Filipo el Mayor e Filipo el Menor fueron muertos, e començo a regnar ell emperador Decio e a mil e siete años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e noventa e uno e ell año de Nuestro Señor en dozientos e cincuenta e tres; e regno un año e tres meses. E fue Decio natural de Pannonia, de los mas baxos omnes de tierra de Dalmacia. E luego que fue apoderado en ell imperio por pesar e por enojo dell emperador Filipo e de su fijo, que fueran cristianos, movio muy grand persecucion contra la cristiandat, de manera que no fallamos que fiziesse en todo el tiempo que regno ninguna otra cosa, si no matar cristianos. E encendieronse aquel año las casas e los sobrados que avie en ell anfiteatro de Roma e quemaronse todos. E entonce nacio sant Antonio el Monge. E fueron martiriados sant Alexandre obispo de Jerusalem en Cesarea la de Palestina e sant Babiles en Antioquia, e fueron fechos en sus logares Mazabano e Fabio. E aquel año fue martiriado sant Fabiano papa e fue fecho en su logar sant Cornelio apostoligo. E avie Decio un consul que avie nombre Aurebano, e era muy cruel contra los cristianos, lo uno por su maldat, lo otro por mandado de Decio ell emperador; e matavan amos a todas partes muchos cristianos sin guisa. E por este mal que ellos fazien vino muy grand pestilencia de enfermedades en toda la tierra de Italia e mayormientre en Alexandria e en Egipto, segund cuenta sant Dionis e sant Cebrian en un libro que fizo de la mortandat de los omnes. E luego que fue alçado Decio por emperador, tomo a su fijo consigo por compañero en ell imperio e ayudol a martiriar los cristianos. E fizo Decio unos baños en Roma e pusoles nombre del suyo las Termas de Decio. E des que ovieron regnado estos dos emperadores, Decio e su fijo, un año e tres meses, aviendo su batalla con los godos en tierra de Barbaria, safondosse Decio en un pielago d'una laguna de guisa que nunca parecio el su cuerpo; e el fijo mataronlo en la batalla. E esto fue por juizio de Dios por cuanto mal ellos fizieron a los cristianos, ca fallamos que en su tiempo fueron martiriados: sant Fabiano papa, sant Alexandre obispo de Jerusalem, [s]ant Metrano, sant Serapion, sant Juliano, el que ovo la gota, sant Nemesio egipcio, sant Amenno, sant Zenon, sant Ptolomeo, sant Ingenuo, sant Grandevo, sant Teofilo, sant Cremon obispo, sant Trifon, sant Segundiano, sant Veriano, sant Marceliano, sant Nector obispo, sant Marciano, sant Yague diacono, sant Colocerio, sant Parcemio, sant Audax, sant Asclapio obispo de Antioquia, sant German, sant Teofilo, sant Ceserio, san Vidal, sant Serapion, sant Agaton, sant Heron, sant Arsenio, sant Esidro, sant Dioscoro, los siete durmientes, sant Pergentino, sant Laurentino, sant Agacio, sant Esidre, sant Babilas con tres niños, sant Leucio, sant Tirso, sant Calenico, sant Niceforo, sant Cornelio papa, sant Cereal, veynte santos cavalleros, sant Policronio obispo de Babiloña. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar deste empera Decio e cuenta de Gallo e de Volusiano que regnaron depues del.



269.

Depues de la muerte de Decio fueron Gallo Hostiliano e Volusiano su fijo alçados por emperadores, e començaron a regnar e a mil e ocho años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e noventa e dos e ell año de Nuestro Señor en dozientos e cincuenta e cuatro; e regnaron dos años. E en el primer año del su imperio murio sant Cornelio papa, e fue san Lucio fecho papa en su logar e mantovo la eglesia dos años muy santamientre. E vinieron aquell año muchas pestilencias e enfermedades de muchas guisas sobre los gentiles de todo el señorio de Roma, ca segund cuenta Hugo el de Floriano, el imperio de Roma, que solie ante seer mucho onrado e quel iva bien en todos sus fechos por las oraciones que los santos cristianos fazien por el, e des que començaron los malos señores a mover las persecuciones contra ellos e atormentallos de muchas guisas fue toda via mal all imperio. E assi que aquel año no finco ninguna provincia de Roma ni ninguna cibdat ni casa ninguna en que tan grand pestilencia no cayesse, que adur escapo y omne vivo. E aquell año vino a Roma Novato, un preste de san Cebrian, e porque lo non quisieron fazer apostoligo, lo que era san Cornelio, que governava la eglesia muy mejor que el farie, assaco una heregia que fue llamada del su nombre la heregia de los novacios.



270.

En el segundo año del su imperio que fue e a mil e nuef años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e noventa e tres e ell año de Nuestro Señor en dozientos e cincuenta e cinco, avino assi que avie en Roma un princep muy poderoso a quien llamavan Emiliano, e era omne de vil logar por linage, mas muy reboltoso e muy sabidor de su fazienda; e avie muy grant sabor de levantar cosas nuevas en ell imperio e de se alçar contra los emperadores si guisado tovies. E Gallo e Volusiano que lo sopieron, guisaron sus huestes por ir sobrel e ovieron su batalla muy grant, e murieron amos los emperadores en ella. E alçosse Emiliano con ell imperio a pesar de los romanos e fue emperador tres meses a fuerça de todos; e los tres meses acabados, mataronlo los cavalleros e non fue contado entre los otros emperadores. E aquel año fue martiriado sant Cornel papa, e fizieron a Sant Lucio apostoligo en su logar. E estonce fue fecho sant Demetriano obispo de Alexandria. E no fallamos que en tiempo destos dos emperadores fuesse otro ninguno martiriado, si no Sant Cornelio papa. E por ende dexa agora aqui la estoria de fablar dellos e torna a contar de Galieno e de Valeriano que regnaron depues dellos.



271.

Depues de la muerte de Gallo e de Volusiano llamaron los cavalleros de la hueste Augusto a Valeriano, que estava por su cabdiello con ellos en tierra de Recia; e los senadores llamaron Cesar a Galieno, que estava en tierra de Roma. E assi fueron amos alçados por emperadores, e començaron a regnar a mil e diez años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en dozientos e noventa e cuatro e ell año de Nuestro Señor en dozientos e cincuenta e seys; e regnaron quinze años. E en el primero año del su imperio avino assi que Valeriano mostrosse por muy bueno e por muy manso contra los cristianos, segund cuenta Eusebio; e tan piadoso fue contra ellos e de tan maravilloso acogimiento que la su casa semejava eglesia. Mas vino a Roma un mal maestro que era cabdiello de los encantadores de tierra de Egipto, e tornolo de la fe e fizol mover persecucion contra los cristianos; e aquella fue la ochava depues de la de Nero. Et fue tan fuerte e tan esquiva que por la grand crueldat della ovo el Nuestro Señor Jesucristo a tomar grand vengança dell imperio de Roma, de guisa que el señorio destos dos emperadores malandança e destroymiento fue de toda la tierra. E de cuemo fue grand la mortandat que ellos fizieron en los cristianos adelante lo oyredes. E aquel año de que vos agora fablamos murio sant Lucio papa, e fizieron a sant Estevan apostoligo en so logar e governo la eglesia muy santamientre cuatro años e tres meses e tres dias.



272.

Desdel primero año destos dos emperadores fasta'l seteno no fallamos que fiziessen ninguna cosa granada que de contar sea, ca todo su entendimiento era en matar los cristianos oquier que los aver podien, si no tanto que el quinto murio sant Estevan papa, e fue sant Sixto fecho apostoligo en so logar e governo la eglesia dos años e onze meses e seys dias, e vaco el papado veynt e dos dias.



273.

En el seteno año del su imperio, que fue a mil e dizeseys años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en trezientos años e ell año de Nuestro Señor en dozientos e sessenta e dos, avino assi que se alço contra Roma Sapor, el rey de Persia, e començo con todas sus yentes a guerrear las provincias e la tierra de los romanos. E luego que Valeriano lo sopo, guiso sus huestes muy grandes e fue lidiar con el, e ovieron su lid campal muy fuert e muy esquiva; e por la vertud del Nuestro Señor Jesucristo, que quiso tomar vengança dell emperador Valeriano por cuanto mal fiziera en los sus siervos, fue vençudo en aquella lid, pero que traye grandes poderes. E levolo el rey Sapor a Persia; e cuemoquier que era Valeriano mancebo, alli envegecio e murio en cativo sirviendo a los reyes d'aquella tierra, assi cuemo vinien regnando un empos otro, que nunca pudo seer quito en ninguna manera en tod'el tiempo de su vida. E el servicio que les fazie era aqueste, que por desonra del e de tod ell imperio de Roma, cada que avie a cavalgar el rey de Persia fincava el cerca'l cavallo las manos en tierra, e ponie el rey el pie sobre sus espaldas e alçavase el e ayudaval desta guisa a cavalgar; e assi murio en aquel servicio e aquella desonra.



274.

En el año ochavo, que fue en la era de trezientos e un año, murio sant Sixto papa e fue sant Dionis fecho apostoligo en su logar. E tornose Sapor, el rey de Persia, de cabo a correr las provincias de los romanos, e destruyo toda tierra de Siria e de Cizilia e toda Capadocia. E desque Valeriano fue preso, finco Galieno señero en ell imperio. E con miedo d'aquel exiemplo que conteciera tan manifiesto a Valerio su companero, por non caer el en otro tal, guardosse de fazer mal a los cristianos e mantovolos yacuanto tiempo en paz; e non fue ninguno osado de los martiriar ni de les fazer sacrificar a los idolos a premia. E aquell año fue Paulo Somosateno fecho obispo de Antioquia.



275.

En el noveno año, que fue en la era de trezientos e dos años, e avino assi que ell emperador Galieno echose a vicio e a folgar e a usar de todas malas costumbres, no aviendo cuydado del estado dell imperio, que començava a ir a mal de muchas guisas. E se alçavan muchas tierras contra'l señorio de Roma, e tollieronle las rendas e los pechos e nol quisieron obedecer. E luego en los primeros levantaronse los de Alemaña, e non les abondo partirse ellos dell imperio obedecer e metieronse a destroir toda tierra de Italia e a roballa; e destruyeron tierra de Recia e passaron las Alpes fasta que llegaron a Reveña. E sin esto levantaronse muchos vados e muchas guerras en la cibdat misma de Roma, e murieron y muchos romanos de todas partes. E Galieno durando en su maldat, no dando nada por todo aquello, levantosse un princep muy poderoso que avie nombre primigenio por se alçar con ell imperio, e vistiosse la porpola en que se mostrava la onra del señorio, porque era vestidura que no osava vestir ninguno si no ell emperador. Mas las yentes de la tierra cuando vieron el su grand atreviento e que sabien que no era emperador por consejo ni por mandamiento de los romanos, mataronlo luego cerca un logar que a nombre Mirsa. E depues del tomo el señorio del imperio un omne muy onrado que avie nombre Postumo. E porque vio que era Galieno dado a toda maldat e no avie cuydado de las cosas, puño el en mantener el señorio, lo uno por fuerça, lo otro a plazer de los omnes. Mas cuemoquier que fuesse, avinie muy bien en mantenerlo e mayormientre el fecho de la cibdat, ca echo ende todos los enemigos e cobro las provincias que avie perdudas el señorio de Roma, e fizoles dar el pecho que solien ante pechar. Pero al cabo desavinose con la cavalleria e mataronlo aquellos mismos que solien tener con el depues que ovo durado grand tiempo en el señorio.



276.

En el dezeno año, que fue en la era de trezientos e tres años, e alçaronse los alemanes e no les abondo defender su tierra, e sacaron sus huestes muy grandes e destruyeron las Francias. E los godos fueron a Grecia e a Macedonia e a Ponto e a Asia, e destruyeronlas todas. E los cuadros e los sarmatas fueron a las Pannonias, que es tierra de Frisia, e destruyeronlas. E los alemanes, que son mas contra tierra de occidente, entraron España e tomaronla. E los turcos prisieron a Mesopotamia e a Siria, e destruyeron muchas otras provincias. E que los alemanes entrassen a España, dize Paulo Orosio, que por el destruimiento de Tarragona se pudo assaz mostrar, ca la destruyeron toda; e al su tiempo parecien las señales del destruimiento e cuemo fuera grant e por cuales logares fuera poblada. E aquel año fue sant Maximino fecho obispo de Alexandria, e fue ende el catorzeno e governo la eglesia diziocho años.



277.

Desdel dezeno año fasta'l quinzeno no fallamos ningunas cosas granadas que de contar sean, si no tanto que fizieron a sant Sixto apostoligo de Roma, e fue ende el catorzeno e mantovo la eglesia doze años muy santamientre e a plazer de los cristianos. E los romanos cuando vieron que ivan todas las tierras a mal e que eran partidas del señorio, començaron a escoger cavalleros en Roma aquellos que vieron que eran mas entendudos e mas pora fecho d'armas, e dieronles oficios e dignidades con que fuessen ganar la tierra; e entre todos los otros fizieron a Palmireno, un cavallero d'un escudo e d'una lança, decurion, que quier tanto dezir cuemo señor de diez cavalleros. E el desque se vio en aquella onra, cuemoquier que se non toviesse por complido, por tal de pujar toda via mas, puño en servir al comun de Roma aquello mejor que el pudo. E tomosse con aquellos pocos cavalleros que avie e allego muy grand gentio de aldeanos e de peones, e fuesse contra tierra de Parcia e lidio con los parcianos que se levantaran contra'll imperio, e mato tanta d'aquella yente que a pesar dellos llego su hueste a un logar que es llamado Tesifont. E a aquella sazon era Imeneo obispo de la eglesia de Jerusalem, e entonce avino assi que Paulo Somosateno, obispo de la eglesia de Antioquia, que era omne muy sabidor, desacordo en la fe de la predicacion de todos los otros santos e levanto cuemo de cabo la heregia de Artemon.



278.

En el quinzeno año, que fue e a mil e veynticuatro años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en trezientos e ocho e ell año de Nuestro Señor en dozientos e setenta, avino assi depues de la muerte de Postumo, de quien nos desuso fablamos, que se alço por emperador a fuerça uno que avie nombre Mario, mas mataronlo luego. E depues del alçose en su logar otro a qui llamavan Victorino, e alçaronlo por emperador los de las Francias, o morava el entonce; mas a muy poco tiempo mataronlo otrossi. E alçosse con ell imperio otro a quien dizien Tetricio, e morava aquella sazon en las Españas en tierra de Gascoña, o lo enviaran los romanos a parar bien la tierra e los derechos de la corte; e alli ovo Tetricio muchas contiendas con la cavalleria, e alçaronse las Francias todas con el. E los romanos cuando vieron que aquellas tierras estavan tan mal paradas, enviaron alla sus huestes e mataron a Tetricio e cobraron toda la tierra. E a aquella misma sazon se alçaron en tierra de oriente unas yentes d'unas montañas que son llamadas las Palminenas e tomaronse con un su cabdiello que avie nombre Odenado Palmirene, e vinieron lidiando e venciendo todas las tierras fasta en Siria, una cibdat que a nombre Tesifont. E en cuanto aquesto fue, finco toda via Galieno por emperador mientre duraron los vandos d'aquellos que se alçavan a todas partes; mas el tanto se dava a vicio e a folgura que non se trabajava de defender la tierra. E al cabo vinose pora Milan e tanto se dio alli a malas costumbres e a ir por su talente, non se castigando por los quebrantos que avie passados e por los males que veye en la tierra, que lo mataron por y. E fallamos que fueron martiriados en tiempo de Valeriano e de Galieno estos santos martires: sant Prisco, sant Alexandre, sant Malcho, sant Marin, sant Astirio, sant Lucio papa, sant Estevan papa, sant Fructuoso, sant Augurio, sant Eulogio, sant Cebrian obispo de Cartagena, sant Privado obispo, sant Proto, sant Jacinto, sant Poncio, vuarenta santos cavalleros, sant Savino, sant Basileo, sant Zenon obispo de Verona, sant Agapio obispo, sant Segundio obispo, sant Millan cavallero, trezientos santos martires que son llamados la massa blanca, e sant Polictonio obispo de Babiloña, sant Permenio obispo, sant Abdon, sant Senes, sant Olimpias, sant Maximo, sant Sixto papa, sant Lorent, sant Ipolito con sus compañeros, sant Roman cavallero. Mas agora dexa aqui la historia de fablar de Galieno e torna a contar de Claudio que regno depues el.



279.

Depues de la muerte de Galieno fue Claudio alçado por emperador de Roma e començo a regnar e a mil e veynticinco años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en trezientos e nuef e ell año de Nuestro Señor en dozientos e setenta e uno; e regno un año e nueve meses. E alçaronlo por emperador los cavalleros e tod el senado de Roma. E fue Claudio omne muy mesurado en todos sus fechos, e tal que avinie muy bien en el governamiento del imperio. E aquel año que el començo a regnar avie ya quinze años que andavan los godos destruyendo toda la tierra de Ilirico e de Macedonia; e guisose ell emperador Claudio con sus huestes muy grandes e fue contra ellos, e ovieron su batalla muy fuerte e venciolos ell emperador. E desi fue contra los alemanes, que se levantaron contra'l imperio otrossi; e eran trezientas vezes mil omnes de armas que andavan destruyendo la tierra, e lidio con ellos cerca la laguna de Benaco, e cuemo quier que eran muchos, mato ende tantos que adur fincaron la meatad dellos a vida.



280.

En el segundo año, que fue en la era de trezientos e diez, e avino assi que por las grandes batallas que ell emperador Claudio avie vencidas, fizieronle el senado de Roma un escudo d'oro quel pusieron en la corte con los otros que y eran, e otrossi una imagen d'oro fecha a su figura, e pusieronla en el el Capito entre las otras que y avie. Mas non duro nada esta onra a Claudio ell emperador, ca se fue luego pora una cibdat que dizien Sirmio, e adolecio y e murio d'aquella enfermedat en el dezeno mes del segundo año del su imperio. E este Claudio avie un hermano a quien dizien Quintalio, e era muy bueno en todos sus fechos, tanto que se pagavan las yentes mas del que de su hermano. E luego que Claudio fue muerto, alçaronlo por emperador en una tierra o estava en hueste aquella sazon. Mas pero que fue bueno, a cabo de disisiete dias que fue emperador lo mataron en Aquileia; e porque duro tan poco el su señorio no entra en cuenta de los emperadores. E en tiempo deste emperador Claudio fallamos que fueron martiriados estos santos martires: sant Quirino, sant Mario, sant Audifax, sant Abacuc, sant Cesario, sant Juliano, sant Felix obispo, sant Eusebio monge, sant Valentino obispo, dozientos e cuaraenta santos martires, e sant Cirino e sant Felix papa e sessenta e seys cavalleros martires que eran guardas de Cirilla, la fija de Decio, sant Cebrian, sant Teodocio. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar del emperador Claudio e torna a contar dell emperador Adriano que regno depues del.



281.

Depues de la muerte de Claudio fue Aureliano alçado por emperador e començo a regnar a mil e veyntisiete años de la puebla, e cuando andava la era en trezientos e onze e ell año de Nuestro Señor en dozientos e setenta e tres; e regno cinco años e seys meses. E fue omne muy sabio e muy esforçado en batalla e que sabie de muchas guisas vencer sus enemigos; e lidio con los godos que destruyen las tierras, e ovo con ellos muy fuertes batallas e venciolos maravillosamientre. E segund cuentan las estorias fue omne que semejo mucho en sus fechos al grand Alexandre e a Julio Cesar, porque domo todas las tierras que se eran levantadas contra Roma, e llego el señorio del imperio a los logares o solien seer los terminos antigos.



282.

En el segundo año del su imperio, que fue en la era de trezientos e doze años, avino assi que se alçara en las Francias Tetrico, fijo dell otro Tetrico de quien vos desuso fablamos, e fue Aureliano contra el e venciolo en un logar que dizien Cathalampna, o tenie sus huestes, e gano toda la tierra. E a aquella sazon avie en tierra de oriente una dueña a quien llamavan Zenobia, e fuera muger de Odenato, un omne muy poderoso; e depues que el fue muerto, alçosse ella con tod ell imperio de oriente e andava guerreando e destruyendo toda la tierra. E ell emperador Aureliano movio sus huestes contra ella e fallola en Tymas, un logar que es cerca de Antioquia, e ovo con ella muchas lides e muy fuertes, e al cabo venciola. E fue en aquella batalla maravilloso omne por sus manos un cavallero a que llamavan Pompeiano, e fizo y muchos buenos fechos e colpes muy señalados. E cuenta Eusebio en este logar que en el su tiempo avie aun en Antioquia grand compaña d'omnes buenos que vinien del linage d'aquel cavallero, e aun que deste linage vinie uno a que llamavan Evagrio el preste, que era muy so amigo. E des que ovo ell emperador Aureliano vençudas estas dos batallas, fuesse muy loçano pora Roma e salieronlo a recebir muy onradamientre todos los romanos, e el fizo entrar ante si a Tetrico e a Zenobia por que los viessen las e metiessen mientes en cuales dos presos traye. Pero porque era Tetrico omne much onrado, fueron los romanos tan pagados del que lo fizieron adelantado de tierra de Lucania. E Zenobia visco much onradamientre en Roma todo el tiempo de su vida e envegecio y en grand onra, e finco y del su linage grand compaña de cavalleria que duro depues luengos tiempos, e fueron llamados la compaña Zenobia. E aquel tiempo fue Eusebio obispo de Laudicia, omne much onrado en la eglesia.



283.

En el tercero año, que fue en la era de trezientos e treze años, ovo ell emperador Aureliano tres lides muy grandes en tierra de Italia e venciolas todas. E alçosse aquell año por emperador en tierra de Dalmacia un omne muy poderoso que avie nombre Septimo; mas non duro mucho, ca lo mataron los suyos a poco tiempo depues. Et aquella sazon iva muy bien a la eglesia por la bondat dell emperador, que se trabajava de mejorar ell estado dell imperio e no avie aun tomado ningun consejo malo pora martiriar los cristianos. E por ende fizieron los obispos en la cibdat de Antioquia un concilio much onrado contra Paulo Somoseteno ell obispo, que tenie la heregia de Archemon segund que desuso oyestes, e vencieronlo y e dieron sentencia contra el e julgaronlo por herege; e esto por acucia de Malchion, un preste de Antioquia que avie mucho a coraçon de descobrir la su heregia. E era Malchion omne muy sabio e muy letrado, e otorgaronle todos los obispos en el concilio que disputasse con Paulo e que soviessen y notarios que escriviessen lo que ell uno e ell otro dixiessen. E vencio Malchion, e fue Paulo descomulgado e despusieronle de seer obispo. Mas cuemo era poderoso en el logar, no querie por ellos salir del palacio de la eglesia, e los obispos e todos los otros cristianos rogaron all emperador que lo echasse dent por fuerça, e ell emperador mando a sus adelantados e al pueblo de la villa que lo sacassen, e ellos echaronlo; e fue en so logar fecho obispo d'aquella eglesia un santo omne a quien llamavan Dompno.



284.

En el cuarto año del su imperio, que fue en la era de trezientos e catorze, e mando ell emperador Aureliano fazer corona de oro much onrada, e pusosla en la cabeça e vistiosse paños labrados con oro e con piedras preciosas, que era cosa que nunca ante ovieran acostumbrada en Roma ni lo fiziera emperador que antel fuesse. E aquel año acabo de cercar toda la villa de Roma de muros muy fuertes e mucho altos. E fizo un templo much onrado a onra del sol e puso y tanto oro e tantas piedras preciosas que adur podrien aver cuenta; e fizo en el teatro muy grand fiesta a onra del sol en que ovo muchos juegos e muchas noblezas, e establecio dia en que lo fiziessen cadaño; e aquellos fueron los primeros juegos que a onra del sol fuessen establecidos. E este fue el primer emperador que mostro al pueblo de Roma comer carne de puerco e muchas otras cosas que tenien antes por estrañas. E aquel año guiso de cabo sus huestes muchas e muy bien guisadas, e envio dellas contra oriente, dellas contra occidente, e el fue a muchas partes e assessego las tierras de guisa que non fueron ningunos osados de se levantar contra'l imperio.



285.

En el quinto del su imperio, que fue a mil e veynt e siete años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en trezientos e quinze e ell año de Nuestro Señor en dozientos e setenta e siete, e tornosse ell emperador Aureliano a Roma muy loçano e con grand alegria, cuemo aquel que avie recebido tod el señorio d'oriente e todo el d'occidente; e recibieronlo todos much onradamientre. E el con la grand loçania començo a mostrarse por bravo e mato muchos de los nobles omnes de la cibdat, e dio sentencia de muerte contra muchos otros e mato sus sobrinos e fue muy cruel en matar las yentes, assi que lo desamaron todos. E desi sallio de la cibdat e fue a andar por la tierra, e un dia ell yendo por el camino, cayo un rayo cerca del e de sus cavalleros. E un su siervo des que vio que lo querien mal todos sus cavalleros, guiso a traycion por que lo pudiessen matar, e la traicion fue esta: mostroles un escrito en que esta de letra de su mano escritos los nombres de muchos dellos que querie matar. E cuando ellos vieron aquesto, mataronlo en medio de la carrera entre Costantinopla e Heraclea. E bien cuemo començara a fazer mal a los romanos, assi començara por malos consejeros a seer bravo e much esquivo contra los cristianos, e movio la novena persecucion contra ellos; de guisa que falllamos que fueron martiriados en su tiempo estos santos martires: sant Savinian, sant Patroclo, sant Benigno, sant Prisco, sant Felix, sant Fortunato, sant Achilleo diacono, sant Andochio, sant Tirso, sant Felix, sant Sinforiano; muchos otros santos martires: sant Reveriano obispo, sant Paulo obispo, diez santos martires, sant Ireneo diacho, sant Terculino, sant Cuticiano obispo, sant Quitino, sant Conon, sant Speosipon, sant Cleosipo, sant Neones, sant Tripol, sant Magdalo, sant Caprasio, sant Mames, sant Agapito. Mas agora dexa aqui la historia de fablar dell emperador Aureliano e torna a contar dell emperador Tacito que regno depues del.



286.

Depues de la muerte de Aureliano fue Tacito alçado por emperador de Roma ell año en que se cumplieron mil e veynt e ocho años de la puebla de Roma, e cuando andava la era en trezientos e dizeseys e ell año de Nuestro Señor en dozientos e setenta e ocho; e regno seys meses. E fue Tacito omne muy sabio pora governar ell imperio e muy noble e much enseñado, mas no fallamos ninguna cosa granada nin que de contar sea que fuesse fecha en el tiempo que el regno. E esto fue porque el començando a andar por la tierra por fazer algunos buenos fechos, mataronlo los cavalleros en la isla de Ponto a seys meses que començara a regnar. E fallamos del que fue otra guisa llamado Jacinto. E luego que el fue muerto alçaron por emperador otro que avie nombre Floriano; e a cabo de dos meses e veynt e dos dias que començara a regnar mataronlo en la cibdat de Tarso. E por el tiempo del su imperio, que fue tan poco, no fallamos que acaeciessen por las tierras ningunas cosas granadas que de contar sean en cuanto el regno; e por ende non fue contado en la liña de los emperadores. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar de Tacito e de Floriano e cuenta de Probo, que fue emperador depues del.



287.

Depues que fueron muertos Tacito e Floriano, fue alçado Probo por emperador de Roma. E el primer año del su imperio fue a mil e veynt e nueve de la puebla de Roma, e cuando andava la era en trezientos e dizisiete e ell año de Nuestro Señor en dozientos e setenta e nuef. E fue este emperador Probo omne muy noble pora governar ell imperio e fue bueno e derechurero, e en la su grant nombrada semejo mucho all emperador Aureliano. E levantaronse los barbaros aquell año con sus huestes muy grandes e fueron destroir todas las Francias. E ell emperador Probo que lo sopo, guiso sus cavallerias muchas e bien guisadas e fue contra los barbaros, e ovo con ellos muchas grandes lides e much esquivas e fizo y el por si muchos buenos fechos, ca era por sus armas muy buen cavallero e muy loado; e al cabo vencio los barbaros e mato muchos dellos, e los que fincaron fizolos foir de la tierra, e torno las Francias en su estado e refizolas e assessego las yentes por sus logares e dexo la tierra en paz so el señorio de Roma. E aquell año alçaron a sant Felix apostoligo de Roma, e fue el veynt e cinco depues de sant Peydro; e mantovo la eglesia cinco años santamientre e a plazer de los cristianos. E andando el mundo en aquella tempestad en que se alvoroçavan las yentes a todas partes, levantosse uno que avie nombre Mannes, e era del linage de los persianos e omne de muy fuerte engeño e much estraño a manera de los barbaros en su vida e en sus costumbres; e porque en su lenguage manes tanto quiere dezir cuemo mandadero e avie el assi nombre, tomo locura d'aquella ufana e llamosse Paraclito, que quier tanto dezir cuemo mandadero otrossi e señaladamientre por ell Espirito Santo. E sobresta razon levanto la heregia de los manicheos, e començola a predicar por las tierras e a mostrar a las gentes que dos comienços fueran de las cosas: uno de bien e otro de mal, e otro de luz e otro de tiniebras, e que ell uno criara el bien e la luz e ell otro el mal e las tiniebras. E esto que dizie era grant mentira e grand falsedat, ca Dios fue un comienço de todas las cosas que fueron e son e seran jamas, e criolas todas buenas; e si algunas son malas, assi cuemo el diablo e ell omne malo, por si se tornaron tales e se tornan, ca el buenas las crio e esso mismo fizo de todas las otras cosas, mas corrompieronse depues viviendo en la tierra.



288. De lo que contecio en el año segundo.

En el segundo año del su emperio, que fue en la era de trezientos et XVIII años, e avino assi que esta heregia de los manicheos, de que vos dessuso fablamos, de tal manera fue crecida e derramada por tod el mundo que se torno en daño de todo el linage de los omnes comunalmientre, assi que adur la pudieron derraygar delas a muchos años depues los santos por las predicaciones.



289. De lo que contecio en el tercero año.

En el tercero, que fue en la era de trezientos et XIX, e otorgo ell emperador Probo a los franceses et a los de Pannonia que pusiessen viñas e las oviessen, ca hata aquel tiempo non fallamos que las oviesse. E demas fizo a premia a sus cavalleros poner viñas por sus manos mismas mientre no avien guerra en un logar que es llamado Alvea e todo un monte que a nombre Aureo; e des que las ovieron puestas, diolas a labrar a las yentes de la tierra.



290. De lo que contecio en ell año cuarto.

En el cuarto año, que fue e en la era de trezientos et veynte, e consagraron a Cirillo por obispo de Antioquia, et fue ende el dizeochao. Et entonce Sadornin, que era maestro de la cavalleria de los romanos, començo a poblar una cibdat a que puso nombre Antioquia la Nueva. E desi llamosse emperador et quiso aver ell imperio por fuerça, e ivalo entrando poco a poco; e mataronlo por ende en un logar que a nombre Apamia.



291. Del quinto año.

En el quinto año, que fue en la era de trezientos e XXI, açaron a Euticiano por apostoligo de Roma, e fue ende el veyntiseseno; e no duro en el papado mas de ocho meses. Et depues del fizieron papa a Gayo, que fue el veynt y seteno apostoligo depues de sant Pedro, e duro quinze años en el papado.



292. De lo que contecio en el sexto año.

En el sexto año, que fue a mil e treynta e ocho de la puebla de Roma, e cuando andava ell era en trezientos e XXII e ell año de Nuestro Señor en dozientos e setenta e IIII, e avino assi que ell emperador Probo, comoquier que fuesse muy derechurero et muy noble en todos sos fechos, e que semejava a Aureliano en su buena nombrada, como dessuso es dicho, era omne de fuerte corazon e non podie sofrir las loçanias e los desdeñes de los cavalleros; e quebrantavalos mucho assi como dessuso oyestes, que cuenta la estoria que los fazie poner viñas a premia en el tiempo que no avie guerra. E demas desque ovo vencidas con ellos muchas lides sin cuenta e assessegadas las tierras so el so señorio, dixo que a poco tiempo non serien mester los cavalleros en la tierra. Et ellos con este pesar e por estas premias que les fazie, alvoroçaronse todos contra ell e mataronlo en tierra de Sirmio en una torre ferrada. E mas agora dexa aqui la estoria de fablar de Probo e cuenta dell emperador Caro e de sos fijos que regnaron depues dell.



293. Dell emperio de Caro e de Numeriano e de Carino sus fijos.

Depues de la muerte de Probo fue Caro alçado por emperador. Et el primero año de su emperio fue e a mill e treynta e IX de la puebla de Roma, cuando andava la era en trezientos et veynte e III et ell año de Nuestro Señor en dozientos e ochenta e V. E luego que ovo ell emperio, recibio por eguales de si en el señorio a Numeriano et a Carino sos fijos, que gelo ayudassen a governar; et regnaron todos tres desouno dos años. Et fue est emperador Caro natural de Narbona, una cibdat que es en tierra de Francia la de contra occidente, e fue omne de grand coraçon cavalleroso e muy sabidor de batalla. E guiso sus huestes e fue lidiar contra los sarmatas, que son yentes muy bravas e que se alçaran contra'l emperio; e guerreolos muy fuerte. E en lidiando con ellos, llegaronle nuevas de como eran alvoroçados los persianos e que se alçavan contra'l señorio de Roma. Et levantosse luego de sobr'aquella tierra e fuesse pora Persia con todos sus poderes, e levo consigo a Numeriano so fijo, que era mancebo muy noble en todos fechos, si no en cuanto avie sabor de tormentar los cristianos por oquier que los fallava. Et desque llegaron alla amos, padre e fijo, ovieron sus batallas muy fuertes con los persianos, e como lo avie Caro much a coraçon, mato muchos dellos e priso Sochen e Tesifon, las mas nobles dos cipdades que avie en tod aquella tierra.



294. De lo que contecio en el segundo año.

En el año segundo, que fue en la era de trezientos e veynt e cuatro, e avino assi que el emperador Caro, teniendo sus huestes en aquella tierra sobre un logar que a nombre Tigris, firiolo un rayo e matolo. E Numeriano so fijo era aquella sazon muy mal doliente de los ojos, et desque so padre fue enterrado mandosse el traer pora Roma, e trayenlo doliente en unas andas. Et viniendo assi, matolo a escuso su suegro Apro de guisa que lo no sopo ninguno, e ell encubrielo fasta que viesse tiempo e sazon que se pudiesse alçar con ell emperio; mas descubriolo la fedor de guisa que ovieron a catar aquellos que lo trayen, e fallaronlo muerto e podrido ellos e los cavalleros que con el vinien. E en cuanto aquesto fue, Carino so hermano, que era el menor e que lo avie dexado su padre cuando iva a tierra de Percia en Illirico e en Italia que las mantoviesse, començo a fazer todo mal assi que a los que eran sin culpa assacavales muchas nemigas e matavalos por aquella achaque, desfazie muchos onrados casamientos e forçava las dueñas; e a los que aprendien con el dessouno, si lo vencien por razon, querielos mal e ivales poc a poco tolliendo las onras en que eran, e al cabo matavalos. Et por estos fechos tales perdio ell emperio e no fue tenido por emperador d'alli adelante. Et sabet que en tiempo destos tres emperadores Caro e Numeriano e Carino sos fijos, fueron martiriados estos santos martiriados: sant Mauro el monge, sant Crisanto, sant Claudio, sant Jason, sant Mauro; cuarenta santos cavalleros, sant Diodoro, sant Mariano, sant Yuste, sant Abundo, sant Niceforo, sant Victorino, sant Claudian, sant Diostoro, sant Serapion, sant Papias. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar dell emperador Caro e de Numerio so fijo et torna a contar de Dioclesiano et Maximiano que regnaron depues dellos.



295. Dell imperio de Diocleciano e Maximiano

Depues de la muerte de Caro e de Numeriano los cavalleros que fueran con ellos a tierra de Parcia tanto que fueron tornados d'alla, alçaron por emperador un cavallero que avie nombre Diocleciano. E el primer año del so emperio fue e a mil et cuarenta e uno de la puebla de Roma, e cuando andava la era en trezientos e veynticinco e ell año de Nuestro Señor en dozientos e ochenta e siete; et regno veynt años. Et fue est emperador Diocleciano natural de tierra de Dalmatia e omne de tan vil logar que nunca se pudo saber por cierto quien fuera so padre, ca los unos lo tenien por aforrado de Anolino el senador, et los otros que fuera fijo de un escrivano; e assi fue la verdat, ca era fijo de escrivano e aforrado de Anolino. Et pero con todo aquesto era omne muy sabio et much artero e muy bien acostumbrado, e avie engeño sotil a grand maravilla. E mas era muy cruo et cumplie muchas vezes su crueza en aquellos de qui avie embidia, ca matava muchos dellos et a muchos dellos tollie cuant avien; et comoquier que fiziesse aquesto, amavanle mucho las yentes e avie grand cuydado de adelantar el señorio de Roma. E en dandol ell imperio los cavalleros, fizieronle yurar ante toda la corte que no fuera en consejo de la muerte de Numeriano, et el yurolo; e tanto que lo ovo yurado, por se desculpar mas, metio mano al cuchiello e fue ferir a Apro, el que lo matara, que estava y, e matolo ante todos el por su mano misma. E est emperador fallamos que fue el primero rey que nunca tal yura yuro. E en cuanto aquesto fue, andava Carino por la tierra con muy grand hueste faziendo mucho mal e mucha nemiga. Et guisosse Diocleciano ell emperador e fue contra ell, e ovieron amos muy grand batalla en un logar que a nombre Margo, e fue y Carino vencido e muerto.



296. De lo que contecio en ell año segundo del su emperio.

En el segundo año dell imperio de Diocleciano, e que fue en la era de treziento e veyntiseys, e avino assi que se alçaron en tierra de Francia todos los aldeanos contra'l imperio, e fizieron sus cabdiellos dos que avien nombre ell uno Amando e ell otro Eliano, e pusieron nombre Bagaudaro a aquel so alboroçamiento e començaron a fazer grand daño por la tierra. E ell emperador Diocleciano que lo sopo, fizo Cesar a un cavallero de grand guisa que avie nombre Herculio Maximiano, porque sabie que era muy buen cavallero d'armas et provado en muchos fechos; e mandol que fuesse sobrellos. Et tomo Maximiano muy grand hueste e fue sobre aquellos aldeanos de tierra de Francia e venciolos e mato muchos dellos, et assessego toda la tierra e dexola en paz so el señorio de Roma. Et desta ida mato la legion de la santa cavalleria de los de Tebas que fueran con ell, en que murieron sant Mauris con todos sos compañeros porque eran cristianos e no quisieron fazer sacrificio a los idolos. Et tornosse much alegre pora Diocleciano, e el recibiolo a muy grand onra; e de Cesar que ant era fizolo Augusto e recibiolo por compañero e por egual de si en ell imperio, et regnaron amos dessouno d'alli adelante diziocho años, sin los dos que Diocleciano avie regnado. Et era Maximiano muy cruel e descomunal, e la aspereza del so engeño e la braveza del so coraçon mostravala en la cara que avie muy sañuda e much esquiva; pero con todo aquesto forçava la natura e su coraçon, e en todos los consejos guiavasse por cuanto Diocleciano tenie por bien.



297. De los fechos dell año tercero.

En el tercero año, que fue en la era de trezientos e veyntisiete, e avino assi que un cavallero que avie nombre Carausio, omne de muy vil logar a maravilla, començo a usar de cavalleria tan cuerdamientre et tan bien que fue muy loado por ello, e gano muy grand nombrada. Et enviolo por ende ell emperador Diocleciano de Boloña con grand hueste de romanos a guardar el mar de Belgia e de Armorico con toda la ribera de Oceano, el grand mar, que andavan corriendo tod el dia e robando las tierras aderredor los franceses e los de Saxonia. Et desque el fue alla, lidio con ellos et prendielos e tollieles cuanto trayen, e dexavalos ir e ganava dellos muy grand algo; e nunca tornava la prea a los de la tierra cuya era ni la enviava a los emperadores, de guisa que sospecharon dell que por so consejo passavan aquellas yentes a las tierras e las robavan por tal que a la tornada que levasse ell dellos toda la pera; et desta guisa enrequicio mucho. Et ell emperador Maximiano cuando lo sopo, mandolo matar por ende. Et llegaron las nuevas a Carausio, e priso luego toda la tierra de Bretaña et alçosse con ella et vistiosse paños de porpola, que era la señal dell emperio que lo no osava ninguno vestir, si no los emperadores e las emperadrizes et los cesares.



298. De lo que contecio en ell año cuarto.

En el cuarto año, que fue e en la era de trezientos e veyntiocho, e torvosse malamientre ell imperio de Roma e alvoroçaronsse contra el las yentes por todas las tierras del mundo, ca bien assi como Carausio se alço con Bretaña, otrossi se alço Achilleo, un ric omne, con tierra de Egipto. Et alçaronse con Africa un linage de cavalleros que eran llamados los quincuagencianos, e guerravan e fazien mucho mal en la tierra por que se non querien las yentes alçar con ellos. Et en tierra de oriente otrossi movio guerra much esquiva a todas partes el rey de Persia, que avie nombre Narseo.



299. De los fechos del quinto año.

En el quinto año, que fue e en la era de trezientos et veyntinueve, e vieron Diocleciano e Maximiano los emperadores que se les mal parava el señorio e no podien dar consejo de guerra a tantas partes. E fizieron por ende cesares a Costancio et a Galerio Maximino, dos ricos omnes de grand guisa que eran muy loados de cavalleria. E Costancio era nieto dell emperador Claudio, fijo de su fija; e Galerio Maximino fuera natural de Dacia, no muy lexos de la cibdat de Serdica. Et por seer los emperadores mas seguros dellos e por los allegar mas assi e a su linage, fizieron a Costantio dexar amidos a Elena su mugier, en qui avie por fijo a Costantino que fue depues emperador, e casaronlo con Teodora, añada dell emperador Herculio Maximiano, et ovo en ella seys fijos hermanos de Costantino. E a Galerio Maximino fizieronle a premia dexar su mugier otrossi e casaronlo con Valeria, fija de Diocleciano. E desque las bodas fueron fechas, guisaron todos cuatro sus huestes muy grandes et fueron contra Carausio a tierra de Bretaña e guerrearon con ell, mas defendiosseles muy bien. Et ellos que vieron que guerreavan en vano con tan buen cavallero d'armas como Carausio era et tan sabidor de guerra, pusieron sus pazes con ell; e Bretaña que solie ante seer provincia de Roma dierongela por regno a pesar de si. E fue señor della siet años por todo, con tres que la avie ante tenida e cuatro que vivio despues. Et ellos partieronse con sus huestes cada uno a su parte: e fue ell emperador Diocleciano contra Achilleo a tierra de Egipto, e ell emperador Erculio Maximiano a tierra de Africa contra los quincuagencianos, e el cesar Galerio Maximino fue contra Narseo el rey de Persia, e e Costantio Cesar fue a tierra de Francia contra los elemanes, que la destruyen toda; e guerrearon todos aquello mejor que pudieron. Del sesto año, que fue en la era de trezientos e treynta, no fallamos escrito ninguna cosa granada que de contar sea, si no tanto que se alçaron contra Roma dos cibdades que avien nombre ell una Busiris e ell otra Coptos, e enviaron alla los emperadores sos huestes e destruyeronlas todas fasta en los cimientos.



300. De lo que contecio en el año seteno.

En el seteno año, que fue e en la era de trezientos e treynta e uno, ovo ell emperador Diocleciano vencidas todas las yentes que son llamadas capros e las que an nombre bastenos, e los sarmatas que se alvoçaran contra'l imperio en tierra de oriente. E por que se no alçassen d'alli adelant, echolos de sus tierras et fizolos ir cativos a poblar a tierra de Roma.



301. De los fechos del ochavo año.

En ell ochavo año, que fue en la era de trezientos e treyta e dos, e se fizo ell emperador Diocleciano aorar como a dios, et puso piedras preciosas en sus paños et sus çapatos. E el fue el primer emperador que esto fizo, ca a los otros emperadores no los aorava la yente, ante los saludavan bien como a los juezes; e non trayen piedras preciosas en sus vestiduras, ca el mayor departimiento que ellos avien de la otra yente en so vestir era la porpola que traye por señal dell imperio, que la no osava otro ninguno vestir si no ell emperador e la emperedriz et los cesares, segund que dessuso a contado la estoria.



302. De lo que contecio en ell año noveno.

En el noveno año, que fue e en la era de trezientos et treynta et tres, e se cumplieron los siete que Carausio mantovo el señorio de Bretaña e que lo defendio por derecha bondat de cavalleria a quiquier que contra el fue. Mas avie un compañero, a quien llamavan Alleto, en que se fiava el mucho e matolo a traycion; e desque lo ovo muerto, alçosse con el regno de Bretaña e mantovolo por fuerça tres años, e fue señor de tod aquella tierra. E aquel año mismo alçaron en Roma a sant Marcellino por apostoligo, e fue ende el veynt y ochavo; e mantovo la iglesia nueve años.



303. De los fechos dell año dezeno.

En el dezeno año, que fue en la era de trezientos e treynta et cuatro, e avino assi que ell emperador Diocleciano, que andava guerreando e conquiriendo toda tierra de Egipto, cerco Achilleo, el que se alçara con ella en la cibdat de Alexandria, e prisolo a ocho meses que començo la cerca e matolo. Et desi entro toda la tierra et fizo muchas cruezas en ella, ca mato a todas partes todos cuantos fueran en consejo de alçarse, e muchos de los otros desterro e envio cativos a muchas tierras. Dell onzeno año, que fue e en la era de trezientos e treynta e cinco, e non fallamos escrito ninguna cosa granada que de contar sea, si no tanto que ordenaron a Çabda por obispo de Jerusalem, e fue ende el postremero de los treynta e siete.



304. De lo que contecio en el año dozeno.

En el dozeno año, que fue en la era de trezientos e treynta e seys, e se cumplieron los tres años que mantovo Alleto el regno de Bretaña depues que ovo muerto a Carausio so compañero. E aquel año vino sobrel con muy grand hueste Asclapiodoto, ell adelantado de Roma, e venciolo e matolo, e torno Bretaña provincia dell imperio, que avie ya diez años quel no obedeciera. En aquel mismo tiempo lidio muy bien en tierra de Francia Costancio Cesar contra los elemanes, e provo en un dia amas las aventuras de la batalla, ca en un dia fue malandante e bienandante contra ellos. E oid en cual manera: ell estando encerrado en una cibdat con so yente, entro a su ora la hueste de los elemanes por medio de la villa e mataron todos cuantos dentro yazien, de guisa que adur pudo escapar Costancio señero con muy pocos de los suyos, que lo tiraron con cuerdas por somo dell adarve; e desque fue fuera, allego luego otras huestes que tenie a derredor d'aquella cibdat e lidio aquel dia mismo con los alemanes e mato sessaenta mil dellos e libro tierra de Francia e assessegola en paz.



305. De los fechos dell año trezeno.

En el trezeno año, que fue en la era de trezientos e treynta e siete, e lidio el cesar Galerio Maximino con Narseo rey de Persia dos vezes entre dos cibdades que avien nombre ell una Callinico e ell otra Carras, et fue vencido en amas aquellas lides e perdio y toda su yente e todo cuanto traye; e esto no por que fuesse Galerio mal cavallero d'armas ni covarde, mas por mal consejo que ovo en cometer con poca yente a gentios que eran sin cuenta. E desque fue vencido, fuxo pora la cibdat de carras e no pudo y sofrir los persianos, e fuesse pora Diocleciano ell emperador a tierra de Egipto. Et segund cuentan las estorias, recibiolo tan desdeñosamientre, porque fuera assi vencido, que assi como estava vestido con sus paños de porpola, como Cesar devie seer, ovo a correr a pie yacuantos migeros antel carro de Diocleciano. Mas cuando vio aquello Galerio Maximino, tornosse pora tierra de Illirico et de Moesia, e llego grand algo en un año e muchas huestes a maravilla por ir lidiar otra vez con Narseo; e assi lo fizo, segund que adelante cuenta la estoria.



306. De lo que contecio en ell año catorzeno.

En el catorzeno año, que fue en la era de trezientos e treynta et ocho, començo Veturino maestro de la cavalleria de los romanos a matar los cristianos porque no querien aorar los idolos; e d'alli adelante se fue començando poc a poco la persecucion mas brava que nunca ante ni despues fue. E otrossi fallamos escrito que todo est año puso el cesar Galerio Maximino en llegar sus huestes por aquellas tierras por o se tornava.



307. De lo que contecio en el año quinzeno.

En el quinzeno año, que fue en la era de trezientos e treynta et nueve, e ovo Galerio llegadas sus huestes e tornosse pora Persia a lidiar con el rey Nirseo, que fue avuelo de Ormisda e de Sapor, dos reyes que fueron depues del, et cometio la guerra muy mas cuerdamientre que ante fiziera e con muy mayor poder. Assi que el dia que ovo a aver batalla con ell fue con tres cavalleros all atalaya de Narseo e prisola, e desque sopo varrunte de la otra parte movio la batalla et començolos a ferir e venciolos. E fuxo Narseo, e Galerio destruxo toda la hueste de los persianos e priso las mugieres et las hermanas et los fijos del rey Narseo e todas las riquezas de tierra de Persia, que fueron muy grandes a maravilla; et segudo a Narseo fasta en los cabos del regno. Et desi el tornosse con todo aquel robo e fuesse pora'll emperador Diocleciano, que morava aquella sazon en tierra de Mesopotamia, e fue muy bien recebido del et a muy grand onra, et diol todo aquello que ganara; e fincaron amos por much amigos e vencieron en uno d'alli adelante muchas batallas e conquirieron muchas tierras. E a aquella sazon era y con Diocleciano Costantino, el fijo de Costancio Cesar et de Elena, et levantavasse entonce mancebo much apuesto e much enseñado e de muy buenas costumbres, e pagavanse las yentes mucho dell; e por esta razon ell emperador Diocleciano, por consejo de Galerio Maximino, quisolo matar con envidia e con miedo que perderie ell imperio por ell. E mas como querien todos bien a Costantino, sopolo luego et fuxo a escuso; e el Nuestro Señor Jesucristo, que avie sabor de lo mantener por al so servicio, guardolo de mal e vinosse vivo e sano pora Costantio so padre, que era entonce en tierra de Francia.



308. De lo que contecio en el año dizeseseno.

En el dizesesseno año, que fue en la era de trezientos et cuarenta, e ovo ell emperador Diocleciano por muy fuertes lides vencidos los quincuagentianos contra quien fuera con sus huestes, e metio en paz et assessego so el señorio de Roma toda tierra de Africa, et fizo en la cibdat de Cartago, que era cabeça de toda aquella tierra, unos baños que son llamados las Termas de Maximiano; e desi fuesse yendo contra Roma. E Diocleciano otrossi fizo fazer en Roma unos baños e pusoles nombre del suyo, e son llamados las Termas de Diocleciano. E del dizeseteno año, que fue en la era de trezientos et cuarenta e uno, no fallamos escrito ninguna cosa granada que de contar sea, si no tanto que depues de la muerte de Teonas obispo de Alexandria, consagraron a sant Pedro por obispo dende; e fue el dizeseteno e recibio martirio en el noveno año de la persecucion.



309. De los fechos dell año dizeochavo.

En el dizeochavo año, que fue en la era de trezientos et cuarenta e dos, e llegaron Diocleciano los emperadores a Roma con muy grand alegria de que avien conquistas todas las tierras del mundo e assessegadas so el señorio dell imperio. E fizieron muy grand fiesta et much onrada en remembrança d'aquel so vencimiento; assi que andando ellos por toda la cibdat en un carro fazien traer delante si todas las mugieres e las hermanas e los fijos de Narseo, el rey de Persia, e todas cuantas joyas e cuantas riquezas avien ganadas en tierra de Persia e en todas las otras tierras.



310. De lo que contecio en ell año dizenoveno.

En el dizenoveno año, que fue e en la era de trezientos et cuarenta e tres, e tremio la tierra espantosamientre en la cibdat de Sidon, e cayeron y muchas maravillosas obras de torres et de palacios e murieron y muchas yentes. E aquell año començaron Diocleciano e Maximiano a fazer la dezena persecucion en los cristianos descubiertamientre, que duro diez años e fue mas fuerte et mas esquiva de cuantas ante fueran; assi que en los dias de la Pascua mandaron derribar cuantas iglesias por tod el mundo avie e quemaron todos los libros que fallavan de la fe de Jesucristo et martiriaron cuantos cristianos aver pudieron, cuydandolos derraygar por aquesta razon.



311. De los fechos dell año veynteno.

En el veynteno año, que fue e en la era de trezientos et cuarenta e cuatro, e vio ell emperador Diocleciano que iva mucho envegeciendo e que no era ya pora governar bien ell imperio, e travo con Herculio Maximiano so compañero e metiolo a pleyto que dexassen amos el señorio a otros mas mancebos que lo pudiessen mejor mantener que ellos; et Maximiano otorgogelo much a amidos e much a pesar de si. Et desta guisa dexaron amos en un dia ell emperio e la nobleza del, Diocleciano estando en Roma e Maximiano en Nicomedia. E escogieron seños logares en que viviessen apartados e sin enojo en todo el tiempo de la su vida: e Maximiano escogio de vevir en tierra de Liconia, et Diocleciano en una su aldea que era acerca de la cibdat de Salona; e alli mantovieron su vegedat assessegadamientre e sin enxeco. Et sabet que en tiempo destos dos emperadores fueron martiriados estos santos martires: sant Amsano, sant Savino obispo, sant Gregorio el de Espoleto, sant Grisogono, sant Segundo, sant Antimo, [s]ant Victor el de Mediolano, sant Marcelino, sant Pedro, sant Herasmo, [s]ant Luperculo, sant Primo, sant Feliciano, sant Victor, sant Feliciano, sant Alexandre, sant Longino, sant Vito, sant Modesto, sant Verissimo, sant Ciriaco, sant Sadornin obispo de Tolosa, sant Marcel de Leon, sant Servan, sant German, sant Fagund, sant Primitivo, sant Emeterio, sant Celedon, sant Faustino, sant Januario, sant Marcial, sant Claudio, sant Luperto, sant Victorico, sant Romano, sant Isitio, sant Apolonio con sos compañeros; muchos martires sin cuenta, sant Acisclo, sant Adrian con sos compañeros, sant Cosme, sant Damian, [s]ant Feliz obispo de Cartagena, sant Cucufat, sant Feliz de Geronda, sant Pancratio, sant Victor el de Marsiella, sant Pantaleon, sant Sabastian, sant Tranquilino, sant Nicostrado, sant Tiburcio, sant Castulo, sant Marceliano, sant Marco, sant Julian, sant Celso con sos compañeros, sant Vicente el diacono, sant Yuste, sant Pastor, sant Vicente el de Avila, sant Mauriz con sos compañeros, sant Valerio, sant Tiburcio, sant Maximino, sant Cassio, sant Florentio; siete santos compañeros, sant Gercon, trezientos e diziocho santos sos compañeros, sant Victor, treynta santos sos compañeros, e trezientos e sessenta santos martires, sant Claudio, sant Nicostrato, sant Sinforiano, sant Castorio, sant Simplitio; los cuatro santos coronados cuyos nombres son aquestos: sant Severo, sant Severiano, sant Carpoforo, sant Victorino, sant Mennes, sant Pedro, sant Doroteo, sant Gorgonio con sos compañeros, sant Antimo obispo; los santos martires de Momedia e de Melecena, los santos martires de Palestina, los santos martires de Egipto, sant Fileas obispo, sant Filoromo, sant Admicto con otros muchos, e sant Feliz el de Tubiscina, sant Pedro el de Aulano, e sant Vicente, sant Orentio, sant Victor diacono, sant Geminino, sant Blas, dos santos niños, sant Agricola, sant Vidal, sant Ascla, sant Filemon, sant Apolonio, sant Arriano; los cuatro santos defendedores, sant Yreneo obispo de Sirmio, sant Domino, sant Januario obispo de Benavente, sant Festo el diacono, sant Desiderio el leedor, sant Sabino obispo de Assisino, sant Marcello el diacono, sant Venustiano; tres santos fijos de Teodata, sant Floriano, sant Floriano, sant Primo, sant Feliciano, sant Albo, sant Sergio, sant Baco, sant Firmino el de Ambiano, sant Feliz, sant Adaucto, sant Simplicio, sant Faustino, sant Teodoro cibdadano de Amasia la de Elesponto, sant Anceia rey de los barbaros; doze santos martires, sant Silvano, sant Tiranno, sant Peleo obispo, sant Lino obispo, sant Zenobio preste con muchos otros sin cuenta, sant Victorino el cavallero, sant Marcellino papa, sant Claudio, sant Sirino, sant Aproniano, sant Papias, sant Mauro; muchos santos martires, sant Genesio, sant Cebrian, sant Vicente el diacono, sant Valerio obispo de Çaragoça, sant Quitiliano, sant Cassiano; los diez santos martires e otros seys con ellos que son llamados la massa blanca, sant Jorge, sant Caprasio, sant Quintino, sant Fusciano, sant Victorico, sant Genciano, sant Yust el niño, sant Crispo, sant Crispiniano, sant Rufino, sant Valerio, sant Demetrio el de Tessalona, sant Narciso obispo, sant Eudasio, sant Maturino, sant Platon, sant Maximo, sant Claudio e dos santos sus fijos, sant Feliz, sant Fortunato su hermano, sant Joan el de Nicomedia, sant Eleuterio; muchos santos martires sin cuenta, sant Carpoforo el preste, sant Abundo el diacono, treynta santos martires, veynte santos martires, sant Anteros papa, sant Quirino obispo, sant Gabino, sant Agayo papa, sant Mariano, sant Yague, sant Victor, sant Urso, sant Taraco, sant Probo, sant Andronico, sant Esichino. Mas agora dexa aqui la estoria de fablar d'aquesto e torna a contar dell emperador Galerio Maximino, que regno depues que Diocleciano e Maximiano dexaron ell imperio.



312. Del imperio de Galerio Maximino e de lo que contecio en el primer año del su regnado.

Depues que Diocleciano e Maximiano ovieron dexado el señorio, Galerio Maximino e Costancio, que eran cesares, fueron fechos agustos e alçados por emperadores, e partieron ell imperio entre si desta guisa en dos partes, lo que nunca ante fizieran otros emperadores: e tomo Galerio pora si Illirico e Asia e toda tierra de Oriente, e Costancio las Francias e Italia e las Españas e toda tierra de Africa. Mas cuemo era Costancio omne bueno e manso e much assessegado, por desfuyr embargo dexo a Galerio en governamiento de tierra de Italia e de toda Africa e tovosse por complido de aver Francia e las Españas, e dixo que no querie ell enxeco de seer emperador, mas quel avondava el nombre en seer llamado agusto; e por esto no es contado en la liña de los emperadores. E finco Galerio Maximino por emperador de todo el señorio de Roma, e regno dos años. E el primer año del su imperio fue a mil e sessenta e uno de la puebla de Roma, e cuando andava la era en trezientos e cuarenta e cinco e ell año de Nuestro Señor en trezientos e siete. E ell emperador Galerio, que era omne de muy buenas costumbres e much esforçado en fecho de cavalleria, luego que vio que en su governamiento fincava tierra de Italia e de Africa, fizo cesares dos cavalleros much esforçados que avien nombre ell uno Severo e ell otro Maximino. E a Severo fizo adelantado en tierra de Italia e a Maximino en tierra de oriente; e el moro en tierra de Illirico.



313. De los fechos del año segundo.

En el segundo año del su imperio, que fue en la era de trezientos e cuarenta e seys, e morava Costancio Augusto en tierra de Bretaña e era y con el su fijo Costantino, el fijo de Elena. E segund que desuso a contado la estoria, era Costancio muy buen señor a maravilla e de muy buena vida, cuemoquier que fuesse gentil e avie sabor de enriquecer a todos sus vassallos e a todos los de la tierra; assi que las rendas que ende avie las unas les soltava, las otras partie a todas partes entre sus gentes. E dizie que ell aver mas valie que enriqueciessen los omnes con el que tenello encerrado entre los adarves de las torres e de los castiellos. E por esta razon que lo partie era el muy pobre de tesoro, de guisa que en las fiestas cada que convidava huespedes siempre avie a demandar xarviellas e vasos e escudiellas emprestadas. E maguer que era gentil, nunca fazie mal a los cristianos ni les desfazie sus iglesias ni les vedava que no orassen cuemo los otros emperadores fazien. E los mas de su compaña todos eran cristianos, e por provar cuales eran buenos e cuales malos mando un dia dar pregon por su corte que se llegassen antel todos los que eran cristianos, e los que quisiessen fazer sacrificio a los dios, cuemo el farie, que fincassen en sos logares e en sus oficios e que les farie mucho bien e mucha mercet; e los que no quisiessen sacrificar, que fuessen a buena ventura de su casa a mantener su cristiandat o quisiessen e quel gradeciessen de que los no mandava matar. E muchos ovo y que sacrificaron por non perder la onra e la riqueza d'aqueste mundo, e muchos que non quisieron dexar la santa fe cristiana que tenien. E estonce Costancio echo dessi cuantos sacrificaran e no quiso tener en su compaña si no los que no avien sacrificado, ca dizie que no eran pora servir señor ni serien leales all emperador los que eran falsos e traidores al su dios. E por esta bondat que ell emperador Costancio avie, quiso el Nuestro Señor dalle muy mejor fijo que ell era que regnasse empos el. E faziendo esta vida que avedes oido, adolecio Costancio en Bretaña de muy fuert enfermedat, e des que vio que avie de morir, fizo emperador a su fijo Costantino, el que oviera en Elena, e dexolo por heredero del regno de Bretaña e de toda cuanta otra tierra el tenie; e desi saliol ell alma del cuerpo. E por esta razon se acabo aquel año ell imperio dell otro Galerio Maximino que regnava con Costancio, por que d'alli adelante fue Costantino por su grand bondat contado por emperador. E sabet que en tiempo dest emperador Galerio fueron martiriados estos martires: sant Segundo, sant Ciriaco, sant Largo, sant Zmaragdo, sant Crescenciano; otros dizesiete santos con ellos e sant Marcel papa. E mas agora dexa aqui la estoria de fablar desto e torna a contar dell emperador Costantino, el fijo de Elena.



314. Dell imperio de Costantino el fijo de Elena e de lo que contecio en el primer año del su regnado.

En el cuarto año de la persecucion de los cristianos se alço con ell imperio en Bretana el grand Costantino, el fijo de Elena, e regno treynta años e diez meses. E el primer año del su regnado fue a mil e sessenta e tres años de la puebla de Roma, cuando andava la era en trezientos e cuaraenta e siete e ell año de Nuestro Señor en trezientos e nueve. E cuemoquier que el fue contado d'aquel año a adelante por emperador, Galerio e otros muchos que se alçaron a muchas partes se tenien por emperadores; ca luego aquell año dexo ell emperador Costantino tierra de Bretaña much assessegada so el su señorio e fuesse pora tierra de Francia, o lo recibieron muy de grado por señor, por amor de su padre que querien muy grand bien porque los guardara toda via de las arterias de Diocleciano e de la braveza de Herculio Maximiano. E ell estando alli assessegado la tierra, los cavalleros pretorianos, que era el lina de los juezes, alçaron en la cipdat de Roma por emperador a Maxencio, un fijo de Herculio Maximiano. E cuando lo oyo su padre, que morava muy vicioso en tierra de Lucania en unas aldeas muy viciosas, ovo feuza d'aver aun ell imperio que dexara amidos de si, e fuesse pora Roma a su fijo. E envio dezir por sus cartas a Diocleciano, que morava acerca de Salona, que pues que veyen que assi andava el mundo buelto que puñassen de tornarse amos al señorio; e Diocleciano tovolo por locura e nol quiso enviar respuesta ninguna. E desi Maximiano, con cueyta de aver el señorio, guiso quel enviasse rogar Galerio, que se tenie por emperador de tod en todo, que se tornasse all imperio; e enviarongelo rogar amos, e el envioles dezir assi: «Agora pudiesse seer que quisiessedes venir amos a veer ell huerto que yo pus cerca de Salona con las mis manos mismas, e sin falla bien cueydo que diriedes que no era derecho de tornar a la lazeria dell imperio quien tan fermosa cosa e tan viciosa puso por sus manos».



315. De los fechos del año segundo.

En el segundo año del imperio de Costantino, que fue en la era de trezientos e cuaraenta e ocho, avino assi que ell emperador Galerio Maximino, que se tenie por señor dell imperio en todas guisas, pues que vio que los cavalleros pretorianos avien fecho en Roma emperador a Maxencio, envio a Severo Cesar con muy grandes huestes contra el e contra ellos. E Severo fue alla e cerco la cibdat, mas fueronle traidores sus cavalleros e dexaronse vencer, e tomol Maxencio todo cuant algo traye; e Severo fuxo a Reveña e mataronlo alla. E Galerio Maximino que oyo aquello e vio quel no aprovechava ninguna cosa, fablo con cuantos amigos ovo e con otorgamiento de todos alço en la cibdat de Carmunto por emperador a Licinio, un ric omne que era casado con Costancia, una hermana dell emperador Costantino; era natural de Dacia e coñocieralo d'otro tiempo que fueran amos amigos e provaralo por muy buen cavallero d'armas e por muy sesudo e much esforçado en grandes ayudas quel fiziera muchas vezes en las batallas que oviera con Narseo rey de Persia. E cuando Maximino Cesar, que era adelantado e señor de toda tierra de oriente, por mandado de Galerio sopo aquello ovo muy grand pesar; tovolo en desden de guisa que lo no pudo sofrir e alçosse el mismo por emperador e fizose llamar Agusto.



316. De lo que contecio en ell año tercero.

En el tercero año, que fue en la era de trezientos e cuarenta e nueve, avino assi que Herculio Maximiano, morando en Roma con Maxencio su fijo, que era alçado por emperador, començo a bollecer con los cavalleros de cuemo tolliessen ell imperio a su fijo e lo diessen a el. E los cavalleros que lo oyeron tovierongelo a nemiga e a traicion e maltraxieronlo muy fuerte por ello; e el con vergüeña d'aquello e con miedo del fijo quel farie mal si lo sopiesse, fuxosse a tierra de Francia e su yerno Costantino, que la mantenie a grand plazer de los cavalleros e del pueblo natural de la tierra, porque matara los francos e los alemanes que los destruyen todos e prisiera los reyes dellos e fizieralos ante tod el pueblo echar a las bestias fieras que los despeçaron. E Herculio assaco por achaque que lo avie echado su fijo de Roma, mas levava en coraçon de matar al yerno en cual guisa quier que pudiesse. E Costantino que oyo de cuemo lo echara el fijo, ovo piedat del e recibiolo muy de grado e faziel toda la onra del mundo. E el con la grand maldat que en si avie fablo con su fija Fausta que guisassen amos cuemo matassen a su marido. E ella, que se tenie por muy bien casada del e quel avie muy grand amor, descubriol la traicion en quel andava su padre. E Maximiano que vio que era descubierto, fuxosse pora Marsiella por entrar y sobre mar e fuyr a otra tierra, mas ante que lo uviasse fazer llego poder de Costantino e mataronlo alli. E a grand derecho recibio tal muerte omne tan cruo e tan cobdicioso e tan sin verdat, assi que depues de su muerte todas sus imagenes fueron destroidas por los templos e so nombre desfecho en todas las casas e los logares o era escrito. E aquel año recibio martirio gloriosamientre por amor de Jesucristo sant Quirino obispo de Secia; e ataronle al cuello una muela de braço e echaronlo de la puente en el rio, e ando grand pieça sobrel agua fablando con los que lo estavan catando, e al cabo, por que se no espantassen los otros cristianos por que murie tan tarde, ovo a pedir mercet a Nuestro Señor quel dexasse ir a fondon, e ganolo del muy adur.



317. De los fechos del año cuarto.

En ell cuarto año, que fue en la era de trezientos e cinquenta, murio ell emperador Galerio Maximino des que ovo complidos veynt e un año que fuera fecho Cesar e mantoviera el señorio. E aquel año fue sant Silvestre fecho apostoligo de Roma, e mantovo el papado veynt e dos años.



318. De lo que contecio en ell año quinto.

En el quinto año, que fue en la era de trezientos e cinquenta e uno, avino assi depues que fue muerto Galerio, que finco todo el mundo en poder de cuatro señores: e los dos eran Costantino e Maxencio, fijos de emperadores, e los otros dos Licinio e Maximino eran omnes que no vinien de linage de augustos. E segund cuentan las estorias, aquel año començo ell emperador Costantino a mover guerra contra Maxencio e ovo muchas lides con el e fizol perder mucho de lo que avie e gano el del muy grand riqueza.



319. De los fechos del año sexto

En el sexto año, que fue en la era de trezientos e cincuenta e dos, fallamos que consagraron en Roma a sant Silvestre por apostoligo, e mantovo la iglesia veynt e dos años; e fue desterrado por miedo de la persecucion que Maxencio fazie en los cristianos, e fuxo al monte de Serapti e moro alli escondido; e non fue maravilla, ca aquel fue el dezeno año de la dezena persecucion que se començo en el dizinoveno año dell imperio de Diocleciano e de Maximiano, segund que a desuso contado la estoria. E cuemoquier que en los otros nueve fuesse muy brava por razon de Galerio que la acuciava mucho, e fue ademas estraña e fuerte en aquel dezeno año, ca Maxencio non dexava ninguno a vida en tierra de oriente. E Licinio, el cuñado de Costantino, por tal de toller el señorio a Maximino, que se era alçado con tierra de oriente, puso sus pazes con Costantino; e por que sabie que amava Costantino los cristianos, maguer que no era cristiano, enfiñosse el de los amar por tal que lo preciasse e lo quisiesse mas por ello. E Costantino fazielo e tovo por bien que fuesse sobre Maximino e quel tolliesse la tierra e lo matasse, porque era bravo e malo e fazie muchas cruezas en los cristianos. E Licinio que iva contra el muy de grado, porque sabie por cierto que andava Maximino urdiendo cosas por que perdiesse Licinio el señorio, avino assi que murio por desaventura Maximino en la cipdat de Tarso o morava aquel año; e finco en Licinio todo el señorio de tierra de oriente. E entonce fue Achillas alçado por obispo de la eglesia de Alexandria.



320. De lo que contecio en ell año seteno.

En el seteno año, que fue en la era de trezientos e cinquenta e tres, e avino assi, segund cuenta Hugo el de Floriaco en el quinto libro de la su estoria, que guiso ell emperador Costantino sus huestes por ir a Roma a lidiar con Maxencio, e en yendo por la carrera pensando mucho en el fecho de la batalla que avie de aver, adormeciosse e vio en sueños en el cielo la señal de la cruz que resplandecie a manera de fuego, e vio los angeles quel estavan aderredor e dizienle en el lenguage teutonico: «E Costantin, por aquesta vençras tu». E segund cuenta Eusebio en la Istoria eclesiastica, diz que el oyo yurar a Costantino que mediodia era cuandol a el contecio aquello, e que toda la hueste de los cavalleros que ivan con el vieron aquella señal. E el yendo cuydando en aquel fecho que cosa podie seer, vino la noche e en durmiendo apareciol el Nuestro Señor Jesucristo con aquella misma señal que viera en el cielo, e mandol que fiziesse su seña d'aquella señal e que vençrie con ella todas las batallas. E des que ell emperador Costantino fue cierto d'aquel fecho e sopo por demostrança del Nuestro Señor que avie de fazer, tanto que vino el dia allego todos los clerigos cristianos que aver pudo e demandoles consejo quel fiziessen sabidor de la su creencia. E ellos mostraronle los libros de la eglesia e començaronle a predigar e a provalle lo que dizien por los dichos de los profetas, e desi dixieronle que aquella cruz que el viera que era la seña del Nuestro Señor Jesucristo con que quebrantara los infiernos. E des que Costantino oyo aquello, mando luego pintar aquella señal de la cruz que viera en la su seña, que avie nombre labaro, e en todos los pendones e las armas de sus cavalleros. E aviendo feuza en el Nuestro Señor Jesucristo, fuesse much alegre e a muy grand priessa a lidiar con Maxencio. E Maxencio que sopo qu